Cap14: acosadora.

Buenas de nuevo! ya os dije que este mes ire un poco mas rapido para publicar, que tengo que recuperar material de enero y adelantar de marzo (si, otro examen a tumba abierta). Espero que os guste, es sakuracentrista, que quiero trabajar un poco mas el triangulo amoroso (y si, por el lado de ELLAS dos, nadie se esperaba esta jugada vistos los reviews xD). Un saludo y nos leemos, seguramente con ese fic de evangelion que llevo prometiendo tanto tiempo...

Uzumaki albert: buenas! Pues si, no te haces una idea de lo que se esta preparando con satsuki... es de esos momentos en los que dices "X personaje hace mucho que no aparece" y de pronto BAM. Naruto esta evolucionando, pero todavia necesita un momento traumatico que le de motivacion... ya veras...

Y contestando tu PD... lo sé, y va in crescendo... hoy vas a tener mas :P un saludo y disfruta!

Guest: hola! contesto a ambos a la vez, porque, si no es del mismo autor, la respuesta sera identica XD

Con itachi solo he hecho una cosa: ser consecuente. En la serie, itachi fue un pj mal hecho, comparto la opinion de GuibelReviews en este asoecto: itachi parece que escribió su propio manga de lo que lo queria el mangaka. Itachi NO puede ser el herie despues de lo que hizo con el clan uchiha, de, literalmente, matar a mujeres, infantes recien nacidos, personas inocentes, a su propia madre... incluso lo he parodiado en fjaka cuando sasuke explica en la escuela que su ejemplo a seguir es su hermano mayor xD Itachi es un buen pj si eres consecuente con que es irreversible lo que hizo. Aqui le he dado una vuelta de tuerca mas, basandome en que no hay un solo uchiha sano mentalmente en la serie. No quiero adelantar mas sobre el, pero, si itachi te parecio impresionante... no has visto al uchiha mas fuerte...

Espero que te guste el resto de la obra, un saludo!

LordShadowBlade: saludos amigo! Si, más de diez capitulos preparando ese momento, y ahora se van a ver las consecuencias hasta el final de la primera temporada. Espero que guste, nos leemos!

DeathAlex5978: buenas! No pasa nada hombre... a ver, no te niego que me encanta ver reviews, pero lo primero es que guste y se entienda el mensaje. Me alegra que te guste, y en ello estoy... por lo pronto, este mes tienes doble racion xD Un saludo!

Shinasu ewige liebe: hola! Me alegra leerte!

Pues si, aqui hay un triangulo amoroso en toda regla, y lo he hecho con el objetivo de que no sepas por quien decantarte. Es mas, sabes que soy narusaku, pero aqui me esfuerzo en poner al mismo nivel a satsuki. No te negare que, despues de lo de itachi, el narusatsuki va a mutar, como quien dice, pero seguira existiendo ese triangulo. No te dire con quien acabara naruto, puede que todas, puede que ninguna... incluso voy a jugar con otras chicas externas a ellas dos, como Ino, hinata o Shion.

Y si, lo de itachi es mas logico como lo he puesto aqui, aunque ya me he ganado las primeras criticas... no veo logico que matase a civiles y niños, ni que raiz no se aprovechasecde ello. Es mas, en mi futuro naruharem voy a desarrollar mucho raiz, y ofrecera explicaciones de lo ocurrido esa noche. Y en cuanto al final de la serie... qué te voy a decir que no sepas ya... vaya esperpento...

Y tendre qye modificar eso, si, esa previsión de capitulos fue previa a la gran reestructuracion de la obra para desarrollar este triangulo amoroso. Bueno, no te distraigo mas, espero que te guste. Un saludo!


-aaaaaaaaaaaa- personaje hablando

-aaaaaaaaaaaa- personaje pensando

-aaaaaaaaaaaa- ser sobrenatural hablando

-aaaaaaaaaaaa- ser sobrenatural pensando

RENUNCIA DE DERECHOS: Algunas veces me pregunto, ¿y si nosotros somos un fic de un grupo de escritores aficionados? Si es así, no nos quieren nada si nos tienen leyendo esto XD sea como sea, obviamente el mundo Naruto pertenece a masashi kishimoto, mientras que Satsuki es una creación del fandom. Yo solo aporto esta historia.


Corro. Corro como nunca, creo que nunca he corrido tanto. Es curioso, no lo hago por un peligro, o por huir de alguien, como otras veces. No, corro por felicidad. Creo que es un momento feliz de mi vida. No diré que es el más feliz… quizás hace un año podría haberlo dicho, pero cierto baka se ha encargado de que no pueda decir algo como eso de forma categórica. Cuando logró que la clase entera me respetase tras pintar el monte hokage de rosa, cuando le di mi primer beso, cuando me convenció para seguir siendo ninja, cuando le decía sonrojada que no tendríamos una cita ni en un millón de años… Si, no sé si es el momento más feliz de mi vida, hay mucha competencia gracias a kami. Pero puedo decir ahora que estoy feliz. Si, lo he logrado, ha sido difícil, pero lo he conseguido. Y quiero compartirlo con él. Me da igual que sea de noche y esté agotada, calada hasta los huesos y seguramente con fiebre… quiero verle. Abrazarle, besarle… compartirlo con él. Llego a su barrio, subo corriendo por la pared del edificio usando mi chakra para ahorrar tiempo, y llamo con tal ansia a su puerta que casi la tiro abajo. Y, cuando él me abre, no puedo evitar saltar a sus brazos.

-Me ha aceptado, me ha aceptado, me ha aceptado, ¡ME HA ACEPTADO!- grito de emoción mientras mi baka me sostiene en brazos. El pobre, por un momento ha puesto cara de susto al abrir, seguro que se ha fijado en mi deplorable aspecto. Mi pelo enredado, despeinado y mojado; mi vestido lleno de agua y barro… si, no es mi mejor presentación. Pero sonrió de verdad, sobre todo porque él sonríe también, conmigo. Le gusta verme feliz… está bien que alguien se sienta así por ti, no podría vivir sin ello ya. Es una de las razones por las que es MI baka. Tras unos segundos abrazándome, y yo besándolo con euforia entre gritos de alegría y risas, consigue articular palabra.

-Supongo que Shizune nee te ha aceptado como aprendiz, ¿no?- pregunta, conteniendo la risa. Yo por un momento frunzo el ceño… ¿shizune nee? Mira que tiene problemas Naruto con el protocolo…

-Shizune sama, baka… no puedes ir llamando con el "nee" a la asistente de godaime sama… ¿qué va a pensar la gente si te oye?- le digo seriamente, reprendiéndole. Y, por supuesto, Naruto sonríe travieso, y me desarma. Esos ojos y esa sonrisa son una combinación terrible… que conste que no me lo he planteado eh, pero, si tuviese una familia con él, rezo para que no los hereden mis hijos… sería incapaz de reñirlos…

-A ella no la importa… incluso ya me llama con el kun, y me deja jugar con Tonton, que es lo que más quiere en este mundo.- Suspiro en respuesta… es una batalla perdida. Solo espero que no llame con algún apodo a Tsunade sama… esa mujer tiene carácter, es explosiva y poderosa, puede matarlo si se pasa de la raya, por muy favorito suyo que sea…

-Como sea… Si, Shizune sama me ha aceptado como aprendiz.- anuncio con emoción contenida. No porque no me haga ilusión, no os equivoquéis… lo hago porque no es exactamente como dice Naruto…

(Flashback inicia)

Veo amanecer desde mi ventana mientras me termino de alisar el pelo y poner mis mejores pendientes. No es la primera vez que veo amanecer, lo cierto es que no soy de dormir mucho, a lo sumo seis horas diarias, y sustituyo lo que falte con mi amado café. Desde niña he sido inquieta en ese sentido, no me gusta perder el tiempo durmiendo… bueno, salvo cuando duermo con el baka. No sé si odiarlo por ello… es tan cálido que puedo estar dormida hasta el mediodía sin problemas, es como un puñetero somnífero shannaro… El caso es que no es raro que madrugue… lo raro esta vez es el motivo. Me he pasado una hora maquillándome, buscando qué ponerme, ensayando qué decir, cómo presentarme… quiero… no, NECESITO causar una gran impresión. Incluso noto mi corazón latir acelerado al pensarlo. Porque hoy voy a conocer a mi ídolo, a mi ejemplo a seguir, a esa mujer cuyos libros me he leído hasta dejar las cubiertas sin dibujo por el desgaste de mis dedos. Hoy voy a conocer a Tsunade senju, la mejor kunoichi médico de la historia, y nueva godaime hokage.

