Capítulo 14

Lo Mejor Para Todos

Temari no podía parar de llorar. Ver a su amigo en un estado tan vulnerable la mataba por dentro, mientras que él conservaba su sonrisa. Había querido verla desde que acabó en el hospital.

-Es muy lindo verte Temari.-Dijo Sasori en un susurro. Temari seguía sin creer lo que sus ojos le enseñaban; un amigo destrozado y a un paso de la muerte. Avanzó hacia él a paso lento y con las manos en el pecho.

Esbozó una sonrisa triste.

-También es lindo verte.-Temari tomó asiento frente al Yagami.-Todavía no puedo creer que sigas aquí estando tan maltrecho.

-Ni yo. Hace tiempo debí morir, pero hay algo que me mantiene en este mundo.

-¿Y eso es…?-Sasori, con las pocas fuerzas que su cuerpo conservaba, alzó su mano para limpiar con su pulgar unas cuantas lágrimas que iban rodando por la mejilla de la rubia.

-Verte por última vez para confirmar que estás bien e intercambiar un par de palabras contigo.-Aquellos ojos llenos de determinación hicieron que Temari cambiara su semblante a uno más tranquilo.

-En ese caso, dime de qué quieres hablar.

-No mucho la verdad. Solamente quería darte las gracias por haber salvado a mi corazón.

-Sasori…

-Sé que ya te he dicho esto varias veces, pero quiero que siempre lo tengas en cuenta. Has sido la primera y única chica de la que me he enamorado. Me hiciste ver el lío en el que me había metido incluso antes de que Orochimaru te secuestrara. Pude descubrir que no siempre quien primero se cruza en tu camino es alguien digno de tu confianza. Me devolviste la luz que mi pasado me arrebató, siendo tan especial y dulce conmigo, dándome una segunda oportunidad para tomar el camino correcto.

-No, yo no te devolví esa luz. Tú mismo la encontraste una vez más y decidiste no soltarla de nuevo.-Sasori se sorprendió ante aquellas palabras y dejó caer una pequeña lágrima.

-Siempre te estaré agradecido por todo lo que hiciste por mí en este corto periodo de tiempo que estuvimos juntos. Fue una de las experiencias más bellas de mi vida.

-Yo también fui feliz pasando el tiempo contigo. Te has convertido en alguien muy importante para mí, y nada ni nadie podrá cambiar ese hecho.-Una sonrisa ladina se posó en los labios del pelirrojo.

-Nara tiene mucha suerte de tenerte a su lado. Espero que esta vez sí sepa valorarte.-Temari se rio.

-Descuida, yo procuraré que no escape de mí.

-Muy bien, o de lo contrario, me encargaré de matarlo.-Ambos soltaron una carcajada.

-Entonces no te detendré.-Las risas se detuvieron y la melancolía volvió a invadir la habitación.-¿De verdad te tienes que ir?

-Sí, debo pagar por mis pecados de algún modo. Parte de eso son todas mis heridas.-Los ojos de Temari se aguaron una vez más.

-No quiero que mueras.-Las lágrimas bajaron por sus mejillas.

-Es lo mejor para todos Temari. No merezco vivir y lo sabes.

-Todos merecemos una segunda oportunidad.

-Aun así, este habría sido mi destino, y no puedo huir de él. También, quiero encontrarme con mi madre de nuevo y recuperar el tiempo perdido.-Temari agarró la mano de Sasori entre las suyas.

-Entonces, este es el adiós.

-No llores más por mí por favor. No merezco tu dolor.-Sasori cedió ante el llanto.

-Gomen, no puedo evitarlo.-Hubo un breve silencio.-Te voy a extrañar mucho.

-Yo también te voy a extrañar desde donde quiera que esté.-Ambos se sonrieron.-Hay una última cosa que quiero decir antes de irme.

-Dime, lo que sea.

-Nunca olvides lo especial y perfecta que eres y no permitas que el mundo te ponga límites. Sigue luchando por lo que creas correcto.

-Está bien, lo haré.

