Capítulo 40
Sehrazat entrelazó sus dedos con los de su marido mientras, sentados frente al médico, esperaban que él mirara los resultados de los estudios que se habían hecho.
El hombre levantó la vista, los miró un momento y sonrió.
-Doctor…- dijo Sehrazat algo ansiosa y Onur apretó su mano, intentando calmarla.
-Todo está bien… para ambos…- dijo y Onur soltó el aire que sin darse cuenta retenía.
-¿Entonces? - se aventuró a decir ella.
-Las células de ambos son normales, no existe ningún impedimento para tener hijos…
-Pero…- insistió, realmente estaba muy ansiosa.
-El problema, seguramente es de compatibilidad…- dijo y Sehrazat miró a Onur con preocupación.
-Doctor…- empezó a decir Onur.
-A ver si me entienden… la incompatibilidad puede darse porque realmente son incompatibles, o porque no están pudiendo relajarse para poder serlo… ¿estamos? Yo, personalmente creo, habiendo pasado muy poco tiempo desde que lo intentaron y con la evidencia de que ya están aquí consultándome por qué no pueden, que se trata del segundo caso…
-¿Qué sugiere? - preguntó Onur.
-Podría decirles que lo siguieran intentando… pero con el diagnóstico de esta leve incompatibilidad… podríamos comenzar por la estimulación ovárica…
-Y eso ¿de qué se trata? - siguió preguntando Onur.
-Bueno…. Sehrazat recibirá una serie de inyecciones hormonales y con eso estimulará sus óvulos… hay casos en que con este procedimiento alcanza para lograr el éxito…- dijo y los vio sonreír.
-Y nosotros seguimos con nuestra vida normal…- dijo ella y el médico sonrió.
-Si con vida normal te refieres al trabajo sí…
-¿Y el resto? - preguntó Onur.
-Con respecto a la intimidad… disculpen la pregunta, pero ¿cuándo fue la última vez que tuvieron relaciones?
-¿Mmm?…- dijo ella haciendo memoria.
-Hace dos noches…- dijo él y sonrió apenas.
-No… Onur… fue anoche… ayer a la tarde, mejor dicho…
-No… Sehrazat… eso… eso no contó porque yo no…- dijo y se miraron con algo de timidez cuando el médico los interrumpió.
-El estudio dice que estás empezando a ovular… es decir que podemos comenzar con el procedimiento ahora mismo… pero al tomar esta decisión sepan que deberán abstenerse…
-Abstinencia sexual…- dijo Onur.
-Al menos cinco días más…- dijo y alzó las cejas, como pidiendo su consentimiento.
-Está bien…- dijo ella y él asintió.
-Y luego vendrán tres días en donde lo principal será encontrarse y tener relaciones para poder lograr el objetivo…
-Dicho así suena a un procedimiento…- dijo ella y él sonrió.
-O una maratón…- dijo y el médico lanzó una risita cómplice.
-No sé cuanto tenga que ser para convertirse en maratón, Onur... es un procedimiento a fin de cuentas… Sehrazat… más allá del amor y del deseo, ustedes deben enfocarse en poder lograr el objetivo… y eso no significa que se encerrarán en la habitación durante tres días… pero los encuentros deben ser productivos… ¿estamos?
-Por supuesto, doctor…- dijo ella con seriedad.
-Bien… hablen con mi asistente, mañana mismo comenzamos…
Onur y Sehrazat salieron del consultorio y arreglaron todo para comenzar. No dijeron nada hasta llegar al auto y allí ella lo miró de costado.
-¿Estás seguro de esto?
-¿A qué te refieres?
-Bueno… digamos que tu miedo era ser tú quien no pudiera tener hijos… y no es así… quizá podríamos intentar relajarnos un poco y ver qué sucede, en lugar de embarcarnos en esto…
-Sehrazat… si lo seguimos intentando y no sale bien, será más difícil iniciar todo de nuevo… hagámoslo, no perdemos nada… ¿o es que tú no quieres?
-No, no… yo quiero, pero no quiero obligarte a ti…- dijo bajando la vista con algo de culpa.
-Escucha…- le dijo él luego de tomarla de la cara con ternura- yo te dije lo que pienso… quiero tener un hijo contigo… por supuesto que no estoy desesperado porque siento que en algún momento eso sucederá… pero me importa tu felicidad y sé que esto te hace feliz… mañana comenzaremos con el procedimiento… así será…
-Onur…- le dijo ella perdida en sus ojos- te amo…
-No… yo te amo más… le dijo él con una sonrisa y besó sus labios con ternura…
Llegaron a su casa y se dedicaron a Kaan, él volvió a la oficina por la tarde, porque tenía unos asuntos pendientes, en cambio ella manejó todo desde su casa.
