En el capítulo anterior…
—Te advertí que no te aparecieras —Gray, furioso de la repentina aparición de esa mujer y, además, con el mismo niño que Loke le había mostrado, no podía hacer otra cosa que echarla de ese lugar. No era momento de que Natsu se enfrente a eso… de hecho, hubiera querido que jamás lo hiciese— Vete ya, Saya —acercándose a esa mujer la tomó del antebrazo para jalarla del local. No estaba siendo lo verdaderamente rudo que debería porque tenía consigo al niño.
La mujer se dejó llevar sin protestar, sólo que realizo un poco de resistencia para quedar justo frente a Natsu para decirle una cosa.
—Nos veremos de nuevo —con eso último, la paciencia de Gray se agotó y usó más fuerza de la que debería para alejar a la misma arpía que se había desaparecido y reaparecido de la nada y, además, para arruinar la vida que estaban construyendo ellos.
.
.
.
Capítulo 14
—El… —luego de varios minutos en silencio, donde nadie presente se atrevía a hablar, ni siquiera los empleados del local que lograron ver la escena de Gray sacando a la mujer y el pequeño del lugar, Natsu fue el primero que reacciono— Tenía… él tenía… ¿cabello rosado? —sí, ese color era demasiado llamativo como para no notarlo. Después de todo era despistado, pero no hasta el punto de ignorar a la criatura y el color de cabello insinuante que poseía.
—No saques conclusiones apresuradas, Natsu —se acercó Loke para guiarlo hacia unos lugares libres, lo más alejados posible de personas para hablar con su amigo. Se confiaron demasiado y lo peor pasó, Saya había aparecido nuevamente ante su amigo y no estaba sola.
El peli-rosado se dejó guiar hasta cierto punto, porque luego se percató en los semblantes de sus amigos no parecían estar exactamente muy sorprendidos con volver a verla.
—¿Por qué ustedes…? —ya ni tenía que completar la pregunta, todos entendieron su confusión.
—No sobre pienses las cosas —explicó Gray mientras intentaba nuevamente incitarlo a caminar, sólo que causó una reacción contraría.
—Ese niño… ella… ¿ustedes...? —su mente estaba tratando de digerir todo lo que lograba comprender por las reacciones de ellos.
—No lo creímos —comenzó explicándole Sting, ya dándole la respuesta obvia que ya tenía— Esa mujer no es de fiar, justamente por eso no te dijimo— sin poder terminar de decir algo más, Natsu dio por entendido que no quería escuchar más al levantar la mano.
—No quiero escuchar nada ahora — mientras se giró, les dio a entender que no quería siquiera su compañía… de hecho, no quería la de nadie. Sin decir más, abandonó el lugar bajo la mirada preocupada y frustrada de sus amigos.
—Al menos sabemos que no irá a buscar a esa tipa… —dijo con cierto aire de alivio Sting, una vez que su peli-rosado amigo no estaba a la vista.
Claro que no iba a buscarla, tuvo demasiado ese día como para también enfrentar lo que obviamente tenía que hacerlo.
—¿Esta bien dejarlo así? —preguntó Lisanna, quien intentó ir tras él, pero fue retenida por Gajeel.
—Si te pones a pensarlo, sí. Es la primera vez que no intenta ponerse su máscara… aunque eso signifique que necesita aislarse de nosotros —explicó Gajeel mientras abrazaba a su amiga que derramaba lágrimas de impotencia… sí, estaba llorando por su amigo y por su vieja amiga… y por la criatura que venía con ella. Todo se había complicado.
—Sólo le dejaremos un corto tiempo a solas… si no viene a buscar respuestas, iremos a dárselas —le tranquilizó también Loke con media sonrisa— Tranquila, ese puede verse como un musculoso sin cerebro, pero no hará nada tonto —intentó bromear con aquello, ganándose una mala mirada de parte del resto, al menos consiguió cambiar un poco el ánimo ahí también.
—Por cierto, Gray… ¿dijo algo esa mujer cuando la sacaste? —preguntó el rubio mientras se deshacía el nudo de la corbata, ya se sentía ansioso.
El nombrado al escuchar la pregunta sólo suspiro al recordar todo el autocontrol que reunió para no tratar a esa mujer como se merecía…
…
—Discúlpame, Gray. Te he hecho esperar mucho tiempo —se disculpó Hana mientras salía de la empresa donde trabajaba.
—No, nada de eso. Gracias por acceder a reunirte repentinamente —su casta sonrisa le dio mala espina a ella. De hecho, esa sensación la tenía desde que le llamó ese medio día pidiéndole encontrarse por un tema urgente.
Ambos se dirigieron hacia un café algo cercano de ese lugar en silencio, después de todo, no era un tema fácil de tratar.
Hana se sentía cada vez más ansiosa porque el semblante serio qué el mostraba mientras conducía.
Una vez que llegaron al lugar, agradeciendo que no había muchas personas, sólo por el hecho de que no estaba de humor para tolerar a gran cantidad de personas, tomaron asiento lo más alejado posible de las pocas personas existentes en ese lugar para esperar por el pedido de café para ambos.
—Por favor, dime que ocurre. ¿Sucedió algo con Natsu? —preguntó temerosa, claramente lo que diría estaría relacionado con el peli-rosado, por algo querría hablar con ella después de todo.
