Luego de haber conseguido un refugio en esos almacenes, todo gracias a la ayuda de las chicas de Kancolle, podían descansar un poco antes de realizar el asalto final, más que nada para que Marcus pueda recuperarse a tiempo y sin problemas para asistir, es su deber y quería estar en primera línea cuando sea el momento.
Una vez se le consiguieron muletas para transportarse, pudo observar los alrededores, una serie de cuatro almacenes de buena extensión, ha podido ver como todas esas chicas han logrado sobrevivir con un techo y es que eran lo suficientemente grandes para que puedan dormir, aunque la falta de camas y otras comodidades es algo que no han logrado resolver.
- Mii~
- ¿Poi?
- Mii~
- Poi~
- ¿Mii?
- Poi, poi~
- Nipah~
- Poiii~
Mientras presenciaba la rara interacción entre Rika y Yuudachi, vio a Ash y Joe acercarse a él.
- Tienes planes al respecto con la situación actual ¿no? – preguntó el rubio, Marcus asintió.
- Si pensamos quedarnos un rato, es mejor conseguir comodidades para que no se esté totalmente vacío, ya buscaba comprar camas, un calentador para el agua, un refrigerador y comida.
- Si hay una ciudad o pueblo cerca, eso no resultará en problemas. – Comentó Joe.
- Eso es lo que haremos actualmente, nos movilizaremos en lo posible para poder adornar esto a fin de día, al menos eso está dentro de mis planes, avisaré a los demás, necesitaremos toda la ayuda. – Ash se fue, recibiendo un agradecimiento de parte del pelinegro.
- Finalmente tendremos comida, eso me alegra. – Escuchó a alguien acercarse, Mamiya llegó. – Ya quiero empezar a preparar comida para todas como antes.
- Nos vamos a abastecer bastante, igual intentaré rentar un camión con remolque para transportar todo…
- Si necesitas ayuda, puedes contar con todas las chicas aquí, somos fuertes.
- Lo tomaré en cuenta, gracias. – Mamiya se retiró mientras siguió pensando, tenía que escribir una lista de cosas por comprar, para ello contó con la ayuda de Yumeko, Mei, Nibutani y Eli.
- Podemos conseguir bañeras? Realmente necesitamos baños. – Sugirió Nibutani, Marcus lo apuntó en la lista.
- Hay que saber administrar y que puede instalarse en estos almacenes, no podemos tener una sobrepoblación de objetos que al final no se usarán.
- Lo más esencial son camas y comida, lo demás deberá repartirse para cumplir ciertos estándares. – Comentó Eli, ella realmente era responsable y de ayuda.
- Veo que están haciendo su trabajo. – Nagato se apareció en ese momento.
- Hola Nagamon, buen día. – Saludó Marcus, la castaña se sonrojó.
- Te dije que no me llamaras de esa forma. – Respondió con vergüenza, sacando unas cuantas risas. – Aprecio todo el esfuerzo que haces por darnos las comodidades, ciertamente he recibido reportes de las demás chicas que no estaban totalmente a gusto.
- Tengo los recursos así que debo aprovecharlo, si necesitan algo al respecto, pueden decirme y los conseguiremos.
- Gracias por todo. – Sonrió ella. – Haré pasar una lista a cada una sobre lo que desean, la entregaré en cualquier momento.
- A lo espero, dentro de un rato podríamos ir a conseguirlo todo. – Con esa afirmación, ella se retiró.
- Hay mucho trabajo por delante ¿no? – Preguntó Yumeko con una sonrisa.
- Las cosas que hago por amistad, no hay qué perder el tiempo, sigamos organizando la lista. – Continuaron durante un rato más apuntando lo necesaril, al final se logró tener todo y llegó el momento de realizar las compras.
Yuuji y las chicas acompañaron a Marcus para ir a la ciudad más cercana y comprar lo necesario.
Reproduciendo: The Amity Affliction – Death's Hand.
- Hay demasiadas cosas en esta lista así que prepárense para un largo día de compras. – Informó Marcus, todos asintieron.
- ¿Has manejado un camión alguna vez? – Preguntó Michiru.
- Nunca, pero siempre hay una primera vez para todo, al menos puedo manejar ya que no conlleva demasiado esfuerzo.
- No se olviden de los dulces, es algo importante que no podemos olvidar. – Expresó Makina, Amane soltó una pequeña risa.
- ¿Cuánto tiempo estaremos estacionados en ese lugar? – Preguntó Yuuji.
- Si logro tener un proceso de recuperación normal, una semana debería ser más que suficiente.
- Así que estaremos descansando una semana, eso me parece perfecto, viajar no está mal pero igual ya quería quedarme en algún sitio. – Expresó Kazuki.
- Haré mi mejor esfuerzo para seguir esforzándome en mis labores de maid en un sitio tan grande como ese. – Sachi se veía decidida.
- No creo que debas limpiarlo todo… - Yumiko tenía un gotón en su frente.
- Llegamos a nuestro destino. – Informó Marcus. Pudieron atravesar la carretera y llegar hasta una ciudad, llegó el momento de realizar las compras, para ello se tenían que ver distintos lugares, entre mueblerías y tlapalerías para encontrar lo necesario.
