28 de Diciembre, 1993, 10:33 am.

—¡Harry, Theodore, Thomas! ¡En la sala familiar, ahora!

La voz de Severus resonó por la Mansión Prince con fuerza. Harry frunció el ceño en confusión mientras que Teddy se estremecía de miedo. Aunque desde que Teddy se había ido a vivir con ellos ya había recibido algunos regaños, nunca había escuchado la voz de su padre cuando él estaba enojado, como al parecer lo estaba en ese momento; era raro, ya que Harry en realidad y por primera vez no había hecho nada. Harry le sonrió mientras lo abrazaba por los hombros, saliendo de la habitación del menor dónde habían estado jugando.

—Tranquilo, papá no nos golpearía— vio a Tom saliendo con el ceño fruncido de la habitación que ahora era de él en la Mansión, a la izquierda de la de Harry y al frente de la de Teddy. Harry frunció el ceño mientras los tres caminaban juntos hacia las escaleras—. Claro, a menos que decidas poner tu vida en peligro para salvar al mundo... La vida es injusta— lloró, logrando sacar una pequeña sonrisa de Teddy.

—¿De verdad se atrevió a llamarme "Thomas"?— farfulló Tom con molestia. Harry le sonrió.

—A ver si te decides, ¿Thomas o Tommy?

—¡Tom!— el mayor le envió una mirada envenenada a Harry y se dirigieron rápidamente hacia la sala familiar, donde Severus estaba esperándolos en la puerta con los brazos cruzados, junto a un Remus bastante divertido.

—O entrenan a esa máquina de desastres o comenzaré a experimentar todas y cada una de las pociones existentes con partes de perro— Severus comenzó a alejarse, dirigiéndose hacia su oficina con paso veloz—. Acomodarán y limpiarán todo sin magia, y al primero que me entere que haya sacado la varita...— Severus los miró de reojo, sus ojos brillando en amenaza, antes de entrar en su oficina y cerrar con fuerza la puerta.

Los tres chicos parpadearon dos veces antes de dirigir su mirada al salón familiar, y...

Oh.

Duque, como habían decidido llamar al pequeño cachorro, estaba durmiendo plácidamente en una jaula que estaban seguros que Severus había transfigurado para mantener quieto al pequeño. A su alrededor, sin embargo, parecía que había ocurrido un terremoto: el árbol de Navidad estaba en el suelo y varios de los adornos parecían estar mordidos, los almohadones de los sofás estaban esparcidos por el suelo y uno o dos de ellos estaba completamente rotos, dejando un desastre de plumas a su alrededor, y en el suelo frente a la chimenea había un pequeño charco, que los niños supieron no era agua.

—Muy bien, chicos— Remus habló mientras se acercaba para tomar la jaula donde Duque estaba con cuidado y una sonrisa—, arreglen este desastre y luego podrán seguir haciendo lo que quieran hasta el almuerzo.

—Pero...

—No, cachorro— su papá negó con la cabeza y lo miró con una ceja alzada, aunque su sonrisa no se borró en ningún momento—, limpiarán esto, y no hay peros.

Harry se tragó un insulto y asintió, bajando los hombros. Tom se cruzó de brazos a su lado mientras que Teddy ya comenzaba a levantar algunos de los adornos navideños que se habían salvado. Remus se fue hacia la cocina luego de un pequeño asentimiento y Harry suspiró, mirando a Tom, quien le devolvió la mirada.

—No pienses que voy a limpiar el desastre que provocó lo que tú trajiste.

—¡Tú lo nombraste también!— Harry lo apuntó con un dedo y frunció el ceño cuando vio que el mayor se acomodaba en el sofá individual que se había salvado de Duque. Cuando estaba por quejarse, Teddy habló a su lado, mirando a Tom con tristeza y el cabello negro ceniza.

—Tom, por favor— Tom miró a Teddy con una ceja alzada—, no quiero que el señor Snape me quite a Duque. Mi...— Teddy respiró profundo y bajó la cabeza, y Harry vio cómo Tom fruncía el ceño y se incorporaba levemente—... mi padre biológico siempre me decía que ni siquiera un animal me querría nunca, y Duque es tan amoroso conmigo... No... no quiero perderlo.

Los tres quedaron en silencio unos segundos, Tom y Harry mirando a Teddy con precaución, temerosos de que se largara a llorar. Segundos después, Tom suspiró con resignación mientras se levantaba y comenzaba a ayudar con el salón. Harry miró a Teddy levantando su cabeza y mirando con una gran sonrisa a Tom, antes de que el mayor negara con la cabeza.

—Si vas a sonreír aunque sea espera a que te dé la espalda— Tom se inclinó y recogió un almohadón roto para luego dejarlo como nuevo sobre el sofá grande. Harry le frunció el ceño y Tom se encogió de hombros—. Severus dijo sin varita. No necesito una varita, muchas gracias.

—Pero no quiero hacer sentir mal a los demás— Teddy interrumpió la respuesta de Harry, mirando mal a Tom antes de seguir juntando los adornos. Harry resopló.

—No tienes que hacerlos sentir mal porque sí— replicó Tom—; los haces sentir mal así obtienes lo que quieres.

—Pero no es necesario que lo hagas— Harry levantó con un poco de esfuerzo el árbol caído antes de sonreírle a su hermanito—. Sólo tienes que poner carita de perro pateado para que papá no sea duro contigo por si algún día haces algo muy loco.

