Sí lo sé, ha pasado una infinidad de tiempo como suele pasar conmigo casi siempre, la verdad es que a pesar de mis altos y bajos e inseguridades lo que más agradezco es el apoyo que me dan, sobre todo en mi página de Facebook, ya que cuando publico algo sé que allí están alentándome a seguir adelante.

Desde hace días he dicho que ya me siento mejor, mi proceso de sanación interior todavía no ha terminado y dudo mucho que termine algún día, pero sé que lo lograré. Hoy en día ya me dan ganas de escribir como loca, si no tengo compu agarro el teléfono y allí escribo y si no quiero estar allí agarro mi cuaderno y empiezo a escribir a mano (aunque no plasmo todo lo que quisiera, pero es una forma ya de empezar).

Espero que se recuerden en todo lo que quedamos... y solo como una última recordadita fue que subí a mi página de wordpress un capítulo inédito en donde Sesshoumaru tiene una confrontación con Akio, y el último capítulo subido aquí fue la confrontación de Inu-No con Kagome y Sesshoumaru para luego quedar ellos dos solos y desahogándose un poco.

Espero que puedan seguir leyendo, yo espero seguir escribiendo, por lo menos ya tengo el capítulo 96 y ya he avanzado bastante en el 97 y tengo algunas ideas que han hecho que en mi cabeza el fic se alargue por lo menos un par de capítulos más, ¡quien sabe cómo regrese mi bella inspiración!

Gracias a todas las chicas hermosas que me apoyan en el Facebook como Ivonne Durán, Maiira Huirca, Lila Davila, Diana Núñez, Adianéz, Dalila DHK, Marlene, mi geme Mary, Andy, Raquel, Denise, Linda, Pam, Karen Palomares, Fiorella, Ginny, Kari Cruz, Kristyn, Lucy, NaxNa, Paola Centurión y bueno, a todas las demás niñas que están más que pendientes.

MaiiraHuiir: así es, ya cuando vamos concluyendo en todos esos pecaditos es cuando ya vamos a esas amargas tres palabras que no nos gustan: FIN, pero por lo menos espero que este fic les deje una alegría tanto como a mí.

Faby Sama: jajajajajajaa no es la vida, ¡soy yo! mua jajajajajajaja ¡ay no sé! la verdad cada vez que escribía se me complicaba más la trama, ¡vaya como es de caprichosa mi imaginación! y si ya va siendo tiempo no? lo que sigue me gusta muchisímo, creo que será parte de la evolución de los personajes.

Silvemy89: qué horror si no te respondí de cómo buscarme en facebook, bueno, puedes poner Romance Erotico y te saldrán creo que varias opciones, la que tiene una foto de Kagome diciendo "kagomexsiempre" esa soy yo, si no, te vas a mi perfil aquí en fanfiction y allí está el link con la dirección. Y sip, trabajo, pues ya estoy biiiien adulta jajajajaja y la verdad para mí una escapatoria del mundo (como bien lo dices) es escribir, de verdad que si tuviera talento viviría escribiendo y eso me daría de comer bien, pero por lo menos lo que hago es para desestresarme y para vivir una vida extra aquí. Y bueno, como no me pude desbloquear durante tanto tiempo seguí tu consejo, agarre el bloque y me di yo sola y luego me quedé en blanco de tanto golpe jajajaja

Lila Davila: líder del drama! jajajajaja no sé realmente si eso es bueno o no... Y sí, Kagome es muy fuerte... yo creo q incluso más que Sesshoumaru, pero ya lo veremos.

Sé que me tardo años en subir, pero escribo según cómo me siento y desde noviembre me he sentido ¡fatal! Gracias a Dios pues ya voy saliendo de una de mis tantas crisis y espero que las que vengan pueda ser más valiente para superarlas y espero seguir escribiendo muchas más cosas y seguir sin parar con estos nuevos capítulos.

¡Así que sin más, comencemos otra vez!


Disclaimers:

1: Todos los personajes le pertenecen a Rumiko Takahashi, yo solo los tomo para que me hagan feliz según mi imaginación y para hacerlos sufrir a cada rato.

2: La historia nace de los libros de la trilogía de "50 sombras de Grey" que le pertenece a la grandiosa E.L. James, sin embargo, no es que sea una vil copia de ello, yo lo tomo haciéndolo a mi manera. Por lo que el lemon es bastante fuerte, menores de 18 años y susceptibles, mejor aléjense.

3: No presto mis historias, solo las subo aquí en wattpad, en Fanfiction, en mi propia página de wordpress y si me dan ganas en un futuro en mi grupo de Facebook, si lo ven en otro lado favor de denunciarlas. Tampoco hago continuaciones de lo que ya dejé finalizado.


CAPÍTULO 95:
«COLISIÓN»

Kagome POV

Han pasado 3 días desde que hablé con Inu-No, Sesshoumaru casi no se me ha despegado y no hemos hablado sobre el tema de Akio y sé que ha sido mi culpa porque no he querido hacerlo.

