Antes de empezar sólo quiero hacer una aclaración, este capítulo continúa los flashback del otro día, pero por no escribirlo todo en kursiba, pues… prefiero aclararlo ahora.

500 Años Después

Inur

Las Pruebas del Cristal

Una Esfera descendió y se colocó frente a Aizen; permaneció un momento flotando en el aire.

- ¡¿Y esto?!- se sorprendió Aizen- ¿Qué quieres que haga con estas bolas?

- Pues no sé, quizás haya que cogerlas.

- ¿Y para qué les necesitaría?

Suzume meditó un momento.

- Quizás haya que hacer malabarismos- dijo al fin.

Aizen se imaginó haciendo malabarismos.

- ¿Enserio me ves haciendo juegos de manos?

- La verdad es que no- confesó Suzume.

- Mujer, no te pongas así- dijo el hombre en tono divertido.

- ¡Señor, mire!- gritó Suzume. La esfera había comenzado a brillar.

Aizen se giró de nuevo hacia la esfera y vio como esta se convertía en una bola de fuego que se lanzaba sobre él. Pero justo cuando iba a alcanzarlo, esta explotó causando una pequeña nube de humo que hizo toser a Aizen.

- ¿Qué ha sido eso?- quiso saber Suzume, sobresaltada.

- Pues…- logró decir este- no estoy seguro, pero… creo que esta es la Prueba del Cristal. Esa esfera se lanzó sobre mí… pero antes de alcanzarme, explotó, no puede haber sido una casualidad, es muy posible que alguien nos esté viendo y controle estas Esferas.

Ambos miraron a su alrededor, pero no vieron ni cámaras ni ventanas.

En esto estaban que no se fijaron que una esfera azul descendía y se colocaba frente a la Teniente.

-¿Y esto?

- No sé. Pero si es como la de antes… te atacará pasado un rato.

- ¿Entonces qué hago?- preguntó Suzume con aprensión.

El hombre meditó un momento.

- Esa es la Casilla de la X, si hay que usar la espada…

Suzume apretó los labios, nerviosa y miró a Aizen; en ese momento no podía hacer nada más que esperar su resolución. En ese momento se dio cuenta de lo mucho que añoraba a Ichigo, aunque ella ya no era una niña y sabía cuidarse sola, estar cerca de su Capitán le hacía sentir…. Y ahora que él no estaba… proyectaba esos sentimientos en ese tipo.

No ¿Pero qué le pasaba? ¿Cómo podía pensar eso? Ella era la Teniente de la Decimoprimera División, la División especializada en combate. Pero había algo en ese hombre, algo que…

- …Suzume…- la voz de Aizen la sacó de sus pensamientos- Corta esa cosa por la mitad- ordenó.

En ese preciso momento la esfera se iluminaba y un cuchillo emergió de él y se precipitó contra la chica, pero antes de que este le alcanzara, algo lo golpeó e hizo que este explotara como lo había hecho la otra soltando una especie de corros de agua que les empaparon. .

Cuando Suzume levantó la cabeza pudo ver, la mano de Aizen que aún soltaba humo; el hombre jadeaba por el esfuerzo pero sonreía. Por lo menos había podido comprobar que era capaz de usar un Kido de nivel 30, algo era algo.

- ¿Estás bien?- preguntó.

- Gra-gracias- logró decir ella.

- Nada- en realidad no recordaba exactamente lo que había pasado, todo había sido tan rápido; había visto la esfera convertirse en un cuchillo y lanzarse contra la chica y, sin darse ni cuenta había usado el Hado 31.

Aizen se sentó en el suelo y Suzume hizo lo mismo.

- ¿Esa esfera era azul, verdad?- Aizen asintió- Y usted usó un Kido de fuego ¿Me pregunto si eso habrá tenido algo que ver?

Aizen levantó la cabeza y clavó la mirada en la chica, esta dio un salto atrás.

- ¿Qué he dicho?

El hombre se puso en pie con más facilidad que la primera vez y sonrió. Sí, desde hacía un rato lo sentía, se encontraba más fuerte ¿Tendría algo que ver con el Cristal?

- Lo probaré- dijo y lanzó un Shakkaho, contra una esfera amarilla que, en ese momento descendía hacia él; al hacer contacto, esta explotó soltando un montón de rayos en todas direcciones y, tras unos segundos, desapareció en otra nube de humo.

- ¡¿Y eso?!

- Es lo que me imaginaba- dijo Aizen, tosiendo- el color representa cada uno de los elementos, fuego, agua, rayo… me he equivocado de elemento y por eso ha pasado eso- explicó.

