"La decisión de Deku"

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—Kacchan— Deku decía desde su pecho con suma calidez.

—Hm?— Asintió, acariciando su cabello rizado con una mano, y con la otra, entrelazó sus dedos con los suyos.

—Voy a pensar en lo que dijo All Might— Soltó, como un cubetazo de agua fría rociarle la cabeza.

—Te dije que no— Lo regañó, ejerciendo mayor presión sobre sus cabellos.

—No lo he pensando con claridad— Repuso angustiado.

Ambos se encontraban recostados sobre la cama de Deku, con Bakugou acostado primero y él encima suyo, abrazándolo, acurrucando su cabeza sobre su pecho.

—No te vayas, Deku— Cuán patético debió de haberse visto al decir aquello, pero él simplemente se desmoronaba si Deku se iba de su lado.

—No te preocupes, Kacchan—Aseguró suavemente. —No me iré a ningún lado—

—Dijiste que lo ibas a pensar— Refunfuñó haciendo una mueca. —No seas idiota, Deku, que yo decido por ti—

—A-aguarda, Kacchan— Balbuceó, tensándose sobre su cuerpo.

—Déjalo ya, Deku— Ordenó, acercándolo debajo de su barbilla. —Y quedémonos así—

El cuerpo del aludido se relajó, y cedió dócilmente a su sugerencia.

—Ok, Kacchan— Aceptó, abrazándolo aun más fuerte.

Al poco rato, Deku se quedó dormido usando su pecho como almohada y el calor de sus brazos como su cobija que lo arropaba y lo envolvía.

Le preocupaba que Deku quisiera cambiarse de escuela, o que se tomara muy en serio las sugerencias de su mentor.

Si Deku dudaba de su conversación, él hablaría con All Might por su imprudencia al inmiscuirse de tal manera en la mente de su novio. Deku tenía mente propia y con ello formulaba sus propios pensamientos y análisis para sobrevivir en las peores situaciones, y si obedecía a alguien más, el enfurecía.

Sin embargo, él también quería meterse en la mente del nerd.

Semejante estúpido que fue él al dejarse llevar, una vez más, por sus emociones.

Abrazó fuerte a su novio hasta quedarse dormido con él acurrucado entre sus brazos.


Al despertar, le dio tranquilidad el ver que su novio dormía profundamente sobre su pecho, su pecho elevándose y bajándose, Bakugou acarició su cabello rizado gentilmente entre su mano derecha.

Ese nerd cada vez que lo veía se volvía e enamorar de él, tal como si fuera la primera vez.

—Te amo, Deku— Susurró, sonriéndole al cuerpo dormido de su novio, que con su mera presencia rebosaba una calidez inconmensurable que irradiaba toda su anatomía.

La inquietud y la incertidumbre se acumulaban como pliegues arropándose en su piel, se adherían a su manera, sin dejar de ir en contra de sus deseos.

Él no permitiría por nada del mundo que su unión se destruyera.

Deku se movió un poco, apegándose más a su pecho, buscando obtener más calor. Él suspiró en sopor, cerrando ligeramente los puños.

Al menos Deku descansaba sobre él.

Bakugou se puso a divagar un poco entre sus pensamientos, inmiscuyéndose en sus reflexiones.

Desde cuándo él era así?

Cuándo fue que él se volvió tan inseguro cuando se trataba de Deku?

Por qué le angustiaba el hecho de que cabía la posibilidad de que Deku decidiera separarse de su lado?

Qué haría Bakugou entonces?

Él detestaba darle tantas vueltas al asunto, buscar mil y un posibilidades para justificar o para solucionar aquello que tanta inseguridad lo carcomía en un nudo de sensaciones acumuladas en caldo de cultivo a punto de hervir y burbujear en una inminente explosión.

Cosas como la incertidumbre no eran parte de su personalidad explosivo, constando reaccionar violentamente cuando cualquier persona se le aproximara, incluyendo a sus padres.

Ahora, él sostenía a su novio, quien dormía sobre su pecho.

Quién lo diría de Bakugou? De seguro, él parece el peor de los idiotas que se preocupan por cosas parecidas como las chicas.

Deku volvió a moverse sobre su pecho, acurrucándose.

Bakugou no hizo más que sonreír de gozo, lo atrajo con sus manos hacia su hombro, colocando su cabeza en él, terminando por abrazarlo por completo con sus brazos hasta aprisionarlo entero.

