Una gran batalla estaba a punto de realizarse y la preparación que tenían era bastante corta. Todos estaban reunidos en el almacén usado como base, con un Marcus que se puso al frente, llevando una gorra militar y un bastón, una pizarra se encontraba a sus espaldas.

- Muy bien soldados, se acerca el momento que todos esperábamos, finalmente es el día en el que demostraremos porque somos la mayor fuerza que rige en esta ciudad, las demás pandillas han estado cayendo una por una y solo nos queda un gran obstáculo en modo de un grupo realmente grande que nos supera en números, pero eso no nos detendrá para nada, la victoria está en la palma de nuestra mano, en esta ocasión si atraparemos a ese Wonejo. – Se formó un silencio sepulcral. – Como iba diciendo, según los estados de la conversación de WhatsApp que tienen, en media hora deberán estar llegando para atacarnos, lo bueno es que ya armamos nuestras defensas, se lo dejamos a nuestras constructoras.

En ese momento Rika y Satoko dieron paso al frente, el pelinegro se alejó para que tuvieran toda la atención.

- El perímetro de esta base hizo un poco complicado poder armar trampas como lo pensaba, más que nada por la falta de tierra con lo que no hay mucho camuflaje para esconder las cuerdas, incluso sin árboles no se pudo obtener puntos de referencia para colar mis artilugios pero eso no representó un problema para una genio como yo. – Expresó Satoko con orgullo.

- Mii~ Satoko-chan y yo estuvimos recorriendo el sitio y pusimos trampas con cuerdas y objetos que encontramos para golpear a los pobrecitos en sus cabezas, no sabrán lo que les llegará.

- No es exactamente mi mejor trabajo pero es algo de lo que puedo enorgullecerme.

- Y también están esas trampas con esas bolas de bolos que encontramos.

- Claro, y también las pistolas de Paintball que logramos sacar el evento que hicimos anteriormente.

- Oh vaya, le hacen dura competencia a Kevin McCallister. Gracias por los avisos. – Las dos chicas abandonaron el podio el cual Marcus volvió a subir. – Como pudieron observar, tenemos buenas defensas por lo que respecto a acercamientos sorpresa no es algo que debamos preocuparnos, ahora en cuanto a nuestra avanzadilla, si son de mentalidad tan simple como creemos, se limitarán a atacar el frente, por lo menos enviarán la mayor parte de sus peones sacrificables para agotarnos y entonces los más fuertes se quedan atrás hasta que tengan el momento adecuado, por eso igual contamos con nuestros confiables francotiradores. – Yuuji, Makina y Sachi levantaron sus manos. – Ellos defenderán desde cierto punto y atacarán a quien vean como una amenaza o que esté al mando, del mismo modo tenemos ataques aéreos, Tohru, Kanna y Yami podrán meterse entre las filas enemigas desde el cielo, claramente tenemos muchas posibilidades de ganar.

- ¿Hay alguna información sobre las armas que pueden llevar? – Preguntó uno de los pandilleros ahí, Marcus lo señaló.

- Buena pregunta soldado. Desde que no todos aquí son una fuerza sobrehumana capaz de derribar diez hombres, un disparo perdido podría ser letal por lo que igual nos tomamos la molestia de investigar que armas portan. Una vez más, y gracias a nuestras confiables Hackadolls, logramos descubrir las armas que porta este grupo, sus pistolas son bien sencillas como 9mm o Glocks por lo que no tienen acceso a cosas más letales, de igual forma llevan armas de mano a mano como bates de béisbol, espadas y cuchillos, en cuestión de ellas, ataques lejanos y con proyectiles serían más que suficientes para tenerlos a raya.

- Cosas así no representarán nada contra nosotros, caerán como moscas. – Expresó Izayoi de forma confiada.

- La batalla empezará en cualquier momento, vayan a sus posiciones. – Dicho eso, todos empezaron a dispersarse hacia afuera, solo era esperar, Kotonoha se acercó hacia él. - ¿Ocurre algo?

- No es nada, solo… mantente a salvo, no quisiera que salgas lastimado. – Ella realmente estaba preocupada, Marcus sonrió mientras acarició su cabello suavemente.

