Cuando escucho las noticias, sus piernas lo llevaron tan rápido por la aldea que todo lo demás era como una neblina en sus ojos. Y al pasar a su habitación, el aire regreso a sus pulmones, el palpitar en sus venas recorrió su cuerpo.

Shikamaru la sostenía como una frágil muñeca, ignoro las protestas de Sakura, sus voces parecían tan lejanas. La rodeo delicadamente, saboreando cada fibra de vida en ella. Su olor, su voz, si ella fuera lluvia, Naruto deseaba permanecer bajo aquellas cálidas gotas por siempre.

Sus dedos delgados temblaban en su espalda, sus labios besando su cuello y esa sensación al escuchar su nombre fue suficiente para sumergir el rostro en su pelo.

"Todo estará bien... lo prometo"

Y estaba decidido de mantener esa promesa a cualquier costo. El alivio de sentir un peso gigante fuera de su pecho no sé comparaba con la alegría de ver sus ojos. Si, sentía su rostro sonreír tanto que sabía que le dolería el día siguiente. Se rozo el abdomen, él empalmó su mano y observó como sus ojos lentamente se humedecian.

Grabo en su memoria aquella sonrisa tan única, cuando sus ojos volvieron a iluminarse y le repetía dulcemente que estaría aquí. No supo cuánto tiempo se quedaron así cuando Sasuke llegó. Lo supo porque ella dijo su nombre, porque al mirarse vio una emoción diferente. Sabía que esa luz en sus ojos era idéntica a lo que él sentía. No sabía que hacer, pero ella alzo una mano hacia él. Pidiendo en silencio.

Sus pasos resonaban en el piso con el mismo ritmo de su pulso. Guiandolo como a un niño perdido hacia ella, con ternura su corazón fue sorprendido una vez más. Solo ella podía lograr que ambos tuvieran un espacio a su lado, tan natural como respirar. Sasuke finalmente reaccionó y la abrazo de lado. Y con sus brazos guiandonos hacia ella, sintió entonces el escalofrío recorrer su pecho cuando su voz, algo ronca pero suave les confeso tenuemente.

"He decidido vivir."

El impacto de sus palabras, de la sinceridad en ellas, solo fue el preludio a una pasión intensa. Su voz nos alcanzo, plantando una semilla más profunda ese momento, envolviendonos en palabras que recordaríamos por muchos años.

"Naruto. Sasuke. Continuemos está historia... juntos."


Tsunade había visto muchas cosas en sus años viajando. Creía haberlo visto todo al sobrevivir tiempos tan inestables, y ahora en la aldea se daba cuenta que el futuro finalmente podría alcanzarlos. Quizá parecía algo pequeño, un evento ordinario, sin embargo, sobrevivir la guerra había traído nuevas perspectivas para los jóvenes a su cargo.

Está era la primera gran boda, aquella que marcaría el paso a seguir de la esperanza. Miraba a la reluciente novia, sosteniendo fuertemente al novio mientras los demás vitoreaban su entrada para el baile. Kiba y Akamaru tomando por sorpresa a Hinata cuando ambos la rodearon con flores que su compañero trajo. Y Shino, quién inesperadamente no trajo un monton de sus insectos para espantar a todos, sino que arreglo un tributo en el cielo para sus amigos.

Y así, desde el atardecer la felicidad que emanaban los jóvenes le abría espacio en su corazón. Su querida Sakura, bailando con Lee, quién no podía estar más radiante, literalmente. Ten Ten, Chouji e Ino juntos en la pista con algunas copas de más al juzgar por sus mejillas enrojecidas. Incluso Kakashi, el hermitaño aguafiestas, disfrutaba la boda junto a Kurenai, Shikamaru y la pequeña bebé. Parecía disfrutar de cualquier cosa que Kakashi sacará de su máscara.

Fue Shizune quien se acercó a ella para asegurarse de que no se estuviera pasando con el sake. No que pudieran detenerla, claro. Bebía junto al trío más bipolar que hubiera conocido. Compitiendo por cualquier cosa en realidad. Fue el bocón acuático quien interrumpió su triunfo sobre Karin.

"Llaman a eso un espectáculo? Yo les daré algo que les hará temblar"

Se fue, y no sé molestó en detenerlo, después de todo hoy no podría haber caos. Pronto escucho el escándalo del jardín y volteó a ver con una sonrisa burlona como Neji detenía al pobre iluso.

