Fanfiction escrito por mi persona, sin fines lúdicos, basado en la obra de Ichiei Ishibumi, las novelas ligeras HighSchool DxD... ¿Algo más?
Diálogos:
(Amo las oppai) – Pensamientos varios.
"Probando, probando ¿se oye?" – Retransmisiones holográficas, conversaciones telefónicas, etc.
[No quiero hablar de ello] – Ddraig, seres sobrenaturales de categoría superior.
*Siempre alegran la vista unos buenos pechos!* - [Ascalon]
[Aquí hay demasiada perversión, mierda de autor] – [Excalibur]
Atención, este fanfiction puede catalogarse de animalada...
Remarco que en este fanfiction puede haber actos sexuales que puedan ofender/alarmar/molestar al lector.
Asimismo la ley me obliga a decir que los menores de 18 años (según la nacionalidad) deberíais de ser buenos chicos y no leer esto.
Si, nadie lo cumple, lo sé.
A quien lo lea... Nadie os obliga, leedlo bajo vuestra responsabilidad.
Yo me limpio las manos.
- High School DxD –
[Dragona de la Ruina]
-Prologo-
-Un nuevo amanecer para Rias Gremory–
Los parpados se le hacían pesados, mas no tenía sueño. Sus hermosos ojos azules no podían más que divisar su camisa blanca abrazando sus curvas desnudas bajo el cobijo de las sabanas.
Abrazada a sus esbeltas piernas, levantando levemente la cabeza para apoyarse en la cabecera de su cama. El sol incomodó unos instantes sus pupilas.
Pese a que las pesadas cortinas de gruesa tela alcanzaban a cubrir la mayoría de la generosa ventana la intensidad de la luz que se colaba sin invitación y sin ser bien recibida en su estancia parecía indicar que no solo que hacia buen tiempo sino que era de día…
Día…
Hacia tanto tiempo que había perdido esa noción… ¿Cuánto había pasado? ¿Semanas? ¿Meses?
Ni lo sabía ni le importaba. Nada le importaba ya…
Acurrucada en un rincón de su cama, podía sentir los mechones de cabello acariciar su hermoso rostro… Un hermoso rostro que había visto días mejores.
Su otrora brillante cabellera se esparcía por las sábanas dejado y abandonado, su rostro, demacrado, hacia juego con sus desalmados ojos azules.
Asegurándose que las sabanas cubrían su cuerpo le pelirroja enterró su rostro entre sus brazos de nuevo.
Ocultándose del sol.
Ocultándose de sus siervos, familias.
Ocultándose de todo…
Sin Issei… Nada importaba.
-Ciudad de Kuoh-
-…ko-chan?-
-…-
-..ko-chan?-
-…-
-¿Koneko-chan?- repitió la voz femenina arrodillada frente a la chica.
Una atractiva jovencita albina con un atractivo cuerpo… y una mirada cargada de tristeza.
Su cuerpo había madurado, pero su mente permanecía dispersa.
Seegvaira Agares, futuro y orgullo de la familia Agares, miraba a la nekomata con un deje de preocupación.
-¿Quieres descansar?-
Suspirando con fuerza, recuperando los sentidos, Shirone devolvió la mirada cargada de determinación a la heredera Agares.
-La familia Gremory me ha encomendado una misión y voy a cumplirla-
Seegvaria sonrió con tristeza.
-Sé que esto debería de estar haciéndolo Akeno-fuku-buchou… Pero como sierva Gremory lo daré todo de mi para cumplir con…-
-Rias y yo somos amigas… Y como su amiga quiero que confíes y dependas en mí si lo necesitas- murmuro la peliverde acariciando el cabello de la nekomata.
-Muchas… gracias-
Incorporándose, girándose levemente.
-Las medidas preventivas han acabado. Tenemos bajas, pero gran parte de la población fue liberada del control de Cristo al ser derrotado, si lo fue. ¿Las bajas? Cerca del 10 por ciento, nada grave-
-Entiendo…-
-La restauración de la estructuras esta iniciada, solo queda el control mental de la población restante. Había pensado en recurrir a alguna epidemia… ¿O quizás un accidente? Incluso un desastre natural podría funcionar-
-Demasiadas selectivas las bajas-
-Ese es el problema… Todos son varones entre 20 y 30 años de edad… Ahora hay más mujeres que hombres en la ciudad-
-Y los que faltan son hombres en plena etapa sexual, Issei-senpai se sentiría como en el cielo sabiendo que apenas hay competencia-
Bajando la cabeza entristecida.
-Koneko Toujou-chan… No conocía lo suficiente a Issei Hyodo-kun como para poder opinar… Tampoco tengo muy claro que ha pasado aquí… Pero sí que sé que tanto Rias como sus queridos siervos son personas fuertes y capaces, personas que pueden sobrellevar esta situación y buscar la verdad-
-¿Buscar la verdad?-
-Todo lo que he escuchado es muy confuso… ¿En serio quieres decirme que vas a darte por vencida? Pensaba que tenías fuerte vínculos para con el Sekiryuutei-
-Soy una de sus prometidas-
-¿Y qué haces ahí parada?- exclamó Seegvaira sorprendida.
-¿?-
-Koneko-chan… Sé que es meterme donde no me llaman pero… ¿Tu prometido se marcha con tu hermana mayor y no vas a hacer nada?-
-¡!-
-Si fuese yo… Dejaba la marca de mi puño bien grabada en su cara-
Divertida, Shirone rio levemente.
-No sería una mala idea…-
-Hemos acabado con el censo de la población… Necesitaría que fueses a mirar dos estructuras en concreto, las únicas dos que apenas han sufrido daños-
La nekomata la miró curiosa.
-Lo que parecía ser vuestra casa… y el templo Shinto local-
Shirone asintió con la cabeza, levantándose, empezando su camino.
-Esto no habría pasado si hubiese llenado esto de mis gundam… PAM PAM! Habrían cosito a balazos de plasma concentrado a todos esos angeluchos!-
XXXXX
El mundo lloraba, chillaba, aullaba.
Sus delicadas orejas temblaban, sensibles, a las vibraciones que traía el viento…
Alzando la mirada, sus ojos amarillos, gatunos, captaban lo imperceptible para los brutos y confiados demonios.
No necesitaba ver para saber, saber que el caos, el dolor, el conflicto y la sangre… No necesitaba ver para saber que el mundo estaba en guerra.
Y eso le generaba un intenso conflicto…
Su pueblo… Los últimos de su raza combatían, en la distancia, desesperados, a los humanos que les daban caza. A los exorcistas que los consideraban una abominación…
Su pueblo la necesitaba… Pero también Rias…
Apretando los puños, alzando la mirada…
Nunca se había puesto en duda su fidelidad… Su pueblo nunca la había necesitado tanto… así como su ama.
Pero…
Issei…
Issei… ¿Qué le habría dicho en una situación así?
Que no necesitaba estar en dos lugares al mismo tiempo… Que su responsabilidad era Rias… Kuroka-onee-sama se encargaría de su pueblo…
-¿Verdad, Issei-senpai?-
XXXXX
Seegvaira no se había equivocado… La Residencia continuaba en pie.
Apenas había sido afectada por el conflicto acontecido a apenas unos kilómetros de allí…
La magia que protegía ese inmueble era intensa, poderosa.
¿Por qué? ¿Por qué Issei-senpai destinaria… tantos esfuerzos en una casa?
¿Era porque era la casa de sus padres? ¿Un recuerdo? ¿Era porque era donde vivían todos?
Con los recursos de los Gremory levantar palacios mucho mejores no era complicado.
Solo podía pensar en que esa casa… tenia truco.
¿Pero cuál?
XXXXX
-¿Y la pequeña nekomata?- preguntó cierto joven fornido cruzándose de brazos.
-¿Pequeña? ¿Tú la has visto recientemente? Ese cuerpazo de "pequeña" no tiene nada- respondió la peliverde tecleando sin parar en el portátil frente a ella.
Sentada en la marquesina de un edificio, sosteniendo un bolígrafo en los labios, mirando al musculoso demonio con escepticismo.
-No, no. En realidad apenas la he visto algunas veces… Al visitar a Rias y eso… ¿Cómo está?-
-La nekomata trabaja duro, como el espadachín. Ambos no han parado ni un momento… Para que descanse la mando a dar paseos como ahora… Me preocupa su salud-
-He oído que Yuuto Kiba no hace más que salir de misión en misión…-
-Esos dos están traumatizados… Están cubriendo desesperadamente la figura de Rias… ¿Has hablado con ella?-
El joven negó con la cabeza.
-Es como hablar con una pared… No. Responde, pero no reacciona… Y sus ojos…-
-¿Y la otra traumatizada?- volviendo su vista al ordenador.
-Ella… La mitad de sus siervos han muerto…-
-He oído que Belcebú-sama ha logrado salvar sus piezas-
-Eso poco importa, Sona está muy tocada anímicamente, veremos si vuelve a usar esas piezas en algún momento-
-Es una chica fuerte, solo necesita tiempo… O eso espero- sentencio la heredera dejando el ordenador a un lado, levantándose, estirando los brazos, golpeando el hombro del castaño -¡Ahora es cuando has de trabajártelo machote!-
-Yo ya trabajo cada día-
-Me refiero con ella, tarugo-
Sairaorg desvió la mirada levemente sonrojado.
-¿Cuál es la situación, Seegvaira?-
Recolocándose las gafas, la chica Agares miró con dureza al demonio.
-Podrías empezar por mencionar el excelso trabajo que he realizado con la barrera… Ni rastro de aura sagrada. Nadie se quema-
-Ciertamente-
-¿Ciertamente? Espero que Sona demuestre ser todo lo inteligente que se presupone-
-¿Eso qué significa?-
-Te alegrará saber que vuestro nidito de amor… Digo, el plan de afianzar la posición del Inframundo aunando todos los esfuerzos de los herederos está siendo estudiado por los Maou… Esta ciudad pasaría a ser un bastión para los habitantes del Inframundo, los recursos, talento y poder de los Gremory, Sitri, Bael, Agares y si los rumores son ciertos, alguno que otro más. Todo depende de las ceremonias-
-¿Las herederas Glasya-Laboras y Astaroth?-
-Latia tiene sus dominios en Estados Unidos, se tendría que desplazar… y la otra aun no es una heredera formal, gracias a ti, Zephyrdol sigue sin levantar cabeza-
-Era débil, y lo sigue siendo-
-Es que intercambiar golpes con un musculitos como tú…- exclamó la chica golpeando levemente sus bíceps –Nuestros soldados están custodiando los principales puntos de acceso, pero para que nos vamos a engañar… Zeoticus Gremory ha declarado que la Academia Kuoh es territorio neutral, que todos deben de recibir educación… así que la ciudad está a un paso de convertirse en un asilo gigante-
-No me parece mal-
-Mal, mal… Hay conflictos en todo el país… El Panteón Japonés esta tremendamente liado con los exorcistas… ¿Les has visto?-
El castaño negó con la cabeza.
-Pues un espectáculo digno de ver… Le han robado el poder al Cielo!-
Sairaorg endureció la mirada.
-No hablamos de simples soldados… o curas o exorcistas… Estos, según el rango, tienen el poder de miles de creyentes…- exclamó la chica –He visto con mis propios ojos de que son capaces estos nuevos "humanos"… No te va a gustar el saber que están haciendo con los youkai al este… auténticas masacres-
-…-
-El cristianismo nunca ha sido predominante en Japón pero joder… Los dioses japoneses no están ganando precisamente. Era noticia de esta mañana que las Cinco Grandes Familias se están viendo superadas-
-Conozco a algunos miembros, no son débiles-
-¿Me estas escuchando? No quiero pensar que pasaría si ese ejército llegase al Inframundo…-
-No exageres-
-Oh tiarrón, si lo que dicen del nuevo hijo de dios es cierto…-
-Si tan poderosos son esos nuevos exorcistas mayor motivo para reforzar posiciones-
-En eso estoy!- exclamó la chica –Estoy levantando un complejo y muy eficiente sistema de vigilancia, detección y protección que lo reúne todo, lo mejor de todas las razas…-
-Gasper Vladi debería de estar por aquí también…-
-Así es! Mi fiel ayudante! Un cerebrito… Aunque yo soy más inteligente…-
-Cuida de él, es el hermano adoptivo de Issei Hyodo-
-Pues ha trabajado sin descanso desde hace días…- respondió la chica mirando en la distancia -¿Qué opinas de él?-
-Es pronto para hablar de ello y tampoco estoy informado- respondió Sairaorg.
-Vamos… Que hay confianza-
-Issei Hyodo es un hombre honorable en el que confío y al que respeto. Solo diré que el tiempo todo lo dirá…-
-¿Lo que veo es la fraternidad creada por una dura lucha con puños? Sudor… Testosterona…- jadeando emocionada.
El joven no respondió al comentario.
-¿Preocupado por Rias?-
-Sona está empezando a levantar cabeza, no en el mejor sentido, pero está empezando a salir del pozo, Rias sin embargo-
-Si bueno, la obsesión enfermiza que tiene con vengarse de Serafall-dono no es muy sana que digamos-
-Para eso estaremos aquí, para ayudarla en su camino a la rectitud-
-Claro que si, guapetón… ¿Y la pelirroja qué?-
-Issei Hyodo lo era todo para ella… Y tampoco podemos contar con su [Reina]… ¿La hemos encontrado?-
-No sabemos absolutamente nada de Akeno Himejima- negó la chica con la cabeza.
El heredero Bael suspiró pesadamente.
-Te enviaré a Misteeta y a Kuisha para que os ayuden- sentencio el joven girándose, marchándose.
-Sairaorg…-
-Dime-
-He leído el informe de los Maou… Deberías de fortalecer tu vínculo con tu león-
-Le dedico todo mi tiempo libre-
-Sairaorg… Si vienen a por él, si vienen a por ti, cuenta conmigo-
-Gracias, Seegvaira y una cosa…-
-¿Si?-
-Nada de tus robots gigantes-
-¿Tu también? ¿Por qué les tenéis tanta manía?- lloro la peliverde.
XXXXX
Mientras Seegvaira y Gasper Vladi instalaban el nuevo sistema de vigilancia y seguridad, Sairaorg se dedicó a cumplir su cometido.
De pie en el aire, con sus alas de demonio extendidas, el heredero Bael observó con detenimiento todo el terreno frente a él.
Una colosal construcción se estaba llevando a cabo en la ciudad, lo que muy probablemente fuese la obra más ambiciosa de todo el país.
El nuevo cuartel general de los sobrenatural, el cenit de la operación Outer Heaven.
Tres colosales edificios de más de 100 plantas de altura con miles de metros cuadrados por piso y unos sótanos colosales.
Los tres edificios estaban interconectados entre ellos en múltiples puntos y principalmente en el techo.
La torre de Babel de los tiempos modernos, el centro de la comunicación mundial de todas las razas, religiones y credos de los 9 Reinos.
Miles de ángeles, miles de demonios, miles de youkai trabajando codo con codo para crear un perímetro seguro.
Todos los panteones, todas las organizaciones…
El mundo entero embutido en un solo edificio.
Paralelamente se estaba levantando una ciudad a su alrededor, una nueva ciudad que nutrirá las vecinas trayendo empleo y riqueza a Kuoh.
Los ciudadanos parecían entre extrañados y encantados con la llegada de sus nuevos vecinos.
Previa purga, obviamente. No todos los vecinos se habían tomado bien la existencia de seres sobrenaturales.
Los Dai-Maou le habían encargado la vigilancia y seguridad de Kuoh y del edificio, tenía bajo su mando a cientos de soldados de todas las casas.
Pese a que el pequeño de los Gremory había usado parte de la tecnología que Issei Hyodo había dejado atrás, todo el complejo, por colosal que fuese, debería de estar oculto… No se podía completamente seguro.
El complejo no debía de servir a fines militares, solo.
El gobierno de los Dai-Maou estaba recibiendo un alud de solicitudes y protección y asilo.
Todos los integrantes de las 72 casas demoniacas operando en el mundo humano estaban pidiendo prácticamente al mismo tiempo el retorno al Inframundo.
Los Dai-Maou, obviamente, se habían negado. No se podía confiar ciegamente en todos los seres que decían ser alguien y exigían la entrada masiva al Inframundo.
El edificio debía de servir como un filtro, una puerta controlada hacia la tierra de sus conciudadanos.
Y esa puerta era un proyecto puro que no podía ser manchado de ninguna manera.
Cualquiera que opinase lo contrario… debería de discutirlo con él con sus puños.
XXXXX
"Entonces es cierto… Cuando Sirzechs me ha dicho que querías hablar conmigo no podía creérmelo… ¿Qué puedo hacer por ti, pequeña nekomata?"
-Permítame agradecerle infinitamente el permitirme hablar con usted… Sé que debe de estar muy ocupado…- murmuro la albina con una profunda reverencia.
"No es nada, pequeña. Y levanta la cabeza…" dijo Ajuka sereno "¿Cómo está tu dueña? Sirzechs me dice que no sale de su habitación…"
-Así es. Y por eso le llamo…-
"La versión oficial dice que Issei Hyodo se desvaneció en el aire… Se descompuso en energía"
-…-
"Ignoro que esperanzas tenias depositadas en mi pequeña, pero poco se puede hacer…"
-Issei-senpai almacena… Issei-senpai me dijo que todos los portadores de la [Boosted Gear] dejan parte de su alma, de su esencia en forma de espíritus…-
"Ohhh… Entiendo… ¿Quieres extraer la esencia dejada en la [Longinus]… para llenar un cuerpo vacio…"
-Como hizo Issei-senpai con la madre de Akeno-fuku-buchou…-
"Lo echas de menos…"
La nekomata bajo las orejas llorosa.
-Yo… Yo quería ser su prometida y… Y Rias-buchou… Si Issei-senpai volviese… Rias-buchou recuperaría su sonrisa y yo… Yo…-
"Pequeña, no voy a mentirte. Poco o nada puedo hacer por vosotros… Koneko Toujou"
-¿?-
"No debería de ser yo quien te dijese esto pero… No estás tan sola como parece. Ni Issei lo está tanto como creéis… Antes de traerlo de vuelta no tendrías que investigar un poco quién es?"
-¿Quién es?- ladeando la cabeza.