- Todo saldrá bien, dije que seguiré ileso hasta que logre regresarlos a todos, no puedo permitirme morir aquí. Quédate aquí dentro junto a los que no pueden pelear, ya nos encargaremos nosotros.

- Bien… suerte… - Dicho eso, el pelinegro ya salió, Kotonoha solo lo vio irse, no deseaba verlo morir pero igual debía confiar en él. Ya entonces afuera, las fuerzas restantes de la pandilla que aún podían seguir peleando y los demás que tenían habilidades de combate ya estaban esperando.

- Tendremos perdidas, tanto de nuestro lado como del suyo. – Comentó Ash al lado del pelinegro.

- Lo sé, pero nuestro trabajo es hacer que sean mínimas, esforcémonos en lo posible para que sea una realidad.

- Entendido. – Asintió Ash.

- Ya están aquí. – Informó Cordelia haciendo uso de su toy. Ya entonces se pudo ver, Yami y Tohru que estaban volando pudieron verlos, ese gran grupo que se acercaba por la carretera hacia los almacenes.

- Parece que llegó el momento, esto irá full Leroy en cualquier momento. – Marcus se preparó. – Ash, aprovecha esta segunda vida que tienes y no mueras en el intento.

- Te digo lo mismo. – Sonrió de lado el rubio, ambos chocaron puños antes de avanzar al frente.

- Muy bien idiotas, vengan con todo. – Ya escucharon los rugidos del enemigo que empezó a correr, tal y como pensaba, eran primero los reclutados de las otras dos bandas derrotadas que iban al frente. – Trampas listas supongo.

- ¡Los voy a matar! – En ese momento uno de ellos pisó una cuerda y entonces fue levantado de un poste de luz el cual quedó colgado de cabeza, se vieron a varios más acabar de esa misma forma pero no todos.

- Esas fueron las trampas iniciales. – Informó Rena, Marcus asintió.

- El camino quedó medio abierto, es momento de que vayan al ataque, Medaka, Izayoi, pueden descontrolarse. – Ambos asintieron mientras se pusieron en camino. – El resto de la pandilla, preparen sus armas, haremos una barricada.

- ¡Como diga hermano! – Expresaron todos al mismo tiempo, un gotón surgió en la frente de Marcus.

- Hermano…

- Ya eres su aniki. – Expresó Shion con una risa.

- No hay mejor aniki que Billy Herrington pero no pensemos en ello ahora, hay que preparar el segundo asalto. – Se puso en movimiento.

Medaka dio un salto en ese momento y con una patada mandó a volar a uno de ellos haciendo que impactara con otros dos más, ya le siguió lanzando un par de puñetazos a otro el cual le terminó por romper la nariz con facilidad, ya empezaron a rodearla.

- No te resistas muñeca. – Expresó uno de ellos de forma amenazadora, la peliazul sonrió.

- Les faltan mil años para acercarse a mi. – Usando el Kurokami Phantom, se movió a gran velocidad, de esa forma todos salieron volando por los aires con grandes golpes, impactando en distintos lugares. – No fue nada.

- ¡Yipie ka Yay! – Izayoi golpeó a una con gran fuerza en su estómago que lo derribó al instante, estaba aplicando bastante fuerza en ese momento. – No tengo razones para contenerme en algo así.

Uno buscó atacarlo con su espada, el rubio esquivaba con facilidad esos ataques que no representaban nada para él.

- Eres débil, hasta KuroUsagi podría derrotarte. – Entonces le lanzó una patada alta al rostro, terminando por derribarlo. – Gracias por la espada. – Y en el aire agarró el arma.

- Kanna-chan, debemos hacer esto. – Tohru y Kanna ya estaban en el aire, la pequeña asintió. Ya entonces formaron bolas de fuego en sus manos y las empezaron a arrojar hacia los enemigos, estos solo veían como los círculos de fuego se formaban y varios salían volando por las explosiones, la maid sonreía. – Espero Kobayashi-san me felicite después de esto.

- Barrera hecha. – Informó Amane a Marcus, este asintió.

