Capítulo 7

-Mira aquí tengo el libro de las rencarnaciones, créeme no debes seducirlo, si en verdad lo amas, déjalo, ese es tu destino, desde hace milenios, su amor está condenado.

-Como dijiste, eso es verdad.

-Si vámonos de aquí, antes de que Niel llegue y encuentre a William quiere su sangre y no va a parar hasta encontrarlo, yo lo lleve a otro plano, pero no tardara en olerte ya sabes que es como un sabueso.

-Anda niña vamos.

-No, solo deja que me haga suya y ya nos vamos siiii, solo unos minutos.

-No ya vámonos, -abriendo un portal saliendo de ahí.

Cuando William salió buscando a Candy, ella no dejo ni rastro, solo se asomó por la ventana y nada, tuvo que darse una gran ducha para bajar las ganas con que lo dejo.

Bien dice Candy, ahora si dime que dice el libro de las reencarnaciones ya no me dejes con la duda.

- Lilit, representada en muchas ilustraciones comouna bella mujer desnuda que abraza a una serpiente, la cual, entendemos, es la representación del mismísimo Satanás en el Jardín del Edén. Vaya digna hija de mi padre.

-Según cuenta el libro de las rencarnaciones,Lilit fue la esposa de Adán antes de la llegada de Eva, sin embargo, esta le abandonó y se marchó del Edén.

Adán y Lilit nunca encontraron la paz juntos, pues cuando él quería acostarse con ella, Lilit se negaba, considerando que la postura recostada que él exigía era ofensiva para ella. "¿Por qué he de recostarme debajo de ti? – preguntaba – Yo también fui hecha de polvo y, por consiguiente, soy igual que tú" Como hemos comentado, Dios otorga alas a Lilit y esta abandona el Paraíso ya que se sentía totalmente ignorada por su creador, renunciando así a él en un acto de soberbia y rebeldía. Lamentando la partida de su mujer, Adán le pidió a Dios que enviara tres ángeles en su búsqueda quienes pronto lograron ubicarla y le pidieron que retornara al Edén.

-Eliza, yo que tengo que ver con todo eso…

-Hay hermanita pues tu eres la reencarnación de ese demonio, por eso eres hija de mi padre, según aquí dice, que uno de los Ángeles que bajo a buscarte uno de ellos se enamoró de ti y no solo eso, te protegió de la ira de dios y dio sus alas a cambio de que te perdonara.

Si, ya sé que en la mitología te ponen como un ser infernal, pero no, solo eras una mujer enamorada ya que ese Ángel que te visitaba antes que tú te casaras con Adán era William, he ahí que ya no quisieras estar con él.

Puede decirse que desafiaste a dios, al no querer estar con su mejor obra, el primer hombre de la tierra, no, tu buscabas algo más celestial y ahí tu condena. Aquí dice que tu llevas reencarnado milenios cada cien años, en humana hasta que William te encontraba y se enamora de ti, una vez que ustedes se encuentran el muere de diferentes circunstancias.

Solo que fue perdonado, ya que él siempre te salva e inclusive daba la vida por ti, pero hasta hace aproximadamente un tiempo tu forma cambio ya que tu decidiste nacer como hija del señor de los infiernos, Dios pensó que por fin tú y William estarían separados, pero ya veo que no es así, la verdad hermana llevas muchos años siendo castigada, quizás ya es hora que te perdone no crees.

-Estoy jodida, como crees, si eso es lo que soy, eso quiere decir que yo nunca podre estar con él, Eliza eso quiere decir que por la eternidad soy maldecida y que jamás podre ser feliz.

-Achhhh no digas eso, me duele mis oídos, bueno aquí la cuestión es que es la hora de que le pidas perdón y que te deje alcanzar la fe, fe,fe…dad ya sabes eso..

-Bueno, pero ahora que William me recuerda, a lo mejor no quiere estar conmigo, me ha visto, ha visto lo que soy y no le gusta nada, - sentándose en cuclillas para meter su cabeza entre sus piernas.