No buscaba por nada del mundo desligarse de aquella sensación, o tampoco de deshacer del vínculo que lo ligaba al nerd desde su infancia.

Sea lo que fuere que le deparaba el futuro, él disfrutaría de ese momento que compartían.


Por la tarde, él se fue a estudiar un rato en su habitación, para despejar un poco su mente, centrándose en su meta de seguir siendo el número uno en calificaciones y como héroe.

Deku se despertó pasadas las nueve, con aspecto amodorrado y sus ojos decaídos. Le dio ternura verlo así, y cuanto lo escuchó decir "buenos días" en esa voz amodorrada, le dio un beso en la mejilla, recibiendo un rubor intenso de su parte.

Recodando lo que vivió esa mañana le provocaba un sonrojo en el rostro, tal que el cuerpo le ardía en calor.

Subrayaba las partes importantes, cuando:

Tocaron su puerta.

Quién lo importunaba en su tiempo estudio? Deku? Sonrió ante tal posibilidad y se lanzó corriendo a la puerta, abriéndola para recibir la visita de su amigo Kirishima del otro lado.

—Bro!— Lo saludó campante.

—Qué quieres idiota?— Refunfuñó malhumorado.

—Esperabas a Midoriya?— Le dio un codazo metiéndose a su habitación, sin que él le diera su permiso. Quién se creía su amigo para tomarse esas libertades?

—Qué tonterías dices?— Replicó, un ligero rubor surgiendo en sus pómulos. —Además, qué haces aquí?—

—Vine a decirte que ya arregle lo de Kaminari y Sero— Anunció con cierto orgullo en su tono.

Bakugou alzó la ceja. Él había olvidado aquello, sin querer admitir que lo pasó de largo, asintió, dándole a entender que siguiera hablando.

—Kaminari es un idiota al decir esas cosas sobre Midoriya— Dijo ofendido. —Cuando él estuvo a punto de morir—

Bakugou lo miró desdeñoso, penetrándolo con sus duros ojos rojos, haciendo que aquello fue una imprudencia de su parte.

—Oh, lo siento, bro— Se disculpó, riéndose nervioso. —Metí la pata ahí—

—Estúpido— Gruñó a su dirección.

—Pero, si es verdad que eres novio de Midoriya?— Preguntó emocionado.

—Eres imbécil o qué?— Le dio un manotazo en el rostro, sabiendo que gracias a su Quirk no le dolería en absoluto.

—Tomaré eso como un sí— Asumió, esbozando una sonrisa orgullosa. —Felicidades, estoy feliz por ti, bro!—

—No me felicites, tarado— Desdeñó, regresando a su asiento de estudio. —Eres más idiota de lo que creí—

—Eso es un cumplido?— Sonrió esperanzado.

—Qué dices. imbécil?— Gruñó molesto.

—Entonces, quién se confesó primero?— Quiso saber, ansioso de obtener información.

—De qué?—

—Como que de qué?— Dijo incrédulo. —Cómo se pusieron de novios tu y Midoriya?—

—El jodido nerd aceptó estar conmigo— Bufó presuntuoso, obteniendo de regreso la mirada asombrada de su amigo.

—En serio?—

Bakugou asintió.

—Entonces fuiste tú, quien se declaró?— Se carcajeó amistoso.

—Fue él— Resopló, cruzando una pierna.

—Midoriya es tan directo para todo— Comentó en admiración.—Esa es una de las razones por las cuales me cae tan bien—

—Hm— Sonrió complacido.

Deku es el mejor, pensó victorioso.

—Y qué sucedió con Todoroki-kun?— Preguntó concertado. Una punzada voraz azotó contra su mente, oprimiéndole el pecho.

—Quién?— Fingió no entenderlo, a ver si el idiota de su amigo entendía lo que le quiso decir.

Kirishima se inmutó, retrocediendo.

—Ah, sí— Se irguió, riéndose de nervios. —Metí la pata—

—Tsk— Chasqueó la lengua, moviendo la cabeza al lado contrario. Semejante amigo tonto le tocó tener.

—Bro, Todoroki es un buen tipo— Repuso disipando su metida de pata. —No lo detestes, porque ahora tienes a Midoriya contigo—

—¡Cállate!— Gritó enfadado, un mohín asentado en sus labios.