—Saya regresó —expresó como si se odiara a sí mismo por dar las malas noticias.
Hana tardó 5 segundos en reaccionar, reconociendo el nombre de la exnovia de Natsu.
—¿Qué? —pregunto con incredulidad, no creyendo que aquello sea cierto. No obstante, sabía perfectamente que él jamás "bromearía" con la vuelta de esa mujer— ¿Qu-qué quiere? Espera… ¿y-ya se encontró con Natsu? —aquello sí que era alarmante, él no podía volver a verla… esa mujer era una manipuladora de primera, según Gray.
—Hay algo que no te dije cuando te hable de ella, porqué pensé que realmente no era verdad y que no se atrevería a venir aquí, pero… me equivoque —admitió derrotado mientras se pasaba una mano por el pelo con pesadez.
—¿Y… qué es? —presentía que la llegada de esa mujer era sólo la punta del iceberg que tendrían que sobrepasar.
—Ella se había contactado con Lisanna y había venido a verme hace no mucho tiempo, primero diciendo que tenía que encontrarse con Natsu… pero, la segunda vez, informando que… él era padre —aquello la dejó completamente helada. ¿Natsu con… un hijo? Era imposible. No, en realidad no lo era, pero si era algo que esperaba que este acompañado con "es broma". Para su intranquilidad, no lo tuvo.
—Espera… espera un segundo —pidió ella al ver que quería volver a hablar. No aceptaba que aquello fuese cierto, no al menos sin pensar lógicamente, porque si llegase a ser verdad y si Natsu aún podía sentir algo por ella… Definitivamente su relación se daría como terminada— ¿Cómo sabe que es niño o niña es hijo de Natsu? Además… puede estar inventándolo todo sólo para volver a acercarse a él, a ustedes.
—Ella regresó con un niño poco más grande de 3 años y… —al verla tan afectada se sintió de alguna manera aliviado, temía que por la llegada de esa mujer se diera por vencida en su relación. Definitivamente no podía dejar que la relación entre el peli-rosado y la peli-negra acabase— No es nada seguro, pero tiene el cabello pálidamente rosado —admitió sintiéndose mal por, ahora, notar que aquello también le dolía.
Todo aquello era difícil de procesar, podía notar por sus cambios faciales que todavía estaba procesando todo aquello.
Su pedido llegó y ni se inmutaron ante ese hecho, estaban demasiado consternados por aquello como para darle real importancia a ese café.
—Natsu aún no ha hablado con ella, sólo se apareció frente a todos sorpresivamente este medio día y… dijo que debían hablar. Aunque, cuando la saque, se mofó al decir que nuevamente Natsu y ella se verían.
—¿Cómo se atrevió a decir aquello? —preguntó indignada de escuchar aquello— Pero, lo más impórtate, ¿cómo está él? —atinó a preguntar al darse cuenta que si ella sentía un sinfín de cosas, él debía estar peor.
—Se dio cuenta que nosotros estábamos enterados de esto ya… al menos, que ella planeaba volver a la ciudad. Se enojó sin demostrarlo realmente, por ello se marchó sin decir nada, pero tranquila, está en su departamento y sólo. Tampoco tiene la cabeza de ir con ella en este mismo instante.
Hana, al escucharle, empezó a negar con la cabeza levemente, deseando que todo ello fuera una mentira.
—No debieron dejarle solo —le indico con cierto reproche, en esos momentos, menos que menos debían dejarle solo, teniendo a aquella mujer tan cerca.
—Era mejor dejarlo así, no podía fingir, se notaba que estaba enfadado con nosotros por ocultarle lo que sabíamos. Tampoco quería agarrársela con nosotros realmente, por eso quería estar solo.
—¿Entonces yo…? —no hacía falta preguntar más, se entendía que quería saber si aquello también era aplicado a ella.
—Te pido que no vayas a verlo personalmente, al menos no en lo que resta del día. Envíales mensajes, por favor, eso sí, pero no llames. Será más fácil que te conteste por texto —aconsejó/pidió el Fullbuster.
Ella, dudosa de lo dicho, accedió. Después de todo, él lo conocía más que ella.
—Y otra cosa… no debes preocuparte, Natsu no te dejará por esa mujer, ni aunque ese niño sea suyo. No al menos que tu desees terminar con él… A menos que tu lo quieras así —casi preguntó lo último, queriendo saber si Hana apoyaría a su amigo en esa situación difícil en su vida.
—Claro que no quiero terminar con él… lo amo, a pesar del corto tiempo, realmente me enamore de él. Y, aunque me duela, si su felicidad está con esa mujer —
—Nunca digas eso —le interrumpió Gray enojado porque ella haya pensado en esa ridiculez, a su parecer— Él no la perdonará, ella sólo trae la desgracia, nunca podrá hacerle feliz a él o a alguien. Por eso tú tienes que estar ahí con él en todo momento, tienes que hacerle saber a él que estas a su lado y demostrarle a esa tipa que jamás podrá acercarse a Natsu de nuevo. Recuerda que no se sabe si ese niño es realmente de él. Y, sea cual sea el resultado, tú tienes que hacerle saber a Natsu que le apoyas siempre.
Al escuchar las palabras de Gray tomó más valor y fuerzas para alejar todo pensamiento de que Natsu querría volver con su ex y terminar con su relación. Por ello, asintió decidida, tenía que mostrarse más fuerte para Natsu y para esa mujer, no iba a permitir que le arrebaten su felicidad.