"¿Quién era ese tipo por el que tus compañeras se han marchado, por el que tu hermana te ha dejado?"
-… Quizás… Quizás tengas razón…-
"Lamento no serte de más ayuda, pequeña. Si tu o tu dueña me necesitáis solo tenéis que llamarme, o visitarme si lo preferís"
-Muchas gracias, Belcebú-sama-
Tras despedirse con la mano el demonio cesó la transmisión holográfica.
Pensativa, la nekomata prosiguió con sus planes, cargando con un ramo de flores abandonó el edificio y se marchó al cementerio…
XXXXX
Uno de las estructuras a reformar esa esta… el cementerio de la ciudad… Se había quedado lamentablemente pequeño.
Caminando sin prisa la hermosa nekomata se arrodilló frente a la tumba de los Hyodou, dejando el ramo de flores bajo la lapida de Miki Hyodou.
Juntando sus manos les dedicó una sentida y larga oración.
-Padre, madre… Esta nekomata os suplica vuestro perdón… Yo… No pude proteger a vuestro hijo… Esta nekomata no pudo proteger a su pareja… Y os pide perdón por ello…- susurró la chica desbordada por las lagrimas –Perdonadme…-
FLUSHHHHHHH
Una suave ráfaga de viento meció de su largo cabello.
Abriendo los ojos, sintiendo como el viento secaba sus lágrimas, como si las recogiese con delicadeza…
"Miki Hyodou – Amiga, esposa, mujer amada y respetada"
"Gorou Hyodou – Amigo, esposo, hombre amado y respetado"
…
¿Amigos? ¿Esposos? ¿Hombre? ¿Mujer?
¿Ni padre ni madre?
Shirone miró detenidamente las lapidas, no habían sido modificadas, ambas tenían al menos una década de desgaste…
¿No se hacía mención alguna a ser padre o madre?
"Deberías de conocer a Issei Hyodo…"
Finalizando su oración la chica realizó una profunda reverencia antes de abandonar el cementerio a paso rápido, extendiendo sus alas para volar a toda velocidad nada más cruzar las puertas exteriores del recinto.
XXXXX
El hospital rebosaba de enfermos.
Esquivando hospitalizados y trabajadores la chica caminó directamente hacia recepción.
-Koneko-chan, pensaba que ya habías acabado con el recuento… ¿Qué haces aquí? ¿Te duele algo?-
-Yo… Estoy bien, pero necesito un favor-
-¿Qué necesitas?- pregunto la recepcionista curiosa.
-Guardáis todos los registros de los ingresados del hospital, cierto?-
-Desde hace décadas… ¿Por qué?-
-Issei Hyodo-
-¿?-
-Necesito ver su historial-
Mirando a lado y lado la enfermera se levantó, cambiando de ordenador señalando a la chica para que se sentase a su lado.
-¿Me has dicho Hyodou?-
-Issei Hyodou…-
-Veamos…- susurró la enfermera tecleando en el ordenador –No tengo nada-
-¿Qué?-
-No tengo nada por Issei Hyodou… ¿Los datos son correctos?-
-Si… Miki-
-¿?-
-Miki Hyodou-
-Vale, veamos…- murmuro la enfermera buscando la información –Tengo algo… La ficha es antigua… Tiene casi diez años… ¿Que… oh… Lo siento…-
-¿Qué pasa?-
-Fallecida…-
-Lo sé… Es su madre. ¿No puedes buscar a Issei-senpai usando su ficha como punto de partida?-
-¿Issei-senpai?- alzando una ceja la mujer no profundizó, pasando a teclear –Tengo a un hombre, Gorou Hyodou… Fallecido… El mismo día. No hay ningún Issei…-
-Esto no puede ser…- murmuro la chica cruzándose de brazos -¡El historial de ingresos! ¿Miki Hyodou estuvo ingresada unos… 8 o 10 años antes de su muerte?-
-¿Buscas un parto?- pregunto la mujer revisando el historial –Nada… Una mujer sana, revisiones anuales y alguna que otra visita por resfriados comunes… Koneko-chan, esta mujer no estuvo ingresada ni hay registro de parto alguno-
-¿No hubo parto ni hay registro médico de Issei-senpai?- murmuro Koneko incrédula –Irina-senpai dijo que Issei-senpai había nacido en Kuoh…-
-Tierra Media – Sociedad Gremory-
Una urbanización de lujo, la noche tranquila.
El silencio reinaba en la oscura noche libre de luna.
La luz intermitente de las farolas iluminaba la entrada a un complejo civil.
El poderoso rugido de dos Vystrel alteró la harmonía nocturna, circulando por las tranquilas calles de la ciudad para detenerse frente a la verja, deteniéndose a la par que múltiples Sherpa.
Decenas de soldados de blanco con una cruz roja en el hombro descienden en formación militar.
Dos filas a cada lado.
CLANC
Dos hombres cargando una pesada armadura se posicionaron al frente de las filas.
Unos sacerdotes le entregaron un escudo a cada uno, un escudo sagrado. Tras una corta bendición todo el metal del soldado se encendió como una estrella en la noche.
Golpeando su pecho con fuerza, sintiéndose preparado.
Tras esperar unos segundos… llegó la orden por radio.
Uno de los sacerdotes se colocó frente a la valla, empezando a cantar un salmo.
Otro grupo detrás, en círculo, cantando otro salmo.
El primero finalizó su hechizo, extendiendo las manos un haz de luz purificó la verga, destruyendo todos los hechizos mágicos, destruyéndola, enviándola cientos de metros hacia dentro.
Al instante los soldados se movieron.
El primero de cada columna portaba un escudo dorado, extendiendo una poderosa barrera, avanzando con rapidez.
Al dar el primer paso decenas de proyectiles y hechizos varios empezaron a llover sobre ellos.
Colocando el subfusil por encima del soldado por delante, los enviados de dios empezaron a responder el fuego.
Cientos de balas sagradas, reforzadas por conjuros sagrados, perforaron paredes, puertas, blindajes.
Sin importar las bajas los soldados avanzaron, posicionándose en esquinas, muros y edificios.
Los sacerdotes acabaron su salmo, liberando un hechizo sagrado.
Una enorme esfera de luz blanca cubrió el cielo de la urbanización, purificando todo lo que iluminaba.
Los aullidos de dolor rompieron el silencio de la noche.
Juntando sus manos los sacerdotes finalizaron el conjuro… La esfera estalló en miles de pequeños haces de luz, perforando absolutamente todo en el perímetro.
Alarmado el demonio deshizo la unión de su arco, desviando varios haces de luz con maestría.
Lanzándose al suelo, rodando, viendo como múltiples mas atravesaban el suelo bajo sus pies.
ZASSSS
Mordiéndose el labio inferior, conteniendo el dolor.
Su pierna sangraba, uno le había rozado el muslo.
Apoyándose en la pared, mirando por encima del marco de la ventana… El hechizo había cesado, pero lo sacerdotes preparaban otra salva.
Dejando el arco en el suelo, buscando en los bolsillos de su chaleco táctico… sacando unos medicamentos estándar y un vendaje… atendiendo su herida con nerviosismo.
PLAF
Fuego, hielo, relámpagos, piedra… Los demonios estaban arrojando todo tipo de hechizos sobre los caballeros pesados, más su armadura y barrera lo protegía de todo ataque.
Las balas de los soldados santos ni cruzaban la misma.
Avanzando con rapidez pese a su enorme tamaño Surtr estrelló su puño en el rostro de uno de los caballeros pesados, destrozando el metal, enviándolo contra el muro.
Sin esperar respuesta se giró deformando el yelmo del otro de un golpe en reverso.
Decenas de demonios abandonaron el refugio de los edificios corriendo y volando a toda velocidad.
Acabando de vendar la herida Kiba recuperó su arco, convocando algunas espadas finas, delgadas y largas… Mirando por la ventana, asegurando blancos.
Volviendo a su posición cubierta, respirando hondo antes de levantarse y enviar varias flechas antes de cambiar de posición, esquivando balas a diestro y siniestro.
Surtr gruñó furioso, las balas estaban perforando su piel.
Mirando su destrozado abrigo, agarró con fuerza la cabeza de uno de los soldados, aplastando su cráneo.
-¡Maldito demonio!- rugió un soldado arrojando a un lado su subfusil, sacando un objeto cilíndrico, alargado, blanco.
Tras una leve oración, del objeto surgió una extensa hoja sagrada.
De un golpe la hoja cortó el brazo del demonio.
Adolorido Surtr arrojó el cuerpo del soldado contra el de su oponente.
Mirando su brazo, el corte era profundo que ya estaba sanando…
El resto de soldados le rodearon con las espadas en mano.
Un semircirculo en formación a su alrededor.
-¡Ahora! Ahora!- exclamó el sacerdote mirando a sus compañeros.
El grupo de monjes levantaron un sello bajo los pies de Surtr, inmovilizándolo.
-¡Es… Es imposible!- exclamó el demonio de cabello naranja.
-Lo que sientes es el deseo de miles de feligreses de librarse de escoria como tu…-
FLAP
-¡!-
FLAP FLAP FLAP
Un fino estoque se hundió en el pecho del sacerdote, destruyendo su cuerpo en una explosión.
Múltiples filos destrozaron el pecho de varios soldados más.
-¡Surtr-sama! Tenemos que abandonar esta posición!- deshaciendo el arco, apartando las espadas de luz, hundiendo las hojas en los cuellos de sus enemigos.
A la par los demonios sometieron a los soldados restantes, abandonando el complejo, matando a los sacerdotes del exterior.
Kiba, jadeante, observó los alrededores.
Las bajas eran numerosas, y podía visualizar más vehículos acercándose en la lejanía.
-¡Dejadlos que vengan! Que vengan!-
-Surtr-sama, tenemos que irnos!- exclamó Kiba corriendo hacia el demonio -¡Las demás entradas no están aseguradas… Han entrado en el complejo! Tenemos que asegurar los objetivos!-
Molesto, Surtr arrancó un árbol y lo arrojó contra uno de los furgones blindados, desequilibrándolo, tras dar varias vueltas de campana el vehículo explotó para deleite del demonio.
XXXXX
-¡Retirada! Retirada!- rugía uno de los demonios vestido con uniforme militar, a cubierto tras un muro, ordenando a sus soldados que iban entrando paulatinamente en el edificio.
Golpeando en el pecho, matándolo al acto, a otro soldado, Surtr irrumpió en la plaza.
Reuniendo fuerza, hundiendo su puño en el suelo, creando una onda expansiva.
A toda velocidad Kiba corrió hacia el demonio, saltando sobre su espalda, disparando decenas de espadas creándolas a una velocidad alarmante.
Alarmado vio como las delgadas hojas no atravesaban las corazas de sus enemigos…
Le faltaba poder, le faltaba experiencia, a día de hoy… No era el hombre que Issei esperaba que fuese.
No era un hombre digno de servir a los Gremory…
De dos saltos Surtr se plantó en las escaleras del edificio principal de la plaza, girándose, decenas de soldados más estaban reunidos por toda la plaza.
Escupiendo un mar de fuego el demonio barrió toda estructura.
Sonriendo al ver a los exorcistas chillando de dolor.
-Corred cerdos, arded como si estuvieseis en el infierno-
-¡Surtr! Vamos! Entra!- rugió el demonio.
Kiba se colocó junto a él, arrojando espadas sin parar.
A desgana el demonio de fuego subió por las escaleras, cruzando el umbral de la puerta.
-Yuuto! Vamos en…-
Una bala perforó el cráneo del demonio.
Impactado, Kiba Yuuto vio morir al que había sido su capitán en las últimas semanas.
Tras unos segundos de conmoción el chico arrancó a correr, cerrando tras su paso.
Al fondo del vestíbulo le esperaban Surtr y otros demonios sobre un círculo de transporte.
El círculo empezaba a brillar…
Corriendo hacia el mismo, saltando antes de que alcanzase el máximo resplandor…
La puerta cedió, dejando pasar a los soldados de dios.
Decenas de soldados irrumpieron en el oscuro y silencioso edificio.
Ya no había demonios.
-Castillo Gremory-
Cansado cierto rubio se dejó caer en un banco, apoyándose en sus rodillas, jadeando pesadamente.
Sorprendido sintió como un objeto liviano se posó sobre su cabella, una sombra oscurecía su ángulo de visión.
Una toalla de mano.
-¿Necesitas un médico?-
-Estoy bien… Solo necesito algunos primeros auxilios, subiré enseguida… ¿Y usted?-
-Ya me he curado, sus armas son afiladas, pero los demonios de mi rango nos curamos rápido… Aunque esas agujas no me habrían hecho nada en mi autentica forma, por supuesto. JAJAJAJAJAJAJA-
-…-
-Hoy lo has hecho bien enano- exclamó un fornido hombre de cabello anaranjado -¿Un traguito para entrar en calor?-
En su mano sostenía una botella de sake.
-No, gracias. Quiero cambiarme rápido e ir a ver como esta Rias-Buchou…-
-¿Quieres ir a ver a la niña? De eso nada, ven con nosotros!-
-Lo agradezco pero no…-
-No te lo estoy preguntando, enano. Dejar a la niña sola ahora es lo mejor que puedes hacer, eso y continuar trabajando duro como su siervo. Hazla sentir orgullosa-
-…-
-Todo esto tiene que ser duro para vosotros… Pero has de dejar que su corazón sane…-
-Yo… ¿este es mi límite?- pregunto el chico negando con la cabeza -¿Qué habría hecho Issei-kun en mi lugar?-
-Hincharse a beber!- exclamó el gigante –Ahora ve a ducharse o lo que sea que quieras hacer y ven a las estancias de los siervos… Tenemos una partida de póker que hacer mientras Grayfia nos cuenta su vida-
Kiba Yuuto observó como Surtr Second abandonaba el vestuario ataviado con su famosa chaqueta gruesa de piel y la característica botella de sake, ese andar desgarbado era ya poco menos que famoso…
Volviendo la vista al suelo reunió fuerzas para poder alzarse… viéndose en el espejo de cuerpo a un lado.
Llevaba su ropa de campaña, su ropa militar.
Chaqueta y pantalones militares negros con adornos rojos, botas, guantes y chaleco tácticos.
Su rostro sucio, lleno de polvo y barro seco.
Sus manos manchadas de sangre, la sangre de los enemigos de la Casa a la que servía…
Sangre humana.
Negando con la cabeza… Lo mejor era seguir adelante.
XXXXX
El complejo se le antojaba enorme… siempre había sido así, pero nunca había estado tan vacio.
Rias, encerrada en su dormitorio, había pedido expresamente que todo el personal de habitaciones se marchase…
Lo que dejaba como únicos residentes de la inmensa torre dedicada a Rias y su servidumbre… A Rias, Koneko y él.
Y ya podía dar gracias que sus padres habían logrado convencerla de que no se retirase a sus propios dominios… Aun pendientes siquiera de acabar de construirse.
En el inmenso salón principal la esperaba una silenciosa y perturbada Koneko.
Sentada en uno de los sofás, abrazándose las piernas.
Afectuosamente se sentó junto a ella, abrazándola.
Koneko, al sentir al chico, se apoyó contra su hombro.
Solo si Akeno-senpai estuviese aquí…
¿Qué había pasado?
¿Qué era toda esta locura?
-¿Cómo está Rias-Buchou?-
-Grayfia-sama ha intentado… No ha querido salir-
-…-
-Yuuto-senpai…-
-Dime-
-¿Qué crees… Issei-senpai?-
La chica no sabía cómo formular la pregunta… que palabras usar para formular una pregunta que expresase las dudas de su corazón.
-Yo… Yo confío en Issei-kun-
La voz del rubio era firme, su mirada reafirmaba su voluntad.
-No alcanzo a comprender que ha pasado… Pero sé que con el tiempo tendremos respuestas… Y que Issei-kun cuenta con toda mi confianza-
-Issei-senpai… He ido a ver sus padres al cementerio-
-¿Has dejado las flores? Perdóname, habíamos quedado que te acompañaría-
-Mmm, está bien… ¿Te habías fijado que no se menciona a Issei-senpai en los epitafios?-
-¿No se menciona?-
-Me ha parecido extraño… En el hospital no guardan ningún registro, no hay pruebas, que demuestren el nacimiento de Issei-senpai-
-¿Qué quieres decir?-
-Miki Hyodo nunca dio a luz… No hay registros de ningún embarazo-
-Koneko-chan, ¿Estás segura?-
-Lo he comprobado varias veces…-
-Esto no… Hasta que no estemos seguros… Mejor no le digamos nada a Rias-buchou…- dijo serio.
-¿Se lo ocultaremos?-
-En su estado me niego rotundamente a transmitir noticias negativas sobre Issei-kun, eso la acabaría de destruir anímicamente…-
-Entiendo…- apretando los puños –Si queremos respuestas… solo podemos obtenerlas de una manera-
-No, no lo hagas Koneko-chan…- murmuro Kiba con un deje de tristeza viendo como la chica se alejaba…
-Iglesia de Kuoh-
Lavándose la cara con agua bien fría… Irina alzó la mirada.
Su rostro lloroso se reflejaba con demasiada fidelidad en el espejo.
Golpeándose las mejillas con las manos, intentando animarse.
Practicando unas cuantas sonrisas… la chica abandonó el baño.
La Iglesia en plena reconstrucción era un hervidero de nerviosismo.
Habían acudido sacerdotes de todas las inmediaciones y cientos de templarios y exorcistas que no conocía habían acordonado la zona.
El corazón se Irina se encogió…
Todo había cambiado, la bondad, las buenas acciones, la santidad de la buena obra había pasado a una rigidez y una disciplina militar.
Los pobres, los necesitados y la obra de dios habían sido relegados por la acción de asegurar posiciones frente a los demonios.
La traición de Gabriel había corrido como la pólvora.
Cientos de feligreses rezaban completamente desesperados… Si el Falso Profeta había seducido a la Santa Gabriel… ¿Qué esperanza tenían ellos?
Pero ella conocía a Issei-kun… Y no tanto a Gabriel-sama pero… Todas esas atrocidades que decían…
Y Xenovia…
Todo tenía que ser una pesadilla, una horrible pesadilla.
-Joven Irina…-
-…-
-Es un gran alivio verla aquí…- dijo un sacerdote colocándose junto a ella.