- La que vino hacia mí era azul y…. mi Zanpakuto es de tipo Agua ¿Entonces, de haberlo hecho bien….? La próxima vez lo haré sin dudar- Suzume pasó la mano por la hoja de su espada.

Aizen comenzó a dar paseos dentro de su casilla y a hablar con sigo mismo; Suzume lo miró un momento, hablaba casi en un susurro y era casi imposible entender lo que decía.

- ¿Está bien?- quiso saber.

En ese momento otra esfera descendía hacia Suzume. Esta era de color blanco y tenía el dibujo de una X.

- No dudes y hazlo, si fallas al menos sabremos a qué nos enfrentamos- dijo Aizen.

- ¡¿Por eso falló antes?! ¿Lo hizo apropósito?

Y, de un salto Suzume cortó por la mitad la esfera, esta simplemente desapareció como hacían los Hollow.

- Eso ha estado muy bien- dijo Aizen, cuando esta volvió a aterrizar en su casilla. Se nota que eres la Teniente de Kurosaki.

Suzume se giró para que no se notase que se estaba poniendo roja.

En ese momento, el suelo comenzó a temblar y la casilla que estaba frente a Suzume se iluminó y apareció el dibujo de una X-

- Vaya, así que eso pasa cuando aciertas- dijo Aizen- muy interesante.

Mientras, en otro lugar.

Los 4 Shinigami se colocaron frente a sus tableros.

- ¿Y ahora qué?- quiso saber Toshiro.

- ¿No hay instrucciones?- cuestionó Ichigo.

Un momento después una esfera descendió del techo y se colocó en el centro, justo delante de los dos equipos.

- ¡¿Y esto?!- exclamaron todos.

Y como para responder a la pregunta, esta se abrió y un rollo de pergamino salió de ella y comenzó a desenrollarse en el aire. Los Shinigami se miraron, incrédulos.

- Vaya ¡Un Rollo que se desenrolla sólo! Y yo pensando que ya lo había visto todo!- sonrió Airun. Momo asintió.

"Reglas"

"Sólo uno de los jugadores puede tocar las piezas"."

- ¡¿Y para qué nos hacen ponernos por parejas?!- se quejó Ichigo.

- Cálmate Kurosaki- dijo Toshiro- y veamos que pasa.

"Reglas"

"El compañero del jugador tendrá que guiarle

mientras este coloca las piezas en su sitio"

"Pista: el tablero representa aquello que el jugador alberga en

lo más oculto de su corazón"

- ¡¿Guiar?! Eso no suena nada bien- exclamó Ichigo.

Airun y Momo se sonrieron.

- Jeje, creo que vamos a ganar- rio Momo, chocando la palma con su teniente.

- Es verdad- corroboró Airun.

- Mmm, espera, puede que haya algo más- dijo Toshiro.

Como respondiendo al comentario del Capitán, más letras aparecieron en el rollo.

"No, no hay más"

- Vaya ¡Un Rollo que responde a lo que decimos! ¡ yo que creía haberlo visto ya todo!- exclamó Airun.

- ¿Y ahora qué hacemos?- preguntó Ichigo, observando la caja con desconfianza.

- Pues no sé. Airun, coge una pieza a ver que pasa.

- Vale- Airun metió la mano en la caja y extrajo una de las piezas que hasta ese momento eran casi transparentes y esta se volvió de un tono rojizo- Vaya ¡Una pieza que cambia de color ¡Y yo que creía haberlo visto ya todo!- reiteró Airun.

Una gota estilo anime cayó por la nuca del resto de personajes.

- ¿Y ahora que hacemos con ella?- cuestionó la joven Shinigami.

Momo se volvió y miró el tablero, en este habían aparecido los contornos de un puzle.

- Creo que hay que colocarla- dijo Momo.

- Sí, pero… ¿Dónde?- siguió cuestionando.

- No estoy segura, espera que lo voy a mirar.

Y momo se inclinó sobre el tablero.

Por su parte, Ichigo y Toshiro discutían sobre como debían proceder.

- Bueno ¿Y cómo lo hacemos? ¿Las pones, tú o yo?- quiso saber Toshiro.

Ichigo miró la caja con desconfianza y al final, metió la mano en la caja y tomó una de las piezas, que en su caso se volvió blanca.

Según su mano tocó la pieza, la sala se volvió negra.

- Ku-Kurosaki ¿Estás bien?- quiso saber Toshiro, preocupado

Mientras, Momo había localizado el lugar donde iba la ya mencionada pieza y, con gran maestría, la que otorga la convivencia con una persona ciega, le indicó a su Teniente donde tenía que colocarla. Cuando Airun la dejó en el tablero, esta se iluminó, dando a entender que estaba bien colocada.

