El grupo de viajeros ha detenido un momento su recorrido al encontrar un hermoso lago. Su líder, el poderoso Sesshomaru decidió parar un momento, era un hermoso lugar que sabía que agradaría a Rin... Ella jugaba con Ah-un a la vez que despertaba el mal humor de Jaken mientras le lanzaba agua.

Este día era diferente a los demás, algo se percibía en el ambiente... Sesshomaru no deseaba perturbar la felicidad de Rin, por lo cual se alejó un momento.

Rin: Señor Jaken, el amo Sesshomaru está muy distante el día de hoy.

Jaken: Ya deberías estar acostumbrada niña, sabes que el amo tiene muchos asuntos que ocupan su mente.

Rin: Es verdad... Será mejor no molestarlo... ¿Señor Jaken? (Éste voltea a verla, Rin le lanza agua).

Jaken: ¡Mocosa del demonio! ¡Me las pagarás!

Rin: jajajaja, señor Jaken es usted muy gracioso.

Jaken: Ya te dije que no soy un payaso, mocosa maleducada.

Sesshomaru anuncia el momento de retomar el viaje, Rin, un poco cansada de tanto correr se monta en la espalda de Ah-un... Sesshomaru no menciona ninguna palabra... Avanzan sin detenerse... Comienza a oscurecer.

Sesshomaru: Rin, ¿estás cansada?

Rin: ¿Mm? No señor Sesshomaru.

Sesshomaru: Bien, continuaremos un rato más.

Rin: ¡Sii!... ¿No le parece una hermosa noche señor Jaken?

Jaken: Pero que dices niña, todas las noches son iguales.

Rin: (observando el cielo estrellado) Parece como si la luna fuera a desaparecer. (En ese momento ve una estrella fugaz y se detiene un momento, coloca sus pequeñas manos en su pecho, y con mucha devoción pide su deseo) *Por favor, que permanezca al lado del señor Sesshomaru para siempre*

Sesshomaru se da cuenta de que ella se ha detenido un momento, así que voltea y le dice:

Sesshomaru: Rin, camina con nosotros.

Rin: ¡Sii!

Jaken: Que pasa niña, ¿te sientes mal?

Rin: No señor Jaken, es sólo que... Vi una estrella fugaz.

Jaken: Ah... ¿Y eso que?

Rin: Cuando uno tiene la suerte de ver una estrella fugaz, le pide un deseo, si lo pides con mucho fervor, la estrella lo cumplirá.

A pesar de esa inquietud, de esa extraña sensación, del tenso ambiente que se percibía esa noche, Sesshomaru escucho las palabras de Rin... ¿Creía esas cosas? Su padre alguna vez le mencionó eso, él sólo se echó a reír... Por otro lado... ¿Qué pediría Rin?... Cuando notó que la niña se quedaba atrás inmediatamente la llamo, pues esa noche tenía un presentimiento extraño, no deseaba que Rin estuviera alejada, ni siquiera un poco, él tenía que cuidarla.

Los minutos pasaban y Sesshomaru se sentía más intranquilo a cada momento.

Sesshomaru: *Percibo una extraña presencia. ¿Qué demonios sucede? ¿Por qué tanto alboroto?*

Sabía que Naraku tenía que ver con esto. Sumido en sus pensamientos, y sin descuidar a Rin, continuó su camino.