-Esa es la Temari que conozco.-Sasori desvió su mirada hacia el techo.-Espérame, mamá. Pronto estaremos juntos de nuevo.-Sus ojos lentamente se fueron cerrando, la mano que Temari seguía sujetando se tornó helada y finalmente, su pulso se detuvo, sin embargo, conservó una sonrisa en su rostro.

-Sayonara, amigo.-Temari se echó a llorar encima del cuerpo. El dolor que sentía era insoportable. A pesar del daño que él le causó, ella lo seguía apreciando.

Shikamaru entró en la habitación evitando hacer ruido. Al ver a Temari ahí, se sorprendió, pero luego entendió la razón de su presencia. Se cruzó de brazos y suspiró.

-Así que no lo consiguió.-Esa voz hizo que Temari levantara su rostro al instante. Volteó y sus ojos no podían creer lo que veían.

Levemente abrió la boca.

-Shikamaru…-Exclamó en un susurro. Shikamaru se acercó a ella y tomó asiento a su lado.

-Hola.-Dijo con una sonrisa ladina.

-¿Estás…?

-¿Con vida? Sí, yo tampoco puedo creerlo hasta ahora, pero mis heridas no han sanado por completo.-Temari se abalanzó sobre su novio y lo abrazó con firmeza y a la vez con suavidad para que no sintiera dolor. Aún seguía llorando.

Él le correspondió sin dudar.

-Tenía miedo de que también te fueras. No soportaría una vida sin ti.

-Ni yo sin ti. Te amo.-Shikamaru le dio un suave beso en la mejilla a su chica y con cuidado la apartó escasos centímetros.

-Yo también te amo Shikamaru.-Temari le sonrió con dulzura y de nuevo fijó su mirada en Sasori.

-¿Cómo lo llevas?

-Duele perderlo, pero estaré bien. Por lo menos sé que se encuentra en un lugar mejor junto a su madre.-Temari suspiró.

-Tienes razón. Lo importante es que nunca lo olvides y guardes todos los bonitos momentos que pasaste con él en tu corazón.-Esas palabras la confundieron.

-Creí que lo odiabas con toda tu alma.

-Hasta cierto punto es verdad, pero al fin y al cabo el tipo nunca fue un mal sujeto. Todo lo que hacía era por el bien de su mamá, y eso es tener un gran corazón.

-Parece que ambos sí tienen algo en común.-Shikamaru se rascó la nuca incómodo.

-No fastidies mujer. No hay nada que nos haga similares.

-Obvio sí; un corazón tierno y a mí.-Temari tomó el rostro de Shikamaru entre sus manos.-La única diferencia es que él es mi amigo y tú eres mi novio.-Lo besó con cariño y deseo y ambos se dejaron llevar por sus emociones, perdiendo la noción del tiempo.

-No sé si decir que esto me provoca ternura o asco.-La pareja se sobresaltó al escuchar el comentario, siendo de nada más ni nada menos que de Kankuro, y junto a él se hallaba Gaara y Naruto detrás de los dos jadeando.

-¿Hermanos? ¿Cuándo…?

-Hace un poco más de dos minutos.

-Gomen Temari, no los pude detener. Son demasiado tercos.-Exclamó Naruto apoyado sobre sus muslos tratando de recuperar el aire.

-Espera, ¿cómo no pudiste alcanzarlos si Kankuro está en muletas?

-¿No es obvio? Yo lo cargué.-Esa confesión dejó a Temari más impactada que antes.

-¿Cómo le hiciste para correr más rápido que Naruto con Kankuro encima tuyo y tu brazo enyesado?

-Nunca subestimes las habilidades de un Sabaku No, Temari.

-Créeme, tu hermano corre casi a la misma velocidad del sonido. Si lograba alcanzarlo, habría sido un milagro.

-Bueno, en ese punto tienes razón. Al menos te agradezco que lo intentaras.-Shikamaru se ubicó en una posición que le permitiera quedar frente a frente con esos tres.

