Resquicios de orgullo
STaty
Capítulo 19
[…]
Se apareció en el callejón Diagon donde tenía programada una entrevista en la tienda de su hermano. Sonrió orgullo al que tanta gente estaba ahí por él.
Traspasó las puertas como si fuese un rey, saludando a todos y dando la mano. Vio a su familia hacia la que se acercó. Los saludó a todos. Harry y su hermano Bill le hicieron una seña para querer avisarle de lo de Hermione, pero él los ignoró y se giró.
-Muchas gracias por venir hoy. No me espera una acogida tan grande. Estoy seguro que todos queréis saber de mis aventuras, pero son tantas que no tendría tiempo. Daré una exclusiva a Corazón de Bruja estos días. Pero si me queréis hacer alguna pregunta…
Vio como varios periodistas levantaron la mano. Él sonrió a Rita y le dio paso.
-¿Qué opina de la relación de la señorita Granger?
-¿Qué relación? ¿La nuestra? –preguntó sin entender.
-La que tiene con el señor Malfoy-viendo que Ron enlazaba muy lento, fue al grano-ayer se les vio besarse en el acto de presentación de los empleados del Ministerio- le enseñó una foto que tenía en su revista.
No se lo podía creer. Harry viendo que podría hacer alguna tontería, se acercó a él y le dijo que después se lo explicaría.
-¿Alguna otra pregunta que sea sobre mí o mi viaje?
Todos se quedaron callados, solo hubo un par de periodistas que levantaron el brazo.
Ron cuando apareció en la Madriguera estaba hecho una furia. Harry y los demás, le contaron por encima lo que había ocurrido entre Hermione y Draco. Pero Ginny le tendió la revista orazón de bruja. En la portada salía Hermione y Draco mirándose con mucho cariño. La abrió y más adelanta aparecía una gran imagen de ambos besándose.
La sorpresa de la noche: Hermioe Granger y Draco Malfoy
Para sorpresa de todos los presentes, la noche de las actas del funcionariado fue de lo más destacable. Nunca hemos visto una cena que nos diera tanto de que hablar. Podríamos empezar hablando de la morena que se encontraba con Blaise Zabini o del falso conjunto de la directora Macwell o incluso el desplante de Draco Malfoy al primer Ministro al rechazar su acta. Pero todos queremos saber más de esta maravillosa pareja.
Sí, así es. Está confirmado que son pareja. Y aunque se han dado a conocer durante esta gala, varios compañeros de la academia donde ambos estudian leyes mágicas, nos comentaron que parece que llevan meses en contacto.
Hemos querido hablar con Chris Wolfric un compañero que antes de las Navidades realizó un trabajo con ellos dos. Pero se ha negado. Pero otros compañeros nos han informado que Hermione Granger fue la que hizo el primer acercamiento.
Además, una sanadora de San Mungo que fue despedida asegura que la señorita Hermione Granger dio positivo en un test de embarazo. ¿Habrá pronto un bebé? ¿Serás tradicionales y se casarán primero? Aquí tenemos todas las respuestas a vuestras dudas.
-Me puedes explicar ¿cómo ha sucedido esto? - inquirió enfadado.
-Simplemente sucedió- dijo Harry.
-¿Y aceptaste así de fácil todo esto? Es de locos. ¡Es Malfoy!
-Lo sabemos Ron. Pero es ella quien está saliendo con él.
-Me voy a buscarla, esto es un error.
-¿A dónde vas? –preguntó Ginny.
-A la mansión Malfoy, necesito saber la verdad- dijo para después desaparecer.
-Harry, tenemos que ir- Él asintió mientras la seguía.
Ron apareció en la entrada de la mansión.
Zoty al percibir la visita, se apresuró a avisar a su señor. Este le pidió que avisase a Hermione. Esta sin dudarlo se apresuró a bajar las escaleras mientras Ron entraba. Hermione quería darle un abrazo, pero lo vio todo rojo con la respiración entrecortada.
Ron la miró sin comprender. Su pelo era más lacio, no una maraña enredada. Su ropa era más elegante, de mejor calidad.
-¿Qué tienes con Malfoy?-le gritó.
-Es mi pareja- dijo Draco mientras bajaba las escaleras para ponerse al lado de Hermione y apoyar su mano en su cintura, dándole apoyo.
-¿Desde cuándo? –preguntó rabioso mirando la mano y la barriga de la chica.