-¿?-
-No tenemos muchas esperanzas con aquellos que llevan más tiempo en esa falsa tierra divina… Pero exorcistas recién ascendidos… Ellos no han olvidado nuestra gran causa-
-¡!-
Irina lo miró horrorizada antes de volver la vista al frente, intentando contener sus emociones.
-Dulio Gesualdo… Griselda… Tantos humanos fervientes seguidores de la obra de dios perdidos por esos corruptos malnacidos… Pero aun conservamos a muchas leyendas en nuestro bando… -
-¡!-
-Pero eso se acabó… Su control sobre nosotros ha finalizado… Y los nuevos ángeles ya están naciendo…- con un gesto de su mano Irina vio cómo se cerraban las puertas principales de la Iglesia.
Decenas de feligreses, arrodillados, esperaban pacientemente su turno.
Un sacerdote, pálido como la nieve pero con unos ojos brillantes caminó lentamente hacia ellos.
Posando su mano sobre su cabeza, realizando unas oraciones.
Irina observó horrorizada como el poder divino se transmitía a su cuerpo, estremeciéndolo, convulsionándolo…
El hombre empezó a chillar…
Unas alas surgieron de su espalda, su piel se tornó innaturalmente blanca, sus pupilas pasaron a ser dos destellos en la oscuridad de sus ojos… eliminando el resto de rasgos faciales.
Aterrizando con calma, arrodillándose, tomando la mano del sacerdote para besarla con fervor.
-Irina Shidou… ¿Excelente practicante y amante de dios y de su obra… Seguirás el sendero de tus padres, de la humanidad… o nos traicionarás?-
-Yo… Yo estoy con el señor haya donde este él-
-Sensata respuesta… por ahora-
-Si me permite…-
Temblorosa la chica empezó a alejarse, escuchando como otro hombre chillaba de dolor…
Sin poder aguantar un minuto más la castaña salió corriendo… bajo la atenta mirada de todos los sacerdotes y exorcistas de la sala.
-Celestis-
I come up hard baby, but now I'm cool…
Simulando tener un micrófono, vestida con una falda azul y un jersey sin hombros, una bata blanca encima… Valerie Tepes cantaba con energía con la música de fondo, moviéndose por la sala arrastrando los pies, ojos cerrados, pasional.
Akeno la miraba divertida.
Gonna keep movin', gonna go to town
Issei las miraba desde la puerta, guiñándole un ojo a la morena, colocando un dedo índice en sus labios… silencio.
Poco a poco se acercó hasta la belleza tumbada en su cama, usando la pequeña silla que Valerie había usado hacia poco…
Movin' down the line…
Echándose hacia atrás, alargando la canción… Para volver a sus circunstancias, en medio de la habitación con Akeno despierta, tumbada en su cama e Issei a su lado.
Akeno aplaudía contenta.
Issei apenas podía contener la risa.
Valerie se cubrió con su bata, ruborizada.
-¡V-vete de aquí!- exclamó la rubia tomando al moreno del brazo, sacándolo a empujones de la habitación.
-Vale, Vale… Déjame decirte que cantas genial, Vale… Como una estrella de…-
PAM
-Por mis ancestros… Qué vergüenza…- murmuro Valerie completamente roja, apoyándose en la puerta, sacando su teléfono de la bata, apagando la música.
-Pues yo creo que lo has hecho muy bien…- sonrió Akeno.
-Akeno-san… ¿Cómo te encuentras?- pregunto la rubia sentándose en el asiento, inspeccionando a la morena.
-Me encuentro bien… ¿Qué me ha pasado?-
-Envenenamiento por contaminación mágica… Aunque no se muy bien que es eso… Por norma general debería de atenderte otra persona pero vamos algo cortos de personal…-
-¿No puedes atenderme tú?-
-Issei cree que estoy más que cualificada, porque se controlar los [Principios de la Vida] pero yo no lo tengo tan claro-
-Adelante- sonrió Akeno.
-¿No te importa? Hablamos de salud…-
-Ise-kun confía en ti, ya solo eso es motivo de plena confianza… Además, eres mi hermana, no?-
-¿Hermana?-
-¿Amas a Ise?-
-¡¿A-a-a-a-amar?-
-¿?-
La chica era un manojo de nervios.
Si bien parecía mayor que ella desprendía un aura de inocencia e inmadurez… Provocado por un letargo innatural que no la había dejado crecer emocionalmente…
Akeno se dejó hacer con una sonrisa.
-Entonces eres la hermana mayor de la que tanto hablaba Gasper-kun-
-¿Gasper hablaba de mí?-
-No paraba, solía ser una constante entre Issei y Gasper-
Levemente sonrojada, sonrió hermosamente.
-Issei solía decir que eras la causa del travestimiento de Gasper-
-Jejeje… Eso es cierto. Como no tenía hermanas pequeñas lo usaba a él como modelo… La vida en la ciudadela era demasiado aburrida-
La morena se llevó la mano a los labios, riendo contenta.
-Debe de haber sido duro… Ambos estaban muy preocupados por ti… El paso del tiempo se les hacia pesado…-
La chica dejó sus tareas para centrarse en la ángel caído.
-Durante un tiempo lo fue… Una constante pesadilla… Hasta que obtuve esto…- mirando su collar –Esta joya ha controlado… las voces desde entonces-
-Oh… Gasper no sé si fue consciente al dártelo…- buscando alcanzarlo con la mano.
La rubia lo agarró con fuera, protegiéndolo de la morena, sonrojándose.
-Aunque parece… que te hizo un favor-
El flequillo de la dhampiro escondió sus ojos.
-Pero… ¿Por qué estas tan nerviosa frente a él?-
-¡!-
La dhampiresa la miró sorprendida antes de empezar a tartamudear, desviando la mirada.
-Es… Ha pasado tiempo… Y… Éramos niños y…-
-¿?-
-Yo…- agachando su mirada, acariciándose la ropa.
-¿Es… por el cambio físico?-
Completamente roja, Valerie asintió con el rostro.
-Mi pobre hermana…- murmuro Akeno divertida.
-¡No te rías!-
-No, no… A mí me pasaba algo parecido…-
-¿Tu?- pregunto Valerie –Eres extrovertida y no tienes problemas en expresar tus sentimientos…-
-No siempre fue así… Incluso durante un tiempo estaba completamente aterrorizada de que a Issei mi cuerpo no le pareciese atractivo…-
-¿No? Eres una belleza-
-Como tú- respondió la morena guiñándole un ojo –Tus miedos son infundados. Tus inseguridades una ilusión. Ya eres una de mis hermanas. Si tu corazón rebosa afecto no esperes mas, tu rostro es hermoso, tu cuerpo envidiable y has crecido con mucha generosidad… Desconozco como era tu vida anteriormente… Pero esta es tu casa, aquí te aceptarán como eres, sin miedos ni complejos… Aunque tengamos una vida eterna por delante no sabes que te estás perdiendo-
-¿Lo es, para tanto?-
-Cambiará tu vida por completo, le dará un enfoque lleno de intensidad y color que jamás habrás creído posible-
-¡!-
-Aunque no te presiones… Pero no lo aparques, hermana-
-L-lo tendré en cuenta- asintió la rubia –Muchísimas gracias, Akeno-san… Me habían hablado maravillas de ti, pero se quedan cortas las palabras-
-Ufufufu… Lo mismo digo. No sabía que tenía una hermana pequeña tan adorable…-
-Mayor-
-¿Qué?-
-Soy mayor… tu eres mi hermana pequeña adorable-
-Ara ara… Qué cosa más extraña- llevándose una mano a la mejilla.
Sintiendo una presencia tras ella… Valerie se giró para toparse con un moreno y su cara pegada al cristal.
-¿Q-que estás haciendo?- pregunto la belleza abriendo la ventana, cara a cara con el dragón.
-Mi instinto me decía que habría caricias, besitos y jueguecitos lésbicos y no he podido resis…-
PAM
Llevándose una mano al rostro avergonzada golpeó con el puño sin querer al moreno.
-Yo no haría esas cosas…- murmuro la chica negando con la cabeza.
-…-
Abriendo los ojos… Valerie vio al chico tirado sobre el césped en el jardín, acariciándose la cara entre gruñidos.
Pasando a mirar a la morena, Akeno asintió con una sonrisa.
-Ara ara… He dicho con el tiempo… Ufufufu- rio Akeno.
"¿Ise? ¿Qué estás haciendo tirado en el suelo?"
"Seguro que estas escurriendo el bulto, tienes que dar ejemplo!"
"Ne ne… I-kun… Si el suelo es blandito podríamos…"
"Quítate eso de la cabeza Sera. A la que se desnude le dejo el culo rojo a golpes"
"Neeee… Suku no seas tan estrecha…"
"Estrecha estrecha"
"Ise, estate calladito"
"Yo creo que es algún tipo de proceso energético… Una simbiosis el césped el sol y los dragones"
"Acabas de leer eso en algún libro y querías decirlo"
"¿C-c-c-como puedes pensar eso?"
"Te conocemos Xenovia"
"Eres una idiota, jajaja"
"No más que tú!"
"¿Qué? Repite eso!"
"Ohhh… I-kun! Te quierooooo"
MUAC
"Gabriel por favor… ¿Tienes que hacer eso en público?"
"¿Ves? Suku, eres muy estricta!"
"Oh… ¿Sesión de bronceado topless? Me uno, no quiero que el bañador se me vea mal…"
"Lavi! Ponte esa ropa… Oh por favor… Sera, Gabi!"
"Únete Suzaku!"
"Lavi… No! No…"
"Suzaku en topless!"
"Xen! Quieta… Vale, vale… Vosotras ganáis…"
"Pero que estáis haciendooooo!"
"Sensei, menos sermones y mas melones!"
"Esto es indecoroso!"
"Guay! I-kun quiere jugar!"
"Sep, Ise pone la merienda!"
"Issei! Ponte los pantalones ahora mismo!"
Curiosa Akeno se bajó de la cama, caminando hacia la ventana.
Valerie, asomada, temblaba como una hoja, retrocediendo, completamente roja, con un hilo de sangre cayendo de su nariz.
-Eso es… esa… anaconda… eso es… un… un… ¿Masculino?... Si h-hasta se mueve!-
PAM
Valerie Tepes había caído inconsciente.
-Ara ara…-
Divertida Akeno presenció el inicio de una deliciosa orgia.
Dejando a la rubia en su cama, arropándola… la morena saltó por la ventana relamiéndose los dedos.
"¿Akeno?"
"!Akeno… Llegas en un excelente momento!"
"Te hemos enseñado los terrenos del castillo… ¿Pero te hemos hablado del PARAISO?"
"¿El… paraíso?"
"Oh… Esto va a ser muy divertido!"
XXXXX
Suzaku sonreía divertida, acabando de preparar el té, sentándose junto a su prima, dejando las tazas en la mesa junto a ellas.
Frente a ellas las imperiales vistas de Celestis.
Akeno estaba radiante, con el cabello mojado y una sonrisa burlona con la mirada perdida.
-¿Contenta?-
-Nunca… Me había sentido tan satisfecha… Ha sido…-
-Divino-
-Divino…- concedió la semi ángel volviendo su atención a su prima –Desde cuando…-
-Ise lo construyó hace ya unos años…- sorbiendo algo de té.
-¿Y desde entonces…-
-Al principio cuesta… La timidez y nuestras limitaciones morales te frenan… Pero cuando le coges el gusto… Las primeras semanas no salí para nada más que comer e ir al lavabo-
-¿D-durante semanas?-
-De las mejores experiencias de mi vida- respondió Suzaku sonrojada –Aun lo recuerdo como si fuese ayer… Y luego empezamos a probar alternativas…-
-¿Entre vosotras?-
-Tienes que ver como se comen Sera y Gabi-
Akeno se sonrojó ante la perspectiva.
-Y siempre está abierto y es funcional-
-¡!-
-Y lo más excitante… Todo lo que siente dentro lo siente al momento… y al acabar lo recuerda-
-¡!-
-No te puedes llegar a imaginar lo picante que es saber que Ise está participando en un quinteto… mientras esta en una reunión con los angelitos…-
Akeno reía divertida.
-Gabi nos contó que interrumpió la reunión y la llevo al baño, apenas llegó vestida!-
Las morenas empezaron a reír con fuerza.
Realizada, orgullosa, Suzaku tomó la mano de su amada prima, entrelazando sus dedos con los suyos.
-Estoy muy feliz por tenerte aquí, a mi lado, a salvo… Verte con una sonrisa en el rostro… No podría pedir más-
-Suzaku-onee-sama…- apoyando su cabeza en el hombro de ella.
-Todo lo que ves… es tu futuro- murmuro la morena alzando su mano, señalando el horizonte –Y estará aquí esperándote, nosotras lo protegeremos-
-¿?-
-Y pese a que me gustaría que te quedases… Hay quienes te necesitan más-
-Rias…-
-Lleva desde ese día encerrada en su habitación… y aunque el pervertido vaya a mover ficha, tu hermana te necesita. Tus amigos te necesitan-
-Lo entiendo… y pienso igual… Rias me cuidó cuando yo estaba mal, me toca a mí devolverle el favor-
-Me alegra oír eso… Te has convertido en toda una mujer, una excelente mujer…-
-Suzaku-onee-sama…-
-Dime-
-Cuando vuelva… ¿Me contarás la verdad?- levantándose lentamente, observando el horizonte.
Sorprendida Suzaku sonrió cálidamente.
-Te lo contaré todo, sin escatimar en detalles-
Ambas chicas se tocaron de frente la una con la otra, entrelazando los dedos.
-Porque juntas somos la [Sacerdotisa de las Cadenas]- murmuraron al unísono.
-Ahora ve y haz un dulce recuerdo tan intenso que te permita hacer de nuestra separación algo más llevadero- dijo Suzaku guiñándole un ojo.
Impaciente Akeno extendió sus alas, alejándose con rapidez.
Mirando a su lado, sonrió tiernamente al ver el rostro de Ophis asomado levemente por encima de la mesa, mirando detenidamente la fruta sobre la mesa.
Platanos.
Ofreciendole la mano, subiéndola sobre su regazo, pelándole el platano, la diosa dragon lo aceptó gustosa.
-Gracias mama!-
Un pacto secreto entre ambas… A solas Ophis la llamaría madre… y ella cuidaría de la pequeña como a su hija…
-¿Esta bueno?- empezando a peinar con la mano el sedoso cabello de la diosa.
-Mmmm!-
-¿Qué opinas de Akeno?-
-Mama 2-
-Jejeje-
-Es tu otra mitad, justo como se esperaba… tu imagen, tu corazón y tu talento… La espera a merecido la pena…-
-¿Es feliz?-
-No alcanzo a comprender bien esos sentimientos… Pero en base a su sonrisa y al brillo de sus ojos… cerca de onii-sama si, también, en menor medida, con sus compañeros… y su madre, brilla mucho con su madre-
-Shuri-sama…-
-Mama-
-¿Mmm?-
-¿Pronto habrá niños?-
-¡!-
-Ha pasado mucho tiempo ya… Los demás Reinos están plagados de esas pequeñas criaturas… aquí también las hay, pero en Palacio ninguno…-
-Tu onii-sama y nosotras tenemos un trato, hija mia, hasta que no estemos todas ni bodas ni hijos-
-Mmm… No lo entiendo… Pero… ¿Eso no es peor?-
Suzaku la miró curiosa.
-¿Por qué dices eso?-
-Si mi onii-sama se casa con todas a la vez… Según el ritual la primera noche será divertida… Pero todos los embarazos… ¿No será mucho?-
La morena estalló en risas.
-Mi adorable Ophis… Solo entonces veremos si tu onii-sama es tan omnipotente como dice ser-
-¿No lo es?-
-Lo sabremos si es capaz de hacerse cargo de una docena de bebes y de sus hormonales y sobreprotectoras esposas al mismo tiempo-
-Oh… Creo que mi onii-sama esta jodido-
Abrazando con fuerza a la niña.
-Mucho- susurró la morena –Pero serán de los mejores días de su vida-
XXXXX
Pensativo, Issei estaba de pie frente a una de sus mesas auxiliares en su despacho.
Ausente, sin prestar atención a la cafetera encendida.
CLANC
Una mano a su lado presionó el botón de apagado a la par que un par de objetos sumamente suaves se pegaban a su espalda.
-Como buen cafetero que eres… No es propio de ti desperdiciarlo así… Está demasiado aguado…- ronroneó una voz tras él, masajeando su espalda.
La fémina forzó su cambio de posición, quedando su espalda contra la mesa.
Una belleza morena se recostó contra él, pasando sus brazos por su cuello, aplastando sus deliciosos pechos contra el suyo, musculoso.
-Akeno…- ronroneó Issei pasando sus manos por las deliciosas curvas de la morena.
Top blanco, minifalda negra, medias… y pelo suelto.
Enloquecedoramente sexy.
Cerrando los ojos, empezando a besar al chico, lentamente… Moviendo sus labios con los suyos, gimiendo al sentir sus manos recorrer su espalda, cubriendo sus glúteos.
El lujurioso dragón aprovechó el momento para invadir su boca, fortaleciendo los deliciosos sonidos de la morena.
Tras unos exquisitos intercambios de saliva Issei tomó a la morena en brazos.
Divertida se dejó transportar, acabando ambos sentados en el sofá.
Sentada sobre él, con su melena cubriéndolos a ambos… Akeno continúo con su intento de saciar su sed… Su sed de él.
Ronroneando al sentir la dureza bajo ella.
Separándose levemente.
-Te amo con locura, Ise… Nunca me cansaré de decirlo…-
-Nunca me cansaré de escucharlo…- susurró el moreno acariciando su hermoso rostro –Ya sabes la verdad… ¿No te molesta?-
-No me importa el cascaron… Me importa lo que hay dentro… El corazón que todos estos años ha latido al unísono que el mío…-
El moreno la devoró a besos antes de extender su mano, creando un círculo mágico, transportando una pequeña caja.
Ofreciéndosela a la morena.
Akeno la tomó entre sus manos mientras el chico recogía algunos mechones de su larga melena, besándola con cariño.
Los ojos de la chica se abrieron sorprendida, agradecida.
