"Accionando"
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Pasaron seis meses desde que le confesó sus sentimientos a Midoriya, pero su corazón no había sanado en absoluto. Aún dolía cuando lo veía en compañía de Bakugou, o cuando lo escuchaba reír de cualquier otro comentario.
Sin embargo, le llamaba la atención que su relación no iba en buen trecho, y más que nada se debía a los constantes celos por parte de Bakugou que alejaban a Midoriya de su cercanía. Esas discusiones iniciadas por el chico explosivo, terminaban con él gritando en cólera y Midoriya llorando, terminando por salir corriendo del aula de clases.
Le dolía verlo sufrir en su relación, le ardía el pecho el saber que Midoriya entristecía con cada discusión que tenía con su novio.
Todoroki se resistía a no tomar cartas en el asunto.
Se recordaba que Midoriya estaba en una relación, o sea, no estaba soltero como hacía seis meses atrás.
Pero eso sí, le intrigaba saber si la relación sobreviviría o moriría en el intento, o simplemente dejaría de funcionar como el paso de las estaciones.
Aunque cabía mencionar que la cercanía que Bakugou perdía, Midoriya la obtenía con él mismo, qué decir? Se volvían cada vez más cercanos, y su unión se apegaba como si fueran esparcidos por miel.
Su vínculo con el chico pecoso crecía, se ataban por un hilo invisible que detonaba su relación, que a la vez era incierta, y que no por eso, desistiría de existir y expandirse con lentitud.
Todoroki no soltaría ese lazo, no soltaría su agarre del hilo que lo ataba a Midoriya.
No lo soltaría porque aún seguía enamorado de él.
Él cenaba casualmente en el comedor, solo.
Midoriya se había quedado estudiando en su habitación, y Uraraka y Iida terminaron antes de cenar que él y lo esperarían en la sala para ver la tele con los demás.
Bueno, eso pensaba que sucedería, pero no fue así.
Cuando hubo terminando de cenar, lo abordaron sus dos amigos en la mesa, regresándolo a su silla con expresiones de preocupación.
Qué estaba pasando?
Todoroki frunció el ceño.
—Qué pasa?— Cuestionó.
—Todoroki-kun, no te hagas el inocente— Lo regañó Iida, haciendo una mueca de consternancia.
—De qué hablas?— Dijo absorto en el tema de la charla.
Uraraka lo ojeó indignada.
—Últimamente has estado muy cercano a Deku— Lo acusó con el ceño molesto. —Lo estás confundiendo con su relación con Bakugou—
—Midoriya está dudando de sus sentimientos hacia Bakugou— Coreó Iida. —Tuvieron una discusión ayer, y Midoriya no suplicó por el perdón de Bakugou, sino se puso a dudar esa relación y quizás esté pensando en romper con él—
Ambos lo miraron esperando de él una respuesta, pero Todoroki estaba en blanco, allí sentado, con los pensamientos chocando contra otros.
Lo que picó su interés fue lo último que mencionó Iida: "Quizás esté pensando en romper con él".
—Qué tengo que ver yo en eso?—
Sus amigos lo vieron pasmados.
—No entiendes lo que te tratamos de decir?— Exclamó Uraraka, incrédula.
Negó con la cabeza.
Uraraka exclamó en frustración, mientras que Iida interpretó esa acción, como una indicación para intervenir él.
—Estás destruyendo la relación que hay entre Bakugou y Deku— Iida se ajustó los lentes. —Tus acciones confundieron a Midoriya, que al ver que las cosas no van bien, se va corriendo a tus brazos, cuando no debe de ser así—
—Dices que es mi culpa que su noviazgo sea un fracaso?— Asumió, enarcando una ceja. Los dos asintieron, cabeceando.
—No es mi culpa— Se defendió. —Yo no puedo dejar a Midoriya sufriendo solo, no puedo—
—Deja que Bakugou arregle las cosas— Solapó Uraraka, mirándolo con precaución.
—Bakugou en verdad ama a Midoriya— Añadió Iida. —Yo lo he visto con mis propios ojos, digo, y a pesar de que él no sea una persona afectiva, hace lo posible para que las cosas salgan bien con Midoriya—
A Todoroki le parecieron puras banalidades, acusaciones sin sentido. Si Midoriya sufría, él haría algo para sanar su dolor, aunque fuera a través de un abrazo, con tal de verlo sonreír al final del día, ese sería su privilegio de ser su amigo.
—Aunque admito que los celos de Bakugou son horribles— Cabeceó Iida con modestia. —No por eso, debes intervenir en una relación de pareja, es de dos, no de tres—
—Me están diciendo que mi amistad con Midoriya es mala?— Preguntó sin saber qué dirección estaba tomando la conversación, pues todo le resultaba sin sentido.
—No, no decimos que sea mala— Dijo Uraraka. —Lo que decimos es que no te metas en lo que es de pareja—
—Nos concierne porque somos sus amigos— Se metió Iida. —Y se supone que tu también lo eres, en teoría—
—Lo soy— Replicó, molestándose.
