A Perseo le gustaba tener el control de todo en su mundo, le gustaba ser quien decida todo. Tal vez era algún complejo que tenia desde pequeño porque no pudo hacer nada por su madre o tal vez era herencia de su padre. Él revisaba que todo saliera como quería, el escuadrón de hijas de Afrodita como las llamaba a veces ya estaba lista para empezar a servir las mesas.
Lo malo no era esto si no que había algunas que exageraban con su trabajo, eran bellas sí pero se excedían con eso de amar al cliente y eso era algo que el azabache no podía controlar. Piper la nueva líder de estas junto con Silena le habían asegurado que nada malo pasaría pero las cosas ya habían empezado a salirse de control ¡Y ni habían abierto!
- ¡No te vas a poner eso! - reñia Silena a la asiática Drew Tanaka. Perseo se frotaba el puente de la nariz tratando de no enfadarse.
- ¡Es mejor que el traje que me estas dando! - gruñía la chica de vuelta. Ya llevaban como diez minutos en esa pelea.
- ¡Es el uniforme y lo sabes! - Grecia exasperada Silena. La asiática pensaba trabajar con un vestido de color negro muy corto y escotado, cuando el uniforme era una camiseta Blanca y una falda corta de color negro, no tan corta como su vestido.
- ¡Se pueden callar las dos! - estallo Perseo haciendo que todo se quede en silencio, estaba ya cansado de oírlas- Te vas a poner el maldito uniforme, o te aseguro que no volverás a trabajar en tu vida. Y que el negocio de tu padre quebrara en menos de un mes en esta ciudad y que nadie se volverá a fijar en ti - decir que aquello eran simples amenazas de la boca para fuera era mentir. Lo dijo con tanta calma que más de uno se estremeció.
La asiática casi tiembla ante esto, eran muy pocas las que Perseo perdía los estribos con alguien y por la mirada que le estaba lanzando casi podía sentir como un Rayo la estaba atravesando en ese instante. Silena agradecía que no fuera a ella quien veía así, todos agradecían no estar bajo esa mirada.
La asiática casi tiembla ante esto, eran muy pocas las que Perseo perdía los estribos con alguien y por la mirada que le estaba lanzando casi podía sentir como un Rayo la estaba atravesando en ese instante. Silena agradecía que no fuera a ella quien veía así, todos agradecían no estar bajo esa mirada.
- Ve ahora a ponerte el maldito uniforme si es que quieres conservar tu empleo y tu vida social intacta - estas palabras las dijo con tanta frialdad que parecieron agujas de hielo incrustandose en la piel de todos. Drew estaba temblando pero temerosa tomó el uniforme que tenia Silena en la mano y se fue de ahí lo más rápido que pudo. Todos comenzaron de nuevo con su trabajo de manera silenciosa. Ninguno quería desatar más su ira.
- Leo llamó Perseo, dice que ya vienen para acá- hablo Charles tal vez el único valiente que se atrevía a hablarle cuando Perseo estaba del genio que estaba ahora. El azabache solo asintió de forma automática, en sus ojos aún se podía ver la ira contenida de todo el stress que le causaba el que no hicieran las cosas como él quería.
La ira de Perseo había callado a todos y solo se podía oír el sonido de las máquinas, las mesas o las sillas al moverse. Los hijos de Hermes como el llamaba a Luke y a sus hermanos estaban descargando ya las cosas de los autos que habían usado para recoger los suministros del bar. El azabache supervisaba todo sin decir nada, solo les lanzaba una mirada furibunda cuando estaban haciendo algo mal.
- Llegamos - anuncio un animado latino que sonreía triunfante y debido a todo el silencio que había su voz se escuchó hasta en el último rincón del lugar.
- ¿Por qué todos están tan callados? - pregunto por lo bajo Jason acercándose a Luke que estaba desembalando unas cajas. Este volteo a verlo y luego hacia donde se había ido Perseo.
- Tu hermano no anda del mejor humor - susurro el rubio y luego volvió a su trabajo al ver que ya subía el mayor de los Grace. Jason solo asintió y vio a Perseo que cargaba una mirada asesina.
