-No dudo de Chat Noir... pero dudo de lo que eres ahora. Tú no eres la persona de la que me enamoré.
El ambiente se tensó y las miradas entre ellos se cruzaron cargada de diferentes sentimos. Por un lado una mirada de frustración y tristeza, por el otro una de dominación y seriedad.
Lordbug tenía bien sujeto el objeto en la palma de su mano, atento a cualquier acción del rubio.
-Sabes...- empezó Bill algo triste sin despejar la vista del menor a una distancia considerable. Movimientos algo flojos y sin intención alguna.- No sabía que pensabas eso de mí, porque yo sentía que lo que soy ahora era una persona nueva que podría superar tus expectativas y lograr que ambos seamos felices. - suspiró y se encogió de hombros.- Pero ahora que veo que tú me viste de otra manera... como un monstruo... te diré que, no cambiarás mi opinión sobre lo que haré con París. Y no quería llegar a esto, ni siquiera pensarlo... pero viendo la situación en la que estamos... supongo que akumatizarte para que pienses de distinta forma será lo mejor.
-No podrías...
-Entonces regresa me lo que me pertenece.- volvió a decir con el ceño fruncido.
-Si lo quieres... tendrás que venir por él. - le reto mientras lo miraba desafiante.
Quizás las cosas se pondrían un poco complicadas.
-¿Quieres jugar al gato y el ratón?... Bien, entonces déjame decirte que éste gato va a ganar. - sonrió con malicia.
Chat vio los labios del menor, las ganas de volver a besarlos era tentadora, un mal momento para querer poseerlos. Tendría que esperar. Y esperaba no fuese mucho.
-Pues yo te digo que éste bichito vencerá al gato. - sonrió de lado un tanto divertido pero pensando bien lo que tenía planeado.
Ambos se transformaron, puesto antes sólo tenían puestos las copias de sus trajes, y sabían que necesitaban sus habilidades como súper héroes, ya que lo que vendría a continuación no sería nada fácil.
Antes de que el rubio logrará tomar lo del brazo, Bug se había echado a correr como si de un auto de carreras se tratara. Entre los largos pasillos y esquivando a los seguidores de Chat quienes no hacían nada más que obsérvalos con duda. Chat lo perseguía. Su mirada estaba demasiada centrada, en definitiva, lo que ambos hacían era un claro ejemplo de un depredador persiguiendo a su presa.
Movimientos ágiles pero solían ser algo resbalosos y a veces parecían carecer de estrategia. Los saltos y acrobacias entre ellos empezaban hacer comunes. Lordbug no sólo corría de Chat Noir, también trataba de que el objeto que contenía el akuma no se le cayera y sería más fácil si no fuera por los obstáculos que tenía que pasar. Habían salido de la mansión y algunas de las personas los veían con mucha curiosidad aunque no hacían nada más.
Después de todo, era un juego donde sólo hay dos jugadores. Y sólo uno puede ganar.
Pasaban las calles de la ciudad, saltando en autos, faroles etcétera. Y aunque pareciera que el tiempo transcurrido había sido bastante, tan sólo habían pasado 10 minutos llenos de adrenalina y emoción.
Llegó un momento donde Lordbug obtuvo la a delantera al subir a una casa y bajar de esta cayendo en un callejón oscuro, fue solo por un minuto en el que Chat había perdido la vista en él. Y obviamente lo aprovecho.
Camino un poco más Hasta llegar a una calle abierta y vacía. El cielo a pesar de estar nublado, algunos rayos de sol se había logrado fundir para aclarar el lugar. Lordbug descanso un poco pero continuó corriendo mientras sostenía con fuerza cierto objeto importante.
Sintió una fuerte brisa provocado por el impulso de un objeto a centímetros de su rostro. Miro que el objeto atravesó una pared de un local por donde pasaba, haciendo que en la pared se abriera un gran grieta. Volteó para encontrarse con un rubio sonriendo de manera retorcida encima del techo de otro local enfrente suyo. Chat le había lanzado su arma, aquel tubo seguía en la pared. Admitía que eso lo había espantado un poco. No podía creer que Chat por poco y los lastimaba a tal grado con su arma. Amarró muy bien el objeto alrededor de su muñeca para así cargarla mucho más fácil.
Miro como Noir bajaba del local y aterrizaba con firmeza en el suelo, estando a unos 5 metros enfrente suyo. Se puso a la defensiva. Observando cualquier movimiento del felino. Por un breve momento sintió un escalofrío por su espalda, parpadeo perdiendo de vista al mayor.
-¿Pero que...? - y antes de que logrará a completar su pregunta, sintió un cosquilleo y la humedad de algo recorrer su cuello.
Reaccionó alejándose de ahí mientras llevaba un de sus manos al lugar manchado con un sonrojo acompañado.
Chat le había lamido el cuello.
El rubio parecía despreocupado ante aquella acción aunque también en su ojo se reflejaba excitación. Los movimiento del gato parecían haberse vuelto más rápidos y...
-Ven mi lindo bichito~ ronroneo mientras su voz se volvía algo melosa y pesada. - Éste gatito te quiere aquí. - ordenó sin dejar de usar aquel tono de voz mientras se acercaba más al menor quién estaba listo para cualquier ataque.
