Hola a todos, gracias por la paciencia y seguir esta historia… quiero agradecerles por sus buenos deseos, ya estoy mucho mejor de salud y estoy deseosa de escribir MS unos capítulos que me tienen en vela hehehe. Chicas ya sé que Anthony es adorable en el anime y en este fic tiene una faceta "¡wuay!"… ya sé que Neil es intenso, pero no lo odiéis hahahaha bueno, solo un poco, pues aún no termina su intervención. Una de ustedes comento si mal no recuerdo algo así de que a Candy le falta un poco de inteligencia emocional hehehe bueno, tiene 22-23 años y pues, claro que le faltan un par de hervores hehehe intento hacer memoria y a decir verdad, pocos son los jóvenes maduros a esa edad. No lo era ni yo hahaha pero además, como es bien sabido que a veces necesitamos darnos golpes para madurar; podemos caer y levantarnos las veces que sea necesario para aprender la lección, lo prohibido es encariñarse con la piedra. Y finalizó diciéndoles que estoy preparando una sorpresa sobre la historia de Neil, Terry, Terry y quizás de Albert -este último aún no lo tengo muy claro hehehehe como es un personaje secundario, casi terciario- … en fin, que los voy escribiendo simultáneamente pero no verán la luz hasta que estén completos, no creo que pases de drabble o one shot hehehe algo así como una OVA que hacen para los animes pero para el Fics MS… pero tranquilas, les diré cuando leerlos para que así sepáis ¿Qué pasó con…? Ya que no tengo intenciones de incluirlos en la historia original. Ahora sí, les dejo con el capítulo que seguro estarán comiéndose las uñas. Saludos a ustedes que comparten sus comentarios "Eli, Abril-04 y Carolina Jiménez en Chiapas" Bsos mil Cherry.

Parte 19

Rescue me

El humor de Candy era el de los peores, estaba que trinaba, en plan "No me mires que reviento" o incluso quería subirse por las paredes del disgusto, cada vez que abría una puerta de la neveras buscando cualquier cosa que necesitase y encontrar los recipientes casi vacío o sin nada de nada, ni para untar el pan. Elisa lo había gastado y no había repuesto nada, cuando subía al altillo para sacar de las neveras de arriba tampoco encontraba algo, por lo que en menos de lo que cantas "Supercalifragilisticoespialidoso" debía reponer el mínimo para sacar varios pedidos.

La rubia daba portazos, tiraba las cosas sin mucha delicadez en la pica haciendo ruido escandaloso; el señor Ripoll levantaba la vista en dirección a cocina cada vez que escuchaba algo extraño. Cuando cantaba las comandas lo decía con tanta mala uva que no cualquiera se atrevía a preguntarle algo. A Candy le dolía la cabeza, su cuerpo se estremecía, no estaba muy fina pero ella debía resistir para sacar el turno adelante.

Cuando Elisa llegó fue cuestionada al instante por Angese, Ripoll escucho una parte del enfrentamiento, debido a que estaba tras la puerta cerrada de cocina

Ca- ¡Elisa! Si te gastas algo sabes perfectamente que debes reponerlo, hoy me encontré las neveras casi vacías

El- si están vacías es porque ayer tuve mucha faena y terminamos muy tarde

Ca- pues si no pensabas reponer nada debiste apuntarlo al menos en la pizarra y no hubiera estado dando palos de ciego pensando que habían cosas y resulta que no estaban ni las reservas, ni eso siquiera te dignaste en avisar

El- ¿para qué? Si eso lo podías hacer tú perfectamente que tienes más tiempo

Ca- aaahhhwww ¡no estoy para tus idioteces Elisa! Yo tengo no tengo tanto tiempo libre como te imaginas, tengo mucho trabajo, no estoy para cachondeos

Sr.R- ¿se puede saber qué son esas voces?

El- ay señor Ripoll, que bueno que aparece

Sr.R- ¿qué sucede Elisa?

El- es Angese que está toda histérica porque dice que estaban las neveras vacías, pero no es verdad, simplemente tiene ganas de pelear

Ca- ¡oohhh… eso sí que no Elisa! No te pienso consentir que quieras tergiversar las cosas a tu conveniencia, cuando tú misma acabas de confesar que dejaste las neveras vacías porque te dio la gana

El- yo dije que tuve mucha faena

Ca- ¡serás embustera! ¿Cómo puedes tener tanta cara dura y mentir con facilidad?

