Riesgo
Tocaron las once en el reloj de la Torre. Sev despertó y miró su reloj. "¡Las once! Buaaah… El entrenamiento… Vaya tela…" Le dio el ataque de risa nerviosa. "Buf… Jack y los demás deben haberse puesto muy nerviosos, seguro que han intentado buscarme por el castillo, incluso aquí, porque saben que venía aquí con Lily.
Por suerte ella sabía que venía a conjurar el Fidelius para Lauren y le habrá proyectado en el desayuno, y también a Albus, los habrá tranquilizado. Y además, Jack ya sabe que busqué comandantes para quinto, los habrá puesto a ellos a comandar y les habrá explicado cómo hacerlo.
No pasa nada entonces, lo que decía, soy prescindible en los entrenamientos, y ahora justo estarán en el descanso, puedo tomarme tiempo para desayunar algo en las cocinas. Llevo quince horas sin comer, a este paso voy a perder peso y estar peor físicamente. Debo pensar en cuidarme más todavía. Con lo del giratiempo estoy comiendo y durmiendo menos de lo que me toca. No puedo continuar así el mes que nos queda, si no, no resistiré. Voy a mirar el Mapa para ver si hay vía libre."
Desplegó el Mapa. "Vaya, los cinco maléficos están en la Biblioteca, en los primeros bancos, pueden verme pasar hacia la sala de entrenamiento. Seguro que se han percatado de que he faltado al Comedor y me están esperando. Y lo peor no es eso, si no que acabo de descubrir que están en contacto entre ellos y saben dónde entrenamos. No puedo ir al entrenamiento.
Lauren está sentada muy cerca de ellos, seguro que los ha estado leyendo. Genial. Por lo demás no hay alumnos por los corredores de aquí a las cocinas. Algunos paseando fuera del castillo y todos los demás en la Biblioteca. Pues allá voy, a desayunar."
Plegó el Mapa de cualquier manera y salió del Fidelius con él en la mano. Se dirigió corriendo por las escaleras principales hasta la planta baja y las cocinas, sin cruzarse con nadie. Se metió dentro y se sentó a desayunar. Lo volvió a desplegar, desayunó mientras miraba.
"Total, los elfos no van a chivarse si me ven. Todo sigue igual. Ahí siguen los maléficos esperándome y Lauren junto a ellos. Perfecto, le han dado una buena ocasión de leerlos a fondo. Nos enteraremos de lo de Cecile y de las intenciones que tienen.
Qué bobos son, y qué bien que Lauren no se haya destapado, deben pensar que está de su parte, quizá incluso intenten hablar con ella. Estupendo.
Pero si es así puede surgir un nuevo problema, si Albus la ve con ellos en su Mapa puede desconfiar de ella. Debo ir a su despacho en cuanto acabe, a enterarme de si ya lo tiene listo y a distraerlo un rato, con la excusa de avisarlo de lo que acabo de descubrir. Espero que no haya cambiado la contraseña de ayer. No creo, para estar siempre a mi disposición."
Terminó de desayunar rápidamente, plegó bien el Mapa y de nuevo subió las escaleras corriendo sin encontrarse con nadie y fue al despacho de Albus. "En efecto, la contraseña es la misma de ayer." Subió y llamó. "No me abre, debe estar en otra dependencia trabajando en el Mapa, me va a tocar buscarlo."
Entró. "La puerta estaba abierta, lo que decía, a mi disposición. Voy a buscar primero donde conozco, la sala de Duelo y el despacho con la mesa y las butacas, esa mesa está despejada, ahí tiene espacio para trabajar. Entró a la sala espaciosa. "Ya está reparada, espera volver a citarnos aquí próximamente." La cruzó hasta la puerta del despacho, llamó y la puerta se abrió. ("Albus está trabajando en el Mapa.")
-Vaya, Prince, te he visto venir – le dijo el director.
("Uyuyuy… Espero que no tenga a Lauren localizada todavía.")
-Sí, Albus, ha surgido un problema y debía avisarte.
Prince se acercó a la mesa y se fijó en el Mapa de Albus.
-Ya, ya me he dado cuenta.
