POV Kaito ◇

Llegamos a la zona donde acamparíamos, pero la primera noche, nos quedaríamos en una cabaña, luego acamparíamos como tal. Y como llegamos tarde, el resto del día lo teníamos libre, así que con Aoko y Ambar, decidimos ver una película.

Ahora mismo, estábamos eligiendo cual ver, yo prefería una de terror aunque al final, les di la oportunidad a ellas de elegirlas pero ellas me hicieron salir de la tienda en donde estábamos. Estoy seguro de haberlas visto lanzarse una mirada cómplice.

No paso mucho para que luego las dos salieran sonrientes de la tienda, se veían demasiado felices.

–¡Kaito! –Me llamó Ambar y yo la mire curioso –¡Adivina que película vamos a ver! –Exclamó.

–¿Cuál eligieron? –Pregunté empezando a caminar hacía la cabaña que nos toco.

–¡A‐DI‐VI‐NA! –Me repitió alegre y Aoko se unió a su lado.

–No sé porque, pero siento que ustedes dos se traen algo entre manos –Dije desconfiando de ellas –¡Pero ya lo veremos luego! –Exclamé.

Ninguna de las dos dijo algo más, llegamos a la cabaña y fuimos a cambiarnos a pijama. Arreglamos la habitación para ver la película que ellas trajeron y yo traje algunos dulces para comer mientras la veíamos.

Ambar trajo algunas mantas más y luego Aoko puso la película, nos acomodamos en la cama y nos tapamos con las mantas. Se estaba haciendo de noche y ya hacía frio. Aoko estaba en la esquina izquierda, yo en la esquina derecha, y Ambar en el medio de los dos.

–Kaito, elegimos esta película solo por ti, ¡Sabemos que te gusta mucho! –Exclamó Aoko subiéndole el volumen.

–¿Cuál es? –Pregunté viendo el inicio de la película, era solo la presentación.

–Ya verás de que se trata –Me dijo Ambar acercándose a mi –Si te da miedo, solo acurrúcate en mi, ¿Si? –Me dijo y yo sonroje levemente.

–Puff, ¿A mí?, ¿Darme miedo?, ¡Que buen chiste! –Exclamé haciéndome el valiente.

Aún no sé de que trataba la película, pero da igual. Aunque, estar con Ambar acurrucados no suena tan mal, sonreí ante la idea.

–Bueno... Lo que tú digas –Me dijo acomodándose mejor.

La película empezó, yo no encontraba algo raro o fuera de lo normal, aún no entendía de que se trataba. Hasta que de repente salió un pez, y no uno, ¡Eran muchos!

–¡Ambar! –Exclamé con terror. ¡¿Por qué de todas las películas que podían existir tenían que escoger esta?!

–¿Qué paso Kaito? –Me preguntó sonriendo.

–¡¿Por qué eligieron esta película?! –Grité viendo la televisión. ¡La película era de peces!, ¡PECES!.

–Ay, vamos, esta película a muchos no les gusto, pero es lo suficientemente buena como para verla... pero contigo –Ser rio.

–Además, no son peces normales Kaito, ¡Son pirañas! –Exclamó Aoko y yo temblé.

–¡Peor aún! –Le grité con miedo –¡O‐Odio a esas malditas cosas! –Exclamé tapándome con la manta.

–Eres como un niño pequeño Kaito, no es posible que le tengas miedo a esto, los efectos son horribles –Me dijo Ambar.

–T‐Tengo miedo, ¿Por qué me hacen ver esto? –Pregunté.

–Ven, Kaito –Me dijo Ambar abriendo sus brazos pero no me acerqué, ¿Y si solo era para burlarse de mi? –Kai‐chan, no tengas miedo, yo estoy contigo –Ella fue quien se me acercó y me abrazo. Ella me obligo a apoyarme contra su cuerpo y luego me tapo –¿Así esta mejor? –Me preguntó y yo me sonroje.

–¡M‐Me estas tratando como a un niño chiquito! –Le grite medio molesto –No hace falta de que me trates así.

–¿De verdad?, Porque yo no veo que sea así –Ella me sonrió dulcemente –Para mi, tú siempre serás el chico travieso que le tiene miedo a los peces. Eres mi Kai‐chan.

No le respondí, yo no quería que ella viera mi sonrojo. Era suficiente con que supiera que yo le tenía miedo e iba a estar quejándome toda la maldita película.