El- no estoy mintiendo… mire señor Ripoll, esto es exasperante, ni siquiera he tenido tiempo de cambiarme y esta mujer ya está queriendo pelear conmigo ¡así no se puede trabajar!

Ca- ¡eres tú quien manipula las cosas y te quieres hacer ahora la víctima!

Sr.R- ¡ya basta! Angese, será mejor que te marches

Ca- ¡Y tanto que pienso Marcharme! No pienso seguir tolerando semejante atropellamiento a mi persona ¡NO ESTOY YO PARA AGUANTAR TONTERÍAS!

Candy sube los escalones y los deja sorprendidos por su reacción, Elisa disimula una sonrisa de satisfacción pero al señor Ripoll no puede negar que ella está diferente, y que acaba de comprobar que si hubiera tenido problema con alguno de los chicos sin duda se habría dado cuenta. La rubia siente que su corazón le late como un bombo y que su cabeza le sigue el ritmo de platillo, su cuerpo le tiembla y las fuerzas que había obtenido por el chute de adrenalina de la discusión, ahora la empezaban a abandonar… se sujeta con fuerza del pasamanos porque siente que en cualquier momento las piernas le pueden fallar… las cosas empiezan a moverse cada vez más y el suelo parece de goma a cada paso, antes de que pueda cruzar las puertas del local ve una figura que le obstaculiza el paso, levanta la vista un poco y reconoce esos ojos celestiales instantáneamente

Ca- es… estás aquí…

Le dedicó una ligera sonrisa y de presto todo se oscureció… las manos de él fueron ágiles y la sostuvieron antes de que se estrellara en el suelo, los camareros del local se quedaron de piedra cuando presenciaron la escena, pero el caballero no les dio tiempo a reaccionar y se la llevó.

Condujo veloz hasta el "Hospital Clínic" y nada más verlo entrar atendieron a la joven; le hicieron una exploración completa, descubriendo la razón de su dificultad para respirar, revisaron sus signos, la pobre tiene cuarenta de fiebre. Le suministraron unos medicamentos por vía venosa y la dejaron con suero en una camilla, corrieron la cortina derredor de ella para darle más intimidad y su acompañante espera a que despierte de un momento a otro.

Ca- juuummm la cabeza me pesa… juuummm alguien está acariciando mi cabeza…

Suelta un largo suspiro antes de abrir los ojos, las imágenes de los días pasados se atropellan una tras otra intentando recordar ¿qué ha pasado y dónde está?

Ca- cujum cujum… ¿en dónde estoy?

JA- hola pequeña ¿cómo te sientes?

Ca- Albeert juuummm ¿eres tú?- entonces no lo soñé, era él quien me sonreía dulcemente – auch auch ¿en dónde estoy Albert?

JA- cuidado te puedes sacar la vía donde te están suministrando el suero, estás en el hospital pequeña, te han puesto unos medicamentos para bajarte la fiebre, te sacaron muestra de sangre para hacerte unos análisis urgentes

Ca- ¿qué?

JA- me diste un buen susto mujer, pensé que te habías disgustado de verme pero al sostenerte, me di cuenta que no estabas bien por eso te traje al hospital

Ca- lo siento no era mi intención preocuparte

Por un instante se hace el silencio, Albert la observa detenidamente cada rasgo de fatiga en su rostro, un nudo se formó en la boca de su estómago de imaginar cualquier cosa que podría haber estado padeciendo Candy a tal punto de hacerle sufrir tanto, otra vez, y ella estaba sola… se reprochaba en sus adentros haber permanecido esos años en el extranjero.

Ca- Albert, pero ¿cuándo llegaste a Barcelona? ¿Por qué no me dijiste nada?