("Bien, ya tiene localizados a los maléficos pero no a Lauren, no ha podido verla con ellos. Maravilloso.")
-Ya veo, ya tienes localizados a los camuflados.
-Sí, están en contacto, se han dado cuenta de que has faltado al Comedor y saben dónde entrenáis, te están esperando. Siéntate, anda, debemos hablar.
("Buf…") Prince se sentó junto a él.
-Sí, eso mismo he deducido yo cuando los he visto. ¿Lily te ha avisado de por qué no he acudido a entrenar?
-Sí, ya me lo ha dicho. Que te habías ido a dormir donde solías verte con ella. No te preocupes por eso, entiendo que estás agotado. Y al menos nos ha valido para darnos cuenta del peligro real. No has sido tú quien ha metido la pata, sino tu escolta, que no han acudido a desayunar.
("Buaaah… Vaya cantazo, hemos faltado los ocho al Comedor, con razón se han dado cuenta.")
-Vaya… ¿Y eso? – asombrado y alarmado.
-Deben haberse puesto a buscarte por todo el castillo.
("Pero si sabían de sobra dónde tenía el Fidelius, podían haber adivinado que era eso, el lobo lo hizo. Qué bobos, les bastaba con buscarme allí.") Albus continuó:
-Jack ha acudido al Comedor por noticias a las nueve y cuarto. Lily le ha proyectado.
("Buah… Todavía peor, ver entrar a Jack solo. Con razón se han quedado esperándome, han adivinado que no estaba con ellos. Vaya metedura de pata.")
-Vaya… Pero si Jack ya sabía que tenía comandantes alternativos para mi grupo.
-Ah, ¿sí? Pues ha metido la pata hasta el fondo. Ha entrado al Comedor muy preocupado, y tras darle Lily las noticias, se ha marchado inmediatamente, visiblemente enfadado. No ha sabido mantener la sangre fría, no parece serpiente.
Prince se llevó la mano a la frente, apoyando el codo sobre la mesa, muy agobiado. ("Buah… Jack, pero cómo la has fastidiado. Se han dado cuenta de todo. Tiene toda la razón, para otras cosas bien que disimulas.") Albus continuó, grave, agobiado también.
-He debido mandar a Lily a que pusiera paz.
("Uyuyuy…")
-Claro, y, ¿sabes cómo han hecho? – expectante.
-Sí, porque a tu escolta y a ellos también los tengo localizados. Han estado desayunando todos juntos en las cocinas.
-Uyuyuy…
-Imagino que con el fin de que no llegaran al entrenamiento enfadados y crearan un conflicto.
-¿Y los maléficos ya estaban en la Biblioteca cuando han pasado ellos hacia allí? – alarmado.
-Sí.
-¿Y lo han hecho todos juntos? – más todavía.
-Sí.
-¡No!
-No ha sido culpa tuya ni de Lily. Ha sido culpa de Jack.
("Toda la razón. Ha metido la pata hasta el fondo pero bien.") Albus continuó.
-De hecho, Jack y Lily han pasado los últimos y muy juntos uno a otro, Debían ir abrazados.
("¿Dónde estaba tu astucia, Jack?")
-Claro… – comprendiendo - Lily debe haberles puesto las pilas en las cocinas, Jack estaba disculpándose y no ha caído en la cuenta de que debían haber acudido por separado, ni ella tampoco, claro. Estaban pensando en otras cosas en ese momento.
-Eso creo.
-¿Y a qué lado estaba Lily?
-Del lado opuesto a la puerta de la Biblioteca.
-Bueno, entonces quizá no la hayan visto – algo más aliviado.
("Y si la han visto lo sabremos por Lauren.")
-Pero si han visto a Cecile y Remus, que van siempre con ella, es como si la hubieran visto a ella.
-No… - agobiado de nuevo.
-No te preocupes – le habló Albus con calma – Es sábado. Ni hoy ni mañana se separarán en todo el día de Alice y Frank. Les pueden de sobra a los cinco, y yo estaré vigilando.
-No quiero que la alarmes, Albus.
-Debo avisarles de que tengan cuidado con los de casa.
-Claro…
-Qué bien que ya sabíais proyectar.