A Medida que transcurría la película, Aoko se reía de mi o me tapaba los ojos, esta película tenía restricción de edad por las escenas que salían, cuerpos desnudos. No me importaba la verdad, no me provocaba ver chicas desnudas bañándose.

A veces yo temblaba, ¡Las malditas cosas esas eran pirañas!, ¡PIRAÑAS!, Asco, Asco, Asco, y más Asco.

–¡¿Por qué no se quita de ahí?! –Exclamé viendo como la chica se engancha con las tablas –¡La van a morder! –Grité aterrorizado mientras me apegaba más a Ambar, ella me recibía felizmente –¡Ay!, ¡No quiero ver! –Exclamé tapándome los ojos.

–¡No seas una niñita Kaito! –Me gritó Aoko –Esto es una basura de película, no sé como es que te pones así.

–S‐Se le quedo en medio de las piernas, s‐se salvo por nada –Susurré cuando vi la escena. Una piraña muerta estaba en medio de sus piernas –¡Ambar! –Exclamé asustado.

–¿Qué pasa Kaito? –Me preguntó acariciándome el cabello.

–P‐Piraña –Dije señalando la pantalla –¡¿Por qué me hacen ver esto?! –Les grité.

–Eso es fácil, es que es muy divertido verte a ti gritar. Algún día nos tenía que tocar a nosotras verte a ti es ese estado, ¿No? –Habló Aoko y yo la mire mal.

Aún y con todo, seguí viendo la maldita película. Me dio un poco nervios e incomodidad, la escena donde habían más que toques. Y cerré mis ojos con fuerza cuando vi que una de las malditas cosas esas, le había mordido su parte al chico.

–¡Pero que dolor debe de sentir! –Exclamé e inconscientemente, me tape mis partes.

No abrí mis ojos hasta un rato después, a veces yo me escondía en Ambar o yo sentía como ella me abrazaba, de seguro ella podía sentir mi miedo y terror.

Desde la parte en donde las malditas cosas esas se metían por las cañerías hacía la bañera, no volví a ver más, cerré mis ojos y nadie me haría seguir viendo.

–¡Vamos Kaito! –Gritó Aoko –¡Solo abre los ojos!, No es tan malo.

–Claro, como tú no sientes lo que yo, no lo entenderías –Dije molesto –Además, ¡¿No estas escuchando como gritan?!, ¡Están todos gritando y te digo que no me hace falta mirar para saber que esta pasando! –Exclamé.

Luego, nadie más habló, felizmente para mi, ¡La película se termino!. Abrí uno de mis ojos para asegurarme de que así fuera y no me importo que se notara que yo estaba celebrando.

–¡Se termino! –Exclamé ahora escondiéndome en la manta –S‐Se termino –Susurré.

–Ambar –Habló Aoko –Ya hice lo que me pediste, buenas noches –Dijo ella.

–Buenas noches Aoko –Se despidió Ambar –Vamos a dormir Kaito. Aoko ya saco la película, sabíamos que no íbamos a verla de verdad, era solo para verte a ti –Ella se rio levemente –Ella se va a ir a la otra habitación a dormir. Tú y yo dormiremos juntos –Me dijo apegándome a su cuerpo.

–A‐Ambar, tengo miedo –Susurré recordando lo que sentí al ver la película. Aunque con ella, me sentía seguro –¿P‐Por qué me hicieron ver eso? –Pregunté.

–Pensamos que sería divertido y ya –Me respondió simple.

–P‐Pero trataba sobre... p‐peces –Hablé con bastante miedo –Y‐Yo no puedo.

–K‐Kaito... ¿Estas llorando? –Me preguntó mirándome fijamente. Yo me toque las mejillas y si, había empezado a llorar inconscientemente –Perdónanos, no era nuestra intención que te pusieras así. Solo queríamos darte un pequeño susto –Habló suavemente.

–E‐Esas cosas son horripilantes –Dije con asco mientras intentaba mantenerme fuerte.

–Kaito... –Sentí como ella se me acercó al rostro y con su mano me limpio delicadamente las lagrimas –No llores más. Me destruye verte llorar Kai‐chan –Me sonroje por su cercanía y por lo dulce que eso había sonado para mí.

–No te preocupes por mi –Murmuré, ella empezó a dejarme caricias en la cabeza.