-Una nueva cinta para el pelo…-
-La última se te estropeó… y se lo que significan para ti-
Ofreciéndosela.
-Por favor…- susurró Akeno -¿Me la pones?-
-¿Es eso lo que quieres?-
-…-
-Como gustes…- tomando la cinta… Akeno se la quitó de las manos, arrojándola a un lado del sofá.
Issei sonrió satisfecho.
Moviéndose sobre el chico, retirándose el top con una deliciosa lentitud.
-Esa es una sabia decisión…-
-Hazme el amor… Poséeme como siempre has hecho… Mucho más intensamente… Que mi cuerpo sienta tu calor aun cuando este lejos de ti…-
-Akeno Akeno… Se acabaron los aperitivos… A partir de hoy vas a saber que es hacer el amor con un dios dragón- murmuro Issei arrancando la falda de la morena –Todas tus hermanas acaban sin conciencia… te reto a que aguantes más que ellas-
-Promesas promesas…- besando al chico, mordiendo levemente su labio inferior seductoramente.
SMACK
-¡!-
Uno de los glúteos de la chica tenía la mano del chico marcada en un rojo destacable en su blanca piel.
SMACK
SMACK
Con cada golpe seco la chica ahogaba un gemido, moviendo sus espectaculares pechos sin saberlo.
Mordiendo con ferocidad su cuello, lo justo para no hacerla sangrar.
Metiendo los dedos en su boca, tomando su lengua.
-Yo soy Issei… Ni un humano, ni un hibrido de mierda… Soy un dragón, un dios dragón, y tú eres mi mujer… Y veo a través de ti, no tienes secretos para mí… Y cubrir tus placeres es mi voracidad como dios dragón… Así que… Prepárate para sentirte MIA-
Temblorosa, acalorada, loca de excitación, sintiendo un pequeño orgasmo recorrer su exquisito cuerpo ante la simple perspectiva.
Sus bragas empapadas, la saliva recorriendo su mentón, las nalgas ardiendo por los golpes, la piel irritada del mordisco.
No podía ser más feliz… ¿O sí?
-Ha llegado tu momento de convertirte en mi juguete-
Si, si podía.
-Habitación de Rias Gremory – Castillo Gremory – Inframundo-
-¿Aun en cama?-
-Que nadie me moleste… Quiero estar sola-
-Uuuuhhh… ¿Has visto la fiesta que hay fuera? No sabía que Rias Gremory fuese una mujer tan egoísta-
-¿Tu que sabes? Solo eres un fantasma… ¡Un maldito fantasma enviado para atormentarme!-
-¿Atormentarte? ¿Tan mala imagen tienes de mí?-
-¡¿Dónde estás?! ¿Por qué me has dejado sola? ¡Te necesito a mi lado!-
El dragón sonrió levemente pero no respondió.
-No puedo vivir sin ti… Te quiero… Te necesito para vivir…- lloró Rias mirando el contorno del dragón.
El chico se golpeó los muslos con las manos, levantándose, inspeccionando la habitación.
Caminando hasta las pesadas cortinas que negaban cualquier rastro del astro solar, apartándolas con contundencia, dejando pasar los rayos del sol pasando a abrir las ventanas de par en par.
Respirando el aire puro, apoyando las manos en el marco de la ventana.
La piscina trasera, pequeña pero idónea, estaba básicamente bajo la ventana… unas cuantas plantas por debajo…
Interesante…
-Para ser el Inframundo el paisaje es realmente hermoso… Y nunca lo habría dicho… Pero es más hermoso que mi ahora no tanto, sexy pelirroja-
Rias parpadeó perpleja.
-Mujer… ¿Qué te has hecho? ¿Qué hay de la belleza destrozabraguetas de la que me enamoré?- volviendo su mirada a un lado de la habitación.
Sobre una mesa reposaba un delicado brazalete femenino rojo con adornos amarillos.
-Contigo hablaré en otro momento-
[¿Qué quieres que haga si no quiere hablar conmigo?]
-Ahora entiendo el enfado de Tiamat, con esas excusas de mal pagador…-
[Dejémosla a ella al margen de esto. ¿Quieres?]
-Preciosa… ¿Sabes cuánto tiempo llevas aquí encerrada?-
-¿I-Ise… eres tú?-
-Respóndeme cariño-
-N-no…-
-Tres semanas hibernando como un oso panda- exclamó Issei señalando a la pelirroja –Llevas tres semanas ganando peso!-
-¡!-
-En esas tres semanas tus pobres esclavos no sexuales han trabajado como judíos en un campo de concentración… Kiba Yuuto lleva una docena de misiones de alto riesgo seguidas, parece el perro faldero del cabezachorlito de Surtr…-
-¡!-
-Shirone, la exloli… ¿Sabes que su cuerpo ha madurado?-
-¡No!-
-Y lo ha hecho sola, no estabas con ella, su hermana tampoco está… Se ha encargado de realizar el censo de la ciudad, ha tenido que anotar, a puño y letra, como sus compañeras y amigas han fallecido o se han marchado…-
-¡!-
-Te creía una mejor mujer, Ria-tan- increpó el moreno.
Rias bajó la mirada avergonzada.
-Pero tienes unos siervos excelentes que sienten afecto y empatía por ti, si sacas tu culito ahora mismo y les regalas tu divina sonrisa no te tendrán nada en cuenta-
-Ise…-
-Así que… ¿A que estas esperando?-
-No… No puedo hacerlo… No tengo fuerzas…-
El moreno alzó una ceja, cruzándose de brazos.
-Eres mi sol, mi energía, sin ti cerca…-
-Rias Rias Rias… Siempre estoy cerca de ti- exclamó el chico acercándose a la belleza.
-¿Mediante sueños?-
-¿Sueños?-
-Esto no es más que otra de tus apariciones-
Mirándola escépticamente Issei tomó la jarra de agua en la mesa… vertiéndola sobre la cabeza de Rias Gremory, esperando pacientemente a que la jarra se vaciase.
Dejando caer el agua lentamente.
Varios litros de agua cristalina cayeron como una cascada suave por su cabello, bañando su rostro, inundando el valle de sus pechos para caer sensualmente entre sus suaves muslos desnudos.
Llorosa, molesta, Rias tomó una de las almohadas y la estampó en el rostro arrogante del dragón.
Levantándose echa una furia.
-Mmm… Esa camisa mojada es jodidamente sexy… Aunque esos kilos de más… Rompen esa magia- exclamó el dragón con una mueca –Has perdido demasiado sex appeal… Mira mira! Ni se inmuta al verte semidesnuda y mojada- señalándose la entrepierna.
-Háztelo mirar pervertido! Aquí no sobra un gramo! Mira detenidamente o cómprate gafas, cegato! Soy la criatura más sexy y exquisita que jamás verás!- posando sexy para él… antes de tomar otra almohada, golpeando con fuerza la cara del dragón.
Su ira no se había relajado lo más mínimo… así que saltó sobre el dragón buscando darle una patada.
Issei la vio venir, tomándola en brazos, cargándola sobre su hombro, sintiendo como golpeaba su espalda, protestando sin parar.
Aguantando el chaparrón abrió las puertas de la terraza con algo de dificultad saliendo al exterior.
-¡Eres un maldito sinvergüenza! Un miserable! Un eunuco!- chillaba Rias intentando liberarse.
-Te veo muy calentita preciosa… Llevas mucho tiempo encerrada y necesitas una ducha!- bajándola al suelo… para cogerla al estilo princesa.
-¡Primero me llamas gorda! Ahora su… su… ¡Esta me las vas a pagar!-
-Pues no es lo peor que voy a hacer-
-¿Ah no? ¿Y qué tienes en mente?-
-Ups… Se me escapó el pibon-
Sin miedo… Arrojó a la pelirroja por la barandilla del balcón.
-¡Ise-no-bakaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!-
PLAFFFFFFFFFFF
-Oh yeah!- exclamó Issei desvistiéndose con agilidad, retirando el chaleco, quitándose el cinturón y los zapatos… antes de saltar por la barandilla.
PLAFFFFFFFFFFF
Ahhh… El agua estaba fresca, perfecta.
Saliendo a la superficie, nadando hasta la zona cubierta.
Allí le esperaba una mata de cabello rojizo.
Una esfera de pelo rojo que flotaba a su alrededor que dejaba entrever unos furiosos ojos azules.
-¿No te gusta la temperatura? Esta perfecta!- exclamó Issei lanzando agua a la pelirroja…
El agua meció el cabello de la belleza… sin provocar reacción alguna.
-Seguro que los pezoncillos están más duros que el diamante…- sumergiéndose nadó hasta la pelirroja, apartando la camisa blanca.
Presionando ambos pezones con sus dedos índice.
Las manos de la pelirroja se movieron levemente.
-¡Una reacción!- exclamó el chico bajo el agua antes de sumergirse más, intentando retirar las braguitas blancas.
ZUMMMMMMM
-¿?-
Levantando la mirada vió como las manos de la belleza se juntaron… creando una esfera de poder de la destrucción… frente a su cara.
BOOOOOOOOOOOOOOOOOM
XXXXX
Gruñendo con fuerza… estaba estirado en el césped, había salido disparado de la piscina.
No tenía daños, pero le dolía un mojón…
Observando su puño sonrió orgulloso, tenía la prenda blanca en su mano.
-¡Habré caído… pero tengo mi premio!-
Apartando la mano de un golpe Rias se sentó sobre su cintura, asegurando su posición, quitándose la camisa, revelando su completa desnudez bajo el cielo azul.
Echándose el cabello hacia atrás, moviendo seductoramente sus grandes pechos.
Colocando sus manos en la cintura de la pelirroja, acariciando su vientre.
Rias Gremory era la criatura más hermosa y sensual que jamás había visto… una autentica diosa.
Rias centró su mirada en el dragón, manteniendo su mirada en los ojos carmesíes.
Azul y carmesí.
Esa mirada… Esa mirada la desnudaba, encendía, reconfortaba… era adictiva… confortable.
Mordiéndose en labio inferior, gimiendo al sentir las manos del dragón bajando a su trasero.
Al instante siguiente sus labios se posaron en los del dragón, besándolo con pasión, acariciando su pecho, arañándolo levemente.
Abriendo sus labios, dándole acceso a su boca al moreno, gimiendo con fuerza al sentir como una mano del chico pasó a su cabello mojado, empujando su cabeza contra la suya, ahondando el beso.
La otra mano tomó uno de sus pechos, apretándolo con confianza.
-Oh Ise… Como te he echado de menos…- ronroneó la pelirroja separándose levemente del chico.
-Lo que quieres es tuyo preciosa, todo tuyo… Tienes tus sueños al alcance de tu mano. Solo has de tomarlo-
-¡!-
Sorprendida, Rias se encontró tumbada en el suelo, gimiendo fuertemente al sentir la lengua del chico masajear la suya, una mano en su pecho, la otra recorriendo sus muslos.
Retorciéndose de placer, dejando que el chico empezase a besar su cuello, hombros, pechos…
-Rias Heylel, Rias Hyodo… Usa el nombre que más te guste… Has nacido para ser mi esposa, para ser mi emperatriz, liderarás mi harén, gobernarás a mi pueblo, serás la madre de mis hijos, tu vida girará alrededor de mis deseos sexuales y lo amarás completamente-
-¡S-si! Si! Seré todo eso! Si!-
-Entonces tómalo! Nunca olvides mis sentimientos por ti… y que creo en ti, amor mío!-
-Te amo Ise, te amo con locura!- lloró Rias con una radiante sonrisa en su rostro.
-¿Señorita?-
-¡!-
El calor se había ido.
El peso del chico sobre su cuerpo se había desvanecido.
¿Dónde estaban esos labios que le daban tanto placer? ¿Dónde estaban esas manos tan deliciosas acariciando su cuerpo?
¿Dónde estaba su amado?
-¡Señorita!- exclamó una mujer avergonzada.
-Por las alas de Lucifer! ¡Rias! ¿Qué estás haciendo?- exclamó una mujer con un tono duro.
Reconocía esa voz.
¿Qué hacia Grayfia-onee-sama en su sueño?
Abriendo sus ojos se encontró donde recordaba, mojada, estirada sobre el césped.
Tenía una camisa sobre su pecho desnudo… mas no tenía ninguna otra prenda puesta.
La piscina estaba completamente destruida… y había dos mujeres vestidas de sirvienta junto a ella.
Una la mirada avergonzada, cubriéndose los ojos con las manos.
La otra, albina, la miraba enfadada.
-La primera vez en semanas que sales de tu habitación… ¿y haces qué? ¿Destruir la piscina trasera y tomar el sol desnuda sobre el césped?-
-¿Q-que… que… QUEEEEEEEEEEEEEEE?- chilló la pelirroja cubriéndose la desnudez con la camisa blanca.
-Has pasado demasiado tiempo encerrada, ve corriendo a vestirte y prepárate jovencita! Voy a espabilarte a base de trabajo duro! Se acabó eso de estar lamentándote en tu dormitorio-
-¿D-donde está Ise? ¿Y mi Ise?-
-¿Issei-dono? Señorita…- murmuro Grayfia triste.
-Esta es su camisa…- susurró Rias –Ha venido… Ese sinvergüenza ha venido!- exclamó contenta enterrando su rostro en la camisa sobre su pecho.
-¿Issei-dono… ha venido?- murmuro Grayfia mirando a su compañera.
La sirvienta se encogió de hombros.
Ladeando la cabeza Grayfia sonrió contenta… Tenía que ser eso.
Solo Issei-dono podría liberar a la señorita de su melancolía…
Aun en la distancia y en guerra, había encontrado el momento para cuidar de ella cuando le necesitaba.
-Muchas gracias, Issei-dono- susurró Grayfia alzando la mirada, agradecida.
XXXXX
-Esa presencia…- murmuro cierta pelirroja sorprendida.
-¿No me has escuchado hasta ahora? Mi hermano no puede estar muerto-
-Pero señorito… Todos… Sus padres incluso…-
-Mi hermano me hizo una promesa… Y sé que nunca la romperá… ¿Conociste a mi hermano, no, Scathath?-
La pelirroja desvió la mirada sonrojada.
-Muy brevemente-
-No estamos emparentados por sangre… Pero lo estamos por espíritu…-
-¿?-
-Porque juntos, como auténticos machos, llegaremos a lo más alto, sin que nadie pueda detenernos! Porque somos imparables! Con trabajo y sacrificio llegaremos a lo más alto!-
La pelirroja, sentada junto al joven pelirrojo, lo miró convencida.
-No me cabe la menor duda, y yo le ayudaré en todo lo que pueda, señorito-
-Así se empieza… Por la pelirroja tetuda!- exclamó el chico riendo emocionado mientras la lancera intentaba ocultar su sonrojo.
-Pero señorito… Issei-dono ahora es un… Un criminal… Su padre podría enseñarle si se lo pide-
-Scathath! ¿No me has escuchado otra vez?-
-¿?-
-Mi hermano y yo siempre estaremos juntos… ¿Sabes guardar un secreto?-
-¿?-
-¡Milicas! ¿Estas listooooo?- preguntó Gasper Vladi corriendo hacia él, cargando con una mochila a sus espaldas, sorprendiéndose al ver a la pelirroja.
-No pasa nada, Gasper, es de confianza- sonrió Milicas levantándose del césped –Claro, estoy preparado-
-¿Preparado para que, señorito?-
GRAB
Completamente ruborizada Scathath vio como sus grandes pechos se levantaban levemente, sujetados por unas manos masculinas.
-¡Hermano! Nada de meterle mano a mi futura [Reina]!- protestó Milicas serio.
-¿Ehhhh? ¿No puedo meterle mano al pibon?-
-¡Nada! Fuera de tus limites!-
-Buuuu… Aburrido- protestó Issei soltando a la pelirroja, caminando junto a los chicos.
-¿Issei? ¿Qué haces aquí?-
-¿No es obvio? Entrenar a los chavales!- sonrió Issei chocando las manos de Gasper y Milicas –Frente a ti tienes a dos demonios trascendentales en potencia, shotacon!-
-¡Y-yo no soy una shotacon!- chilló en vano Scathath… pero ninguno de los chicos le prestaba atención…
-Sala del Salón del Club de Ocultismo-
Cierta pelirroja ladeó la cabeza. Sus labios esbozaron una mueca de desagrado. Sus delicados dedos sostenían una taza de té caliente… No era lo mismo.
Había visto a Akeno hacerlo durante años… Pero no podía replicar los resultados.
¿Le faltaba el ingrediente… amor?
Dejando la taza en la mesa pasó a tomar su libro, lo tenía pendiente de hacía mucho y junto a su música ambiente de fondo pensaba distraerse y desconectar… fallando miserablemente.
Su cabeza era un hervidero de pensamientos.
Su corazón rebosaba sentimientos.
-A falta de té… tomate un buen café- murmuro una voz demasiado conocida junto a ella –Capuchino, con crema, leche desnatada, chocolate negro y sin azúcar-
Una taza de humeante café frente a sus ojos, su aroma intenso inundó la sala.
La dura mirada de la pelirroja se centró en su persona.
-¿Aun estas enfadada?-
-Me has engañado!-
-Yo nunca te he dicho que fuésemos a comunicarnos mediante sueños… A Elsha no le sentaría muy bien privarte de sus clases…-
-Me dejaste en ridículo-
-Fuiste tú la que te desnudaste!-
-P-p-porque pensaba…- bajando la cabeza sonrojada.
-Necesitabas un empujón y fui a verte, un sueño no habría sido efectivo- respondió el moreno sentándose frente a la pelirroja, con otra taza de café –Y prefiero besarte de verdad y no en sueños-
Rias rio levemente, disfrutando del aroma de la taza, cerrando los ojos, sonriendo.
La mera presencia del dragón alegraba su corazón como nada podía hacerlo.
-Esto quedará entre nosotros, no te preocupes-
Alzando una ceja Rias abrió los ojos, mirando fijamente al moreno.
En secreto, Issei amaba cuando los ojos azules de la belleza se centraban en él así… Intensos, seductores… El fiel reflejo de su alma.
-Y es curioso, porque dominas aspectos mucho más complejos de la gastronomía para patinar… tan fuertemente con un simple té-
-¿Estas visitas van a ser una rutina?-
-Uhhhh! ¿Sobro? Porque si te molesto puedo irme- respondió el chico acomodándose en el sillón, pasando una pierna sobre su muslo, pasando un brazo por el respaldo.