Sabía que estaban preocupados por Midoriya, pero ellos no presenciaban sus lágrimas caer a cántaros hasta que sus ojos se quedaran rojos del dolor, o el cómo sus mejillas se enrojecían en un amargo color, o sus párpados caer en sintonía con sus sentimientos tristes.
—Soy amigo de Midoriya— Proclamó, antes de ponerse de pie y salirse del comedor, dejándolos con la conversación a medias.
Fue suficiente ese tema.
Nadie le diría cómo tratar a Midoriya, ni sus amigos.
Estando meditando en su habitación, sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando tocaron su puerta de sopetón. Al abrir la puerta, el corazón le dio un vuelco al ver a la persona que lo buscaba del otro lado.
—Midoriya— Dijo, extrañado de verlo. Éste lo observó apretando el labio inferior, moviéndose nervioso.
—Todoroki-kun— Lo saludó, esbozando una pequeña sonrisa. —Puedo pasar?—
—Por supuesto— Le dejó entrar, haciéndosele raro que apareciera ya entrada la noche y que se suponía que debería de estar dormido. —Se te ofrece algo, Midoriya?— Ofreció su cama como asiento y él se sentó frente suyo en su silla de estudio.
Midoriya se mostraba incómodo.
—Hay algo en lo que te pueda ayudar?— Se atrevió a preguntarle; el corazón la latía estrepitoso, y las manos le vibraban.
Lo notó asentir.
—Qué sucede?—
—Es Kacchan— Respondió torpe, cerrando los ojos al decirlo.
No le impresionaba escuchar eso, pues le resultaba bastante común saber que la razón del desahucie de Midoriya era por Bakugou. Siempre por él.
—Qué sucedió esta ocasión?— Rodó los ojos de solo imaginarse a Bakugou haciendo sus escenas de celos para después marcharse sin dar su brazo a torcer por nada del mundo.
—Em, a él no le gusta que seamos amigos— Musitó, haciendo una mueca de incomodidad. Se le cerró la boca del estómago de tan solo oír aquello. —Pero yo no quiero terminar nuestra amistad, Todoroki-kun—
—Yo tampoco— Reafirmó, viendo que Midoriya soltó un suspiro de alivio.
—Es que yo te quiero, Todoroki-kun— Exteriorizó rápido. El pecho de Todoroki se oprimió, su corazón se alocó y su rostro denotó toda su sorpresa. —Yo no sé lo que sientes por mi luego de que pasó este tiempo, pero lo que no sabe Kacchan es que te quiero—
—Yo— Inhaló liviano, temblando por dentro. —Yo te amo todavía—
—Me lo imaginé— Supuso, mirándolo con esos bellos ojos verdes que en todas las veces que los veía, lo derretían.
—Me dices que tus sentimientos han cambiado?— Empleó, tratando de no ilusionar, porque no quería permitirse ilusionarse. Hacerlo era prohibido.
—Estoy confundido— Confesó en ambigüedad. —Por más que trato de ser feliz con Kacchan, no puedo— Entristeció, bajando la mirada. —Es tan difícil razonar con Kacchan, él no me escucha— Todoroki asintió mudo, esos detalles no le parecían cosa nueva. —Me duele mucho que nuestra relación no sea como yo esperaba—
—Lo supuse— Cabeceó de lado.
—Entre más me aleja Kacchan— Se puso de pie. —Más me acerco a ti—
Todoroki abrió los ojos, pestañeando.
—Disfruto estar contigo, Todoroki-kun— Se ruborizó de las mejillas, pero eso no lo detenía para seguir hablando. —Me es imposible estar lejos de ti ahora; tu sabes lo especial que eres para mí, Todoroki-kun, eso no ha cambiado desde este tiempo y valoro nuestro tiempo juntos—
—Yo también lo valoro— Agregó, un pequeño rubor apareciendo en sus mejillas. —Valoro cuando estamos juntos, y me es inevitable querer estar contigo todo el tiempo—
Dicho eso, Midoriya sonrió llevado por la emoción.
—Si dices sentir algo por mi— Se puso de pie, acercándosele. —No te dejaré ir nunca de mi lado— Para esos extremos, Midoriya lucía más rojo que un tomate, sus labios tan rosados como las cerezas, sus ojos tan verdes que se asemejaban a un bosque.
—Todoroki-kun— Midoriya se hizo pequeño entre sus hombros, agachando la cabeza. Él al no resistirse de tenerlo de ese modo, se abalanzó a abrazarlo, sintiéndolo tensarse en sus brazos, pero a los pocos segundo, terminó cediendo.
Él se juró no caer de nuevo, no ilusionarse en vano, y sin embargo, estaba envolviendo el cuerpo de Midoriya entre el suyo.
No le cabía esperarse a que Midoriya meditara con calma sus sentimientos y aclarara su confusión, y se permitió abrazarlo, hacerle saber que no lo soltaría como aquella vez en que se rindió y admitió la derrota, sino esta vez sería diferente, en todo caso de que Midoriya le diera cabida, y ojalá las cosas se dieran de ese modo.
Solo faltaba que Midoriya tomara su decisión.
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P.D. Este es el penúltimo capítulo, pero no es el fin de que escriba fics para este fandom.
Quieren final Tododeku o final Katsudeku?
O ambos finales?