-Ya solo déjame pensar que hacer, por lo pronto debemos ir al infierno y despertar a papa, eso es lo importante, antes de que puedan sacar a Samael, si lo sacan de la cueva oscura créeme todo estará de cabeza, él se adueñara del mundo y la guerra entre el cielo y el infierno comenzara.

-Bien vamos dices que si no estoy con William el estará bien, entonces vamos con papa, ver que podemos hacer.

En el infierno Sara, estaba como enloquecida tratando de sacar a Samael, pero sin la gota de sangre no podía romper los sellos.

Cuando Candy y Eliza llegaron lo hicieron sigilosas de que no las vieran llegar, llegando hasta donde estaba El señor de los infiernos, muy dormido, buscaron por todos lados hasta que encontraron las fórmulas para despertarlo, la prepararon y se la dieron, solo que tardaría unas horas en que funcionara.

Fueron a buscar ayuda, de los demonios que le eran fieles a su señor y organizaron un ejército, para poder echar abajo lo que Sara quería hacer, solo que en el trayecto uno de los demonios las intercepto.

-Vaya, vaya las princesitas de papa, están aquí, mira nada más, sabes que mi ama, le va a dar gusto saber que las he encontrado. - tomándolas a ambas de la cintura para llevarlas ante Sara

-No, déjanos, suéltanos -gritaba Eliza.

Candy, trataba de soltarse, pero la fuerza de ese demonio era demasiado para ellas, cuando llegaron vieron que los sellos estaban a punto de romperse, solo hacía falta que una gota de sangre de un ser puro cayera para que hiciera efecto.

-Sara se acercó a Eliza la tomo de la cara y le dijo- de todos mis hijos tu eres la más inútil de todas, aun así, siempre te protegí y tú qué hiciste, solo desafiarme, eres una traicionera, pero sé que tienes esa gota, es mejor que me la des por la buena porque por la mala, no te va a gustar lo que te voy hacer.

-No madre, déjame yo no tengo nada.

-Sara comenzó a olerla, siiii, aquí está en tus dientes tú lo mordiste y esa gota la tienes aquí, extrayéndosela con todo y dientes, quedando una Eliza, totalmente chimuela.

-Made, leglesame mis lientes.

-No, así te quedarás un tiempo, hasta que sepas obedecerme.

Con la gota la puso en los sellos y automáticamente se abrió la cueva saliendo un Samael realmente furioso, en contra de todos.

-JAJJAJAJAJAJJ por fin soy libre, por fin podre ser todo lo que quiero hacer todo lo que quiero hacer, me vengare de todos y destruiré la tierra con la más hermosa criatura que hicieron para ofendernos, no más humanos, no más solo seremos nosotros reinando.

En el cielo, ya les llegaba las noticias de que en el infierno se debatía una batalla infernal y si no se detenía las cosas se podían salir de control y no solo eso, se podría extender al grado de que también se iniciara una en el cielo.

Los arcángeles se prepararon para la batalla, sacando sus espadas especiales para la batalla, pero faltaba uno que aún estaba en la tierra, era de suma importancia que estuviera con ellos, ese arcángel era…

-Estas seguro que debemos despertarlo, lleva así muchos milenios, sin saber quién es.

-Sí, sabes quién está en peligro en este momento, es un encargo que tenemos, solo el, la podrá proteger.

-No sé, es muy arriesgado, decidió dar sus alas por ella, aun así, no fue perdonada, ella, tu sabes es su perdición.

-Aun así, es mejor llamarlo, si no lo hacemos el pelear sin saber quién es y eso sería fatal para él y eso no me lo perdonaría.

-Tienes razón una vez que el sienta que ella está en peligro no dudara acudir ella y sin armas puede ser fatal, vamos por él.

William, estaba acostado en su habitación cuando sintió unas presencias celestiales, cuando se le presentaron solo le dijeron- debes venir con nosotros es hora que sepas quien eres, llevándoselo al cielo, para cuando despertó ya llevaba sus alas y su armadura.

