Los hermanos de Percy habían molestado tanto que habían logrado lo imposible, sacarlo de la cama en el estado depresivo que estaba. Se había bañado y cambiado aunque no quería nada, Teseo lo había hecho subir al auto y le aseguro que se divertirán y Tritón le haría de esos aviones que tanto le gustaban, además que podrían patinar y tal vez conseguir un helado de zarzamora azul o de chicle azul. Así que ahora estaban en el auto de Orión llegando al parque.

- Bien aquí estamos- decía el rubio mientras estacionaba el auto. Percy solo veía con tristeza el parque, no quería estar ahí, quería su cama y sus cobijas pero tampoco quería que su familia siguiera tan angustiada con su estado.

- Vamos Percy - animaba Teseo, él solo asintió y salieron del auto, el sol dio en su rostro como burlándose de él y diciéndole que no tenía escapatoria de sus rayos y de quemarse con él.

- Vamos primero a buscar un lugar para estar - dijo Belerofonte y los demás asintieron mientras abrían la cajuela del auto y sacaban las cosas que habían traído.

Cargaron con todas las cosas buscando un lugar tranquilo en el parque para estar un rato, habían traído sus espadas de práctica y protecciones de esgrima, Orión había traído su arco, flechas y algunas dianas, también un balón y las patinetas. Todo eso se veía entretenido pero Percy no quería nada, bueno tal vez si quería algo.

Irse.

Eso es lo que quería, volver a la seguridad de su cama, donde estaba seguro que no decepcionaba a nadie y que nadie lo lastimaría porque estaba en un lugar con personas que se asegurarían de eso ¿verdad? Pero bueno ahora esas mismas personas estaban aquí y estaban queriendo que se divierta, esperaba que olviden eso y simplemente le dejen que se quede en un solo lugar lejos del molesto sol.

- Aquí me parece bien - dijo Orión cuando llegaron a un lugar del parque que estaba totalmente vacío, comenzaron a sacar las cosas y acomodar todo.

- Traje a Anaklusmos - informó Teseo a su hermano cargando en sus manos una caja negra y Percy se le quedó viendo, hace días que no la usaba - Puedes practicar con ella, Tritón trajo también uno de los muñecos de práctica. Solo no lo destroces mucho - Percy tomo la caja de sus manos con cuidado y la puso en la banca del parque.

Pero no sacó la espada, estaba por abrir la caja cuando notó que había algo cerca del asiento y esto llamo su atención ¿Qué hacia un control ahí? No parecía de los de los autos a control remoto, ni de nada que hubiese visto antes. Tenia muchos botones y un par de palancas, era pequeño y de color bronce. Se agachó y lo recogió, Teseo que estaba cerca le vio.

- ¿Qué encontraste? - se acercó más a su hermano y este le enseñó el control, los dos fruncieron el sueño ¿qué clase de control era ese?

- ¡Ey! ¿qué los está entreteniendo? - se acercó a ellos Belerofonte que en su mano ya sostenía su florete de práctica y llevaba puesta la protección.

- Encontramos esto - decía Teseo enseñándole el control que tenia en su mano, el otro lo vio extrañado.

- No he visto nada como eso antes ¿Qué controla? - hizo una mueca inspeccionando con la mirada el aparato mientras Teseo hacia lo mismo con sus manos, Percy solo se había puesto detrás de su gemelo.

- ¡Hiponóo Apresura! - gritaba Tritón desde lejos captando la atención de los tres.

- ¡Qué no me digas Hiponóo! ¡Y ven tú aquí! - le hizo señas con la mano para que se acercara. El otro rodó los ojos pero avanzó hacia sus hermanos corriendo, el también ya estaba listo para la práctica - Mira esto - señaló lo que Teseo tenia en las manos.

- ¿Que es eso? - los otros tres se encogieron de hombros como respuesta. Él tomó el control en sus manos y comenzó a revisarlo - oh ya - murmuró mientras le daba vueltas en su mano.

- ¿Ya sabes qué es? - pregunto curioso Teseo y Tritón asintió.

- Le pertenece a tu amigo ese Leo estoy seguro - señaló unas siglas en griego que estaban en la parte baja del control - Seguramente controla alguno de sus aparatos, como sus aviones o la muñeca que hacia la última vez -

- Pero ¿Qué hace aquí? - fruncio el ceño Teseo sosteniendo una vez más el control. Sus hermanos se preguntaban lo mismo. Percy se acercó a Teseo y se lo quitó de las manos - ¿Lo vas a cuidar? - el chico asintió - Esta bien ponlo en la caja de Anaklusmos entonces- Volvió a asentir y se giro a abrir la caja.

- Bueno ya se lo daremos cuando lo veamos, ahora vamos a entrenar - dijo Tritón caminando de nuevo hacia donde estaban antes, los otros tres lo siguieron.