Y le llamo la atención que cerca estaba el trío más curioso de la aldea. La joven embarazada que ya parecía barco, calmando a Sasuke, quién parecía estar disfrutando mucho de aplastarle la cabeza a Suigetsu. Y Naruto, cubriendo a la chica con su saco. No había notado que estaba empapada. Ah, con que eso era.

"Juró que esos 2 van a terminar de sacarme los nervios de punta un día" Tsunade estaba harta de tenerlos a cada rato en su oficina por cosas sin sentido. Shizune se cubrió la boca y fingió toser para disimular la risa.

"Debería esconderla entonces? Por si vienen para acá"

"Oh no, hoy no. Quiero beber sake en paz." Bendito sake, unos tragos aliviaban la tensión. La verdad, entendía porque se portaban como estúpidos, pero comparados con Shikamaru, estos 2 le sacaban de quicio. Estaban en ese punto del embarazo dónde no tenían ni la remota idea de cómo cuidar de la chica y tenían la impresión de que cualquier cosa que le diera afectaría al bebé. Simplemente su paranoia los hacía acudir a ella una y otra vez. Desde que Sakura los amenazó con dejarlos en coma si seguían interrumpiendo sus deberes en el hospital, le echo encima a este par.

Al principio fue muy gracioso verlos romperse la espalda. Digo, ninguno de los 3 sabía que esperar y sin el apoyo de sus amigos estaba segura que la pobre hubiera sufrido junto a esos 2 cabeza dura. Luego pensó en ese mes en particular que los 2 idiotas asustaban a cualquier hombre a medio metro de su querida Kaoru. Hasta Kakashi sufrió una despedida muy cálida por parte de Sasuke, y tenía que darle crédito a la chica. Aguantar todo el mes con ganas de tirarte a alguien, siendo joven realmente requería autocontrol... Y muchas duchas frías.

Quizá la incógnita más recurrente era... ¿qué sucedía con esos 3? Nadie podía responder con certeza, pero la gente tenía curiosidad. Entre los regalos que llegaban de Suna, el pronto regreso del hijo del Kazekage, no tenía idea como esta chica manejaba su vida. Y apesar de todos los líos, sonreía para ellos.

Y verlos así, 2 riendo como idiotas y uno con un brazo anclado al hombro de la chica, suspiraba con algo de ilusión. El amor joven era de las cosas más curiosas. Al mirándolos irse juntos llegada la noche pensó en Jiraiya y lo orgulloso que estaría de ver a Naruto tan feliz.

Una semana después, durante la conmemoración oficial a la historia de los Uchiha fue que escucho el pánico en la audiencia. Sakura llamó a Sai y mirando el ave ir volando con la chica, continúo la ceremonia para acudir al hospital. Dejó todo en manos de Kakashi cuando el discurso terminó. Al entrar, fue un alivio ver qué no hubo complicaciones. Estaba exhausta y el sudor aún corría en su frente, pero la chica sostenía al pequeño de ojos negros.

"Menos mal que todo termino" Naruto se veía pálido y Sakura se aparto mirando con desaprobación a su amigo.

"No sé que fue peor, que casi te desmayas o tus quejas."

"Oye, casi me rompe la mano!"

Entró después Shikamaru, quién no podía ocultar esa sonrisa burlona mirando a Sasuke con la mano fracturada. Lo ignoro para acercarse a la joven exhausta.

"Te ves mejor de lo que pensé."

Kaoru sonrió y miró la sala un momento, luego su bebé empezó a mover su mano.

"Ven Shika, quiere conocerte" Se acercó lentamente, mirando al pequeño, sonrió un poco antes de hablar.

"Tiene tu nariz, que pena"

"No le hagas caso, eres un encanto como tu padre"

"¿Ya pensaste en un nombre?" Tsunade empezaba a notar el ligero temblor en sus brazos.

"Hanako Uchiha..." Notó en los chicos cierta sorpresa, Tsunade dió gracias que ninguno comentó más y dejaron dormir a la exhausta chica. Sakura se encargaría de revisar al bebé, mientras ella terminaba con los pendientes. Esto solo era el comienzo de otro tipo de problemas, pero por ahora dejaría a los jóvenes disfrutar de su camino.


