Hola. Otro año nuevo y otro capítulo nuevo de esta historia.
Esta es una de mis historias favoritas, así que trató de que cada capítulo que escribo tenga un significado especial y sea capaz de transmitir algo.
Espero que disfruten de este capítulo, por mucho tiempo me pidieron que la confrontación llegará y aquí está.
Realmente deseo que sea de su agrado, y que no los decepcione.
NOTA: Los hechos citados son ficción, no son situaciones para imitar o recrear. Son comportamientos auto- destructivos.
Acoto que todos los personajes pertenecen a Naoko Takeuchi, solo me baso en sus personajes para escribir.
Sin más que añadir, les deseo una feliz lectura.
So look me in the eyes
Tell me what you see
Perfect paradise
Tearing at the seams
I wish I could escape it
I don't want to fake it
I wish I could erase it
Make your heart believe
But I'm a bad liar
Bad liar
Now you know
Now you know
I'm a bad liar
Bad liar
Now you know
You're free to go
Mentiras a la luz.
Somos lo que hemos vivido.
Somos lo que hemos superado.
Ella escuchó eso alguna vez.
Se ríe cuando piensa en ello.
Porque tal vez ella no lo ha superado. No sabe cómo.
No sabe cómo apartarse del pensamiento oscuro que viene con la partida de su madre.
Cómo lidiar con el hecho que la mujer la abandonó sabiendo cuanto la necesitaba, cuan perdida se sentía.
No.
Ella no puede explicar lo que los recuerdos le causan a su corazón.
Ni al crecimiento de Hotaru.
Hotaru. El nombre se siente pesado en sus labios, impuro ante la oscuridad que la consume.
Hotaru, la niña que creció enferma, apartada del mundo, entre las blancas paredes y batas de un hospital. La niña que dependía del amor de una adolescente que nunca conoció realmente el sentimiento.
Hay cosas que puede haber almacenado, guardado en su memoria para ser analizadas despues. Tal vez allí se encuentren todos los recuerdos que se supone debe superar, y no ha logrado.
El odio que irradia su padre al ver su imagen, en lo que se convirtió. Eso se agrega a la larga pila que debe superar, conjunto con el recuerdo intenso de la chica que por primera vez amó.
Elsa.
Ella su rayo de luz, su momento feliz.
Somos lo que hemos vivido. Y ella ha vivido demasiado en tan solo 17 años.
Tantos recuerdos intensos, vibrantes, apasionados, siendo amada, siendo odiada, siendo admirada, siendo una mentira.
Siendo el epitome del triunfo.
Siendo algo que ella nunca fue, algo que jamás deseo. Y ahora es algo que no puede sacudir.
No puede dejar de interpretar un papel.
Aunque a veces quisiera. ¡Oh! Cómo quisiera gritar la verdad, y que todos la vieran.
Vieran la chica rota, oscura, fría, protectora y violenta en la que la sociedad la ha convertido.
El fantasma que habita en sus ojos, que solo se marcha cuando ella tiene la oportunidad de correr, cuando por fin se siente libre, en paz.
O por lo menos eso solía ocurrir, hasta que la paz la trajo Hotaru con su ternura, con sus abrazos.
Elsa con sus besos apasionados.
Y recientemente Michiru con su sonrisa, su calidez.
Y eso le causa aún más ganas de dejarse ir.
Dejarse perder.
Dejar la mentira atrás.
Somos lo que superamos, pero ella no sabe cómo, porque ser Haruka Tenoh es algo que no ha superado, y tal vez nunca superará.
Ella es fuerte, siempre lo ha sido. Perfecta en su propia manera.
Independiente, talentosa, divertida y hermosa. Así la han descrito en múltiples ocasiones.
Tratando de imponer el orden, en un mundo demasiado desordenado.
Ignorando la negatividad de sus pares, el coqueteo de los mujeriegos de su escuela, los chismes constantes proporcionados por personas que desean nada más que verla caer.
Ella es fuerte. Ella está en control.