-Yo no he dicho eso… Pero me sorprende que un tipo tan ocupado como tu pueda permitirse visitar a una joven demonio con tanta regularidad-
-Eo eo… Lo dices como si fueras una demonio cualquiera… Ni de broma lo eres…-
-¿Y que soy?-
-Son demasiados títulos… Y si, ocupado estoy…- murmuro el chico mirando por la ventana –Pero eres parte de mi mundo, no puedo permitirme el lujo de no cuidar de ti, no me lo perdonaría-
-Ise…-
-¿Qué tal la vida fuera de tu dormitorio, preciosa?-
-Demasiado ruidosa… Prefería la comodidad y silencio de mi alcoba, pero una Emperatriz no se puede permitir esos pequeños lujos-
-¿Emperatriz? ¿Qué te está enseñando Ddraig?-
-Oh… No hablo de ese tipo de "Emperatriz"- sorbiendo su café.
Una mirada sexy se centró en el moreno.
Issei sonrió satisfecho.
-¿La Iglesia te está dando trabajo?-
-La verdad es que no hemos tocado ese asunto aun-
-Pero has dicho…-
-Apenas tengo a ningún miembro de la organización en la Tierra Media, Rias-
-¿Cómo? ¿Has visto…?-
-En realidad la situación es bastante peor de lo que parece, el bosque está ardiendo, sabéis que es algo grave pero ignoráis cuantos incendios hay realmente- volviendo su atención a Rias –Actualmente tengo a casi todos mis recursos atendiendo una petición de Gran Rojo-
-¿Gran Rojo te ha pedido algo?- exclamó la chica incrédula –Pensaba que él solo viajaba entre sueños…-
-Y lo hace, pero aunque se dedique a hacer el burro tiene una misión muy clara… Y hay algo que le preocupa, algo que podría poner en riesgo su misión. Y en eso estamos- tomando más café –Si no es nada y está todo asegurado en breve…- mirando a la chica sereno –Respondiendo a tu pregunta, no. Esto no será una costumbre… Pasarán años antes de que vuelva volver a ver tus preciosos ojos azules-
-¡!-
La pelirroja miró su taza, el contenido marrón, humeante.
La tristeza había devorado su buen humor.
Negando con la cabeza decidió cambiar de tema…
-¿Hay que luchar… contra la Iglesia? ¿Acabar con todos aquellos que crean?- pregunto Rias.
-Francamente, mi intención era evacuar este Reino antes de que esto llegase a suceder…-
-Los fuertes han de proteger a los más débiles, los ciudadanos del mundo, Reino como lo llamas… Habrá conflicto, muerte y dolor. Pero quiero pensar que eventualmente nos acabaremos entendiendo, con más o menos litros de sangre regando el suelo-
El moreno no parecía satisfecho con la respuesta.
-Estamos movilizando a todos los youkai, magos, refugiados con los que tenemos contacto a territorios seguros, estamos poblando las ciudades flotantes a un ritmo vertiginoso… Me gustaría decir que estamos rescatando a todos los que lo necesitan…- murmuró Issei.
-A Shirone le gustará escuchar eso-
-Ah… Seguro que está preocupada por su pueblo. Dile que su hermana lo está dando todo para asegurar la supervivencia de los nekomata y de los youkai en general-
-Se lo haré saber… ¿Kuroka te obedece?-
-Tampoco estoy en casa, esa gata pervertida tomó un barco, algunos youkai y se marchó… Obviamente no está al margen de mi área de control y sé que hace, pero opera, por ahora, de forma independiente. He oído del titánico trabajo que tenéis en desarrollo cerca de Kuoh. ¿Acabando mi idea?-
-La nueva Torre de Babel. Por increíble que parezca todos los panteones, todos! han aceptado formar parte…-
-Lástima que solo la muerte una a los vivos… Me toca preguntar lo más delicado en mi repertorio…-
-¿Eso que noto es timidez? ¿Incomodidad?-
-La que usa perfume de madera… ¿Cómo se encuentra?-
-¿Perfume de madera?- pregunto Rias confundida antes de empezar a reír con fuerza -¿Me hablas de Sona?-
Issei rio a la par.
-Ah… Serafall-sama…- negando con la cabeza –Ha dado un giro de 180 grados, no la reconocerías…-
-Entonces mejor me ahorro tener que decirle nada…-
-Ise-
-¿Mmm?-
-¿No vas a decirme nada?- pregunto Rias seria.
-¿Cómo qué?-
-Quien eres. Que eres. Y sobre todo, porque has hecho todo esto-
-Esto… no! No voy a hacerlo. Las primeras preguntas están al alcance de tu mano, no creo que tardéis mucho en descubrirlo, tenéis pistas de sobra… Lo último, ya lo sabes, todo es un curso intensivo de aprendizaje para formarte como Emperatriz-
-…-
-Y si vamos a entrar en conversaciones serias…- posando la mano sobre la mesa entre ellos, desplazándola sobre la superficie.
Dejando múltiples piezas de ajedrez.
8 peones.
1 caballero.
-Encuentro muy meritorio que hayáis hecho tanto con tantas pocas piezas, Yuuto y Shirone han trabajado de lo lindo. Deberías de estar orgullosa-
-Lo estoy- mirando las piezas, tomando los peones, levantándose… guardándolos en su caja.
-¿No les vas a dar uso?-
-Yo solo tendré un [Peón], por puro valor sentimental, si no lo eres tú no tendré ninguno- volviendo a su asiento.
-Yo solo tendré una dueña- sonrió Issei.
Conmovida, Rias se inclinó observando las piezas.
-Me esperaba más piezas… Contaba con la fidelidad que te procesa Xenovia… Pero Gasper sigue conmigo. Solo puedo pensar que no está contigo porque tú se lo has pedido-
-Así es… Y cuando las cosas se pongan feas entenderás porque-
-¿Y Rossweisse?-
-Su corazón duda. Su mente no concibe una idea clara… No creo que tarde en volver al Inframundo-
La chica lo miró sorprendido.
-Y eso espero, le estamos enseñando lo que necesita saber- volviendo su mirada a la pelirroja –Que pasa cariño… ¿Tienes miedo a formular la pregunta que realmente quieres hacer?-
Sonrojada, mordiéndose el labio inferior levemente.
El chico dejó una pieza convencional de [Reina] sobre la mesa.
-Demasiado tiempo has estado operando corta de piezas, y sin la más valiosa… Ella es especial, junto con Suzaku comparte el título de [Sacerdotisas de las Cadenas]… Ella misma en su debido momento te lo explicará… En ningún momento he querido privarte de su compañía, sé que sois como hermanas, pero era una cuestión de salud, Rias-
-¿Akeno estaba enferma?-
-No, enfermó por usar un poder que está diseñado para ser compartido por la excesiva carga que supone… Ya está perfectamente bien y se han tomado medidas para que no vuelva a pasar-
-Suzaku te ha insistido-
-¿Insistir? Pesada no, lo siguiente-
-Jajajajaja-
El dragón se levantó de su asiento, caminando hacia la pelirroja, acariciando su rostro.
Uniendo sus miradas… antes de inclinarse a besarla.
Ronroneando la chica lo agarró de la camisa, ahondando el beso.
Gimiendo al sentir su lengua masajear la suya.
Tras unos dulces momentos el chico se retiró levemente.
-La Iglesia y Cristo pueden parecer llamativos, pero cuidaos mucho de las tierras del oeste, un silencio perturbador ha cubierto el norte del nuevo continente… y de Mephisto, una guerra que lleva milenios librándose puede estar por tomar nuevos niveles de violencia y mortandad-
-No importa adonde huyas… te encontraré Ise. Eres mío. No hay lugar en el universo donde no pueda encontrarte-
-Te tomo la palabra, más te vale cumplirla- besándola de nuevo… desapareciendo.
Rias se tumbó en el sofá, risueña, acariciando sus labios, saboreando el dulce calor que los labios de su amado habían dejado en ellos.
-¡Ddraig! Ponte las putas pilas y haz de mi mujer la más poderosa de todas!-
-¡!-
Rias se incorporó sorprendida… Pero no había nadie.
Volviéndose a tumbar la pelirroja mirando a la nada, abrazando un cojín con fuera… la pieza de [Reina] quedó vagamente en su ángulo de visión.
Ganando más y mas su atención la chica se incorporó, tomando la pieza con cuidado.
Inspeccionándola…
Acariciándola, era una excelente pieza de madera…
CLANC
La había roto… Al girar la parte superior la había…
Se había separado, y la parte superior, al perder la capucha había dado paso a un… pendrive? Una ranura USB.
Apartando el cojín la pelirroja abandonó la sala a toda prisa.
XXXXX
Contento, Gasper Vladi observaba con nerviosismo como su taza de chocolate líquido se calentaba en el microondas.
Vestido con su bata con capucha, sosteniendo un plato lleno de donuts de todo tipo…
Una nueva partida de juegos nuevos esperándolo en su dormitorio… pensaba hacer un buen y largo intensivo de videojuegos… Su vida era perfecta…
Salvo porque no estaban sus hermanos mayores… Ni Issei ni Valerie…
-¡Gasper!- exclamó Rias entrando en la cocina.
-¡¿R-Rias-onee-sama?!- exclamó el rubio sorprendido –E-esto no es lo que parece!-
-¿Qué?- más relajada Rias revisó la cocina.
Chocolate caliente y toneladas de donuts, nada nuevo.
-P-perdón… Es la costumbre… ¿P-puedo hacer algo por ti?- pregunto el chico nervioso.
-Quiero saber que hay aquí dentro- respondió la belleza alzando el USB.
-¿?-
XXXXXX
-Mmmm…- murmuro el chico inspeccionando el contenido del dispositivo con un donut en la boca, girando sobre sí mismo en la silla de gamer que tenía en su dormitorio.
Rias miró la habitación, decenas de pantallas conectadas… y ropa y artículos de todo tipo por el suelo.
Apenas había luz… vaya desastre.
-No hay datos dentro… Solo un ejecutable- respondió Gasper.
-Perdóname, pero la informática no es mi fuerte- la pelirroja se cruzó de brazos.
-Este dispositivo desbloquea un ordenador o un equipo… Es una llave, no almacena datos-
-¿Y que abre?-
-No lo sé… Pero esto es de mi hermano… ¿De dónde lo has sacado?-
-¿Es de Issei… entonces… Muchas gracias!- exclamó Rias tomando el dispositivo antes de salir corriendo de la sala.
Gasper ladeó la cabeza intrigado.
-¿En que estará metido mi hermano ahora?-
XXXXX
Issei quería que viese algo… Una llave informática que abría algo… Solo podía estar en un sitio privado… Y que tenía más privado que su despacho.
Y allí se encontraba, en la deshabitada sala que Issei había usado como despacho hasta ahora.
Una pesada mesa de caoba con una cómoda silla de oficina de cuero.
Sentándose en ella, mirando el contenido de la misma.
Marcos con fotos, todas las chicas sonrientes… ¿Eso era lo que siempre estaba mirando?
Una foto suya en el centro… Sonriendo con una yukata, recordaba ese momento… Los fuegos artificiales de verano.
Con el corazón rebosante de afecto la chica se relajó en la silla, mirando la mesa con una cálida sonrisa en el rostro.
…
Inspeccionando de cerca… había en un rincón, en el borde junto a la silla, una marca rectangular, no muy grande, pero que no pertenecía a la mesa, era artificial…
No reaccionaba al tacto…
Agachándose inspeccionó los bajos de la mesa.
Justo debajo, a un lado, había un imperceptible botón… tras presionarlo la ranura se levantó la tapa dando paso a múltiples ranuras electrónicas.
Volviendo a la silla introdujo el dispositivo en una ranura aleatoria.
ZUMMMMMMMMMMMM
La mesa entera cambio de color, pasando de color caoba a un negro oscuro… para encenderse como un monitor informático.
La mesa entera era una pantalla!
Fascinada la chica empezó a apartar los marcos, archivos y folios, despejando la mesa.
Tocándola con cuidado… la pantalla era táctil.
De fondo de pantalla Issei había puesto a una Ophis bailarina, moviendo los brazos alzados a lado y lado, moviendo las caderas al compás.
Riendo levemente la pelirroja empezó a interactuar con la pantalla…
Datos de investigación, fichas, sucesos, historia, mensajes…
Miles de ficheros, planos, esquemas…
Todo el trabajo en el que Issei había estado trabajando todos estos años!
Entrelazando los dedos, apoyando su mentón en ellos, mirando los datos con detenimiento.
Proyecto Princesa de la Isla… Flota Carmesí… Proyecto Dragonaar… ¿Proyecto Hyodo?
Abriendo el fichero, Rias engulló sin pestañear la información plasmada en el monitor.
Con cada página rompía consecutivamente la línea roja de la incredulidad hasta alcanzar cotas impensables.
¡Issei!
Tras leerlo todo… Rias se quedó callada, pensativa.
Ahora todo tenía sentido… Aun pareciendo tan surrealista…
…
Había un archivo separado… una imagen.
Abriéndola, una imagen se plasmó en la pantalla.
Una foto suya en bikini… sujetando un 2 a la izquierda de cada pecho
Rias la cerró avergonzada, aquello era un montaje! No recordaba haberse dejado fotografiar con algo así!
Levantándose, caminando hasta la ventana completamente ruborizada.
¿Qué quería Issei al darle ese pendrive?
¿Cuánto tiempo iba a…?
¿2? ¿En bikini…?
2… y…
-¿2… 2… 20?- mirándose los pechos -¡2020!-
Volviendo a abrir la imagen… ella en bikini y…
-¿!Verano del 2020?!-
XXXXX
-Usted es un hombre sabio…-
-Toujou, no se puede hacer…-
-McGregor-dono, usted es un hombre culto…-
-No sois capaces de observar este hecho desde una perspectiva amplia… Aunque pudiésemos encontrar, extraer e imbuir el residuo de la consciencia de Issei Hyodo en un cuerpo artificial… Necesitaríamos los círculos mágicos de los [Principios de la Vida]… Se que Issei Hyodo tenia algo al respecto pero debería de estudiarlos primero… y aunque pudiésemos hacer todo ese esfuerzo… que ya con hablar me estoy cansando…-
-McGregor- le riñó Venelana.
-Si señora… Aunque pudiésemos hacer eso… ¿Sois conscientes de que solo es un residuo? Lo que queda de él en las piezas demoniacas y en la reliquia… No sabría decir siquiera si podríamos hablar de una persona completa…-
-…-
-Chicos, no os desaniméis…- exclamó Venelana levantándose de su asiento, caminando hasta ellos, tomándolos contra su pecho afectuosamente.
-¡Tu! ¿No tienes nada que decir?- exclamó Shirone enfadada mirando al centro de la sala.
Sentada sobre sus piernas, con las manos colocadas con fineza sobre sus muslos, de rostro estoico, los ojos cerrados.
Sentada sobre un poderoso círculo mágico con cadenas atando sus muñecas y tobillos.
Ravel Phenex se mantenía firme, en silencio.
-No ha dicho nada desde que despertó… Su determinación y fidelidad es encomiable- respondió Grayfia, vestida de calle.
No estaba de servicio, ahora era la mujer del Maou Lucifer.
PLAF
El rostro de la rubia se ladeó con fuera, una visible marca roja de una mano grabada en su mejilla.
-¡Koneko!- exclamó Venelana tomando a la chica del brazo.
-¡Ella lo sabe! ¡Siempre lo ha sabido! ¡Ella es una traidora! ¡Como Serafall y Gabriel… como… como…!-
-¿Tu hermana?- abrió la boca por primera vez.
-¡No te atrevas a hablar de ella!-
-Ni Serafall ni Gabriel han traicionado a nadie… Por necesidades varias tuvieron que renunciar a sus misiones del momento…-
-¡!-
-Eso no puede ser…- susurró Zeoticus sorprendido.
-¿De qué os sorprendéis? ¿Acaso el Cielo y el Infierno no se han visto beneficiados de que ellas ostentasen los rangos más altos de ambas organizaciones? Desde que Serafall se encargó de los Asuntos Exteriores el Infierno nunca había estado tan bien relacionado con los demás poderes… Incluidos vuestro archienemigo, el Cielo-
-¡!-
-Os agradecería que liberaseis a nuestra invitada- exclamó una voz femenina desde la entrada.
-¿?-
Rias acababa de llegar, entrando con porte y elegancia en la sala, alcanzando a su madre.
Zeoticus se sorprendió no solo por ver a su hija, que sabía que ya había abandonado su dormitorio, sino por verla… normal.
Su perfecta hija había vuelto… y no sabía porque ni como.
-¡Rias-Buchou!- exclamaron Koneko y Kiba al unísono.
-Ravel Phenex es nuestra invitada, no nuestra prisionera- sonrió Rias mirando a la Phenex, pasando a recibir a sus siervos en un fuerte abrazo -Vosotros sabéis perfectamente que era Ise y que tenia tratos con la familia Phenex así como con la Astaroth- siseó la pelirroja mirando a sus padres con una sorprendente actitud desafiante.
Venelana y Zeoticus se miraron fijamente.
-¿Por qué tenéis a la fiel sirvienta encadenada?-
-Los señores no conocían los detalles- respondió Matthers.
-McGregor…- protestó Zeoticus.
-Lo siento, pero no tengo ni las ganas ni la voluntad de continuar con esta farsa-
Koneko y Kiba lo miraron confundidos.
-Proyecto Hyodo-
Las únicas palabras de Rias, unas sorprendentemente poderosas palabras que congelaron a los Gremory.
-¿Cómo lo sabes?- pregunto Ravel.
-He accedido a los archivos que Ise tenía en su despacho-
La rubia alzó una ceja sorprendida.
-Y vosotros habéis estado investigando como traerle de vuelta sin mi permiso- increpo mirando a sus siervos.
-Yo… Yo…-
Shirone, con las orejas caídas, movía la cola tímidamente.
Kiba se arrodilló, tocando la frente contra el suelo implorando perdón.
-Levanta Yuuto…- ordenó Rias.
Al levantarse la pelirroja los abrazó con fuerza.