Al regresar a casa, Sasuke se aseguró por 4° vez que todo estuviera en orden. En los meses que pasaron juntos, ambos amigos aprendieron a repartirse tareas para no morir. No había tiempo para discutir temas que ahora sí estaban en su mente. El compartir un espacio, el estar tan cerca de la persona que lograba detener su mundo fue completamente intoxicante. Con altos y bajos, aún con los malestares y el pánico de su inexperiencia. Al no estar solo, al darse cuenta que ella también desconocía el camino y aún así tenía fe, fue lo que despertó esa necesidad de protegerla. Y darse cuenta que la amaba profundamente.

El mes decisivo fue aquel que las hormonas de su amada enloquecieron. Naruto, quién pensó era ingenuo y lento para darse cuenta, lo sorprendió la noche siguiente al incidente del jardín. Hablar no era su fuerte, menos cuando se trataba de sentimientos, sin embargo, con él tuvo que hacer el esfuerzo.

"Estuve pensando mucho tiempo lo que ella significa para mí. Y si, aunque no me agrada reconocerlo, se que también te enamoraste de ella."

No lo había visto tan serio cómo aquella noche, mientras ella descansaba adentro, ambos se sentaron a mirar la luna. No podían dormir, no después de haberla visto así en la tarde.

"No me importa si te pones necio, solo escucha. Ahora, ninguno de los dos puede hacer algo al respecto. Y no sé tú pero yo no pienso dejarla sola con un bebé."

"Hmm... ¿dejarte con ella? Olvídalo, necesita a alguien de confianza y responsable. Si por ti fuera la casa estaría llena de comida chatarra"

"Claro que no! Eso era antes, ya no hago eso."

" Y el ramen que escondes en la bóveda de semillas?"

"Ugh, ESO NO ES EL PUNTO!"

"Baja la voz torpe"

"Bueno, el punto es hacer tregua"

"Creí que ya teníamos una"

"No, esa..me refiero a, que ninguno de los 2 se va a aprovechar de... lo que le está dando ahora"

Aquella charla incómoda fue lo que realmente puso a prueba su paciencia. La primera semana fue un dolor de cabeza, aún recordaba el calor subir a su cabeza por aquellas veces que su mirada parecía recorrer lentamente cada centímetro de su persona y sus labios apretados, conteniendo un suspiro. Y esos ojos verdes, conteniendo cierta humedad miéntras sus mejillas enrrojecian y su respiración se agitaba. Jamás vio nada tan erótico, ni sintió que el corazón se detenía al ser deseado de esa forma. Cada vez, lo grabó en su memoria antes de cerrar los ojos, y extinguir la ferviente calentura.

Fue un mes semi amargo, porque así como ella lo miraba, esa misma reacción se desataba espontáneamente con otros. Era un milagro que Naruto siguiera con vida, cuando veía al idiota reaccionar ante ella con algún contacto, aunque fuera una caricia, lo sepultaba en agua. Hinata fue su mejor amiga ese mes, no supo que hizo pero que disminuyera esas reacciones le ahorro mucha ira a Sasuke. Sobretodo cuando descubrió cuanto disfrutaba Shikamaru de visitarla en ese mes.

Ahora que regresaban a casa con la bebé, ambos amigos tenían preguntas. Se toleraron mutuamente por ella, pero mientras más crecía este sentimiento en ellos. Más deseaban, y sabía que Naruto pensaba lo mismo. La primera semana en casa rompió cierta rutina, Hanako lloraba 2 veces en la noches. Fue hasta el sexto día que descubrieron que se sentía intranquila si no le cantaban. Naruto hacía más desastre al cambiarla que él. Por eso Kaoru insistía en cambiarla siempre. Bañar a alguien tan pequeño, le dió más nervios de los que estaba dispuesto a admitir. Los 3 hacían equipo para aprender, a veces Kaoru reía a carcajadas cuando cometiamos errores y eran aquellos momentos en lo que ser imperfecto hacía sentir su pecho más ligero.

Un tiempo después, esperaron en la puerta a que llegara el joven Kazekage. Yue se adelantó, Kaoru se acercó y le presento a la bebé.

"Yue, ella es Hanako, Hana... Es tu hermano mayor, todo un gigante, ¿No crees?"

El chico había crecido en altura, lo suficiente para rebasar por poco a la acompañante que ahora se reía de él. Avergonzado pero contento tomó en brazos a la pequeña. Mientras hablaban Sasuke siguió mirando, pensando en dónde él encajaba. Porque quien podía responder a esa pregunta, aún no sabía nada.


