Era sábado, hoy no había escuela así que era un día hermoso para la familia Jackson, la mayoría de los hijos aprovechaba para dormir hasta tarde. Orión había salido a correr como cada mañana y había vuelto para seguir entrenando en la arena con su arco y flecha. Tyson había sido otro en despertarse pronto, arregló su habitación lo más rápido que pudo para poder bajar desayunar con su madre y su padre para luego salir corriendo a tomar sus colores y sentarse a dibujar y tal vez armar algunas cosas en medio de la sala.

- No encontré a Teseus en su habitación- comentaba Sally acomodando la corbata de su esposo, pues aunque fuera sábado el aún tenia cosas que arreglar en el trabajo.

- Debe estar con Percy, tal vez anoche arreglaron todo ese asunto- sugirió el y beso a su esposa, era reconfortante poder hacer sin que su hijo salte con eso de que no deberían hacerlo en público.

- Eso espero, iré a preparar el desayuno de esos dos antes que se despierten a arrasar con el refrigerador- ella río ligeramente separándose de su esposo.

- Intentare llegar temprano y saldremos a comer por ahí- él le sonrió y besó una vez más sus labios.

- ¡Qué usen el cuarto de usados! ¡No den esos espectáculos! - la inconfundible voz de su hijo Teseus los hizo separarse.

- Sigo sintiendo que tiene un detector - susurro Poseidón a su esposa que solo sonreía divertida mientras volteaba a ver a su hijo que estaba en la parte de arriba de la escalera - Buenos días Teseus -

- Buenos días cariño - Sally se soltó del todo de su esposo y avanzó hasta Teseo que bajaba las escaleras.

- Buenos días a los dos - a ambos les agradaba ver que estaba de un excelente humor a diferencia del día anterior, apenas y había comido algo en la cena viendo el puesto vacío de su hermano.

- Voy a hacer tu desayuno ahora - beso la mejilla de su hijo - Adiós cariño - se despidió una vez más de su esposo y fue a la cocina.

- ¿Arreglaste las cosas con tu hermano? - pregunto el padre del chico viéndole, este solo suspiro.

- No lo sé, anoche hablamos y me dejó dormir con él... - mordió su labio inferior- Pero él estaba más dormido que despierto así que no se si recordara todo el día de hoy -

- Seguro que si, el nunca se enoja demasiado tiempo pequeño pulpo - su padre palmeó su hombro y luego su mejilla, mientras el chico hacia una mueca ante el apodo de Pequeño pulpo.

- No soy un pequeño pulpo - arrugó la nariz y su padre río, despeino su cabello y se dio la vuelta.

- Hasta más tarde pequeño Pulpo - se fue riendo entre dientes a buscar su auto mientras Teseo arrugaba más el rostro y caminaba molesto hacia la cocina, no le agradaba cuando su padre se ponía a decirle cosas como esa.

- Tu padre ya te ha molestado eh - decía divertida su madre mientras hacia la mezcla de los hot cake.

- Yo no soy un pequeño pulpo - renegaba mientras se ponía el delantal, sabía que debía ayudar a su madre a preparar el desayuno, no podía simplemente esperar que le sirvan. Eso no era educado ni adecuado. Saco el sartén y lo puso en la hornilla, junto con una olla con agua.

- ¿Dónde está? - la castaña comenzaba a escudriñar por toda la alacena buscando algo - No se puede haber acabado - murmuraba mientras seguía en su búsqueda. Teseo mientras ponía el chocolate en el agua.

- ¿Qué se acabó mamá? - preguntaba Tyson a su lado que había aparecido de la nada, cuando quería podía ser muy sigiloso.

- Uh cariño, no mates a mami de un susto - ella volteó a verlo con la mano en el pecho pero cuando le vio casi se llevaba otro, en sus manos el cargaba lo que ella buscaba. Bueno mejor dicho lo cargaba en su ropa, manos, brazos y mejillas - Tyson - dijo despacio.

- Mamá y el colo...- Teseo se volteó para ver a su madre y lo vio. Tyson estaba completamente azul.

- Hice un dibujo mira mami - le mostraba de lo más feliz una hoja grande de cartulina, había un dibujo de toda la familia en azul, todo era Azul - Somos todos y lo hice del color que le gusta a Percy - Teseo trago saliva.