Casi mato a Naruto por no decirme a QUIÉN iba a buscar cuando salió de misión con ese asqueroso pervertido. Tendría que habérmelo dicho, LE HABRÍA ACOMPAÑADO SEGURO. Vamos, estaría dispuesta a correr el riesgo de que ese viejo verde me viese cambiándome con tal de conocer a Tsunade Senju. Pero no, Naruto decidió ser obediente y discreto con su misión justo en esta. Mi boca casi se cae al suelo al ver a esa diosa de la medicina entrar en Konoha… ¡escoltada por mi Naruto! Joder, y parecían muy cercanos, incluso hizo mención al papel de Naruto en su decisión de aceptar el cargo. Por supuesto, en cuanto pillé por banda a ese baka le hice contarme absolutamente TODO lo que sabía de ella. Se llevó un buen par de capones por decir tonterías, como que la había visto más tiempo ebria que sobria el día que la conoció… eso es mentira, Tsunade sama es una eminencia, seguro que es abstemia… pero, por lo demás, confirmó lo que ya me imaginaba: es extraordinariamente fuerte, y una diosa de la medicina. NECESITO QUE ME ACEPTE COMO DISCÍPULA.

No es una tontería lo que quiero, ni tampoco un mero capricho. Desde niña me he leído cada libro escrito por ella. Su tomo sobre medicina civil, sus estudios sobre regeneración celular usando chakra, su doctorado sobre uso de chakra médico durante operaciones a corazón abierto… este último es mi libro de mesa de noche, es perfecto, una pasada de libro. Creo que, quitando a su asistente, que OBVIAMENTE se sabrá esos libros de memoria, nadie en todo Konoha sabe más de esa mujer y de su trabajo que yo. Por eso quiero que me enseñe. Y por eso me he arreglado tanto y he pedido cita a primera hora con ella. Para mi sorpresa, me la han concedido… debería de haberme parado a pensar el por qué. Estuve dos horas esperando a que llegase Tsunade… dos horas… A ver, que me pareció justificable, seguro que estaba operando a corazón abierto, aprovechando el amanecer para comenzar su trabajo, como me gusta hacer a mi. Kami santo, si seguro que somos almas gemelas. Si, lo sé… pobre de esa niña ingenua que esperó en esa sala…

-Shizune, ¿puedes callarte un segundo? Entre tu charla y mi resaca voy a tener que usar el byakugou para sobrevivir…- murmura Tsunade sama. Esto… ¿ha dicho resaca? No, debo de haberla oído mal… o quizás sea argot médico, y se refiera a un postoperatorio complicado… si, debe de ser eso, debe de estar cansada por las operaciones que ya ha realizado… incluso puede que no haya dormido la pobre… es un ejemplo a seguir. Por cierto, el día que la nombraron hokage no me pude fijar por la capa ceremonial, pero… ¿no anda un poco… cargada… de delante? Mi primera reacción ha sido tragar hondo al verla, y no por estar ante mi heroína. No, ha sido por ver los mayores pechos que he visto en mi vida. En serio, eso NO puede ser natural. Y si hay una forma de lograrlos, quizás deba de preguntársela… shannaro, debe de medir tres cifras de sostén como mínimo…

-Tsunade sama, es que ya llevamos dos horas de retraso con la agenda… ¡no puede quedarse dormida así un martes!- la recrimina esa mujer de pelo negro corto. Shizune katou, Naruto me ha hablado de ella. Dice que es muy agradable, y en serio lo parece, aunque lo que acaba de decir no me cuadra… ¿quedarse dormida? ¿Tsunade sama? Debe de ser un error… pero el sonoro bostezo que devuelve mi "ejemplo a seguir" me hace replantearme mi forma de pensar… quizás no sea tan ejemplar como... Aghhh, no, Tsunade senju no tiene fallos, voy a presentarme antes de que vuelva a blasfemar de pensamiento…

-Tsunade sama… bu… buenos días…- saludo, casi temblando de los nervios. Kami santo, ¡estoy ante Tsunade senju, esto es real! Vale que es mi jefa y que tarde o temprano iba a reunirme con ella, pero… pero… ¡AHHH, ES TSUNADE SENJU! Aunque me cohibe un poco la mirada que me devuelve. Es como… de decepción. No… no puede ser decepción. Me he maquillado, puesto mi mejor vestido… aparento formalidad y buen aspecto, eso debe de ser bueno…

-Ahí cometiste tu primer fallo, viéndolo con perspectiva…- me interrumpe en mi recuerdo inner.- ...maquillarte frente a Tsunade sama… imperdonable…- tengo que asentir antes de volver a recordar… la primera impresión no fue buena…

-¿Quién es… esta niña?- pregunta extrañada la rubia, suspirando su asistente y yo encogiéndome ligeramente. Ese tono no expresaba emoción, más bien molestia e irritación…

-Es Sakura haruno, su cita de las siete, Tsunade sama…- la ojimiel frunce el ceño.

-¿Recibo a gente a las siete de la mañana?

-Si, Tsunade sama… recibe gente en su horario de trabajo, que es de siete a siete, y no de doce del mediodía a cuatro de la tarde…- recrimina de nuevo Shizune.

-¿Recibir a gente a las siete todos los días? ¿Qué soy, un vampiro? A ver chiquilla, vamos a acabar con esto rápido…- dice, dirigiéndose directamente a mi por primera vez.- ¿A qué has venido? Si es para felicitarme por mi nombramiento, hay un buzón ahí fuera para esas cosas… junto al contenedor de reciclaje para papel y cartón casualmente…- comenta, y yo trago hondo otra vez. Vale que la primera impresión no está siendo la mejor, pero… joder, es Tsunade senju, a lo mejor se la está atascando un poco los primeros días del cargo y por eso parece tan… brusca…

-N… no, Tsunade sama…- tomo aire, la hora de la verdad…- Vengo… ¡vengo a que me acepte como aprendiz, Tsunade sama! Quiero aprender cada secreto de la medicina junto a usted… he leído cada uno de sus libros, y es mi ejemplo a seguir, y si me acepta yo prometo…

-Ahórrate el discurso, no quiero aprendices.- me corta de golpe, inmisericordemente. Si, esa palabra define muy bien a Tsunade senju, ahora que lo pienso. Aunque en ese momento me quedé en shock, tanto que creo que incluso boqueé como un pez fuera del agua. La rubia se adelantó a cualquier pregunta que fuese a hacerla.- A ver chiquilla, ves lo que pone en esa puerta, ¿no?- asiento, todavía en shock. Pone godaime hokage.- Pues ese puesto me tiene demasiado ocupada como para tomar aprendices. Si quieres ser médico, ve al hospital y pide a un shinobi que te enseñe. Y con esto creo que doy por terminada la reunión… ¡Shizune!- exclama dirigiéndose de nuevo a su asistente, que pega un bote del susto. Por unos momentos me ha mirado con pena… debo de haberme quedado de piedra...- ¿Qué toca ahora?- Shizune le tiende un papel con su agenda del día, rodando los ojos la senju.- ¿reunión con los consejeros homura y Koharu? Me apetece más dormir, diles que se ha alargado la reunión con esta chica… cómo se llamaba…- mira los documentos para acordarse y yo noto mi autoestima hundirse ya del todo… ni de mi nombre se va a acordar en cinco minutos.- …Sakura haruno…

Salgo del lugar como un zombie tras esta SOBERANA PALIZA que le ha dado esta mujer a mi autoestima… joder, qué mal. ¿Alguna vez os ha pasado que veis la foto de, no sé, un plato de comida en un restaurante, se os hace la boca agua pensando lo maravilloso que va a ser comerlo, y luego os habéis dado de bruces contra la realidad? Os han puesto un plato asqueroso, que en nada se parece a la foto, y os habéis quedado con cara de tonto… Si, creo que es una buena forma de explicarlo. Aunque pronto mi shock da paso a la ira… Le debo una GRAN disculpa a Naruto por los coscorrones, creo que incluso fue excesivamente amable. Esa desgraciada está a la altura de su puñetero compañero de equipo, solo que cambiando lo pervertido por lo alcohólico. Porque si, me he dado cuenta de que el aliento la olía a Sake, ¡y eran las putas nueve de la mañana de un martes! ¿Se puede saber cómo ese puto par de globos semovientes han conseguido el puesto? ¡El baka seguro que lo haría mucho mejor shannaro, por lo menos es abstemio!