-Ya te digo.
-Cuando estén seguros en casa, citaré a uno de los Rave y lo leeré a fondo, para conocer sus intenciones.
("Ojalá pudiera decirle que Lauren espía para nosotros y no debiera ponerse en evidencia así. Aunque por otra parte es mejor, que se sepan vigilados, ellos saben de sobra que Albus es legeremante. Pero se enterará también de que ella ha estado cerca de ellos en la Biblioteca.
Cómo ha metido Jack la pata. Bien pero bien. Voy a tener que ponerle las pilas yo también. Ha puesto en peligro a mis dos amores y muy en especial a Lily. En cuanto los maléficos salgan de Hogwarts dentro de un mes e intenten hacerse mortífagos se van a chivar de que han visto a Lily con mi escolta y va a llegar a oídos de Bellatrix, que está despechada por mí y la va a tomar con ella. Y yo que ni me acerco a ella en los entrenamientos para que nadie nos vea juntos, ni quedo con ella de noche a pesar de tener Mapa los dos. Con el sacrificio que estamos haciendo…
Vaya tela, y para el año próximo teniendo al de sexto aquí dentro. No vamos a poder salir a la luz tampoco a la vuelta de vacaciones. Jo… Qué harto estoy de esto, ya no aguanto más, necesito llorar. Privándome de ver a Lily todo este tiempo y tampoco pudiendo estar con Lauren como quisiera, y el imbécil de Jack las pone en peligro a ambas por no saber mantener la sangre fría durante unas pocas horas.") Lloró, con el codo apoyado sobre la mesa y la frente en la mano. Albus acercó la butaca a la suya y lo tomó por los hombros.
-Vamos, muchacho, no te derrumbes. Lo arreglaremos.
-Estoy harto de todo esto, Albus, y sólo acaba de comenzar. Voy a pasar media vida en peligro constante de muerte, y eso si sobrevivo. Pero eso no es lo peor, Lily también lo va a estar. En cuanto salgan de Hogwarts se van a chivar de que sigue teniendo contacto conmigo para ganarse el favor de Voldemort y van a ir por ella también.
Albus lo estrechó contra sí.
-No te preocupes, ya borré también sus huellas en el Ministerio, la carta que le mandaron a tu casa cuando te sanó las heridas.
("Vaya que sí, no había pensado en eso tampoco. Ni Lucius, por supuesto. Qué alivio, ¿qué hubiéramos hecho sin Albus?")
-Gracias, Albus. No sé qué hubiéramos hecho sin ti.
-Ni yo sin vosotros, chico.
("Él ya está llorando también. Gryff, empático.")
-Vamos, anímate. El lunes iremos hasta el abeto a transmitiros mi talento para las Transformaciones y voy a enseñaros a los dos a hacer algo con lo que no os pillarán pase lo que pase.
-¿Qué, Albus?
-A haceros invisibles.
-Vaya…
-La Magia Druida. Aprenderéis de aquí al verano, es mucho más fácil que convertirse en animago.
-Genial.
("Y seguramente no aparezcamos tampoco así en el Mapa. Si enseño a Lauren al mismo tiempo dejará de correr peligro frente a Albus. Buah… Qué alivio. ¿Qué hubiéramos hecho sin Albus?") Se recuperó y limpió la cara de lágrimas. Se separó de Albus, que no retiró la mano de sus hombros.
-Muchas gracias, Albus.
-Va a suponer todavía más trabajo para ti.
("Y para él. Y para Lily. Y para Lauren.")
-No importa, con tal de que estemos seguros. ¿Podrías citar también a Cecile y Remus para ir al abeto? Me gustaría repetir el conjunto allí con ellos.
-Claro, ya pensaba hacerlo.
-Lo haremos los cinco juntos también.
-Estaré encantado. ¿A qué hora prefieres?
("Hay que tomarse cuatro horas de tiempo, pues Albus no va a ser tan ágil caminando por el Bosque, y somos cinco para meditar más los conjuntos. Quiero hacerlo sólo con Lily también, no lo hemos repetido desde enero, y tomarnos más tiempo, aquella vez lo hicimos a toda prisa y ahora nos hace mucha falta para resistir.