—Como pelear contra trols, Señores Oscuros, animales de clasificación cinco, gente que es mayor y más poderoso que uno mismo...— los tres dirigieron su vista hacia la puerta que conectaba con el comedor, donde Remus estaba apoyado en el marco de la puerta con los brazos cruzados y viendo a Harry con una ceja alzada—. A menos, cachorro, que Severus te haya castigado injustamente por algo y que yo no me haya enterado.

—Esta es una conversación de hermanos, papá— se quejó Harry, su rostro levemente sonrojado al escuchar sus pequeñas aventuras.

—Están enseñando a Teddy a engañar a sus padres, cachorro— Teddy miró con culpa a Remus y éste le sonrió—. De todas formas, no serviría. Conmigo tal vez, ¿con Severus?— el hombre lobo rió negando con la cabeza—. Severus sólo te sigue la corriente, cachorro.

—... no siempre— Harry siguió su trabajo ayudando a Teddy, mientras Tom se encargaba de limpiar la orina y de desaparecer las plumas del suelo con un movimiento de manos.

—Harry, Severus es un Slytherin— dijo Tom, aburrido—. Y si mal no tengo entendido, era uno de los mejores mortífagos, sin siquiera serlo realmente. ¿Crees que un niño, hijo suyo o no, además de ser un Gryffindor, podría engañarlo sólo colocándole una cara de tonto?

—¿Sabías que el sombrero seleccionador me dejó elegir entre Slytherin y Gryffindor?— mintió Harry con una sonrisa arrogante mirando a Tom—. Simplemente elegí Gryffindor por si algún día tengo que mostrar la otra cara de...

—Qué sueños tienes para tener trece años— interrumpió Tom con las cejas alzadas, mirándolo. Harry frunció el ceño antes de sacar a Tom de su mente con un fuerte sonrojo.

—¡No te metas en mi mente, maldito animal!

Harry se lanzó sobre Tom en un rápido movimiento y ambos terminaron en el suelo, con Harry tratando de golpear el rostro de Tom mientras éste esquivaba con facilidad los golpes. Teddy se encogió de hombros y miró a Remus, quien le devolvió la mirada y le guiñó un ojo, extendiéndole una mano. Teddy se acercó a Remus con rapidez y tomó su mano con fuerza; a Teddy le encantaba Remus, y desde que lo conoció se lamentó el no haberlo tenido en su vida desde siempre.

—¿Quieres ayudarme a cocinar, cachorrito?— Remus lo guió hasta la cocina con paso calmado, ignorando que Tom y Harry estaban luchando de la manera muggle en el salón. Teddy asintió con felicidad—. Muy bien, tenía pensado hacer pastel de papa. Me encantaba de niño— Remus miró a Teddy—. ¿A ti te gusta?

—Nunca lo probé— Teddy se encogió de hombros antes de sonreírle—, aunque seguramente me encantaría.

Familia Snape Lupin

17:43 pm.

Harry se acercó hacia el escritorio de su padre arrastrando los pies y la mirada baja. Su papá lo miró con una ceja alzada mientras rodeaba el escritorio y se arrodillaba frente a él.

—¿Y ahora qué, mocoso?— cuestionó Severus levantando su rostro con suavidad y mirándolo a los ojos. Harry sorbió con la nariz mientras Sev le limpiaba las lágrimas que caían por sus mejillas.

—Papi...— Harry se apoyó contra su padre aprovechando que estaban casi a la misma altura y acomodó su rostro contra el cuello de Severus, abrazándolo por los hombros.

—¿Qué sucedió, Harry?— la voz de Severus sonó preocupada mientras rodeaba al niño con sus brazos sin dificultad.

—¿Tú me quieres a pesar de todo?

—Por supuesto que sí, mocoso— Severus entrecerró los ojos cuando Harry suspiró con alivio sobre su cuello y luego se apartó un poco, quedando frente a frente. Harry miró el cabello de su padre y sonrió ligeramente con los ojos húmedos.

—Tienes un poco de cabello blanco.

—¿Por qué será?— Severus apretó un poco la espalda de su hijo con advertencia, haciendo que Harry sonría más—. ¿Qué sucedió Harry? ¿Por qué lloras? ¿Ya has dormido tu siesta?

—Oye...— Harry se sonrojó furiosamente al ser tratado como un niño pequeño, pero bajó los ojos y asintió levemente, ignorando la pequeña sonrisa de su papá—. Simplemente tuve un mal sueño.

—¿Quieres hablar de ello?

Harry recorrió el rostro de su padre y luego tomó su cabello, atado en una coleta un poco más arriba de su nuca, y lo estiró brevemente. Su papá frunció el ceño por la molestia, pero no le reprendió, y Harry suspiró mientras negaba con la cabeza y volvía a acomodarse en el abrazo de su papá. Severus no dijo nada, aunque sabía que Harry había soñado algo malo relacionado con él, ya que normalmente siempre buscaba su consuelo de la misma forma que lo hizo en ese momento. Besó la cabeza de su hijo unos segundos y luego apretó un poco más su abrazo.

—Te quiero mucho, Sev.

Remus entró en la oficina con tranquilidad, una bandeja de té flotando detrás de él que dejó en el escritorio con suavidad. Volvió para mirar a sus chicos y acarició con ternura el cabello de Harry, quien levantó la mirada para verlo.

—¿Bien, cachorro?

Harry asintió y le sonrió levemente.

—Ahora sí.

Familia Snape Lupin

ajsjjsjaj perdón, pero tenía muchas ideas de la linda familia y todavía no puedo ponerlas bien en palabras uf.espero que les esté gustando cómo va la historia uwubesos y cuídense