…
Cabello rosado… Sí, ese niño tenía el cabello ligeramente rosado.
Ni rubio o negro, era rosado.
Bien… puede haber muchas explicaciones, tal vez se le cayó un bote de pintura… o era una reacción alérgica… o era genético.
Sin abandonar esos pensamientos, Natsu se levantó de su lugar como resorte. Desde que había llegado a su hogar no había conseguido sacar de su mente a esa mujer y niño que vio ese medio día.
¿A qué había vuelto si se fue por…? Bueno, no tenía ganas de nombrarlo o pensar siquiera en él.
¿Había vuelto por él? Aquello sonaba como una broma, ella fue quien se encargo de terminar todo y ahora… ¿Quería ahora hablar… o, acaso, quería volver con él?
Negó incontables de veces al pensar eso, claro que eso no iba a ocurrir. Esa persona quien más daño le hizo y no iba a ser tan débil como para que lo vuelva a hacer.
—Miau… miauuu… —su gato, Happy, insistentemente le llamó la atención. Cuando le observó le vio mover su cola de una forma insinuante, claramente tenía hambre.
—¿Tienes tanta hambre? Acabo de darte de —antes de que pudiese decir más se percató que estaba a oscuras salvo por la luz que entraba por su ventanal que daba a la calle.
Ya era de noche y estaba a punto de decir que recién acababa de darle de almorzar a su pobre gato.
Por un momento se concentró en ir y darle de comer al peli-celeste felino. Él no tenía ni hambre, ni ganas de salir o encontrarse con nadie.
Extrañamente se sentía más cansado de como si hubiera estado ejercitando todo el día.
Se dejó caer en el sillón mientras miraba a su gato degustar su alimento como si no lo hubiera hecho hace mucho tiempo… ¿Es que no le había dado de comer cuando llegó?
No, incluso había llegado a su departamento antes de ir hacia lo de Lisanna. Su gato era un comelón de primera, eso ocurría.
Rompiendo con la burbuja que había creado para dejar de pensar en todo lo ocurrido, su celular sonó por primera vez en el día indicando que había una llamada en la espera.
No iba a contestar, pero notó que no era nadie que le iba a insistir con hablar sobre ese tema, sino era Lucy.
—¿Acaso Lisanna le dijo algo…? —se preguntó todavía dejando sonar el móvil.
Para su sorpresa, el aparato dejó de hacer ruido y bastaron segundos para recibir un mensaje por parte de la rubia.
¿Y si era importante?
Ahora sí tomó el móvil y se sorprendió al ver mensajes de su novia y algunos de sus amigos.
Decidió no verlos en ese momento, realmente no tenía ánimos de hacerlo, pero decidió que vería los mensajes de Lucy y Hana, ambas no sabían nada y no tenían la culpa de su humor.
—Natsu, ¿estás bien, te encuentras en casa? Imagino que quieras estar solo, pero quiero saber al menos que estas bien… Estoy aquí si quieres desahogarte, todo se va a solucionar. Me tienes a mi y a tus amigos. Te quiero.
El mensaje la primera vez que lo leyó le sacó una sonrisa, esa mujer se preocupaba más de lo que pensaba por él. Pero, cuando leyó por segunda vez, se hizo más evidente un hecho… y era que parecía saber algo, no, más bien, parecía saber sobre su ex y su regreso.
¿Cómo podía saber si él no le…?
Gray. No tenía que darle más vueltas a ese asunto, Gray era el único que pudo haberle dicho todo.
Suspiró cansado. Ahora, ¿cómo vería a Hana sabiendo que está enterada de algo de su pasado… o de todo?
Sin contestar el mensaje de su novia, porque no tenía idea de qué decir, se fijo en los mensajes de Lucy, rogando que no saliese con algo similar que Hana
—Natsu, lamento molestarte tan tarde —¿Era realmente tarde? Pues su reloj marcaba las 11 y media de la noche… y podía ser algo tarde, ahora que lo menciona— pero recibí esta tarde tu obsequio. De verdad no debías, menos tomarte la molestia de enviarlo aquí. Pero, de todos modos, esta precioso, gracias. Me gusto mucho. Espero que te encuentres bien, te envío saludos y deséame suerte, me toca la primera guardia aquí y ya está muy movido.
Aquel mensaje lo terminó de leer con una sonrisa, imaginándose a la rubia en con mucho trabajo… no era de extrañar a esas alturas que podía encontrar con gran posibilidad en el hospital o en una conferencia. Dio todo para ser doctora y estaba disfrutando de su oficio.
Sin pensar realmente lo que estaba haciendo, se dispuso a llamarla, sabiendo que no estaría precisamente descansando.
Tardaron sólo un par de pitidos para escuchar a una Lucy algo animada.
—¡Natsu! No debías devolver la llamada, no quería molestarte tan tarde —hasta parecía ser regañado por haber hecho algo sin su permiso.
—No es una molestia, Lucy. No pude contestarte porque el celular quedó en modo vibrador. Espero yo no molestar en tu guardia —aventuró un poco avergonzado, no había pensado en su trabajo.
—No me lo vas a creer, acabe de ayudar a una mujer a dar a luz ¡A un niño! Esto es lo más increíble que me sucedió en lo que llevo de guardia.
