Advertencia: Este fanfic involucra escenas descriptas para adultos, además de contener lenguaje fuerte y escenas violentas.

Atención:El personaje Twilight Sparkle y todo lo relacionado con el universo de My Little Pony, le pertenecen a Lauren Faust y Hasbro. Personajes mencionados en próximos capítulos pueden tener otros creadores a los cuales mencionare al final del mismo. Otros simplemente, son de mi invención y se han inspirado en otros autores, lo cual significa que no son motivo de copyright, aun así mencionare de donde saque mi inspiración de todos ellos en otras secciones.


Capitulo 15: ¿Qué paso?

Me levante con una resaca ligera, lleno de besucones por todas partes. No paso nada con resultados sexuales aun, soy lento para llegar a esa parte, aun no encuentro el momento indicado. Me pregunto ¿porque estoy escribiendo esto en mi diario como si alguien más lo leyera? Nahh, son estupideces mías, supongo. Después de todo, soy el único que conoce donde lo guardo, en fin.

La misma rutina de siempre lo único nuevo fue que me quede con Nicole un rato para conversar durante el receso. Después de eso me dirigí a casa, antes de entrar había inspirado una gran cantidad de aire. Ese aire a despreocupación que señala de manera directa que nada malo puede pasar. Entonces entre, cerré la puerta y colgué mi saco de oficina, para luego notar a Twilight parada en su forma antropomorfa con una especie de papel en la mano izquierda. Y al lado suyo, sobre la mesa un montón de cartas que de las cuales una estaba abierta.

_¡Twi, ya llegue!_ Le dije de manera alegre, pero no respondía. _Llego la correspondencia, veamos: luz, gas, agua, electricidad. Nada del otro mundo, me encargare de esto más tarde._ Ahora empezaba a preocuparme, la unicornio no había movido ni un musculo. _¿Twi, estas bien?_ Dije acercándome a ella, para colocar una mano sobre su hombro.

Y sucedió lo que nunca pensé que ocurriría, acabe en el piso, atontado y con un ardor en mi mejilla izquierda. No comprendía muy bien la situación en ese momento, pero supuse que me habían abofeteado. Nunca pensé que pasaría, pero quería saber el motivo de que Twilight decidiera reaccionar de esa manera. Al recuperarme me senté en mis rodillas, para luego agarrar el papel el cual sostenía Twilight hace unos minutos y había caído a unos centímetros de mí. Parecía una fotografía, y al levantarla pude observar lo que contenía, solo pude reaccionar a mantener la mirada en el papel. No podía creer lo que veían mis ojos, esa foto, mostraba claramente a Nicole besándome en la entrada de su departamento.

Rápidamente corrí hacia la habitación de Twilight, no era de esperarse que estuviera cerrada con llave, lo único que buscaba en esa situación era aclarar las cosas.

_ ¡Twilight, ábreme puedo explicarlo!_ Le gritaba desde afuera, mientras intentaba entrar girando desesperadamente el picaporte.

_ ¿Explicar qué?, ¡Se lo que vi!_ Contesto con un tono entre ira y tristeza.

_ ¡Pero no es lo que parece!_ Imploraba esperando un mejor resultado.

_ ¡Déjame sola!¡Te odio!_ Respondió con un grito que acabo inclusive asustándome.

Pero lo que me había dicho no solo logro un susto momentáneo, pude sentir realmente lo que es que se te rompa el corazón. Increíble, hace unos meses lo tuve todo, y ahora una foto me lo arrebato. Me gane su amistad, después su amor para luego acabar juntos y felices, pero a comparación con lo de años atrás, esto me afecto mil veces peor. No podía moverme, ni siquiera podía sentir mi corazón o la respiración, es como si estuviera muerto, pero no lo estaba. Como pude me volví a levantar, no creo que pueda escribir mas, necesito despejar mi mente.

(Narración en tercera persona).

Encontramos en una habitación, iluminada débilmente por una lámpara de mesa a un devastado Evan. Que escribe las últimas palabras de su diario, mientras derrama lagrimas. En eso se levanta, decidido a calmar su mente, sale de su casa dejando una nota. Su vestimenta era de color gris, un pulóver con capucha y unos pantalones largos haciendo juego con unas zapatillas negras. Lo último que se ve es al joven colocándose la capucha, para después empezar a trotar y perderse bajo un cielo nublado.

Ahora se ven a dos chicos, uno moreno de pelo negro con una campera amarilla con detalles negros y a su lado un chico rubio vistiendo una campera roja, quienes entraban en un parque ambos conversando. Pero mientras pasan frente a una banca, uno de ellos reconoce a la persona sentada en ella.