JA- llegué hoy, quería darte una sorpresa y tu hermana me dió la dirección del restaurante

Ca- aahh… -"esa", o sea que con ella has mantenido comunicación pero conmigo no

JA- Candy, perdóname por haberte dejado sola tanto tiempo

Ca- estás de coña ¿no? Sabes perfectamente que no hay nada que perdonar, tú has hecho mucho por mí, tengo una deuda enorme contigo

JA- juuummm no sé yo, que tan bueno haya sido si al final has terminado en un hospital

Ca- tampoco exageres, es pura casualidad que justo el día que apareces me tienes que llevar al hospital, estos años atrás he sido fuerte como un toro, ya verás que no es nada y nos vamos pronto a casa que de seguro querrás descansar

JA- hehehehe

El hombre agradece la intención de animarlo por parte de la rubia, en eso se acerca el doctor y le dice los resultados y los medicamentos que debe tomar. Después que le dieron el alta Candy pudo recostarse en su cama y dormir como una marmota, puede que quizás el hecho de saber que su amigo estaba cerca había hecho que dejara de fingir fortaleza y dejarse consentir por él. O simplemente permitirle purgar un poco su sentimiento de culpa por haber estado en África por dos años trabajando con "Médicos Sin Fronteras"

Albert estuvo pendiente de ella en todo momento, la fiebre remitía de vez en cuando pero siempre volvía, incluso debía despertarla para que se tomara la medicina y bebiera algo; muy seguramente todo el fin de semana la pasará en cama sudando la fiebre.

Angese recibió varias llamadas pero la única que contesto él fue cuando vio en la pantalla el nombre de "Ponny Jefa"

JA- hola

Po- ¿Angese?

JA- lo siento, pero en este momento ella no se puede poner al teléfono ¿quiere dejarle algún recado?

Po- ¿no se puede poner al teléfono? Soy Ponny, le estoy llamando porque hace media hora debería haber llegado a trabajar, esto no es normal en ella llegar tan tarde al restaurante

JA- lo siento señora Ponny, pero Angese no puede ir a trabajar hoy ni en varios días, está en cama enferma con Neumonía

Po- ¿de verdad? Me gustaría que me tuviera al tanto de su evolución y que me llame en cuanto pueda

JA- por supuesto, muchas gracias por llamar

El domingo por la tarde Carolina se acercó para recordarle que se celebra una fiesta para la conguito y se sorprendió al ver a ese hombre alto, a primera vista de brazos fornidos y atlético, cabellera castaña clara casi rubia y unos ojazos azules preciosos; vamos todo un tipo apetecible, casi comestible. Pero luego recordó que era el mismo chico guapo con el que llegó el primer día que se mudó al edificio, Albert muy amable le explicó que estaba en cama enferma.

Como costumbre en su cuerpo, Candy se levanta temprano el lunes, como zombi intenta dirigirse al lavabo para prepararse e ir a trabajar, su amigo la escucha hacer ruido y la intercepta a medio camino

JA- ¿se puede saber qué haces? No pensarás ir a trabajar, sabes perfectamente que no estás en condiciones, que se apañen los del bar sin ti, los enfermos deben estar en la cama

Ca- ¡Albert! – jolines, me siento empanada – no es nada, solo quiero ducharme un poco, me siento pegajosa

JA- es normal, llevas dos días sudando como cerdo la fiebre, está bien, date una ducha rápida mientras cambio las sábanas, luego te tomas la medicina

Ca- gracias

Candy siente su cuerpo entumecido, adolorido, casi atrofiado, le duele moverse cuando debe hacer los gestos para pasarse la esponja por todas partes. Coge un pijama limpio, bebe lo que Albertico le da y vuelve a caer presa del sopor y la fiebre, esos medicamentos le están haciendo sacar todos los virus. Finalmente ya el miércoles tiene mejor cara y puede levantarse de la cama, su amiga Carolina y el Baby fueron a visitarla para saber cómo seguía

Ca- muchas gracias por venir Carolina y Baby, pero estoy bien, no debéis preocuparos, Albert cuida demasiado bien de mí

BB- ¡ay, mi amor! No veas que mal me puse cuando Carolina me dijo que estabas en cama y con un adonis de enfermero ¡quería ser tu o ponerme mal para que también cuide de mí! Por favor dame de tus virus para que ese papasote me haga caso

Ca/Ka- hahahaha

BB- pero bebé no te rías, sabes perfectamente que a mí me gustan tal y como es este, grande, forzudo, alto… awwww mi amor ¡que se me caen las braguitas! Hahahaha

Ka- Baby eres un caso, primero deberías preguntar si está soltero

BB- ¿no me digas que tiene pareja?