Salgo del lugar con el ceño fruncido, no estoy para que nadie me moleste en este momento, y la gente con la que me cruzo lo sabe, se apartan con miedo. Y hacen bien… estoy deseando destrozar algo a golpes. Incluso golpeo un muro cercano al salir, imaginándome que es la cara de esa desgraciada… por supuesto, lo tiro abajo, en esta aldea no saben construir bien y todo se viene debajo de un simple golpe cuando me enfado. Se me pasan por la cabeza mil ideas… repetir el golpe contra los pilares maestros de la Torre, poner su rostro en el monte hokage bizco a puñetazos, pincharla esos dos globos… pero hay una que no se me pasa por la cabeza. Rendirme. Ah no, puede que sea una vaga alcohólica polioperada, pero los libros no mienten: una sola neurona de esa mujer tiene más conocimientos médicos que el resto de aldeas juntas, eso es imposible de falsificar. He leído sus libros y tratados de medicina, SON PERFECTOS, así que, mal que me pese, no me voy a rendir. Necesito que me enseñe ninjutsu médico, lo necesito para cumplir mi objetivo. Por eso no me voy a ir de aquí… no sin una maestra.

Y así me paso todo el día, esperando a la puerta de la Torre hokage, sin moverme un centímetro. La primera impresión ha sido nefasta, pero no estoy aquí para hacer amigos, estoy aquí para hacerme fuerte. Fuerte para cumplir con mi meta shinobi, y no me pienso rendir. Fijaos si estoy determinada a aguantar, que Ino no se atreve a replicarme cuando la ordeno ir a buscarme comida rápida y agua para varios días a un puesto cercano. No me pienso mover de aquí hasta que me acepte, literalmente. Bueno, salvo para ir al baño... Cuando algo se me mete en la cabeza, no paro pase lo que pase. Mi madre dice que es porque somos tauro, famosos por nuestra obstinación, pero yo no creo en esas chorradas. Creo en que no me van a regalar nada, y que por ello debo de esforzarme. En todo el día no vuelvo a verla, ni tan siquiera se asoma a mirar desde su despacho la muy… pero me da igual. No me pienso mover. Por muchos desprecios y dificultades que se me atraviesen…

-Vaya… sigues aquí. ¿Es que tus padres no te quieren en casa?- me pregunta al salir del trabajo con un tono burlesco, fresca como una rosa, con ese escote de operada al aire. Aunque por un momento ha mirado el muro que tiré de un puñetazo... Su asistente niega mirando al suelo ante esa broma, y yo… yo tengo que esforzarme en no gruñirla… si la respondo con un golpe, me pondría a su nivel.- Te dije que fueses al hospital a buscar un maestro, ¿es que no lo has entendido?- la miro fijamente. Puede que sea mi hokage, pero a mí no se me encara nadie shannaro.

-No necesito un ninja médico, la necesito a usted… y no me pienso mover de aquí hasta que me acepte.- declaro, y ella me mantiene la mirada unos segundos antes de reírse con burla.

-Pues vas lista chiquilla… pero bueno, si te empeñas, quédate aquí, pero fuera de mi torre. Allí solo hay personal esencial, y tú ya sabes que no lo eres. Aunque no sé para qué te doy una orden… en cuanto haga un poco de frío correrás a las faldas de tu madre y no te volveré a ver…

Ohhhhh, esta mujer no sabe con quién está tratando. ¿Qué voy a correr con mi madre? Voy a quedarme a dormir aquí joder. Cuando he dicho que no me voy a mover de aquí, lo he dicho en serio, y ya veremos si mantiene esa cara de vieja amargada cuando vuelva mañana de resaca y me vea a mi aquí, esperando. ¿Me quiere fuera de su torre? Estupendo, no me hace falta entrar, solo necesito sus conocimientos y experiencia, no esa mierda de torre. Me acomodo en la misma esquina de la calle donde estoy y me preparo para dormir un poco tras cenar. No estoy preocupada por los posibles maleantes… tengo el sueño ligero, y mucha mala leche que descargar, casi me harían un favor si deciden intentar violarme, podría dar salida a mi ira homicida. Aunque dudo mucho de que aparezca alguno. Incluso los transeúntes se apartan atemorizados cuando me quito los pendientes y los tiro al suelo con rabia. Tras quitarme el maquillaje con un trapo y agua embotellada, cierro los ojos… espero al menos soñar con algo bonito, porque vaya puta mierda de día.

Hay un dicho popular que empieza con "ten cuidado con lo que deseas…". ¿El sueño fue bonito? Si, mucho… y no… es algo complicado. Volvía a estar en mi cuarto, hace unos días… la noche que se quedó a dormir Satsuki conmigo. Kami santo… A ver, no me iba a negar a que durmiese conmigo, es mi… ¿novia?... como mínimo mi amiga íntima, y necesitaba un techo donde dormir. Pero llego a saberlo todo y la preparo la cama de invitados. Para empezar, su pijama, o el mío más bien. Tuve que dejarle uno, ¡ella había quemado toda su ropa en el complejo uchiha! Pero, claro… no calzamos igual, sobre todo por arriba. La vi salir del baño con uno de mis shorts de dormir y mi camiseta, y no pude evitar mirarla de arriba abajo. Joder, intento no hacerlo, juro que me creía totalmente heterosexual hasta que inicié esta relación a tres con mi baka y Satsuki. Salió andando como si nada con su pelo negro liso y suelto, esas piernas torneadas, su trasero perfectamente contenido en mi ropa, y mi camiseta bastante más ceñida que a mi. Y sin nada más... Y yo me quedé mirándola. Craso error…

-¿te gusta cómo me queda?- me preguntó, con una sonrisa traviesa, mordiéndose el pulgar. Y mirándome ella también de arriba abajo. Me sentí como una gacela frente a un tigre… y eso me puso la piel de gallina y me hizo entreabrir los labios, para mi vergüenza. Solo pude tragar mientras ella se acercó, lentamente, sin dejar de mirarme. Se me puso a centímetros, rozando su nariz con la mía, incluso podía captar su olor. No olía a perfume, pero aún así me gustó cómo olía. Casi tanto como…- A mí me encanta cómo te queda el tuyo…- Me susurró al oído, acariciando mi brazo desnudo de la que bajaba su mano.