El castaño lo miraba con firmeza.
-No caeré ante ti. - dijo con la mirada fría.
Noir se quedó estático por unos segundos mientras analizaba cada palabra y movimiento del menor con rapidez. Su ensamble juguetón y demente se había vuelto serio y algo molesto.
-Te daré una última oportunidad. Dame eso. Olvidare lo que trataste de hacer. Quiero que regresemos para seguir viviendo en paz...
-¡Yo no quiero eso! No me sentiré feliz y satisfecho al ver cómo la gente vive de tus amenazas. ¡Esto no funciona así Chat, comprende!... q-quiero que entiendas que yo sólo quiero que regreses a la normalidad.
-¿Normalidad? Estoy bien así. Que no puedas comprenderlo significa que tu no... Pero sabes... Yo haré que cambies de opinión y sigas gobernando París a mi lado. - dijo con confianza mientras lo abrazaba de manera un tanto protectora. Rodeándolo por su espalda y a la vez dándole suaves caricias dejando tenso al menor mientras seguía pensando a su al rededor. Sentía que alguien los observaba.
-Chat... yo no quiero eso...- trato de decir. No sabía si corresponder el abrazo. Su corazón le forzaba hacerlo. Por qué sentir el calor del cuerpo del mayor era una sensación que de cierta forma Lo tranquilizaba... la situación le era alentadora.
-Sólo dame... esto... - se apartó lo suficiente de él menor para tomar del brazo donde estaba el brazalete sin ser brusco. Bajo la otra mano hacía la cadera del castaño y lo miraba directamente a los ojos.
Ese color de ojos que le encantan y de alguna forma... le resultaban algo familiar. Ese color tan... bello.
En definitiva, se tiene que casar con él.
El menor parecía hipnotizado pues no se movía ni decía nada, sólo miraba como el mayor lentamente tomaba el brazalete que traía puesto.
-Un momento... - borro su sonrisa mientras inspeccionaba bien el dichoso objeto. Frunció el ceño.- Éste no es el brazalete. - Chat vio como Lord sonrió mientras se apartaba rápidamente de él.
-¡AHORA!- grito y el rubio no entendió. Sintió como un hombre de la tercera edad le dio un fuerte ataque que lo dejó inconsciente al instante. Ya no pudo reaccionar.
-Gracias Stan.
-Sólo lo deje in consiente por tres minutos. Eso será suficiente ¿no?
-Si. Suficiente para purificar el akuma. - sonrió de lado mientras veía al rubio caído.
-¿Sabes dónde lo dejaste?- preguntó el mayor serio.
-Si. En un callejón cerca de restos de basura. Chat no lo habría notado.- aclaró.
-Entonces ve rápido antes de que despierte.
-Creo que no será necesario que vayas a buscarlo.- hablo el pelirrojo mientras se presentaba detrás del castaño.
-¡Chat Red!- exclamó sorprendido. Aunque no sabia si actuar a la defensiva contra él.
-Veo que lo han vencido. - se acercó hacia el cuerpo caído pero con una mirada de rencor y su sonrisa era extraña. En su mano va lanzaba cierto objeto muy importante.
-Devuélveme eso por favor. - dijo Lordbug intranquilo.
-Si me das algo a cambio te lo doy con gusto. Realmente no me importa mucho lo que suceda después. - dijo mientras alzaba el objeto en el aire y lo atrapada con agilidad, realmente parecía que no le importaba ni en lo más mínimo el significado de ese brazalete.
-Supongamos que acepto tu oferta...- Red lo miró, el castaño hizo una mueca y preguntó: ¿Qué es lo que quieres?
-A Dipper Pines.
Su manera y tono de voz fue tan directa pero a la vez amable. Incluso a sus ojos brillaban por tan sólo pronunciar aquel nombre. Una faceta que sorprendió al menor.
-¿Cómo dijiste?- quería estar seguro de las palabras del pelirrojo. Simplemente le parecía increíble lo que acababa de escuchar. Algo insólito.
-Dipper Pines. Desapareció justo cuando está mierda sucedió. - su voz sonó molesta dejando soltar un bufido. Continuó su breve explicación.-Y lo quiero encontrar. Chat me iba ayudar, es sólo por eso que me uní a él. Y estoy muy preocupado por el chico. - soltó sin más esperando la respuesta del de traje rojo.
Esté a su vez miro al cielo por unos segundos, el cielo y la brisa daban grandes señales de que muy pronto lloverá.
-Mmm... Entonces... yo te ayudo a buscarlo si me das el brazalete.
-¿Cómo puedo confiar en ti? - dijo dudoso.
-¿Crees que soy capaz de faltar a una promesa?
-Espero no me mientas. - soltó un tanto brusco el brazalete entre sus manos.
-Gracias.
-Yo tengo que irme. Nos volveremos a ver. - dijo Stan mientras se retiraba del lugar.
Chat Red subió a un farol para ver desde esa altura el espectáculo que presenciaría.
Lordbug Notó como poco a poco Chat Noir se removía un poco, tenía que darse prisa.