- Dime que no era el último frasco mamá- casi rogaba Teseo mirando a su madre que solo variaba su mirada entre el pequeño castaño y Teseo.

- Era el último, no iba a comprar más hasta el lunes - susurró ella mirando al niño "azul" que tenia enfrente.

- ¿Les gusto? Me quedo bien ¿verdad? - Tyson estaba súper feliz por su dibujo - Lo hice con una pintura que encontré sobre el mesón-

- Mamá- entró a la cocina Orión y todo se quedó en silencio- ¿Pasa algo? - cuestiono al ver el rostro asustado de su madre y hermano, pero al ver al pequeño que se dio la vuelta con su dibujo, todo azul lo comprendió - Oh no -

- Lo hice con la pintura que dejaste en el mesón, espero no te moleste Ori - hizo un puchero el pequeño, los mayores no sabían que hacer, el olor a aceite quemado pronto inundó la cocina haciendo que reaccionaran.

- La sartén- saltó enseguida Teseo a apagar la horquilla y sacarle de ahí.

- Lo siento mamá- susurró el rubio viendo a su madre.

- ¿No les gusto? - pregunto el pequeño con los ojos llorosos pensando que no había hecho bien el dibujo, tal vez hizo todo mal.

- Es un dibujo hermoso cariño - atajó Sally con algo de nerviosismo acercándose a su hijo y acariciando su azul mejilla- Pero porque no vas con Orión a limpiarte ¿quieres? -

- Si vamos a que tomes un baño y te cambies de ropa - añadió el mayor tomando de la mano al pequeño castaño, cuando salieron de la cocina Sally suspiró y se aferró al mesón de la cocina.

- ¿Qué haremos? Pececito necesita su ofrenda azul - musitó Teseo mirando a su madre, a raíz del accidente todas las comidas de Percy eran azules, desayuno azul, almuerzo azul, aperitivo azul, cena azul. Si el tenia una obsesión con el azul y ellos la habían apoyado hasta ahora porque era lo único que comía sin poner trabas, cuando comía cosas normales (es decir no azules) demoraba mucho en comerlas o no lo hacia.

- Tendré que ir a comprar más colorante - dijo finalmente la castaña.

- Si eso servirá para la tarde pero ¿Y ahora? - Teseo estaba preocupado por la reacción de Percy, anoche no había bajado a cenar y por supuesto no había desayunado aún y ya iban a ser las nueve, pronto despertaría. ¿Y si no veía azul en su comida? no sabían que pasaría.

No es que fuera la primera vez que se quedaban sin colorante azul o algo de comida azul, pero si era la primera vez que se quedaban sin esto después de alguna recaída de él y no sabrían que podía pasar. Él podría suponer que su familia también le estaría haciendo renunciar a eso así como al equipo de natación. La mente de él se ponía medio paranoica cuando estaba muy deprimido y ellos lo sabían.

- Tendrá que soportar el desayuno sin color azul - murmuró Sally suspirando y terminando de hacer la mezcla de los hot cake. Teseo vio aquello con escepticismo, no creía que esto saldría bien pero con todo termino de hacer el desayuno junto con su madre. Lo sirvieron y pusieron en la bandeja.

- Lamento esto mamá, lo saqué mientras buscaba el chocolate- decía a modo de disculpa el rubio cuando volvió a la cocina.

- Por eso les he dicho que tengan más orden con las cosas - decía la castaña mientras se sacaba el delantal y frotaba el puente de la nariz. Orión se notaba visiblemente arrepentido, él no esperó que Tyson vaya a hacer algo como eso.

- Voy a llevar esto - dijo Teseo no muy seguro de que la "ofrenda" le vaya a gustar a su pececito. Iba subiendo las escaleras cuando venía bajando Tritón que acababa de levantarse- Buenos días Tri - murmuró pasando por su lado.

- ¿Por qué eso no es azul? - pregunto frunciendo el ceño, estaba muy acostumbrado a ver esa bandeja con comida azul en especial para donde la llevaban.

- Se acabó el colorante azul y las galletas azules también- murmuró Teseo sin verlo y siguió subiendo.

- Eso no saldrá bien - susurro para si Tritón mientras terminaba de bajar.