- Ya va una- dijo Momo, contenta- continuemos así.

Airun asintió y cogió otra pieza. Esta se volvió de un tono similar, con una parte oscura por arriba.

- Justo encima de la anterior.

La joven la colocó.

- Bueno, ya van dos

Mientras, Aizen y Suzume:

Suzume avanzó y se colocó en la siguiente casilla.

- Bueno- dijo Aizen- ahora es mi turno.

Unos segundos después, una esfera roja descendió frente al hombre. Un Shakkaho y esta desapareció y Aizen pudo avanzar.

- Bien ¿Y ahora qué?- quiso saber Suzume.

- Creo que las cosas se pondrán más difíciles a partir de ahora- dijo Aizen.

Y tenía razón. Un rato después, dos esferas blancas descendieron frente a la chica.

- Pártelas- ordenó Aizen y Suzume se dispuso a cumplir la orden. Tras eso, la joven pudo avanzar un poco más.

- Ya casi estoy en el medio- informó la chica.

- Eso parece- corroboró Aizen- Ahora voy yo.

Dos esferas rojas hicieron su aparición.

- Vaya rollo, sólo uso un Kido, es demasiado sencillo

Usó el ya mencionado Kido y se colocó junto a Suzume.

- Bueno, por ahora…

- No te confíes- la interrumpió Aizen,- lo más seguro es que cada vez sean más esferas y de colores más variados. Las blancas con la X hay que cortarlas por la mitad, las rojas desaparecen con el Shakkaho… pero supongo que también aparecerán azules, amarillas como viste antes y… será mejor que actives tu Shikai por si las moscas.

Suzume asintió y se dispuso a activar su Zanpakuto. Aizen la observó mientras lo hacía y suspiró, recordando cuando él utilizaba la suya y se preguntó donde estaría y si Kyoka Suigetsu le guardaría rencor por lo que había hecho. Bueno, ya se preocuparía por eso después, ahora tenía que concentrarse en lo que estaba haciendo.

Se miró las manos, cada vez que se veía forzado a usar su Kido… sonrió, cada vez le resultaba más fácil hacerlo y… ¿Sería cosa del Cristal? ¿Cada prueba que superara lo volvería más fuerte? Desde luego así se sentía él, al atravesar la Primera Barrera el Sello de Urahara se había debilitado un poco ¿entonces, si atravesaba todas las barreras…?

- Bueno, ya casi hemos llegado al otro lado- comentó Suzume.

- Yo no lo tengo tan claro- dijo Aizen, señalando el suelo.

Suzume observó como la siguiente casilla con la X no estaba frente a ella, si no a un lado.

- Ya me lo olía yo- sonrió el hombre- Esto se empieza a poner interesante.

Mientras: Airun y Momo.

Airun, con ayuda de Momo, ya había colocado casi ocho piezas y ya se podía ver lo que parecía una esfera redonda rodeada de otra esfera de color negro. Momo no tardó nada en darse cuenta de que se trataba de un ojo de Hollow, pero prefirió no comentar nada; esa Esfera había dicho que ese Puzle rebelaba lo que había en la mente/corazón del jugador y… conocía demasiado bien a su Teniente como para saber que, aunque no lo dijera en voz alta, no podía olvidar lo que había sucedido aquel día.

- Capitana- la voz de Airun la sacó de sus pensamientos.

- ¿Si?

- La pieza, que ¿Donde la pongo?

- Sí, perdona, arriba la derecha.

Airun obedeció.

- ¿Ocurre algo Capitana?

- No, nada, tranquila. Venga, continuemos y terminemos este puzle cuanto antes. Suzume nos espera.

- Y Aizen también.

- ¿Puedo saber por qué ese interés repentino?

Airun no respondió.

-Venga, continuemos, ya casi está- dijo Momo, tras un momento.

Momo conocía el secreto de su Teniente y sabía que el Hogyoku podría devolver su ojo a como era antes, pero Momo sabía que esa sólo era una parte. No conocía el pasado de Airun, ella nunca hablaba d ello y, si alguien lo mencionaba, la joven sólo se quedaba callada y se molestaba, pero Momo sabía que toda la gente que, en un principio habían sido sus amigos, la habían rechazado debido a su intenso Reiatsu y que, por eso se sentía cercana a Aizen, quien tenía una historia parecida.

Aizen y Suzume.

La cosa se les estaba empezando a complicar. Las Casillas se dirigían a los lados en ved de seguir recto, distanciando temporalmente a los dos personajes.