-¿Qué los trae por aquí?

-Queríamos saber si al final Yagami había muerto o no.-Intervino Gaara con un semblante neutro.-Por los ojos rojos de mi hermana puedo intuir que sí.

-No pude hacer nada para salvarlo de esta condena, y aunque lo hubiera intentado, él ya estaba listo para partir.-Sonrió con tristeza y se levantó. Shikamaru la siguió.

-Ese baka ya había sufrido bastante. Necesitaba un descanso de esta pesadilla.

-Coincido con Kankuro.

-Es mejor que nos vayamos a casa. Mañana será otro día.-Exclamó Temari tratando de evitar seguir llorando.

-¿Estás segura de que no quieres quedarte un poco más? Digo, compartiendo con Yagami y conmigo.-Shikamaru tomó a su novia de los hombros y los acarició. Temari se limitó a suspirar y posó sus ojos aguamarina sobre los cafés de él.

-No, ya fue suficiente por hoy. No tengo nada más que hacer ni hablar con Sasori, y tú necesitas descansar más para recuperar tu estabilidad.

-Pero quería pasar más tiempo contigo. No hemos tenido la oportunidad de tener momentos lindos en pareja.-Se rascó la nuca con nerviosismo.-Sé que estoy sonando cursi, pero de verdad me gustaría que nos diéramos esa clase de tiempo.-Temari le sonrió con dulzura y lo abrazó.

-Descuida, cuando salgas de aquí recuperaremos todo ese tiempo, porque nada va a volver a meterse en medio de los dos.-Shikamaru se aferró a ella. Naruto comenzó a moquear y a llorar cual niño desamparado. Kankuro y Gaara lo miraron enarcando una ceja.

¿Y ahora a ti que te dio?-Shikamaru y Temari observaron al Uzumaki llenos de confusión.

-Es que esas palabras fueron hermosas. Hace tiempo quería presenciar un momento así de bello entre ellos dos.

-Y seguirás presenciando este tipo de escenas hasta el fin de tus días.-Exclamó Temari con una gran sonrisa.

-Con tal de que no sean cuando estamos nosotros, todo está bien.

-Sí, no quiero quedar con traumas psicológicos.-La pareja soltó una risita.

-Ya es tarde. Es mejor que vuelvas con tus hermanos.

-Sí.-Se dieron un suave beso.

-Hermana, ¿te puedes ir adelantando con Naruto? Kankuro y yo queremos discutir algo a solas con Nara.

-¿Queremos?

-Sí, queremos.

-Muy bien.-Los rubios salieron de la habitación y un silencio incómodo se formó en el ambiente que de por sí ya estaba tenso. Luego de casi un minuto, Gaara metió su mano sana en su bolsillo y rompió el hielo.

-Espero que esta ves no lo arruines Nara. Aprovecha que estamos dejando en tus manos a nuestra preciada hermana, pero a diferencia de que ahora es tu novia. Si llegas a lastimarla como antes, te juro que no me contendré a la hora de matarte.-Tal declaración hizo que Shikamaru tragara saliva.

-Les prometo que siempre la haré feliz y las únicas lágrimas que derramará por mí serán de felicidad.-Dijo cual sargento.

-Ojalá y cumplas con lo que dices. No nos gustaría enterarnos que volviste a fallar y no supiste enmendar tus errores con ella.

-Puedo asegurarles que esta vez no dejaré escapar la segunda oportunidad que la vida me está dando.-Gaara sonrió satisfecho.

-Muy bien, confiaré en ti.-Suspiró.-¿Hay algo más que quieras aportar Kankuro?-El aludido preparó sus puños, logrando que Shikamaru sintiera un escalofrío recorrer su espalda.

-Temari es una chica que no se encuentra en cualquier parte, así que ámala, respétala y cuídala como nunca, de lo contrario, conocerás la verdadera furia de un Sabaku No, ¿te quedó claro?

-Más que el agua.

-Bien, supongo que no tenemos nada más que hacer aquí. Volvamos a casa Gaara.