- Apuesto que ahora si te gano - aseguraba Teseo mientras se ponía el equipo igual que su hermano, Percy empuñaba a Anaklusmos mientras Teseo empuñaba la suya, su padre se la había dado y le había dicho su nombre pero ya no lo recordaba así que la llamaba Thiséfs su nombre en griego.

Se pusieron en guardia listos para empezar, Orión simplemente les veía desde donde estaba mientras preparaba sus dianas para practicar, siempre vigilando que no quedaran cerca de la zona de los niños, no quería que se vayan a cruzar o algo. Las espadas chocaban entre sí, se podía oír el chasquido de metal contra metal y algunas chispas volaban al menos entre los gemelos porque los de ellos eran espadas reales.

- Lento Per, lento - decía Teseo mientras lanzaba tajo tras tajo haciendo retroceder a su gemelo, lo que no se esperó fue la finta que hizo el otro - Eso no se vale - ahora el era el que retrocedía, Percy aplicó una de sus técnicas preferidas enredando su espada con la de él haciendo que la suelte y de contra el piso - Siempre haces lo mismo -.

- Más fuerte Belerofonte- decía Tritón mientras atajaba los golpes que enviaba el otro o los desviaba - No, no, lo haces mal - decía mientras con la punta de su florete le tocaba el pecho.

- Es que esa técnica siempre se me hace difícil- mascullo el castaño sacándose el casco del traje protector.

- Es que tienes que pone más fuerza, lo haces demasiado flojo - decía el azabache mayor también sacándose el casco, tomó bien el florete - Tienes que hacerlo así- hizo un movimiento rápido y veloz - Ves, con fuerza -

- Vamos de nuevo - asintió el castaño poniéndose el casco una vez más igual que el otro.


El rubio y el latino iban en el auto, el latino sonreía como desquiciado apreciando el auto, tocaba con delicadeza la parte de los controles y aspiraba su aroma.

- A Perseo no le va a gustar si lo ensucias- decía el rubio mientras estacionaba el auto, por supuesto no era suyo era de su hermano que se lo dio para que ayude a su amigo. El chico reparador como solían llamarlo había dejado un importante control, de hecho lo que hacía que todas sus máquinas funcionaran a distancia. Así que era de vital importancia recuperarle.

- Lo sé, lo sé pero es que es una belleza - aspiró una vez más el aroma del auto - Casi no ha hecho ruido y eso es como estar en el cielo - suspiro con ensoñación el castaño mientras cerraba los ojos y se recostaba en el asiento.

- Si pero irás al infierno como no nos apuremos encontrando ese control - espeto el rubio saliendo del auto y él latino puso rostro depresivo.

- Espero que lo encontremos pronto porque si no soy latino sexy muerto. Mi hermano y yo hemos trabajado en él mucho tiempo - murmuró mientras salía del auto junto con el rubio y empezaban a andar por el parque.

- Y ¿en qué parte lo olvidaste? - inquirió el rubio mientras caminaban y veían toda la zona. Leo entrecerró los ojos tratando de hacer memoria, era difícil recordar algo cuando tu mentes estaba mil por hora, solía distraerse fácilmente como ahora que solo podía ver embobado como una chica castaña pasaba corriendo por uno de sus lados - Leo ... Leo ... ¡Leo! - Jason gritó cerca de su oído haciendo que vuelva a la realidad.

- Acaba de pasar mi futura esposa - murmuró aún un poco embobado y con los ojos de borrego a medio morir llevándose las manos al pecho.

- Como no encontremos el control, será el amor de tu vida bien corta - arqueo una ceja el rubio y el latino trago saliva.

- Tienes razón hay que buscar - comenzaron a caminar nuevamente y Jason rodó los ojos.

- ¿Dónde? - cuestiono y el otro se detuvo nuevamente. Leo trató de concentrarse.

- Estuvimos donde practicaba tu hermana y también en uno de los terrenos que suelen permanecer vacíos del parque pero no se en cual de los dos pude haberle olvidado - se rasco la cabeza tratando de recordar donde fue que le dejó, en los dos lugares se distrajo mucho, en ambos había chicas guapas.

- Vamos a ver por donde Thalia primero- sugirió el rubio y el otro asintió, así que hacia allí se dirigían en ese momento.

El rubio daba pasos largos tratando de llegar lo más pronto posible al lugar donde estaba entrenando Thalia, solo que debía cuidar que su amigo no moleste demasiado a las amigas de su hermana. Más temprano había intentado ligar con algunas de ellas y casi queda ensartado como alfiletero humano.

Si no fuera por él y por Thalia tal vez el chico no estaría contandola, sabia que a la mayoría de las chicas que estaban con Thalia en especial Phoebe y Zoe no les gustaba ser molestada cuando estaban en la práctica (no les gustaba en ningún momento mejor dicho) pero el creyó conveniente coquetear con Phoebe la pelirroja. Grave error, ella había tensado su arco y casi habia disparado.