—¿F-fuiste partera? —al escuchar el dar a luz a un niño inevitablemente pensó en Saya y ese pequeño que tenía como hijo. Aquello le hizo tragar duro.
—Así es… estaba aterrada, no es mi especialidad como tal y su esposo resultó ser un colega de aquí, un neurocirujano. Él parecía más aterrado que yo, pero gracias a Dios había enfermeras que ya atendieron partos con anterioridad y todo salió bien.
—Es bueno escucharlo… hiciste un gran trabajo a pesar de que no es tu área —le felicitó mientras sonreía levemente. Ahora no podía sacarse de la mente que su ex también había pasado por eso para dar a luz a… al pequeño peli-rosado.
—Gracias, de verdad esta fue una gran experiencia. Ahora entiendo que el llanto de un recién nacido es el sonido más hermoso que se pueda escuchar —se la escuchó un tanto melancólica, hasta podía imaginársela con una sonrisa tenue— Pero, quitando este hecho, el resto transcurrió sin sorpresa.
—Siempre trabajando más que descansando… ¿se puede saber a qué hora llegaste ahí? —el tonó algo acusador era el mejor que pudo utilizar para desviar el tema levemente.
—Mh… pues, esta mañana.
—Aja, y ahora, ¿a qué hora entraste al hospital? —por su tono de voz utilizado, podía sentir que temía decir hace cuanto estaba trabajando. La atrapo.
—Puede que esta mañana a las 8 de la mañana… y, ahora, hace más de dos horas… ¿tal vez?
—¿Cómo es eso que dos veces…? —ni se molesto en esperar respuesta, seguramente ni descanso y otra vez volvió.
—Antes que digas algo contra mi ética de médico y mis acciones, descanse varias horas antes de volver a entrar al turno de noche. Además, esta vez fue una situación especial porque se enfermó el de guardia y necesitaban cubrir el puesto como sea.
—¿Por qué será que se enfermó…? —el sarcasmo en su voz lo hizo lo más obvio posible. Claro que tarde o temprano cualquiera iba enfermar si no descansaba bien, y Lucy estaba en camino de ello.
—Natsu, descansé, te lo puedo asegurar… hasta esta tarde pude recibir el obsequio que me enviaste en el hotel. Me gusto, gracias de nuevo por ello.
Al escucharla feliz por el obsequio que le dio, algo tarde, se sintió mejor y con ánimo mejorado.
—Lamento haberme tardado y, antes que lo digas de nuevo, sí, tenía que enviártelo. Sé que, en ese lugar y en esta época, el frío es bastante crudo. Aunque no tenga unos gustos refinados a la hora de comprar ropa… cuando la vi supe que a ti te iba a quedar perfecta —antes de que pudiera medir sus palabras, ya había hablado y se auto-reprendió. ¡Aquello podía sonar hasta insinuante!
—Pues, si te presentase a mi hermana y madre dirían que tienes un gran gusto por la ropa. De verdad me encanto, gracias.
—De nada —pudo decir sin agregar nada más que un suspiro, su mente estaba en mil cosas cada que no encontraba palabras… y era peor cuando hablaba sin medir lo que decía.
—Entonces, dime, ¿cómo te la pasaste el sábado? Disculpa si tome prestados a Liss, Gajeel y Sting, pero—
—Tranquila, no sabíamos que ya habían hecho planes por tu ida, así que no te preocupes… al contrario, gracias por estar con Lisanna más que nada, realmente esta muy feliz desde que te conoció. No tenía una amiga así desde —repetía, odiaba cuando hablaba sin medir lo que decía. Es decir… Lucy no sabía nada y…
—¿Sigues ahí, Natsu? —no se percató realmente que se quedó un gran tiempo en silencio, repensando en Saya— ¿Sucede algo?
—No, digo, sí, sigo aquí… bueno —¿para qué le diría a Lucy sobre su mal pasado? No quería molestarle con sus problemas, pero…
—Sabes una cosa, la respiración es un buen aliado a la hora en que uno se encuentra con cargas. Sí, es claro que estamos respirando, pero a lo que me refiero es la respiración pausada, concentrada solamente en eso. A mi me ayuda cada que terminó con una cirugía, ya que es un momento crucial para determinar si realmente todo puede volver a la normalidad.
—¿De verdad? —preguntó Natsu algo esperanzado, quería calmarse un poco, quería sentir que el nudo en su garganta se fuese, quería poder respirar sin sentir un peso opresor e inquietante.
—¿Quieres intentarlo? —preguntó ella con una voz dulce, como si con un niño hablase, por lo que sólo afirmó con un casto "ajam"— Bien… primero quiero que relajes tus músculos, no tenses absolutamente nada, sea que estés parado, acostado o sentado. ¿Listo? —nuevamente una afirmación sin palabras salió de Natsu— Lo siguiente que aremos es tomar aire por la nariz y aguantaremos unos 30 segundos la respiración y luego exhalaremos calmadamente ¿de acuerdo? —ahora, sin esperar respuesta, ambos se quedaron en silencio por el tiempo indicado, concentrándose en contar mentalmente— Tal vez no lo sientas, pero tu corazón palpita levemente irregular, lo calmaras tomando calmadas y pausadas respiraciones, sin agitarte— ambos siguieron con las instrucciones y nadie volvió a decir nada por casi un minuto, lo suficiente como para dejar a Natsu en blanco— ¿Funcionó algo?