Hermione lo miró con una sonrisa.
-Nos empezamos a conocer mejor hace unos meses- dijo Hermione sonrojada.
-¿Te ha echado una maldición o qué? No consigo entender cómo puedes estar con él.
-Porque no lo conoces- contestó.
-Conozco todo lo que ha hecho. Te recuerdo que es un mortífago- le aseguró.
-Ya le he visto el tatuaje- le aseguró Hermione sin darse de cuenta de las connotaciones sexuales.
-¡Eres una traidora! Y una…
-Weasley, es mi casa y mi novia. Como se te ocurra faltarle al respeto, te aseguro que no saldrás de una sola pieza.
-¿Me amenazas Malfoy? –preguntó sin creérselo- ¡menudo novio! Será un buen padre- bufó molesto- no ha perdido su estilo.
-Ron, debes entender que somos felices- dijo Hermione.
-¿Felices? Por Merlín, no puedo creer tanta tontería. Se suponía que eras lista, ¿cómo te ha podido engañar tan fácilmente?
-Ron, relájate- le dijo Harry- es su decisión. Debemos apoyarla.
-¿Cómo que apoyarla? ¿Todos os habéis vueltos locos? Es un asesino, mortífago, nos ha hecho la vida imposible.
-Todos nos merecemos otra oportunidad-dijo Hermione.
-Claro que sí, díselo a todos los que han muerto en la guerra- dijo Ron mientras salía por la puerta.
-Ve tras él- le pidió Hermione.
Cuando desaparecieron todos, Draco la acercó más a él y la abrazó. La pegó contra su pecho y le murmuró al oído.
-Es tozudo- Hermione se rio. -Ten fe en San Potter.
-¿Le tienes un altar a Harry?
-Si convence a Weasley de que soy una buena pareja para ti, se lo haré.
Después de la cena, Draco le pidió que se adelantara, que él iría pronto. Bajó las escaleras y recibió a su visita. Miró hacia la chimenea y la vio. La anheló tanto tiempo y que ahora no deseaba verla. Suspiró resignado.
-¿No pudiste escoger una mujer con menos gracia y clase? Un hipogrifo sería más delicado.
-Madre, primero de todo, esta ya no es tu casa, si no la de ella. Segundo, es mi pareja, acéptala o vete porque ella estuvo cuando más necesitaba a alguien y es a quien quiero. Te pido que la respetes porque ahora es parte de su familia.
Narcisa sonríe.
-Siempre quise que fueses feliz y veo que esa chica lo hace.
-¿En serio madre? –preguntó sorprendido por su treta.
-Si te hubiera preguntado no me habrías dicho lo que sentías. Nos veremos pronto hijo mío.
-Madre…
-Debo irme, tengo una fiesta. Te quiero- le guiñó un ojo y desapareció.
Subió a la habitación y se metió en la cama de la chica.
-Debemos de unir nuestros cuartos- le dijo la chica.
-Claro, mañana escoge la habitación que más te guste y buscaremos una decoración que nos guste.
-Pensé que darías más guerra. ¿Vas a renunciar a tu intimidad?
-Desde que estás aquí no sé lo que es intimidad-comentó divertido mientras la acercaba a él.
-Eres un exagerado. Tienes tu despacho.
-Quieres volver a ver lo cómodo que es el escritorio- le propuso en alusión a su encuentro romántico.
-Muy gracioso.
-Mañana iré a ver a Zabini.
-¿Quieres que te acompañe? –le preguntó a la chica.
-No, me suavizas.
-¿Te suavizo?- se rio.
-Mañana quiero ser más Slytherin que nunca.
-Una verdadera serpiente.
-Lo has entendido.
Después de unos segundos en silencio.
-¿Sabes por qué quiero realmente esa finca?
-No.
-Al principio era por darle una lección a Zabini. Pero hace un tiempo en el que he recordado la historia de la fertilidad de esa tierra. Se dice que fue el fruto de dos amantes que no podían amarse libremente. Quiero que sellemos ahí nuestro amor.
-¿A qué te refieres?
Con su varita hizo aparecer una cajita en su mano. Se giró hacia ella y le sonrió.
-¿Te quieres casar conmigo?
-¿Es así cómo lo tenías planeado?
-No, pero me pareció buen momento- dijo mientras la acariciaba.