Rompió el brazalete dejando escapar el akuma, y de inmediato lo purifico.
-¡Miraculous Lordbug!- grito a los cuatro vientos mientras observaba como un resplandor rojo rodeaba toda la ciudad de París.
Arreglando el daño provocado días atrás. Aquellos que seguían a Chat todavía seguían siendo controlados, por lo que aún esperaba convencer al rubio para que los dejará libres.
-¿Pero que...?- dijo el rubio mientras se frotaba los ojos un poco aturdido. Sintió como un golpe lleno de imágenes y recuerdos le daba en la cabeza. - Bichito. - pronunció un tanto indiferente al principio. El sentimiento de culpabilidad lo invadió de inmediato.
-Déjame te ayudo Chat. - dijo mientras extendía su mano hacía el rubio y esté la tomó un poco inseguro. El castaño le regaló una sonrisa de confianza.
Noir ya de pie se sacudió un poco y medito. Miro a Bug algo triste y apenado. Aunque éste último sentimiento lo disimulaba bastante bien.
El pelirrojo sólo observaba callado y neutral. Sintió que una pequeña gota de agua cayó en su nariz por lo supuso que las compañeras de estás pronto caerían.
-Yo... - balbuceo un poco mientras aclaraba su mente. No se sentía muy arrepentido que digamos por todo lo que hizo. Aunque tenía miedo de ver una expresión de su bichito, una de tristeza y miedo hacia su persona. Una de terror puro. El no aguantaría verlo así...
-Aún tienes el Miraculous del Papillon. Espero que dejes libres a las personas que akumatizaste. - hablo con seriedad aunque sin reprimir aquella sonrisa dulce y amable que le regalaba al rubio.
Chat Noir estaba sorprendido de la amabilidad de su chico, y sin más asintió para hacer lo dicho por su Lord. Sólo bastó un poco de concentración para dejar libre aquellas personas que poseía por aquel poder.
-Cómo dicen en la Tv, ya todo volvió a la normalidad.
-Bichito yo la verdad quiero disculparme por haberte hecho daño. Soy un idiota imbécil. No debí...
-No te preocupes Chat. Me alegra que todo esté bien... casi... debes disculparte con la gente de París. Incluso aunque ellos saben que un akuma te tenía bajo tu control.
-Lamento no poder ser algo mejor...
-Tú siempre serás mi gatito, no necesitas ser el mejor. Me basta con que estés a mi lado en todo momento. - le regaló una de sus dulces sonrisas, aquellas que han enamorado al rubio.
-Bichito eres el mejor... Te amo, Te amo, te amo, ¡TE AMO! - exclamó mientras tomaba el rostro del menor y le repartía cientos de besos por toda su cara.
-Ya lo sé, hehehe. - soltó una pequeña carcajada ruborizado.
Antes de que el contrario digiera algo, sintieron las gotas de lluvia aumentar. Ambos pusieron distancia.
Chat Red sólo los observaba sin expresión alguna. Despreocupado. Quizás esperando el momento en que Lordbug le ayudará a encontrar a cierta persona que lo traía enamorado.
-Qué casualidad que éste lloviendo. - comentó el rubio viendo hacia el cielo mientras sentía el fresco que traía consigo la lluvia. Un frío alentador.
-Me recuerda a esas películas donde los protagonistas se besan. - agregó Bug con naturalidad.
-¿Y por qué no hacer lo que los protagonistas hacen?- soltó coqueto. Más no se esperaba que su bichito se acercará más a él tratando de estar a su altura poniéndose de puntas, cerrando los ojos y rozando con sus labios.
Chat no iba a desaprovechar tal oportunidad, así que no se hizo el de rogar para rodear con sus brazos la espalda del menor y profundizar aquello que parecía en un principio, un sencillo roce entre sus labios.
Mientras movían sus lenguas sintiendo el calor que se provocaba por tal acto entre sus labios explorando cada rincón de su boca, una de las manos del rubio fue a parar hacia el trasero del castaño, quien apenas permitió ser manoseado.
-Chat... Ahm~ gimió entre el beso excitando al mayor. Aunque sinceramente, Lord no quería llegar aún a eso.
Mientras seguían besándose y dándose caricias, Red quería irse por tal desagradable escena. Hasta que escucho el sonido proveniente de los Miraculous de ambos héroes. Aunque suponía que ellos no lo habían escuchado.
-Bichito, nuestra transformación va a...-no término la frase al ser interrumpido por el castaño.
-No importa. Quiero que me veas. - dijo muy seguro ocultando su rostro por unos momentos en el pecho del mayor.
-¿E-Estas seguro?- dijo sorprendido pero no por eso menos emocionado. La verdad si ansiaba ver la verdadera identidad del menor. Después de aquellos tres largos años...
-Si. Pero por favor, no te decepciones de mí. - sonrió triste.
-Jamás lo haría, eso debería decirlo yo.
Y entre más caricias y algunos leves gemidos que se escapaban entre los roces, luces resplandecientes los rodeaban avisando que su transformación ya daba por terminado. Mostrándose sin su máscara.
-Bill...
Lamento mis faltas ortográficas, me han pasado tantas cosas.