- Esto no me gusta- comentó Suzume- ¿Qué hacemos ahora?

- Seguir y ganar la partida- respondió Aizen, divertido.

- Me toca a mí- dos esferas descendieron frente a Suzume; una azul y otra roja.

- Espero que lleves bien el Kido.

- Aprobé con buena nota- dijo la chica, lanzando un Shakkaho a la esfera.

Luego usó su espada para lanzar una onda de agua contra la esfera restante.

De nuevo avanzó hacia la pared, alejándose más del hombre.

Una Esfera roja y otra morada descendieron frente Aizen.

- ¡Vaya, cambiamos de color! Ya era hora.

- ¡Morada! ¿Qué Kido puede ser?

Aizen sonrió y tras usar un Shakkaho, se detuvo un momento y se concentró. Tras un momento exclamó.

- ¡Hado 54, Haien!- inmediatamente después, una hola de energía de color morado surgió de las manos de Aizen e impactaron en la esfera, destruyéndola.

Suzume lo miró impresionada. En su estado y había usado un Kido de Nivel 50. Sin embargo, esto había agotado a Aizen, quien cayó de rodillas, jadeando.

- ¡Impresionante!

- Gra-cias…

Aizen se puso en pie y se miró las manos. Sí, se sentía un poco más fuerte, cada vez que usaba un Kido se obligaba a extraer Reiatsu de su interior y… si lograba superar esa prueba y todas las demás…

La prueba se complicaba. Tras cosa de cinco minutos, tres esferas aparecieron frente a Suzume. Una azul, una roja y otra azul.

Logró hacerlo por los pelos. Aizen notó que cada vez tardaban menos en iluminarse, lo que significaba, menos tiempo para pensar y reaccionar.

- Bueno, veamos que aparece ahora- dijo Aizen, mirando a su alrededor.

Las esferas aparecieron, una roja por delante, una morada por un lado y otra roja por el otro.

- Ahora dan vueltas- acabó con una roja- Sí, ya sabía yo que esto se complicaría ¡Haien! Y ahora…- en ese momento una punzada de dolor en el pecho lo detuvo en seco y le hizo soltar un grito ahogado. Se llevó la mano al lugar donde estaba el Hogyoku y sintió como se mareaba.

Suzume se sobresaltó al escuchar el gemido y quiso ir a ayudarle, pero algo se lo impidió.

- Déjame pasar, tengo que ayudarle- bramó la chica, desesperada.

El hombre cayó de rodillas al suelo; en su cara se dibujó una mueca de dolor. No era la primera vez que El Hogyoku daba señales de vida desde que habían atravesado la Primera Barrera, pero sí de esa manera tan intensa. Cerró su ojo y respiró hondo y se concentró en el Hogyoku.

- ¿Qué te pasa?- pensó para sí.

- Ya queda muy poco.

- ¿Para qué?

En ese momento, sintió como si algo muy caliente lo golpease y se acordó de la esfera roja y giró la cabeza justo a tiempo de ver como una bola de fuego se abalanzaba sobre él. Trató de concentrarse en el Hogyoku y deseó que apareciera algún tipo de barrera, pero no hizo falta, pues, en ese momento una esfera de agua lo envolvía y lo protegía de la explosión. Tras unos segundos el vapor de agua resultante comenzó a llenar la sala.

Sintió como la espalda le escocía y comprobó que tenía un corte en el brazo izquierdo, con el que se había protegido la cara, que goteaba un pequeño hilo de sangre.

- Si pudiese usar el Hogyoku podría curarme de inmediato. Mierda, maldito Urahara.

- ¿Está bien?- preguntó la voz de Suzume.

- Sí, tranquila- respondió el hombre- ¿Has sido tu la de la Ola de Agua? Gracias, justo a tiempo.

- Menos mal. Pero ahora no veremos las esferas ¿No puede usar algún Kiido para despejar esto?

El hombre meditó un momento.

- Sí, espera- se puso en pie y dijo- Hado 58, Tenran- y un fuerte viento comenzó a soplar, dispersando el vapor creado por la explosión.

- Gracias- suspiró la chica, observando al hombre, le sangraba levemente el brazo izquierdo y, aunque estaba un poco girado, pudo ver un gran agujero en su espalda que dejaba al descubierto un trozo de piel en carne viva.

- ¿Continuamos?- sonrió el hombre.

Nota de la Autora:

Bueno, menudo final de capítulo, espero que os haya gustado. En el siguiente, completaremos esta Prueba y continuaremos hacia el Cristal.0