Acaba posando su mano izquierda "inocentemente" en mi cadera… digo "inocentemente" porque sus dedos contactan con mi trasero por encima de mi short al terminar su viaje, y aprietan ligeramente. Y yo respondo entreabriendo los labios para quejarme… o para gemir. Nunca lo sabré, ella capturó mi mentón con sus dedos índice y pulgar y me dio un beso. Mis besos con Satsuki y Naruto no pueden ser más diferentes: con Naruto no me gusta dejarme dominar. Quiero que sea mío, quiero marcar el territorio desde el minuto uno, que sepa que es MI baka y que ahí mando yo. Con Naruto es algo necesario, si no su cabeza llena de aire nos llevaría a la ruina. No quiere decir que no pasemos… a mayores… su lengua, mi lengua, nuestras manos, mis gemidos… me encanta besarle. Y a él le encanta besarme, lo noto. Confesaré que cuando me rodea con sus brazos en esos besos, y cada vez con más fuerza, deseo que demos… el paso, no sé si me entendéis…

Pero… no es lo mismo que los besos con Satsuki. No es ni mejor ni peor eh, simplemente no son comparables. No sé qué me pasa con mi compañera de equipo, no sé si será atracción, inexperiencia en besos con mi mismo sexo, miedo… puede que todas juntas. Pero, cuando me besa, no me da opción, soy un juguete en sus manos. Dejo su lengua entrar y saborearme, respondo tímidamente con la mía… sé que la gusta que la responda, aunque la deje mandar. Lo puedo notar: puede que Satsuki sea fría como el hielo, pero, en estos casos, no es de piedra. Gime, y yo la respondo, y gemimos juntas… me pierdo en su olor, cierro los ojos… y, cuando me quiero dar cuenta, estoy sobre mi cama, con ella encima, marcando el ritmo. Una parte de mi quiere poner un freno a esto, aún cuando la otra está deseando gemir su nombre en alto. Una parte de mi quiere que esto sea diferente, que sea más pausado, más tierno, no tan… sexual. Si, la imagen de cierto chico viene a mi mente siempre que pienso en hacer el amor.

Pero en ese momento poco puedo hacer. Estoy en la cama, con ella encima. E intentado poner mi pierna por medio, levantar la rodilla lo justo para crear un espacio entre las dos y poder serenarme… y me ha salido mal. Ella ya ha tomado ese espacio, y ha sonreído divertida cuando ha notado lo que he hecho… para luego apoyar su trasero y su intimidad sobre la piel de mi muslo. Gimo aún con Satsuki besándome, esta vez el cuello… está húmeda. Ya he dicho que Satsuki no es de piedra. Está casi tan húmeda como yo… es curioso, con Naruto me excita mandar… con Satsuki, dejarme manejar. A pesar de que Satsuki parece querer llevarme a la zona donde no hago pie… Tiene mis brazos aprisionados sobre mi cabeza con una sola mano, es imposible liberarlos. Satsuki es más fuerte que yo en este cuarto. Y su mano libre juega a recorrer mi piel descubierta. Siento como recorre mi muslo, hasta llegar a mi trasero, y se detiene allí a apretar. La gusta mi trasero, se la nota mucho. Aunque no sé si el que sus dedos estén rozando lo justo mi intimidad por fuera del pantalón es casual o buscado… solo sé que me está volviendo loca.

-Sa… Satsuki… oh Kami…- casi lo grito… me acaba de marcar con chupón (otro más de las decenas que me ha hecho desde que empezamos a compartir la tienda de campaña del baka, y que tendré que atribuirle al pobre Naruto para que mi madre no se escandalice demasiado), y luego me ha dado un ligero mordisco mientras se relame… su boca sale de mi cuello, y desciende hasta mi pecho, haciéndome abrir los ojos con fuerza. Intentó forcejear, pero es imposible… tengo todas mis fuerzas destinadas a una sola cosa. No gemir demasiado alto.- Mis… mis padres… ahhh… están en la habitación de al lado… nos van a oír.- musito. Ya lo dije antes: una parte de mi piensa en eso y se aterra… y la otra, para mi vergüenza, está deseando que Satsuki no me haga caso y mis temores se cumplan. Tengo un problema, lo sé, y el ver a Satsuki con el culo en pompa sobre mi muslo, notar sus dedos rozándome… ahí abajo… y ese pelo negro regado sobre mi vientre de la que ella recorre mi piel con su lengua no ayuda. Y, mientras, el rostro de Satsuki se detiene sobre mi seno izquierdo, cuyo pezón se trasparenta sobre mi camiseta de tirantes, y me sonríe traviesa.

-Te oirán a ti… yo voy a tener mi boca ocupada…- declara, y pasa su lengua por mi camiseta, a la altura de mi pezón. Noto cómo se endurece, cómo roza mi camiseta, y respondo apretando su pierna entre las mías y mordiéndome el labio para no gemir en voz alta.- Veo que también eres sensible aquí…- debo de hacer algo. Kami, debo de hacerlo, o en unos segundos haré algo irreparable… por muy excitada que esté, no quiero que mi primera vez sea así…

-Satsuki… onegai…- la ruego, y clavo mis jades en ella. Y, por unos segundos nuestras miradas se cruzan...

Un estornudo me despierta. Mi propio estornudo. Vuelvo a estar en la calle, durmiendo donde me apoyé para echar una cabezada de la que espero a Tsunade sama. La calle está desierta, y yo me repongo como puedo mientras me sereno. Menos mal que no hay nadie, pienso… de seguro que he gemido. Lo que me faltaría sería que alguien me viese así, o gritando el nombre de Satsuki en sueños. Aunque ese momento con Satsuki se acabó justo ahí en realidad: la rogué que parase y ella, tras unos segundos, aflojó el agarre de mis muñecas y suspiró. A pesar de la excitación, a pesar de las ganas que una parte de mi tenía de que siguiese, no era lo que yo quería en realidad. Y, en cierta manera, creo que ella tampoco lo quería. No sabría decir qué pasa por la cabeza de Satsuki… hace unos días si que era capaz, pero, desde esa misión que la mandó al hospital, no sé lo que piensa. Solo sé que me hizo caso y, sin decir nada más, se durmió a mi lado. Y al día siguiente no supe nada de ella, se levantó antes de mi y se fue. Me preocupa… ¿estará bien?

Pero otro problema me distrae de Satsuki. Ese estornudo se debe a un bajón en las temperaturas, y eso me hace temer una cosa… lluvia. Nunca he destacado por mi suerte: en lugar de enamorarse de mi un Neji hyuuga de la vida, se enamora de mi "súper baka" y tengo que moldearlo poco a poco para que no grite y tenga algo de higiene… En lugar de acabar en un equipo normal, como el de Ino cerda, acabo en el equipo 7, y saliendo con mis dos compañeros a la vez en un triángulo amoroso que me tiene las hormonas a flor de piel. Estoy convencida de que con Ino no me pasaría lo que me ocurre con Satsuki… aunque pensar en ella conmigo en la misma situación que Satsuki me hace sonrojar. Aghhhh, eso sí que no, tengo que hacer algo con esa pervertida que llevo dentro… Volviendo a mi reflexión: nunca he destacado por mi suerte. Y, como me temía, se pone a llover a mares. Para un día que estoy a la intemperie, y llega el diluvio. Pero, por mucho que me esté calando, por mucho que tenga frío, no voy a moverme de aquí. No hasta que Tsunade senju me dé una oportunidad. Cierto baka me demostró que si quieres algo, no debes de rendirte jamás. Por algo soy su novia, porque el "no" no es una respuesta válida…

-Mira a quien tenemos aquí… aún…- oigo la voz de ese súcubo a mi lado. En serio, el magnicidio es una opción cada vez más atractiva. Yo estoy calada, tiritando por el frío, con mi mejor vestido lleno de barro y desprotegida bajo la lluvia… y ella, en cambio, recién duchada, seca, contenta y bajo un paraguas sostenido por su asistente. Su puta madre…- Mira que tienes mala suerte eh… no solo te vas a ir de vacío, encima llueve…

-Tsunade sama…- le recrimina veladamente su asistente, que me ha estado mirando con pena desde que ha llegado. Bueno, si la senju cada vez me cae peor, esa chica morena… shizune se llamaba… cada vez mejor. Tsunade la mira arqueando los hombros.

-¿Qué? La estoy intentando hacer un favor shizune… supongo que estará mucho mejor en casa con sus padres que aquí haciendo el ridículo para nada… oh, espera, a lo mejor no es así… dime… ¿Cómo te llamabas?