O lo estuvo. Hasta que el rubio de ojos impresionante la miró como si fuera la única estrella en una noche oscura. Le sonrió como si el sol emanara de ella, y le habló con la promesa de diversión, pecado y amor mezclada en una voz tan intensamente atrapante.
Ella trató de combatir el caos que causaba su sonrisa a sus pensamientos nocturnos.
Lo caótico de su propio pulso ante su mirada atenta, coqueta.
Ella luchó, y por un breve instante estuvo en el control.
Hasta que algo sucedió. Y con lágrimas en sus ojos, se da cuenta que el control no existe, solo es una fantasía, una que duró demasiado poco.
No existe el control… Para Michiru Kaioh solo existe el caos.
Diana parpadea sorprendida, cuando la ve parada frente a la puerta. Revisa su propio reloj para ver la aguja asentarse sobre el gran número 1. Es tarde, demasiado tarde para una visita social.
Su mirada la recorre de abajo hacia arriba.
Lleva un vestido de un color celeste, bastante entrañable. Diana piensa. Se adhiere a sus curvas de forma efectiva. Su cabello cae perfectamente sobre sus hombros. Peinado con delicadeza.
Pero su rostro ¡Oh! Su rostro tiene un tono de tristeza que ella ha visto enmascarar su propio rostro y casi siente lástima por Michiru.
"Es algo tarde. " Ella señala aclarándose la garganta como una especie de mamá demasiado joven.
Michiru asiente pero no dice nada, así que Diana continua.
"Hotaru está mucho mejor, el doctor dice que si sigue así podrán operarla la semana que viene. "
Eso trae una sonrisa corta en el rostro de Michiru, pero como todo en esta noche dura muy poco.
"Traje a Haruka hace media hora, la he obligado a comer y a descansar un poco."
Michiru asiente, y Diana piensa que está conversación unilateral es un asco.
"Michiru" ella suspira.
"Sólo quiero hablar con Haruka y me iré" ella declara sin atreverse a mirarla.
"Es tarde, deja que te lleve a tu casa. "
"Quiero hablar con Haruka. "
Diana niega con la cabeza, no sabe por qué pero tiene un nudo en el estómago ante las palabras de la chica, Haruka le ha dicho que ella ha visto el video, nada bueno puede continuar despues de eso. "Puedes esperar hasta mañana, es día de semana."
Michiru levanta la cabeza, y hay tanta emoción escrita allí que el aliento de Diana se detiene, sus palabras muertas en sus labios.
"¡Por favor Diana!" ella pide, y suena tanto como una oración que su corazón se hunde ante el conocimiento de lo que vendrá.
Diana asiente sacando las llaves de su bolso y abriendo la puerta para la chica con el corazón destrozado.
Cuando Michiru entra, Diana es incapaz de mirar hacia atrás, con miedo de lo que encontrará.
Cierra la puerta con cuidado, suspira dando un paso ante la luz clara que ilumina el pasillo. Casi siente ganas de correr, evitar todo, envolverse entre sus sabanas y llorar hasta olvidarse de todo.
Pero no puede.
Ella merece conocer la verdad.
Se ha armado del valor que ya no tiene para venir, y devolverse, sería dar marcha atrás.
Y ella no es así.
Ella es fuerte, aunque la fuerza que poseía parece haberse olvidado de ella, escapándose en ese mar de lágrimas derramadas.
Lágrimas saladas, llenas de dolor, engaño, mentira y demasiada traición.
Ella lo odia.
Ella odia la persona en la que Haruka la convirtió.
Odia su historia y todo lo que alguna vez amó.
Ella suspira caminando con lentitud, dejándose envolver en un aroma que sabe que jamás volverá a ella como zona de confort.
Cuando llega a su habitación, sus piernas tiemblan, su corazón truena sobre su pecho y las lágrimas se aferran a sus labios.
Ella respira profundamente.
Y en un solo paso se encuentra rodeada del aroma de Haruka. Ese olor picante almizclado que la hace sentir como en casa, poderosa y tan débil al mismo tiempo.
Es el olor de la mentira. El perfume que lo hace destacar entre todos.
El aroma que ella añoraba en sus noches solitarias o con el cual soñaba en sus momentos tranquilos.