_ ¿Evan, que haces aquí?, Digo porque no eres de salir mucho._ Pregunto un poco avergonzado por su comentario Pablo.

_ ¿Por qué la vida me odia?_ Le respondió sin ningún tipo de emoción, mientras observaba el cielo con los brazos a lo largo del respaldar de la banca.

_ ¿Pasa algo?_ Pregunto Norman mirando de manera preocupada a su otro amigo.

Evan de uno de sus bolsillos del pulóver le entrega un papel, el cual es desplegado por sus amigos que miran impactados la imagen.

_Evan, podemos arreglar esto, vallamos a tu casa y lo aclararemos._ Respondió Pablo.

_ Agradezco el esfuerzo, pero me gustaría que no digan nada. He tenido bastante con esto, que podría ser peor._ Le responde con la cabeza baja, cuando de repente se larga a llover.

_Siempre encuentras una forma de levantarte._ Le contesta Pablo, dándole un paraguas que acababa de desplegar.

_Espero que esta vez la encuentre._ Le menciona de manera triste, para dar un saludo de puños a ambos y luego volver a alejarse.

En una panadería se podía ver entrar a un joven medio mojado que portaba un paraguas negro, este se sienta en una mesa y descansa por un momento. No había clientes, algo no tan típico, pero por el clima era fácil adivinar el porqué. En eso entra el maestro pastelero, cargando una bandeja de flautas de pan, al notar la presencia del cliente le responde con un "lo siento, pero está cerrado". En eso el joven, se quita la capucha descubriendo su cara que demostraba claramente su cansancio.

_Evan, no te esperaba aquí, si quieres entrenar será otro día._ Le menciona ordenando los panes, a lo que el programador hace oídos sordos y se dirige a la parte trasera del local. _Evan, tomate el día libre, vuelve mañana._ Vuelve a insistir el panadero, mientras ve al joven sacarse el pulóver gris. El progreso en cuanto al entrenamiento había funcionado, ya que se podía observar a un Evan medianamente marcado muscularmente. Pero eso no va al caso, el joven solo ignoraba al panadero, mientras colocaba vendas y talco en sus manos.

_ ¿Qué pasa Evan, tú no eres así?_ Pregunto de brazos cruzados en la entrada de la habitación.

_No pasa nada._ Fue lo único que le respondió el joven, antes de encestar un buen derechazo a la bolsa de boxeo.

_Tú dices no, pero los puños dicen otra cosa. ¡Cuéntame!_ Ordeno el panadero aun observando al programador boxear.

_Es que no lo entiendo, cada vez que intento ser feliz y lo logro, algo pasa para que vuelva a mi miseria._ Dijo con un ligero tono de molestia que poco a poco empezaba a tornarse furioso. _Es que simplemente… simplemente…_ Decía entre cortado. _ ¡LO ODIO!,¡LO ODIO!, ¡LO ODIO!, ¡LO ODIO!_ Repitió de manera rabiosa, mientras derrama lagrimas al igual que conecta puñetazos más rápidos y más potentes.

_Te comprendo, me pasaba lo mismo a tu edad y también durante mi carrera como boxeador. Son solo obstáculos y tienes que aprender a superarlos._ Le menciona poniendo una mano sobre su hombro. _Sé que es horrible el sufrimiento tanto físico como emocional, pero si no lo logras no podrás vivir tu vida. La vida está llena de ellos, y si lo superaste una vez, puedes superarlos de nuevo._ Le menciona poniéndose en frente de él para luego extenderle una mano.

_Gracias._ Responde el joven que hace unos minutos se había sentado en el piso a llorar, y con gusto se limpia las lagrimas para luego acepta la mano de su mentor y amigo.

_ ¿Quisiera saber que paso? Si no te molesta, claro._ Le pregunta el panadero haciendo que el joven se sentara.

Una larga explicación más tarde, el panadero comprendía bien que pasaba y era un asunto bastante delicado en el cual no debía meterse. Pero en base a su conversación, veía posibilidades de explicar el malentendido y que todo volviera a la normalidad. Pero eso dependía de Evan, era su novia y según palabras del joven, el mismo se metió en el problema y el mismo se lo iba a quitar. No quería ayuda de nadie, claro estaba, así que después del entrenamiento partió rumbo a su casa. Lo había intentado de todo, pero por más que lo hiciera la unicornio ignoraba por completo las suplicas del joven. Esa noche, Evan había cenado y también dormido solo, se había apegado y acostumbrado a la compañía de la unicornio que le fue incapaz pegar un ojo en la noche. Para peor, volvía a lamentarse y mandarse toda la culpa a sí mismo, en una situación así ¿Quién no?, para Evan el único culpable era él. Llego un punto en el cual medito si realmente fue culpa de él que lo hubiera dejado Abril. Aunque no lo convencía del todo eso, pero como ya saben, Evan es distinto al resto de personas. Y en un punto como este, estaba considerando completar con una tarea pendiente…