Kirishima rechinó los dientes, con la cara expresando que él dijo más imprudencias de las que debió decir.

—Detesto a ese mitad y mitad— Gruñó en grave desdén.

—No hablaré de él— Aseguró complaciente, después guiñándole el ojo.

Bakugou chasqueó la lengua, bajando los hombros.

—Ya no diré nada relacionado con él— Volvió a asegurarle.

—Mejor salte de mi habitación— Sugirió, frunciendo terriblemente. —Antes de que te saque volando de aquí—

—Al menos déjame terminar— Dijo alarmado, agitando los brazos.

—No— Gruñó. —Salte—

—Quiero saber cómo sucedieron las cosas con Midoriya— Pidió como un niño. Bakugou lo miró disgustado.

—Salte!— Se levantó de la silla y lo sacó de su habitación, aunque él pusiera resistencia.

—Bro, aguarda!—Rogó poniendo cara de idiota.

Bakuguo le dirigió una mirada asesina, antes de sacarlo de su habitación.

Cerrando la puerta detrás de él, se sentó, esbozando una mueca de lado.

Qué tipo tan molesto, pensó en lo que regresaba su atención a los estudios.


Pasadas las 7 de la tarde, cerró los libros creyendo que fue suficiente estudio por ese día, pues las ganas de ver a su novio eran mayores que seguir estudiando; además, regresaría a pasar año nuevo con sus padres y ya había alistado su equipaje nuevamente, ya que cuando tuvieron la batalla en la que casi perdió a Deku, le dijo a su madre que no volvería en unos días hasta que Deku se recuperara, a lo que ella concordó enseguida.

Salió de su habitación y se dirigió a la de Deku.

Tocó la puerta varias veces sin recibir nada a cambio, mas que puro silencio. Penetrante y alarmante silencio.

Supuso que quizás él estaba en la sala de estar en compañía de Iida, puesto a que Uraraka se había regresado a la casa de sus padres. Sin embargo, al llegar a la sala, no lo vio ahí, ni en la cafetería o en la cocina. Él frunció el ceño indignado por no poder encontrar al nerd.

Dónde rayos estaba?

No tuvo opción, mas que abordar a Iida directamente.

—Cuatro ojos— Le dijo.

Iida miraba la televisión con los demás, tratando de mantener el orden de sus compañeros para que estos pudieran ver un programa a la vez.

—Bakugou— Lo ojeó, rectamente. —Necesitas algo?—

—Sí—Respondió. —Pásame el número de Deku— Exigió.

—Qué?— Parpadeó extrañado. —No tienes el número de Midoriya?—

—Sólo pásamelo— Ladró demandante.

—Pero, Midoriya es tu novio— Repuso completamente sacado de sí. —Cómo es posible que no tengas su celu—

—Pásamelo idiota de cuatro ojos!— Lo tomó del cuello, dirigiéndole una mirada llena de orgullo y molestia. Qué tanto le costaba a ese tonto pasarle el número de Deku?

—Está bien— Accedió ofendido. —Suéltame primero— Él lo soltó de su agarre, notando que él sacaba su celular del bolsillo del pantalón, y le dictó el número del nerd. Una vez que se lo pasó, no se tomó la molestia de agradecerle por ello.

—Si buscas a Midoriya, él salió— Le informó en su manera recta de decir las cosas.

—Tsk— Le dio a entender que él lo escuchó.

—No sé a donde— Siguió con modestia. —Si supiera te lo dijera—

—Como sea— Siseó, irguiendo los hombros.

Se fue por su habitación, y marcó el número incontables veces sin que le atendiera el nerd. Se vio tentado a reventar su celular desde su mano, pero se detuvo al ver por la ventana de la sala de estar, la inconfundible cabellera verde de su novio, sentado en compañía del maldito bastardo del mitad y mitad.

Apretó un puño, dirigiéndose afuera.

¡Era el colmo!

Todoroki se estaba aprovechando las buenas intenciones de su novio para con las personas.

Caminó a pasos agigantados, bufando y resoplando con la boca torcida, el ceño fruncido incrustado en su rostro, cerrando ambos puños dispuestos a pegarle en el rostro a ese maldito.