-Sa… Sakura…- tartamudeo. No lo malinterpretéis, no es por nervios, es por el puto frío… realmente quería gritárselo para que lo recuerde de una puñetera vez…

-Eso, Sakura… dime, niñita, ¿tus padres no te quieren y por eso no vas a dormir a casa?- se burla, y yo aprieto los dientes mientras la miro fijamente. ¿Espera amedrentarme? Lo lleva claro… y creo que lo ha entendido por mi gesto, porque arquea una ceja. No está acostumbrada a que la respondan, al parecer… Reúno el poco calor corporal que me queda y vuelvo al ataque.

-Mis padres me adoran… y estarán muy orgullosos cuando me acepte como aprendiz…- qué puto gusto ver esa ceja arqueada. Y encima ha inspirado con fuerza… me ha vuelto el calor al cuerpo.

-Chiquilla… voy a ser clara contigo, no dejas de ser una kunoichi de konoha y debes de estar en buena forma para cuando te ordene alguna misión… no sé, capturar a tora o algo así…- Esas misiones las superé hace muchísimo, hija de…- ¿Te acuerdas que te dije que te fueses al hospital para que te enseñasen a ser médico porque yo no tengo tiempo para adiestrarte? Realmente me sobra, tengo un grupo de asistentes que lo hace todo por mi, como Shizune. Yo solo me siento y firmo papeles. Si no te acepto es por ti, fíjate…- Me mira de arriba abajo.- Mira tu aspecto: Eres enclenque, débil, claramente no te tomas en serio tu profesión. Deberías de estar mucho más musculada, y tener unas reservas de chakra mucho mayores… eso me indica que, seguramente, te dedicaste a perseguir chicos en lugar de entrenar durante la academia. No me interesan niñatas, y menos si son de un clan de poco poder que no puede pagarme bien por mi tiempo. Acepta un consejo: vuelve con tu mamá y búscate un buen hombre con el que formar una familia… aquí no encajas.

Joder, si me hiciesen resumir a Tsunade senju en una palabra, sería inmisericorde. En… ¿Cuánto ha sido? ¿Veinte segundos?... literalmente me ha llamado: enclenque, débil, poco profesional, inmadura… luego me ha dado de revés con ese comentario machista de que me convierta en ama de casa, y, para terminar, ha llamado pobre a mi clan. Creo que esta mujer está abusando mucho de su puesto de hokage, si fuese cualquier otra persona ya estaría volando hacia Kumo. Aunque creo que sé por qué lo dice: busca precisamente eso, ofenderme. Que llore, que me deje llevar por la ira, que me dé por vencida. Lástima que sea Sakura haruno. He estado TODA mi vida sufriendo desprecios. No nos confundamos, no llego al nivel del pobre Naruto, pero tampoco ha sido todo un camino de rosas. Mi frente, el origen extranjero de mi padre, mi falta de pecho, el ser una empollona, mis escasas reservas de chakra, mi genio…

Me han insultado cien mil veces, soy resistente a esas cosas. Es más, en mi época de fangirl desarrollé una gran habilidad, la habilidad de hacerme inmune a los daños en mi autoestima. Si, la de renunciar al puto amor propio… prefiero maquillarlo un poco, es una puta mierda de habilidad, pero una habilidad al fin y al cabo. En su día la usaba para no cejar en mi persecución del chico de turno… ahora para no frenarme en mi persecución de un objetivo, de mi sueño. Ya lo dije en el bosque de la muerte: no puedo saltar el muro de mis límites, como Satsuki. No puedo tirarlo abajo de un cabezazo, como Naruto. Pero puedo arañarlo y desgastarlo, ladrillo a ladrillo, hasta que se caiga solo. Puedo ser la más terca, y sobre todo si es por mis amigos. Puedo renunciar a mi amor propio por una simple razón: soy insignificante, y por lo tanto puedo aguantarlo todo.

-…- Sin contar que, aún tiritando por el frío, Tsunade senju me ha dado información útil. Para empezar, se está haciendo la tonta con lo de no saberse mi nombre. Se lo sabe, y sabe también el origen de mi apellido. Haruno no es muy diferente de esos apellidos civiles a primera vista, salvo por un detalle. Es un clan. Humilde, pero un clan, con sus derechos y deberes. Y ella lo sabía al despreciarlo. Ha leído mi ficha, ergo se ha tomado algunos minutos de su vida en informarse. Si quiere echarme, va a tener que esforzarse más…- Encajaré. Así que acépteme como aprendiz.

¿Le he dado una orden a la hokage? Si. Sé que no me va a obedecer, pero me da igual. Ha buscado amedrentarme para que me rinda, con esta respuesta la he ganado esta batalla. Tsunade senju me mira unos segundos con un gesto neutral para luego irse hacia su torre sin dirigirme palabra alguna. Hasta deja detrás a Shizune. Por cierto, tengo que invitar a algo a esa mujer… me ha dado su paraguas antes de seguirla. Menos mal, no voy a negar que, como siga mojándome por la lluvia, voy a pillar la peor hipotermia de la historia… y esta espera va para largo. Me paso las siguientes horas esperando, como el día anterior. No voy a negar que las cosas han mejorado un poco con este paraguas. Al menos ya no me estoy mojando. Sigo teniendo frío, y la comida rápida de mi almuerzo no es que sepa precisamente bien comparada con la de mi madre, pero no me quejo. Incluso me tomo unos minutos para ir a un rincón del callejón a asearme un poco.

Y, cuando vuelvo, me encuentro una sorpresa. Algo que me arranca una sonrisa aún entre el frío. Mira que es baka mi Naruto… vuelvo a mi puesto de vigilancia (o acoso) y me encuentro una caja de dangos de fresa, otra de ramen ichiraku y una chaqueta naranja. Parece que se ha enterado de mi "brillante" plan para convertirme en ninja médico. No le quise decir nada, el pobre Naruto bastante tiene con lo de Satsuki… desde que la llevó al hospital, Satsuki no le dirige la palabra. Le esquiva, le ignora… Naruto la ha buscado más de una vez para hablar, para intentar arreglar las cosas, pero ha sido imposible. Muchos días ni tan siquiera la podemos localizar… le he dicho que quizás Satsuki necesite espacio, que no conviene agobiarla, y ahora mi pobre baka se pasa el día entrenando para no comerse la cabeza. No me gusta verle así… quiero verle feliz, no triste… se merece ser feliz. No le he dicho nada de mi reunión con Tsunade porque no quiero preocuparle… pero parece que se ha enterado. Y que quiere ayudarme, tengo que darle un buen beso cuando todo esto acabe.

Esta noche me dejo llevar por el olor de la chaqueta de mi baka, y no tengo uno de esos… sueños… con Satsuki. Gracias a kami, me da pavor pensar en que se me escape algún gemido en medio de la calle, o diga algo en sueños. Malditas hormonas… Aunque creo que también me ha ayudado a dormir el saber que esa vieja amargada de la hokage se ha quedado trabajando en su despacho. Seguro que tiene una montaña de papeleo y sus "numerosos asistentes" se han cansado de aguantarla y han dimitido, dejándola sola en esta vida, abandonada, sin razón para vivir. Y ahora está tirándose de los pelos, llorando, sufriendo por su mal karma… oh si, eso me hace sonreír en medio de mi corto sueño. Me vuelve a despertar el sol del amanecer, llena del polvo y de la mugre del lugar… aunque al menos no llueve. Y la chaqueta de Naruto es calentita… ya no tirito tanto… La luz del despacho de la hokage sigue encendida, se ha pasado la noche entera ahí… bien, seguro que hoy no va a tenérselo tan creído la muy…

