Parte 20
Te Confieso… Te Lastimo.
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Inevitablemente, Candy observa cada gesto que hace Albert al cuidar de ella, es muy atento, solícito y detallista… esto lo que hace es lastimar su corazón, quisiera que quien hiciera todo eso fuese Anthony y no él, todavía le cuesta digerir todo lo que ha pasado desde que recibió la llamada de ella insultándola; siempre se había esforzado en demostrarle que lo quería, y en el momento que más lo necesitaba ya no estaba.
JA- me alegro ver que estás mejor Candy
Ca- gracias por tus atenciones Albert, me sabe tan mal haberte ocasionado tantos inconvenientes
JA- en absoluto pequeña, lo hice con mucho placer… y dime ¿qué ha sido de ti todo este tiempo que he estado fuera?
Ella traga grueso al escuchar la pregunta, quisiera esconderse bajo las sábanas, huir, esquivar la bala, pero es imposible, están solos, en total silencio y comodidad, él está sentado a su lado en la cama esperando la respuesta.
Ca- hehehe un par de cosas… cuando me sugeriste que fuera a trabajar con mi hermana pensé que era una gran idea, que podríamos estrechar lazos después de tanto tiempo separadas
JA- ¿lo lograste?
Ca- en un principio pensaba que sí, pero… mmm no sé, me temo que ha pasado algo que ha roto cualquier indicio de amistad entre las dos
JA- ¿por qué lo dices?
Ca- hace un par de semana estuvimos sacando el turno juntas y me dio la sensación que era una completa desconocida para ella, fue muy fría
JA- lamento que se dieran las cosas de esa manera
Ca- umm umm, no es culpa tuya, quizás nunca podremos vencer esos prejuicios que tenemos, ella seguirá creyendo que yo le robe el amor de sus padres y yo que Anny es la consentida de las dos
JA- ¿y qué más ha pasado? ¿Sales con alguien?
Ca- ¡jodeeeer! Justo en la llaga ¿debería contarle todo? – bueno, con Neil hemos quedado como amigos… pero después conocí a otra persona, de verdad que intenté tener algo con él, bueno la verdad es que yo creía que éramos pareja, bueno se supone que estábamos pero no
JA- no te sigo
Ca- juuuuummmm… te puedo resumir que estuvimos saliendo por mucho tiempo, pero al final lo hemos dejado, lo nuestro es imposible
JA- ¿de verdad? ¿Tan insalvable es la relación?
Ca- sí
JA- lo siento mucho… ¿y qué piensas hacer ahora?
Ca- ¡ay, Albert! Ni te imaginas, he tenido problemas en el trabajo, el día que llegaste al restaurante, acababa de discutir con Elisa, que es la cocinera del turno de noche y el jefe presenció todo, bueno aparte del hecho de que esa mujer le ha dicho que yo estoy peleada con todos los camareros y repartidores, nada más lejos de la realidad… pero como ella lleva diez años trabajando ahí, le creen más que a mí
JA- entiendo
Ca- no ha sido fácil estos últimos días, la verdad ya no disfruto tanto ir a trabajar
JA- ¿no te gusta?
Ca- ¡oh claro que sí! Simplemente que ya no me gusta el ambiente de la "Perla", además el jefe me ha despedido
JA- ¿de verdad?
Ca- ehh… creo que sí, claramente me hizo ver que estaba más del lado de Elisa que mío
JA- veras Candy, el sábado te llamo Ponny, preocupada porque no habías llegado a trabajar, eso quiere decir que te esperaban
Ca- Albert ¿crees que debería regresar?
JA- eso es algo que debes decidir tú misma, debes considerar los pros y contra de seguir trabajando ahí y pensar ¿qué vas a hacer? decidas tanto si sigues como si no
Ca- es que no lo sé… tengo miedo… a nivel personal te puedo asegurar que me encanta la cocina
JA- ¿de verdad?
