Con la sola pronunciación de aquel nombre tan conocido por todos en esa sala, fue suficiente para que Dipper se pusiera alerta.
-No intenten nada. Hay cosas que todavía tengo que explicarles. Y no se preocupen por si él les va a atacar, en su estado es muy probable que no pueda hacer nada contra nosotros. - explicó Stan sin preocupación alguna.
-¿Que hace él aquí?- escupió Bill desconfiado y con una mueca de desagrado.
-¿Qué ocurre?- soltó Dipper, a diferencia de Bill, más amable y sereno. Sin ser tan... impulsivo.
-Escuchen... Él, efectivamente es Papillon. - aclaró.
-¿Cómo fue que...?- dijo Dipper aunque no termino la pregunta.
-Déjenme explicarles. Todo empezó cuando Chat Noir fue akumatizado.
El silenció invadió la habitación permitiendo que Stan explicará absolutamente todo sin perder detalles. Por unos momentos, Bill llegó a sentir una ligera lástima hacia el antiguo Villano, pero por alguna razón, no le daba tanta importancia el tema. En su mente rondaba otras cosas que consideraba mucho más importantes ahora.
Como vendría siendo el comportamiento de su amado. Lo trataba algo indiferente. Como si aceptar que el atractivo y famoso, Bill Cipher es uno de los grandes héroes _ antes de ser akumatizado _ de París, Chat Noir. Su compañero de batalla durante éstos tres años. Temía haber descepcionado a su castaño. Por qué no podía soportar que su bichito ya no sintiera nada por el más que desaprobación y desagrado.
Sin embargo, Bill lograba alcanzar escuchar algunas palabras dichas por Stanley. Y muchas cosas fueron reveladas. Incluyendo también, la razón del por qué, el Papillon es... bueno, un villano.
Cosas que jamás hubieran pensado eran la verdad.
Quién diría que aquel que les entregó los Miraculous, el portador del miraculous de la tortuga, quien los había escogido para la protección de la ciudad hace tres años... Stanley, tiene un hermano gemelo llamado Stanford quién en realidad es... El Papillon. Y la razón por la que se volvió malo fue para encontrar a su hermano...
Al parecer, horas después, de aquel día donde había alejado a Lordbug de las garras de Chat Noir (recuerdo, estando akumatizado), casualmente salió de nuevo a las calles de la ciudad y ayudó aquel hombre. A su hermano que pensaba que había desaparecido. Aunque seguía inconsciente al igual que Dipper, e incluso cuando el castaño se despertó, no noto la presencia de Ford ya que esté estaba en otra habitación sin hacer ruido.
Y por si no fuera poco, ambos se apellidan Pines.
Como Dipper Pines.
Demasiada casualidad. ¿No?
Pero en aquella breve y explicada charla donde Muchas cosas fueron reveladas, las emociones guardaron silencio.
Aunque una vez, todo aclarado en cuanto lo de Papillon, otro tema se impuso a salir.
-¿A Dónde irás Phill?
-La verdad yo puedo estar donde quiero. Aunque Papillon me ofrecía algo de ayuda. Yo no necesito comer o dormir. Puedo hacerlo pero no me hace falta. Supongo que puedo pasar la noche vagando en la ciudad como siempre... hasta que ya... deje de existir.- su voz se tornó apagada y seria.
-¡No puedo permitir eso Phill! Gracias a ti, me hiciste reflexionar Muchas cosas y comprendí que Chat es lo mejor para mí. Quiero ayudarte. - dijo con sinceridad mientras se acercaba al pelirrojo.
-De saber que te ibas a quedar con Chat, quien resultó ser el idiota, modelo de cuarta, Bill, no te hubiera aconsejado. Gracias por preocuparte por mí. Y yo esperaba que tú te fijaras en mí... - dijo con una sonrisa triste.
-Lo siento. Yo no pensé que tú...- otra voz lo interrumpió.
-Agradezco que hayas ayudado a mi bichito a que me diera una oportunidad, ahora, espero que no te le acerques. Ya que él es mío...- impuso el rubio mientras tomaba al menor de la cintura y lo a pegaba a él. De una manera muy posesiva.
Dipper jamás se imaginó ver a Bill de esa manera. Y todavía le parecía increíble que él fuera Chat Noir. Es que, sus personalidades son tan diferentes...
-Bill... Phill, realmente Lo siento. - volvió a decir Dipper con la mirada preocupada.
-No digas que lo sientes, por qué no lo haces, a mí me duele... Sin embargo, no me rendiré.
-¿Qué?- dijo el castaño sorprendido.
-¿Disculpa?- soltó el rubio con un tono arrogante sin soltar a su chico.
-El poco tiempo que me queda Lo aprovecharé.
-No se te ocurra tocar a mi bichito, juro que te rompo la cara bastardo. - escupió con enojo.
-¡Bill! N-No digas eso... - dijo Dipper levemente sonrojado. Se sentía nervioso, enojado y avergonzado. Extrañamente avergonzado.
-En fin... por el momento me iré, así que...
-¿A dónde irás?- preguntó apartándose de los brazos del rubio. Cosa que no le gusto para nada a esté.
-No tengo donde quedarme. A menos que... Quieras que me quede en tu casa... - contestó mientras tomaba del mentón al menor y lo mirada de una manera seductora.
-¡Q-Que! ¡Y-Yo no...!
-¡NO SE TE OCURRA MALDITO CARA DE PANCRASIO!- Exclamó Bill mientras empujaba al pelirrojo lejos de su novio.
-¿¡COMO ME DIJISTE, OXIGENADO QUE USA TIO NACHO MANZANILLA PARA SER RUBIO!?