Ella quiere tanto llorar. Dejarse caer sobre sus pies como una niña pequeña y dejar que el dolor se haga cargo.
Se lleve todo su amor con él.
La persona más rota que había conocida era la única que la había hecho sentir así.
Increíblemente amada.
Qué ironía empiezas a querer todo justo cuando tienes que decirle adiós.
Ella lo observa dormir y su corazón se rompe aún más. No es justo. Realmente no lo es.
Su cabello cae sobre la almohada, las hebras doradas suaves brillan ante la luz como un halo.
Ella sonríe, solo los ángeles tienen uno y Haruka definitivamente no es uno.
Está a millones luz de ser uno o querer serlo.
Sus rasgos son suaves, pacíficos. Ella los envida.
Envidia su capacidad para mentir, para sonreírle enmascarando su verdad.
A medida que se acerca su respiración aumenta en consecuencia.
Sus manos traicioneras no quieren más que deslizarse entre las hembras doradas, perderse en la suavidad de su cabello.
Y tal vez, eso es lo que ella hace al acercarse a Haruka.
Pasar sus manos por sus finos cabellos, mientras que las primeras lágrimas se deslizan por sus ojos.
Haruka suspira, pero no se despierta y ella casi puede sentir el alivio ante ello.
Puede tener otro minuto más viviendo en una mentira, en una burbuja de felicidad.
Más lágrimas caen, como ella acaricia con dulzura los rasgos cincelados de Haruka.
Hay una contradicción en su alma alarmadamente grande, una dicotomía entre algo que no debería sentir y lo que claramente siente.
Sobre todo cuando su corazón parpadea, ante la mirada atenta y ahora despierta de Haruka sobre ella.
Haruka sonríe como si ella fuera todo lo bueno del mundo utilizando sus dedos para limpiar las lágrimas que sin permiso corren por su rostro.
La sensación es lo más cercano al cielo o al infierno, ella no puede estar de acuerdo.
Sus acciones solo logran que el corazón de Michiru lata aún más rápido. Por lo que Haruka se inclina ligeramente, y antes que Michiru pueda hablar sus labios están sobre ella.
Su conciencia le dice que se aparte, pero sus impulsos más primitivos le ruegan que continué.
Que prosiga por todo el tiempo posible.
Deseando olvidar sus dudas, profundiza el beso. En ese momento, no existe nada que ella quisiera más desesperadamente que Haruka Tenoh, por equivocado que fuera.
Sus labios son suaves, cuidadosos, como si ella fuera una pieza de arte esperando ser protegida, mientras que sus manos se aferran a su vestido con una fiereza que contradice su beso casto.
Pero ella quiere más, más que sus besos suaves, quiere algo cómo lo que ha visto en sus videos, quiere la pasión, la locura, la lujuria y la rudeza de sus besos anteriores.
Así que ella enreda sus manos en la base de sus cabellos cortos tirándolos fuertemente, Haruka sólo abre la boca dejando escapar un gemido, y ella casi sonríe antes de deslizar su lengua sobre su labio inferior, pidiendo el permiso que sabe que no necesita, que sabe que Haruka con gusto le dará.
Eso hace el truco, sus labios se mueven posesivamente sobre ella, devorándola como una presa a su merced, sus manos son todo menos inocente cuando recorren su espalda, y su piel ahora caliente por sus ministraciones.
Es demasiado, es todo lo que ella hubiera querido antes. Antes de que se enterará que Haruka era…
Siente el asco correr por su garganta y asentarse rápidamente sobre ella. Ante eso, sus ojos se abren y su conciencia toma el dominio. Ella necesita detener eso.
Y eso hace.
Se separa de Haruka con un movimiento firme que la tiene balanceándose hacia atrás.
Ella mueve la cabeza intentado despejar sus pensamientos, el mundo se mueve sobre ella a un ritmo rápido.
Puede sentir su rostro mojado, sus lágrimas derramándose nuevamente.
Y ella odia lo débil que debe verse frente al fuerte y gran Haruka Tenoh.
Michiru está a punto de hablar, pero la rubia es más rápida.
"¿Qué pasa?" pregunta inocentemente.