-Sí.-Los hermanos salieron de la habitación para encontrarse con Temari y Naruto.

-¿Ya terminaron de implantarle miedo a mi novio?

-¿Cómo sabes que…?

-Mis hermanos son demasiado predecibles. Ya deberías saberlo Naruto.-Se fueron del hospital. Naruto tomó una ruta contraria a la de los Sabaku No. En el camino, el diálogo no se hizo esperar.

-Por cierto, Temari, hay algo que debemos contarte.-La rubia alzó una ceja.

-¿De qué se trata?

-Mañana se hará el funeral de Yagami.-Temari se atragantó con su propia saliva. Volteó a ver a sus hermanos con confusión.

-¿Qué? Es un chiste, ¿verdad?

-No, ya quisiéramos que lo fuera.

-Lo dices porque no les agrada, ¿me equivoco?-Gaara se rio con ironía.

-Obvio, ¿cuál otro motivo podría haber?

-Nunca nos agradó y después de muerto tampoco.

-Entonces, ¿por qué planearon todo este asunto del funeral?

-Por ti.-Temari abrió los ojos de par en par.

-Sabemos que ese baka sigue siendo importante para ti y que quieres darle un descanso como el que no se merece.

-Y debido a que queremos hacer que te sientas mejor, decidimos ejecutar este irritante proceso.-Temari sonrió con ternura.

-Arigato.-Luego, permaneció pensativa por un rato.-Pero se supone que solo los familiares pueden solicitar el cuerpo para llevar a cabo todo este asunto del funeral.

-El único problema es que Yagami no conserva ningún familiar vivo, o por lo menos uno que hubiese conocido aparte de su madre. Por ende, tú eres la persona más allegada a él al ser su ex.

-¿Cómo saben que no tiene más familiares viviendo por ahí?

-No es que sea algo certero, pero cuando fuimos a hacer el papeleo y todos los trámites para poder recibir el cuerpo, revisaron en el sistema si era verdad. Resulta que no hay ningún contacto familiar o algún conocido al cual llamar. Después, les contamos sobre ti y tu vínculo con él.

-¿Y en serio les creyeron cuando les dijeron que yo soy su ex?

-Por alguna extraña razón sí, aunque no es que sea una mentira.-Exclamó Kankuro.

-Yo creo que al vernos a los ojos supieron que hablábamos en serio.

-Además, nadie perdería el tiempo diciendo que quiere reclamar un cadáver desconocido, a menos que este haya dejado una fortuna, y sabemos que Yagami no tenía dónde caerse muerto tras haber abandonado su trabajo bien pago e ilegal.

-Qué interesado acabas de sonar hermano.

-No me digas que esperabas algo diferente de mí.

-No, nadie espera nada más de ti.-Los tres soltaron una carcajada y continuaron su camino en silencio a casa. Al llegar, cada uno tomó rumbo a su habitación y se quedaron dormidos.

Al día siguiente, Temari se levantó con pocos ánimos, ya que sabía lo que conllevaría este nuevo día, sin embargo, se arregló y se vistió con un vestido negro que tenía por ahí guardado y nunca se ponía. Buscó un par de zapatos de tacón bajo del mismo color y salió de su cuarto hacia la cocina.

En el comedor, no pudo evitar sorprenderse. El desayuno ya estaba listo.

Gaara yacía sentado con un traje negro y una corbata del mismo tono.

-Oh, buenos días hermanita. Espero que hayas dormido bien.

-Buenos días. ¿Quién hizo todo esto?

-Kankuro por supuesto.-Esa confesión la dejó atónita.

-¿Kankuro? ¿Él desde cuándo cocina?

-Desde hoy que lo obligué.-Kankuro se asomó por la puerta de la cocina vestido igual que Gaara.

-Es obvio que no me obligaste, yo lo estoy haciendo por voluntad propia porque me dijiste que me pagarías. A lo único a lo que me obligaste es a usar este estúpido delantal.-Temari al ver a su hermano en aquella prenda para cocinar de color rosado y con ositos, no contuvo la risa.