Ca- sí hehehe… para lo negada que era en un principio, te puedo asegurar que en un abrir y cerrar de ojos me fascino, Ponny ha sido muy buena enseñándome, le cogí tan rápido el tranquillo que a la hora de servir todo era coser y cantar, por mucha faena que haya cuando le pillas el ritmo todo sale estupendo
JA- me alegra ver que te gusta
Ca- sí, pero también está el hecho de que trabajar con Elisa es un completo infierno, a veces creo que me deja todo lo de preparación a mí para no tener que hacer nada, aparte que también se inventa cosas para perjudicarme directamente frente del jefe, es un estrés total
JA- bueno, puedes considerar otras opciones Candy, seguir en el área de hostelería o regresar a estudiar medicina
Ca- ¿medicina? Como… juuummm en un principio esa era la idea, eso había empezado a estudiar antes de que se me desmadrara la vida… pero lo hice porque sabía que él estaba estudiando eso… no sé si realmente esa sea mi vocación
JA- debes de reorientarte Candy, trazarte un camino y seguirlo, es verdad que cuando dejaste Estados Unidos renunciabas a una vida, pero eso no quiere decir que no puedas empezar una… o ¿piensas regresar a Chicago?
Ca- ¿regresar? - ¿dónde está él? Ni de coña… no soy capaz de verle la cara, no sé si lo he perdonado o superado… simplemente guardé todo en una caja, lo cerré con cadenas y candado, lancé la llave en un abismo sin fin, levante un muro e intenté ignorar que alguna vez Terreuce Grandchester existió
JA- pequeña, sé que todo esto puede parecer abrumador, pero debes pensar un poco en esto… mientras tanto iré a preparar la cena, no te preocupes que encontrarás la solución y si necesitas consejo no dudes en pedirlo
Ca- gracias
El chico se levanta y le da un beso en la coronilla antes de salir de la habitación, Candy empezó a rumiar todo lo que había hablado con Albert mientras este salía… de presto un mensaje le cayó en su móvil, era de Marisol por lo que charlaron un rato; después se dio cuenta que Anthony le había escrito, pero había algo que le parecía extraño… quizás esa palabra "AMOR" con la que le llamaba no le terminaba de cuadrar… y como el gato puede más que la curiosidad, decidió llamar
TA- ¿sí?
El tono hostil que utilizo para contestar le hirió en el orgullo y decidió utilizar su misma manera de tratarla
Ca- vaya manera más fría de contestar ¡eres un odioso Anthony! – he visto que me has escrito y no te contesté porque no podía ¿qué querías?
TA- claro, no podías contestar porque estabas con otro hombre
Ca- no pienso contestar a eso… tu bipolaridad emocional me desquicia, me escribes diciendo que me amas y extrañas, pero ahora me desprecias, si para eso me estabas buscando ya te digo yo que no hace falta que digas nada, yo misma puedo reprenderme por haber sido una estúpida en haberme fiado de ti y amarte
TA- yo no te he escrito para decirte eso
Ca- pues yo no me lo estoy inventando
TA- de seguro fue ella entonces
Al escuchar ese pronombre a Candy le punzó el corazón, un sentimiento extraño empezaba a experimentar en todo su ser, miedo, rabia, coraje, indignación y sepa Judas qué más… siente que sus manos empiezan a temblar
Ca- ¿ella?
TA- sí… hemos estado discutiendo, me ha reclamado que he tenido algo contigo
Ca- y es verdad - ¿y qué le has dicho?
TA- que entre nosotros no hay nada…
Al escuchar la explicación de él la rubia sintió que su corazón empezó a romperse como un cristal
TA- pero me mostró fotos de nosotros en el trabajo, comiendo, en la nieve y la playa… me dijo que tú las has publicado en Facebook
Ca- ¿quuéee? Yo hace mucho que no utilizo Facebook, ni publico fotos ni nada por el estilo desde… - que me vine a España – como tres años
TA- pues de algún lado tuvo que obtenerlas
Ca- ¿pero cómo? Si esa fotos solo están en móvil, y este no se lo he prestado a nadie… salvo – Elisaaa
TA- ¿Elisa?