"¿Por qué no me lo dices tú? " contraataca con desprecio en su voz.
Haruka le da una de esas miradas perplejas mientras trata de acercarse a ella.
"¿Por qué no me dices si tu juego te ha mantenido entretenido?" ella escupe.
"Michiru", suspira Haruka.
"¡DIME! " ella le grita logrando un estremecimiento en Haruka. "¿Fue divertido reírte de nosotras?; ¿reírte de mí?" Ella toma una respiración profunda tratando de calmar su respiración ahogada y su corazón saltante. "¿Engañar a todo el mundo con la farsa que representas?"
Haruka no necesita leer sus pensamientos para saber lo que está pensando ahora, que es claramente visible en su rostro. Haruka siente un tirón en su estómago como la compresión se asienta como un balde de agua fría sobre ella.
"No es…
"¿Cuántas chicas llevaste a la cama, engañadas?" La intensidad de su voz es imposible de ignorar. "¡Oh Dios Mío!, "ella exclama tratando de encontrar su voz cuando un pensamiento cruza su mente. "¿Las drogaste?, ¿las obligaste?, ¿todo por tu puto juego? "
Ella se siente física y emocionalmente enferma.
Demasiado asqueada para regalarle una sola mirada.
"¿Qué?" Haruka intenta explicarse, dando un paso hacia atrás entendiendo el deseo de Michiru de estar lejos. "¡No!, ¡claro que no!" Se detiene suspirando. "Nunca fue así. Siempre fue consensual."
"Ellas sabían que tú eras una….La frase de Michiru cuelga perfectamente en el aire cuando ella habla. ¡Dios! Ella ni siquiera puede decir la condenada frase, menos puede hacer que su mente se adecue a la idea.
Haruka suspira y Michiru no tiene que mirarlo para saber que ha asentido ante eso.
Ella piensa por un momento antes de preguntar: "¿Incluso si nunca se dijo en el video?"
"Sí,". Comienza con duda, pero luego continúa. "Kala lo supo de alguna manera, intuición supongo. El resto fue fácil, curiosidad, lujuria, ganas de libertad. Realmente no lo sé, pero Michiru"… Haruka da un paso hacia adelante. "Yo nunca las obligué a nada, lo juro"
Ella solloza un poco más fuerte y supo que por fin estaba rota.
Tan inevitablemente rota. Y todo por su culpa, por su amor, por su engaño.
Haruka se congela ante sus lágrimas, ante su dolor si había algo que ella no quería seria precisamente esto. Herir a Michiru.
Su mente está en agonía al igual que lo está su corazón.
Toma un respiro profundo. "¿Cómo lo descubriste?"
Michiru le da una mirada seria y deja escapar una risa seca. "¿Tiene importancia?"
Su voz se quiebra. "La tiene"
Michiru abre la boca, luego se detiene y la mira con tanto odio acumulado, que sus pies se tambalean ante el frio suelo.
"Michiru", ella exhala.
La chica de cabellos agua marine vacila un segundo, pero luego contesta. "¿Por qué?"
Porque yo quería decirte.
Necesitaba decirte.
Necesitaba que me vieras, que comprendieras.
Hay tantas cosas que ella quería decir pero sus labios se cierran y ella suelta algo incoherente. Luego se lame los labios y tartamudea; la mira disculpándose. "No se suponía que fuera así"
Ella se cruzó de brazos y levanta una ceja. "Entonces. ¿Cómo se suponía que debía ser?" Ella le grita expectante. "¿Cómo debía enterarme?, mientras me desnudabas, mientras me mentías diciéndome que me querías?"
"¡No sé! " grito ella. "No quise que esto sucediera así." Responde sintiéndose patética.
No así, no con ella gritándole a la cara, mirándola con asco, con desprecio.
"¡No lo sé!" Ella reitera.
Michiru pone los ojos en blanco.
"¡Lo siento!" Tartamudea cuando las lágrimas ahora corren por sus mejillas.
Michiru sacude la cabeza decidida a no llorar más, a no demostrarle lo mucho que la situación la está matando.
