Hoy se me hizo un poco tarde, pero espero que igual puedan disfrutar de otro capítulo de esta historia!
Capítulo 51
Azize secó sus lágrimas cuando se sentó en el banco que ya podría reclamar su nombre en el hospital, en la puerta de la habitación en donde estaba su hija internada. Cevdet había ido a buscarle algo para comer, pero ella sabía que no comería…
Hacía casi una semana que estaba allí, no se había movido, mamá Hasibe le había traído a los niños para que los viera y pudiera abrazarlos un rato y Cevdet se había quedado con ella… casi todo el tiempo…
Hilal por momentos parecía mejorar, pero había tenido unas cuantas crisis y con cada una, Azize sentía que podría perderla en cualquier momento…
Cevdet la observó de lejos cuando venía con una taza de té caliente y unos panecillos y la vio pálida. Él también estaba cansado, pero había logrado dormir de a ratos, cuando ella lo había enviado a su casa…
Pero Azize se había quedado allí, y no habían podido convencerla de lo contrario.
Se acercó y la vio tratando de recomponerse. Él sabía que ella lloraba en silencio la mayor parte del tiempo y luego se mostraba dura y serena, lo más que podía, frente a él…
-Azize… mi vida…- le dijo y le entregó el té.
-Cevdet...- le dijo a la defensiva.
-O comes esto o te vas a casa… tú elijes…- le dijo con firmeza y ella le dio un sorbo al té con tanto desgano que le causó algo de culpa a él.
-Lo siento… tengo el estómago cerrado…
-Tú sabes lo que sucederá si dejas de comer o tomar líquido… ya no eres una niña, Azize… el médico me lo dijo el otro día… pero no hace falta porque tú eres enfermera y lo sabes mejor que yo…
-Cevdet…- dijo ella molesta, estaba cansada de que todos le reclamaran por su conducta- ¿no entiendes que no me importa nada?
-¿Y tus otros hijos? ¿Acaso crees que porque Ali Kemal y Yildiz no están enfermos no te necesitan?
-Sé que me necesitan, pero Hilal me necesita más…
-Y por eso estás aquí…- dijo y se agachó frente a ella- yo me refiero a que, si te pasa algo, no solo dejarás sola a Hilal, sino a tus otros dos hijos…
-Cevdet…
-Hablo en serio…
-Yo también…- dijo y le entregó la taza de té y se puso de pie.
Azize entró en la habitación, se desinfectó las manos y se acercó a su hija. Hilal dormía serenamente, pero el sonido que hacía al respirar era bastante más fuerte que al principio.
Sintió que las lágrimas inundaban sus ojos cuando escuchó que su hija se quejaba, algo molesta por la fiebre…
Se acercó y la tocó suavemente y sintió que le faltaba el aire. Alcanzó a sentarse en una silla, pero de pronto todo se puso negro y se desvaneció.
Escuchó a lo lejos la voz de Cevdet… preocupado… no podía entenderlo, no podía moverse y sentía algo de frío.
También escuchó a Hilal, lloraba, se quejaba, pero ella seguía sin poder moverse… de repente, otra vez todo negro…
Abrió los ojos y trató de enfocar la mirada en el techo. Sintió que el cuerpo le dolía y que le costaba respirar.
Un par de ojos azules bastante preocupados se asomaron a su campo visual y vio a Cevdet sonreír…
-Mi vida…- le dijo y ella sintió sus dedos acariciando con suavidad su brazo.
-Cev… Cevet… Hilal…
-Ella está bien… la traerán en un momento… deberás quedarte aquí con ella, ambas internadas… no estás bien Azize…
-Como que no… no, yo… yo estoy bien…
-No, no lo estás… estás muy débil y algo anémica… debes recuperarte y de paso podrás estar con la niña…
-Mientras no me separen de ella…
-No lo harán… y Azize… Hilal lloró hoy… con todas sus fuerzas… el médico me dijo que hay una leve mejoría… sus pulmones están funcionando mejor…
Azize no dijo nada, pero sus ojos se llenaron de lágrimas y Cevdet se inclinó para besar sus labios con dulzura…
La puerta se abrió y Zehra entró con Hilal en sus brazos.
Azize los estiró y la enfermera la ayudó a colocarla en su pecho, la niña se acomodó en sus brazos y comenzó a alimentarse.
Cevdet lanzó una carcajada al verla, estaba tan feliz… la niña se alimentó un buen rato y Azize no se perdió detalle. Todavía se sentía algo débil pero el verla a la niña levemente mejor, se sintió más repuesta.
Un rato más tarde, Cevdet la tomó en sus brazos y la hizo dormir mientras Azize comía algo, de golpe la habían asaltado unas ganas increíbles de alimentarse.
Se quedó contemplando a su marido mientras le cantaba dulcemente para hacerla dormir, la niña parecía fijar sus ojos en él y escucharlo, aunque era tan pequeñita que probablemente no podía hacerlo…
Pasaron un par de días en los que Azize se mantuvo internada allí, bajo observación, pero se repuso y la niña fue superando la crisis de a poco…
Mamá Hasibe se acercó a la puerta con alegría cuando los vio entrar ese viernes por la tarde, los niños corrieron a ver a su madre y a su hermana, que venía en brazos de Cevdet…
La niña rompió en llanto y Azize miró a Cevdet con emoción. Cada llanto de Hilal les parecía una bendición…
-Entonces, ¿está fuera de peligro? - preguntó mamá Hasibe.
-Madre… deberemos cuidarla mucho, sus problemas respiratorios podrían reaparecer en cualquier momento…- dijo Azize
-Pero sí, está fuera de peligro…- agregó Cevdet y sonrió.
-Bien… dame a esa pequeña que me estoy muriendo por tenerla en mis brazos… estos pequeños ya se han bañado, así que tienen el baño para ustedes…- dijo la mujer y Azize miró a Cevdet con algo de timidez.
-Ven, querida, te prepararé el baño…- dijo Cevdet y tomó su mano para ayudarla a levantarse.
Cevdet preparó el baño para ambos y la llamó, Azize se había ido a cambiar y apareció con la toalla anudada debajo de los brazos…
-Déjame hacerlo…- dijo y tomó uno de los cacharros, lo llenó de agua y se dispuso a ayudar a su marido.
-Si me prometes que me dejarás ayudarte…
-Pues… sí… ¿por qué no lo haría?
-No lo sé…
Azize volcó el agua sobre la cabeza de él y enjabonó su cabello antes de enjuagarlo. Luego deslizó sus manos, acariciando y enjabonando su torso y espalda.
Se situó tras él y besó las heridas de su espalda y él cerró los ojos con placidez…
-Me alegra estar en casa contigo, mi vida…- le dijo él y ella sonrió.
-A mí también, no sabes cuánto…- dijo ella y volvió a acariciarlo con sus labios…
Bueno, espero que les haya gustado. Nos vemos en la próxima actualización. Gracias por estar ahí!
