Te pille.

Ahora podía salir con tranquilidad a hacer sus ejercicios junto a sus hermanos ya que Louis dijo que quería compartir la tarde con Felicia decidieron levantarse temprano y entrenar en la mañana, aunque Gilbert luego de una noche de juerga les gritara frustrado de porque interrumpía su asombroso sueño con esas molestas pisadas y su ruidosos movimientos por la cocina.

Tanto el oído como el olfato de alfa albino se volvían más sensible cuando estaba con resaca pero la verdad era que ninguno de los tres le prestaba atención y seguían en lo suyo para luego salir con dirección al parque cercano a su residencia y como algunas personas también iban en la mañana a cumplir una rutina de ejercicios antes de sus labores diarias.

Cuando habían terminado e iban de camino a casa para tomar un merecido baño Ludwig se encontró siendo abrazado por un muy sonriente Feliciano.

– ¡Buenos días! ¡Luddy! –Canturreo –

– ¡Feliciano! Estoy muy sudado.

–Ve, hueles bien –menciono frotándose más con el pecho del otro, Lutz y Louis decidieron ignorarlos siguiendo adelante después de todo sin Ludwig en medio solo ellos dos tendrían que pelear por quien usaba el baño primero –

–Huelo a sudor –Mascullo intentado seguir adelante para que el Italiano se colgara de él – ¡No te me cuelgues! –protesto –

–Luddy es fuerte, puede llevarme –Se río el joven observando el ceño fruncido del contrario pero no se apartó de él –Quiero sentirme seguro, tu olor me hace sentir así.

– ¿Was?

–Como decirlo –murmuro el mayor descolgándose del alemán quien se había quedado estático –Mi celo está cerca –las mejillas del contrario se tiñeron de rojo por ello –Ve… te he dicho que es algo aterrador…y –el omega se encontraba nervioso por lo que iba a preguntar ¿Y si el alfa se negaba? –me prestarías tu camisa.

– ¿para qué? Esta toda sudada.

–Tú aroma Luddy, tu aroma –sonrió –eso me tranquilizaría durante mi celo.

–oh, bueno… supongo que está bien –murmuro sobándose la nuca – Te la prestare.

– ¡Gracias!

– ¿No te veré por algunos días? –pregunto, el omega solo se encogió de hombros –

–Solo mientras dure mi celo, estaré encerrado en casa, por ya sabes; precaución.

–Sí, eso es bueno que seas precavido –Ambos se sumieron en silencio mientras comenzaban a retomar rumbo, Ludwig en realidad pensaba que sin Feliciano rondando a su alrededor las cosas iban a estar un poco calmadas pero también muy extrañas ya se había acostumbrado a la presencia de aquel hiperactivo y despistado omega – ¿Quieres pasar? –pregunto para que Feliciano asintiera en realidad aquella casa ya era como un segundo hogar para el italiano y aquello era una mera formalidad–

Feliciano había decidido a quedarse a pasar el día a la tarde se le unió su hermano y sus dos primas, cuando se hizo la hora de irse para los omegas de la familia Vargas, Ludwig no se había olvidado de entregarle la camisa a Feliciano aunque tuvo durante mucho rato la tentación de lavarla no lo hizo.

–Ve, huele a Luddy –menciono el italiano tomándola entre sus manos y oliéndola, ese simple gesto hizo reaccionar el pecho del alemán el cual se sobresaltó en su interior –

–Bueno, que pases buenas noches.

– ¡Tu igual, Luddy! –menciono para regalarle un beso en la mejilla cosa que hizo sonrojar al rubio para luego retirarse, Lutz le dio un codazo en la costilla lo cual le hizo quejarse para voltear a mirarlo reprochándole –

–Ya te pille.

– ¿De qué hablas? –Contestó –

–Oh, ahora te haces el desentendido picaron –Se burlón –Les da tu camisa y todo solamente para que piense en ti durante el celo.

–Me la pidió.

–Ah, soy el único soltero de la familia, pero estar solo es tan genial.

– ¿Was?

Lutz siguió burlándose pero Ludwig había decidido bloquear toda palabra de su mente después de todo su hermano menor solía hacer cosas como esa para crisparle los nervios y aquello no era la excepción oh pero él ya tenía entrenamiento en eso y no se la iba a dejar tan fácil esta vez.

Y hasta aquí nos leemos el día de hoy.

;D