-No estoy enfadada… Sois los mejores siervos que podría pedir…-
-Rias-Buchou…- susurró Kiba agradecido.
-Yo… Yo lo siento… No he podido…- lloró Shirone.
-Eh… Koneko… Tranquila… ¿Qué te pasa?- preguntó Rias preocupada.
-Issei-senpai… Él no…-
-¿No existió?-
-¡!-
-Sentaos, por favor- indicó la pelirroja para después sentarse en su sitio, con elegancia, como se le caracterizaba.
Grayfia, por su parte, liberó a Ravel.
Libre de sus cadenas la chica se levantó agradecida, odiaría tener que volver a la húmeda mazmorra que los Gremory tenían en el sótano…
Más importante, miró detenidamente a la Gremory acariciándose las muñecas, intentando instintivamente aliviar el escozor provocado por las cadenas…
-Te ofrezco dos salidas a esta situación…- murmuro Rias devolviéndole la mirada –O te quedas, cumpliendo la misión que se te ha asignado, volviendo a colaborar con todos nosotros… o te vuelves con él, decepcionándole profundamente-
-Como si regresar supusieses una decepción para él- respondió Ravel recuperando su facete ojou-sama, convocando su abanico, cubriéndose su boca –Pero si puedo quedarme no sería profesional ni ético abandonar esta estratégica posición-
-Entonces estás en tu casa, bienvenida de vuelta al equipo y lamento este… incidente-
-No lo haga, lo entiendo y lo comprendo. En una situación invertida no creo que hubiésemos actuado de una forma diferente-
-¿Ise habría hecho esto?-
La rubia desvió la mirada.
-No, esto no… Pero…- sonrojándose profundamente.
-Bienvenida, Ravel- sonrió Rias pasando a mirar a sus padres.
Su mirada había recuperado el fuego, su intensidad.
-¡Rias-buchou!- exclamó Shirone sorprendida.
-Luego hablaremos de esto, Koneko-
-…-
-Heylel, el dios dragón que intervino en el ataque de Jesús… ¿Él es el auténtico "Issei" verdad?- la pregunta cuya respuesta ya conocía.
-Ha llegado el día…- murmuro Venelana con un pesado suspiro.
-Siempre has sido una niña de constitución débil, frágil y enfermiza… De pequeña nos tenias tan preocupados… Y esa debilidad empezó el día en que se te vinculó, al igual que a la joven Akeno, con una entidad demasiado poderosa para tu cuerpo de infante-
La pelirroja les miraba con detenimiento.
-Por caprichos del destino fuiste escogida por Heylel y te vinculó a él… Desconozco porque eligió a la joven Akeno pero desde ese día…- Venelana no podía continuar.
-Siendo una niña, años más tarde, Sirzechs, buscando una cura, dio con HYODO y la diosa del Infinito Ouroboros- continuó Grayfia.
-A las pocas horas Heylel se presentó ante nosotros… Con disculpas y una cura para ti-
-¡!-
-Te llamó la "Emperatriz Prometida"… Y usando la [Piedra Filosofal] alteró la energía que crecía descontrolada dentro de ti, ralentizando su avance, permitiéndote asimilarla con normalidad. Desde eso entonces nunca jamás has padecido ninguna enfermedad, la salud siempre ha sido fuerte en ti-
-Entiendo…-
-Mi esposo, viendo el interés de ese dios por ti… Decidió unir nuestras familias de una manera más formal y se le encargó tu guía y protección una vez marchases de casa…-
-Al irme a Kuoh-
-Por algún motivo que desconozco Issei se debilita con rapidez… Cuando está muy débil se marcha unos días para regresar fortalecido… Y en esos momentos de debilidad…- mirando a Ravel, que, con los ojos cerrados, no intervenía en la conversación.
-Atacó Cao Cao-
-Así es… Issei nos ofreció un trato más favorecedor… Ya que su cuerpo no era estable por algún motivo nos ofreció un cuerpo inferior pero regular… que podía ser convertido en demonio-
-¡!-
-E hicisteis el cambiazo tras el ataque de los Héroes… El Issei moreno siempre ha sido el autentico…-
-Hasta donde nos dijo el cuerpo inferior era el mismo con los conocimientos y conciencia limitados… Sus pensamientos, sus sentimientos… Todo era traspasado… Issei te ama tanto como lo hacía Hyodo-
-…-
Koneko parpadeó incrédula.
Rias suspiró pesadamente, confirmando la información.
-Estar en dos sitios al mismo tiempo…- murmuro Rias alzando su mano, en ella, en la palma de su mano, estaba el brazalete rojizo con toques amarillos –Mostrarnos el camino y traspasar la [Boosted Gear]-
-¡¿Eso es…?!-
-La [Longinus] [Boosted Gear]… Si- respondió la pelirroja –Ise debía mostrarme cómo funcionaba, al estar con él la vería de primera mano. Él la desarrollaría y me la entregaría en óptimas condiciones… Pero se quedó sin tiempo… Ise no es que no se recuperase del ataque de los Héroes ni fue un candidato a dios dragón… Todo era un dulce cuento que escribió para arropar a sus princesas en la cama y que durmieran sin pesadillas… Incapaz de poder mantener esa historia nos ha dejado aquí mientras libra una guerra muy lejos…-
-¡!-
-He meditado mucho… Creo que yo, en su lugar, habría seguido el mismo camino…- cruzándose de piernas –Y mis sentimientos y voluntad no son tan débiles… Tengo muy claro cual quiero que sea mi futuro… Y sigue siendo el mismo que hace un mes… El mismo que hace años… Yuuto, Koneko-chan… ¿Me seguiréis ayudando como hasta ahora?-
-¡Pues supuesto, Buchou!-
-Ni lo dudes, Rias-buchou!-
La pelirroja sonrió orgullosa.
-Quizás queráis pensároslo… El camino va a ser duro y largo-
-Nuestra respuesta será siempre la misma, buchou-
-Me alegra saberlo…- murmuro la chica colocándose la pulsera, extendiéndose por la muñeca hasta cubrir su mano.
La poderosa forma del guantelete rojo se materializó en su mano.
-Porque no nos vamos a detener hasta dar con la colina…-
-¿Las colinas de Celestis?- pregunto Ravel.
-¿Así que debemos ir a Celestis?-
La melodiosa voz de Rias erizó el cabello de Ravel, su rostro, ligeramente hacia detrás, buscando su figura la inquietó.
Los labios de la belleza esbozaban una intrigante sonrisa.
Veía mucho de Heylel en ella.
-Yo… No he dicho nada- respondió la rubia desviando la mirada.
-Yuuto, Koneko… Descansad un rato, en unas horas iremos a ver a mi hermano. No nos vamos a quedar de brazos cruzados mientras el mundo lo cubre una nube de confusión… En cuanto acabe de hablar con mis padres saldremos-
-Por supuesto-
Asintiendo con la cabeza ambos siervos se marcharon.
-Me alegra ver que estas mejor, hija mía-
-Lamento haberos preocupado… Solo necesitaba organizar mis pensamientos, mis sentimientos-
-¿Ya estás bien?-
-No volveré a dudar- respondió la pelirroja firme.
-¿Tiene algo que ver con tu sesión de sol desnuda en el patio trasero?- preguntó Grayfia divertida.
Rias bajó la cabeza avergonzada.
-Eso quería preguntar yo… ¿Qué le ha pasado a la piscina trasera?-
-U-un… incidente- respondió la pelirroja.
-Ha dicho que ha hablado con Issei-kun- respondió la albina, recibiendo una mirada asesina de la pelirroja.
-¿Q-que… Issei-sama ha estado aquí?- siseó Ravel empezando a liberar fuego por todos los poros de su piel.
Un tic nervioso se marcaba con fuerza en su ceja.
-Pues… ahora me lo estoy pensando, la verdad… ¿Si ha venido… que?-
CRACK
El abanico se había partido en dos.
-Pues…-
Rias parecía dudar.
-Actualmente todos los recursos disponibles están destinados a dar y encontrar cualquier atisbo de información de un ser que no es de esta dimensión, que esta sorprendentemente desaparecido porque cierto dios marino griego es un puto inútil y que si despierta podría mandar nuestro destino a freír espárragos obligando a los dioses dragones a librar una guerra que destruiría todos los reinos… Si me dices que en lugar de estar trabajando ese puerco ha venido a sobar pechos… Pienso llenarle la boca de naranjas para luego meterle este abanico tan profundo en el culo como para poder jugar al billar con esas mismas naranjas…-
-…-
-Habrá sido un espejismo, cosas mías, falta de sueño- respondió la pelirroja.
-¿Y el pendrive de donde ha salido?-
-…-
-Estoy pensando que debería de ir a ver a Sona, estará destrozada- exclamó Rias levantándose acercándose a sus padres y su cuñada, besando sus mejillas –Me alegro mucho de volver a veros, os quiero mucho…-
-La alegría es nuestra por verte de vuelta a la normalidad…-
-Grayfia-onee-sama… ¿Puedo pedirte un favor?- pregunto la pelirroja.
-Claro, que necesitas-
-¿Podrías ayudarme en mis entrenamientos?-
-¡!-
Rias nunca antes había pedido ayuda.
-Claro… No hay problemas-
-Muchas gracias!- exclamó la pelirroja contenta –Volveré en unos días!-
-Te esperamos cariño- se despidió la matriarca viendo como su hija se iba corriendo.
-Como ha crecido la pequeña…- sonrió Grayfia.
-Hace un día esplendido y estoy de muy buen humor… ¿Hacemos un vermut en el jardín?-
-¡Muy buena idea!- respondió su esposa, abandonando todos el salón.
Dejando sola a la furiosa Ravel Phenex, carrasqueando sus dientes susurrando el nombre de su amado sin parar.
-Inframundo – Complejo sanitario Sitri-
Las lágrimas se acumulaban en su rostro.
Tsubaki Shinra contemplaba una foto enmarcada entre sus dedos.
El Comité Estudiantil.
-Tsubasa fue la primera en caer… nunca lo vimos venir- las palabras apenas abandonaban sus labios –Saji corrió a ayudarla… Pero esos dragones… Momo se colocó en medio, defendiéndole… Estaba enamorada de él… Nunca tuvo ninguna posibilidad… Reya y Tomoe… Pasará mucho antes de que puedan abandonar el hospital, y su pronóstico posterior no es halagador…-
Kiba sostuvo su mano, cabizbajo.
-Mi señora no está aquí, Rias Gremory… Se ha marchado para realizar una petición a los Dai-Maou…-
Rias escuchaba en silencio desde la entrada a la estancia.
-Rias-
-¿?-
-Mi señora… Sona… Ayúdala, por favor-
-¿?-
-Ayúdala, te lo suplico- lloró Tsubaki amargamente, impotente, llena de dolor y pesar.
-… Te lo prometo- mirando al rubio –Yuuto, cuida de ella-
-Sí, buchou-
Rias se alejó a paso rápido, alcanzando el ascensor a los pocos minutos.
Apoyándose en la pared, triste.
-Solo si hubiésemos sido más efectivos… SI no hubiésemos necesitado el plan de escape…-
XXXXX
-De nuevo te vuelvo a repetir, joven Sitri, que tu petición ni siquiera va a ser contemplada- respondió Sirzechs Lucifer, sentado en su asiento en la mesa del gobierno del Inframundo.
Junto a él Ajuka Belcebú y Fabium Asmodeus… el asiento Leviatán estaba evidentemente vacío.
-¡Ese asiento! Esa silla vacía! Ese es el símbolo de la deshonra y de la traición! Serafall Leviatán es una traidora y este gobierno ha de impartir justicia!- chilló Sona furiosa.
A Sirzechs le dolían esas palabras, más sabia lo que le dolerían a ella escucharlas.
-Este consejo está al tanto de las acciones de Serafall, Sitri. Asimismo carecemos de la información necesaria para catalogarla, sistemáticamente, de traidora-
-¡¿QUE PRUEBAS QUEREIS?!-
-Serafall Leviatán luchó mano a mano junto al dragón que evitó la tragedia en la familia Gremory, Sitri. Más eso no la exime de trabajar a espaldas de este gobierno-
-Pese a lo que se pueda llegar a decir, no tenemos pruebas que confirmen una traición, que Serafall haya usado su privilegiada posición contra nuestra sociedad o que cualquiera de sus acciones haya traído perjuicio a nuestro pueblo-
-¡Sois unos blandos! No os atrevéis a hacer nada porque era vuestra amiga! Y vete a saber que más!-
-Modera tus palabras, no te olvides con quien y de quien estás hablando-
-Y si algo ha destapado todo esto… Es que tu hermana le es fiel a él-
-¡Issei Hyodo! Ese malnacido! Hijo de mil putas… ¿A él tampoco le vais a tocar?-
-Issei Hyodo ha fallecido. Es un hecho demostrado… Tu amiga ahora mismo está de duelo, llorándole, mientras tú lo calumnias. El Dios Dragón Heylel, por su parte, ha colaborado satisfactoriamente con este gobierno en múltiples ocasiones, y dado que como Serafall, no hay pruebas que demuestren ningún intento de ofensa contra nuestro pueblo será llamado a declarar por este gobierno-
-¡¿Declarar?! ¡¿DECLARAR?! Sois unos inútiles! Vosotros! Ella! ¿Dónde estaba ella mientras mataban a mis siervos? ¡Ella era mi hermana! Ella debía de defendernos! Ella estaba como respaldo mientras esos dragones… MALDITA SEA! ME HA TRAICIONADO Y NO PENSAIS HACER NADA!-
-…-
Furiosa tomó sus gafas, aplastándolas, dejándolas caer al suelo.
-Respecto a tu segunda petición… Se os permitirá regresar al mundo humano manteniendo vuestros domicilios en Kuoh-
-¡!-
-La nueva edificación militar que se está edificando garantizará vuestra seguridad con mayor firmeza que no viviendo por vuestra cuenta, como se ha demostrado-
-¡¿Vais a mandarnos a vivir a Kuoh vigilados como animales?!-
-Estas son las condiciones que te impone este gobierno, entre otras menores. Demasiada libertad habéis tenido para los resultados obtenidos-
-Adelante… ¿Cuáles son vuestras quejas?-
-Todos los herederos que residan en el mundo humano deberán de pasar por la nueva Academia de la ciudad de Kuoh y superar los nuevos estandartes de educación que estamos acabando de pulir-
-¿Nuevos estandartes?-
-Educación práctica, militar-
-¡!-
-El mundo está en guerra y las nuevas generaciones no están a la altura, eso ha de cambiar-
-Reserva toda esa energía para cuando vuelvas a la Academia, joven Sitri, la vas a necesitar-
Sona apretó los puños furiosa.
-Aceptamos!- exclamó una voz femenina entrando en la sala.
Sirzechs abrió los ojos de par en par.
Rias avanzó a paso firme hasta dar con Sona.
-Los Cuatro Novatos viviremos en Kuoh bajo la supervisión de las autoridades competentes… Si mantenemos nuestra autonomía. La nueva fortaleza no pertenece a la ciudad… ¿Correcto?-
Los Maou se miraron entre ellos.
-Kuoh es vuestra-
-Y todos los ciudadanos y estudiantes que vivan en ella-
-No. Serán los operarios y familiares del complejo- se negó Fabium.
-Sairaorg y Seekvaira estarán con nosotros, junto a nosotras y la fortaleza cerca…-
Ajuka miró a Sirzechs, que permanecía en silencio.
-Por ahora os concederé vuestra petición, sabed, no obstante. Que este consejo la puede revocar en cualquier momento-
-Por supuesto… Muchas gracias, Dai-Maou-
Con una leve reverencia la chica se marchó como había llegado.
Sona no se hizo de rogar, al poco estaba fuera.
Rias la estaba esperando.
-Sona, yo… He oído de tus bajas… Lo siento muchísimo… Si hubiésemos…-
-No sigas. No quiero escuchar nada…- siseó la morena llena de ira.
-Sona!-
-Ya me has pagado, gracias a tu intervención estoy un poco más cerca de mi venganza…-
-¡!-
-Rias… Te quiero como a una hermana… Pero todo ha cambiado-
-…-
-Todo ha cambiado… Voy a dar con mi hermana… La traeré a rastras hasta esta misma sala para que dé explicaciones y luego perseguiré a Hades como al perro que es, destruyendo a cada parca de mierda que se cruce en mi camino… Destruiré hasta los cimientos sus dominios, lo perseguiré hasta los confines del Infierno si es necesario… para luego destripar, despellejar, desollar a esos malditos lagartos que osaron alimentarse con la carne de mis siervos…-
-¡!-
-Ahora, hermana, no eres más que una herramienta para tal fin. Tú, Sairaorg, Seekvaira, este gobierno… No sois más que herramientas. Todo ha cambiado. No esperes más de mí. No te interpongas en mi camino-
Sona Sitri se marchó sin más.
Caminando hasta donde había estado la chica… Rias cogió las destrozadas gafas que habían caracterizado a la joven Sitri todos estos años.
Sona se había marchado… o quizás nunca había regresado…
Quizás Sona seguía viviendo en aquel día lluvioso, abrazando con fuerza el cuerpo de sus siervos…
-En algún punto del Océano Pacifico-
Dejando atrás la grieta dimensional, un inmenso barco volador carmesí empezó a descender al mismo tiempo que aminoraba velocidad, dejándose caer con maestria hasta quedar a apenas unos metros sobre el nivel del mar.
Desplegando unos círculos mágicos, el barco empezó a bombardear el agua con impulsos aparentemente inofensivos…
-Entonces… ¿Esta aquí?- pregunto cierta peliazul apoyándose en la barandilla, observando el océano azulado, vestida con una bata a juego con su cabello y unas zapatillas ligeras.
Hacia un día esplendido, soleado, sin brisa… El mar en calma.
-Preferiría buscar el Titanic… Es tan romántico!- exclamó Serafall emocionada.
La morena vestia un pareo sobre un sexy bikini.
-Es una película, Sera- respondió Xenovia.
-¡Magia! Es la magia del romanticismo…-
-Ise te habría tirado de la puerta y se había subido él- intervino Lavinia desde el puente analizando unos datos.
-Descarado, habría dicho que como demonio que controla el hielo… podrías aguantar mejor- corroboró Le Fay junto a su sensei.
Serafall empezó a llorar, mirando a Xenovia, buscando confirmación.
