Pov. Denki

Últimamente me he sentido mal muy mal, y todo ¿porque?... ¡PORQUE EH TENIDO MUCHO VOMITO Y NÁUSEAS! , No puedo comer como a mí me gustaría porque momentos después mi estómago lo expulsa, no puedo aspirar olores fuertes porque me dan náuseas para después ir al baño y vaciar mi estómago, estoy tan mal que el día de hoy me regresaron a mi casa en la agencia, tengo suerte de que hoy Hanta no esté o ya hubiera armado un alboroto en algún hospital cuando posiblemente no tengo nada...

—Claro..., esa... ni yo... me la creó—Dije con dificultad luego de vaciar mi estómago por quinta vez en lo que llevo del día y lo peor es que no pasa del medio día. Escuche el timbre de mi departamento que comparto con mi novio lo iba a ignorar, sinceramente si pudiera ya me hubiera casado con el inodoro desgraciadamente dudo que algún padre o juez pueda casarnos, el timbre no dejaba de sonar, fuera quien fuera era muy insistente, así que sin más remedio me pare de mi lugar para bajarle a la cadena, me enjuague la boca y fui a abrir para llevarme la sorpresa de que era Kyoka—Hola Kyoka—Dije sin ganas

—¿Porque tardaste en abrir?—Su voz me hubiera dado miedo si no supiera que pronto moriré deshidratado o de desnutrición, solté una risa sin verdaderas ganas pero sincera

—Bueno, creí que eran los testigos de Jehová—Conteste a su pregunta sin darle mucha importancia para luego permitirle la entrada a mi humilde morada, ella entró y en el proceso me dio un golpe en el hombro... creo que mi broma no le simpatizo— y bueno dime ¿qué te trajo por acá?—Ella se volteó y vi que en sus ojos había preocupación, creí que algo malo había pasado pero todo eso se esfumó cuando vi que entre sus manos había una bolsa de una farmacia, me la dio...

—¿Que es ésto?—Pregunte confundido

— ...Una prueba de embarazo para doncelles—Solto sin mas, yo me sonroje en sobre manera

—¿¡Q-q-que insinuas!?—Grite alterado, no puede ser que yo esté esperando un hijo... ¿O si?, Se que soy doncell pero las veces que lo eh hecho con Hanta me eh cuidado.

—Vamos Denki, tu también sabes que es una posibilidad, después de todo eres un doncell

—Si lo sé ¿pero que te hace pensar que lo estoy?—Pregunte a lo que ella me vio con seriedad, Alzó su puño y creí que me golpearía pero en vez de eso simplemente alzó su pulgar

—Punto número uno, cada que comes algo "fuerte" para tu estómago no lo retienes por más de cinco minutos—Eso era muy cierto, demasiado— punto número dos, no puedes respirar aromas que normalmente respiras así sea un olor muy suave ya que te dan náuseas y momentos después te hayas vomitando—Aparte la mirada al darme cuenta de que posiblemente tenía razón—Y punto número tres, te cansas muy rápido

—Okay si es cierto, ¿pero qué tal que son coincidencias?

—Porfavor Denki, no seas terco y solo haste la prueba, no pierdes nada ¿o es que acaso no quieres tener un hijo con Hanta?—Dijo ya notablemente molesta yo la vi con algo de temor, no es que no lo quisiera, es solo que aún no me siento listo para tener a un niño, es cierto que cuando iniciamos nuestra relación pensé en tener uno, pero más adelante, quizás cuando tuviéramos veinticuatro o veinticinco años, no ahora, aunque si ese fuera el caso sería muy Feliz. Kyoka vio su celular para luego guardarlo y soltar un suspiro pesado—Bueno me voy, sí necesitas algo mándame mensaje yo te contestaré en la noche, tengo que ir a ver los trámites de adopción—Se acercó a mí y me dio un abrazo —Entiende que me preocupo por ti, no quiero que nada te pase—Dicho esto me soltó y me sonrió para luego irse y dejarme solo con mi soledad y la prueba de embarazo.

—Me la haré... Luego de comer...—Deje la bolsa en un sillón y me fui a la cocina a prepararme lo que viene siendo mi... ¿Desayuno? Bueno sinceramente no sé que sea ya que han de ser cerca de las dos de la tarde, me lleve mucho tiempo platicando con Kyoka.—Bien, ¿que desayunare?—Abri el refrigerador y vi algo de fruta así que sin dudarlo la saqué y la comencé a picar poniéndola en un platito—Espero mi estómago tolere la fruta—Dije viendo el platito lleno de melón chino, fresa y sandía. Tomé el plato junto a un tenedor y me senté en la pequeña mesa que Hanta y yo pusimos en la cocina, una vez sentado y con todo listo me senté a comer mi fruta, era aburrido estar solo y no puedo creer lo que diré pero... prefiero estar en la calle cumpliendo mi deber sin importar como me siento o si salgo herido— Tengo sed... Pero no quiero tomar agua simple... Creo que en la esquina hay una tienda de jugos naturales—Lo pensé un poco y decidí que lo mejor era ir por un jugo, así que tome mis llaves, mi cartera y salí directo a la tienda de jugos.

