Capítulo 41
Onur le dio un trago a su café mientras veía a su mujer yendo y viniendo por la habitación, juntando cosas y alistándose para ir a trabajar…
-Onur… ¿has visto la carpeta con los planos que te mostré ayer?
-Mmmm… no… quizá la olvidaste en la empresa… sueles dejar todo sobre el escritorio…- le dijo con una sonrisa.
-Te acabo de decir que te la mostré ayer, Onur… ¿cómo haría la carpeta para quedarse sobre mi escritorio?
-Lo siento… no la vi… - dijo él sintiéndose algo culpable por no prestar la debida atención a lo que ella le decía.
-¿Te pasa algo?
-Solo… no dormí bien anoche…
-¿No irás a Binyapi?
-Me encantaría poder quedarme aquí, pero tengo que ir…
-¿Estás seguro? Porque si no te cambias llegarás luego del almuerzo…
-Sí…- dijo él y se levantó como un autómata, y se encerró en el baño.
Sehrazat se mordió el labio y suspiró. Se preguntó si el malestar y el mal dormir de su marido tenían que ver con los nervios del tratamiento y también con su incomodidad, las inyecciones no habían sido precisamente placenteras para ella, pero era el segundo día de tratamiento y ella se sentía esperanzada de que todo iría bien…
Lo vio salir del baño un rato después a medio vestir y no le dijo nada. Pensó en acercarse un poco y fundirse en un tierno abrazo, pero tenía miedo de que él la malinterpretara.
Se fue a despertar a Kaan para prepararlo para ir a la escuela y cuando terminaba de preparar su desayuno, sintió las manos de Onur en su cintura, la nariz en el hueco de su cuello y su respiración haciéndole cosquillas…
-Lo siento, mi vida… de verdad no descansé bien…- dijo en su oído y volvió a ese lugar que sentía como su casa en su cuello.
-Onur..., ¿te pasa algo que no sé?
-No… no es nada… solo estoy algo preocupado porque quiero que esto salga bien… no quiero que sufras…- le dijo al oído y ella se estremeció, se preguntó si era una locura que sus palabras le resultaran estimulantes, o quizá era la forma en que la abrazaba y se mantenía cerca- no me gustó verte dolorida ayer a la mañana…
-Onur… no me obligaste a nada, esto fue decisión mía también… todo saldrá bien… y si no sale bien, saldrá bien más adelante… lo importante es que estemos de acuerdo en esto… ¿estamos de acuerdo?
-Sí… por supuesto…- dijo él y ella giró entre sus brazos y se perdió en sus ojos.
-Me alegra…- le dijo ella y humedeció sus labios sin darse cuenta…
-No estás colaborando en nada… ¿lo sabías? - le dijo él y ella sonrió comprendiendo a lo que él se refería.
-¿Y tú?- dijo y levantó un poco su rodilla, rozando su pierna contra él.
-Eres mala, Sehrazat…- le dijo él y capturó sus labios con los de él en un beso intenso y húmedo. Ella lanzó un jadeo placentero cuando él la empujó contra la mesada y lo sintió directamente sobre su abdomen.
Sehrazat no se quedó estática, respondió sus besos y lo abrazó mientras él ahondaba la exploración de su boca.
Se separaron ambos agitados y él cerró los ojos para no mirarla, sentía que no podía contenerse más…
-No puede ser que esté tan desesperado…- dijo tratando de calmar su respiración.
-No estás solo…- le contestó ella en el mismo estado.
-Lo sé… lo sé, mi vida… ¿cuánto es que falta?
-Dos largos días…- dijo ella con fastidio.
-Bueno, es menos que cuando empezamos…
-Tú si que tienes pensamientos positivos…
-Me estoy muriendo, Sehrazat… sé que es porque no debo tocarte…
-No debes… pero por decisión nuestra… Onur… podemos dejar este procedimiento de lado cuando quieras… no quiero que esto se convierta en una tortura…
-Una dulce tortura… anoche me quedé despierto, anticipando nuestro reencuentro…
-¿Por eso no dormiste? - le preguntó ella y sonrió, y ella que había creído que había sido por una preocupación.
-Bueno, ya que nos está torturando tanto debería ser especial…- dijo y ella asintió, seguían cerca, él rozándola y ella conteniéndose de acariciarlo.
-Bien… ¿qué pensaste?
-No mucho… porque me distraje recordando nuestra conversación telefónica el día del estudio…
-Entiendo…- dijo ella asintiendo con una sonrisa.
-No… no entiendes… descubrí que tu voz me estimula muchísimo…
-¿Entonces?