Hinata y Sakura eran las más cercanas de sus amigas, cuando la invitaron a salir, estaba inquieta por dejar a los chicos solos. Sus chicos, todos juntos en la casa sin supervisión.

"Creo que olvide algo en casa, mejor regreso" pero Sakura e Ino la sujetaron con fuerza.

"Relájate, realmente necesitas descansar. Además, Shikamaru sabe lo que hace."

"No es él quien me preocupa" susurró cansada Kaoru, se dejó llevar por las chicas a una sesión relajante de spa.

"La verdad yo si estoy disfrutando esto, tiene tiempo que no salimos juntas así" Ten Ten quien ya estaba envuelta en una toalla y bloqueaba la puerta por si Kaoru intentaba escapar.

"Oh si, yo me muero por saber ¿Es cierto que Neji los siguió toda la luna de miel?"

Ino sabía bien como avergonzar a Hinata, ocultaba su pena con su propia camisa

"Neji si que es obstinado. Pensé que lo mantendrías ocupado" Sakura está vez miro a Ten Ten quien solo cruzo los brazos.

"Sabes que ese hombre no escucha a nadie más que a Hinata"

Y mientras Kaoru escuchaba a sus amigas, en el otro lado de Konoha se desataba un encuentro interesante.

"Es más rápido si me la das"

"Pero está tranquila conmigo"

"Si, pero ya es hora de darle de comer"

"Yo puedo."

"Nunca lo has hecho"

"¿Y eso que? Quiere que le dé yo, ¿Verdad Hanako-chan?"

Y la bebé sostuvo el dedo de Yue, antes de chuparlo. Mientras seguían discutiendo Sasuke y Yue, Shikamaru fue a la cocina donde Naruto y Gaara conversaban. Apenas lograron alimentarla, el par de idiotas entro en modo. "Celoso".

"No es justo, yo también puedo hacer eso. Mira Hana!" Naruto le quitó las burbujas a Gaara, pero no apunto bien y cuando se acercaron mucho a la cara de Hanako, Gaara la cubrió.

"Ah! Perdón... "

Cuando levantó la mano, hizo un ruido adorable y Sasuke decidió quitársela al Kazekage. "Un bebé no debe jugar con jabón"

"Entonces dinos, genio." Ignoro el sarcasmo para ponerla en la cuna y dejar sonando una cajita de música que él personalmente había buscado.

"Dejenla dormir"

"Al fin dicen algo brillante. Deberíamos ocuparnos en buscar algo que comer y como pasar el rato sin asesinarnos" Shikamaru no daba rodeos en lo que podría pasar. Sasuke no se molestaba en fingir siquiera, por desgracia el despistado de Naruto empeoró las cosas.

"Podríamos cocinar juntos! Hacer equipo y ver quién lo hace mejor"

"Suena a una mala idea"

"Como quieran, yo lo haré. Así cuando regrese Kao-chan estará contenta de tener MI COMIDA"

Gaara se levantó tan rápido que Sasuke suspiro del fastidio. Sin embargo, se levantó y paso cerca de Shikamaru solo para fastidiar.

"No te pongas muy cómodo"

Y Shikamaru, como el responsable y cuerdo del grupo, se quedó a salvó junto a la bebé para evitar un potencial desastre en la cocina. Tanta testosterona solo lo pondría de nervios, además él tenía una carta bajo la manga.


"La verdad, quería su consejo... Amm.. la cosas ..."

Ellas esperaron a que terminara la oración, aunque viendo lo difícil que era para su amiga, Sakura decidió intervenir.

"Es sobre Naruto y Sasuke?"

Se puso tan roja que ya no sabía si era por el agua caliente o por su pena. Hinata quien estaba a su lado le puso una mano en su hombro y asintió, para darle ánimos de continuar.

"Bueno... Si... aunque estoy muy confundida. No solo por ellos, es solo que..." Tomó otro respiro y finalmente las encaro.

"No he tenido oportunidad de hablar esto con nadie. Sobre Shisui... y mis sentimientos"

"Tranquila, solo toma tu tiempo. Puedes confiar en nosotras, y en qué INO no va a decir nada, ¿verdad?"

"Claro, digo... me muero de curiosidad pero no por eso voy a excederme"

Sakura esperaba fuera suficiente para que se sintiera cómoda. Espero un poco más pero cuando Kaoru hablo, su voz ya no sonada tan tímida, sino rebosante de calidez.