- ¿Qué hacen aquí? - pregunto Thalia al verlos, ellos estaban al otro lado de dos guardias que estaban custodiando el perímetro de donde estaban entrenando. Cuando ellos le dijeron a su madre que iban a tener seguridad para que los no conocidos no pasaran a ver la práctica no mentían, solo que estos no estaban por la práctica de otros equipos solo del de arquería.

- Veníamos a ver si no se nos había quedado algo por ahí tirado cuando salimos corriendo con Leo, para que no acabara como nuevo blanco de tus amigas - dijo Jason y Thalia trataba de no reírse. Leo los veía indignados ¿cómo podían reírse de él y sus conquistas?

- Pues no he visto que hayan dejado nada - se puso seria Thalia tratando de recordar si vio algo en el suelo mientras practicaba.

- ¡Thalia Apresura! - llamaba una azabache a lo lejos y no era otra que Bianca Di Angelo, llevaba un arco en el hombro y una flecha en la mano, eso hizo estremecer a Leo y ocultarse detrás de Jason.

- ¡Ya voy! - grito de vuelta la hermana de Jason - Lo siento chicos pero no creo que lo haya dejado aquí, tal vez lo dejo en alguna otra parte. Y los dejaría pasar a buscar pero... - miro a las dos chicas que hacían de guardia - Kinzie y Doris no se ven de humor para dejarles pasar - les sonrió antes de desaparecer de ahí.

Jason y Leo decidieron sabiamente seguir con su camino, se veía que Kinzie y compañía querían practicar con ellos alguna táctica de combate, por el bien de sus huesos no querían saber cuál. Caminaron en dirección hacia la otra posible ubicación del control perdido.

- Hay que encontrarlo... - la voz de Leo se corto cuando a lo lejos vio el espectáculo que estaban dando cuatro personas, con floretes y espadas. Jason quiso seguir caminando pues estaba distraído y no había visto nada, pero la mano de Leo lo detuvo - Hay que grabar esto - murmuró el latino sacando su celular y el rubio le veía sin entender demasiado que es lo que quería grabar.

Es entonces que su vista se fija en donde está la de su amigo, dos parejas de luchadores con protección de esgrima estaban combatiendo. Y aunque él lo quisiera negar por orgullo de hombre o mera envidia, ellos eran buenos, incluso podrían ganarle a Luke o al menos eso pensó.

- ¡Son asombrosos! - exclamaba el latino mientras empezaba a acercarse una vez más al lugar sin dejar de grabar.

- No creo que debas grabarlos Leo - decía Jason muy distraído viendo la maniobra de desarme que estaba realizando uno de los que tenia la espada - Esa técnica es genial- murmuró acercándose a su amigo que no dejaba de grabar.

- ¡Lo sé! ¡Perseo tiene que ver esto! - decía maravillado el castaño mientras miraba todo a través de su celular pero pronto pegó un chillido estruendoso y se dejó caer al pasto. - ¡¿De dónde Carajos salió eso?! - exclamo con la respiración alterada.

Jason se acercó rápidamente hacia a él para intentar levantarlo del suelo pero cuando intentó moverse delante de él llegó otra de las cosas que había atacado al latino. Una flecha. El rubio terminó también en el suelo. Sus gritos alertaron a los cuatro que combatían y se detuvieron.

- ¡¿Qué hacen aquí?! - grito enfurecido uno de los que combatían, el rubio y el latino le miraron con algo de temor, Leo casi dio un salto a los brazos de Jason. Ese grito había resonado tanto como cuando el mar estaba a pique y embravecido. El chico que gritó se sacó la máscara dejando ver al azabache mayor de los Jackson con el ceño fruncido.

- Uno ya no puede hacer prácticas en paz - dijo otra voz que para Leo y Jason había salido de la nada. Era el rubio Jackson pero ¿De dónde había salido? Hace un momento no había estado cerca estaba seguros. Orión se agachó y recogió las dos flechas del piso.

- ¿Qué hacen aquí? - inquirió Teseo que ya se había quitado la mascara, los chicos del suelo por fin se pusieron de pie. Pero la atención de Jason estaba más en el azabache detrás de Teseo, se había quitado la máscara, era Percy y solo los veía expectantes.

- Nosotros eh... eh - las palabras se le trabaron a Jason en la garganta. ¿Qué le pasó a su cerebro? Sus ojos seguían sobre Percy, él era quien le había fascinado en la lucha anterior. Percy pareció murmurar algo a su reflejo.

- ¡Oh si! Chicos no los maten, capaz vinieron a ver eso - dijo Teseo deteniendo los floretes de sus hermanos que parecían querer atacar en cualquier momento.