- Tu hermano no anda del mejor humor - susurro el rubio y luego volvió a su trabajo al ver que ya subía el mayor de los Grace. Jason solo asintió y vio a Perseo que cargaba una mirada asesina.
- Ahora entiendo la tan cálida bienvenida- susurró Leo poniéndose a lado de Jason y este asintió, los dos avanzaron despacio hasta la barra donde Perseo estaba revisando la lista de cosas para hacer.
- Hemos encontrado el control - informó el rubio haciendo que el otro deje de ver la tabla que cargaba entre las manos.
- Menos mal - mascullo el azabache y Leo tragó saliva, no quería imaginarse que habría sido de él si no lo encontraban, levantó con manos temblorosas el control - Bien vayan a ver si funciona y asegúrense de que todo este en su lugar- volvió su vista a la tabla.
- Hay algo más que queríamos que vieras - dijo Leo sonriente y olvidando todo su temor mientras sacaba su celular del bolsillo. Jason pensaba que no era el mejor momento para esto pues Perseo tenia un aura asesina pero Leo parecía no notarlo.
- ¿Qué cosa? - cuestiono el azabache levantando de nuevo la vista de la tabla con papeles que sostenía en la mano. Leo ignoro magníficamente la mirada de muerte que cargaba.
- Algo que seguro te va a encantar - los ojos de Leo brillaban con emoción y eso extraño a Perseo, le extendió su mano con el celular y le dio reproducir al video que había hecho en el parque.
- ¿Qué es esto? - fruncio el ceño porque al principio no se veía bien pero luego todo estaba más claro, su mirada de ira cambió a una de asombro y luego a una de fascinación- Luke ven - llamó a su amigo, este frunció el ceño, habían muy pocas cosas que le quitaban el mal humor a su amigo.
- ¿Qué pasa? - el rubio sabía que debía ser algo demasiado interesante para que el otro haya dejado su mal humor de lado, se acercó rápidamente y se puso a su lado.
- ¿Qué pasa? - el rubio sabía que debía ser algo demasiado interesante para que el otro haya dejado su mal humor de lado, se acercó rápidamente y se puso a su lado.
- Tienes que ver este video - la voz de Perseo era de alguien que había encontrado algo valioso. Luke vio por encima del hombro del azabache el video y se quedó perplejo.
- Son excelentes- murmuró mientras sacaba el celular de las manos de Perseo y veía bien a los contendientes - Hasta quien lanzó las flechas parece tener excelente puntería-
- ¿En qué parte del parque es eso? - cuestiono Travis junto con Connor que estaban alado de su hermano, parecían haber salido de la nada.
- En donde estuvimos después de que casi matan a Leo y ante de venir para acá- respondió Jason mientras el celular de Leo comenzaba a viajar de mano en mano.
- Tienes que pasarme el video Leo - decía Luke con un brillo en los ojos, estaba demasiado interesado en aquellos que estaban en el video, el latino asintió y rápidamente recuperó su celular de las manos de Cecil y comenzó a enviar el video a todos los que estaban ahí.
- ¿Quiénes son los del video? - cuestiono por lo bajo Perseo a su hermano y Jason suspiró antes de contestar.
- Los Jackson - respondió en un susurro Jason y Perseo se lo quedó mirando sin creérselo, bueno aunque lo era de sorprenderse si sabían que en su casa tenían una arena de entrenamiento - Los que están con el florete son el que está en tu salón y el que está con Charles -
- ¿Y los de la espada? - pregunto con sumo interés, a ellos les convenía demasiado tener a combatientes así, no solo en el equipo de esgrima sino también para el espectáculo.
- Los gemelos - respondió aún en susurros - Su hermano mayor se molestó mucho cuando nos vio grabandolos y por eso nos lanzó las flechas. No sabemos desde donde lo hacia, apareció de un momento a otro en uno de nuestros lados y no creo que quieran que sepan que son ellos los del video - Perseo solo se quedó mirando a su hermano y asintió. Por lo visto la identidad de los del video iba a ser un secreto entre ellos tres.