-Ahora que sabes quién eres sabrás que te necesita, así que vamos, bajando hasta los infiernos para luchar consientes que esta batalla seria hasta la muerte.

Cuando Samael, salió tomo a Candy, y la puso en su bolsillo, tú te quedaras aquí, en lo que acabo con el mundo entero, iniciare la tercera guerra mundial y no solo eso, hare que lo hagan de la peor manera, los hare sufrir, con enfermedades, hambruna, guerra, catástrofes y lo peor muerte por doquier, yo reino aquí y tu mi bella dama, cuando acabe serás mi esposa, sí, mi gran esposa la cual me acompañara por el resto de la eternidad.

-No, gritaba, Candy, solo déjame ir, no quiero, me das asco.

-Cállate, ahora eres mía, solo mía jajaajjajajajaj, hiendo hasta donde el mundo para iniciar todo lo que tenía planeado.

-Eliza, en cuanto vio a los arcángeles les dijo para donde se dirigía Samael, ya que quería soltar muchas enfermedades y hambruna a los humanos, no solo eso, sino que quería hacer que las naciones pelearan entre sí, para iniciar la tercera guerra mundial.

Se fueron tras de Samael, para que no pudiera salir, se iniciaba una gran grieta para provocar un terrible terremoto, la tierra se comenzó abrir dejándose ver el infierno, la gente corría y gritaba ante esa visión aterradora, el gran monstruo estaba por salir, pero antes de que eso sucediera, los demás demonios comenzaron a luchar con los Ángeles y Arcángeles, en esa lucha se presentó el Señor de los infiernos, que cuando Samael, trato de salir este lo regreso, cerrando la grieta que había abierto.

La lucha se fue haciendo feroz, todos luchaban inclusive, era una lucha de demonio contra demonio, ya que algunos estaban de parte de su amo, el señor de los infiernos, solo se escuchaban el sonido de las espadas y el fuego arder.

William, en cuanto vio que Samael, que traía en su bolsa a Candy, se lanzó contra de él, pero este tenía una fuerza brutal, la cual no era nada para la fuerza de William, Candy al ver esto se transformó en lo que era, su piel negra con escamas y sus alas negras, ojos rojos, un demonio que pocos sabían que era de séptima generación, un grado mucho más alto que el de Samel, solo comenzó a luchar contra él.

-Vaya, nuestra linda princesita al fin despertó, ahora el sabrá quién eres y dejará de quererte.

-Solo me importa que este bien, no lo toques porque sabrás quien soy yo, realmente me he estado conteniendo, pero ya te llego tu hora, lanzando un poder insuperable en contra de Samael, que este al recibirlo se tuvo que proteger con su armadura, Candy le lanzaba todo su poder para poderlo vencer, hasta dejarlo completamente exhausto.

-William, igual luchaba contra otros demonios, pero uno de ellos lo hirió, al ver eso Candy, voltio para ver qué pasaba y en ese momento Samael, le lanzo una ráfaga de poder en contra de Candy, que la dejo inconsciente, William al ver esto fue hacia ella y la protegió con sus alas, Samael lanzaba su furia en contra de este, hasta casi quemarlo. En ese momento el señor de los infiernos le lanzo su fuerza hasta dejarlo inmóvil, hasta que lo minimizo y lo metió dentro de una botella, miro a William, lo apartó de su hija, se lo entrego a los arcángeles y tomo a su hija desmayada.

En ese momento la batalla paro, ya que al ser derrotado Samael, los demás demonios fueron fulminados con solo una mirada, el orden regresaba, inclusive Sara al ver a su esposo demasiado molesto dijo…

-Querido despertaste, estaba demasiado preocupada por ti, tu solo dormiste y yo, no sabía qué hacer, sin ti aquí con esta revolución, en tu contra que yo solo.

-Sara, mírame, ves esto- su mano diciendo silencio, no es así.

-Sí, querido.

