L- Todavía me sorprendo el no crear antes un poema para los señores McBride, los padres de Clyde. Los señores Harold y Howard son gente muy amable y suelen recibirnos muy bien cuando vamos a su hogar.
H- Clyde se siente muy protegido por ellos, pero algunas veces llegan a exagerar sus cuidados. Me había dicho que ciertas veces lo sobreprotegían.
L- ¿Hablaste con él?
H- Pues… fue en el baile escolar, donde me presentaste a Lincoln y terminé bailando con Clyde.
L- Lo había olvidado… Continuando, los McBride pudieron adaptarse perfectamente a la sociedad, muy a pesar de los prejuicios…
H- El destino favorece a algunos e ignora a otros, como a nosotras 2. Pero nuestros tributados de hoy merecen ser favorecidos por todo el esfuerzo que han puesto en su diario vivir.
De las estrellas
Venimos de las estrellas, hacia lo desconocido
No compartimos costumbres, en ignorancia vivimos
Venimos de las estrellas, nos asentamos en paz
Queremos ser aceptados, incitar daño, jamás
Venimos de las estrellas, más les cuestan acogernos
Algunos no les molesta, algunos no quieren vernos
Nos hemos establecido fieles a nuestra doctrina
Nos definen y nos marcan, algo que nunca termina
Temen lo desconocido y eso es comprensible
Dennos oportunidad de mostrarnos apacibles
No buscamos una guerra y ustedes tampoco quieren
Unámonos de las manos para el futuro que viene
Venimos de las estrellas, hacia lo desconocido
En nuestra nueva morada hallamos nuevo sentido