- Los gemelos - respondió aún en susurros - Su hermano mayor se molestó mucho cuando nos vio grabandolos y por eso nos lanzó las flechas. No sabemos desde donde lo hacia, apareció de un momento a otro en uno de nuestros lados y no creo que quieran que sepan que son ellos los del video - Perseo solo se quedó mirando a su hermano y asintió. Por lo visto la identidad de los del video iba a ser un secreto entre ellos tres.
- No, no puedo decir quienes son porque no lo sé- decía Leo cuando le preguntaban si conocía a los chicos que tenían las espadas.
- Ya dejen el video en paz y póngase a trabajar - demando Perseo aunque el mismo no podía dejar de ver el video, en especial a los que estaban luchando con la espada. Le interesaba bastante el que hacía la maniobra de desarme, se preguntaba cuál de los dos gemelos era. Se lo preguntaría a Jason después.
- Los Dioses Oscuros están por llegar - aviso Luke a Perseo y este asintió sin dejar de mirar el celular - Leo no quiso decir quienes eran pero estoy seguro que lo sabe -
- Tal vez se presenten para las pruebas del club y ahí sabremos quienes son, esas habilidades no se pueden ocultar - se encogió de hombros muy despreocupado el azabache y guardo su celular.
- Esperemos que sea así porque va a estar peleado este año con la competencia tenemos, sabes que los de las otras escuelas nos tienen en fijo por ganar los últimos años - recordó el rubio mientras volvía a su trabajo. Perseo no dijo nada pero si que pensaba en esas competencias, también en los combates de su negocio, aunque sabia que seria difícil conseguir que alguno de ellos quiera combatir para él.
Will había llevado apresuradamente a Nico junto con su hermana Bianca, él había entrenado más temprano con Frank por eso no estaba con el resto del equipo practicando. A las chicas no les gustaba demasiado cuando les tocaba practicar a todos juntos, así que solían hacerlo por separado y muy pocas veces juntos.
Will había llevado apresuradamente a Nico junto con su hermana Bianca, él había entrenado más temprano con Frank por eso no estaba con el resto del equipo practicando. A las chicas no les gustaba demasiado cuando les tocaba practicar a todos juntos, así que solían hacerlo por separado y muy pocas veces juntos.
- ¿Pueden llamar a Bianca? - el rubio casi les suplico a Kinzie y Doris, estas al ver su preocupación asintieron, Kinzie se fue a buscarla mientras Doris se hacia cargo. Claro que ellas no eran las únicas vigilantes pero eran las que tenían el mejor puesto, debido a que por ese lado es donde pasaba más gente.
Un rato después Kinzie regreso en compañía de la azabache Di Angelo que traía su carcaj a la espalda, su arco en un hombro y una flecha en la mano, su rostro era de total confusión ¿Para qué tendría que buscarla Will? ellos no se llevaban para nada.
- ¿Qué deseas Will? - pregunto frunciendo el ceño apenas llegaron a estar frente a frente.
- Es Nico, quise llevarlo a casa pero el insistió en que primero quería hablar contigo y tal vez ir contigo a casa - explicó rápidamente el rubio. Había intentado llevar a su novio a su casa para que tome su medicina y descanse pero este estaba reacio a hacerlo sin hablar con su hermana primero. Bianca se lo quedó mirando un momento tratan de procesar la información, luego su rostro cambió a uno preocupado y dejó caer la flecha que traía en la mano.
- ¿Qué le sucedió? - pregunto inmediatamente mientras comenzaba a caminar y el rubio la guiaba.
- Estábamos caminando tranquilamente y luego pasábamos por donde habían unos chicos - Will trataba de resumir todo mientras llegaban de nuevo hacia donde había dejado a Nico - Y en cuanto los vio comenzó a sufrir un ataque de pánico- Bianca comenzó a caminar más rápido- Él ya está bien, solo necesita descansar pero no quiso irse sin hablar contigo-
- ¿Cómo eran los chicos? ¿Qué aspecto tenían? - la voz de ella estaba empezando a sonar con pánico mientras corría hasta donde Nico estaba recostado en una banca.