Ha de ser por la tarde, después de clases, o mejor todavía por la mañana, tras el desayuno, aunque salgamos de aquí de noche. Yo sé guiar de noche.")
-A primera hora, tras el desayuno.
-Perfecto. ¿Nos llegarán tres horas?
-Mejor cuatro, Albus. Tenemos dos de camino y somos cinco a meditar. Yo sé guiar de noche.
-Claro, pues cuatro, lo que haga falta. ¿Estás mejor?
-Sí, mucho mejor.
Albus retiró el brazo.
-No volveremos a hablar de Riddle lo que queda de curso.
("Buah… Qué alivio.")
-Estupendo.
-Sólo para enseñarte lo del fuego maligno.
-Genial.
-Podría hacerlo ahora, pero no tengo la estancia apropiada preparada.
("Normal, el pobre viejo tiene un montón de trabajo y está dando prioridad a mi seguridad, a confeccionar el Mapa y enseñar a ocluir a mi escolta de verano. Y por suerte ha hecho así, si no, no se hubiera enterado de lo de los maléficos ni me hubiera propuesto enseñarnos a hacernos invisibles, y nosotros sí nos hubiéramos enterado por Lauren y estaríamos sufriendo un montón.")
-Claro, Albus, no pasa nada. Quedaremos cuando puedas.
Lo miró. ("No va a volver apretarme las tuercas con ese tema, bastante tengo ya, bastante tenemos ambos, se nos acumula el trabajo a los dos. Pobre viejo. Es por la mañana y ya se le ve agotado. Vaya disgusto se ha llevado hoy también, y todo por culpa de Jack. Si no me cita el martes, quedo con Lauren igualmente jueves o viernes.") Albus habló.
-¿Qué te parece que charlemos hoy con Lily los dos en el almuerzo, para explicarle todo y tranquilizarla entre ambos? No quiero que se sienta mal por haber hecho las cosas como las ha hecho. Pienso que debió haber dejado que fuera yo quien proyectara a Jack.
("Yo también lo pienso, pero quiero que primero hablemos con Lauren, que es quien tiene ya toda la información.")
-Tienes razón, Albus, yo también lo pienso. Pero eso no quiero que se lo digas.
-No, claro que no.
-Y me gustaría ser yo quien comenzara a hablar con ella. Cuando acabemos te proyectamos y hablamos entre los tres.
-Por supuesto, hay tiempo de sobra. Y debes hablar seriamente también con Jack, no puede volver a fastidiarla así.
-Ya, ya pensaba hacerlo, Albus. Nada más terminemos de almorzar.
-Si no te parece a la altura, elige otro segundo. En cuanto Alice y Frank aprendan a ocluir, cuenta con cualquiera de ellos. Ellos no hubieran metido la pata así.
("Pues no, porque entre Jack y yo hay sentimientos muy profundos y contradictorios. Nos queremos mucho, pero al mismo tiempo estamos enamorados de la misma mujer y no lo sabemos llevar, él todavía mucho peor que yo.")
-Desde luego que no, son mucho más maduros. En el abeto no me demostraron en absoluto temor por mí, sino una gran confianza. A Jack se le ha ido de las manos porque me quiere demasiado.
-Sí, eso mismo pienso yo. Al entrar al Comedor estaba muy preocupado.
-Un grave defecto que tenemos los serpientes. Si sentimos algo muy profundamente, como no nos permitimos expresarlo, nos reconcome y nos hace mal, y dejamos que afloren las emociones en los momentos más inoportunos.
-Tienes razón. Así es.
("Él conoce de sobra las casas. Treinta años como director, más de cincuenta como profesor.")
-Suerte que yo me estoy dejando influir en gran medida por los Gryff y voy dejando de ser así, por eso te comentaba ayer que es mejor estar todos mezclados en el colegio. Nos comunicamos unos a otros nuestras cualidades.
-Claro que sí, ten por seguro que lo haremos. Hoy mismo o mañana hablaré con los profesores para que lo comuniquen en las clases. Estarán todos de acuerdo, pues están encantados con que estéis entrenando todos juntos para la guerra.
