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Hola queridos lectores
FIC GANADOR JEJEJE
gano Giros del destino, capitulo doble, espero que les guste ;D
casi llegamos al final de este fic :( espero que en verdad les guste y no les decepcione jejejeje
ami enemigas por supuesto quedo en segundo espero poderles dar una sorpresa mañana ;D
sigan dejando sus votos para saber que fic les actualizare para el lunes ;D o quizas mañana aun no lo se
muchas gracias por sus hermosos reviews y tambien por sus votaciones
estos me alientan a seguir escribiendo lamento mucho la demora pero espero que les guste
saludos
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CAPITULO 56 LA FURIA DE ELISA II
EL FINAL DEL JUEGO I
EL PLAN DE ANTHONY I
A veces las personas no son lo que crees, a veces todas las cosas pueden ser diferentes a como aparentan
Mascaras ¿Quién no usa una máscara? ¿Quién no aparenta lo que no es?
¿Por qué ser algo que no eres? Por supuesto que siempre hay un motivo, hay una razón por la cual siempre debemos ocultarnos de los demás, para que no nos dañen, para protegernos.
Al final es mejor no ocultarse eso dicen, pero ¿Cómo saber que no te harán daño si no lo haces de esa forma?
Siempre usar una máscara.
Fingir
Volver a levantarte
Seguir
Otra mascara
Una sonrisa en el rostro para que los demás no vean el dolor en tu ser
Usar una defensa para que nadie pueda ver tu verdadero ser.
Mas mascaras
Superficial
¿Qué otra cosa se debería de hacer?
¿Qué mas se podría hacer?
¿Qué otra cosa fingimos en la vida?
La vida misma a veces es una mentira
A.B.A
Archie abría los ojos lentamente, inmediatamente pudo ver a Albert y a Anthony, algo borroso al principio pero después.
-Albert.
-Tranquilo Archie –Dijo Albert impulsándolo para que no se levantara
-Es que…Elroy
-Tranquilo Archie –Dijo Anthony también intentando que siguiera acostado
-Anthony…yo…lo siento ella…
-Tranquilo primo –Dijo Anthony sonriéndole con tranquilidad y sinceridad –Comprendo
-No estuvo bien lo que hice
-Ya habíamos hablado de esto –Dijo Anthony mirándolo con severidad
-Si pero…
-Ven Archie será mejor que vayamos a tu alcoba
-Y no te preocupes más, ya nadie te hará daño, ni a ti ni a nadie –Añadió Anthony
Archie lo miro unos segundos antes de seguir con su tío.
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Candy miraba con tranquilidad hacia el jardín, aunque odiara estar lejos de su pequeño, estaría en la mansión Ardley porque tenía que estar presente para la celebración de la boda de Anthony y Elisa, así como también tenía que firmar documentos para poder pasar la herencia de los Leagan.
Sería algo doloroso para ella, pero solo esperaba que Elroy cumpliera con lo demandado.
-Terry solo espero que estés bien –Murmuro la rubia mirando al cielo
-No te preocupes Candy –Dijo Anthony entrando a la alcoba –Estará bien
Intento ocultar sus celos pero fue en balde.
-También espero que Victory esté bien
-Mis compañeros ya fueron al lugar donde la tía Elroy los dejara
-Debo avisarle a Eleonor y al duque, estaban muy preocupados por su hijo
-Si como tú por él ¿No?
-Serás el esposo de Elisa pronto
Anthony gruño por lo bajo –Sabes bien que…
-Si lo sé –Dijo la rubia dando la vuelta
-Candy
-Anthony quiero estar a solas por favor
El rubio suspiro –Bien
Dio media vuelta y salió de la alcoba de la rubia.
Candy suspiro mientras volvía a sus pensamientos al momento en que veía las pequeñas y dulces Candy's que empezaban a brotar.
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Elisa estaba con la señora Elroy mirando repisas de vestidos de novia, para ese mismo sábado que sería el más feliz de su vida.
-No puedo creer que esto esté pasando por fin –Dijo mirando su anillo, para su gusto era muy pobre pero le alegraba que Anthony se lo hubiera dado.
-Escoge el que más te guste Elisa, no importa el precio ¿De acuerdo cariño?
-Si abuela
-Elisa no le digas así en público –Menciono su madre por lo bajo
-Bien
-Muchas gracias por esto –Dijo Sarah tomando la mano de Elroy con una dulce sonrisa
-Es lo que merecemos, es lo que ustedes se merecen –Dijo la anciana feliz por primera vez con una sonrisa genuina –Al fin tenemos lo que siempre debimos tener.
-Si –Susurro la otra mujer sonriente mientras ambas miraban a Elisa.