–¿Cómo no voy a preocuparme por ti? –Me preguntó –Es imposible no hacerlo Kaito. Simplemente, eres alguien muy importante para mi, me importas –Me sonrió.

–Te a‐amo Ambar –Susurré avergonzado y nervioso, mi corazón latía rápido, ella era demasiado para mi –Por favor... N‐Nunca te vayas de mi lado.

–Nunca, siempre estaré contigo Kaito. Lo prometo –Ella beso mi frente dulcemente y yo sonreí leve –Yo también te amo Kaito.

Sonreí inconscientemente ante sus palabras, no me preocupe mucho por el sentido en el cual lo puso haber dicho, solo me dedique a disfrutar de las sensaciones que ella me hacía sentir con solo unas palabras, era increíble. Me acurruqué mejor en ella buscando sentir su calor. Ella me hizo espacio en sus brazos y me acogió como si fuese un niño pequeño. Ame como me abrazaba, y me acariciaba. Ella era lo máximo.

–Gracias por todo –Murmuré bajito pensando que ella ya se había dormido.

–Todo por ti. Mi Kai‐chan –Me sonroje levemente ante sus palabras, pero ella no lo iba a notar. Estaba obscuro, además, yo estaba metido entre mantas y entre su cuerpo, era imposible que me viera –Buenas noches Kaito –Me susurró besando de nuevo mi frente.

–B‐Buenas noches Ambar –Le respondí cerrando mis ojos, entregándome al sueño.

No se lo iba a admitir directamente, pero con ella se me habían olvidado todos mis miedos, aunque haya sido por un momento. Con ella me sentía seguro. Y ahora mismo, estoy disfrutando estar durmiendo con ella.

Creo que al final, ver esa película no termino siento taaaan... malo. Si hubiera sabido que iba a terminar así, me hubiera reído del destino. Pero paso, viendo una película, termine durmiendo en los brazos de Ambar. Ella era simplemente maravillosa.

–Vamos, ¡Apúrate! –Me gritó Aoko mientras me arrastraba –¡Debes de contarme todo lo que paso! –Habló felizmente deteniéndose un poco alejado de los demás.

–Ahora estamos libres, ya hicimos todo lo que la profesora pidió –Hablé soltándome de su agarre –¿Qué quieres que te diga?. No me hagas perder el tiempo.

–Solo quiero saber... ¡Qué sucedió con mi hermana ayer! –Exclamó y yo le tape la boca, habían algunas personas pasando.

–¡No seas tan escandalosa! –Exclamé, pero me di cuenta que era yo quien estaba haciendo el escandalo ahora –Ven –La tome del brazo y nos alejamos más.

–Solo debes de decirme, ¿Has avanzado con ella? –Me preguntó cuando nos detuvimos.

–N‐No lo sé la verdad –Respondí, yo quiero que ella se enamore de mi, no de Kaitou Kid.

–¿Ya te confesaste? –Me preguntó y yo me sonroje –¡¿Lo hiciste?! –Exclamó.

–¡No!, Aún no lo hago –Hablé mirando hacía otro lado –E‐Es solo que...

–¿Es solo que qué? –Me preguntó curiosa.

–Nada... –Respondí intentando desviar su atención.

Obviamente no le puedo decir a ella la verdad, la verdad de que yo había estado saliendo con Ambar y hasta nos habíamos besado, pero eso... Eso había pasado con Kaitou Kid, no con Kuroba Kaito.

–Ah, ya veo –Habló ella triste pero no le duro mucho –¡Pero dime que paso ayer cuando me fui a dormir!

–B‐Bueno, ¿Qué debería de decir?, ella me acogió en sus brazos y dormí en ellos. Y‐Yo estaba asustado pero con ella se me quito la gran mayoría, y... y me beso en la f‐frente –Hablé recordando lo pasado la noche anterior.

–Que suerte que tienes, dormiste con la chica que te gusta y hasta conseguiste que te besara –Me dijo sonrientemente –Sigue así Kaito, y muy pronto tendrás a mi hermana en tus redes, se nota mucho de que ella te ama más que como un amigo.

–¿Qué?, ¡¿Hablas en serio?! –Exclamé asombrado.

–¡Claro que si!, se nota demasiado, a veces cuando tú estas haciendo algo, ella te mira de lejos, ¡Y se nota el amor que te tiene en sus ojos!