Tengo dos nuevos guardaespaldas que estarán a cargo de mi seguridad: Stone y Vinlan, por lo menos no tendré que llamarlo como si fueran personajes sacados de Men in black, aunque igual, esos son sus nombres claves. El solo pensar en ellos me da una fuerte punzada en el corazón recordando a Ah y Un.

A diferencia de antes, en esta ocasión Sesshoumaru me presentó a los candidatos diciéndome que también podían incluir a una mujer en el equipo, pero le aseguré que me sentía más cómoda con esos dos chicos.

Según lo que me ha comentado Sango, Izayoi será trasladada al hospital general en dos días con la custodia respectiva, a Akio lo trasladarán a otro en unos tres días más ya que para dicha fecha estarán más fuertes y fuera de peligro, pero todavía requieren de cuidados hospitalarios.

Mi madre me ha visitado a diario, la primera vez que me vio fue muy impactante para ella, aunque la relajé diciéndole que ella se veía en peor estado cuando la encontré en aquel hospital de Hong Kong. Mi querida Enyu ha conseguido colar a Yako el cual me ha traído mucha alegría, Sesshoumaru ha puesto cara de pocos amigos al igual que Miroku, pero Sango ha podido convencerlos inclusive mostrándoles un artículo de cómo las mascotas ayudan a mejorar el estado de ánimo de los enfermos, Ayame y Jakotsu también me visitan a diario haciéndome sonreír con sus locuras e histerias.

Según el Dr. Elrick, de quien todavía estoy bajo supervisión, estaré un día más en el hospital, ya he estado 5 días aquí y ahora puedo entender cómo se sintió Sesshoumaru cuando despertó luego de su accidente, las ganas de salir de aquí van desde planear una fuga hasta empezar a saltar para hacerles creer que estoy mejor.

Muy temprano me han quitado la férula de la nariz y me han dejado solo una bandita, aunque lo morado de los ojos, que ya está pasando por tonalidades verdes y amarillos, se me quitará por lo menos en uno días más. Las costillas son otro punto, ha sido una fortuna que después de los estudios que me hicieron no tenía ninguna fractura o fisura, solo han sido prácticamente magullones, así que terminará de dolerme en unos 5 o 10 días más.

Además, mi sistema eliminó por completo la toxina que me colocaron, según Elrick, si me hubieran administrado una dosis más, probablemente no estaría contando la misma historia.

Dos días más y saldré.

•••••

¡No lo haremos! Es algo que no voy a consentir —la voz alterada de Sesshoumaru me saca de mi sueño y al ver de un lado a otro veo que Sango está conmigo, pero está con unos audífonos, yo le hago unos movimientos con mi mano para que pueda notar que estoy despierta, pero ella me hace una señal con su dedo pegándolo a su boca para que guarde silencio.

—Simula o duérmete, luego te contaré.

Ella sigue dizque escuchando a través de sus audífonos, pero se levanta y pega su oído a la puerta, yo cierro mis ojos, pero después de lo que estoy sintiendo me es imposible volverme a dormir, pero intento simular todo lo que puedo.

Nos quedamos en silencio durante un rato, pero a los pocos minutos o quizás segundos escucho la voz de mi peli plata.

—¿No se ha despertado? ¿Sango?

—¿Qué? —responde mi amiga casi sorprendida.

—Kagome, ¿no se ha despertado?

—No, sigue en el país de los sueños. ¿Cómo van con los trámites de su alta?

—Miroku se está encargando de todo, ¿no has hablado con él?

—No, dijo que vendría en una hora.

—Vinlan y Stone se quedarán afuera, no le permitirán el paso a nadie sin tu previa confirmación, dile a Kagome que tengo que salir un rato, volveré en menos de 30 minutos.

—¿Puedo preguntar a dónde vas? Digo, por si ella pregunta, no sé si mantener el misterio o decirle la verdad.

—No estoy manteniendo ningún misterio.

—Está bien, será como tú digas Sesshoumaru, aunque lo mejor sería que me dijeras a dónde vas.

Escucho un gruñido y luego la puerta cerrando, pero nuevamente vuelvo a escuchar su voz.

—Tengo que ir a rendir una declaración con mi abogado, pero será siempre aquí en el hospital, luego se lo contaré a ella.

—Suerte entonces.

Lo que me parece una eternidad probablemente solo sea el conteo de un par de segundos, intento mantener la calma durante toda la conversación de ellos dos y realmente no sé si me he perdido de algo, porque al tratar de concentrarme lo único que escucho con claridad son los latidos de mí corazón.

—¿Estás despierta? —mi amiga me toca de la mano como si estuviera dándome la señal de que todo está despajado. Poco a poco voy abriendo los ojos, aunque con el derecho todavía se me dificulta ver por completo, pero el izquierdo lo abro totalmente.

—¿Qué ha pasado?

—¿Qué escuchaste?

—Solo que Sesshoumaru estaba discutiendo con alguien afuera, luego cuando entró dijo que iría a rendir una declaración, aquí mismo en el edificio, ¿será que... se confrontará con Izayoi... o con Akio?