A primera hora de la mañana, la hija de un sistema solar lleno de putas decide salir a leer la prensa en su balcón. Hace sol tras un día de lluvia ininterrumpida, y allí puede relajarse, leer y fumar. La veo fumar tranquilamente, sentada en su silla acolchada del balcón, y beberse lo que estoy segura que es una taza de un excelente y delicioso café… porque lo huelo desde aquí, llevo tres días sin mi vicio personal, soy como un adicto con síndrome de abstinencia ahora mismo. Vale, punto para ella esta vez… y creo que ella también está pensando lo mismo. Sonríe mientras mira en mi dirección, y saluda burlesca con su taza al aire… ohhh, algún día asesinaré a esa mujer, no os imagináis cuánto la odio ahora… Si piensa que por esta guerra psicológica me va a vencer, lo lleva claro… aguanto todo el día sin problema, con mi chaqueta dándome calor y estas ansias asesinas dándome fuerzas… SI, EL ODIO ME DA FUERZAS, no soy una santa, ¿vale? Y, justo cuando está anocheciendo, la veo salir… seguro que viene a burlarse de nuevo antes de irse a dormir a su cómoda cama… y yo aquí, tiritando de frío… la vida es tan injusta…

- Veo que tienes mucho tiempo libre…- declara. Esta vez no se está riendo, no lo parece al menos… no, parece mucho más serena de lo normal…- ¿Debo de enviarte ahora mismo a alguna misión para que no te aburras? Así me dejarías en paz…- sugiere. Si, puede hacerlo, sería jugar sucio, pero puede hacerlo. Puede ponerme a cazar al gato Tora hasta que se aburra, y con ello cargarse mi protesta frente a la torre… veo que se lo está empezando a tomar en serio, punto para mi…

-Si es su deseo, hokage sama…- reconozco en voz alta. Pero no dejo de mantenerla la mirada… si cree que eso será suficiente, va lista…- Cumpliré con mi misión y volveré exactamente a este mismo sitio.- exacto. Puede librarse de mi un par de días, pero que no lo dude… nunca se librará de mi para siempre. Y lo ha entendido, porque suspira sonoramente.

-¿Y si te ordeno no hacerlo y rendirte?- También puede dar esa orden, ponerme entre la espada y la pared. O mi vida kunoichi, o mi sueño. Pero no puedo tener lo primero sin lo segundo, así que no tardo ni un segundo en responder.

-Entonces tendrá que juzgarme por desobediencia, hokage sama… porque no voy a rendirme jamás.- digo, y creo que nunca he dicho nada tan en serio. Si tengo que acabar en prisión, acabaré en prisión, pero no pienso darme por vencida. No estoy haciendo nada malo realmente, solo quiero que me dé una oportunidad, es algo justo, ¿no? Creo que no puede juzgarme y rechazarme sin dármela shannaro… En cambio, Tsunade se cruza de brazos, y me mira con severidad. Es obvio que estoy agotando su paciencia, pero me da igual… no pienso rendirme.

-¿Se puede saber a qué viene esta obsesión, niña?- me sorprende con esa pregunta, y yo frunzo el ceño mientras ella continúa hablando.- Entiendo que quieras aprender de mi, como cada shinobi médico de esta aldea. En menos de una semana aquí he recibido ya tantas solicitudes como la tuya que tendría que clonarme para atenderlas todas. Pero tu caso es el más… iba a decir ridículo, pero quiero que razonemos, así que diré extraño… yo NO entreno gennin desde hace tres décadas. No tienes opciones en tu estado actual, tendría que moldearte desde cero, y eso es tarea de los chunnin y jounin de la aldea, no de la hokage. Vista tu terquedad, tendrías posibilidades si acudieses a mi con la edad de mi actual asistente, ya asentada en el nivel jounin, con algo que ofrecerme a parte de palabras. Pareces realmente desesperada porque sea aquí y ahora, y no entiendo el por qué… Así que te convendría explicármelo o largarte ya…- vale, esto no es una negativa, me ha dado opción. Una opción que no sé si entenderá, pero… es una opción. No la voy a desaprovechar…

-Tsunade sama… le diría que es porque la admiro y es mi sueño, y no estaría mintiéndola, pero en ese caso, habría actuado como usted ha dicho. Si, soy consciente de que estoy pidiendo un trato preferente sin credenciales, que no tengo nada que ofrecerle salvo palabras y esfuerzo, pero… es por… otra persona.- el gesto de hastío de la senju me hace apretar los puños con rabia… me tiene por una niñata caprichosa, y encima sin metas personales, cuando no es así joder… ¿Cómo explicarla todo? ¿Cómo poner en palabras este sentimiento? Este… miedo… Quizás sea el momento de ser… visceral…

"Yo… yo he tenido en mis brazos a alguien muy preciado para mi… muriéndose. Le he visto sufrir, retorcerse de dolor y yo… yo poco pude hacer por él… Intenté tratarlo con lo poco que sé, con lo que he leído en sus libros, y se salvó, pero… sé que fue porque es alguien especial. Cualquier otro habría muerto. Y esa persona… esa persona es un baka, un cabeza de alcornoque que no sabe salir ileso de una pelea… un tontorrón con un sueño imposible que sufrirá mil heridas de la que lo hace posible…- me sonrojo al pensar en él. En Naruto, mi baka… lo quiero. Joder que si lo quiero, lo adoro. Ya lo he dicho, quiero verle feliz. Y, para ello, no debe de sufrir. Él me ayuda a mejorar, me protege… yo quiero hacer lo mismo por él.- Esa persona… necesita algo mejor que lo que yo le ofrezco ahora… necesita algo mejor que una niñata que solo sabe llorar. Necesita una igual, alguien capaz de ponerse a su altura, de acompañarle… necesita a una kunoichi que haya aprendido de usted. Y la necesita ya, es tan baka que en serio puede estar ahora mismo haciéndose daño por ser tan baka…

-..por eso… por eso no puedo esperar hokage sama…- murmuro, temiendo que esa mujer no haya entendido nada entre tanto baka… pero es que, ¿se os ocurre una forma mejor de definirle a él?- No soy de rogar, pero… si con ello puedo salvarle la vida la próxima vez que sea herido, lo haré. Se lo suplico, Tsunade sama… enséñeme todo lo que sabe. Me esforzaré, nunca me verá quejarme, o fallarla. Sé que soy una lástima de kunoichi… pero también sé que con su ayuda puedo ser la mejor…- finalizar con una súplica no sé si es la mejor manera, pero ya he dicho que iba a ser visceral. Y eso implica no guardarse nada. Tsunade espera unos segundos, mirándome fijamente, como si viese a través de mi alma… me incomoda, pero no tengo miedo. No voy a rendirme, porque mi objetivo es simple: curar la próxima herida de Naruto. Y luego la siguiente, y la siguiente… y, para ello, necesito a esta mujer. Por muy mal que me trate.

-Ese… baka…- la senju sonríe de lado, asintiendo, para luego seguir.- …esa persona preciada… ¿Qué le ocurrió y qué hiciste por ella?- pregunta, y vuelve a pillarme a contrapie. Me está… me está preguntando… con curiosidad. ¿Eso es bueno, no? Dudo un segundo, antes de responder.

-La… la causa no sé cuál fue exactamente, Tsunade sama. Mi… mi compañero tiene un kekkei genkai extraño, no he encontrado información sobre él por mucho que he buscado. Solo sé que le da muchísimo chakra, y que tiene su origen en un extraño tatuaje en su vientre… Orochimaru… el… el sannin…- titubeo porque estoy hablando del compañero de equipo de esta mujer, quizás no debí de nombrarlo. Pero Tsunade no reacciona de forma especial, así que sigo.- Orochimaru le puso un sello en ese tatuaje, un sello de los cinco elementos como pude leer después, y lo dejó inconsciente. Su temperatura corporal cayó en picado, y pude identificar que se debía a un bloqueo de su chakra. El chakra es energía, la energía genera calor, por lo que el cuerpo humano la necesita para sobrevivir. No… no tenía nada para tratar el problema una vez diagnosticado, transferirle mi chakra habría sido contraproducente: no le habría dado más que unos segundos de alivio, y yo habría quedado tan debilitada que no habría podido defenderle… estábamos en medio de una zona de guerra, no era una opción. Así que… combatí los síntomas. Yo… emmm… usé mi propio cuerpo para subirle la temperatura corporal…- vuelvo a sonrojarme, y digo más bajo esta parte. No puedo evitar recordarle dormido, a pesar de lo tenso del momento… Kami santo, estaba tan guapo…

-…- Tsunade sigue mirándome, sin variar el gesto, hasta que asiente ligeramente y se dispone a hablar. La hora de la verdad…- Acompáñame…- me ordena.