- ¿Cómo eran los chicos? ¿Qué aspecto tenían? - la voz de ella estaba empezando a sonar con pánico mientras corría hasta donde Nico estaba recostado en una banca.
- Habían uno rubio, uno castaño y uno pelinegro creo que eran hermanos... - decía el mientras veía como ella revisaba a Nico que solo se dejaba hacer.
- Todos de ojos verde mar - susurro Nico al oído de Bianca, esta se puso pálida. Aunque no se sorprendió demasiado, en la clase de ella había uno de ellos pero eso no se lo había dicho a su hermano - Eran gemelos Bianca-
- Y tienen hermanos y están en la ciudad - respondió ella y Nico se la quedó mirando un momento.
- ¿Sabias que habían más? - pregunto él viéndole con expresión entre la confusión y la sorpresa, ella asintió despacio. Will no se estaba enterando de nada, no había querido entrometerse en lo que hablaban y se había sentado en una banca cercana.
- Uno de ellos está en mi clase- contesto ella con calma y Nico la vio con el ceño fruncido ¿No sabia lo alterado que estaba él con todo esto? ¿y ella venía y le ocultaba algo así?- No quise que te alteres por eso no te lo había dicho -
- ¿Cómo no quieres que lo haga? Ellos están aquí, están rodeándonos. No sabemos si quieren algo de nosotros- murmuró Nico apretando los dientes, estaba molesto de que su hermana no le haya dicho esto antes. Bianca respiró hondo y tomó sus manos.
- Creo que ellos no saben de nosotros Nico, he estado todos estos días con el castaño y no me ha hecho nada. Tampoco a actuado de alguna manera distinta conmigo de como lo hace con los demás- ella trataba de calmarlo pero la mente de Nico estaba jugando en su contra, para él ellos estaban planeando algo. No era posible que ellos no supieran de su traición. Estaba seguro que el chico les contó todo a sus hermanos.
- Creo que ellos no saben de nosotros Nico, he estado todos estos días con el castaño y no me ha hecho nada. Tampoco a actuado de alguna manera distinta conmigo de como lo hace con los demás- ella trataba de calmarlo pero la mente de Nico estaba jugando en su contra, para él ellos estaban planeando algo. No era posible que ellos no supieran de su traición. Estaba seguro que el chico les contó todo a sus hermanos.
- Tal vez ese es su plan, hacer parecer que todo está bien pero no es así- refutó el azabache soltándose del agarre de su hermana. Bianca lo vio angustiada y tomó su rostro en entre sus manos.
- Niente paura, Niccolò, non succederà nulla a noi. Sei il mio soldatino e staremo bene. - susurro ella tratando de calmarlo, el respiro hondo y trató de sacar la paranoia de su mente. Había estado tan aterrado desde que los vio, no comprendía como Bianca estaba tan tranquila ante esto.
Ella había estado viendo a uno de los hermanos de él todos estos días y parecía tranquila, él los vio solo un momento y se alteró totalmente. Ahora quedaba claro quién era el más fuerte de los dos. Suspiro y tomo las manos de su hermana, hablar con ella siempre lo calmaba.
- Esta bien, intentaré no pensar en eso e iré a casa a descansar - susurro él en respuesta mientras alejaba las manos de su hermana de su rostro.
- Será lo mejor y además tu novio parece muy alterado - beso las mejillas de Nico y se puso de pie - Yo iré más tarde para alistarnos para el evento-
- Argh - Nico rodo los ojos, el no quería ir a ningún lugar lleno de gente, si iba solo era por petición de su novio y de su hermana. Ella manejaba muy bien eso de las multitudes, al parecer a ella si le servían las visitas con el psicólogo.
- ¿Ya nos vamos? - el rubio apareció a su lado y el azabache asintió poniéndose de pie.
- Llévalo a casa y más vale que llegue con bien - advirtió ella viendo al rubio, beso las dos mejillas de su hermano y salió corriendo de nuevo a su entrenamiento.
- Llévalo a casa y más vale que llegue con bien - advirtió ella viendo al rubio, beso las dos mejillas de su hermano y salió corriendo de nuevo a su entrenamiento.