-Cómo me alegro, Albus. Y hablando de los profesores, se me ha ocurrido, pensando en el riesgo que vamos a correr ambos a la vuelta de vacaciones con lo del basilisco, que deberías enseñar a Minerva a ocluir en verano.
-Cierto, tienes razón.
("Ni se le había pasado por la cabeza. Nos necesitamos el uno al otro.")
-Para que quede ella a cargo de los horrocruxes.
-Claro que sí, lo haré. Y le legaré la información que tengo sobre Riddle. Pues pienso que tú no deberías arriesgarte con lo del basilisco. Formaremos un equipo con todos los oclumantes, exceptuando a Lily, por supuesto.
("Ya estoy a punto de llorar otra vez. No lo hace sólo por lo de los horrocruxes. Me quiere mucho y no quiere que muera. Pero yo tampoco quiero que se arriesgue ninguno de ellos. Remus, Cecile, Jack, Deborah, Anthony, Genevre, Alice, Frank y Albus. Los amo a todos.") Lloró de nuevo.
-No puedo mandar a la gente a jugarse la vida y no ir yo.
-Pero debes quedar a cargo para informar a Minerva si yo muero, Prince. De lo contrario, estaría sola.
("Toda la razón, él no sabe que Lauren sabe también. Pero Lily, de aquí a entonces, sí sabrá.")
-Pienso contárselo a Lily en verano.
-Está bien, pero no es sólo por eso. Es esencial que sigas instruyendo al ejército y eres tú quien tiene los libros en su poder.
("No va a volver a pedírmelos, pero debo legárselos por si me pasa algo en verano. Por el momento le digo que no soy el único que sabe dónde están.")
-Hay más gente que sabe dónde están los libros, Albus.
-Ya, pero dudo que estén a la altura que tú estás. Debes mantenerte vivo a toda costa, tu vida es más importante incluso que la mía. En tus manos está el destino del mundo mágico.
("Toda la razón, porque él es mucho más viejo que yo y puede morir antes de que destruyamos todos los horrocruxes. Vaya peso sobre mis hombros. Testaré a favor de Albus la Biblioteca de Clasificación, ya no confío en Jack. Siempre quedarán en poder de Lauren también los del espacio de entrenamiento en Hechicería Olvidada y se lo diré también a Lily. Y podemos crear otro espacio donde aparezcan por duplicado también los de Artes Oscuras, los de Mentales ya los tenemos también, en el aula de espionaje. Que sepan todo las dos.
Minerva sucederá a Albus y Lily a la luz y Lauren, en la sombra, a mí. Ellas sí están a la altura. Lauren resistirá con su apoyo aunque falte yo, sabe que es esencial para el mundo mágico que lo haga. Debo hablar seriamente con ella también de esto. La próxima ocasión que nos veamos cara a cara.")
-Antes de irme en verano testaré la ubicación de los libros, para que pasen a tu poder si a mí me ocurriera algo.
-Me parece bien, Prince. También llevaré a Minerva a adquirir los poderes de la Magia Druida al Bosque y a la cueva y comenzaré a instruirla en las Magias Ancestrales.
("Va a tener el verano muy ocupado también, suerte que los dos se quedan en el colegio. Pero es lo que debemos hacer, por si a cualquiera de ambos nos ocurriera algo.")
-Claro, Albus, y realiza conjuntos también con ella. Los dos estáis muy solos y tenéis una relación muy especial y de mucha confianza. Reforzadla.
-Desde luego que lo haremos.
("Muy bien. Ya no van a quedarse solos, se tendrán el uno al otro para apoyarse.") Albus continuó.
-Deberemos dejar lo de convertiros en animagos para la vuelta de vacaciones.
-Ya, ya había pensado en ello. No llego a todo.
-Pediré a Minerva que se encargue. Así estrecharéis lazos también con ella.
("Maravilloso. Si a él le pasa algo, tanto yo como Lily, a cargo de los horrocruxes con Minerva. Por fin estamos dejando las cosas bien atadas, y en una reunión inesperada. Las cosas siempre salen mejor cuando no se planean.")
-Me parece muy bien. Tengo muchas ganas de conocerla mejor.