Todoroki era un necio enamorado de su novio y eso conllevaba a un peligro inminente, a pesar de que Deku le aseguró que él no se fijaría en Todoroki, existía la posibilidad de que en algún momento se fijara en él y eso le daba miedo.

Le daba mucho miedo perderlo, he ahí el motivo de su conducta.

Llegando al patio de la entrada de los dormitorios, subió una pequeña colina, el lugar donde los vio desde la ventana; sin embargo, se topó con Todoroki antes de llegar a ellos.

Éste no pareció inmutarse al verle.

—Ah Bakugou— Suspiró indiferente.

—No entiendes las advertencias, eh bastardo?— Rugió, bufando. —¡Deja a Deku en paz!—

—Tu tampoco entiendes las advertencias— Lo refirió, haciendo que él frunciera aun más el ceño. —Te dije que si lastimabas a Midoriya, yo no te tendré piedad— Lo señaló con la mirada. —Haré que Midoriya se quede conmigo si lo vuelves a lastimar—

Una punzada arrasó con su palpitar y esa sensación de incertidumbre derrochaba con su pensamiento, impidiéndole reaccionar adecuadamente.

—Antes de que cometas alguna imprudencia— Habló Todoroki en sarcasmo. —Midoriya está descansando allá arriba—

—Ya lo sé— Reaccionó, haciéndolo a un lado con su mano.

—No lo lastimes— Advirtió desde atrás suyo.

—¡Cállate bastardo!— Siseó, haciendo una mueca de disgusto.

Él no estaba de humor para golpear a Todoroki, sino de ver a Deku. De verlo y abrazarlo, de evitar que él decida pensar en irse de su lado, de juntar su mano con la suya, y de besarlo en momentos únicos como el de la noche anterior.

Subió unos pasos más, su nariz aleteaba, siendo una decoración a su rostro ceñido.

Entonces, ahí lo vio, sentado con las rodillas apegadas a su pecho, y él con sus menudos brazos, se abrazaba a sí mismo, su barbilla descansaba en sus rodillas.

La vista que se llevó fue hermosa, Deku se veía excesivamente lindo desde esa distancia.

Embelesado, se dirigió a él, más rápido.

—Oi! Deku— Le habló gritándole. El aludido dio un salto de susto, percatándose.

—Eh? Kacchan?— Se giró a verlo, con los ojos saltones.

—Planeas pescar un resfriado aquí?— Bromeó, tomando asiento a su lado.

—Q-qué? no— Lo miró en blanco.

—Te he estado buscando por todas partes— Reclamó en tono indignado.

Deku lo ojeó, atento.

—En serio?— Parpadeó.

—Sí— Respondió. —Estuviste aquí todo el día?—

—No— Agachó la cabeza, abrazándose a sí mismo. —Salí a otro lugar, pero me encontré con Todoroki-kun en el regreso—

—Hah?— Escupió molesto.

—N-no es lo que crees— Balbuceó alarmado. —Fue una coincidencia, te lo juro!—

—Está bien— Lo calló. —Sólo dime qué haces aquí?—

La expresión de Deku se calmó y lo miró cavilando.

—Estoy pensando— Divagó con su voz.

—En lo que dijo All Might?—

Asintió.

Nuevamente esa sensación de alarma arrasó con su mente. Bakugou necesitaba mantener la calma por ahora.

—Y qué pensaste?—

Tras un breve silencio, que para él fue eterno, Deku recargó su cabeza sobre su hombro, provocando un sonrojo agresivo en sus mejillas.

—Me quedaré con Kacchan— Concluyó campante.

Bakugou soltó un suspiro de alivio, rodeándolo con su brazo en el hombro.

—Yo-yo no pienso estar lejos de ti— Prosiguió Deku en voz trémula por el frío, pero segura. —Te protegeré con todo lo que tengo— Juró. —Eso le diré a All Might—

—Bien— Sonrió, se acercó y le depositó un rápido beso en la mejilla derecha, sintiendo el calor que él emanaba sobre su piel.

—Te amo, Kacchan— Sonrió, acercándosele a su boca, y sellaron su pacto con un tierno beso.

—Yo también te amo, Deku— Dijo intenso. —Gracias por decidir quedarte aquí—

—Sí— Dijo, abrazándolo por la cintura.

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P.D. Ya casi terminamos.

Gracias por sus comentarios hasta la fecha.