Vale, no sé si ha funcionado o no, pero al menos parece que esto se mueve. Pego un ligero bote al recibir esa orden, y acto seguido trago hondo y me dispongo a seguirla rumbo a la torre al parecer. Supongo que ya no tengo prohibido entrar… o que me está llevando a las celdas anbu para librarse de mi. Espero que no sea esto último, a ver cómo se lo explico a mis padres si es así. No creo que lo haga, sería muy cruel… bueno, pensándolo mejor, esta mujer puede hacerlo perfectamente, no es una persona gentil. Es brusca, directa, falta de compasión… no entiendo cómo Naruto sigue vivo después de conocerla. Si a mí me ha tratado así, a Naruto, con su cero decoro y respeto por la autoridad… En fin, la suerte está echada. No me he pasado tres días viviendo como un personaje de los miserables para ahora huir… La sigo al interior de la Torre, hasta una sala donde nos espera Shizune con unos documentos en una mesa. Tsunade se apoya en otra mesa, y se sirve un vaso de sake antes de volver a hablarme.

-¿Dices que te has leído todos mis libros no?- asiento, con algo de duda.

-S… si, como su asistente, ¿no?- Shizune niega con un gesto de horror, y mi inner se tira de los pelos mientras mira al cielo, ¿soy la única imbécil que se ha leído esos libros?

-Shizune se ha centrado en lo más útil, no se ha tragado ese rollo que escribí de doctorado, por poner un ejemplo… ni yo he sido capaz de leérmelo tras escribirlo…- nota mental: tengo gustos de lectura raros…- Pero para lo que nos interesa, será útil, pues no tendrás problema en describirme que le ocurre al paciente del informe que hay en la mesa…

-Es… ¿es una prueba?- Tsunade suspira y da un trago al vaso. Joder, qué pregunta más estúpida acabo de hacer, por supuesto que es una prueba. Me acerco al informe, que Shizune me tiende gentilmente y, tras unos segundos mirando la radiografía del paciente, frunzo el ceño.- Esto… esto está mal, Tsunade sama… han puesto los órganos mal…- Tsunade me sigue mirando, en silencio, y yo carraspeo un poco antes de seguir.- … creo… creo que han puesto el sistema digestivo humano rodeado de los órganos de un... cerdo, diría yo viendo el tamaño, y lo hinchado del hígado...- miro más de cerca ciertas partes de la radiografía, y me aventuro a dar un diagnóstico.- …han colocado un tumor a posta en la foto para que parezca más humano, no crecen así en esa zona según he leído en sus libros... este paciente no existe…- sentenció categóricamente. A ver, no soy médico, pero he leído suficientes libros de esta mujer para saber que lo que estoy viendo es imposible. Y mis temores de fallar se disipan al ver primero a Shizune dibujar un gesto de sorpresa… y, pasados unos tensos segundos, a Tsunade asentir y sonreír de lado.

-Bien, creo que me doy por vencida contigo…- anuncia, levantándose de su mesa.- Me vas a dar el día de mañana de descanso de verte, que buena falta nos hace a ambas…- su… supongo que es un cumplido…- Y empiezas pasado mañana a las seis de la mañana…- Sonrío como una niña pequeña, pero la senju no se deja interrumpir.- No sonrías tanto… no voy a tener piedad contigo. Tú misma has pedido que te dé un trato excepcional, y no pienso perder mi tiempo. O te pones a mi nivel, o te quedas fuera, sin segundas oportunidades, ¿está claro?- Afirma, y yo trago hondo mientras asiento. Joder, ha sonado terrible…- Y obviamente no le digas nada a nadie, oficialmente eres aprendiz de shizune, que no quiero que se cierra la voz de que acepto aprendices… no me apetece entrenar a los herederos sin talento de los clanes…

(Flashback fin)

-¡Enhorabuena Sakura chan! ¡Estoy muy orgulloso de ti!- exclama mi baka conmigo todavía en brazos, con esa sonrisa que podría iluminar todo konoha, y yo me sonrojo antes de darle otro beso. Aunque, al separarnos, tiene que hacer el baka…- Aunque Shizune nee ha sido un poco dura dattebayo… eso de burlarse de ti, y de dejarte allí bajo la lluvia… voy a decirla algo mañana…- comenta con un cierto tono de rencor hacia la pobre Shizune, que ninguna culpa tiene en esta historia. He tenido que cambiar los nombres entre Tsunade y Shizune al contarle la historia a Naruto, obviamente, ¡Tsunade sama me ha ordenado mantener en secreto que es ella quien me entrena! Y Naruto es un puto desastre guardando secretos…

-Te… tendría un mal día, no… no insistas mucho en ello…- intento desviar la atención. Lo que le faltaba a la pobre Shizune es quedar como una ogresa…- lo importante es que lo he logrado y… ATCHUUUS

Si, no podía salir incólume de estos tres infernales días… Con la emoción de la prueba, superarla y celebrarlo con Naruto no me había fijado. Llevo tres días a la intemperie, uno con lluvia, y ahora pago el precio: mi temperatura está un poco alta. Tsunade sama no es estúpida, desde luego… creo que ese día libre que me ha dado antes de empezar ha sido por esto… Aunque todo puede que sea por tener a Naruto tan cerca, en pijama… dejémoslo en un cincuenta cincuenta. Y, como es un cincuenta cincuenta, no puedo negarme cuando me ofrece quedarme esta noche a dormir… con él. ¿Qué? ¿Sabéis lo que le he echado de menos estos días? Desde que se fue de misión con Jiraiya no he tenido un momento de novios decente… Y soy una chica educada, tuvo el detalle de darme comida y una chaqueta en mi lucha contra Tsunade sama, lo mínimo es darle un premio… y… y… seguramente el calor que desprende me ayudará a evitar un catarro, está en juego mi salud y… un momento, ¿qué hago yo dando tantas explicaciones? Es mi novio y no vamos a hacer nada más que dormir shannaro…

-Naruto… gracias por… la ropa…- le agradezco, sonrojada como un farol. Si, quedarme a dormir me ha permitido darme una buena ducha de agua caliente, y poner mi ropa a secar tras lavarla un poco mi baka. Y, como no voy a dormir desnuda, me he adueñado de una camiseta suya, una que me tapa hasta la mitad de los muslos. Con cualquier otro estaría cohibida y no me atrevería, pero, con Naruto…

-De… de nada, Sakura chan… te… te queda mucho mejor que a mi…- murmura. Digo que con Naruto es diferente porque su reacción me sube la autoestima al cielo. Ha sido verme aparecer con su camiseta y ponerse rojo como un tomate e intentar disimular el gesto para contener su hemorragia nasal. Si tengo alguna duda sobre si le parezco atractiva, solo tengo que ver cómo me mira, cómo si fuese la única en el universo… Aunque eso no quita que ponga una obvia barrera al tumbarnos juntos en la cama.

-Como imites a tu nuevo sensei te mando a volar de un puñetazo…- le advierto con un tono serio, y él asiente y se pone rígido como un soldado. Una cosa es dormir juntos, y otra que se pase por pervertido, yo he venido aquí solo a dormir…

-Ya… y por eso ya estás abrazada a él…- comenta inner. Si, no he tardado ni diez segundos en coger… la postura. Y el pobre Naruto ha tragado hondo.