Teseo tenia la misma idea pero no lo dijo en voz alta, camino despacio con la bandeja hasta estar frente a la puerta con letrero color azul, respiro hondo dándose valor y empujo la puerta para entrar, la había dejado abierta cuando bajó en la mañana, extrañamente Percy aún estaba dormido, había dormido sin muchos problemas en la noche. Lo cual su gemelo agradecía, dejó la bandeja en la mesa de noche y fue a despertarle.

- Percy - lo movió despacio- Es hora de levantarse Percy - casi parecía no querer despertarlo pero lo logró, el chico abrió los ojos, tenía leves ojeras bajo sus ojos y se le notaba aún cansado.

- Buenos días Tes - susurró con voz ronca acomodándose en la cama para sentarse, Teseo se incorporó hasta estar de pie junto a la cama y lo veía con nerviosismo.

- Buenos días- pronunció casi sin aire, tenia que decirle que hoy no habría azul en la comida.

- ¿Pasa algo Tes? - frunció el entrecejo ligeramente el azabache en la cama mientras frotaba uno de sus ojos.

- Si... ah... veras ... ah - ¿Cómo le diría? ¿Cómo se lo tomaría? Respiro hondo y se sentó junto a su hermano - Percy ahmm no hay desayuno azul hoy - murmuró viendo a su espejo.

- ¿Qué? - aún estaba adormilado y creyó oír mal, miró a su hermano y este solo le sonrió mientras se volteaba y tomaba la bandeja de la mesa de noche. Habían hot cakes y chocolate, todo normal, Hot cakes doraditos con mantequilla y chocolate café. Normal. Nada azul. Percy vio la bandeja y luego a Teseo.

- Veras paso algo muy gracioso - Teseo río sin gracia mientras el otro seguía viendo la bandeja tan... normal - Orión se hizo el desayuno con chocolate y sacó del cajón el colorante y lo dejó ahí - comenzó a explicar despacio- Tyson lo vio y lo tomó e hizo un hermoso dibujo con este y se... se acabó- terminó por decir y podía ver la desilusión en los ojos de su gemelo.

Capítulo 47: Negativo.

- Esta bien... Supongo que... no siempre puedo comer azul - murmuró en respuesta mientras tomaba la taza de la bandeja y la sostenía en sus manos.

- No es que queramos que dejes de comer azul, solo ha sido un accidente Percy - decía Teseo sin dejar de verlo y queriendo que el deje de ver el jarro con tanta melancolía - Mamá dijo que más tarde traería más colorante-

- Esta bien, no importa- comenzó a beber el chocolate- La comida sabe igual sin azul, no importa- bebió más chocolate y Teseo solo mordía su labio mientras lo veía, sabía que si que le importaba. Percy se terminó la taza y la puso en la bandeja - No quiero nada más por favor-

- Come algo más, por favor... ayer no - quería coma más, él comía mucho más que una taza de chocolate de desayuno, mucho más de lo que había en la bandeja incluso. Pero ¿Cómo pedirle algo cuando solo tenia esa mirada triste? estos días no habían sido buenos con él y ahora pasaba esto - Más tarde habrá todo de color azul Per -

- Esta bien no importa - Percy se volvió a recostar en la cama - Quiero dormir si no te importa Tes -

- Podemos ir a entrenar en vez de que duermas - murmuró pero estaba visto que su hermano no deseaba nada pues se volteó y se enrollo en la cobija - Todo estará mejor más tarde Per - recogió la bandeja y salió de la habitación, afuera estaban sus tres hermanos mayores.

- No ha salido bien eh - dijo Belerofonte al ver lo hot cake aún en la bandeja.

- Para nada, la comida azul ha sido la última gota de la semana- murmuró deprimido Teseo viendo la bandeja.

- Ya se le pasará tranquilo - dijo Tritón viendo a su hermano, este asintió.

- Es mi culpa demonios- susurró Orión mientras todos comenzaban a caminar escaleras abajo.

- ¿Ya se despertó Percy? Le quiero enseñar mi dibujo - decía Tyson aún sosteniendo la cartulina con el dibujo azul, su madre lo sostenía de los hombros viendo el rostro apesadumbrado de sus demás hijos.

- Tal vez más tarde cariño - susurró ella cerca de su oído poniéndose a su altura.

- Si, él ahora tiene sueño porque no ha dormido bien - sonrió forzadamente Teseo a su pequeño hermano.

- Vamos a jugar a fuera Tyson dale - le sonrió Belerofonte mientras le tendía la mano. Cuando el se alejó del todo Sally cerró los ojos con fuerza.