- Que prefieren ¿camas individuales o literas? – preguntó el pelinegro, viendo como las literas estaban en oferta.
- ¡Literas, quiero dormir con Sachin! – Expresó Makina con emoción.
- Causarán problemas de transporte, una cama normal estaría mejor. – Expresó Yumiko.
- Supongo que hay opiniones divididas. – En eso sonó su teléfono, era Yuuji. – Ey ¿ya está el camión?
- Pude hacer la renta, tiene un remolque amplio. – Informó, Marcus sonrió.
- Gracias, ya iremos por él para el transporte. – Colgó. – Tenemos vehículo, así que transportaremos de ida y vuelta en muchas ocasiones.
- Será un día largo. – Amane se llevó las manos a la cintura. – Es sorprendente que, a pesar de estar en recuperación de esa herida, estés realizando todo este esfuerzo.
- No soy alguien que sepa quedarse quieto, si puedo ayudar en algo lo haré.
- Casi igual que Yuuji, es alguien bastante agitado. – la pelirroja soltó un suspiro, Kazuki empezó a reír.
- Mi hermanito ha tenido bastante trabajo desde hace tiempo, ya es justo que se tome algo de descanso.
- Creo que tiene bastante suerte, vivir en una isla que le perteneció a su maestra y rodeada de chicas hermosas como ustedes, no puede pedir más. – Soltó un guiño el pelinegro.
- ¿Celoso? – Preguntó Kazuki con una sonrisa burlona.
- Ni tanto, solo soy una persona normal con aspiraciones normales, conseguir una pareja y empleo estable es lo que me espera en la vida.
- Quisiera que ese sea mi caso… - Expresó Yumiko por debajo.
- No hay nada de malo en compartir a papá, lo amo después de todo. – Comentó Makina con una gran sonrisa.
- Las historias de la isla de la lujuria, un chico, muchas chicas y horas de diversión al desnudo. – Comentó Marcus levantando las cejas de forma sugerente, Michiru se sonrojó mientras que Kazuki y Amane compartieron sonrisas cómplices.
- ¡Pueden parar con esta conversación pervertida! – Expresó la rubia con bastante vergüenza.
- No hay nada de qué avergonzarse Michiru-sama, sabemos que desea el ganzo de Yuuji tanto como nosotras. – Expresó Sachi con naturalidad, Michiru estaba por desmayarse por lo que se detuvo, Marcus empezó a reír. No había tenido un rato de socialización con ellas como en ese momento así que conocerlas mejor le cayó bien.
Se terminó comprando literas y algunas camas normales para todos, costando algunos millones de dólares pero que no representó un gasto considerable a la cuenta bancaria de Marcus, ya que él se encargó de conducir el camión con remolque para llevarlo a la base de almacenes, ahora debía hacer otras vueltas, en esta ocasión le acompañaron Chika, Riko y You.
- Esta es la vida del trailero, la carretera me llevará hacia el sendero de la vida. – Llevaba una gorra y un palo de paleta en su boca, ya gastado, hablando en un fingido acento sureño. – Vivo de recorrer las calles.
- ¿A dónde iremos? – Preguntó la pelinaranja.
- En esta ocasión iremos a conseguir el calentador, el trabajo de cerámica para las tinas será un poco más complicado muñeca, pero cuento con el apoyo de los trabajadores para transportarlo.
- ¿Por qué hablas así? – Preguntó Riko con rostro inexpresivo.
- Solo me pongo en el papel, no todos los días tienes la oportunidad de poder conducir un tráiler, llevar una musculosa con una gorra y escuchar música country mientras aprecias los cactus de la esquina. Ahora chicas, es hora de poner este bebé en marcha.
Avanzando de vuelta a la ciudad, ahora fueron hasta tiendas especializadas donde puedan conseguir un calentador, el trabajo de plomería ya se llevaría a cabo por las propias chicas barco que tenían cierta experiencia manejando tubos, debido a su facultad de chicas de flota, así que no tenía qué preocuparse en contratar un plomero para el trabajo.
- ¿Un solo calentador será suficiente? Estamos abarcando un espacio considerable, a menos que designemos un pequeño espacio como el baño. – Se puso a pensar el pelinegro.
- Hay como un cobertizo a la esquina del tercer almacén ¿no? podemos usarlo. – Sugirió You.
- Ya sé cual eso, está cerca a la parte costera del río, creo que sería una buena idea. – Marcus levantó el pulgar. – Ahí debemos asegurarnos de instalar el calentador, ahora con la bañera.
- ¿Solo un baño? Eso resultará en un problema con la cantidad de gente que tenemos. – Comentó Riko.
- Quizás debamos hacer una segunda construcción o un baño comunal… ¿aguas termales? No creo que podamos repetir lo mismo de la mansión, eso llevaría más tiempo… - Marcus intentó pensar en una solución cuando recordó algo. – Es cierto, creo que hay ciertos edificios que fueron usados como oficinas ¿instalamos baños ahí?
- Dependiendo de la cantidad, hay que evitar no modificar demasiado las tuberías.
