Capítulo 39

Sehrazat se sentó en la cama y se quedó en silencio un instante…

-Mi vida… ¿estás ahí?- le preguntó él.

-Sí… dime…

-Pues… dime tú… acabo de decirte que necesito ayuda…- le dijo él algo insistente.

-Onur… ¿qué quieres que te diga? Fantasea con algo… - reaccionó con incomodidad.

-¿Crees que no lo intenté?

-Tú me confesaste tus fantasías no hace mucho… pues inspírate…

-Sehrazat… ¿tanto te cuesta?

-Pues sí… por teléfono es difícil…

-¿Crees que no me gustaría estar ahí contigo? Hace muchos días que me tienes en penitencia…

-Piensa en eso… en todo lo que harías conmigo cuando estemos juntos… piensa en todo lo que me harás cuando regreses…- le dijo con la voz más grave, evidentemente ella también se sentía estimulada por esos pensamientos.

-¿Y tú, qué me harás a mí? - le dijo él entrecerrando los ojos y ella sonrió.

-Tantas cosas…- le dijo y luego suspiró.

-Por favor… un adelanto…- le rogó y ella se mordió el labio.

-¿Qué te gustaría?

-Ah, no… eso no vale… eres tú la que me tiene en su poder ahora…- le dijo él.

-¿De eso se trata? - le dijo ella cada vez más cómoda con la charla.

-Exactamente…- dijo él y volvió a suspirar.

-Mmmm… se me ocurre que tal vez podría llevarte a nuestra habitación secreta…

-Sí… claro…

-Y sentarte allí, sobre nuestra cama…

-Estoy sentado… ¿dónde estás tú?

-De pie, frente a ti… lo suficientemente lejos como para que no puedas tocarme…

-Mala…

-Me gusta así…

-¿Entonces?

-El otro día me compré algunos artículos de lencería que quizá podrían interesarte…

-¿Por qué lo dices?

-Mucha seda, encaje… colores oscuros que me has dicho que te gustan en mí porque contrastan con mi piel…

-Sehrazat…

-¿No quieres? ¿O prefieres que me los quite lentamente, solo para ti?

-Eso… eso estaría bien…

-Bueno, imagina eso… estoy vestida… déjame ver… ¿de rojo te gusta?

-Me encanta…

-Bien… estoy de espaldas a ti con este diminuto camisolín que apenas me cubre y…

-Sigue…

-Te miro por sobre mi hombro, y se que me deseas porque lo veo en tu mirada…

-Sí…

-Y entonces lo dejo caer y tú me observas… no dices nada… y yo estoy molesta porque necesito que me digas algo…

-Eres hermosa… increíblemente perfecta…

-Así me gusta… entonces giro, para que puedas verme…

-¿Qué llevas puesto ahora?

-Nada… nada más… solo mi perfume…

-Sehrazat…

-No te preocupes… porque ahora me acerco a ti… y puedes acariciarme… por favor, Onur…

-Yo… no…- dijo y ella lo sintió agitado.

-Bueno, quizás ahora no puedas, pero puedo hacerlo por ti… mientras te espero… - dijo y esperó a que él dijera algo, pero no ocurrió, así que continuó- sabes perfectamente cómo hacer… me vuelves loca… casi no puedo esperar para que vengas y me hagas el amor…

-Sehrazat…- dijo él con los ojos cerrados mientras sentía que el máximo placer lo alcanzaba lánguidamente.

-Apúrate Onur… te necesito…- le dijo y cortó la comunicación sabiendo que su cometido había sido logrado.

Sehrazat sonrió y se abanicó con las manos, la realidad era que no podía esperar a que él volviera…


Media hora después, él golpeó suavemente la puerta de la habitación secreta y ella le dijo que pase.

La habitación estaba en penumbras y cuando él entró y cerró la puerta, la vio, vestida de rojo, con el camisolín que él había imaginado un rato antes…

-Sehrazat… mi vida…- le dijo y se quitó la ropa mientras ella lo miraba por sobre su hombro, su largo cabello hacia un costado para no cortar su visión.

-Creí que no llegarías nunca…- le dijo ella y alzó la ceja.

-Lo siento… salí de allí lo más rápido posible… pero mis tiempos nunca son los de ellos…

-Claro…- dijo ella y suspiró.

Onur se sentó sobre la cama y la observó.

-¿Quieres quitármelo tú o prefieres que lo haga yo?

-Déjalo caer ya…- le dijo él en voz baja, grave…

Sehrazat lo obedeció y dejó caer la prenda y lo escuchó suspirar.

-Realmente eres hermosa… increíble…

-Onur…- dijo ella algo agitada, casi no podía esperar a sentirlo sobre su piel.

-Ven… acércate…- le dijo y ella se quedó de pie frente a él.

-¿Salió todo bien? - le preguntó y él sonrió.

-Perfecto… gracias a ti… - dijo y deslizó su mano, acariciando su cintura, haciendo uso de toda su fuerza de voluntad.

-Me… me alegra…- le dijo ella con voz temblorosa.

-Me gustó mucho todo lo que me dijiste… te sentí conmigo… sentí que te hacía el amor a ti…

-Onur…- dijo casi en un jadeo ella.

-Ven…- le dijo y tiró de su mano y la hizo descender sobre él.

Sehrazat cerró los ojos cuando lo sintió, finalmente completándola. Él deslizó sus manos acariciando su pecho y la besó lánguidamente, notando su entrega…

-Te amo…- le dijo sobre sus labios Onur y ella asintió, sus ojos perdidos en los de él.

-Yo también… demasiado…- dijo ella y volvió a besarlo.

Se quedaron uno en brazos del otro mientras buscaban el clímax, juntos…

Sehrazat fue la primera en llegar y Onur la sostuvo, apretada en sus brazos mientras ella trataba de normalizar su respiración. Las oleadas de placer continuaban y Onur se quedó mirándola hasta que las sintió él también, momentos después…

Se besaron largamente mientras se recuperaban… y Sehrazat apoyó su frente sobre la de él…

-Te eché de menos…

-No fue por mí…

-Lo sé… yo era quien no estaba bien…

-Pero ahora ya pasó…

-Así es…

-Te amo…

-Yo también, mi vida…- le dijo y él se desconectó de ella con suavidad y la acomodó sobre sus rodillas, de costado.

Onur deslizó una mano hacia abajo y acarició su vientre. Sehrazat se perdió en sus ojos un instante, emocionada…

-Onur…

-Tendremos ese bebé… te lo prometo…

-No prometamos algo que no sabemos si ocurrirá…

-Sigues mal… lo siento…

-¿Tú? No todo es tu responsabilidad Onur…

-No quiero discutir, me moría de ganas de tenerte así… te amo, y mi promesa tiene que ver con hacer todo lo que esté a mi alcance para que podamos tenerlo… yo también tengo la ilusión…

-Bien… entonces acepto la promesa y te prometo lo mismo…- dijo y se acurrucó entre sus brazos.


Bueno, hasta aquí llegamos! Espero que les haya gustado, nos vemos en el próximo, a ver como sigue esto! Y como siempre, gracias por leer!