Con fuerza limpia las lágrimas que se aferran a su piel.
Da un paso adelante, luego otro. Y antes de dar el último, el paso que la acercara a Haruka, ella suspira y las palabras que salen de su boca se sienten como veneno, como veneno agonizante, pesado y quemante contra su garganta.
"Melissa me lo dijo"
Haruka traga asintiendo en silencio. Ella debería haberlo visto.
Estas cosas solo pueden venir de una fuente tan oscura.
Tan oscura como Melissa, tan oscura y rota como ella.
"¿Hubiese sabido de lo contrario?" ella inquiere y ante la falsa respuesta de Haruka ella murmura. "Probablemente no",
"Michiru", ella exhala.
No la mira, sino a su cuerpo. Michiru es tranquila. Su rostro se ha vuelto oscuro, pero Haruka puede ver los músculos en su mandíbula temblando. La calma antes de una tormenta.
"Michiru"
"¡Déjame ver!"
Permanece inmóvil frente a ella durante un largo minuto, sacude la cabeza con vehemencia. Pero ella no da pie a más mentiras, a más engaño.
"Mich"
Ella le da una última mirada antes de que sus manos se aferren a los botones de su camisa suelta y tire de ella hacia abajo.
Michiru suspira cuando la camisa cae al suelo.
Ver su estado de mujer en el vídeo había sido casi surrealista, peor verlo ahora frente a ella, la hace querer vomitar, la hace sentirse asqueada ante su propio cuerpo.
Las veces que deseo que Haruka la tocara, las veces que soñó con el rubio.
Todos esos pensamientos juegan en su mente, y se siente enferma, enferma por un sentimiento que nunca deseo pero se ha instalado en su pecho y ahora no sabe cómo sacar efectivamente.
Ella no es una de esas chicas lujuriosas.
Ella conoce la moral.
Ella puede ver el espectro a través de su mentira y el engaño pesa demasiado en la balanza contra sus sentimientos cariñosos.
"Ojalá y no te hubieras enterado, de esa forma me seguirías viendo con esta apariencia,"
Y esas palabras rompen su enfoque. Su mano resuena fuertemente contra su mejilla. Sin embargo Haruka no se queja, tal vez sepa lo que se merece, y los golpes son lo menos que debería esperar de ella.
¡Oh! Cómo desea romper su alma, su corazón de la misma forma que la rubia lo está haciendo con sus acciones.
"Ojalá nunca te hubiera conocido, te odio Haruka Tenoh y espero nunca tener que volver a verte."
"¡No… Por favor!, déjame explicarte" Ofrece con agonía en su voz.
"Debería irme."
Su corazón se hunde.
"Pero es tarde y no tienes auto" Haruka Interviene.
"Caminaré". Michiru concluye rotundamente.
"¡Por favor!, déjame explicarte"
Michiru se burla, "No quiero que lo hagas, Haruka".
"¡Por favor, déjame explicarte!". La rubia le ruega nuevamente.
La chica más baja sacude la cabeza, "No puedo creer que intentes hablar conmigo después de lo que hiciste".
"Michiru, yo quiero explicarte…"
La intensidad de su voz es imposible de ignorar.
"¿Explicarme qué?" grita exasperada dándose la vuelta. "Haruka, por favor, déjame en paz", dice mientras pasaba, dejando a Haruka sin palabras con lágrimas en su rostro.
"Yo"
"No creo que haya nada más que explicar. Engañaste a mis amigas, me engañaste a mí y te sigues engañando a ti misma."
Continuará…
Espero que aún estén conmigo en esta historia. Queda un viaje divertido por contar.
Como siempre he dicho: Si te tomas el tiempo de leer, por favor tomate el tiempo de comentar. Tú opinión es importante para mí.
¿Qué te pareció este capítulo? ¿Michiru debe perdonar a Haruka?
Espero sus opiniones al respecto. Siempre me ha gustado escuchar sus teorías.
Acepto opiniones, sugerencias, críticas constructivas, todo es válido…
Ayúdenme a mejorar.
Saludos. Nos leemos.
Un abrazo. Bendiciones y buen día o noche para quien este leyendo.