–E‐Ella, ¿M‐Me amará de esa forma? –Susurré pensativo.

Me encantaría que fuera así de verdad, pero si pasara, en esta situación, me preocuparía otra cosa además de eso, ¡Se supone que ella ahora esta con Kaitou Kid!, ¡¿Por qué sería que ella me mira a mi?!, No puede enamorarse dos personas a la vez, ¿O si?. O... ¿Será que ella ya sabe quién es en realidad Kid?, No puede ser.

¿Cómo seré capaz de mirarla sabiendo que ella sabe?, necesito saberlo, tendré que ir a visitarla como Kaitou Kid e intentar sacarle información.

–¡KAITOO! –Me sobresalte al oír a Aoko –¡¿Me estas escuchando?!, te perdiste en tu mundo, ¿En qué estabas pensando?, de seguro solo pensabas en mi hermana.

–¡Cállate! –Exclamé sonrojándome –Es solo que...

–Ya, admítelo, estabas fantaseando con mi hermana. Solo espero que sean cosas buenas Bakaito, ¡Más te vale que sea así! –Me gritó –Cuidado con lo que imaginas, mi hermana es buena.

–No pienses eso de mi Aoko –Le dije molesto –Yo nunca sería malo con Ambar, ¡Nunc‐

–¡Kaito!, ¡Aoko! –Nos llamó Yamada, él venía corriendo hacía nosotros, se veía preocupado.

–¿Qué paso? –Le preguntó Aoko.

–¡Ambar!, ¡Es Ambar! –Habló y yo me alarmé, Aoko se había puesto igual.

–¡¿Qué paso con ella?! –Exclamé tomándolo de los hombros mientras lo movía bruscamente para que hablara –¡¿Qué le paso?!, ¡Habla ya!

–E‐Es que... N‐Nosotros es‐estábamos c‐cami‐ –No soporte su manera de hablar, me desespero totalmente.

–¡Habla bien!, ¡Solo debes de decirlo de una vez y ya! –Grité desesperado –Solo dime... ¡¿Qué le paso a ella?!, ¡¿Está bien?!

–¡Kaito! –Me gritó Aoko empujándome lejos de Yamada –¡Lo estas asustando!, ¡Cálmate!

–¡No puedo hacerlo Aoko!, ¡Estamos hablando de Ambar! –Exclamé –¡Si a ella le pasa algo yo me muero!

–¡Ni siquiera sabemos lo que paso!, cállate, ¿Si? –Me dijo y ella se volteo hacía Yamada –¿Qué ocurrió con Ambar? –Le preguntó Aoko bastante calmada, no sé como lo hacía.

–E‐Ella desapareció. Hoy la profesora dijo que fuéramos por grupos a conocer el bosque, pero cuando pasamos la lista, ¡Ella no estaba!, la estuvimos buscando veinte minutos pero aún no la e‐encontramos. Además...

–¡¿Además qué?! –Exclamé preocupado acercándome a él pero Aoko me agarró del brazo y me mantuvo alejado de él.

–A‐Además... en nuestro grupo estaba también Hakuba, y cuando Ambar desapareció, Hakuba la fue a buscar y no ha vuelto aún. Y hace poco, r‐recibimos un mensaje de Hakuba diciendo de que la había encontrado pero ahora ninguno de los dos ha vuelto.

–¡¿QUÉ?! –Le grité incrédulo –¡¿Me estas diciendo de que Ambar esta perdida junto al detective ese?!, ¡¿JUNTOS?!

–S‐Si... –Aoko me contuvo en mi lugar y me dijo que me calmara.

–Listo... –Hablé enojado –Si cuando aparezcan, ocurre un homicidio, no duden de que fui yo –Dije mientras me iba de ahí.

–¡¿A dónde vas Kaito?! –Oí que me preguntó Aoko.

–¿No es obvio?, Iré a buscar a Ambar –Le respondí yendo hacía el bosque.

–¡Espera!, ¡No te vayas solo! –Me gritó Aoko –¡Te podrías perder también!.

–¿Y?, ¿Quieres que me detenga? –Le pregunté burlón –Pues no lo hare, no me importa, si es por ella, nada más importa.

Sentí su intención de responderme pero no lo hizo, de seguro sabía que no me podría detener, que aunque lo intentara, yo me iba a ir de todos modos.