-¿De dónde carajos sacaste eso?-Exclamó su hermana sin poder dejar de reír.

-No preguntes, ¿quieres?-Tras cinco minutos, se limpió una lágrima y se tomó la panza que comenzaba a dolerle.

-Pensamos que nunca volverías a reír así hermanita.-Las palabras de Gaara la detuvieron en seco.

-¿Eh?

-Desde lo que pasó ayer has estado muy deprimida, así que queríamos levantare un poco el ánimo para que este día no sea tan de luto.

-Nos gusta verte feliz, incluso si la ocasión no lo amerita.-Temari les sonrió.

-No sé qué sería de mí si no los tuviera a ustedes. Creo que mejores hermanos no pude haber pedido.-Los tres se acoplaron en un gran abrazo familiar.

Después de haber desayunado, salieron de su casa directo al cementerio, donde ya estaba el cuerpo de Sasori en el ataúd y enterrado. Una vez allí, solo Gaara y Temari se arrodillaron frente a su tumba, ya que Kankuro seguía con su pierna enyesada. Eso sí, los tres pusieron un par de rosas blancas al frente de aquella sepultura.

Kankuro fue el primero en articular palabra.

-Yagami, es cierto que desde lo más profundo de mi ser deseé que murieras por haber herido a mi hermana, pero no pensé que eso se convertiría en una realidad. Incluso ahora sigo impactado. De todos modos, espero que tu alma esté descansando en paz de tanta oscuridad que tuviste que afrontar. Y otra cosa, ni siquiera desde el más allá se te ocurra intentar separar a Temari y Nara. Sabes perfectamente que no tienes oportunidad.-El castaño se reacomodó las muletas.-¿Alguien más quiere decir otras palabras? Porque yo acabo de quedarme vacío.

-Es mi turno de hablar. Si así lo gustas, puedes esperarnos en el auto.-Kankuro asintió.

-Muy bien.-Dio media vuelta y se fue.

Gaara se aclaró la garganta.

-Es deprimente y algo incómodo ver que mi hermana ha derramado lágrimas por ti, pero trato de entender sus motivos. Aunque desde que te conocí te quería sepultado a miles de kilómetros bajo tierra por arruinar nuestras vidas, obviamente en sentido figurado, la muerte es algo que no le deseo a nadie, ni siquiera a los que más desprecio. Ojalá y dónde sea que te encuentres tengas la cabeza suficiente para no embarrarla tan frecuente Yagami.-El pelirrojo sonrió con ironía y se levantó para sacudirse la tierra del pantalón.

-¿Terminaste con tu emotivo y extraño discurso?

-Supongo que sí. ¿Quieres que te esperemos con Kankuro en el auto o prefieres volver a casa sola?-Temari suspiró.

-No, vayan los dos a casa.

-Como quieras.-Gaara tomó rumbo al coche y Temari se quedó sola frente a la tumba de su amigo.

-Bueno, al menos pudimos hacerte un funeral decente. Me preocupaba que no fuese posible. Hoy no es que tenga mucho que decirte ya que lo conversamos ayer minutos antes de tu partida, pero quiero que sepas que tu recuerdo siempre permanecerá en mi corazón, así que jamás voy a olvidarte pasen los años que pasen. Prometo que visitaré tu tumba cada vez que tenga tiempo libre, aunque sea una vez al año y te contaré todo a lo que me tenga que enfrentar en este camino.-Una pequeña lágrima se le escapó. Se la limpió y permaneció ahí, en silencio, durante casi una hora, sin poder creer todavía que esto era real.

Al hacer conciencia de la cantidad de tiempo que había pasado, Temari se incorporó y se quitó la tierra de sus piernas. Miró su celular para verificar la hora; faltaban cinco minutos para las dos de la tarde. Ya su estómago le solicitaba comida.

-Creo que también debería comprar algo para Shikamaru.-Pensó. Se dirigió a un pequeño restaurante y pidió dos raciones de ramen y se fue al hospital. Allí, avanzó hacia la habitación de su novio. Una de las asistentes la vio.