-Me gustaría que me hables un poco más…
-¿Qué quieres que te diga? - le dijo ella en un tono un poco más bajo, confidente.
-Ahora no porque no respondo…- dijo él y ella lanzó una risita.
-Bueno, de acuerdo… te hablaré un poco más cuando estemos juntos…. Íntimamente…
-Bien…- dijo él y sonrió.
Onur se inclinó y la besó otra vez y cuando ella lo abrazaba, otra vez entregada a sus caricias, escucharon la voz de Kaan…
-Mamá… papá…. Tengo hambre…- escucharon y cuando se separaron, algo incómodos y lo miraron, lo vieron tapándose los ojos y Onur sonrió.
-Kaancito, mi vida… ¿qué haces? - dijo Sehrazat divertida.
-Estaban siendo pareja… no quiero ver… los niños no deben ver esas cosas…- dijo y se destapó los ojos.
-Tienes razón, hijo…-dijo Onur y Sehrazat lo codeó tentada.
-Kaan… ser pareja no es nada malo…
-No… pero los niños no deben verlo…
-Así es…- dijo Onur- pero no te preocupes porque nada de lo que sucedía aquí era algo que no podías ver… solo abrazaba y besaba a tu mamá porque el amo… es lindo ver que tus padres se aman…
-Sí…- dijo Kaan y sonrió- pero tengo hambre…
-Sí… - dijo Sehrazat- aquí tienes tu desayuno…- dijo y le entregó su taza de leche y cuando lo vio acomodarse en una silla, colocó un plato con tostadas y un huevo duro…
-No quiero el…
-Cómelo, Kaan…- dijo Onur interrumpiéndolo.
-Pero…
-Hijo…- dijo y asintió al ver que Kaan con algo de fastidio rompía la cáscara con cuidado para poder comerlo.
Se fueron a trabajar luego de dejar a Kaan en la escuela y cada uno se dedicó a lo suyo.
Incluso Sehrazat decidió salir a almorzar con Bennu, por lo que no se vieron hasta la hora de la salida.
Cuando ella se preparaba, Bennu se acababa de ir, pensó en si él pasaría a buscarla para volver juntos y lo vio entrar por la puerta y mirarla con intensidad…
-Ya falta menos…- dijo ella y él sonrió.
-Sí…
Onur caminó hacia ella y la tomó entre sus brazos.
-Onur…- suspiró ella y besó sus labios con urgencia.
-Mmmm…- dijo él en el beso y ella se permitió besarlo un momento más.
-Ya no aguanto…- le dijo.
-Me preguntaba como hicimos al principio… cuando no estábamos juntos…
-No sabíamos lo que se sentía… era solo deseo…
-Puede ser…
-¿Y cuando estuviste de viaje?
-Bueno, creo que nos echábamos de menos pero no estábamos juntos físicamente… era más fácil…
-Sí… - dijo ella y se quedó pensando.
-¿Piensas que sería mejor que me mude a nuestro lugar secreto, así no nos tentamos?
-Dos noches durmiendo separados...- dijo ella y suspiró.
-Lo haría aún sin quererlo por ti...- dijo él y ella sonrió.
-Lo sé…
-Es como si estuviese de viaje… piénsalo… es tu decisión…- le dijo y besó sus labios con ternura antes de separarse- ¿vamos a casa?
Volvieron a la casa y prepararon las cosas para cenar. Kaan les contó sobre la escuela y compartieron un rato con él.
A la hora de dormir, él la observó, ella no había hecho comentario sobre su propuesta y no quería ser pesado o molestarla. Ella se encerró en el baño y salió cambiada con su pijama. No era para nada sugerente, sino más bien cómodo, pero él sintió que cualquier cosa que usara lo estimularía de todas formas…
-Mi vida…- le dijo cuando ella lo miró, recostado en la cama, listo para dormir.
-¿Pasó algo?
-Te propuse algo hoy y me gustaría que fueras sincera y me dijeras qué quieres hacer…
-Quiero dormir contigo, Onur… es una tontería dormir separados… no está en discusión ese tema…
-Bien…- dijo él y sonrió. Ella se sumergió en sus brazos y suspiró contenta.
-Eres un tonto… debemos comportarnos como adultos… es todo… ¿lo harás? Porque yo sí…- dijo ella y él sonrió.
-Por supuesto…- dijo y cuando ella se acomodó en sus brazos, dándole la espalda y él sumergió su nariz en su cuello, se atrevió a poner en duda su fortaleza… cerró los ojos y trató de pensar en otra cosa… difícil pero extremadamente necesario…
Bueno, sigo pronto! Espero que les guste y gracias por estar ahí del otro lado!