—No lo sé. Estábamos aquí contigo cuando su abogado, el hombre chiquito, vino a decirle que tenía que hablar con él, se aseguró de que estabas dormida y me dijo que encendiera la televisión, pero le dije que no porque lo que conseguiría era que te despertaras, así que le aseguré que escucharía mi playlist de rock en inglés y me dijo que confiaría en mí, que si te despertabas que intentara tranquilizarte.

—Mentirosa.

—¿Qué prefieres? ¿Mi lealtad contigo o con él?

—Creo que eso ni se pregunta, y ¿escuchaste algo?

—Al parecer, y te pido, no, te suplico que no malinterpretes lo que voy a decirte o sus acciones —intento sentarme y ella me ayuda mientras sigue hablando—, porque realmente solo escuché parte y probablemente solo haya sacado alguna que otra conjetura...

—Dilo de una vez Sango, de lo contrario me dará algo —mi amiga respira y se acerca a mí para hablar bajito.

—No sé realmente que ha pasado, pero al parecer tanto esa mujer como Akio podrían tener un salvaguarda, más ella que él.

La piel se me eriza por completo y no sé si dejo de respirar.

—No sé cómo ese hijo de... —dice con rencor inclusive mordiéndose los labios para no decir la mala palabra y vuelve a soltar su aire— podría salirse librado de esto, los encontraron contigo en clara disposición de hacerte o haberte hecho daño, pero al parecer con que no se hayan puesto en contacto con Sesshoumaru o tus padres para pedir un rescate significaría que... —ella hace una pausa y mi cabeza da vueltas, ¿por qué no habla? ¿por qué no dice nada?

—¿Qué? ¿Qué significaría Sango?

—No lo sé...

—¡Lo sabes! ¡Dímelo! —ella niega de un lado a otro.

—No... no estoy segura... a partir de ese momento Sesshoumaru empezó a bajar más la voz, solo logré escuchar que su abogado le decía que Izayoi alegaría algo que sucedió entre ellos dos tiempo atrás, y que tal vez la única forma que tenían de que Akio confesara era que tú hablaras con él... pero creo que a Sesshoumaru no le agradó la idea.

Al escucharla decir aquello, mi cuerpo se relaja solo un poco, solo por el sentido de saber qué es lo que está pasando, pero creer que esos dos malditos se saldrán con la suya me aterra como nunca nada en este mundo lo ha hecho, ¿podré vivir con esa incertidumbre de saber que ellos saldrán de un momento a otro? ¿que tendrán una buena defensa a tal punto que una duda razonable o la manipulación de las pruebas los pueda dejar en libertad?

De pronto se me viene a la mente aquella grabación que Akio hizo, en ella está la prueba que necesitamos para hundirlos a los dos y es una que solo Sesshoumaru tiene, pero ¿él estaría dispuesto a entregarla? O más bien, ¿yo estaría dispuesta a que lo haga?

Me deslizo sobre la cama volviéndome a acostar, poco a poco entre lágrimas me quedo dormida, todo esto es demasiado retorcido y jodido, ¿cómo pueden las personas superarlo?

•••••

Al despertar veo que Sesshoumaru está conmigo en la habitación, Sango se ha retirado. Sin decirle nada, él me dice que tiene que hablar conmigo de algo muy importante y me confirma lo que Sango me ha dicho confidencialmente revalidando así las conjeturas de mi amiga agregándole algo más.

—Al no haberse puesto en contacto conmigo, y tomando en cuenta que saliste abrazada de Akio de aquel restaurante pareciendo que era él quien te protegía de aquel ataque sin sentido... y teniendo aquellos antecedentes míos con Kate e Izayoi, todo esto aunado a nuestro estilo de vida sexual... pueden alegar que tú estabas por voluntad propia con él y que todo era más bien una infidelidad de tu parte.

—¡Eso es un locura! Cuando ustedes me rescataron hubo un intercambio de disparos, ellos amenazaron con matarme, inclusive tú saliste lastimado, algunos de sus cómplices murieron y...

—Lo que están haciendo es presentar sus defensas.

—Pero... todo eso puede conducir a una mala interpretación y si consiguen un abogado que tengan buena labia, uno que convenza al jurado...

—No lo harán, no permitiré que nada de eso pase —Sesshoumaru me abraza con todas sus fuerzas sin hacerme daño, dándome a demostrar que él es mi refugio.

Nos quedamos un rato discutiendo las posibilidades, pero después de un rato le digo lo que imagino él más teme.

—Hablaré... con Akio... si él confiesa... si de alguna manera podemos grabarlo sería una prueba sustancial, pero solo podríamos estar él y yo...

—¡Ni hablar! —se levanta hecho una fiera.

—Sabes que la otra opción que tenemos sería la de entregar el video que tienes en tu poder, así que ¿qué prefieres: que todos vean lo que él me hizo o que él mismo lo confiese?

—No voy a ponerte deliberadamente en peligro Kagome —me asegura acercándose y poniendo su rostro frente al mío—, ni siquiera por eso.