- ¿te refieres a eso? - dijo el castaño Jackson y el chico asintió - Oh ya - se encogió de hombros, todos parecieron relajarse un poco.

- Entonces ¿ustedes lo encontraron? - los ojos de Leo brillaban porque Teseo había asentido a su pregunta.

- Lo guardamos y te lo íbamos a dar cuando te viéramos- dijo el chico mientras caminaba hacia una banca donde habían dejado las cosas. Percy solo se quedó donde estaba.

- Son muy buenos en esgrima - Jason quiso acabar con el silencio incómodo que tenían, el castaño le sonrió pero el azabache mayor solo se lo quedó mirando antes de ponerse nuevamente la mascara y hacer que el otro le siga, el rubio Jackson por otra parte no se movió de donde estaba.

Jason se sentía nervioso, quería preguntarle muchas cosas a Percy pero sabia que él no hablaría y menos dejaría que se acerque a él y peor si su hermano más grande estaba ahí.

- Ya lo tengo podemos irnos Jay - decía un muy sonriente Leo, Jason solo asintió y dio una última mirada a Percy, sus ojos no estaban tan tristes como el día anterior y por un momento hasta pareció sentir su mirada, eso le lleno el pecho de una cálida sensación. Como si el hecho de que al menos le mirara fuera un gran progreso.


- Que no quiero ver esa exhibición - se quejaba por millonésima vez quizá el azabache mientras su novio le ponía los mejores ojitos de cachorro para que lo acompañara a ver la exhibición que había a lado del lago.

- Vamos Nico será divertido - suplicaba poniendo sus manos juntas y el otro simplemente negaba con la cabeza- Ya se, te comprare algo genial cuando estemos ahí- los ojos le brillaban, el otro rodo los ojos ¿cuánto llevaba haciendo esto desde que llegaron al parque? No lo sabia.

- Esta bien - termino rindiéndose, sabia que su novio no se cansaría de pedirle ir, así que hacia y se encaminaron. Pasaron cerca de un área grande del parque que parecía estar no muy habitada, a lo lejos vieron irse a un rubio y a un latino.

- ¿Leo y Jason? ¿Qué habrán estado haciendo por aquí? - se preguntó el rubio pero pronto olvidó el tema y comenzó a jalar de nuevo a su novio - Seguro encontramos algo que te guste, dicen que trajeron un mercadillo - sonreía como siempre y Nico solo daba grandes exhalaciones como pidiéndole fuerzas a algún Dios o tal vez pidiendo que ya se lo lleven, quien sabia.

Caminaron un rato más hasta que estuvieron en una zona donde estaban cuatro chicos combatiendo con sus espadas y floretes. Estaban pasando de largo por ahí, aunque les parecía fascinante el combate.

- ¡Teseo! - grito uno de los que tenia el florete. Nico se tensó y detuvo su andar.

- ¿Qué pasa Nico? - pregunto Will bastante preocupado.

¡Teseo! ¡Tes! ¡Contesta! el recuerdo llegó a Nico, ese nombre era el que gritaba el chico en el parque de Grecia pero no podía ser él ¿verdad? No podían haber coincidido tanto.

Si, a mí gemelo ¿lo has visto? Es igualito a mí otro flash llegó a su mente, el gemelo se llamaba Teseo. Eran dos chicos de ojos verdemar.

La respiración de Nico comenzó a fallar y al rubio esto lo comenzó a asustar - ¡Ayuda! - grito mientras lo sentaba en el suelo y trataba de revisar sus signos vitales.

- ¿Qué le pasó? - dijo un rubio y si tenia ojos verde mar lo que solo empeoró la condición de Nico, comenzó a retroceder en el pasto.

- ¿Nico que te pasa? Trata de respirar tranquilo ¿Quieres el inhalador? - inquirió su novio pero el azabache solo veía asustado al rubio más grande y después a los otros dos que se acercaron, un castaño y un azabache.

- Vámonos Ya Will - logró susurrar poniéndose de pie, lo malo es que al tratar de esquivar la mirada de los tres chicos, esta fue más allá donde otros dos azabaches estaban. ¡Eran ellos! - Vamos - tomo la mano de su rubio y salió corriendo de ahí.

- Nico... Nico espera... Nico - Will trataba de que parara de que se dejara revisar pero era imposible.

- ¿Dónde está Bianca? Vamos con Bianca - murmuró deteniéndose y llevándose una mano al pecho tratando de mitigar el dolor que sentia, estaba teniendo otro ataque de pánico.

- La buscaremos pero cálmate- susurraba el rubio mientras lo hacia sentar en una banca cercana y acariciaba su espalda - Respira despacio, vamos, inhala y exhala- el azabache trataba de hacer lo que el pedía pero le era imposible.

Eran dos y estaban en su ciudad.