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Archie se levantaba de su cama para ir lentamente hacia el comedor de la mansión Ardley.
Seguramente había dormido un día completo o al menos eso se sentía.
-Hola Archie –Dijo Albert mirándolo bajar lentamente
-Hola –Dijo aun débil
-Seguramente tienes hambre ¿Vamos?
Albert tomo su mano para llevarlo hasta el comedor.
-Ven –Lo ayudo a sentarse
Archie tomo el lugar donde el rubio lo había ayudado a llegar. –Estoy pesimamente mal moralmente, le hice daño a Anthony, mi primo cuando él no tenía la culpa
-¿De que estas hablando Archie?
-¿Qué no lo sabes? Apuesto que sabes, si no ¿Por qué ayudas a Anthony?
Albert lo miro con una sonrisa –En efecto lo se
-¿Qué puedo hacer?
Albert sonrió aún más
-¿quieres ayudar?
-Por supuesto –Dijo Archie sonriendo de vuelta –Es momento de que todo salga a la luz, de que sepan quienes son los Leagan y de que es capaz una mujer como Elroy.
Albert asintió sonriente
-Si
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-Mira Candy mi vestido de novia –Dijo Elisa entrando sin tocar la puerta de la rubia
Candy solamente intento ignorarla y darle por su lado.
-Esta bonito Elisa
-Seguramente te mueres de envidia ¿No? Digo al final de cuentas tú te casaste con Anthony pensando que era otro hombre y ahora no será tuyo ni ese otro ni este, que horror ¿No? Digo debe ser horrible pensar que siempre estarás destinada al dolor y fracaso, pero bueno algunos que no somos huérfanos tenemos más suerte
Candy cerro sus puños en señal de molestia pero intento respirar
-Claro
-Bueno como ni tu ni Albert, otro huérfano, saldrán de nuestras vidas, y como ya gane, creo que estaría bien que empezara a verte como lo que eres, una prima
-Aja –Dijo la rubia intentando seguir con lo suyo
-La prima dejada, la que no tuvo la suerte que yo tengo al casarme con Anthony, del cual estas enamorada por siempre ¿No?
-Elisa –Dijo la rubia –No quiero ser grosera pero estoy intentando concentrarme –Dijo señalando el libro que tenia en sus manos
-De nada sirve que leas, aunque me sorprende que sepas hacerlo –Rio por lo bajo
-Bien…me voy
-¿Celosa?
Candy dio media vuelta –Por dios Elisa ¡¿Qué más quieres de mí?! Ya ganaste, disfruta de tu vida con Anthony y déjame en paz a mí
Elroy en ese momento paso y miro a ambas -¿Algún problema Candice?
-¿Cuándo estarán de vuelta Terrence y Victory?
Miro a la anciana desafiante
-En cualquier momento llegaran a Lakewood.
-Bien –Dijo la rubia siguiendo su camino fuera de su alcoba para no seguir oyendo a Elisa y para no ver mas a Elroy
-Candice –Llamo la señora Elroy
-¿Si?
-Debes llamarme con respeto y como tía Elroy, ahora que todo está aclarado en la familia y será como debería de ser, será de esa forma, por otro lado también tenemos que arreglar tu situación porque no puedes ser una madre soltera, ¿Lo sabes verdad?
-No se va a meter mas en mi vida….
-Mientras seas una Ardley yo la manejare ¿Qué pensabas?
Candy la miro con molestia –Usted no debe meterse ni en mi vida ni en la de mi hijo, ya veré con Albert que hacer, pero usted no…
-Yo lo hare porque ante los ojos de la sociedad eres una Ardley, y creo que sería mejor que te casaras con Neil y…
-Olvídelo –Dijo la rubia molesta dando media vuelta para no oír mas idioteces
-Ya veremos –Murmuro Elroy
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Terrence miraba a Roger con cierta desconfianza mientras cargaba a Victory para bajarla del automóvil donde habían llegado al pueblo cercano a Lakewood.
-La señora Elroy nos dijo que los lleváramos a la mansión
-No…no será así
-Pero…
-Créeme si quieres vivir lo harás así –Añadió Roger desenvainando su espada hacia el cuello del joven que lo miraba con fiereza
-Bien –Murmuro este tragando en seco
Termino de poner a Victory en el otro automóvil para después ayudar a Terrence.
-Te llevaremos a un doctor señorito –Dijo Roger sonriéndole
Terry gruño
-Solo quiero dejar toda esta maldita maraña de problemas ya
-Claro duquesito
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Candy iba llegando a la mansión de Anthony, era bueno para ella alejarse aunque fuera una sola noche de todos los preparativos de la boda del rubio con esa mujer tan horrible que siempre le hizo la vida imposible, por sus caprichos.