La tienda sí que estaba llena, pero bueno por lo menos no tardaron mucho y a que no adivinan, ¡las náuseas me dejaron por un rato! Y enserio que eso me alegra y mucho, pero eso no significa que no me haré la prueba, ante todo debo estar seguro

—Creo que ya evadi esto por mucho tiempo—Me dije a mi mismo y sin más rodeos fui a dejar mi jugo a la cocina para luego regresar a la sala y tomar de ahí la prueba de embarazo, por último me dirigí al baño.—Okay, veamos cómo funciona esto... instrucciones de uso... Bueno obviamente primero debo abrir esta cosa—Dije viendo la caja donde venía la prueba de embarazo y como no quiero aburrirlos solo les diré que seguí las instrucciones... O eso creo.

Ahora me encuentro sentado en la tapa de la taza del baño en espera de los resultados, no ah pasado ni un minuto de que me hice la prueba y según la caja tardará mínimo cinco minutos.

—¿Y si me pongo a a cantar?—Dije poniendo mi mano libre en mi barbilla, recuerdo una canción que mi abuela le cantaba a mi mamá y a mi tía cuando no podían dormir, esa canción después paso a ser ¿mía?, Bueno el caso es que mi mamá me la cantaba para tranquilizarme— Siii sientes fríiooo y hay mucha nieblaaa... Siii las estrellas... Esconden su brillooo... Siii mi pequeño, perdió su camino, juuugando rayuela... Solo recuerda, yo voy contigo—Deje de cantar al recordar el lugar donde estaba, baje mi mirada con miedo a ver el resultado pero debía hacerlo, no podía quedarme aquí para siempre y más porque ya se me durmió allí atrás, no es cómodo estar aquí, abrí los ojos e inmediatamente mi cara cambió—... Positivo—Dije en un susurro que solo yo podría haber oído—¿Cómo se lo diré a Hanta? —Dije asustado, lleve una mano a mi vientre—Necesito ayuda... Kyoka me contestará hasta la noche... Todoroki y Midoriya no saben que soy doncell y no quiero dar explicaciones—Comence a murmurar—Eijirō a esta hora está patrullando por última vez en el día y no sé lleva su teléfono... Por lo cual solo me queda...

Pov. Escritora

Bueno aquí estaba, frente al hospital... Luego de que llamo a su rubio amigo esposo del pelirrojo, decidió tomar su consejo e ir al hospital y pedir una segunda opción al día siguiente por la tarde. Claro que eso no quitaba el hecho de que el día anterior no había podido dormir y está vez el azabache si lo había notado pero cuando intento preguntar el rubio salió corriendo de su departamento sin decir adiós.

—Hola buenas tardes—Dijo nervioso llegando a la recepción del hospital, la enfermera de turno simplemente hizo un ademán de saludo—Tengo cita con Kimura-sensei—Dijo con los nervios carcomiendo lo, la enfermera simplemente lo vio raro, a la pobre nunca le había tocado atender a un doncell y ni siquiera sabía que existían ellos, ni los doctores con especialidad en embarazos masculinos, pero se preguntarán entonces porque busca a eso doctor si es el que atiende a su mamá? Bueno digamos que ese doctor es especialista en ambos casos—Porfavor señorita no me vea así y porfavor dígale que estoy aquí

—Lo siento, pero el doctor está en una cesárea en estos momentos, pero si gusta puede esperar un poco y lo atenderá Miyamoto-Sensei—Simplente terminó de decir eso y el consultorio de la nombrada se abrió dejando ver a sus dos amigos—Mire ya se desocupo.

—Hola Kaminari—Saludo el pelirrojo sin notar la preocupación en los ojos de su amigo

—Hola... Adiós chicos—Y sin más se acercó a la doctora que encantada lo recibió

—Bien Kaminari-san... Dime ¿estás aquí por información para convertirte en doncell?—Pregunto la doctora con una sonrisa en un intento de que el rubio entrará en confianza pero a cambio vio como el pobre se asustó

—N-no... Yo ya soy doncell de nacimiento—Dicho esto la mujer se emocionó mucho—Vengo a que me haga un chequeo...