Dos pares de ojos observan detenidamente a Candy en espera que suelte toda la información

Ca- ¿¡quéeeee!? A mí no me miren, pregúntenselo a él mismo que ahí viene

Albert traía una bandeja dos cervezas bien frías, una coca-cola y manzanilla con miel y limón para Angese, como buen anfitrión atendiendo a sus invitados

BB- muchas gracias guapo, ven siéntate a mi lado y háblanos de ti

JA- hehehe espera que saco algo para picar y me siento con ustedes

El rubio regresa de la cocina con galletitas saladas, olivas, queso y jamón para compartir

Ca- muchas gracias Albert

Ka- madre mía Angese, este hombre es un tesoro, te cuida y atiende como una reina

Ca- hahahaha no te montes historias que no son Carolina

Candy, toma la coca-cola con la intención de darle un buen sorbo cuando él la ve y la toma de la muñeca impidiendo el gesto

JA- ¿se puede saber qué haces?

Ca- nadaaa, voy a beber esto ¿por qué?

JA- Candy has estado todo el fin de semana con fiebre, no puedes tomar cosas frías, por eso te traje el té

Ca- ¡Albert, por favor! Me apetece mucho, además si lo dices porque tengo irritación en la garganta, ¿acaso no recomiendan hielo cuando tienes una inflamación? Pues en este caso es lo mismo

JA- Candyyy, esto es muy diferente

Ca- ¡qué va! Si el frío sirve para el tobillo de seguro me ayudará para la garganta

JA- Candy, "No" es no, y dame eso, no pienso permitir que bebas algo frío después de lo mal que la he pasado cuidando de ti, no quiero que vuelvas a recaer

Le quita el refresco de la mano y le entrega la taza, la rubia sonríe ante el gesto paternalista que utiliza con ella, le saca la lengua y da un pequeño sorbo

BB- ¡aayy, que lindoooo! Yo también quiero que cuides así de mí tío

Ante la cara de espanto del rubio por el comentario del Baby todos rompieron en carcajadas, es verdad que no está acostumbrado a las locuras del Baby; ante la agitación por las risas a Candy le empezó un ataque de tos, sentía como algo se le removía en el pecho, rápidamente se levanta y va hasta el lavabo, siente que se ahoga, Albert va tras ella y la encuentra vomitando. Siento algo viscoso y desagradable salir de su boca, su cuerpo convulsiona ante los espasmos que hace para sacar todo, el rubio le da suaves palmaditas en la espalda, esperando a que termine.

Ca- aaggg… por favor, no quiero que me veas en este estado

JA- tranquila pequeña, he visto cosas peores

Un par de arcadas más y siente que finalmente ha sacado todas sus tripas

Ca- qué desagradable… buaa… me siento fatal, sin fuerzas

JA- es normal, casi no has probado bocado estos días, vete a la cama y te prepararé un caldo

Ca- gracias

La ayuda para que se acomode en el colchón y sus amigos llegan para despedirse

BB- mi amor, espero que te mejores pronto, nosotros nos vamos para que puedas descansar, ya otro día regresaremos para celebrar el cumpleaños de la conguito

Ca- gracias Baby, yo te estaré esperando con ilusión

Ka- cuídate mucho mi niña y cualquier cosa no dudes en llamar a mi puerta

Ca- claro sí Caro, gracias por todo… además me tienes que contar como te sale la vista con el juez, ojala y el padre de la Elly no te lo ponga difícil para entregar la custodia

Ka- claro que sí preciosa, yo te cuento todo, de momento me ha pedido vernos para que lleguemos a un acuerdo entre nosotros antes de vernos con el juez, pero no me decido a verlo aún, tengo que pensarlo muy bien

Ca- claro que sí ¡no seas tonta y te dejes convencer solo por cuatro duros que te ofrezca! O peor, ni vuelvas con él

Ka- tranquila, que eso lo tengo claro, yo con ese mujeriego sinvergüenza no voy pero ni a la esquina

Ca- bien

La morena le da un beso en la frente antes de salir, el Baby le da otro y le aprieta la nariz, ambos sonríen y dejan descansar a Candy, necesita reponer fuerzas de unos días y emociones tan agotadoras