-Y ella a ti, Prince. Es una mujer excepcional, vais a congeniar muy bien.
-No parece Gryff, tan seria y estricta.
-Es que estuvo a punto de no serlo. Fue hatstall, el Sombrero tardó más de cinco minutos en asignarla.
-Vaya, no lo sabía.
-Pudo ser Rave, es extremadamente inteligente.
-Eso sí lo sabía.
-Pero predominó su coraje.
-Qué interesante, una buena mezcla de cualidades de casas. Será una directora excepcional.
-Por supuesto, por algo la elegí, no fue porque perteneciera a mi propia casa, la convertí en Jefa de Casa y subdirectora en cuanto entró como profesora, destituyendo a los anteriores.
("Vaya, no me antepondrá a ella. Quedaré como Jefe de Sly hasta que ella muera o se retire. Lo que pensaba ayer, pueden pasar más de cincuenta años hasta que sea director. Si sobrevivo.")
-Vaya…
-Me extraña que a ti el Sombrero te asignara tan rápido, pienso que pudiste haber sido Gryff o Rave tranquilamente.
-Bueno, Rave tal vez sí, pero por entonces no era valiente en absoluto. He tenido que forzarme a serlo.
-Vaya...
("Interesado en la historia, se lo voy a contar.")
-Y me asignó tan rápido porque yo quería ser Sly a toda costa.
-¿A pesar de que acababa de mandar a Lily a Gryff?
-No reaccioné en aquel momento, llevaba años deseando ser serpiente y sabía que nunca me asignaría a Gryff. Además, no sabía ni que me leía el pensamiento, pues la única información que tenía sobre ello era de mi madre y a ella también la asignó a Sly inmediatamente.
-Es cierto, lo recuerdo.
("Qué bueno, lo recuerda todo gracias al poder de la cueva.")
-Lily y yo nos enteramos de que te podías pelear con el Sombrero cuando ella escuchó a Black comentarle a Potter que lo había hecho para que lo asignara a Gryff en lugar de Sly.
-Vaya, ahora me explico que esté ahí – comprendiendo - No lo merece.
-Por supuesto que no. Y tampoco Potter.
-Potter está en Gryff por sus padres.
("Le voy a contar toda la historia. Así descargamos tensión, le va a interesar.")
-Claro. Y a Black lo conoció en el Expreso, en el primer viaje, por eso Black quiso ser Gryff también. Coincidimos en el mismo compartimento los cuatro y ya me insultaron porque yo comenté que quería ser serpiente, les dije lo de 'Gryffindor, mucho músculo y poco cerebro'.
Albus sonrio.
-Vaya, así que desde entonces…
-Sí, desde entonces. Lily me defendió y nos cambiamos a otro.
-Qué mal debisteis pasarlo la noche de la Selección en cuanto a ella la asignaron a Gryff.
-Pues sí. Quizá la peor noche de nuestras vidas.
-Si hubierais sabido que podíais pelearos con el Sombrero, os hubiera mandado a los dos a Rave.
-Sí, ya lo hemos pensado alguna vez. Una de nuestras frases fetiche es 'Maldito Sombrero Seleccionador'.
Albus sonrió de nuevo. Prince se la devolvió y continuó:
-¿Qué le vamos a hacer? Quizá con los años le demos la vuelta a la tortilla y sea una suerte que ambos seamos de casas enemigas, cuando los dos vivamos como pareja en el colegio siendo profesores.
("Y con el tiempo Jefes de Casa, por la relación que va a afianzar Lily con Minerva. Pero eso no lo verás, Albus, pues será cuando tú mueras y te suceda.")
-Desde luego, no había caído en ello – con una sonrisa abierta.
Prince se la devolvió. ("Le encanta, qué alcahuete es. Seguro que nos prepara una vivienda estupenda para los dos, qué bien.") Albus le preguntó:
-¿Tienes algo más urgente que contarme?
-No es urgente, pero que sepas que la clase de vuelo en escoba me fue muy bien ayer.
-Estupendo, no tenía ninguna duda. Entonces saca ya tu Mapa y mira si puedes volver a casa sin que te vea nadie, antes de que los alumnos suban de nuevo a casa de la Biblioteca y de pasear.