-N-no es cierto… Ise… Ise… ¡Te habría subido sobre la madera y… y… se habría pegado a ti para entrar en calor-
-Y habría hecho de la película romántica una porno-
Serafall se llevó un dedo al mentón… pasando a tener una mirada soñadora.
-¡Eso está bien! Tenemos que probarlo!-
-…-
-Los sensores no detectan nada…- negó Le Fay con la cabeza.
-No esperes mucho de ellos, las coordenadas son estas- respondió Lavinia.
-Pero… Poseidon nos ha facilitado una extensión muy amplia de terreno a cubrir, porque aquí…-
-Porque los únicos registros de construcciones atlantes en la zona que Poseidón nos ha facilitado... muestran una ciudad bajo nosotras-
-Ah… Aquellos mutantes que acabaron bajo el agua…- exclamó Serafall.
-¿Conociste a los atlantes?- preguntó Le Fay emocionada.
-¿Cuántos años me hechas?- chilló la morena ofendida -¡Soy una jovencita! ¿Cómo quieres que conociese a esos tipos?-
-Jovencita jovencita… Bien podrías ser mi tatatatatarabuela-
-Repite eso y hago de tus globos unos cubitos de hielo!- siseó Serafall llorosa.
-No Le Fay, ninguna de nosotras llegó a conocerles, me atrevería a decir que ni siquiera Gabriel, que es las más experimentada de nosotras, les llegó a ver- respondió Lavinia –Si tienes curiosidad, mi pequeña devoralibros, puedes preguntarle a Ophis. Ella seguro que les conocía-
-Anotado queda-
-¿Qué les pasó?- preguntó Xenovia.
-Hace miles de años de eso…- empezó Lavinia –Los pocos descendientes de los Antiguos se dispersaron por el mundo, creando ciudades, colonias… Con el tiempo y las generaciones las diversificación genética empezó a aflorar y la pureza de su sangre se diluyó dando paso a los nuevos pueblos sobre la tierra… Una de esas mutaciones fueron los Atlantes, así como todos los tipos de youkai en el mundo…-
-¿Y los vampiros?-
-No, ellos son algo mucho más reciente… y no tan natural. Pero hablaremos de eso otro día… Los Atlantes eran semidioses-
-Como Rossweisse-sensei-
-Efectivamente, seres mucho más poderosos, inteligentes, con una extensa longevidad… Que poblaron los inexplorados y abandonados dominios del oeste creando prosperas y tecnológicamente avanzadas civilizaciones… Grandes constructores, comerciantes… Hicieron muy buenas migas con los enanos cuando aun vivían aquí… Tan influyentes fueron que tanto ángeles como demonios buscaron su apoyo en repetidas ocasiones…-
-La guerra entre Elohim y Lucifiel-
-Así es… Elohim, furioso por la negativa del rey atlantiano les condenó con el [Diluvio Universal] hundiéndoles en las profundidades del océano… Más se sorprendió al ver que esos mutantes, esos semidioses se adaptaron a este incidente… Pasando a gobernar los mares… Libres de enemigos, rivales, vecinos…-
-A Elohim no le tuvo que sentar bien…-
-Atlan se mantuvo ajeno a las trifulcas del mundo terrestre durante milenios hasta que algo sucedió… Atlan y Lucifiel se unieron contra el Cielo… y el Cielo envió a su generala más poderosa a destruir la civilización atlante-
-¡!-
-Alexiel…- susurro Serafall con dureza.
-Alexiel… ¿La que se reveló contra el Cielo? La conocí hace años…- dijo Xenovia.
-Conociste a una ángel que llevaba más de tres mil años sin "comer"-
-¡!-
-Alexiel era una hermosa criatura que por naturaleza, se dice que era más poderosa que Dios… Pero que por algún motivo, al igual que Atlan se rebeló-
-¡!-
-Ophis-chan no es la persona más habladora, y no creo que le interesase todo eso… Pero estoy completamente segura de que pasó algo… Algo entre Adam Kadmon y Elohim-
-¡!-
-Adam Kadmon desaparece de todos los registros por aquella época, es más, de los pocos registros que tenemos… Sabemos de su existencia porque Issei-henka nos lo ha confirmado… Pero el Cielo no guarda registro alguno…-
-No creemos que la rebelión de Lucifiel esté vinculada… Ese tío era un cerdo asqueroso…- gruñó Serafall con una mueca de asco –Pero lo más importante es que Atlan guardaba algo muy importante bajo el mar y tenemos que asegurarnos de que está guardadito y seguro-
-El mundo está repleto de misterios, el pasado es un gigantesco puzle esperando a ser resuelto, y ahora que estamos prácticamente todas, podremos empezar a escudriñar y descubrir esos secretos!- murmuro Lavinia emocionada, mirando a Le Fay y Xenovia -¿Nos ayudareis?-
-Por supuesto!-
Lavinia sonrió contenta.
-Los datos que nos ha facilitado Rosseisse os los paso a las pulseras… deberíais de poder usarlas bajo el agua-
-Ya estoy listaaaaaaa!- exclamó Gabriel llegando al puente de mando.
La preciosa angel llevaba un despampanante bikini sobre su exquisito y escandaloso cuerpo.
Su cabello recogido en una coleta trenzada.
-Ero-angel! ¿Qué llevas puesto?- gruñó Serafall observando sus largas piernas y sus enormes pechos con una evidente envidia.
-I-kun me lo ha dado… ¿No me queda bien?... El me dijo que si…- murmuro la rubia nerviosa.
-Estas bien Gabriel, preciosa como siempre- la animó Lavinia.
-¡¿Si?! Bien!- exclamó la mujer contenta.
-Muy bien chicas!- exclamó Le Fay levantándose de su asiento, caminando hacia Xenovia –Los sensores no nos sirven de mucho, así que seguiremos con el plan… Descenderéis hasta la ciudad perdida y verificareis el estado del sello… Tenéis la información en los brazaletes y estaremos comunicadas en todo momento… ¿Preparadas?Serafall y Xenovia se quitaron las batas, revelando sus bañadores.
Empezando a hacer estiramientos.
-Buena suerte chicas… Os esperamos de vuelta- se despidió Le Fay con una radiante sonrisa al ver a las chicas saltar por la borda.
Xenovia como una profesional, estirada, cayendo de pies con la boca tapada.
Serafall en plancha chillando de alegría.
Gabriel en bomba imitando a su hermana.
-¿No quieres ir?- pregunto Lavinia tecleando en el panel central.
-El deporte y yo no somos muy amigos… ¿Qué hace, sensei?-
-Nada nada…-
"Datos enviados"
"Mmm… Lavi, que buena chica… ¿Vendrás luego con tu bañador?"
Sonrojandose la belleza respondió al mensaje enviado a su comunicador.
"Por supuesto… Tras una jornada de duro trabajo estaré sedienta"
-¿Lavinia-sensei… Esta roja? ¿Esta bien?-
-Si, si… ¿Empezamos?-
XXXXX
-JE JEJE JEJEJE-
Desplegando los datos recibidos, Issei proyecto a tamaño aumentado el imagen tridimensional y ultrarealista de las bellezas en bañador grabadas por los sensores del barco volador.
Extendiendo sus alas, desplazándose hasta el trasero de Gabriel contrastando con el de Serafall y Xenovia.
-Issei… He descubierto información sobre… sobre…- murmuro Rossweisse entrando en la sala.
Dejando caer los documentos.
El pervertido estaba rodeado por tres traseros embutidos en atrevidos bañadores a tamaño gigantesco.
-Rose! Llegas en buen momento… ¿Quién crees que tiene mejor culo? Los he probado los tres pero no me decido… Son tan exquisitos…-
-¡D-d-depravado!- rugió Rossweisse liberando decenas de círculos mágicos… llenando la sala con todo tipo de ataques elementales.
¡XXXXX
-¿Gabi, tu conocías a Alexiel?- pregunto Xenovia empezando a bucear.
-¿Alexi? Claro… ¿Qué pasa con ella?-
-Hablamos sobre lo que podía haber pasado con los atlantes…-
-Ah… Yo no estaba despierta cuando los atlantes vivían… Pero si conozco a Alexi… Alexi era la favorita de mi padre, la primera y más poderosa de nosotros, pero no se llevaba muy bien con Dios, no sé porque-
-Por padre hablas… ¿De Adam Kadmon?-
-Si si… Mi padre era como I-kun, un Antiguo que usó los conocimientos de su pueblo para crearnos a nosotros, los ángeles… Y Alexi fue de las primeras en nacer y a las que más esfuerzo y dedicación le dio…-
-Para, para, ¿Ise es qué?- preguntó Xenovia.
"A Ise nunca le ha gustado hablar de eso" respondió Lavinia.
"¿Lo sabías?"
"Por supuesto"
"…"
-I-kun estuvo milenios dormido… Así que no lo vivió… En algún momento Elohim pasó a ocupar el puesto de Padre… y fue entonces cuando Alexiel se marchó, pero nunca me dijo porque… Siempre cuidaba de mi y nunca me decía nada que pudiese hacerme daño…- murmuro la chica con tristeza –Siempre sentía que había una distancia entre nosotras…-
"Podemos confirmar que hubo algo en ese momento…"
-¿Ehhhh? ¿Queríais saber qué pasó?-
-Te habríamos preguntado, pero como parece que todo tu cerebro se ha ido a los pechos pasamos de hacerlo-
-Sera! Abusona! Tienes envidia de mis pechos!-
-Y de tus piernas!- añadió Xenovia.
"Y de tu trasero"
"Y de…"
-Bastaaaaaaaaaaaaa!- chilló Serafall molesta.
Contenta, Gabriel empezó a descender dando vueltas sobre si misma, con las manos en sus mejillas.
Miles de cubos de hielo se empezaron a formar tras el paso de Serafall.
-Uaaaaa… Fay, tienes que ver esto!- exclamó Xenovia maravillada.
Frente a ella se empezó a vislumbrar la imponente ciudad submarina de R'lyeh.
Activando la esfera mágica junto a ella, el dispositivo empezó a grabar todo lo que las rodeaba, permitiendo a las chicas visualizar lo mismo desde el barco.
"Hemos dado con la ciudad…"
"Y efectivamente lleva abandonada desde hace eones…"
"Muy buen trabajo chicas…"
-Esto es territorio de Poseidón… Pero no veo a ninguno de sus soldados por la zona…-
-La ciudad esta vacía… No percibo nada, nada- respondió Gabriel triste.
-Pues ya podemos separarnos para buscar la sala del bicho, porque esto tiene pinta de ser mas grande que la perversión de I-kun!- exclamó Serafall.
-Si es tan grande deberíamos de traer refuerzos- rio Xenovia.
-Chicas… ¿Qué buscamos?- preguntó Gabriel.
-¿En serio preguntas eso? Ah vale… Que estabas ocupada metiendo esas bolas de grasa en ese entallado bikini…-
-Sera Sera mira mira! Boing boing!- exclamó Gabriel tomando sus pechos entre sus manos, esas deliciosas esferas de diversión.
-Seras…!-
-Buscamos un sello que mantiene dormida a una criatura que no es de este mundo… o algo así. Al primo musculitos de E.T.-
"Un ser de otra dimensión que nunca debería de haber venido y que nunca debe despertar"
-¿Por qué? ¿Tan fuerte es?-
"Es mucho más que eso, es peligroso que despierte porque además de llevar a la extinción a los Antiguos es un explorador"
-¿Un explorador?-
"Así es, y por encima de todo no podemos permitir que transmita la información de lo que ha visto aquí…"
-Pues… Creo que tenemos un problema- murmuro Xenovia cruzándose de brazos.
-¿Mmm? ¿Pasa algo?- pregunto Serafall nadando hacia la peliazul –Oh…-
-Uyyyyy que boquete…- murmuro Gabriel.
-Fay, Lavi. ¿Lo veis?-
"Perfectamente…"
Frente a las chicas un gigantesco agujero perforaba la ciudad, adentrándose en el foso marino…
-Han extraído algo de la ciudad…-
-Esto son… muy malas noticias-
-Ciudad de Kuoh-
Todas las revisiones estaban completadas, todos los daños y necesidades de reformas o reconstrucciones estaban debidamente inspeccionadas y anotadas.
Así como el censo y la población…
Solo faltaba… la parte más delicada, emocional.
El Templo Himejima, lo que durante años fue la residencia de Akeno-senpai y más tarde, su refugio emocional.
Le habían comunicado, que pese haber vuelto a la vida, Shuri Himejima no había regresado al templo, se había quedado viviendo con su marido en los terrenos de Grigory en el Inframundo…
Pese a la falta de residentes el templo siempre mostraba un aspecto impoluto, siempre resplandeciente.
Casi divino.
Poco a poco, pequeños espíritus habían regresado al templo, encargándose de su mantenimiento…
Shirone los había visitado a veces… Aunque ahora era incapaz de localizar a ninguno… Si los sentía.
Todos estaban concentrados en un punto, el patio trasero.
Envolviendo una presencia mayor…
Con precaución la nekomata se desplazó hasta el punto concreto, moviéndose entre la maleza, oculta tras un grueso árbol.
En el patio, rodeaba de decenas de pequeños espíritus había una figura.
Femenina, de largo cabello negro recogido en una coleta.
Una hermosa sonrisa bajo unos afectuosos ojos violeta.
Tres pares de alas, dragón, demonio, ángel caído.
-¿Akeno-senpai?-
-Cielo-
Moviéndose rápido, intentando llamar lo menos posible la atención, alcanzando los antiguos aposentos de Lady Gabriel…
No había nadie en su interior.
Nadie los custodiaba… ¿Quién podría siquiera pensar en profanarlos?
Siguiendo las instrucciones se adentró en las estancias hasta llegar a su destino.
Una puerta de sencilla madera blanca escondida tras unos estantes.
La habitacion, sencilla, blanca como la nieve, solo poseía un elemento de decoración.
Una cama de matrimonio.
En ella la figura de una hermosa mujer durmiendo ajena a todo alboroto del exterior.
Una belleza de labios rojos y largos cabellos cobrizos perfectamente rizados.
La ángel perfecta, Alexiel.
Visiblemente nervioso el intruso sacó un pequeño frasco de su túnica.
Agua del Santo Grial.
Sin perder más tiempo vertió el liquido en los rojos labios de la belleza durmiente, sintiendo como la vida volvía a sentirse en ella.
Como la magia recorría cada fibra de su ser.
Como la vida volvía al cuerpo de la mayor esperanza del Cielo.
Como la discípula de Adam Kadmon volvía a la vida en el momento de mayor necesidad de los hijos de Dios.
GRAB
Una mano, poderosa, se alzó de la cama hasta su cuello.
-¿Quién eres y que quieres?-
GLUP
Octubre de 2007
Culminando un plan milenario, el repudiado hijo de dios regresa a las tierras a las que fue condenado a no volver a pisar. Oculto en el arma que segó la vida de su cuerpo divino viajó por los anales del tiempo escondido en la legendaria arma capaz de asesinar demonios de un solo golpe, la [Autentica Longinus].
Escondido de los ojos del Cielo, poseyó y devoró las almas de todos sus portadores. Creciendo, recuperando su poder.
A lo largo de dos mil años levantó un imperio bajo las mismas narices del Cielo… Un Imperio celestial en el mundo terrenal cuyas raíces se extendían hasta los rincones más insospechados. Cuyos efectos y consecuencias aún están por conocerse.
El despertar del auténtico poder de la Lanza de Casius habría supuesto un duro golpe para el sorprendido gobierno del Inframundo, culminado con la obtención fallida de la Auténtica Longinus, el avatar conocido como Apócrifa.
Un golpe fallido por la intervención de los siempre observantes Dioses Dragones.
El Falso Profeta, la Estrella del Amanecer del Juicio Final al tanto temía su padre se levantó ante el hijo, deteniendo sus planes, forzando su retirada.
Heylel, el Dragón Autentico, frustró los planes del hijo de dios sorprendiendo con una organización infravalorada.
El [Otro Paraíso] aplastó al [Paraíso Terrenal].
Uno a uno, todos los poderes revelaban sus cartas mientras cierto demonio observaba con malicia en las sombras…
Ajenos a los asuntos de los seres sobrenaturales la organización más poderosa del mundo humano propinó un golpe sobre la mesa, golpeando duro a los ángeles, asustando a los demonios, atemorizando a los youkai.
El Gran Papa de Roma reveló su plan maestro de hacer del hombre un dios en vida… Robando a la fuerza el tesoro más preciado de la humanidad para su extinto dios.
La Fe.
Armada con todo el poder de cientos de millones de feligreses el hombre de fe se preparó para reinar como una única raza, bajo una misma bandera, bajo un mismo credo.
La Iglesia ocuparía el lugar que le correspondía como Dios había deseado.
Honrarían su vida y legado borrando toda mancha y lamentable forma de vida existente en el vergel que era el mundo humano. Y el primer paso era revelarle al mundo su auténtica forma.
La mancillada forma del mundo contaminado por la presencia de seres abominables; ángeles, demonios, vampiros, hadas, magos…
Y para ello revolucionarían el mundo, mediante el arma más poderosa de todas; el miedo.
El miedo les facilitaría más y más poder… Y así hizo el gran Papa de Roma; empezó por eliminar uno de los mayores dones con los que Dios bendijo el planeta.
La barrera que mantenía engañados a los humanos.
El Gran Papa de Roma bendijo, en una decisión estrictamente egoísta, bendecir a todos los humanos con el don de la más avanzada de las clarividencias.
Embriagado por un falso sentimiento mesiánico, el vicario de Cristo condenó al mundo al caos, el fuego y la muerte.
El holocausto engulló el mundo entero de un bocado.
El velo de la convivencia ardió. La ilusión de un mundo que no era desapareció.
Y el ser humano se vio forzado a aceptar una pesadilla por realidad, a ver el mundo como era y no como quería que fuese.
Y, desesperado, se alzó horrorizado.
Una esposa mataba a un demonio que ocupaba la cama de su marido.
Un niño huía de un autobús que conducía un djinn.
Un policía vaciaba el cargador en un matrimonio de nekomatas en un centro comercial.
Un anciano huía de la matanza que un ángel caído estaba realizando al escapar de una muchedumbre furiosa…
El mundo había cambiado, su mundo lo había hecho.