La conversación se termina cuando Jakotsu y Ayame entran a la habitación a la hora de visitas.

•••••

A un par de horas de salir, la Dra. Mizuho Kazami, ha decidido hacerme una visita, también le he dicho que deseo tenerla más confianza, así como mi marido se la tiene.

—No es de un día para otro, pero con voluntad podemos lograrlo y espero me logres entender, tu cuerpo estuvo sometido a una toxina muy fuerte y por el momento no puedo recetarte las pastillas anticonceptivas, por lo menos, no durante los próximo meses, durante ese periodo te iré evaluando mes a mes.

—¿No estará sugiriendo que vivimos una vida célibe? —al terminarlo de decir me siento arder por completo, así que entiendo que me he avergonzado ante mi explosiva alarma y solo logro bajar mi cabeza.

—No tienes porqué avergonzarte de esto —me tranquiliza poniéndome una mano sobre la mía—. Son recién casados y muy jóvenes, es completamente natural tener una vida sexual activa, además es muy saludable.

—Lo sé... es solo...

—No es de un día para otro, pero llegaremos a tenernos confianza —yo asiento ante sus palabras—. Y no, solamente te pediré que lleves un buen control de tu periodo y siempre ten a la mano uno o dos preservativos, le diré lo mismo a él, claro, eso si no quieren...

—No —la interrumpo de inmediato a lo cual ella se sorprende—. Es decir, no, por el momento... inclusive cuándo creí... —niego de un lado a otro—, todavía es muy pronto, ya llegará ese tiempo.

La petición de atenderme ella sola ha salido de ella misma, le ha dicho a Sesshoumaru que siempre cualquier revisión una mujer debe de estar a gusto con su ginecólogo y mientras yo no le tenga esa confianza o que sea yo misma quien pida que él esté presente, deberíamos de mantenernos de una manera más privada, aunque ella le informe médicamente de todo a él después, ya que en teoría yo también debería de decírselo.

Me siento un poco más tranquila, nos ha dicho que nos reservemos de posiciones extravagantes o de mucha actividad sexual, me he puesto más roja que un tomate, no solo por escucharla sino también por recordar que esa fue la misma recomendación que Miroku le extendió a él cuando sufrió su accidente.

Sango se ha quedado un rato conmigo después de la visita de la Dra. Kazami ya que Sesshoumaru y Miroku están arreglando los detalles para sacarme.

—¿Cómo te sientes? —me pregunta.

—A punto del colapso, ¿y tú?

—Creo que nunca en toda mi vida he sentido que mis piernas tiemblan tanto como lo están haciendo, mi corazón está latiendo tan fuerte que inclusive lo puedo sentir en las manos, mi boca está reseca y tengo ganas de ir al baño.

—Creo que con haberme dicho «muy nerviosa» o «yo también» lo habría entendido a la perfección.

Ambas nos volvemos a ver y nos ponemos a reír, pero al instante nos ponemos serias.

—¿Lo conseguiste?

—Sí, Sesshoumaru me estará esperando en la entrada junto con Enyu y Yako, le dije que lo mejor era que él estuviera con ella, porque Yako se podía poner ansioso y no lo podría controlar y que al final la echarían a patadas, pero estando él no lo harían, ¿y tú?

—Sí, mira —ella me enseña una bolsa con sangre y yo asiento—. Además, la enfermera estará con nosotros, solo espero que mis manos dejen de temblar un poco —me dice enseñándome que no puede controlarlas así que se las agarro.

—Aférrate a los manguillos de la silla todo lo que puedas para que no se note.

—Kagome... ¿estás segura de esto? —ni siquiera puedo hablar, a pesar de que no se lo he dicho estoy igual o peor que ella—. Y si... llega a pasar algo... yo... nunca... jamás podría perdonármelo y Sesshoumaru, ¡Dios! Ni siquiera Miroku podrá controlarlo de hacerme algo.

—Es lo único que me queda Sango —mi amiga asiente, lo hemos discutido cada vez que nos hemos quedado solas durante los últimos dos días.

La enfermera nos toca la puerta y Vinlan junto a Stone entran con ella, nos indica que el alta está lista, pero cuando lo termina de decir veo que Sesshoumaru entra junto a Enyu y Yako, yo empiezo a palidecer.

—¡Señor Onigumo! —reclama la enfermera completamente disgustada—. Ese animal no puede estar aquí.

—¿Cuál sería la diferencia de estar aquí o esperándola afuera?

—Son normas del hospital señor Onigumo, y si no sale y nos esperan afuera, no podré sacar a la señora Kagome.

—Son unas normas estúpidas.

Ambos empiezan a discutir, pero al final intervengo al ver que Yako empieza a ladrarle a la enfermera inclusive queriéndola morder a pesar de que no es agresivo, pero imagino que está tratando de defender a Sesshoumaru.

—No te preocupes campeón, Vinlan y Stone estarán conmigo.