- Es momento de pasar a la zona frontal, vamos. – Fue junto a oros pandilleros a la barricada improvisada que se hizo y entonces se puso al frente, Yuuji ya se encontraba ahí. - ¿Qué tal las cosas aquí?

- Sin ningún problema, la avanzadilla frontal ha hecho su trabajo, solo unos cuantos han logrado llegar hasta este punto.

- Entiendo, así que es nuestro turno de recibirlos ¿ya están las armas?

- Aquí. – Sacó la metralleta que llevaba, otros pandilleros igual. – Ak-47, lo más común a conseguir en este país.

- Uff, Spicy~ - Marcus igual recibió una. – Espero el retroceso no me perjudique.

- Si tomas una buena posición, no habrá problemas.

- Lo tengo… aquí vienen. – Ya vieron a más enemigos acercarse por ese lado, ya con la señal dada por Yuuji, empezaron los disparos.

- ¡Aaaaaah! – Solo podían escucharse los gritos de los pobres que eran atravesados por las constantes balas en ese momento, cayendo al suelo en charcos de sangre, Marcus tuvo que desviar un poco la mirada.

- Parece que no estoy totalmente acostumbrado a matar.

- Deberías apoyar de otra forma. – Sugirió Yuuji, el pelinegro asintió.

- Te dejo esta parte entonces, parece que el ataque frontal es mi fuerte. – Se movió para ir a otro lado, en el camino vio a Yami con Lala. – Ey Yami ¿todo bien?

- No hay problemas. – Respondió ella. – La princesa ha sabido mantener la situación.

- Así es. – Expresó la pelirrosa. – Mi invento ha logrado controlar todo en esta parte. – Y señaló el artilugio que parecía una ametralladora. – Dispara una sustancia pegajosa que inmoviliza a cualquiera.

- Bien, hay que aprovechar para noquear a los caídos. – Se acercó sacando el garrote eléctrico y entonces empezó a electrocutarlos a todos para hacer que se desmayaran, ya así que ninguno oponía resistencia, todo se vio controlado. – Sigan de esa forma.

- ¡Okie dokie! – Respondió Lala. El pelinegro siguió moviéndose entre sectores para asegurarse de que nada estuviera fuera de alcance y se mantenga controlado.

- ¡Malditos! – Observó a un pobre caer en una de las trampas con bolas de bolos y como esta rodó hasta golpearle en la entrepierna, el pelinegro puso una expresión de dolor.

- Eso si que dolió…

- ¡Marcus-san! – En ese momento apareció Yuuta. – Hay problemas, en la parte de atrás han superado las trampas, están cerca del almacén.

- Entendido, me pondré en camino. – Ya empezó a correr mientras señalaba a otros pandilleros para que apoyaran, ya entonces llegó, ahí estaban las Milky Holmes.

- ¡Onii-chan, lo tenemos controlado! – Expresó Sheryll con una sonrisa segura.

- Por si acaso déjenme ayudar. – Se encontraba un buen grupo ahí, el pelinegro se movió para atacar por un costado con un gancho, esquivando el cuchillo que se dirigía hacia él, una vez le dio, pudo desarmarlo y sujetó para levantar por la espalda y dejarse caer con un suplex de costado, se levantó para seguir a otro, en ese momento Sheryll intervino volando hacia este con un cabezazo a su estómago, momento que Marcus aprovechó para sujetarlo y levantar para un Brainbuster. – Buen apoyo.

- Jeje~

- Sheryll-chan, no es justo que te lleves su agradecimiento. – Expresó Nero con molestia.

- No es momento de pelear chicas, aun quedan enemigos. – Comentó Cordelia, usando su toy, entonces descubrió algo. – Un momento… como se me pudo pasar.

- ¿Qué pasa? – preguntó Elly.

- Hay señales enemigas… dentro del almacén. – Escuchar eso activó la alarma en el cerebro de Marcus, apresurándose a ir dentro mientras ellas le seguían, una vez entró pateando la entrada, lo vio.

- ¡Marcus-san! – Todos los que no podían pelear estaban ahí, los Leones que estaban de guardia yacían muertos en el suelo y en par el enemigo apuntaba con sus armas a los demás.