- Lo lamento mamá, no pensé que fuera a pasar esto - se disculpaba una vez más Orión, ella negó con la cabeza y le sonrió, puso su mano en su mejilla.

- Todo está bien cariño no te preocupes - ella lo soltó y caminó a la cocina, todos sabían que nada estaba bien. Los tres que quedaron se veían unos a otros, debían hacer algo o de verdad Percy tendría una recaída, si estuviera sano lo llevarían a la piscina o al mar pero eso no era posible ahora.

- Intentaste invitarlo a entrenar - inquirió Tritón mirando a Teseo este asintió con tristeza - Tal vez salir al parque lo anime -

- Si no quiso salir a entrenar no creo que quiera ir fuera de casa - respondió Teseo haciendo una mueca y todos fruncieron el ceño en concentración, debían encontrar la manera de que él salga al menos hasta la tarde que haya comida azul.

- Hay que hacer que salga, no se puede quedar en la casa todo el día. Tienes que hacer que salga Teseo. Aunque no quiera lo llevaremos al parque, el aire le hará bien y tal vez Tritón pueda hacerle uno de esos aviones que le gusta volar para que se entretenga - resolvió Orión sus hermanos no estaban muy convencidos de eso pero les parecía lo mejor. Teseo tomo valor para subir una vez más las escaleras y levantar a su espejo de la cama.

No iba a ser tarea fácil pero estaba decidido a cumplirla.


Eran las diez de la mañana y Nico aún estaba revuelto en las cobijas que cubrían su cama, no tenía ninguna intenciones de abandonarlas hasta por lo menos la hora del almuerzo que sería como dentro de dos horas, la noche anterior aprovechando que era viernes, se la pasó jugando videojuegos y viendo películas de horror antes de acostarse, que fue como a las cuatro de la mañana. Así que estaba totalmente rendido de esta ardua tarea.

- ¡Nico! ¡Ya levántate! - escucho el grito inconfundible de su hermoso novio, mismo que tocaba la puerta frenéticamente ¿Quién habría sido el ser despreciable y sin corazón que le dejó entrar? y más que nada ¡Porque este monstruo con sonrisa encantadora estaba arruinando su comodidad! - ¡Despierta ya sombrita! ¡Ya amaneció vamos! - Nico soltó un gruñido digno de algún monstruo del inframundo.

- ¡Déjame dormir Solace! - vociferó mientras se cubría los oídos con la almohada y se recogía en la cama.

- Vamos Nico, se hará tarde. ¡Tienes que estar conmigo hoy! - seguia gritando de lo más feliz y emocionado el rubio mientras golpeaba la puerta de la habitación del azabache. Y por un momento hubo silencio, Nico pensó que tal vez se cansó de gritar, llevaba buen rato haciéndolo.

Vaya fue su sorpresa cuando la puerta se abrió y luego las cortinas de su ventana fueron removidas de un tirón permitiendo que el sol (enemigo acérrimo de Nico) entrara por la ventana dándole en el rostro.

- ¡Es un hermoso día! ¡Hay que disfrutar de la mañana! ¡Vamos Nico! ¡Hoy iremos al lago! ¡El parque debe estar precioso! - gritaba el rubio más que feliz mientras le quitaba las cobijas a Nico e ignoraba magníficamente las miradas de muerte que este le dedicaba mientras intentaba aferrarse a estas.

- Es sábado, déjame dormir Solace - cerró los ojos con frustración mientras se recostaba en la cama. Traía como siempre una camisa negra con una calavera Blanca en el centro y unos pantalones de dormir negros, se paso las manos por el rostro totalmente frustrado, Will por su parte recogía las cobijas y las acomodaba lejos de él- Por cierto ¿quién te ha dejado entrar? -

- Pues es simple, me ha dejado pasar tu abuela Demeter - Nico bufo ante esto - Le dije que venía por ti y dijo que si lograba que despertaras podría llevarte a cualquier parte, también me ha ofrecido un desayuno muy nutritivo y hace un momento me trajo uno para ti. Es un encanto la madre de tu madrastra - el rubio sonreía tan deslumbrante como el sol, mientras Nico deseaba que en ese instante alguien lo matase.