—Realmente lo hizo —admitió el peli-rosado con una sonrisa en su rostro, al sentirse más tranquilo— Gracias por compartir esto conmigo, creo lo adoptare cada que me sienta ansioso.
—Me alegra escuchar ello. Si te sientes bien haciéndolo, entonces no dudes en hacerlo
—Entonces… ¿puedo compartir algo contigo también? —preguntó, temiendo que dijera que no.
—Por supuesto, Natsu. Si quieres hacerlo y te puede hacer sentir mejor, estaré encantada de escucharte —esa mujer era sorprendente, ni se molesto en preguntarle si estaba bien, pudo notarlo al solo escucharle. Con el último rastro de sonrisa que causó en él por sus palabras, suspiró para cerrar los ojos y pensar por donde podía comenzar.
…
Una semana había trascurrido desde que había visto a su exnovia… ¿Tuvo tiempo para pensar lo suficiente y, a la misma vez, dejar de hacerlo? Sinceramente, no.
Ni su trabajo resulto efectivo como vía escapatoria para poder estar tranquilo por un tiempo.
Las salidas con Hana realmente no las disfruto ya que pensaba que en cualquier momento podía aparecerse Saya. Se sentía mal por arrastrar a la peli-negra a su pasado, pero cuando ella misma confesó que sabía todo su pasado con la rubia, no sabía cómo sentirse realmente.
Gray le había proporcionado toda la información y de alguna manera eso le desagrado. Sí, se sentía raro, a poco gusto que ellos dos hablaran de su vida, más aún, de los peores momentos de ella, y que actuasen por su propia cuenta.
No obstante, no estaba enojados con ellos. Realmente no debía tener esos sentimientos sobre ellos, después de todo sus actos eran buenos, querían apoyarle y acompañarle en lo que se vendría, aunque la manera en lo que hayan hecho no sea la mejor.
También había hablado con sus amigos de todo lo que sabían sobre Saya y confirmó su sospecha visible, regresó porque decía tener un hijo suyo.
Tampoco estaba enojado con alguno de ellos, sino herido por creerle tan inestable como para no poder manejar ese asunto.
Inestable no, pero perdido sí. ¿Cómo podía enfrentarse a la idea de ser padre de un niño de tres años…? ¿Se había perdido tanto tiempo de estar sin él…? ¿Era realmente suyo y no de su hermano? ¿Sólo quería que convivieran como padre e hijo, o tenía otras intenciones ella?
—Natsu —Hana había llegado hace unos minutos, pero al verlo tan metido en sus pensamientos decidió esperar un poco antes de llamarle.
Habían quedado en encontrarse en esa tarde para volver a sus rutinarias sesiones de entrenamiento para demostrarle a todos y a él mismo que nada había cambiado realmente.
—Hana, ¿acabas de llegar? —preguntó levantándose de la máquina de hacer ejercicio, cosa que no estaba realizándolos desde ya hace minutos anteriores, y mientras le regalaba una sonrisa mientras se acercaba a ella.
—Así es. Veo que ya comenzaste —preguntó con la misma sonrisa ella. Notaba que él estaba haciendo un esfuerzo para verse normal, seguramente porque aún en su mente había rastros de los pensamientos que le aturdían, por ello ella también haría lo mismo.
Luego de unos comentarios casuales, ambos se dispusieron a concentrarse en la rutina que tenían, hablando cada cierto momento sobre cómo estuvo su día, prácticamente.
—Vaya, mi pareja favorita esta junta. Creo que ni un día pueden estar separados —medio bromeó Gray mientras llegaba junto a la amiga de Hana, Rebeca. A esas alturas era claro que la peli-roja y el Fullbuster tenían una relación de amigos con derecho, por eso mismo a veces llegaba a hacerle visitas a su trabajo.
—Pero miren que lindos y adorables están —dijo la mujer, causando un leve sonrojo en la pareja que estaban algo juntas porque Hana siempre no comenzaba bien con las máquinas— No venimos a quitarles su tiempo de calidad, sólo queríamos decirles que cuando terminen podemos ir a comer a un nuevo restaurante que queda cerca de mi trabajo. Realmente es muy bueno —invitó la mujer algo ansiosa, quería que la relación de su amiga sea normal y el regreso de la ex de Natsu no le estaba haciendo las cosas fáciles, mucho menos luego de todo lo que le contó la de ojos ámbar.
—No lo sé, ¿qué dices, Natsu? —preguntó dudosa de que quiera pasar mucho tiempo con muchas personas, aunque una de ellas sea su mejor amigo. En toda la semana que estuvo se recluyó de algunas invitaciones y no quería ella ser que le ponga entre la espada y la pared.
—Por mi esta bien, creo que quiero probar nuevas comidas —accedió con una sonrisa al ver lo considerada que era su novia para con él. Tenía que parecer más entusiasmado por ella— Creo que debo aprovechar que mi doctora no está cerca viéndome y darme unos gustos culinarios —comentó con ganas de bromear, cosa que causó efecto contrario en los tres presentes.
A Gray y Rebeca les cayó fatal la mención de Lucy, mientras que Hana se sintió algo incómoda. Lo "bueno" fue que todos lograron esconder bien sus reacciones.