"Siempre voy a amar a Shisui, sé que ya no está y aunque hay noches en las que miro a Hanako y duele... Estoy feliz de tenerla. Él fue mi primer amor, el primero en muchas cosas y por eso... No sé exactamente qué hacer con estos sentimientos."

Kaoru miro un momento el agua, respiro profundo antes de mirarnos seriamente.

"¿Qué es lo que sienten para estar seguras de que él es el único? Las veo y cuando escucho como hablan de Kiba, de Lee o de Sai... Es tan similar a lo que veo en... ellos. ¿Está mal sentirme atraída de esa forma? Se supone que solo debería pensar en uno de ellos. No pienso que sea justo, ellos son espléndidos, realmente merecen algo mejor. Alguien que sea devota y leal, que solo los mire a ellos y nadie más. Alguien que los haga feliz... "

El agua formó pequeñas ondas, su vista se nublo y aunque sabía que eran sus lágrimas.

"No debería estar triste pensando eso. Sé que sueno egoísta. Es solo que no quiero que se sientan obligados a estar conmigo. Quiero ver a Naruto ser Hokage, como siempre solo. Y a Sasuke encontrar su lugar en la aldea, que vuelva a ser feliz. Que Gaara siga siendo un espléndido Kazekage y que Shikamaru un día encuentre algo que lo motive a ser mejor que nadie. Son demasiados amables para admitir que los distraigo"

Sakura nunca sintió esa mezcla de querer sacudir a alguien y al mismo tiempo golpearse contra la pared. Por una vez cerró la boca para pensar en que decir. Hinata fue la primera en tomar los brazos de su amiga y escucharla hablar tan firme fue una de esas raras novedades.

"Amar a alguien no tiene reglas, no hay libros ni opiniones que importen más que lo que sientes. Te entiendo porque yo ame hace tiempo a Naruto"

Kaoru genuinamente se veía sorprendida, las demás no podían creer que Hinata admitiera con tal franqueza algo que durante mucho tiempo todas sabían.

"Y siempre seguirá siendo alguien especial para mí. Tu y Naruto me hicieron ver lo maravilloso que Kiba era. Quien era yo a su lado. Entendí algo cuando me enamore de Naruto, él ya tenía a alguien especial."

"Sakura..." Kaoru lo susurró, y Sakura sostuvo el aliento cuando negó Hinata tranquilamente la cabeza.

"Creo que no lo sabía entonces. Pero siempre fuiste tú."

"¿Qué?" Hasta Ino estaba confundida.

"Antes de que llegarás, yo observaba a Naruto en la distancia. Por eso, me di cuenta cuanto lo hacías feliz. Se qué sigue siendo así... Lo que separó a Naruto y Kiba para mí, fue que uno me dió una meta y Kiba me guío a ser una gran Kunoichi."

Hinata había dicho tanto, que Sakura dejo de lado la primera impresión de sus sentimientos para ser honesta. Su amiga realmente quería ayuda y esperaba apoyarla con la misma fuerza que la tímida Hyuga.

"No pensé que fueras tan torpe para no darte cuenta de sus sentimientos. Mira, no eres una carga, y no me hagas repetirlo. Nunca ví a Sasuke mover ni un dedo por alguna de las chicas cuando éramos niños. Pero te envidiaba tanto, tarde mucho en entender que él nunca correspondería mis sentimientos. Y ese tiempo que me dejaron en la aldea sola, Lee fue quien me ayudó más. ¿Crees que planee en algún punto sentir algo por él? Claro que no. Tal vez no te des cuenta pero ninguno a renunciado a sus sueños por ti. Tsunade sigue detrás de Naruto, Sasuke trata de reconectar con nosotros..."

"Shikamaru está empeñado en demostrar que es mejor padre que ellos. Puedes contar eso como motivación sin límite. La verdad yo pensé que algo había pasado entre ustedes cuando regresaba con esa expresión de tonto a cenar. Digo, tu y su madre son las únicas que logran que trabaje bien."

Hasta Ino a su manera impulso el ánimo al tomar súbitamente a Kaoru fuera de la tina y proclamó al aire.

"Es más, no nos creas y ve por ti misma. Te dejaremos tan hermosa que ninguno podrá dormir"

Sabía que todo eso fue una trampa para poder satisfacer sus deseos de romance que obviamente no obtendría de Sai, pero Sakura y las demás realmente querían ver a su amiga feliz. Si esto llevaría a alguna respuesta, bien pondría de su parte.