Sesshoumaru no se queda tranquilo, pero finalmente logro convencerlo. La enfermera les dice a los chicos que necesitan salir porque debido a la contaminación con el animal tiene que revisarme la última curación de mi ojo para evitar alguna infección. Cuando salen, Sango me levanta la camisa y me quita un celular que ha pegado con cinta a mi cuerpo y luego lo vuelve a acomodar. Las tres asentimos y salimos de la habitación.

Sango lleva dos maletas, inclusive les hemos puesto unos cojines para que estén más abultados y difíciles de cargar por el hecho de ir golpeando a las personas, las sillas y algunos carritos con instrumentos, yo llevo otra en mis piernas y la enfermera me va empujando.

Cuando llegamos al elevador, pasa uno que va solo, pero Sango se agacha simulando un dolor intenso en la rodilla, inclusive su cara de dolor me desconcierta creyendo que de verdad algo malo le está pasando, por lo que accidentalmente loperdemos, cuando aparece otro y vemos que hay 3 personas ella se levanta y con ayuda de la enfermera se introduce, pero debido al bulto de las maletas Vinlan y Stone no logran meterse, inclusive las puertas no logran cerrarse así que Sango se las entrega y les indico que tomen el siguiente y que me alcance lo más pronto posible, la enfermera no nos da mucho tiempo para conversar ya que presiona el botón y las puertas se cierran.

Me siento mareada e inclusive me cuesta enfocar la mirada.

El ascensor abre nuevamente sus puertas y nosotras tres salimos, dos paradas antes de lo previsto, solo hay un policía en una puerta. Sango me pone su mano sobre mi hombro presionándomelo así que asiento.

De pronto se escucha un ruido estruendoso provocado por un carrito de instrumento que se ha caído, seguido de un grito lleno de dolor.

—¡Sango! —grito despavorida y veo como está tendida en un charco de sangre y mi amiga gritando llena de dolor—. ¡Auxilio! ¡Por favor! —grito llamando al policía.

La enfermera sale corriendo a otro carrito de instrumentos y le dice al policía que la ayude, él asegura que no se puede mover, pero ella le ruega que la asista porque mi amiga se está desangrando y no sabe por qué, que necesita de la ayuda de alguien más para investigar cuál es la fuente.

Yo me pongo histérica interfiriendo con el trabajo de ella así que le pide que mueva la silla para que yo les de espacio, mi amiga se revuelca sobre el charco de sangre e inclusive puedo ver cómo llora, el policía mueve mi silla y yo sigo gritando desesperada, y empiezo a mover mi silla hasta llegar a esa puerta que estaba siendo custodiada, pero cuando la abro veo que hay otro policía adentro, siento un cosquilleo en mis manos que me recorre llegando hasta mis brazos e inclusive me las veo llenas de sangre y empiezo a gritar.

—¡Auxilio por favor! Mi amiga... ¡mi amiga se está desangrando! ¡Ayuda por favor!

El policía sale y me analiza, le digo que yo estoy bien que es mi amiga la que necesita ayuda, no sé como logro convencerlo, pero cuando ve el charco de sangre sale a auxiliar a su compañero, así que aprovecho la oportunidad y entro a la habitación.

—Dices que odias a los mentirosos, pero siempre actúas como uno de ellos.

La voz de Akio hace que mi cuerpo tiemble, una vez más me encuentro frente a la misma situación con la misma persona, ¿cómo ha podido suceder esto dos veces? ¡Es ilógico!, pero cierto. Siento un hormigueo en todos mis brazos como si estuviesen a punto de dormirse, estoy inclusive rogando porque el aire llegue a mis pulmones, porque siento como si me lo hubieran quitado por completo.

—Te aplaudiría, pero como verás, me es imposible moverme —me enseña las esposas que lo tienen prisionero a la base metálica de la cama.

La habitación no es una muy grande, de hecho, es una para dos camas, sin embargo, la otra la han sacado y solamente hay un sillón, asumo para que el policía que lo está cuidando no permanezca 24 horas de pie.

Sí, la última vez también hice lo mismo, dije que quería ir a aquella fiesta porque me había prometido matarlo después de lo que nos había hecho a Masaki y a mí, pero en esta ocasión ha sido Sango la que ha ideado todo el plan con mi previa solicitud, así que mi conciencia quien hasta el momento ha estado adormecida en una cama de hospital igual que yo, se levanta dándome de cachetadas mentales porque de una u otra manera, le sacaré una confesión a este maldito bastardo, una que quedará grabada en el celular que llevo debajo de mi ropa pegada con cinta.

—¿Crees que saldrás libre de esto Akio? Tenemos pruebas suficientes para que inclusive consigas la inyección.

—Pruebas circunstanciales tal vez con las cuales podríamos conseguir una duda razonable con el jurado —asegura como si no le importara inclusive encogiendo los hombros—, especialmente después de tu modo de vida y de la de él. Te gusta el sexo duro, claro, eso es obvio, esposas, cadenas, fustas y todas esas mierdas, todo es consensuado, ¿no?

—Jamás me acostaría contigo, nunca lo hice y jamás lo haré.