- Maldita sea…

- Veo que mi pensamiento fue correcto. – Uno dio pasos al frente, de complexión alta, barba color café y ojos verdes, tenía tatuajes tribales a lo largo de su brazo izquierdo. – Enviar a la distracción por ambos lados me dio paso libre.

- No creas que podrás mantenerlos a todos aquí. – Respondió el pelinegro, aquel hombre sonrió.

- Si puedo, no hay nada que solo tu y unas niñas puedan hacer, mientras que yo estoy aquí con hombres.

- Así que eres… James Hetfield.

- Solo puedo decir que hicieron un buen trabajo preparando contra medidas pero no sirvió de mucho, ya estoy aquí dentro y puedo matar a toda esta gente si lo deseo. – Él tenía sujeto a Kotonoha con un arma apuntando a su cabeza, la pelinegra se veía asustada.

- Atrevete si puedes, lastima a alguien aquí y conocerás el mismo infierno en este sitio. – Expresó Marcus, este miró de forma disimulada a Nero y le apuntó hacia un vehículo constructor con una garra que estaba ahí, la castaña entendió el mensaje y empezó a moverse de forma sigilosa.

- Realmente eres idiota si crees poder hacer algo, estás perdido, tanto tu como el resto de los Leones Carmesí, se acabó.

- No exactamente. – Interrumpió el pelinegro. – Aun me queda un As bajo la manga y se encuentra justo aquí.

En ese momento la máquina empezó a moverse de repente, sorprendiendo a las Serpientes ahí, Nero la pudo hackear para que se mueva por su cuenta y así moverse, consiguiendo que se alertaran para no ser aplastados o golpeados.

Marcus pudo aprovechar la distracción y saltar directamente hacia uno de ellos para patearlo con una Superkick y derribarlo.

- ¡Salgan de aquí! – ordenó a todos, ya empezaron a escapar de ahí para ponerse a salvo, de modo que Marcus y las Milky Holmes se encargaban de acabar con los pandilleros, Hetfield chasqueó la lengua.

- Esto no se ha terminado. – Aún teniendo atrapada a Kotonoha, empezó a irse llevándola a rastras, Marcus estaba distraído acabando con otro pandillero que no se dio cuenta, ya entonces pudo observar los alrededores.

- ¿Y Hetfield? – Buscó saber, Cordelia empezó a localizarlo.

- Capto una señal afuera… son dos.

- Y Kotonoha… no puede ser, vamos. – Ordenó a ellas, ya entonces salieron del almacén solo para ver al castaño subir a Kotonoha a un vehículo contra su voluntad y entonces irse de ahí a toda velocidad, Marcus chasqueó la lengua.

- Esto se ve mal y no hay tiempo para alcanzar la camioneta…

- Onii-chan. – Nero señaló un vehículo aparcado ahí. – Puedo activarlo.

- perfecto, vamos chicas. – Se subieron al vehículo, Nero usó su toy para arrancar el motor, con el pelinegro al volante, ya empezó a pisar el acelerador para seguir de cerca a Hetfield.

Reproduciendo: Hollywood Undead – Live Forever.

Vieron como el vehículo de Hetfield iba a través de unas calles vacías a toda velocidad, Marcus no podía dudar por lo que debía perseguirlo.

- No pensé que pronto me metería en otra persecución.

- Onii-chan, manten la vista en el volante, podríamos morir en un descuido. – Expresó Cordelia con algo de miedo.

- Lo siento, ya me concentraré.

Marcus tuvo que dar una vuelta rápida en una curva para ganar tiempo, la llanta quemándose mientras mantenía la estabilidad y con Hetfield al frente, no podía perder más tiempo si se alejaban y les perdía de vista.

- Cordelia, concéntrate en rastrearlos.

- Entendido. – Respondió la rubia, justo cuando tuvo que doblar en ese momento, Elly chocó con ella. - ¡Elly-chan!

- Lo siento Cordelia-chan… pero esto… se siente bien… - Se sonrojó la pelinegra, tuvo que apartarla.

- Sheryll ¿Qué tan fuerte es tu toy ahora? – Preguntó Marcus.