Al anochecer, cuando Onur llegó, Kaan se estaba bañando y él entró a verlo y sonrió.
-¿Cómo te estás portando, hijo?
-Muy bien, papá…- dijo y Sehrazat frunció la nariz, sin dudas ella no pensaba lo mismo…
-Sin embargo, tu mamá no parece estar de acuerdo…
-Con mamá… bueno, nos enojamos un poco hace un rato… pero ya estamos bien…
-Es cierto…- dijo Sehrazat.
-Me alegra… iré a ver como está el tema de la cena y Kaan, tú tienes que ir saliendo…
-Pero papá…- protestó el niño- quiero seguir un rato más…
-¿Ves que así no se puede? Debes hacer caso a tu papá, Kaan…- dijo Sehrazat molesta.
-Kaan… hijo, vamos… ya jugaste un rato, ahora tienes que hacer lo que te decimos… ¿estamos de acuerdo? - le dijo con seriedad y el niño asintió bajando la vista.
-Está bien…- dijo y Sehrazat apretó los labios para no sonreír cuando se puso de pie y aceptó la toalla que ella le alcanzaba.
Onur la miró de costado y le sonrió antes de irse. Kaan salió del baño y se encerró para cambiarse. Sehrazat llegó a su habitación buscándolo a Onur para avisarle que todavía faltaba un rato para la cena y vio que estaba en el baño, duchándose.
La puerta estaba entreabierta para que el vapor saliera y ella se acercó para hablarle…
Onur abrió la mampara y ella no pudo evitar mirarlo cuando se asomó al verla.
-La comida… tardará un rato…- dijo y se mordió el labio cuando él sonrió y le dio a entender que la había pescado mirándolo.
-Bien… gracias por avisarme…- dijo y como ella se quedaba allí sin decir nada, y solo lo miraba- ¿algo más?
-Nada…-dijo ella y cuando iba a girar para irse, lo escuchó.
-¿Quieres ducharte tú? Yo iba saliendo ya… te dejaré al agua porque la temperatura es la que te gusta…- le dijo y ella entrecerró los ojos.
-Gracias…- le dijo y se volvió para mirarlo mientras él se asomaba otra vez, buscando una toalla.
Sehrazat sintió que su cuerpo reaccionaba a él, ¿por qué le costaba trabajo contenerse? Simplemente porque tenía que hacerlo. En otro caso no es que él no le hubiera causado deseo, pero hubiera podido controlarse bien, sabiendo que probablemente a la noche tuviera la oportunidad de estar con él…
Onur pasó a su lado con la toalla anudada a la cintura y Sehrazat comenzó a desvestirse en silencio.
-¿Te molestaría ayudarme con el cierre de vestido? - le dijo ella y él se perdió en sus ojos.
-Ven…- le dijo y ella giró para darle la espalda.
Él deslizó sus dedos por sobre la tela del vestido y cuando bajó el cierre, ella sintió que su piel se erizaba.
El vestido cayó a sus pies y cerró los ojos al sentir los labios de él sobre su piel, delineando su columna.
-Onur…- jadeó ella con desesperación.
-También me estoy controlando, mi vida… no eres la única que sufre aquí…- dijo él sobre su piel.
-Sin embargo, parecías divertirte…- dijo ella algo molesta, tratando de enfocar sus emociones en el enojo y no en el deseo.
-No es así… disfruto de tu deseo y no hago otra cosa que pensar en que estos cinco días se pasen de una vez para volver a tenerte en mis brazos… - le dijo al oído y ella giró en redondo y miró sus labios.
-Un poco de sufrimiento no viene mal… ¿verdad? - le dijo y alzó las cejas.
-Por supuesto que no, sobre todo porque sé perfectamente lo que viene cuando todo esto pase…- le dijo y besó sus labios lánguidamente un momento, el roce de sus cuerpos se hacía casi insoportable, pero ellos finalmente se separaron- me voy a ver a Kaan… porque sino echaré a perder todo por las ganas que tengo de hacerte el amor…
Sehrazat asintió y sonrió. Habían tomado una decisión importante y no había que cometer errores. Su cuerpo aun continuaba sensible a las caricias de él cuando ella se situó bajo la cortina de agua tibia y trató de pensar cuanto tiempo real le quedaba de tortura…
Bueno, espero que lo hayan disfrutado. Aquí sigo, firme para hacer un poco más ameno el encierro! Gracias a ustedes por estar del otro lado!