—De acuerdo, dime tus síntomas—Contesto sacando una libreta para anotar los síntomas

—Bueno... Solo eh tenido tres síntomas, vómito, náuseas y mucho cansancio—Dijo jugando con sus dedos

—¿Tienes pareja?

—Si...

—¿Han tenido sexo?

—¡¿Q-q-que clase de pregunta es esa?!—Dijo sonrojandose al nivel de que parecía un tomate

—No creas que soy pervertida es parte de la revisión—Contesto con una sonrisa

—... Si

—Bien... Acompáñame—Y sin más salieron del consultorio, caminaron por los pasillos hasta llegar a otro—Buenas tardes Kagome-san

—Buenas tardes Miyamoto-senpai—Contesto una rubia de ojos color chocolate—¿En que puedo ayudarle?

—¿Podrias hacerle unos análisis de sangre a Kaminari-san?

—¿Analisis... De sangre?—Dijo algo asustado el pobre rubio

—Si, yo me encargo senpai

El proceso fue rápido y normal... Claro solo estuvo el hecho de que el rubio casi se desmaya al sentir la aguja atravesar su piel.

—En media hora le daré los resultados a Senpai, puede ir a la sala de espera—Y sin más el rubio se fue a esperara a que lo llamarán

—En caso de que estés ahí... Quiero decirte que todo estará bien...—susurro en dirección de su vientre y acto seguido se puso a tararear la canción que justo ayer estaba cantando, aún lograba tranquilizarlo

—Kiminari-san—Le llamó la doctora y sin perder tiempo fue hacia el consultorio y se sentó en una silla—Bueno... Me es un honor poder darle esta noticia... usted está embarazado... Dos semanas—El rubio no pudo evitar sentirse contento y aterrado a la vez—Y si me permite me gustaría poder llevar el control de su embarazo... Al menos de que usted no lo quiera—Dijo con tristeza a los e el contrario negó

—Quiero tenerlo...

—Me alegró...sígame acá..—Lo guío hacia la habitación donde le haría el ultrasonido—Bueno siéntate en aquella camilla, desabrocha tu pantalón, y bajalo al nivel de tu vientre—El rubio hizo lo que se le ordenó—Esto estará un poco frio—Aplico el gel -después de prender la máquina- haciendo sobresaltar al rubio—jeje dije que estaba frío... Bien veamos...—Dijo comenzando a mover el aparato por el vientre del menor—Aqui esta... Aún es muy pequeño, pero está mancha de aquí es tu hijo...

El rubio evito soltar lágrimas de felicidad al ver a lo que en nueve meses sería oficialmente su hijo

—Ten limpiate—Dijo dandole un trapito para limpiarse—Ten aquí tienes la foto de tu bebé... Te veré en el mes que viene si?, Cualquier cosa no dudes en llamarme—Dijo dándole una tarjeta, el rubio simplemente se fue después de eso.

Ahora estaba en su habitación que compartía con Hanta, sólo tenía un problema, no sabía cómo iba a decircelo, así que no hago mejor manera que platicarlo frente al espejo

—Hanta,¿sabías que en el mundo dos de cada diez hombres nacen con órganos reproductores femeninos internos a los cuales se les llama doncelles? ¿Pues que crees? Yo soy uno de esos hombres y estoy esperando un hijo—Decia con una sonrisa mal hecha que inmediatamente deciso—¿A quien engaño? Soy un fiasco—Termino de decir para dejarse caer en su cama, lo que no sabía es que el pelinegro ya había llegado y lo había escuchado todo.

—Denki—Nombro al rubio haciéndolo que se asustara y se sentará en el acto casi con su corazón en la mano

—H-Hanta ¿cuanto llevas ahí?

—Desde que dijiste mi nombre hace rato—Eso logro asustar al rubio

—¿Escuchaste lo que dije?

—Si...—Contesto a lo que él más bajo bajo la la mirada

—Entiendo si esto te parece extraño y también entiendo si no quieres tenerlo yomhg—Fue interrumpido por un beso por parte del contario

—Lo siento, pero estabas diciendo disparates...

—Entonces ¿quieres que lo tenga?

—Eso es obvio Denki, claro que lo quiero

—¿No estás molesto?

—Si, sí lo estoy—ante eso el de Quirk electrónico se asustó y bajo la mirada que inmediatamente fue elevada por el más alto—No lo malinterpretes, no estoy molesto porque estes embarazado sino porque nunca me dijiste de tu condición... Me enoja que yo me haya enterado por accidente hace un año

—Lo siento...

—Eso ya no importa lo que importa es que dentro de poco tendremos un hijo... Este es el mejor regalo de mi vida.

No sabía porque dudo de el pero ya no tenía razones para hacerlo.