—¿Tanto te controla esa mujer? —preguntó la peli-roja, demostrando cierto recelo a la hora de hablar de la doctora.
—Me cuida, es todo. Siendo sinceros, la conocí porque me salvó la vida —le confesó, pensando que esa mujer no conocía esa historia. Que equivocado estaba, claro que la sabía— y se volvió una gran amiga.
—Demasiado rápido, diría yo —comentó Gray con la clara intención de señalar su… poco agrado hacia la doctora. Aquella confesión fue apoyada por Rebeca, pero Hana no pudo hacer lo mismo, ya que notó un cambio en el semblante de Natsu y supuso que notó la intención que tenía Gray al decir aquello.
—Pero puede pasar —decidió apoyar ahora a su novio, aunque realmente apoyaba al peli-azul.
—Bueno, de todos modos, ella no está aquí y tampoco irá a cenar con nosotros. Puede dejar de controlarte, no es tu madre o novia para que lo haga —le sonrió con suficiencia Rebeca, dejando en claro el no deseo de verla esa noche y de que no era nada más que una mera amiga.
Dando por terminada el entrenamiento que retomaron luego del encuentro de opiniones de la amistad que tenía Natsu y Lucy, los cuatro se dirigieron hacia un restaurante que servían comida india en esa ocasión, ya que según la experiencia de la peli-roja, ella había probado comida mexicana la semana pasada.
Los primeros minutos la pasaron agradablemente, riendo y charlando de cualquier cosa. Mientras esperaban el pedido, Natsu tuvo la necesidad de ir al baño. Luego de unos instantes, se encontraba saliendo del mismo tranquilo. Cuando estaba en camino de regresar con sus acompañantes, una voz reconocida le detuvo, causando que se congelase en el lugar instantáneamente.
—Realmente eres tú, Natsu —Saya, que se encontraba a sus espaldas, afirmó con una sonrisa al haberle reconocido.
Se giró lentamente. Había imaginado con encontrársela en cualquier momento, pero en ese instante bajó la guardia. Realmente se concentro en tratar de disfrutar de la noche y la cita con su novia y amigos.
Cuando miró sus ojos, pudo sentir una corriente que le recorría todo el cuerpo. Su corazón empezó a latir más rápido, esa reacción hace años no lo tenía.
—Creí haber visto a Gray y suspuse que también podías estar aquí… la verdad, no busqué encontrarte, pero creo que es mejor que no alarguemos este encuentro —habló ella mientras en ningún momento borraba su sonrisa de confianza de su rostro— Mucho más si ya has visto a Ryu.
Natsu sólo pudo tragar grueso, sabía que Ryu era el pequeño con el que le había visto hace una semana.
—¿Por qué tiene ese cabello? —preguntó exigiendo terminar con la tortura. Si bien suponía cosas y sus amigos le contaron todo, quería escucharlo de sus propios labios.
—Tú sabes porqué… pero te lo diré, para que no quede dudas —le sonrió fingiendo inocencia— Ese niño es tuyo y mío… es nuestro hijo.
La simpleza con la que dijo las cosas le aterró más que la misma noticia. ¿Tan sencillo era para ella decir tal bomba que era para él?
—Creo que necesitamos hablar… o hay cosas que necesitas escuchar —expresó la rubia, ahora suavizando la mirada.
No sabe cuánto estuvieron en silencio realmente, mirándose el uno al otro, pero la aparición de Hana rompió con el otro mundo que se había creado entre ambos.
—Nat-Natsu —y tomando su brazo con firmeza, Hana la acercó hacia ella.
Claro que ella conocía el rostro de la mujer que le hizo tanto daño a Natsu, Gray le había proporcionado una foto para advertirle sobre el acercamiento de esa mujer.
—Entonces… ¿me acompañaras? —preguntó Saya, mientras soltaba una risa, casi bufido, al notar la tensión del agarre de la otra mujer sobre el peli-rosado cuando dijo aquellas palabras.
—Él no ira a ningún lado contigo —la que levantó la voz y respondió fue la peli-negra, con determinación algo dudosa, ya que por dentro estaba temblando.
Saya no pudo evitar arquear una ceja al escucharla.
—Hana… —Natsu le tomó el agarre que tenía sobre él suavemente, indicándole que debía ir a hablar con esa mujer, pero al entender eso se encendieron las alarmas dentro de la de ojos ámbar.
—No, Natsu. Por favor —pidió con ojos cristalinos, haciendo más firme el agarre, mirándole suplicante.
No, no podía hacerle aquello a Hana. Estaba en una relación con ella y hacerle sufrir era imperdonable. Por ese motivo cedió ante el tirón que realizó ella con intención de hacerle andar.
—Sabes que hablaremos tarde o temprano, le guste o no a quien sea —eso fue lo último fue especialmente dirigido hacia la peli-negra, que buscaba centrar su atención únicamente en su pareja.
Nadie más pudo decir otra cosa, ya que la pareja se alejó de aquella mujer sin mirar atrás.
Cuando la rubia estuvo completamente sola, negó levemente mientras cruzaba los brazos y liberaba un suspiro.
—Natsu, ese camino es el incorrecto… ya fuiste por allí una vez.
…
—Romeo, que sorpresa verte aquí ¿llegaste solo? —preguntó Lisanna mientras veía cómo el feliz peli-negro se acercaba a la mesa que compartía ella junto al Redfox que habían ocupado para comer algo.