- Eso es verdad, espero las chicas puedan manejarlo con cuidado, por mientras es nuestra mejor opción así que vamos a comprar cuatro calentadores y bañeras por el momento. – Las tres chicas asintieron, empezaron a ver todo tipo de tinas que había en el lugar, algunas bastante interesantes, ya una vez escogieron, también los calentadores, se realizó el pago correspondiente y los subieron al remolque.
- Ahí, perfecto. – Marcus levantó el pulgar. – Gracias amigo.
- No es nada. – Respondió el trabajador de la tienda. - ¿Realmente no necesitan que lo instalemos por ustedes?
- No es necesario, ya tengo eso cubierto, igual aprecio la intención. – Una vez se despidieron y subieron al camión, fueron de regreso a la base. En el camino que igual se pudieron conseguir parrillas, Mamiya y otras chicas ya estaban en proceso de preparar el almuerzo, Marcus pudo oler a la distancia. – Si que tengo hambre.
- Con una vista como esta, parece que todos los días nos esperarán festines. – Comentó Izayoi. - ¿Qué tal las compras?
- Acabamos de llegar con calentadores y bañeras, ya solo es que los instalen y puedan manejar las tuberías para el flujo de agua.
- Tenemos casi todo cubierto, por ahora descansa, conducir y en tu estado debe ser agotador.
- Ya me siento un poco mejor pero no estoy totalmente recuperado, una vez lo sienta, volveré a entrenar.
- Es cierto, nos espera la última batalla… pronto se terminará ¿no?
- Así es, todo el trabajo desde inicio a fin, para llegar a este punto, si fue casi un año desde entonces.
- Ya verás, llegaremos y acabaremos con esto, es seguro. – Sonrió de forma segura el rubio, Marcus igual.
- Lo haremos.
- ¡La comida está lista! – Informó Mamiya, no perdieron más tiempo y entonces fueron a comer, con tanta comida, hubo más que suficiente para satisfacerse, ya luego de ello, el día siguiente continuarían las compras.
Muebles eran necesarios, mesas para escritorios y demás. Marcus y los sextillizos Matsuno estaban en camino para verlos.
- Deben de escoger con cuidado y no descontrolarse ¿entendido? – Les advirtió el pelinegro.
- No hay problema, tenemos todo esto bajo control. – Respondió Osomatsu de manera confiada, Marcus entrecerró los ojos.
- Nada de apostar el dinero.
- No apostaré. – Afirmó aunque por atrás cruzó los dedos.
Las tiendas de muebles eran variados y más que nada necesitaban mesas y sillas, Marcus vio la cantidad posible y es que necesitaba hacer varios viajes para transportar tal cantidad.
- ¿Realmente compraremos tantas sillas? Es una locura. – Expresó Todomatsu.
- No se puede hacer nada Totty, un grupo tan grande requiere de muchas cosas. – Respondió Choromatsu.
- Esas se ven lindas. – Señaló Ichimatsu, blancas y decoración dorada. – Y comodas.
- ¡Estas me gustan! – Jyushimatsu vio unas de cojín color vino.
- Solo podemos llevar un modelo, deben estar a juego. – Señaló Marcus. - ¿Y Osomatsu?
- Estaba aquí, no se a donde pudo haber ido. – Comentó Karamatsu, ya el pelinegro supo donde estaba, soltando un suspiro.
- Vuelvo en un momento, esperen. – Se fue a buscarlo, tal y como pensaba, estaba en un casino, en las máquinas tragamonedas, nada que un simple golpe pudiera arreglar para llevarlo a rastras de regreso. Ya entonces consiguieron sillas y mesas.
Fueron bastantes compras, viajes de ida y vuelta pero finalmente estaba listo, Mutsu se limpió el sudor.
- Terminamos, nuestra base temporal está adornada. – Informó, todos se vieron alegres de que el sitio fuera más acogedor, Marcus se veía orgulloso.
- Un nuevo hogar temporal… ahora debo esforzarme en recuperarme. – Expresó por debajo. Dejó las muletas a un lado y buscó mantenerse recto por unos cuantos segundos, intentando avanzar unos cuantos pasos, a pesar del dolor que sentía en su pecho, ya no era tan fuerte como antes, una sonrisa se formó en su rostro. – Estoy recuperándome…
- Marcus-san. – Kotonoha llegó en ese momento. – Ya vamos a preparar la cena.
- Ok, pronto estaré ahí. – Respondió, ya entonces se quedó, mirando al lago al frente, miró su puño para luego apretarlo. – (Dan… solo espera un poco más, pronto estaré de regreso y voy a contraatacar, ya lo verás…)
El Redentor 777: Bueno, igual estuvo dentro de mis planes sacar a estas chicas jaja y pues son bastantes ya solo es que Marcus se recupere.
Bueno, ya puedo decir que a este fic solo le quedan dos caps, estamos a dos semanas de que termine y tengo unos buenos planes para ese cap final que, prometo, será bastante largo porque quiero darle todo lo posible al desarrollo, por mientras nos veremos en la próxima semana con otros planes en mente, hasta el próximo cap. Saludos.