-¡ESTÁS BIEN ESTUPIDO, CARA DE CULO, PELOS DE MENSTRUACIÓN!
-¡YA CALLENSE LOS DOS!- grito ya harto el menor y con la cara bien roja por la furia. Ambos se quedaron callados. Sorprendidos por el grito del menor aunque admitían que les gustaba ver al chico molesto. Se veía realmente tierno. - Parece que no saben controlarse, ya no son niños.
-Pffff, yo sólo protejo lo que es mío. - se excusó cruzado de brazos.
-Pues te lo puedo quitar. ¿Quién no se resiste a mí?
-¡AH! Yo soy mucho mejor que tú. ¡Intento de mí! ¡Plagio mal hecho!-
-Pues los dos son igual de engreídos. - añadió Dipper irritado. Decidió ignorarlos por un momento e irse con Stan para hablar con éste sobre el alojamiento del pelirrojo.
-¿Queeeeeeee?- dijeron los dos ingenuos.
-No sé de qué me preocupo. Dipper me ama y yo igual. Él es mi novio. Jamás me dejaría.
-¿Quién dice que no?- antes de que Bill pudiera responder ante la pregunta de Phill, Dipper habló.
-Ya está decidido. Phill, te quedaras a vivir aquí con Stan y su hermano. Sólo Hasta que... bueno, pase lo que pase.
-Qué lindo eres Dipper, tan amable como siempre.- le agradeció con una sonrisa muy seductora y coqueta. Acercándose al rostro del castaño.
-G-Gracias.-sonó un poco tartamudo mientras se sonrojada ligeramente. Admitía que el mayor era realmente apuesto. Y la cercanía le sorprendió.
-¿Ves? Ese sonrojo lo provoque yo. - comentó cerca del rubio sonriendo con malicia y arrogancia.
-Jodete bastardo.- insultó Bill notablemente enfurecido. Era un milagro que todavía no le haya dado un buen golpe al contrario.
-Vayas jóvenes de hoy en día. - dijo Stan virando los ojos.
-Mejor me voy.- anuncio. Mabel se escondió en su chaleco.
(N.A: Agradezco a un usuario por haberme recordado cierto detalle, un grave error mío. Así que lo aclaró de una vez. Si recuerdan, Bill y Dipper tenían trajes exactos, ósea copias, de los originales de súper héroes, pero cuándo su transformación se acabó ellos vestían como normalmente visten, la razón es simple y absurda pero bueno... Las copias de los trajes fue hecha por el poder del Miraculous de la Mariposa, Chat Noir hizo que todo aquello en que uso el poder desvaneciera, incluyendo los trajes. Pero como no los iba a poner desnudos pues, estaban con su ropa civil. Gracias y lamento ésta interrupción. Prosigan. )
Dipper salió y se dirigió a su casa, encontrándose con la gente que todavía seguía confusa por todo lo ocurrido.
Apresuró el paso. Tenía que ver a sus padres. Notó con rapidez, los ciudadanos se establecían y trataban de arreglar la ciudad. Quizás ya nada sería como antes...
Tardó un buen rato, pero fue lo suficiente para que sus padres hayan regresado a su casa y hayan puesto todo en su lugar. Aunque en donde vivían fue uno de los lugares menos afectados de la ciudad.
-¡Mamá! ¡Papá!- exclamó contento el castaño mientras se lanzaba abrazarlos.
-¡Hijo!- dijeron los dos igual de contentos. Correspondiendo el abrazo.
-¡Los extrañe mucho!
-Igual nosotros Mason. Y dime... ¿Todo fue bien? ¿Dónde estabas? ¿Cuándo volviste?- pregunto su madre preocupada.
-Esperen. Yo les explico todo.
Mientras acomodaban el lugar, Dipper por primera vez en su vida, fue casi bueno mintiendo. Inventado excusas a la velocidad de la luz.
Las noticias anunciaban todo lo ocurrido; "La mayor catástrofe de París" decían los medios. Dipper debía pensar muy bien que hacer para disculparse con los ciudadanos de toda París.
Aunque al menos, Papillon ya no volvería atacar la ciudad y el Miraculous de la Mariposa estaría en Buenas manos.
-Hijo. - llamó su madre dulcemente.- Un amigo ha venido a buscarte. Dice que es algo muy urgente.
Dipper sólo hizo una expresión curiosa mientras asentía e iba a la entrada de la panadería a ver quién era.
-Hola Bichito.- saludó el rubio.
Su sonrisa tan radiante y amable. Sus bellos ojos dorados. Ese pelo algo desordenado. Esa postura relajada y comprensible. Esos músculos...
"Bill es Chat Noir"
"¿Por qué no lo note antes?"
"¿Tan despistado soy?"
Ahora que sabía la identidad del felino, ahora no sabía que hacer... Se había enamorado de Bill pero lo olvido al decidir darle una oportunidad a Noir, y poco a poco iba queriéndolo. Pero ahora que sabe que Chat es Bill...
"¿Cómo debo reaccionar?"
Aunque Bill parecía muy despreocupado. Como si no le importara que él fuera Lordbug. Él lo amaba y punto. Sin importar en realidad quién era durante todos estos años. ¿Y por qué a Dipper le parecía tan difícil aceptarlo?
¿Por qué?
Ni siquiera le salían las palabras para responderle el saludo.
Aquello no pasó desapercibido para el rubio.
-H-Hola... Bill... - saludó al fin un poco débil forzando una sonrisa aunque salió más como una extraña mueca.
Bill frunció el ceño ligeramente. Sentía que Dipper no lo quería y eso... le dolía.
-Dipper. Tenemos que hablar.