A la mañana siguiente, entre papeles y alboroto laboral, se podía observar a un Evan que por su manera de actuar parecía más un zombi que una persona. Trabajaba de manera desinteresada, sus compañeros se preocupaban, inclusive hicieron que Amanda lo examinara por si estuviera enfermo. Con los resultados negativos, sus dos amigos más cercanos y los cuales comprendían el problema decidieron charlar con él, pero no lo animaban con nada. Finalizando el día, todos se despidieron en la entrada de la compañía, los compañeros del piso excluyendo a las mujeres, pedían mejoría en él.

_Evan, estamos pensando ver una peli ¿Te unes?_ Pregunto Norman de manera alegre para animarlo.

_No gracias._ Respondió con una sonrisa segura. _Bueno tengo que irme, tengo cosas que hacer._ Menciona el joven antes de marcharse en su auto.

Los dos amigos ven como el auto desaparece, en eso ambos son interrumpidos por la voz de la secretaria de Magnus.

_Parece que esta mejor, nunca lo vi tan deprimido._ Dijo la secretaria rubia viendo como se alejaba el automóvil.

_ Si, con el tema de la foto y lo del beso… ¿creo que hable de mas?_ Menciono Pablo avergonzado.

_ Si, lo hiciste._ Agrego Norman en un tono molesto.

_ ¿De qué foto y beso hablan?_ Pregunto de manera inocente Nicole.

Una hora después de haber explicado todo lo ocurrido, los tres jóvenes partieron a rumbos distintos. Dos de ellos en la misma dirección, mientras que la mujer se dirigía en dirección contraria a sus compañeros. Por lo que se podía observar, en su cara se reflejaba una expresión de vergüenza con una mescla de tristeza. Lo único que hizo antes de seguir su camino, fue suspirar mientras observaba el amplio cielo que seguía con los tonos grises.

(Una hora después de la conversación, en la casa de Evan)

El teléfono sonaba sin cesar y nadie lo atendía, hasta que una unicornio irritada decidió contestar a la llamada.

_ ¿Hola?_ Pregunto Twilight de manera calmada.

_ Hola… ¿es la residencia del señor Evan?_ Respondió una voz femenina.

_Si, ¿quiere hablar con él?_ Volvió a preguntar la unicornio.

_No realmente, en realidad quisiera hablar con su novia._ Le contesto la joven.

_Habla ella._ Respondió con cierta duda, ¿Quién la estaba buscando?

_Oh… Bueno yo soy Nicole y quería hablar contigo por… tu sabes… el beso._ Menciono de manera asustadiza.

_ ¡ENTONCES FUISTE TU!_ Contesto molesta.

_Si y lo siento, no sabía que estaba haciendo._ Dijo intentando calmarla. _Esa noche habíamos bebido mucho y yo solo lo bese, estoy muy apenada por lo sucedido._

_ ¡PUES EXPLICAME AL MENOS PORQUE NO ME MENCIONO O TE APARTO MIENTRAS LO BESABAS!_ Volvió a reclamar una explicación aún más furiosa que antes.

_Eso… si no lo puedo explicar._ Respondió confundida.

_ ¡ENTONCES SI NO TIENES UNA BUENA EXPLICACIÓN, AHORRATE EL TIEMPO EN INTENTAR HABLAR CONMIGO!_ Contesto de manera toxica colgando fuertemente el teléfono.

Todo parecía haberse tranquilizado por un momento, hasta que el teléfono volvió a sonar.

(En la habitación de Evan)

Lo único que se podía escuchar era la canción Mr Lonely de Bobby Vinton, mientras la luz de una lámpara iluminaba levemente la habitación. Se podía ver a Evan parado mirando hacia la ventana que se encontraba a la derecha de la cama, esta se encontraba con las persianas abajo y las cortinas cerradas.

_Otra vez no amigo_ Menciono la voz en su cabeza de manera frustrada, observando como Evan sostenía nuevamente el revólver. _Hay otras maneras de solucionar esto._

_Otra manera…por favor, lo he hecho todo y ella simplemente me odia. Ahora déjame terminar con esto y no intentes evitarlo, no te servirá de nada._ Respondió el joven colocando la pistola cargada en su cabeza.