—Lástima que no lo recuerdes, pero yo sí lo hago, sí, recuerdo tu tersa, blanca y suave piel, tu jodido olor hace que me empalme cada vez que pienso en ti —asegura casi en un susurro—, ese cuerpo volvería loco a cualquiera, tu interior, cómo presionas cuando uno está dentro de ti, ¿cómo podría olvidar algo así? Ahora entiendo por qué Onigumo está tan loco por ti.

—Para ti todo se basa en el sexo, ¿verdad?

—Para todos chiquita, y por eso imagino que has venido, ¿no es así? Porque toda la leche que recibiste de mí no fue suficiente y vienes por más —su voz me produce náuseas y mucho, pero mucho rencor—. Imagino que después de haber estado con tu marido durante estos días, no debes de haber dejado de pensar en mí y así será, toda – tu – puta – vida.

Sus palabras se me clavan en lo más hondo y solo con tan pocas puedo entender que todo lo que me han dicho Sesshoumaru y Miroku es verdad, no debe de haberme tocado, lo debe de haber ideado para que así lo pareciera y por eso he pasado desmayada tanto tiempo, de haberlo hecho no habría querido una muerta a su lado si no una mujer que disfrutara y gritara como todas lo han hecho.

—¿No qué? —pregunta divertido, pero sus palabras me dan el aliciente necesario para empezar por lo que he venido originalmente.

—Eres una basura Akio y un poco hombre —me burlo de él—, imagino que ni siquiera pudiste satisfacer a Izayoi, por eso no dejaba de buscar a Sesshoumaru.

—¿Satisfacerla? De no ser porque ya no podía tener más hijos, estoy seguro de que tendría un puto equipo de fútbol que se parecerían mucho a mí.

—¿Tan seguro estás? —lo pregunto como si dudara de sus palabras, pero solo lo hago para provocarlo—. La verdad, lo que ella ha dicho es algo muy diferente —encojo mis hombros—, creo que habló algo de insatisfacción o algo así.

—Esa puta era una maniática sexual, inclusive después de cogérmela durante 4 horas todavía iba a buscar a alguien más, aunque realmente lo hacía solo para conseguir favores, pero yo era su favorito, ni siquiera su marido conseguía hacer que se corriera, solo lo hacía cuando se imaginaba que era a tu marido a quien se estaba cogiendo.

Eso me provoca una tremenda rabia, pero sé que no debo de caer en su juego.

—Puede ser que sea cierto, porque a pesar de que la han encontrado con tantas pruebas al parecer logrará salir bajo fianza y probablemente ni enfrente ningún juicio, porque toda la culpa te la echará a ti, inclusive creo que su base se centrará en que tú la extorsionabas, así que de una u otra manera siempre te encontrarán culpable de uno u otro delito.

—Eso es mentira —su semblante cambia y eso me envalentona.

—¿¡Oh!? ¿No te lo habían dicho tus abogados?

—Ella no haría eso, sabe que estamos hundidos hasta la mierda, no puede pisarme de esa manera —encojo los hombros.

—Creo que la conoces mejor que yo y sabes a la perfección que Izayoi pasaría por encima de quien sea con tal de salir bien librada de esto.

—De cualquiera sí, menos de mí.

—Sesshoumaru ha estado completamente contrariado, según él no sé nada sobre eso, pero lo escuché hablar con su abogado diciéndole que sería una mierda si Izayoi podía salir libre y culparte de todo a ti, que no habría juez y jurado sobre la faz de la tierra que le pudiera creer, pero el abogado le dijo que sí, que ya estaba todo arreglado.

—Me estás engañando...

—Sabes como soy, ¿verdad Akio? Me has seguido como un parásito desde que me conociste, tu absurda existencia depende de la mía, ni siquiera pudiste matarme a pesar de que ella te lo ordenaba porque tu vida se acabaría con la mía, así que tú debes saber si estoy mintiendo o no.

—¿Onigumo te lo dijo?

—Sesshoumaru me cuenta todo —de pronto empiezan a tocar la puerta gritándome de que debo de salir, que abra la puerta, pero inclusive me paro y con toda la dificultad que puedo pongo mi silla de ruedas para evitar que puedan abrirla.

—¿Tienes miedo de que tu maridito te encuentre conmigo?

—Más miedo me daría que él se encontrara contigo, porque Sesshoumaru nunca me haría ningún daño. Solo venía a decirte que a pesar de que Izayoi se salve de esta, tú no lo harás —le digo retirándome, pero él empieza a maldecir.

—Maldita hija de puta... no se saldrá con la suya.

—¿Por qué no? Lo está haciendo ya. Le darán el alta para su casa esta misma tarde también.

—¿Qué pasaría si te puedo proporcionar los nombres de los jueces, policías y altos directivos de la cárcel y los juzgados a quienes ella ha sobornado?

—Sería tu palabra contra la de ella, de una escoria contra una mujer respetable.