—No, mi abuelo está esperándome afuera —comentó mientras colocaba delicadamente una bolsa sobre la mesa ya desocupada de alimentos— esto lo envió Lucy, dijo que quería que tengan algunos de los que recibió de regalo por una mujer a quien le ayudo en su parto —explicó al ver la cara de sorpresa que ponía Lisanna y la sombra de sonrisa de Gajeel cuando vieron que se trataba de tres botellas de un vino extremadamente caras.
—¿Una embarazada le dio esto a ella? —sin creérselo bien, Gajeel aventuró a preguntar. Si hubiera sabido que también podía obtener vino tan bueno en un hospital, se lo hubiera pensado mejor al haber rechazado entrar a la facultad de medicina.
—Así es. En realidad, le regalo una caja, pero como no sabía que hacer exactamente, la mando para aquí y nos pidió que les trajéramos estos para que puedan disfrutarlo —terminó de informar el menor— La cara de mi padre y abuelo fue igual. Les encanto ese detalle —comentó gracioso al ver que la sonrisa de Gajeel se ensanchó libremente.
—Yo me quedo con uno —inmediatamente, abrazó a la botella que tenía en mano, dejando una escena graciosa de ver por parte de los otros dos.
—Mejor guardo estos para cuando estemos todos —inmediatamente, Lisanna quitó del alcance las botellas restantes, temiendo que su amigo decidiera que con una no era suficiente— Es un gran detalle de su parte, esperaremos a que este ella y lo disfrutaremos todos en una reunión.
Romeo sonrió gustoso al escuchar que también esperaban por la rubia, se notaba que la extrañaban.
—Como gusten. Bueno, es todo, tengo que irme.
—¿No quieres pasar un momento con tu abuelo y tomar algo? —pidió Lisanna, al notar que su presencia allí fue únicamente para entregar el regalo.
—No podemos ahora, mi abuela pidió que llegáramos temprano a casa porque tiene visitas y la verdad ya vamos muy tarde —sonrió apenado al recordar que en los videojuegos, con su abuelo, hicieron un poco de tiempo para evitar encontrarse mucho tiempo con las amigas de la esposa del hombre que esperaba fuera, ya que estar ahí significaría aguantar horas y horas de charlas— Pero prometo venir en estos días, pediré permiso o haré que me acompañe mi madre, ya que mi padre está ocupado con su nuevo cargo.
Sin decir mucho más, se despidieron prometiendo tener una agradable tarde juntos luego.
—A que pensaste que hubiera sido mejor seguir la medicina tal como lo hizo tu hermano, ¿verdad? —preguntó Lisanna al notar que nuevamente estudiaba fascinado por aquella bebida que ya ansiaba probar.
—Pensé que me habría tardado más en negar entrar a la facultad de medicina —le corrigió él mientras sonreía ladinamente— ¿Has hablado hace poco con ella?
—Los mensajes funcionan mejor, hay un poco de diferencia horaria y no quisiera que dejase de descansar por hablar por llamada. ¿Y tú?
—Hablamos todos los días, me cuenta de que le pasa en cada jornada. Creo que se metió de llenó en el trabajo —reconoció al recordar las conversaciones que tenían.
—¿Y si armamos otro grupo? Así evitamos que este siempre pendiente con cada chat. Te preguntó porque sé que odias estar en muchos grupos de chats, pero valdrá la pena —explicó la albina, esperanzada de que no se negara de lleno.
—Mh… también pensé en ello. Encárgate de armarlo, pero no sumes a nadie más. No quiero que Gray o cualquiera comience a pensar que evitamos estar con la novia de Natsu porque preferimos a Lucy —pidió. Ya lo último que faltaba es traer nuevamente ese asunto que se dio por terminado, ya tenían demasiado problemas con Saya.
—Me parece bien —aceptó Lisanna, algo sorprendida por lo fácil que había sido eso, aunque también lo era por aquella petición. Tampoco era que sumaría a Gray o Natsu, pero pensaba que el rubio también querría estar. Después de todo, ese sábado Lucy y Sting se llevaron como auténticos hermanos rubios. No obstante, también deseaba que aquello quedara entre ellos tres por el momento.
…
—Natsu, ¿qué haces aquí…? —la sorpresa de Loke al encontrarse con su amigo en la puerta de su casa a esas horas fue enorme. Primero temió que algo grave haya sucedido, pero luego percibió mucha seriedad nerviosa en él.
—Necesito pedirte un favor —cuando ambos se pasaron a sentarse en la sala, el peli-rosado pidió sin miramientos. No podía retrasar más una cosa y debía hacerla solo, pero necesitaba a alguien cerca para cualquier cosa que pudiese ocurrir. Su mente sobre-pensó mucho las cosas y se imaginó las peores escenas en su encuentro con Saya— A estas alturas, el que actuará más cuerdamente serás tú… necesito que estés en el lugar donde quede en verme con Saya. La enfrentaré sólo… pero necesito que esté alguien más en el lugar, solo para estar.
A Loke le sorprendió bastante aquella petición. Es decir, no había pedido algo tan delicado tan directamente hace mucho. No hacía falta preguntar el porqué de la petición, porque se podía imaginar la razón y, además, ellos también se sentirían más aliviados si estaban presentes o podían verlos hablar sobre el menor.