-Bien, me desafiaste y no solo eso, te pusiste en mi contra, me traicionaste, te metiste con lo único preciado que yo tenía, así que mi furia contra ti será implacable, dejaras de ser mi esposa y te convertirás en un paracito, del cual me voy a encargar que nunca vuelvas a tener el poder que te he dado, te convertiré en algo en lo que jamás podrás moverte y en un lugar que siempre has detestado, convirtiéndola en gárgola que poso en una iglesia importante para los humanos.

-Los Ángeles, dejaron el infierno tras la batalla, llevándose con ellos a William, estaba demasiado lastimado, sus alas fueron completamente fulminadas y su alma demasiado deteriorada, al grado que no sabían si podría volver a ser el Arcángel que era, tal vez ni siquiera podría ser Ángel.

Candy, cuando despertó estaba devastada, al encontrarse sola en ese lugar su forma humana la había perdido, ya no era lo que alguna vez fue, a presentarse con su padre el solo dijo.

-Hola hermosa, ¿Cómo te encuentras?

Candy, solo dijo_ esto es lo que soy, verdad.

-Sí, hija te había mantenido oculta, porque no eres cualquier demonio, eres uno que siempre ha tenido un inmenso poder, pero estaba dormido, al nacer a través de tu madre tu forma humana se hizo se presente de nuevo, podría ocultar tu verdad, pero ahora ya no será posible, lo siento.

Candy, lloraba amargamente, ya no podría regresar al mundo de los humanos jamás, ni podría ver a William, eso estaba fuera de su alcance, un mundo los separaba, en cuanto pasaban los días Candy, estaba cada vez más triste, solo lloraba.

-Ya elmanita, deja de llolal, una Eliza aun chimuela, ya que, con sus dientes, su padre le hizo la cascara de gárgola a su madre y aparte la castigo, por haber robado el libro de las reencarnaciones, sus dientes tardarían un tiempo en salir.

-Eliza, amo a William, no sé cómo esta, no sé si está bien, eso me tiene en este estado, no puedo regresar aun al mundo de los humanos, no podre cambiar mi forma, quien sabe cuánto tiempo estaré así, necesito saber ¿Cómo está?

Su padre que había seguido el sufrimiento de su hija, busco terreno neutral para hablar con el señor supremo.

-Dime a que debo tu visita.

-Sabes a que vine, mi hija está sufriendo y no puedo verla así.

-Sabes que su castigo, aun no tiene perdón.

-Lo sé, pero entiéndela, solo se enamoró, ¿Qué acaso no es lo que tú, siempre has enseñado, que, si el amor es fuerte, puede romper cualquier barrera?

-Ella ya tenía un esposo, el cual yo elegí para ella y Lilit decidió que no lo quería, posando sus ojos en un Ángel, dejando mi mejor creación, que quería la tenía que castigar, me desafío y no solo eso, dejo el paraíso que había hecho para ella.

Si, ella hubiera acudido a mí, me lo hubiera informado, tal vez yo a hubiera entendido, pero al desafiarme, me enfurecí.

-Bueno no fue la única que te desafío, digo Eva, no era una perita en dulce jajjajaajaja, ya vez con lo que salió, al querer igualarse a ti.

-Ya, ya sea por donde vas, está bien la perdonare, pero ya no será demonio, ni tampoco estará en el cielo.

-Bueno y entonces donde la mandaras, ella está sufriendo por amor y sabes bien por quien.

-Sí, lo sé, el también ya no podrá ser Ángel, al menos no inmediatamente, está muy lastimado, todo llevara su tiempo, así que esta es mi decisión.

Tanto William como Candy, nacerán en el mundo terrenal, no sé, aun en que época, ni sé en qué país, ni que estatus, sufrirán como cualquier humano, si su amor es muy fuerte como dicen, ellos se rencontraran una y otra vez hasta que puedan culminar su amor, yo no me voy a meter y te pido lo mismo, así que despídete de tu hija, ya que, al término de su vida, si lleva una vida digna y es juzgada como humano, pueda que terminen en el cielo, como los demás.

