Sé que la semana pasada no actualicé, con todo lo que está pasando me despiste y al final me han tenido que llamar la atención. Nonare, lo siento y gracias por avisarme. Lo he dicho muchas veces, sé que los primeros capitulos siempre son más aburridillos, pero darle una oportunidad a la historia.

Sin más, os dejo con el capítulo.

Se giró al resto de la banda y se preguntó en qué podrían ayudar. Algunos de ellos parecían muy claros. Sanji se ocuparía de la cocina, eso era obvio, por otro lado, Sara le había comentado que Usopp podría ayudar a su hermano con el tejado, que se estaba cayendo a cachos y estaban teniendo goteras.

- Robin y yo podemos ocuparnos de la decoración - se ofreció Nami.

- Me alegro, mi nieta está demasiado obsesionada con algunas cosas - comentó Louse – Y me comentó que usted es historiadora – dijo dirigiéndose a Robin. Tenemos una enorme biblioteca en la parte posterior del hostal. Hace tiempo que la única persona que entra ahí es Sara, pero es posible que encuentre algo que pueda interesarle. El padre de Sara estuvo durante muchos años en Ohara.

- ¿En serio? - preguntaron impresionados.

- Antes del desastre. El padre de Sara investigaba la historia verdadera y aprendió su lengua. Allí conoció a su mujer, era nativa de allí.

- Vaya, qué sorpresa, ¿entonces Sara conoce la lengua? - preguntó con interés la arqueóloga.

- Oh, no no, es malísima con los idiomas, a ella le van los números - Louse suspiró - Sólo le van los números... - dijo tristemente.

- ¿A qué se refiere? - Preguntó Zoro.

- Bueno, ya la habéis conocido, ¿no? - se giró hacia Franky – Usted visitó su despacho, fue a hablar con ella. Me habló del ingeniero de la banda – el susodicho asintió.

- El despacho era algo... raro. Todo seguía una especie de patrón.

- Bueno, mi nieta está un poco obsesionada.

Se abrió la puerta del salón de baile y todos se giraron a ver al chico joven que entraba. Era algo más alto que Sara, aunque parecía más joven que ella.

- Sarix no es que esté obsesionada con los números, es que está algo zumbada.

- ¡No hables así de tu hermana! - le reprochó Louse – Les pido paciencia a todos - pidió volviéndose a los integrantes de la banda – Es demasiado estricta, pero es una buena chica.

- Vaya, ¿eres el hermano de esa belleza? - preguntó Sanji.

- Sí, soy André - se presentó el chico saludando con la señal de shaka (saludo surfero).

Tenían rasgos similares. Ambos tenían la cara ovalada, pelo castaño oscuro y algo ondulado. Tenía los ojos claros, pero ambos del mismo color verde, parecía que la heterocromía sólo había afectado a un miembro de la familia. Era como Sara pero en versión masculino, solo que mucho más fuerte y alto. Todos se dieron cuenta, solamente con el saludo, que el carácter de André era muy diferente al de su hermana. La palabra era: natural.

- Que está zumbada ya lo hemos notado – se rio Zoro – Tu hermana es un poco rarita.

- Sara está enferma.

- ¿Qué le pasa? - preguntó Luffy mientras se comía todos los dulces que había sobre la mesa – Yo la veo normal.

- Bueno, no es algo físico, tiene TOC - explicó Louse.

- Disculpe Louse-san, ¿puede ser más concreta?

- Es un trastorno - añadió Sanji.

- Sí, exacto. Sufre de un Trastorno Obsesivo Compulsivo, a ella le obsesionan los números.

- En concreto el número 3 - sentenció su hermano – Nadie sabe por qué, pero le obsesiona el número 3 y todos sus múltiplos, su vida gira en torno a eso.

Su madre adoptiva comenzó a contarles que cuando Sara estuvo en el orfanato, comenzó a mostrar signos de un trastorno obsesivo compulsivo un poco particular. Sara estaba totalmente obsesionada con el número 3. Al principio eran cosas insignificantes, pero pasó de algo tan inocente como acostumbrarse a estar siempre en sus clases a las 09.00h, hasta no poder ni siquiera atravesar la puerta hasta que el reloj no marcase la hora exacta. Se supone que para ella tenía una explicación, aunque el resto de personas no lo entendiesen. La puntualidad es algo repelente, es incapaz de llegar al trabajo ni un minuto antes de las 9.00h, o correr más o menos de 60 minutos (ambos números son múltiplos de 3). Cada vez que se sienta tiene que dar tres golpes con el dedo anular, tercero a ambos lados de la mano. Odia que su hermano le llame "Sarix". Resulta que estudió la numerología de su nombre y el número que le corresponde a "Sara" es el número 3, a diferencia de Sarix, por eso lo odia tanto. Su obsesión llega hasta tal punto que el hostal contaba con 32 habitaciones distribuidas en 3 plantas (baja, primera y segunda), mandó tapiar dos de ellas.

- Ya no le permite hacer una vida normal - decía tristemente la Sra. Louse – Esto se le escapa a la razón.

- Dios mío - exclamó Nami llevándose las manos a la boca

- ¿Cómo es posible que una persona pierda así la cabeza? - preguntó Ussop.

- No lo digas así, bocazas – le regañó Sanji.

- Bueno, todo pasó a raíz de la muerte de sus padres, imagino que aquella noche fue demasiado para ella.

- Yo apenas me acuerdo de aquello. No obstante - comenzó a decir su hermano – Sara es una buena persona, sólo os pedimos que tengáis paciencia. Además, puedes reírte mucho de ella, si la llamas Sarix se pone hecha una furia – a lo que su abuela le dio un codazo a modo de reprimenda – Lo siento, lo siento.

- Bien. Decoración, biblioteca, cocina... - dirigió una mirada rápida a todos como buscando a alguien - ¿Quién es el francotirador?

- Presente – dijo enérgico Ussop.

- Tú trabajarás conmigo - añadió André – Sara me comentó que tú eras un manitas, o eso es lo que ponía en la ficha.

- Soy como el segundo ingeniero del barco – dijo un orgulloso Ussop.

- No te pases... No tienes ni idea – le dijo Franky molesto - sólo eres mi ayudante.

- Sea como sea, creo que podremos formar un buen equipo – dijo sonriente André - podrás enseñarme a disparar. Pero que no se entere mi hermana o nos mete TRES tiros a casa uno – dijo riendo haciendo énfasis en el número, algo que a Ussop no le hizo mucha gracia.

- Creo que necesitarás más ayuda, hay demasiadas cosas que arreglar en este hostal - comentó Zoro – Yo te puedo echar una mano.

- Yo también os puedo ayudar – dijo sonriente el capitán.

- ¡NO! - Gritó toda la banda a la vez.

Bueno, ya habéis conocido un poco más a este personaje. Es algo particular pero prometo que será divertida. Un dato curioso es que al burro, que es la mascota de Sara, se llama Tesla. Tesla es uno de mis científicos favoritos (sí, soy así, tengo científico favorito como quien tiene un grupo favorito) y resulta que él estaba también obsesionado con el número 3. Lo de la numerología del nombre realmente existe, lo he buscado, y si, el numrro de Sara es el 3, nada es coincidencia!

Este domingo prometo no olvidarme de actualizar.

Un abrazo a todos, cuidaros mucho en estos tiempos, quedaros en casa y leer, es una de las mejores maneras de ser libre #yoescriboencasa