Ca- sí… debió ser Elisa quien le mandara las fotos
TA- ¿pero cómo se te ocurre mandarle esas fotos a ella? ¿Desde cuándo son tan amigas?
Ca- ¡nooo! Por supuesto que no, no somos amigas pero un día se me olvidó el teléfono en la cocina y cuando me di cuenta regrese a por él, la verdad que en ningún momento me imaginé que lo habría revisado
TA- ¡ay Angese, si serás tonta! ¿Cómo se te ocurre dejarlo en el trabajo?
Ca- ¡oyeee! Que no fue adrede, estaba tan furiosa porque ella llegaba tarde que estaba desesperada por salir del lugar que no me di cuenta
TA- joder Angese… espera
Por un momento el sentido de culpabilidad le vino al pecho a la joven, pero luego cayó en cuenta que él también tenía su parte de culpa, estaba por reprochárselo cuando le había puesto la llamada en espera, sus manos le tiemblan, sin duda toda esta situación le causa mucha tensión… esto es una pieza más que sumar en la balanza
TA- cariño, ya no puedo seguir hablando, pero tenemos que terminar esta conversación, no me llames ni contestes ningún mensaje
Ca- ¿y cómo pretendes que me entere que eres tú y no ella?
TA- mmm solamente si te digo Cherry puedes estar segura que soy yo… te dejo, te dejo, te dejo… te extraño, besitos, adiós
No pudo decir nada, su despedida tan abrupta la dejó sorprendida, se queda observando el aparato un par de segundos antes de que Albert toque la puerta para hacerle saber su presencia, la cena estaba lista. Se levanta para ir a comer los dos en la mesa.
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Realmente Ponny estaba preocupada por el estado de Angese, casi una semana sin saber de ella y sin aparecer por el trabajo; el señor Ripoll se sentía culpable o algo parecido. Después de haber escuchado el intercambio de palabras el último día que estuvo ahí sabía que debía hacer sus propias averiguaciones, por eso pensó que lo mejor era decirle a la joven que se marchara a casa, al día siguiente hablaría al respecto de lo sucedido, salió para hablar con la jefa así que no presenció cuando Candy se desmayó.
Hablando con Ponny y esta con Shelly, descubrieron que la noche del jueves tal como había dicho Elisa tuvieron mucha faena, pero que ella no le permitió que prepara nada, que no se repusiera nada, sino que hiciera un pastel para celebrar su cumpleaños y cuando se cerró cocina a media noche estuvieron celebrando con los camareros y repartidores en el local; también hablaron con cada uno de los chicos y de manera solapada indagaron sobre la relación que tenían con la rubia preguntándoles si no les importaría cambiar el horario para poder trabajar con Angese en cocina, para sorpresa de ellos, todos aceptaban el cambio.
Cuando la señorita Ponny hablo con Albert y se enteró que no podría ir a trabajar en los días sucesivos a la discusión, le avisó al jefe de su estado de salud y llamaron a Elisa para que fuera a trabajar en el horario de Candy, por supuesto que puso el grito en el cielo porque ella no aguantaría un horario tan pesado, pero le dijeron que cuando se fue de vacaciones la rubia tuvo que hacer ese mismo horario y no se quejó, así que no le quedó más remedio que ir y chuparse todo el fin de semana y demás días sola.
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El siguiente fin de semana Angese fue al piso de su vecina dominicana para celebrar el cumpleaños del Baby, estaban en el salón algunos de sus amigos y su querida conguito quien se había adueñado del mando del equipo de música, la rubia se estaba cansando de esas canciones infernales "en el coche de papá ¡pi, pi, pi!, vamos de paseo ¡pi, pi, pi!" "Soy una serpiente en busca de su cola" y otras más, se le estaba poniendo la cabeza como un bombo, no es que odie a los niños, bueno después de su accidente en bici es verdad que pasó por una etapa de odio gratuito a las pobres criaturas pero gracias a su conguito estaba superando su trauma, aun así le quedaba un poco de sus desquicios.
