Capítulo 50

Azize apretó a su bebé contra su pecho mientras caminaba lo más rápido que podía por las calles para llegar al hospital… estaba anocheciendo y hacia demasiado frío, y aunque estaban abrigadas, Azize tenía una sola cosa en su mente, el frío ya no importaba…

Las lágrimas bañaban sus mejillas, no podía dejar de pensar que, si Cevdet estuviese allí, probablemente la podría apoyar de otra manera…

Hilal había comenzado a toser luego del mediodía… al principio Azize y Hasibe se las habían arreglado para hacerle masajes con un ungüento para aliviarla, como habían hecho con sus otros dos niños…

Pero la fiebre había subido y Hilal había rechazado el pecho… y Azize había comenzado a preocuparse…

Por último, había comenzado a toser y de pronto se había ahogado y había dejado de respirar por un momento… por eso ella la llevaba al hospital, ya sin saber qué hacer o como atenderla, porque además sentía que se había olvidado de todo y no podía ver con claridad, dada su desesperación…

Llegó al hospital casi a punto de quedarse sin aire. Se dirigió al consultorio de su jefe y entró sin golpear.

-Azize… - dijo el hombre cuando la vio y advirtió su desesperación…

Azize le contó lo que había sucedido y el médico examinó a Hilal, que siguió tosiendo y volvió a ahogarse…

Resolvió dejarla allí en observación y Azize se quedó a su lado, llorando, porque sentía que no podía hacer otra cosa….


Cevdet se recostó sobre su cama y extrajo de su bolsillo el pañuelo que Yakup le había traído hacía unos días…

Hundió su nariz en él y cerró los ojos. Su cuerpo le dolía de echar de menos a su Azize… y ni siquiera sabía cuando podría ir a verla…

Pensó en su madre y en sus hijos y se sintió culpable por estar ausente en los momentos más importantes de su vida…

Sintió lágrimas en sus ojos mientras seguía aspirando el aroma del perfume de su mujer y sintió golpes en la puerta de su habitación…

-Sí…- dijo en voz alta y vio que Yakup entraba.

-Capitán…- dijo algo agitado el muchacho, se notaba que había corrido y que algo había sucedido para que tuviera que hacerlo.

-Yakup…- le dijo entre sorprendido de verlo y preocupado- ¿pasó algo grave? Pensé que te quedarías en Esmirna…

-Iba a quedarme, pero su mujer llegó al hospital con la bebé…

-¿Qué pasó?

-No pude escuchar mucho, pero la señora Azize estaba llorando….

-¿Llorando dices? - dijo Cevdet sintiendo que de repente se quedaba sin aire.

-Así es… la verdad es que me dio miedo y sentí que debía venir lo más rápido posible a avisarle…

-¿Crees que tenía que ver con la salud de Hilal?

-Sí… creo que si…- dijo el niño y Cevdet se puso de pie y acomodó su ropa.


Salió al amanecer, Esmirna no estaba tan lejos, pero tuvo que convencer a Yakup de que debía quedarse a descansar y no ir con él como quería hacerlo el pequeño…

Llegó al hospital casi al mediodía y buscó a su mujer por todo el lugar…

Por suerte se cruzó con Zehra, que estaba haciendo sus rondas y le explicó lo que sucedía. Cevdet estaba desolado y le preguntó donde podía encontrarla, la mujer le indicó una pequeña habitación en donde Azize se había recluido con la niña para que nadie las molestara…

Cevdet golpeó la puerta, Azize abrió la puerta con pesar, se sentía sin fuerzas, la noche había sido muy complicada y ya no estaba segura de nada…

-Azize…- dijo en voz bajísima y sus ojos se llenaron de lágrimas.

-Cevdet… mi vida…- dijo ella en el mismo tono y se arrojó en sus brazos llorando.

Cevdet la empujó hacia adentro y cerró la puerta para no quedarse allí. Sentía que todo el mundo los miraba y estaba expuesto...

-Azize…- dijo mirándola a los ojos y tratando de calmarlos a ambos- aquí estoy mi vida… me acabo de cruzar con Zehra… me contó todo… ya estoy aquí…

-¿Yakup te avisó? - le preguntó- me pareció verlo anoche cuando entraba al hospital…

-Sí… el pobre estaba tan preocupado… no supo qué sucedía, pero se le rompió el corazón al verte llorar… por eso vino apurado a avisarme…

-Ese niño…- dijo con una sonrisa melancólica.

-Cuéntame…

-Hilal… tiene problemas respiratorios… te juro que no sé qué más hacer… el médico me ha dicho que es muy delicada… y que sería muy difícil poder saber si podrá vivir…

-Azize… no…

-Es así… Cevdet… yo me quedaré aquí a cuidarla… avísale a mamá Hasibe como están las cosas… la pobre se quedó muy mal ayer y no pude avisarle más que me quedaría aquí con la niña…

-Iré… y luego volveré a quedarme contigo… no voy a dejarte sola en esto, Azize…

-Mi vida… no puedo pensar en mucho más por ahora… pero ¿acaso tú no tienes una misión por cumplir?

-En este momento tú y mi hija son lo único importante…- dijo y besó su frente, luego se inclinó para mirar a su hija y finalmente se perdió en los ojos de Azize antes de marcharse.


Un rato después, llegó a su casa y habló con su madre y estuvo un rato con sus hijos que acababan de almorzar…

Hasibe insistió en que comiera algo y le preparó un poco de comida para que él le llevara a Azize, la mujer pensaba y con razón que la joven no podría hacerse cargo de cuidar a su hija si no estaba lo suficientemente fuerte como para hacerlo…

Cuando llegó otra vez al hospital la encontró en el pasillo, la cabeza gacha, no llorando, pero con signos de haberlo hecho recientemente.

-Azize…- dijo casi no queriendo pensar que ella estaba allí porque había pasado algo grave.

El médico está revisándola, me pidió que saliera y aprovechara para descansar un poco… insiste en que coma, como si eso fuera posible...

-Pero debes comer… si no lo haces por ti, hazlo por ella, Hilal te necesita fuerte y con capacidad para luchar por ella…

-Cevdet… no tengo voluntad… entiéndeme…- protestó ella.

-Pues… no te entiendo… y comerás lo que mamá Hasibe te preparó… ¿estamos? - le dijo y la hizo sentar y le entregó la comida.

Azize le hizo caso a regañadientes, pero le costó bastante poder dar un par de bocados…

Cuando casi había terminado y Cevdet la abrazaba, ambos sentados en las sillas fuera de la habitación, la puerta se abrió y el médico salió.

-Doctor… - dijo Azize.

-Azize… capitán Cevdet… no puedo darles noticias más alentadoras por ahora, pero sí les puedo decir que la niña está estable…

-Son buenas noticias… aunque hubiésemos preferido escuchar que está fuera de peligro…- dijo Azize con sinceridad.

-Lamentablemente nos queda un tiempo de estabilidad para poder afirmar eso… y mientras la fiebre no baje, tenemos que cuidarla… y rezar por ella…

-Lo haremos doctor…- dijo Cevdet…

El médico se fue y Azize y Cevdet entraron a la habitación y se quedaron observando a la bebé que descansaba tranquilamente, aunque hacía un pequeño ruidito al respirar…

-Estará bien…- dijo Cevdet acariciándola con sus ojos- yo lo sé…- agregó y abrazó a su mujer que apoyó su cabeza en el hombro de él con suavidad…


Bueno, hasta aquí llegamos! Nos vemos en el próximo capítulo! Gracias por seguir leyendo!