-¿No me vas a insistir para que te conteste? –preguntó la castaña.
-No, en realidad tu respuesta no me importa.
-Que chulo eres- comentó fingiendo indignación.
-Pero es así como me quieres- le dijo con una gran sonrisa.
-Sí. Sí quiero.
-Lo sé. Se lo dices tú a tu amigo pelirrojo.
Hermione se carcajeó.
Draco al día siguiente se presentó en las oficinas del moreno. Al entrar, varios empleados se sorprendieron de verlo. Él elegantemente se acercó al mostrador.
-Dile a Zabini que estoy aquí.
-El señor Zabini no puede atenderlo.
-Dile que cuando quiera verme, que baje él mismo a llamarme.
Divertido, se fue a sentar en uno de los sillones que estaban delante de la recepción. Se cruzó de piernas y cogió el periódico para entretenerse. Mientras pensaba en lo que estaba haciendo su abogado. Se iba a encargar en reclamar esa propiedad. Lo bueno que tenía la justicia mágica de la muggle es que esta era más rápida. En pocos minutos le llegaría la notificación a Zabini y pocos después sus abogados leerían todos los documentos presentados.
Después de veinte minutos, una chica se le acercó.
-Señor Malfoy, el señor Zabini lo está esperando. Si me acompaña…
-No, dile que baje él.
-Pero señor…
-Esperaré diez minutos más, sino me iré.
Asintió con la cabeza y se retiró.
Cuando pasó el tiempo, cerró el periódico y se levantó, cuando estaba por irse, Zabini salió del ascensor.
-Malfoy- dijo Zabini mientras se acercaba para darle la mano.
-Tengo prisa- le dijo mientras le negaba la mano y se metía en el ascensor siendo seguido por el moreno.
Cuando salieron del ascensor, dos mujeres les señalaron la sala de juntas donde había tres hombres más. Draco se sentó en el sitio que debía ser de Zabini.
-¿Qué es lo que pretendes? –preguntó entre dientes mientras se sentaba.
-No te hagas el tonto. Quiero mi finca- dijo divertido.
-No es tuya. Dime cuanto quieres.
Draco se carcajeó.
-No necesito dinero y lo sabes.
-¿Entonces? No pienso darte la finca.
-No estaría aquí para tomar un café. Quiero hablar de las nuevas condiciones de MI finca- dijo el rubio divertido.
-Haz tu oferta.
-Trabaja para mí.
-¿Para ti?- dijo en una carcajada- ¿te has vuelto loco?
-No, yo te venderé lo que produzca de la finca y tú te encargarás de la distribución. Eso sí, pagando.
-¿Y por qué lo haría?
-Porque has hecho grandes inversiones en base a esa finca. Pero el problema será que tardarás mucho en conseguir proveedores suficientes para sacar rentabilidad a esa finca, por no hablar de que perderás mucha calidad.
-Tú también saldrías perdiendo al tener que construir una gran fábrica de procesado de plantas.
-Es cierto, pero mientras tenga el monopolio podría venderlo al precio que quiera- repuso el rubio.
-De momento, tengo suficiente stock y podría hacer con él lo que quisiera.
-No desde que el Ministerio me de la razón y me debas entregar los frutos de esa tierra. Eso, suponiendo que no me entreguen también la fábrica.
-Ambos sabemos que no cuentas con simpatías en el Ministerio.
-Ambos sabemos que esas lealtades son volátiles y en cuanto me devuelvan la finca, querrán tenerme contento. Tanto que intentarán devolver el daño que me han causado. Será bonito de ver como te venden.
-Hay muchos que te guardan mucho rencor.
-Es cierto, pero mientras te esperaba en el vestíbulo, me ha llegado una carta diciendo que mi madre puede viajar a Londres cuando quiera.
Zabini se quedó callado.
-Está bien. Vamos a negociar los detalles.
-Estupendo, mis abogados están en recepción.
-Avísales que suban- le gruñó a uno de los hombros el moreno.
Finalmente quedaron en que Draco vendía las plantas y Zabini se encargaba de la logística y distribución. Eran algo así como socios. De tal forma ninguno se traicionaría. Draco no montaría una fábrica nueva (puesto que tenía dinero y medios suficientes) y Zabini no buscaría nuevos proveedores.
Así el suministro de plantas y pociones medicinales tendría continuidad sin involucrar al Ministerio.