—¡Respetable mis huevos! Esa puta se ha acostado con todo aquel a quien le ha pedido un jodido favor, tengo pruebas, lo tengo todo grabado, la mayoría son conversaciones, pero también tengo algunos videos.

—También has dicho que me has violado cuando no ha sido así, también me hiciste creer que estaba embarazada cuando no lo estaba, así que lo que digas solo es una burrada, una alucinación de tu mente podrida, no tienes nada.

—En mi guarida, en la casa de Kanae, en el techo del cuarto de baño, allí tengo escondidos las USB con los videos y las conversaciones por si esa puta me llegaba a chantajear algún día o mi vida dependía de lo que ella dijera, tengo toda clase de pruebas que harán que se cague y se hunda conmigo también.

—¿Crees que iré a buscarlas? Conociéndote solo será una trampa.

—Si yo caigo Kagome, esa puta también caerá conmigo, no seré solo yo quien me pudra en la cárcel y ten por seguro que cuando salga, porque júralo chiquita, saldré, demostraré tal arrepentimiento y una excelente conducta como nadie nunca la ha tenido y me darán mi jodida segunda oportunidad y saldré, saldré a cazarte, no me cansaré, porque día a día planearé tenerte en mis brazos otra vez y en esta ocasión no seré tan compasivo, te violaré por cada agujero que tienes, pero hasta que ese día suceda soñarás conmigo, cada vez que cierres los ojos me verás a mí, cada que tu maridito te esté cogiendo, azotando, encadenándote para poderse correr tú me sentirás a mí, mi presencia, mi voz, el olor de mi semen que te ha cubierto todo tu precioso y jodido cuerpo.

—¡KAGOME ABRE LA PUERTA!

¡Mierda! La voz de Sesshoumaru hace que me dé un vuelco en el corazón, tengo que darme prisa.

—¿Crees que toda mi vida tú tendrás el poder de regir la mía? —me sonrío acercándome a él para quedarme cerca de sus pies—. Sí, imagino que esperaste mucho tiempo para poder realizar tu plan, y por mucho que lo hubieses proyectado te olvidaste de un detalle: no soy la misma niña que conociste y a diferencia de aquel entonces, ¡no estoy sola!

—¡KAGOME!

—¡ABRA LA PUERTA! ¡DE LO CONTRARIO LA TUMBAREMOS!

—¿Crees que él te perdonará cuando después de un año todavía llores con mi nombre saliendo de tu boca?

—Kagome, ¡maldita sea! —grita fuera de sí Sesshoumaru.

—¿Crees que todavía te recordaré después de un año? —me mofo sonriendo de lado sintiéndome poderosa—. Tendrás suerte de que logre recordar algo después de 6 meses. Sí, me da pena la pobre de Kanae, pero cada uno labra su propia tumba, no fui yo quien la maté, fuiste tú...

—Si te hubieras quedado quieta...

Se escucha un golpe de la puerta, están a punto de tumbarla.

—¡ALÉJESE DE LA PUERTA SEÑORA! —gritan desde el exterior.

—¿Crees que ella todavía estaría viva? ¡Vamos Akio! —me empiezo a carcajear para luego quedarme seria—. Esa pobre chica al igual que Masaki tenían los días contados desde que apareciste en sus vidas, porque no eres más que una maldita escoria, una puta droga que va acabando con los que están a tu alrededor, ¿a dónde están tus padres, eh? —veo que su rostro se desencaja—. Asumo que al darse cuenta del demonio y la basura que tenían por hijo finalmente decidieron que lo mejor era darle la espalda para abandonarte a tu propia suerte.

—Si no dejas a tu marido, él te dejará, porque ningún hombre quiere la sobra y el cascajo de lo que dejó otro.

Más golpes y más gritos, así que empiezo a hablar más rápido, esto está a punto de terminar.

—¿Las sobras de quién? ¿De ti? —empiezo a burlarme de él y sus ojos se van ensombreciendo más—. ¿Sabes qué puedo agradecerte Akio? —cambio mi semblante por uno serio aferrándome a la base de la cama—. Que realmente me hayas tenido drogada e inconsciente todo el tiempo, es más, creo que tú eres el que nunca se librará de mí, seré yo quien te mande a encerrar para que no tengas que seguir planeando más violaciones, sino que los mismos hombres de allí las practiquen en ti, que cuentes, no los años ni los meses o los días para ver cuándo podrás volverme a ver, sino los minutos y segundos deseando que la muerte llegue a ti antes de lo que esperas, y lo peor de todo que lo que sabrás de mí será por los medios y ¿de qué es lo que te enterarás Akio? De mi felicidad junto al hombre a quien tú mismo me has lanzado, a quien tú mismo le has puesto un sentimiento de protección y amor incondicional sobre mí.

—Nunca podrás ser feliz... no después de...

—¿Después de qué? —interrumpo de inmediato.

—¡Kagome!

La puerta ha cedido un poco, pero la silla se ha caído impidiéndoles el paso.