-Te lo agradezco, sé que tengo que dejarla ir, pero es lo mejor para ella, no puedo verla tan devastada como esta.

-Otra cosa, Samael, ¿Dónde lo tienes?

-En esta botella, dámelo me servirá algún día, cuando la humanidad este corrompida, lo voy a lanzar a la tierra, para que haga lo que tanto le gusta hacer, pero eso yo lo decidiré a su tiempo. A veces la humanidad me exaspera tienen todo para poder subsistir y lo único que pido es un poco de fe, pero tal parce que se les olvida que existo.

-mmm mejor ni le sigas, ya me voy a mi guarida, antes de que me agarres de paño de lágrimas.

-Oye antes de que te vayas, devuélvele los dientes a Eliza, me ayuda a desaparecer lacras en la tierra, de esos que no deben estar entre la humanidad, hace un buen trabajo, me extraña que aún, no se dé cuenta que es un Ángel.

-Ni que se entere, capas que muere si lo sabe, si, le levantare el castigo, ya sabía que la necesitabas.

Ya en el infierno, -Candy hija, ven tomate esta medicina, te hará bien.

-Medicina, ¿para qué?

- Solo tómatelo te hará bien, dándole un beso en la frente, en señal de despido, al hacerlo Candy, se desmayó tornándose en su forma humana, poniéndola en un campo de visión, donde un Ángel bajo por ella.

-Señor, tengo instrucciones precisas.

-¿Sabes a donde la llevaran?.

-No, la verdad, ese trabajo lo hará el mismo.

-Está bien, se acercó y le dio un beso en la frente- se feliz hija, solo se feliz.

William, en el cielo despertaba, ya sin alas y Gabriel se acercó a él, debo decirte algo.

-Es Candy, ¿le paso algo? - dime ella está bien.

-Sí, ella está bien, ahora ya debe estar por cruzar al mundo de los humanos, donde tú la deberás encontrar, no dudo, que su amor triunfara y no solo eso, que terminaran juntos, por fin fue perdonada, anda prepárate para que vayas a su encuentro.

Dos almas, llegaban al mundo en una época donde se reencontrarían.

Una niña de seis años corría hacia una colina, muy triste ya que su amiga le había escrito para informarle que era su última carta, solo se lanzó a la hierba a llorar desconsolada.

William, escucho un llanto y vio un camino hacia una colina, donde vio una pequeña niña llorando.

-¿Porque lloras pecosa?, que acaso no sabes, que eres mucho más linda cuando ríes, que cuando lloras, la niña solo lo miro con expectación, se reflejó en esos ojos verdes y vio su carita llena de pecas.

-¿Tú quién eres?

-Quien crees que soy.

-Pareces un astronauta, eres varón, pero usas falda y tienes una pipa con un estómago, ¿acaso eres del espacio?

-Yo del espacio.

-No, no; soy un muchacho, no es una falda, es un kilt, vestimenta típica de Escocia y esto es una gaita un instrumento musical, mira se toca de esta manera.

-jajajajajj -el sonido es parecido a un montón de caracoles arrastrándose.

-jajjajaajja riendo- caracoles arrastrándose- Jajajajajajja.

-He mi carta Candy, corriendo tras su carta, quiero seguir escuchando más de esos ca-ra- co-les- ¿dónde está el chico? ¡habrá sido un sueño!, si él, era como un príncipe, al ver en el suelo una pequeña insignia levantándola –tin, tin, tin, o no es un sueño, es mi príncipe de la colina, si lo buscare, sé que lo encontrare.

Así, llegaron dos almas donde se encontrarían y se reencontrarían una y otra vez, hasta que al final encontraran la felicidad, pero esa historia tú ya la conoces, no esa así…

Fin…

Chicas se que me tarde pero la verdad estuve un buen bloqueada, no tenia idea como continuar, espero y les guste el final.

Ya saben las espero por la XEW, Radio para la próxima historia.