-Es… es por aprovechar el calor…- No sé por qué intento todavía engañar a mi inner… Si, no lo voy a negar: una parte de mi desea que mi baka se pase de listo. Que me acaricie, me bese, una cosa lleve a la otra… Hace mucho que tomé la decisión de que mi primera vez sea con el baka. Se lo merece, le amo, me hace sentir especial y no puedo vivir sin él. Esa parte de mi es la que me ha hecho poner mi pierna sobre las suyas bajo la manta, no la necesidad de calor. Pero… pero no quiero que sea así, tan… brusco… conmigo cansada, con fiebre, de golpe en su piso… No, Naruto se merece algo especial, y yo quiero que sea así. Y sé que el también, Naruto no es de esos pervertidos que se aprovechan de una chica, es tierno, despistado pero muy cariñoso… por eso estoy tan tranquila durmiendo con él. Naruto es un caballero, nunca se va a propasar. Estoy tan a gusto que, de la que me voy durmiendo gracias a ese agradable calor que desprende, no puedo evitar murmurar algo.- Te prometo que me voy a esforzar para poder protegerte, Naruto…

-Lo sé…- me contesta, acariciándome suavemente el pelo mientras él también se va durmiendo. Kami santo, me quedaría aquí para siempre…- Te… te quiero mucho, Sakura chan. Y estoy orgulloso de ti.- aprieto un poco más el abrazo con mis últimas fuerzas, una señal de agradecimiento antes de dormirme, y murmuro mi última frase antes de que me venza el sueño.

-Y yo a ti… baka…

(Sueño de Naruto)

Por supuesto, el rubio se durmió casi al mismo instante que ella. Sakura solía decir que su calor la hacia dormir como un bebé, pero ella también tenía ese poder con Naruto, solo que con su olor. Joder, adoraba ese olor, ese olor a cerezo de su pelirrosada. Estaba feliz. Ya habían dormido otras veces juntos, pero siempre en equipo, con Satsuki. Le encantaba dormir con ambas, pero este momento era diferente. Era íntimo, romántico… por eso la había dicho que la quería. Ese te quiero era especial, era una confirmación en toda regla de su relación. Y por eso estaba tan feliz. Quizás por eso recordó cierto momento del día anterior en lugar de soñar con algo nuevo… recordó un momento relacionado con su Sakura chan. Volvía a estar en el despacho de la hokage hace dos días, ese día que llovió tanto. La senju le había convocado a media tarde sin darle un motivo, pero, cuando vio a Sakura con un paraguas haciendo guardia fuera, y le explicaron la situación, lo entendió todo… y se sintió orgulloso de su novia. El fracaso no es una opción.

-Te reconozco que es tan terca como me contaste en nuestro viaje hacia Konoha…- concedió la ojimiel, sentada en su trono hokage, sonriendo Naruto en respuesta.

-Ya… cuando se propone algo es más terca que tú, baa chan…- la vena de la frente de Tsunade se hinchó nada más oír ese apodo que me había puesto el rubio.

-Y dale… que no me llames así, que me siento vieja…- gruñó la ojimiel. Joder, vale que era IMPOSIBLE que Naruto se dirigiese a ella con el sama que exigía su cargo, pero… como mínimo Tsunade, no BAA CHAN. Así se dirigía ella a mito, maldita sea… un arqueo de hombros del rubio indicó a la dirigente que ahí también tenía las de perder, así que la senju decidió ponerse seria.- Naruto, entiendo que es tu compañera de equipo, por eso estoy teniendo… piedad de ella…- Shizune tosió a un lado mientras revisaba documentos en su escritorio… piedad dice…- …pero no veo que tenga lo que hay que tener para ser mi aprendiz. Parece más una muñequita que una kunoichi, y yo soy la quinta hokage de konoha, no puedo gastar mi tiempo en entrenarla… deberías de hablar con ella…

-Como si pudiese convencerla, baa chan…- se jactó el rubio. Sakura le llamaba cabezota, pero ella…- pero, sobre lo que de que no tiene lo que hay que tener, te equivocas.- el rubio no solía ponerse serio a menudo, pero, en este momento, lo hizo, captando toda la atención de las féminas allí presentes.- En el bosque de la muerte, durante el examen chunnin, nos atacó orochimaru, y nos dejó fuera de combate a Satsuki y a mi. Sakura chan se quedó sola, en medio de territorio hostil y con nosotros dos de peso muerto… y no nos abandonó. Nos cuidó, nos atendió aún sin medicinas encima y luego nos defendió de un grupo de ninjas de Oto. No me ha querido nunca contar lo que la dijeron, pero no soy estúpido… sé… sé que no fue fácil para ella…- La godaime se imaginó a lo que se refería el jinchuriki. Una chica sola en el bosque frente a los esbirros de orochimaru… violarla solo era una más de las diversas cosas que la podrían hacer…- Y logró aún así aguantar hasta que Satsuki se recuperó y los venció a todos… ella sola y sin chakra ni recursos contra tres. Si no quieres entrenarla, no puedo obligarte, pero no es una muñequita. Es mi compañera de equipo, y daría mi vida por ella.- expuso el uzumaki, dejando la sala en silencio. Era una constante de Naruto: el don de la dialéctica cuando era necesario. En cada pelea, cada situación difícil, cada momento crucial, las palabras salían de su boca y provocaban el efecto deseado. Como ahora, que Tsunade acabó sonriendo tras unos segundos.

-Muy bonito, pero… ¿Por qué debería yo de gastar mi tiempo en ella?- inquirió. Realmente, preguntaba por no mostrar debilidad ante el jinchuriki, pero tenía claro algo: en esa clase de momentos, la tenía ganada. Era como ver a dan, a nawaki y a su abuelo hablar a la vez… la hokage tenía un grave problema para ser neutral con Naruto de por medio. Y si ya sonreía con esa picardía, como estaba haciendo ahora…

-¿Apostamos? Si aguanta un día más sin rechistar, la das una oportunidad… y si no, te llamaré "Tsunade sama" para siempre…- ofreció, arqueando una ceja Shizune. Ese niño sabía PERFECTAMENTE el punto débil de la dirigente de konoha.

-Acepto.- Si, la senju era incapaz de rechazar una apuesta. Y eso que sabía que Naruto nunca perdía una. Es más, quizás por eso había apostado ahora: era la forma perfecta de darle la razón a Naruto sin ceder. Aunque la ojimiel, ya con el objetivo de la reunión decidido, decidió ser… mala… ella también.- Y dime… Nieto… ¿ella es tu novia?- preguntó con una sonrisa maliciosa. Y tuvo que contener la risa al ver el cambio radical de registro del ojiazul.

-Emm etto…- Naruto se puso rojo como un semáforo, chocando las puntas de los índices entre si, mirando al suelo. Y Tsunade solo pudo pensar una cosa: adorable. Simplemente adorable con esa expresión inocente de niño pequeño. Gracias a Kami, el efecto Jiraiya no había hecho efecto en el rubio…- Pues… yo… yo creo que si, pe… pero… en público ella me dice que no lo grite… y… nos hemos dado besos y…

-Suficiente…- le rescató la dirigente, ya satisfecha por ese momento embarazoso que le había hecho pasar. Se reclinó en la silla y miro al rubio con una sonrisa de oreja a oreja.- Si ya os habéis "dado besos", supongo que tendré que tratarla como si fuese mi nieta…


Y fin por hoy. Hoy toca seguir con esa preparación para el gran momento de la primera temporada, concretamente asentar a Sakura y su motivacion. Espero que os haya gustado, me encanta escribir sobre sakura sufriendo un entrenamiento estricto de una maestra cabrona (si habeis leido KnK, sabréis que lo de hoy no ha sido nada xD). No me parecio logico lo facil que lo logro sakura en la serie... joder, que es tsunade senju, leyenda de la medicina y godaime hokage, estoy seguro de que tiene cosas mas importantes que hacer que entrenar a una gennin, por muy amiga de naruto que sea. Aqui le ha costado a Sakura lograrlo, pero logra su objetivo, y sirve para entenderla mejor como pj.

Y en cuanto a Satsuki... volvemos a verla de refilon. Me quiero dar de cabezazos contra la pared por no nombrar en el cap anterior mi principal inspiracion para hacer una chica yandere: ZERO TWO de Darling in the franxx. Obviamente la de la primera mitad de la serie. Esa chica es la definicion de pj femenino yandere PERFECTAMENTE hecho, si habeis visto la serie, lo entendereis perfectamente. Si no... esperad al siguiente episodio. Espero no tardar mucho, un saludo!