("Buf… Entonces va a ver a Lauren en la Biblioteca cerca de los maléficos, pero no tengo otro remedio.") Prince sacó su Mapa y lo extendió sobre la mesa.
("Lauren ya no está tan cerca, ya ha terminado de leerlos. Bien. Ellos siguen allí y ya andan algunos alumnos por las escaleras y los corredores, los que vuelven de los paseos. Bueno, es un mal menor que me vean ir solo los Huffle y los pequeños.")
-Me voy ya, Albus. Antes de que haya más gente.
-Sí, vete ya.
-Seguimos en el almuerzo.
Se levantó y le tendió la mano. Albus se la dio, Prince se la estrechó también con la izquierda.
-Gracias por todo, Albus.
-Gracias a ti.
Prince replegó el Mapa de modo que siguiera viendo a los maléficos en la Biblioteca, salió apresuradamente del despacho y se dirigió corriendo por las escaleras hasta su casa de las mazmorras.
"Me quedo en la Sala." Fue al servicio y se sentó en el sillón donde lo esperó Lauren dos semanas atrás de frente a la puerta. Abrió el Mapa para observar a un tiempo la planta baja y las mazmorras. "A ver si Lauren viene antes que los demás. No creo que salga de la Biblioteca hasta que lo hagan los maléficos. Todavía está a una distancia que los puede leer, de espaldas a ellos.
Creo que sí han debido hablarle, antes estaba de frente. Ella habrá sabido cómo responderles, para no ponerse en evidencia ante ellos ni ante Albus aunque los lea, está curtida en esas lides. Sólo se le va el asunto de las manos cuando está de por medio lo que siente por mí. Ha de aprender a expresarlo para que no le haga mal, la he de ayudar."
Se quedó observando todo ese tiempo. "Todos los peques maléficos Sly, y también Ariel y sus amigos de tercero están en la Biblioteca. Debo aprender también los nombres de los buenos de primero y segundo, esta noche, en la fiesta. Bueno, si veo a alguien entrar por el corredor de las mazmorras me siento en el rincón, de espaldas, Lauren me proyectará cuando llegue."
A las doce los maléficos salieron de la Biblioteca y Lauren los siguió a una distancia prudencial. "Todavía los está leyendo, vigilando a dónde se dirigen y que yo no llegue y me cruce con ellos. Cuidando de mí, porque quizá ella no se ha dado cuenta si he ido o no al entrenamiento mientras estaba de espaldas, aunque sí lo sabe, los ha estado leyendo.
He de hacer un Mapa para ella, espero que no los siga por las escaleras. Buah… Ha pasado toda la mañana vigilando, simulando estudiar. No, viene a las mazmorras, ya ha deducido que yo también los estoy vigilando, por supuesto, y por el momento nadie más se dirige hacia aquí. Maravilloso, vamos a poder vernos un ratito."
Continuó mirando el Mapa hasta que ella llegó a la puerta de la casa. "Todavía no viene nadie." Cuando entró a la Sala Sev se levantó.
-"¿Estás vigilando el Mapa?" – le proyectó ella.
-"Sí, no viene nadie por el momento y todavía no apareces en el de Albus. Abrázame, por favor."
-"Por supuesto."
Llegó hasta él y se echó en sus brazos.
-"Merlín, qué miedo he pasado."
-"Ya lo imagino, Lauren, pero tenía el Mapa. Me he dado cuenta de todo."
-"Bendito Mapa. Por suerte se lo contasteis a Albus."
-"Pues sí. Si no, me hubieran cazado. He despertado a las once."
-"Hubiéramos sido los dos contra los cinco, Severus. Hubiéramos podido con ellos."
Sev pensó, "Seguro que sí, aunque quizá hubiéramos debido matarlos. Debemos vincularnos cuanto antes aunque no espere a Lily para hacerlo, ella lo entenderá."
-"¿Has hablado con Lily en el desayuno?"
-"Sí, por supuesto, ya me lo ha contado todo. Te quedaste dormido en su Fidelius."