...

POV Ambar

–Vamos, apúrate –Habló Hakuba tomándome de la mano –Tenemos que intentar salir de aquí antes de que oscurezca.

–¿Crees que encontraremos a los demás? –Pregunté un poco asustada.

No me daba miedo haberme perdido en el bosque, me daba miedo de que estuviera oscureciendo en el bosque. Ni siquiera sabíamos si nos estaban buscando, Saguru alcanzó a enviar un mensaje con su teléfono pero luego nos quedamos sin señal.

Aún no me puedo creer que me perdí, o sea, íbamos caminando en un grupo de seis personas cuando solo mire hacía un lado, luego cuando volví a mirar hacia adelante, me di cuenta de que estaba sola. Pero poco después me encontré con Saguru, él me buscó y me encontró.

–No lo sé, pero si estoy seguro de que Kuroba debe estar como un loco buscándote –Saguru habló medio divertido –Él con Aoko siempre están a tu lado, es obvio que se van a dar cuenta de que no estás.

–Es cierto, yo siempre estoy con ellos –Hablé poniéndome al lado de Saguru.

–Creo que nos estamos metiendo todavía más en el bosque, nos estamos alejando –Dijo deteniéndose.

–Entonces... ¿Qué haremos? –Le pregunté parando de caminar –Es peligroso seguir caminando, no sabemos dónde estamos y además, está oscureciendo.

–Ya lo sé Ambar –Suspiró cansado –Si tan solo me hubiera memorizado la posición del sol al llegar aquí, ya estaríamos de nuevo con los demás.

–¿La posición... del sol? –Pregunté mirando el cielo, aunque ya no había sol –Oh, ¡Claro!, ¡La posición del sol! –Exclamé cuando entendí a que quería llegar él –Si supiéramos para que lado estaba el sol cuando llegamos, podríamos saber para dónde debemos ir.

–Exacto, entiendes rápido –Me sonrió pero no duró mucho –Ven, como ya no seguiremos caminando, deberíamos encontrar un lugar donde pasar la noche.

–¿Sabes?, Nunca pensé en que me perdería en un bosque –Confesé abrazando mi cuerpo, comenzaba a hacer frío.

–Ni yo –Me dijo rascándose la mejilla.

Estuvimos caminando mientras buscábamos un lugar donde refugiarnos. Ya no había casi luz y hacía frío.

–¡Mira!, Ahí hay como una cueva –Exclamé feliz.

–Tienes razón –Dijo tomándome del brazo.

Nos metimos a la cueva, era pequeña y no tenía continuación, solo era un pequeño agujero lo suficientemente grande como para que Saguru y yo nos metiéramos.

–¿E‐Esta bien si nos metemos aquí? –Pregunté viendo cómo él se metía.

–Claro que si, una vez estudié sobre los lugares así y no hay problema si nos metemos –Habló sacándose la chaqueta y luego acostándose en el piso –Ven aquí –Dijo abriendo sus brazos –Si tenemos suerte, durmiendo juntos no debería de pegarnos tanto el frío.

–¿Estas seguro? –Pregunté acercándome a su lado.

–Totalmente seguro –Me dijo bostezando.

–Bueno... si tú lo dices –Me acosté a su lado y él me acercó a su cuerpo –Espero que mañana podamos regresar.

–Lo lograremos, o de seguro alguien nos encontrará –Dijo poniendo su chaqueta arriba de ambos para taparnos.

–T‐Tengo miedo la verdad –Confesé pensando en los demás –Me pregunto, ¿Cómo estarán Kaito y Aoko? –Susurré.

–No te preocupes demasiado por ellos –Me dijo cerrando sus ojos –Y respondiendo a tu pregunta, de seguro Aoko esta intentando calmar a Kuroba mientras él esta desesperado mientras busca a su princesa –Yo me sonroje levemente cuando lo menciono –¿O me equivoco? –Dijo riéndose.

–M‐Mejor duérmete de una vez –Hablé cerrando mis ojos para dormir.

–Acéptalo, Kuroba está loquito por ti –Dijo riéndose –Y tú por él.

No le respondí, solo pensé en Kaito, de seguro estaba muriéndose mientras hacía un escándalo junto a Aoko. Me reí levemente al pensar en ellos. Ahora, solo deseaba decirles que yo estaba bien.