—¿De hacerme perder al hijo que realmente nunca tuve?, ¿de engañarme? —niego de un lado a otro escuchando los ladridos de Sesshoumaru ordenándome salir—. ¿Crees... que me has destrozado? Al contrario Akio, lo que has hecho es volverme más fuerte, abrirme los ojos para darme cuenta de algo que Sesshoumaru siempre me ha querido imponer. Así que en tu afán de hacerme mierda lo único que has conseguido es volverme una mujer más valiente, no dejando que un pasado con un puto enfermo de mierda me atormente, ese trabajo es para el maestro en sí, para que tú mismo —me acerco a él para susurrarle lo último que tengo que decirle—, te ahogues en esa puta mierda atormentándote cuando sepas y recuerdes que yo soy feliz en los brazos y en la cama del hombre que amo, para siempre y por siempre.

—¡Maldita seas Kagome! —grita despavorido y siento cómo alguien me toma de los antebrazos haciéndome para atrás mientras Akio se empieza a revolcar y a rabiar queriéndome saltar encima.

—¡Aléjese de él! —me advierte una voz desconocida, al ver la reacción de Akio me burlo de él, lo que lo hace enfurecer más—. ¡Enfermera! Está sangrando.

Empieza a hacerse daño en las muñecas intentando zafarse de la cama, imagino que con la intención de irse sobre mí y no dejarme escapar, creo que no le importa cortárselas, su único objetivo soy yo.

—¿Crees que te librarás de esta maldito cabrón degenerado? Aquí te tratarán como un paciente VIP para que luego podamos hacer lo que queramos contigo —grita el otro policía.

—¡La próxima vez te voy a matar Kagome! ¡TE MATARÉ Y TE VIOLARÉ POR CADA AGUJERO DE TU CUERPO! ¡Recuérdalo maldita puta! ¡Te mataré! ¡Te mataré!

—¡Ni aunque lo intentes podrás conseguirlo, maldito enfermo!

—¡Kagome! —la voz de Sesshoumaru me hace regresar a la realidad.

Como puede casi a rastras me saca de la habitación intentando no hacerme daño, veo a Sango sentada en una silla completamente sola y llena de la sangre falsa, tiene los ojos rojos, imagino que sus lágrimas ahora sí son de verdad.

—¡¿En qué rayos estaban pensando ustedes dos?! —Sango y yo estamos sentadas una a la par de la otra, mientras que Miroku nos grita fuera de sí, en todo el tiempo que lo he conocido nunca lo he visto alzar la voz de esa manera ni tener gestos que me ponen la piel de gallina, pareciera que es otra persona que está frente a nosotras solo con el rostro de él.

Sesshoumaru y Kawamaru, junto con mis dos guardaespaldas están detrás de él. Miroku continúa reclamándonos y nosotras dos nos quedamos en silencio sin decir nada.

—¡¿No saben que con sus acciones pudieron haber jodido toda la investigación dejando en libertad a ese malnacido que te ha hecho tanto daño Kagome?!

De pronto él se calla cuando ve que le digo algo a Sango en voz baja a su oído y ella me levanta la camisa despegando el celular que lo ha grabado todo.

—No se ha jodido nada, al contrario —Sango me entrega el aparato tras haberlo apagado—, si nos arriesgamos tendremos las pruebas para que tanto Izayoi y Akio no salgan librados de esto, independientemente de cualquier defensa que ellos tengan, porque si llegamos a conseguir lo que dice esta grabación, inclusive tendremos nombres de personas importantes que caerán junto con ellos.

Sesshoumaru no hace ninguna reacción, pero Miroku se queda atónito al igual que los guardaespaldas.

—¿Lo dijo todo? —pregunta llena de emoción mi amiga.

—Todo —aseguro con valor—, y quedó grabado, Izayoi no conseguirá salir de esta.

—Miroku —habla por primera vez Sesshoumaru desde que salí de la habitación de Akio, no la está alzando, pero su tono tan sombrío hace que mi piel se erice—, Stone se quedará contigo para que te ayude con Sango, Vinlan se llevará a Enyu y Kawamaru se irá con nosotros al pent-house.

—Sesshoumaru... por favor... no le hagan nada a la enfermera —suplico.

—Si ustedes han podido sobornarla —interviene duramente Miroku— eso quiere decir que tenemos a una Kanae en potencia.

—¡No la encontrarán! —asegura mi amiga poniéndose de pie—. Ella no trabaja aquí, de hecho, es una actriz anónima contratada por mí, así que cualquier sanción disciplinaria tendrá que recaer sobre mí.

—Y sobre mí también —me levanto junto con ella quien me toma de la mano para brindarme su ayuda.

—Nos vamos a casa —Miroku está a punto de decir algo, pero Sesshoumaru me toma entre sus brazos sin permitirnos decir una palabra más.

Me despido en silencio de mi amiga hundiendo mi cabeza en el hombro de Sesshoumaru para empezar a llorar, toda aquella adrenalina a desaparecido por completo quedándome solo un gran pesar y una gran culpa pensando que todo lo que hemos hecho con Sango no ha sido otra cosa que una estupidez guiada todavía por mi inmadurez.