Había un antes y un después a la resurrección de Cristo, lo hubo hacia dos mil años… y se repitió en este mundo moderno.
El mundo estaba patas arriba, independientemente, casualidad o no… de las acciones de Jesús, la Iglesia Católica había roto a la fuerza uno de los mayores regalos del Dios de la Biblia… En nombre de un ser que con poca probabilidad, habría aprobado nada de eso.
La convivencia se había ido al retrete.
Pocos conocían a Dios ni tenía ganas de hacerlo ni la esperanza de llegar a hacerlo nunca, para otros Dios no era más que una página en un libro que no hacía más que coger polvo en una habitación abandonada de una residencia que nadie alcanzaba a recordar donde se encontraba.
Eso no le restaba importancia a su obra, y uno de los mayores regalos al mundo, que no a sus feligreses, era el regalo de la paz.
Una cuestionable y etérea paz creada mediante la ilusión y el engaño, la clave de la felicidad. Y ese era, a fin de cuentas, el único regalo que a su parecer le había beneficiado al mundo.
Cada uno podía pensar en sus ratos libre si aquel don, ese regalo, era una obra caritativa o fruto de la más pura conveniencia… Pensamientos aislados en momentos puntuales de un ciudadano del mundo demasiado aburrido.
Y ajenos a todo ese caos, un grupo de adolescentes vivían su infierno particular.
Un amante, compañero, hermano, amigo, camarada, siervo, novio, acosador, bebedor… Dragón.
El sacrificio personal del Dragón Autentico, su capricho, la promesa cumplida.
La jugada maestra, cocinada a fuego lento, eclipsada intencionalmente por el fuego sagrado que quemaba el mundo.
La esperanza de muchos, la desgracia de otros.
Amante, compañera, hermana, amiga, camarada, dueña, novia, hija, afectuosa, cruel, hermosa, talentosa, poderosa… Demonio.
El deseo de Heylel, su renacimiento como dragona.
La última, más poderosa y actual [Dragona Emperatriz Celestial Roja]
La Emperatriz del mundo conocido…
¿La Emperatriz de la Ruina Absoluta o la Emperatriz de la Verdad Ardiente?
Y el tiempo pasó…
La Navidad ofreció un cálido relax a los agotados demonios, un periodo de celebración más pagana que cristiana… al compás de la alegre voz y entusiasmo de Irina.
La incombustible ángel se echó a sus amigos, a los Gremory, a sus conocidos a la espalda y evitó por completo que rastro alguno de tristeza siquiera se atreviese a tocar las puertas de entrada a sus vidas.
Comilonas, trajes de santa, sorpresas y regalos…
Los terrenos Gremory hicieron de residencia para albergar a todos los familiares de los más jóvenes, afianzando el desnutrido vínculo entre los 4 jóvenes talentos.
Mas las ausencias pesaron en sus corazones…
El cinismo del perverso dragón, la amabilidad de la joven maga, la predisposición y energía de la caballero, la autoridad de la pollo frito…
Gasper y Milicas no pudieron entregarle sus regalos a su hermano…
Shirone buscaba sin éxito a su onee-sama entre los invitados…
Y el tiempo pasó.
La llegada del año nuevo trajó la normalidad estudiantil a los jóvenes demonios, la Academia había reabierto sus puertas con un nuevo plantel de estudiantes.
Atrás habían quedado los tiempos de seres sobrenaturales escondidos entre los humanos… La llegada masiva de trabajadores para el proyecto de las Grandes Facciones a las afueras de la ciudad había repoblado la ciudad… y la barrera había ahuyentado a gran parte de los ciudadanos originales.
Los humanos que habían decidido quedarse habían pasado a ser asimilados en las nuevas facciones, demonios, ángeles, magos… o siervos como nueva oportunidad laboral.
Y el tiempo pasó…
Rias quizás no tuvo la graduación soñada… Pero no tenía quejas.
Poder caminar por el estrado, saludando a todos sus profesores, recibiendo los vitoreos de sus compañeros y compañeras.
Sus padres, hermano, sobrino, cuñada, siervos, primo… Todos chillando a pleno pulmón, aplaudiendo felices, contagiándola.
Vestida con su bata negra, recogiendo su diploma antes de girarse hacia los alumnos, chillando de alegría, corriendo a abrazarse a Akeno.
La morena devolvió el abrazo con algunas lágrimas en sus ojos, pasando su mirada hacia sus orgullosos padres que la saludaban junto a los Gremory.
Zeoticus, Sirzechs y Baraqiel abrazados, llorando a lágrima viva, sosteniendo sus cámaras.
Tomando sus gorros, Akeno y Rias sonrieron emocionadas, arrojándolos con fuerza… Sintiendo como las lágrimas corrían por sus mejillas.
Al fondo del pabellón dos manos recogieron las prendas de ropa…
Una adorable loli subida a hombros de un joven moreno, colocándoselo orgullosa.
Junto a ellos un par de chicas, una peliazul y otra morena, se peleaban por la otra prenda.
Una mujer morena con el cabello recogido en coletas daba saltos de alegría, moviendo sus brazos y chillando de alegría.
Otra morena se recogía las lágrimas de felicidad con un pañuelo.
Una mujer albina alzaba un puño emocionada, felicitándolas a pleno pulmón.
Dos bellezas rubias se abrazaban llorando a lágrima viva.
Tras un parpadeo… todos desaparecieron.
XXXXX
Shirone movió sus orejas instintivamente, girándose sorprendida.
Incrédula.
Arrancando a correr, Gasper la siguió curioso junto a un intrigado Milicas.
Casi a la salida del pabellón la albina dio con lo que había sentido… Un grupo de personas caminando tranquilamente hacia la salida.
Llorosa avanzó a paso lento antes de sentir un fuerte abrazo por su espalda.
-Mi adorable Shirone… Me alegro tanto de volver a verte, nyaaaa-
-¡!-
Sin poder creer lo que sentía, escuchaba, la nekomata se giró levemente, observando el hermoso rostro, la sonrisa pícara de su hermana mayor abrazándola por la espalda.
-Ja! Me debes 100 pavos Serafall! Nos ha detectado!- exclamó Xenovia divertida.
-Ohhhhhh! Ahora va a resultar que esa gata sirve como detector de metales o algo así… ¿Y que son esas tetas? ¿Cuándo ha dejado de ser…?-
-Jajajajajaja. ¡Si no espabilas serás la mas tabla de todas!- estalló en risas la paladina.
-¡Silencio! I-kun! Necesito que me crezcan las oppai! Tienes que ayudarme! Bésalas, acarícialas, masajéalas!-
-Tranquila… Haré todo eso y más…- la tranquilizó el dragón –En cuanto regresemos te las cubro de leche de dragón, palabra-
-¿Me lo prometes?- preguntó la morena esperanzada.
-Solo si te lo trabajas con esa boquita… Recuerda que es el premio- sonrió Issei con calidez.
-¡Por supuesto!- exclamó Serafall -¿Si soy buena chica lo pondrás detrás también?-
-Por…-
-Vaaaaaaaaaaaaaaale!- exclamó Rossweisse completamente roja separando a la pareja.
-Relaja esa perversión, primer aviso- siseó Suzaku tras él.
-Onee-sama, Ise-senpai-
-Shirone… Tan Hermosa como siempre- sonrió Issei alegre –Me alegro mucho de ver que estáis bien… Ha pasado un tiempo desde la última vez-
-Ise-senpai… ¿Te vas?-
-No podíamos perdernos la graduación de Rias y Akeno… Pero nuestro lugar no está aquí, aun no-
-P-pero…-
-¡Hermano!- chillaron Gasper y Milicas alcanzando a la nekomata.
Kuroka seguía enganchada a su hermana pequeña.
-Mis dos hermanos pequeños, mis pequeños orgullos… Y muchas gracias por traerme a Gasper, Shirone-
-¿?-
-¿No quieres decir nada?- murmuro Suzaku mirando a su lado, junto a Le Fay, tras Issei se escondía una figura.
Gasper abrió los ojos como platos al ver el tímido rostro de una joven rubia.
Una sonrisa cálida, unos ojos rojos como la sangre.
Dejando el cobijo del dragón Valerie avanzo unos pasos… antes de recibir al dhampiro entre sus brazos.
Abrazándolo contra su pecho con fuerza, llorando de emoción.
-Gasper! Mi pequeño Gasper!-
-Valerieeeeeeeeeeeeee!-
-Joder, esto es demasiado emotivo… Me están entrando ganas de follar- murmuro Issei.
-Llorar, llorar- corrigió Rossweisse –No estropees este momento…-
-No, no. Hablo en…- dos abanicos se posaron sobre su cuello –Uyyyy… ¿Se os ha olvidado cómo es que sabéis manejar objetos cilíndricos y bien largos con maestría? ¿Os lo tengo que recordar?-
Suzaku y Rossweisse lo miraban gélidamente.
-¿Cómo lo hacemos, lloramos todos al mismo tiempo?- propuso Issei.
-Has crecido tanto… Mírate Gasper!-
-No, tú has crecido, mira que curv…-
"Fusión"
Los dos abanicos de poder, cargados de poder ígneo, se juntaron en uno solo antes de enterrarse en el rostro del dragón, derribándolo, enviándolo al exterior del edificio.
Ophis saltó de su hombro en el momento justo, aterrizando en el suelto después de varias volteretas en el aire con los brazos en alto.
-Yo voy a por mi novio… Recordad que hay poco tiempo- murmuro Suzaku antes de alejarse a paso lento.
"Nuestro, Suzaku, nuestro"
-Te ayudo, ese tío es demasiado peligroso para una de nosotras sola…- dijo Rossweisse.
-Valerie, estas bien… ¿Lo estás?-
-Sí, aun me falta un fragmento por encontrar, pero mientras esté cerca de Issei no tengo problemas… Me han hablado mucho de ti, Gasper, estoy realmente orgullosa de ti, tu onee-sama te quiere mucho y…-
-Lo siento de veras, pero apenas tenemos tiempo Vale…- admitió Le Fay con tristeza.
-No pasa nada, os agradezco infinitamente esta oportunidad-
-Ha sido idea de Issei-sama- sonrió Le Fay.
-Por raro que parezca a veces tiene estos detalles… ¿Rossweisse? ¿Suzaku?- murmuro la dhampiresa mirando a la distancia.
Las chicas habían sido arrastradas a los matorrales donde había caído Issei…
-Gasper, estoy bien. Estaré bien. Issei me cuidará, mis nuevas hermanas ya lo hacen… Nos veremos pronto, lo prometo, hasta entonces cuídate mucho, ¿me oyes?-
-V-Valerie!-
-¡¿Habéis acabado?!- preguntó Issei asomando la cabeza por los matorrales.
Le Fay no sabía si responder… Lo decía por el sostén que el chico tenia puesto en la cabeza.
-D-deberíamos de ir yéndonos, Issei-sama- concedió la rubia.
-Oído cocina!- respondió el chico volviendo a esconderse en los matorrales, saliendo al poco con Suzaku y Rossweisse cargadas sobre sus hombros, semidesnudas, amordazadas y maniatadas.
Intentando liberarse.
-¿Y eso?- preguntó Xenovia.
-Hay una excesiva falta de autoridad. A Suzaku la voy a llenar como a un pavo… Rose ya puede ir despidiéndose de su virginidad. Con suerte, cuando estén bien rellenitas de líquido mágico dragontino esa actitud se pulirá un poco-
-Ni de broma- respondió la maga -¿Y qué le hace pensar que son ellas las que se tienen que reformar?-
La mirada que el chico le dedicó la estremeció… excitándola levemente.
Al instante siguiente tenía las manos atadas… y estaba sobre el hombro de Xenovia.
Satisfecho le lanzó un beso a la paladina, que le respondió levantando el pulgar libre.
-¿Ehhh? ¿Ehhhhhhhhhhhhh?- exclamó la maga incrédula -¿Yo también voy a ser castigada?-
-No te quejes… Mira tus braguitas- respondió Xenovia alzando su falda.
-¡Bajalaaaaaaaaaaa! No me subas la faldaaaaaaaaaa!- chilló Le Fay avergonzada.
Juntándose con las chicas un círculo mágico empezó a formarse.
-Es la hora Vale- indicó Issei –Esto está a nada de ser una película solo apta para adultos-
Besando la frente del dhampiro Valerie volvió junto al moreno al igual que Kuroka.
-Gasper, Milicas, como los hombres de la casa, espero grandes cosas de vosotros… Creo en vosotros y sé que no me decepcionareis-
-¡Sí!-
-¡Por supuesto hermano!-
-Shirone… Sigues siendo mi gata favorita- sonrió Issei guiñándole un ojo.
Sonrojada vió como el círculo mágico transportaba a sus compañeros bien lejos…
-Pronto… Pronto estaremos juntos de nuevo…- susurro la albina llevándose las manos al pecho.
XXXXX
-Llevadlas al dormitorio, vamos a estrenar el nuevo colchón!- exclamó Issei contento, una joven tomó a las chicas y se las llevo junto a Xenovia.
Las bellezas se revolvían con fuerza.
-Muchas gracias Issei- susurro Valerie besando al dragón –Cosas como estas me hacen amarte aún más…- sonrojándose -¿Cómo puedo compensártelo?-
Llevando su mano hasta la cintura de la dhampiro.
-Obviamente en la cama, vamos a hacer honor a esa legendaria fama de succionadoras que tenéis las vampiresas… Solo que no va a ser sangre esta vez- susurro el dragón mordiendo levemente el oído de la rubia, que se estremeció en sus brazos –Recompensa para el bueno de Issei, castigo para Le Fay, Rossweisse y Suzaku. Buen plan!-
Valerie se separó del chico, empezando a correr hacia el dormitorio, escondiendo su sonrojado rostro.
Lavinia y Kuroka lo miraron nerviosas.
-¿Os vais a quedar ahí? Si me ayudáis también habrá recompensa para vosotras-
Sonrojadas las chicas asintieron con una sonrisa.
-Aunque Kuro…- murmuro Issei tomando a la morena de la cintura –Tu recompensa será moderada… Hasta que no aceptes ser mi gata domestica- siseó el chico sacando un collar de su bolsillo.
Kuroka se sonrojó hasta el extremo, tomándolo con detenimiento.
Los ojos rojos y la perversa sonrisa de Issei hicieron que cada fibra de ser se estremeciese de miedo… y excitación.
Ella… Una gata callejera… Libre como el viento… ¿Convertida en una gata domestica?
-Negarte no te cierra las puertas a esta casa, pero te exime de ciertos… privilegios- sonrió Issei –No tienes límite de tiempo, piénsatelo porque si dices que si no habrá marchar atrás…- sentenció el chico alejándose dando saltitos de alegría.
XXXXX
Y el tiempo pasó…
Rias y Akeno entraron en la universidad, sus padres se encargaron de facilitarle a la recién inaugurada Universidad de Kuoh lo mejor en materia de profesorado.
El tiempo se encargó de ponerlo todo en su sitio.
Las llamas eventualmente empezaron a apagarse, las cenizas, sin embargo, tardaron en marcharse con el viento.
Desde Cádiz a Minsk, de Normandía a Atenas, toda Europa gobernada desde el Vaticano.
Rusia siempre había sido un fortín, pero el olor a perro mojado destacaba demasiado.
Estados Unidos había cerrado completamente sus fronteras, los pocos informes que trascendían las fronteras hablaban del país del futuro…
El Islam, poderoso en Oriente Medio, había abandonado completamente África, Jesús había hecho del continente primigenio su nuevo patio de recreo.
Y el tiempo pasó…
Kiba e Irina se graduaron, accediendo a la universidad sin que Issei o sus antiguos compañeros dieran señales de vida…
Y Rias y Akeno alcanzaron su segundo año de universidad…
Casi tres largos años desde la partida de Issei… Y las ruedas del destino empezaron a girar de nuevo.
-Continuará-
Otra capitulo!
Estaba ralladisimo de tener que reeditar la historia y me tomé unos ratitos en avanzar la historia… hasta llegar al punto de que este capítulo de 20 palabritas se ha poco menos que escrito solo!
No debería de tardar mucho en acabar de pulir el volumen 00 de la historia, deberíais de leerlo puesto que hay fuertes cambios…
Este capítulo abre la nueva etapa de la historia, a grandes rasgos es una pincelada general a lo que va a ser la historia hasta el despertar de Trihexa… Con casi todas las piezas sobre el tablero y las chicas aseguradas en sus posiciones ya podemos empezar a mover las piezas del tablero.
Dragona de la Ruina, a diferencia de Dragón del Génesis, será quizás no tan largo, no lo sé, pero si será mucho más significativo. El guion está escrito hasta el volumen 25 del canon y será eso, una ruina. Muertes, conflictos, choques de trenes, guerras, masacres, genocidios y extinciones… De aquí no se salva nadie.
Y mencionar que la presencia de Valerie no garantiza resurrecciones a cascoporro… Habrá personajes "principales" o "recurrentes" que no acabarán esta parte de la historia.
Dicho esto, al revisar la historia hasta el momento he pensado en aligerarla porque hay mucha paja que sobra… Incluso personajes estilo Fenrir… Svalinn ha sido lo primero que he quitado, por ejemplo.
En cuanto encuentre algo de tiempo me pongo a leerme las novelas de Slash/Dog, necesito material sobre Lavi y Suku! Dos personajes fuertemente reescritos y con mucho mas trasfondo que en el canon… y en revisar los últimos capítulos de Dragón del Génesis, ya más calmado, podría acabar de pulirlo sin el estrés de manipular tanta información al mismo tiempo.
Poco más que decir… En estos días me pondré con los reviews pendientes… No sé cuando se escribirá el siguiente capítulo, pero no creo que llegue al mes.
Ya, en plano mas privado... Espero que todos y cada uno de vosotros estáis mas sanos que una manzana, así como vuestros familiares y que la cuarentena, seáis de donde seáis, se os haga lo mas llevadera posible.
Yo formo parte del colectivo esencial, que no e$encial, por lo que te toca trabajar como un gorrino así que de tiempo poquito, pero procuraré tener algo de material lo mas pronto posible para hacer pasar el tiempo algo mas rápido...
Escribid vuestros pensamientos sin miedo, peña!