- Bueno… puedo levitarme a mí misma, pero incluso puedo hacerlo con objetos si los sostengo, dependiendo igual.

- ¿Puedes con este auto? – Al escuchar eso, ella se sorprendió.

- ¿Ah? Eso es imposible, es muy pesado.

- Entonces combinamos la fuerza, Elly ¿podrías apoyar en levantarse y entonces aligerar la carga?

- Bueno… si eso ayuda… - Marcus sonrió.

- Ahí está lo que necesito, pongamos eso en marcha.

Mientras Hetfield seguía conduciendo al frente, creyó haber perdido a Marcus en ese momento pero ocurrió algo que no esperaba.

- ¿Qué? – Vio algo volando, Sheryll estaba ahí la cual Elly iba encima de ella y esta usaba su toy para cargar el auto, la pelirroja hacía esfuerzo por mantenerse estable.

- Elly-chan… nunca antes lo dije pero pesas…

- ¡No peso! – Gritó con vergüenza.

- ¿Qué rayos? – En ese momento empezó a descender casi cerca de ahí, ya que Sheryll no aguantó más, se dejó caer y Elly soltó el vehículo justo al frente del de Hetfield, teniendo que frenar de golpe. - ¡Eso es imposible!

- A mi parecer, no. – Marcus salió del vehículo en ese momento y fue directo hacia el de Hetfield, golpeando la ventana con su garrote, lo rompió y entonces logró alcanzar al castaño. – Te tengo.

- ¡Aaaaah! – Activando la electricidad, lo noqueó de forma repentina en ese momento, cayendo desmayado en sua siento, Kotonoha ya pudo salir del vehículo.

- ¡Marcus-san! – Corrió hacia él para abrazarlo. – Tenía mucho miedo.

- Ya todo pasó, dije que iba a protegerte. – Respondió él, las Milky Holmes les veían con sonrisas burlonas. – Sé lo que piensan.

- Ok~ - Las cuatro desviaron las miradas.

- Es momento de volver, puede que hayan acabado con todos.

- Si. – Asintió Kotonoha. Ya entonces empezaron a hacer su regreso al almacén.


Tal y como pensó, todo terminó, los enemigos fueron derrotados y con ello ya era un buen momento para celebrar, razón por la cual todos estaban afuera, comiendo y bebiendo.

- Bien hecho. – Ash hizo un brindis con el pelinegro con sus latas de coca cola. – Lo hiciste en ayudarnos, no tengo forma de agradecerte.

- No es nada, dije que iba a ayudarte, eso significa que ya todo está libre.

- Así es, no tendré problemas en acompañarlos en su viaje, deseo volver, aunque no sé si siga con vida, no puedo quedarme aquí para siempre, si por alguna causa regreso, quisiera ver a Eiji… - Una sonrisa melancólica atravesó su rostro.

- Lo hará, eso es seguro…

- Marcus-san. – Kotonoha se acercó en ese momento con un plato de comida. – Toma.

- Gracias, es bueno ver que nadie acabó herido al final ¿no? – Ya mientras seguían festejando y todo, Marcus pudo ver una figura, un bandido sobrante que estaba escondido apareció a espaldas de la pelinegra, sus ojos se dilataron mientras se paró y entonces la apartó.

¡BANG!

Fue como si todo el mundo se ralentizara en ese momento, solo vieron totalmente sorprendidos como sangre salió en ese momento, Marcus cayó al suelo, totalmente inmóvil, la bala atravesó su pecho de forma limpia, la expresión en todos en ese momento fue de total terror.

- ¡MARCUS-SAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAN!


El Redentor 777: Bueno, ya como igual latinos son parte de pandillas en Estados Unidos, fue lo que se me ocurrió, ya se viene algo interesante.

Puedo decir que terminé de forma expectante este cap y es que puedo decir que finalmente es el inicio del final, el gran arco final empezará la próxima semana, Marcus acabó recibiendo el disparo que iba a Kotonoha, es representa un impacto fuerte en todos ¿como se reaccionará? Eso se verá en el siguiente cap y a partir de aquí ya prometo grandes emociones, estamos entrando a la recta final de esta historia, nos vemos en el siguiente cap. Saludos.