"No me lo echa en cara en absoluto, ella sabe bien lo agotado que estoy." Miró el Mapa. "Todavía no viene nadie. Quiero besarla, pero de verdad."
-"Eso, después de conjurar el nuestro. Bésame, todavía no viene nadie."
-"Claro que sí."
Se besaron, esta vez no sólo con los labios, un beso de verdad, durante treinta segundos, sin proyectarse, sólo sintiéndose. "Wooow…" Sev se separó para volver a mirar el Mapa.
-"No viene nadie. Quiero más."
Volvieron a hacerlo. Esta vez le proyectó:
-"Éste es nuestro primer beso, Lauren, y no el de hace dos semanas. En luna nueva, absolutamente propicio."
-"Te amo, con todo mi ser."
-"Yo también te amo a ti, preciosa. Lo haré siempre, toda la vida, puedes estar segura de ello. Pase lo que pase, hagas lo que hagas. Soy tuyo."
-"Merlín, cómo besas, Severus…"
-"Y tú…"
Volvió a separarse para mirar el Mapa.
-"Sigue."
Siguieron.
-"Nunca nadie me había besado así."
"A pesar de su dilatada experiencia. Vaya… ¿Por qué será? Yo lo sé."
-"Porque nadie te ha amado como lo hago yo, ni lo harán."
"Olvídate de Jack y espérame, por favor, él te pone en peligro. Se lo voy a decir."
-"Lauren, olvídate de Jack. Te daré todo cuanto pueda."
Esta vez se separó ella para mirarlo a los ojos.
-"No puedo, Severus, lo destrozaría."
-"Con total seguridad, pero no te merece. Nos ha puesto en peligro a todos. A ti, a Lily y a mí."
Lo volvió a abrazar.
-"Ya lo sé. ¿Qué me vas a contar?"
"Ha pasado la mañana leyendo y lo sabe de sobra." Volvió a mirar el Mapa.
-"No hablemos de eso ahora, hablamos en el almuerzo. Bésame otra vez, no viene nadie."
Volvieron a besarse, mientras seguían proyectándose palabras de amor, durante algo menos de diez minutos, interrumpiéndose cada treinta segundos para que Sev pudiera mirar el Mapa, hasta que vio enfilar el corredor que iba a las mazmorras a Ariel y sus amigos. "Al menos con quien primero se ha proyectado haciendo esto ha sido conmigo. Qué bien."
-"El último, Lauren, viene gente."
Esta vez fue más corto.
-"Sube al dormitorio. Nos vemos sin falta jueves o viernes."
-"Cuando quieras, amor mío."
Se separaron, Sev dobló el Mapa y lo guardó. Ella subió a su dormitorio y él esperó sentado en el sillón a que llegaran sus amigos de tercero. "Así ya tanteo lo que saben los de casa y quedo con Ariel para la tarde, pues en el almuerzo no voy a poder hacerle caso." Entraron y se acercaron a él al verlo.
-Vaya, Sev… – le dijo Ariel - ¿Hoy no has ido a entrenar?
"Bueno, al menos Jack ha disimulado ante ellos. Algo ha hecho bien."
-No, cariño, no he podido. Tenía cosas que hacer.
-¿Has estado volando, como ayer? – le preguntó Hipólita.
-No, Hipólita, otras cosas. Hay muchas cosas que organizar para el ejército.
-Con el viejo, ¿no?
-Eso. Ya te lo contaré cuando llegue el momento – y a Ariel - ¿Quieres subir a leer a mi cuarto esta tarde, después del almuerzo?
-Claro, Sev.
-Pues ven sobre las dos. Primero he de hablar con Jack.
-Genial, Sev.
-Voy a esperarlo al dormitorio. Subid vosotros también a prepararos para almorzar.
Se levantó del sillón, se dirigió a las escaleras y precedió a los chicos. "Estoy derrotado, y eso que no hace ni hora y media que desperté. Vaya tormenta de emociones. Miedo real, alivio, y luego los besos con Lauren, qué pasada. Aunque no me he puesto caliente para nada, ni ella. Nos ha podido el miedo, qué pena. Desde luego, nuestros comienzos no son propicios en absoluto."