_ ¡MALDITO HIJO DE PUTA, SUELTA ESA PISTOLA EN ESTE PUTO INSTANTE!_ Grito colérico su voz interna, nada había pasado, Evan no escuchaba nada. Estaba decidido a quitarse la vida. _ ¡Si no lo haces, realmente sabrás lo que vales en vida!_

_Buen intento… adiós amigo, gracias por todo._ Menciono poniendo el cañón en su sien, solo segundos después de hacer eso, empezó a llorar. Sentía como algo lo abrazaba y humedecía su remera en la zona de los omoplatos, poco a poco empezó a escuchar una tenue vos que crecía poco a poco, es como si hubiera quedado sordo por un instante.

_ ¡POR FAVOR, DETENTE! ¡DETENTE!_ Era Twiligth en su forma antropomorfa sollozando mientras lo abrazaba intentando evitar el cometido del joven.

_Lo ves, tú crees que no vales nada, crees que alguien que no te aprecia o ama haría algo como eso._ Cada segundo que escuchaba el llanto de la unicornio, le rompía aun más el corazón. _Ella te ama, tus amigos y familia también, olvida esa idea de matarte. Tienes mucho por que vivir, disfruta de esa vida que se te dio._ La vos tenía razón, siempre quiso solucionarlo de esa manera impidiéndole ver lo que tenía en frente, y todo lo iba a perder si jalaba ese gatillo.

El joven bajó el arma, le saco la bala y dejo a ambas enfrente de su cama, se dio media vuelta y abrazo a Twiligth mientras descargaba toda su tristeza llorando y repetía sin cesar las palabra ¡perdóname!

30 minutos más tarde, Norman y Pablo habían llegado, para encontrar a Evan acostado en su cama dormido con la cara roja a más no poder por el llanto y a su lado Twilight acariciando su mano. Los dos amigos junto a la unicornio dejaron al joven descansar mientras ellos se dirigían al comedor a charlar.

_Te debemos mil gracias, Twilight._ Dijo Pablo con los ojos llorosos. _ No sé lo que hubiera pasado si no lo detenías._

_Si ya le debemos mil, entonces le debemos mil mas._ Menciono Norman en un tono serio mientras se reponía de los acontecimientos.

_ ¿A qué te refieres?_ Pregunto la unicornio.

_Algo me dice que no es la primera vez que lo intenta._ Respondió el rubio. _Una vez durante la noche, Evan nos llamó pidiendo un favor._

_No me digas, que nos llamo porque él iba…_ Dijo Pablo, pero fue interrumpido por su compañero.

_Me temo que sí._ Finalizo Norman.

_ ¿Qué clase de sufrimiento… lleva a una persona a ese punto?_ Pregunto la unicornio, ya que le era incapaz de comprender porque alguien intentaría quitarse su propia vida.

_Creo tener una idea del porqué pero quiero escucharlo venir de su boca._ Menciono acercándose bruscamente a abrazar a Twilight. _Eres lo mejor que le ha pasado en su vida, y ya lo has salvado dos veces…_ Dijo el rubio rompiendo en llanto.

_ Por favor, no lo…_ Intento completar la frase Pablo acoplándose al abrazo, pero fue silenciado por la vos de la unicornio.

_No tienen porque pedírmelo, ya lo sé… además… es la primera vez que alguien me hiso sentir de esta manera, es la primera vez que puedo amar a alguien._ Contesto derramando algunas lágrimas.

_Bueno mejor nos vamos… siempre te querremos Twi, eres la mejor novia que nuestro amigo podría tener._ Finalizo Pablo, después de eso ambos se retiraron.


Hola, señoras y señores, aquí Tocachi!

Con el capitulo 15 del fic, últimamente estuve revisando los archivos de cada capitulo, y hay unos cuantos los cuales comparados con los otros tienen muy pocas palabras. Pero me gustaría saber departe de ustedes, si así esta bien o debería intentar extenderlos un poco mas. Y con respecto al tema que aqueja al mundo, el COVID-19 (Coronavirus), espero que estén en sus casas y no salgan de ella a menos que sea necesario, lavan sus manos muy bien y no olviden usar alcohol en gel. En estos casos, es momento de hacer conciencia y evitar no solo contagiarnos a nosotros mismos sino también a quienes amamos junto al resto de la población y pacientes de riesgo. En serio se los digo, ahora mas que nada hay que ser inteligentes y precavidos, no sean boludos que ya acá en Argentina hay muchos.

Espero que estén muy bien y con la cuarentena me daré el tiempo para avanzar en la trama, así que no olviden dejar su review, follow y favorito. Nos vemos en el próximo capitulo de "Una Mágica Oportunidad"