Suspiro mientras abría la puerta
-Hola Candy –Dijo George sonriendo mientras arrullaba la carriola donde estaba su pequeño
-¿Cómo se porta?
-Bien, además me ha ayudado por supuesto Jenny y también Dorotly
-Gracias de verdad –Dio un pequeño beso al bebe pero antes de cargarlo alguien entro a la alcoba.
-Candy –Susurro el castaño intentando sostenerse con el bastón
-¡¿Terry?!
En ese momento Candy corrió hacia él para abrazarlo, dejando al castaño sorprendido.
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Albert miraba a Anthony -¿En verdad quieres hacerlo?
-No hay otra opción Albert
-¿Qué pasara con Candy?
-Tendrá que ser feliz con alguien más, además creo que tiene a alguien para eso ¿No lo crees?
-¿Hablas de Terrence?
Anthony asintió
-Candy te ama a ti ¿Lo sabes?
-Sí, pero sé que también ama a Terry
-Eso no lo creo
-Lo he visto en sus ojos, si yo no hubiera vuelto y ella no hubiera sido raptada por mi gente, ella estaría con él.
-Bueno eso nunca lo sabrás
Anthony suspiro
-Solamente faltan unas horas, prometo que esta pesadilla acabara para todos
-Si pero no es válido que sea a costa de tu felicidad, yo no quisiera esto
-Lo sé, pero ya no hay vuelta atrás
-Podría haberlo
Albert miro hacia la puerta del estudio
-No está bien tío, lo importante es que todos estén bien
Albert sonrió –Estoy seguro que de que sobretodo Stear te agradecerá
-Y ahora mas con su nueva vida, ya van rumbo a París
Albert sonrió aliviado –Me alegra allá no podrán encontrarlos
-A mi también –Dijo Anthony sonriendo
Ninguno de los dos reparo que alguien escuchaba detrás de aquella puerta.
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-¿Por qué lo haces Candy?
La rubia miro a su pequeño en sus brazos sonriendo antes de responder
-Es lo mejor ¿No crees?
-No, no lo creo, no debes cometer el mismo error que muchos cometemos
-¿Hablas por experiencia no?
-Por supuesto que si Candy –Terry se acercó a ella con dificultad pero necesitaba tomarla de la mano
-Terry
-Mira Candy, yo te amo, en verdad te amo demasiado y la vida me ha jugado mal las cartas hacia mi, pero eso no quiere decir que seguiré cegado por el egoísmo, aprendí algo al tenerlo en mis brazos –Señalo al pequeño –Me di cuenta del error que estaba cometiendo, yo no puedo obligarte a amarme, cuando en tu corazón ya está latiendo por alguien, es más…creo que nunca dejo de hacerlo ¿Cierto?
-Yo…
-No mientas Candy, no te mientas, no quieras esconderte, tu y yo sabemos que Anthony siempre fue una sombre entre nosotros, siempre tu corazón, le perteneció ¿en verdad dejaras que otra persona te lo quite? Solo ¿Por qué? ¿Por miedo?
Candy suspiro
-El tomo la decisión
-¿Y tú no harás nada?
-¿Iras conmigo sí o no? –Pregunto la rubia algo exasperada
Terrence suspiro
-Bien pero no se de que servirá
-¿Confías en mi?
Terry sonrió
-Por supuesto
-Bien entonces solo…ayúdame ¿Si?
-Seré tu títere señorita pecosa
Ambos rieron ante ese comentario
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La mañana de la boda…la mañana donde se condenaría o donde se mataría, aun no lo decidía del todo bien pero lo que si esperaba es que todo saliera conforme lo había planeado, al menos la primera parte de su plan había funcionado
-¿Anthony?
El rubio volteo a ver hacia la entrada del estudio donde había estado los últimos dos días prácticamente.
-¿Victory? –Le miro con tranquilidad aunque también con seriedad
-Necesitamos hablar
-Ya lo creo, pero no aquí
-¿Y dónde…?
-Ven
Anthony la guio hasta el jardín, donde no había nadie en ese momento, seguramente la mayoría de las personas se estaba encargando de los preparativos de la boda. De su muerte.
-¿Y bien?
-Anthony no puedes casarte
-Dime algo que no se
-Anthony, Elroy te va a tender otra trampa
Anthony le miro sin comprender del todo
-¿De qué…?
-Está intentando secuestrar nuevamente a todos, la siguiente podría ser Candy
Anthony le miro con sorpresa sintiendo su corazón latir con fuerza.
¡¿Cuándo diablos dejaría de hacer tantas maldades Elroy?! Si ya lo tenía ¿Qué más deseaba?