Es verdad que son un poco lindos y todo eso, pero los prefiere prestados, así cuando hay que cambiarles el pañal, la agobian o se cansa de ellos, los puede devolver a sus padres y evitar semejante tortura; para solo alimentarse de leche o papillas sus deposiciones son peor que el gas pimienta o mostaza ese que usan los "SWAT".
Junto al Baby, su amigo gay, habían cogido la botella de "Ron Brugal" y zumo de naranja para festejar a su manera. Angese y su amiga estaban muy contentas en la terraza brindando por todo y por supuesto, "poniendo verdes, rojos, morados y negros a todos los hombres"
Ka- pero Angese, si te ve Albert se va a molestar mucho contigo, estar aquí afuera y bebiendo
Ca- ¡pero Carooo! Más parece una fiesta para niños con esas canciones que tienes, yo quiero celebrar como "los mayores" ya de Albert me preocuparé después
Ka- pero ustedes sí que están fatal, ya casi se terminan el ron
BB- ¡oye! es lo mejor para amortiguar esa música infernal, a ver mamy dime ¿cómo es que no te has traumatizado con esas canciones? ¿Dónde está la rumba?
Ka- como se nota que no tienes hijos Baby, ya me dirás cuando tengas los tuyos
Ca- ¡eso es verdad! ni el Baby ni yo tenemos hijos, pero de tanto escuchar tu historia, es como si se me hubiesen abierto las carnes a mí y yo hubiese parido a la Elly
Ka/BB/Ca- hahahaha
Ka- ¡ustedes ya están borrachas!
BB- Carolina, debes aceptar que siempre nos cuentas la misma historia, ¡tu embarazo!
Ca- ¡el dolor de las contracciones!
BB- ¡que estás despierta cuando te hacen la cesárea!
Ca- ¡que los entuertos son las ostia!
BB- ¡que ser madre soltera es muy difícil!
Ca- ¡que ser madre es lindo!
BB- ¡que no existe cosa más bella que tu Elly!
CA - ahhh ¡y que es muy intensa!
Ca/BB- hahahaha
Ka- ¡ustedes de verdad están como unas cabras!
Ca- no nos lo tomes a mal, sabes que te queremos y que soportamos a mi conguito por amor, somos unas amigas honestas
Ka - ¡vaya amigas! hahahahahaha
La morena puede ver claramente esas lágrimas contenidas, detrás de esa sonrisa fingida que brinda… siente que Angese algo le preocupa, pero no sabe el qué… se conocen desde poco más de tres años, vive sola, trabaja como una esclava y está lejos de su familia
Ka- bueno, venga cariño, suelta la sopa y dime ¿cuál es la razón por la que estás bebiendo?
Ca- ¿yo? hahaha por nada en especial, me apetece
Ka- ¡sí claro! vamos a ver Angese, te conozco y sé que algo te preocupa
La rubia soltó un suspiro pesado, lo que menos quería era recordar, por eso estaba bebiendo y si se ponía hablar conseguiría lo contrario
Ca- estoy mal con Anthony ¿¡satisfecha!?
Ka- ¿pero qué ha pasado?
La rubia solo desvió la mirada al cielo, la morena no iba a parar hasta que soltara prenda; siente que todo se está quedando atrás… casi rayando el olvido… los días que pasaba junto a su querido Anthony, cuando la esperaba al salir de su turno, cuando daban un paseo como unos guiris más probando cosas nuevas como "El Ceviche" en el restaurante peruano en "av. Gran Vía con carrer Rocafort", "Udom en el C.C Splau de Cornella", "Wok to Walk en la plaza del ayuntamiento de Barcelona", "Comida Libanesa en plaza Urquinaona", ahhh el favorito de la rubia "Sushi Rou" cerca de la famosa Sants Staciò... o iban al cine, después él debía ir a trabajar por unas horas y luego se reencontraban a media noche. Así habían creado su rutina, pero ahora él ya no trabaja en la "Perla" ni estaban juntos.
Carolina entendió que no era el momento adecuado para hablar de Anthony, por lo que deja que se despeje del estrés del trabajo y la relación bebiendo con el Baby, de seguro reír como locas le hará mejor que sacarle las confesiones a cucharadas.