—Cuenta conmigo, Natsu. Eso ni debes pedirlo… es más, tal vez nosotros también hubiéramos pensado en seguirlos sin su consentimiento. No es porque no confiemos en ti, sino no confiamos con qué podrá salir ella… —mintió con el "tal vez", era claro que lo harían— Además, sé que ya lo has pensado y estoy seguro que ella es muy consciente que se debe hacer una prueba de ADN, para asegurarnos de tu paternidad… y de ver cómo llevaremos las cosas legalmente de ahora en adelante. No estas solo en esto, estamos todos contigo Salamander… —sonrió a lo último para demostrarle apoyo y buscar trasmitirle apoyo.
Buenas, probando...
Primero, perdón y evitar tomatazos porque, aunque me los merezca, no me llegan ._.
Bien, ¿cómo han estado?
Yo... sin palabras por muchas cosas y la verdad iba a actualizar hace semana pero la familia no me permite (en realidad, visitas y... trabajo extra, aunque siga de vacaciones)
En fin, espero que estén super bien... y si no, pues sigan adelante que toda prueba o dificultad la tenes que pasar porque la recompensa será enorme!
No se de a dónde salió esa energía (bueno, sí, de un versículo que leí ayer en la Biblia)
En fin, a comentar un pocos sus hermosos Reviews!
NadiaYJK: realmente el que primeramente iba a ser del team Lucy era Sting, pero salió con Gajeel y... me agrado como quedó. Y no nos adelantemos... pero si, shhh,,,
Valkiria-San: Las cosas estan como esas pavas u ollas al vapor que cuando no les prestas atención... ¡PUM! y mi cerebro no sé de a dónde saca tanto dramatismo, que como se va a desenvolver las cosas va a ser tipo... "¿qué, de a dónde salió eso?" Entiendes bien, muy bien, puede serlo... o no, quien sabe... (? Creo que todos los personajes más intervinientes en esta historia que se darán cuenta de algo a medida de su participación, llevarán una evolución. Y, obviamente, Natsu la hará... pensaremos "esta haciendo las cosas bien" pero no tanto. Para decirlo de otro modo, se pondrá los pantalones, pero sera manipulado para no ir por el correcto camino. Ya dije mucho. pd: ahora me pondré cronograma para actualizar. Bajo presión actuo mejor... aunque termine con ojeras, lo haré! porque hay nuevas historias que me emocionan hacer :3
hinata-sama198: jajajaj, justo en el kokoro llegó eso. Juro que los comentarios los leía cada vez para presionarme para actualizar y amaba leerlos, me hacían el día, como tu travesía de no poder leerlo, tranquila, con el tiempo que me tardo podías ir despacio. ¿Graylu? esos dos se llevan pésimo, por el peli-azul... ._. No, en serio, tenía que hacerlo antes de que termine el año o apenas comience el otro, pero se me acumularon los fics y pierdo el hilo de la historia. Pero, como ya adelante en el anterior comentario, pondré cronograma :3
aby2125: jajaja, antes de leer el *inserte* mi mente lo hizo automáticamente xD Rubios unidos jamás serán vencidos (? ¿verdad que Gajeel esta siendo un amor :3 ? Aunque cuando las cosas se pongan picantes, picantes, no será nada de nada color de rosas... ._. Si bien no adelante mucho... algo me dio pasó para ir apresurando las cosas porque se viene drama sin que termine el anterior... X) todos detestamos a Hana ;)
Tobitaka97: comparto eso contigo, pero hay muchas cosas que cambiaron en mi idea de seguir esta nada normal historia y gracias a cosas que puse sin pensaron me regalaron unos grandes dramones para disfrutar luego :3 el dramatismo nunca está de más (?
Tatiana: jajajaj, exacto Gray es un pillo... y, de lo otro, creo que se mostró aquí, no (?
hikaros: te recriminaría pero... mirame, me tarde yo más. u.u' Ces, te paso un comentario más arriba? xD estaba atrasando mucho ese hecho y hasta que no hicieran su aparición su ex el drama no podía avanzar... :3 abrazo!
Bueno, como adelante a algunas personillas allí arriba, el fic tendrá cronograma... y espero mantenerlo ._.
En fin, se suponía que actualizar antes, pero como me tarde, la próxima actualización será para la PRIMERA semana de ABRIL. ¿Mucho tiempo? Creanme que no... ._. pero buscaré actualizarlo y que sea un capítulo que contenga demsiado que amerite la espera.
Sin más, PERDÓN, PERDÓN, Y MÁS PERDÓN por la demora en la actualización.
¡Y muchas gracias por sus bellos Favs, Follows y Reviews, me hacen el día cuando los veo! :')
¡Nos leemos en la próxima!
pd: otra razón por la que no me encontraba en situaciones para actualizar es que emocionalmente estaba en un vaivén por el tema que en las fiestas sentí nuevamente la ausencia de mí tía... una persona que acostumbraba a verla casi a veces todos los días o mínimo una vez a la semana. Y, otro factor más no tan personal, pero que me dolió, me sacaron a Wonho de Monsta X, el grupo que escuchó para prácticamente todos los fics y capítulos y todo el fandom de Monbebe está día tras día, Hashtag tras hashtag para no dejar el caso impune por unos haters de mer... bueno, no insulto. En fin, unos datitos sobre mis meses anteriores n,n
Actualización: 21/02/2020.