- A veces no entiendo si ella me odia mucho o solo un poco - dijo Will después de que ella se fuera de ahí.
- Dejémoslo en que te odia y nada más- finalizó Nico sonriendo y después dándole un corto beso en los labios a su novio, el rubio lo tomó de la mano y comenzaron a caminar fuera del parque para tomar un taxi. Por supuesto el rubio estaba bastante preocupado aún por su novio pero al verlo más tranquilo prefería dejar eso de lado.
Se subieron al auto en absoluto silencio y así viajaron hasta llegar a la casa de Nico, cuando estuvieron ahí subieron a la habitación de Nico, el tomo su pastilla y se recostó junto con Will en su cama.
- ¿Qué fue lo que sucedió en el parque sombritas? - cuestiono el rubio después de un rato, el azabache respiró hondo y se puso a jugar con el anillo en forma de calavera que le había dado su padre hace algunos años. Le había dicho que el se llevaría todos los males, que siempre que lo llevara puesto este se encargaría de todo lo malo.
- Nada - quiso olvidar el tema, vio a su novio el tenia cara de no te creo. Se rindió tal vez hablarlo con él le haría sentir mejor - Los chicos que vimos en el parque... - mordio su labio y dejó de ver al rubio, solo se concentró en su anillo - Conocí por así decirlo, a dos de ellos - Will se sentó, era la primera vez que su novio hablaba de algo con respecto a ese viaje.
- ¿Cuales de ellos? - inquirió rápidamente viendo a su novio pero este parecía dudar en responder, se sentó también sin dejar de mirar su anillo, cuando su padre se lo dio dijo que aumentaría a los malos, tenia trece no se creía esa basura. Pero ahora quería creerlo.
- No los viste, estaban más atrás- susurró, aún recordaba bien la cara del chico del niño con el que habló- Son gemelos -
- ¿Gemelos? - Will frunció el ceño, el no alcanzó a ver a ningunos gemelos pero si sabia algo de eso - Frank dijo esta mañana que había un par de gemelos nuevos en sus clases - Nico levantó la vista inmediatamente, se golpeó la frente. Era obvio que si el castaño estaba en la clase de su hermana, los otros también estarían en la misma escuela.
- Por las barbas de Zeus - se levantó inmediatamente de la cama y comenzó a caminar por la habitación.
- Su apellido es Jackson... pero ¿Qué te preocupa tanto Nico? - cuestiono el rubio sentándose en el borde de la cama y deteniendo el andar de su novio, lo sostenía de la cintura.
- Dime sus nombres, Frank tiene que habertelos dicho - la voz de Nico rozaba en el pánico y su novio pasaba sus manos por los brazos del azabache tratando de calmarlo.
- Tranquilízate Nico - vio a su novio con preocupación, recién había tomado la medicina pero ya se estaba alterando de nuevo.
- Solo dime que más te dijo - las manos de Nico temblaban, tenia que confirmar sus temores. Si esos estaban ahí... si él estaba ahí. Nico no sabía que haría si sabia que esos dos estaban tan cerca.
- Sus nombres son Teseus y Perceus - Will siento a Nico en la cama, este trataba de controlar su respiración, la pastilla estaba ayudando a que no tenga otro ataque pero aún así estaba alterado - Nico ¿Qué pasa con ellos? -
- Necesito descansar Will - se acostó en la cama y el rubio solo le veía muy extrañado, tomó sus manos entre las suyas, se acercó a su rostro y besó sus labios. Will podía entender perfectamente que su novio ya no podía hablar más del tema.
- Esta bien, tu duerme. Yo iré a alistarme para el evento de esta noche... Entenderé si no vas - susurro antes de salir de la habitación.
Si esos dos estaban en la misma escuela que él, su mundo estaba perdido. Su estabilidad emocional estaba por quebrar, tal vez su hermana había actuado bien en no decirle sobre el castaño. Aunque ahora podía entender porque ella evitaba dejarlo ir solo a la cafetería o al gimnasio, lo estaba protegiendo de que se encontrara con ellos. Cerro los ojos y se dispuso a descansar y tratar de olvidar todo lo de esa mañana.