- ¿Por qué me hacen esto los dioses? - murmuraba irritado, comenzaba a pensar que estaba pagando tal vez algún delito de su vida pasada para que justo su bello novio se fuera a llevar bien con su abuelastra y para acabar todo se juntaran para hacerle la vida imposible. Porque eso estaban haciendo en este instante hacerle la vida de cuadritos.

- Anda levántate ya y desayuna, cámbiate qué hoy te enseñaré algo interesante en el parque - decía muy animado Will y Nico se resignó, sabia que el rubio no se iba a rendir hasta que lo viera de pie, se sentó en la cama junto a él - Pasaremos un día genial te lo aseguro - el azabache gruñó y el otro beso sus labios antes de levantarse y salir - Si no estás abajo en veinte minutos volveré por ti - advirtió con una sonrisa que hizo a Di Angelo estremecerse.

Will Solace podía parecer la persona más animada, infantil y despreocupada que existía en el mundo pero no siempre todo era claro, en especial cuando entraba en modo seriedad. Cuando entraba en ese modo hasta Nico tenia miedo de lo autoritario que podía llegar a ser su novio y eso también le encantaba. No muchos conocían esa faceta del rubio y le agradaba ser de los pocos que la vieran.

Se levantó de la cama antes de que se cumpliera el tiempo, se aseo, uso el baño, cepillo sus dientes y se puso ropa para salir, jeans negros, camisa negra y las cadenas en sus jeans no podian faltar. También su chaqueta y su anillo de calavera regalo de su padre cuando cumplió trece, una tradición familiar. Bajo las escaleras mientras comía solo algunas cosas de la bandeja que Will había dejado en su habitación.

- Ya estoy, vámonos- gruño cuando llego a la sala y vio que el rubio estaba muy alegre charlando con lo que vendrían a ser sus ¿tías? ¿tiastras? no sabría como calificar a las chicas que acompañaban al rubio en ese momento.

- Oh, Nico buenos días- saludo la castaña mayor de nombre Katie.

- Es extraño verte levantado antes de las doce - añadió Miranda la hermana menor de Katie y las dos últimas hijas de Demeter. Las había tenido muy seguidas y por eso iban al mismo salón.

- Buenos días, ya vámonos Solace - gruño mirando a su novio que estaba entre las dos sonriendo como siempre.

- Claro que sí sombritas - se levantó del asiento - Adiós a las dos, me gustaron sus ideas sobre un vivero medicinal - les dijo a ambas mientras iba a lado de Nico y este empezó a empujarlo a la salida.

- No les des más alas - le decía al rubio mientras iban por el pasillo hacia la puerta principal.

- Pero si seria genial tener uno de esos en la escuela - los ojos del rubio brillaban como cada vez que hablaban de algo relacionado con la medicina. Nico rodó los ojos mientras abría la puerta y salían de ahí y el rubio que comenzaba a hablar sobre los beneficios de tener un vivero medicinal en la escuela.

Cuando cruzaron el gran jardín y salieron a la calle se detuvieron, el rubio iba de su mano y el solo suspiraba, le gustaba estar así con él. Muchos dirían que eran demasiado distintos para poder llegar a ser novios o si quiera gustarse, pero era exactamente eso lo que los unió, sus diferencias.

- ... Y en la noche estaré trabajando en la inauguración ¿Vas a ir a verme verdad? - pregunto el chico mientras cruzaban la calle para poder tomar un taxi.

- Por supuesto que sí Will - rodo los ojos como por millonésima vez mientras el otro paraba un taxi.

- Es que la otra vez no fuiste - hizo un puchero viendo al azabache mientras el taxi paraba frente a ellos.

- Porque mi padre tuvo una cena importante con accionistas ya te lo explique... al parque Cimo - dijo al hombre del taxi y este asintió mientras ellos se subían al auto.

- Es que quiero asegurarme que hoy si estarás, tocaré algunas especiales para ti - ronroneo el rubio a su oído haciendo que las mejillas de Nico tomen calor por su cercanía.

- Cállate Solace - murmuró muy sonrojada mientras el otro sonreía satisfecho por lo conseguido.

Unos minutos después ya estaban en el parque que quedaba cerca de la playa, el rubio arrastraba al azabache hacia donde al parecer había una feria de artesanías y ahí es donde quería llevarlo pero no eran los únicos llegando al lugar, en un auto blanco venían llegando también cinco chicos y en otro azul venían un rubio y un latino que sonreía mucho.