-Disculpe señorita, pero no puede entrar allá sin registrarse primero y anunciar a quién viene a ver.-Temari volteó el rostro y frunció levemente el entrecejo.

-¿Perdón? ¿Es que acaso tengo que anunciar a todo el mundo que vengo a ver a mi novio?-La mujer quedó petrificada. Tragó saliva y trató de hablar lo más tranquila posible.

-O si lo prefiere, permítame ayudarle con sus cosas.-Temari sonrió, lo que le generó más temor a la señorita por el cambio tan repentino de actitud.

-Se lo agradezco mucho.-La mujer le echó una mano y ambas caminaron hasta aquel cuarto.

-Aquí es. Le deseo suerte.-Esta le entregó a Temari con lo que la había ayudado y se retiró a toda velocidad.

Temari llamó a la puerta.

-Adelante.-Se escuchó desde adentro. La rubia abrió la puerta despacio y asomó la cabeza. Shikamaru al verla sonrió.-Hola.-Balbuceó como idiota.

-Hola.-Exclamó ella con dulzura adentrándose en la habitación y cerrando la puerta detrás de sí.

Shikamaru la miró de pies a cabeza, y a juzgar por su vestimenta, sabía dónde había estado antes de venir al hospital.

-¿Cómo te fue en el funeral de Yagami?-Esa pregunta sorprendió a Temari, y luego cambió su semblante a uno más relajado. Sabía que su novio era lo suficientemente analítico e inteligente para darse cuenta de dónde venía con solo mirarla.

-Estuvo bien, supongo. Su presencia hará falta por aquí, pero pienso que este es el mejor final para todos.

-De eso no me cabe ninguna duda.-Temari sonrió.

-Espero que tengas hambre.

-¿De casualidad me trajiste comida?-Preguntó Shikamaru con picardía-¿O tú eres mi plato principal?-Temari rodó los ojos con fingido fastidio.

-Claro que yo no soy tu comida el día de hoy. Además, no creo que puedas hacer mucho en tu condición.

-Nunca subestimes los deseos prohibidos de un hombre y su voluntad a la hora de llevarlos a cabo mujer.

-Pues por el momento no quiero saber cómo lo vas a intentar. Confórmate con la ración de ramen que te traje.-Temari se sentó frente a él y le entregó una de las raciones.

-¿Por qué ramen? ¿Me viste cara de Naruto?-Preguntó Shikamaru con falsa indignación, aunque en realidad, estaba agradecido de que su novia se preocupara tanto por él.

-Ya te dije que te dignaras con la ración. No tenía dinero para comprar algo mejor, ¿o prefieres que le pida a una de las enfermeras que te traiga un bandeja de la comida que sirven aquí?-Preguntó con una sonrisa burlesca. Shikamaru se rascó la nuca y suspiró.

-Mendokusai mujer, sí que te encanta ser problemática.-Ella se limitó a reírse.

-¿Entonces la llamo o no la llamo?

-Ni se te ocurra intentarlo, o de lo contrario tendré que agarrarte y tirarte sobre la camilla.

-Me gustaría verte tratar cariño.-Shikamaru rechistó con ironía.

-Mejor comamos antes de que se enfríe.-Tomó los palillos y se dispuso a probar el ramen.

-¿Y bien? ¿Qué tal está?-Preguntó Temari expectante.

-Delicioso porque te tomaste la molestia de comprarlo para mí, y eso me hace realmente feliz.-Su comentario hizo que Temari se pusiera roja como un tomate de la pena. Esta desvió la mirada.

Shikamaru la miró con ternura.

-No me pongas esos ojos o me pondré más nerviosa.-Shikamaru se rio con parsimonia.

-Esa es la idea mujer. No tienes idea de lo hermosa que te ves cuando te pones así. Es una de las muchas razones por las que me enamoré de ti.-El color de las mejillas de Temari se intensificó aún más. Se metió una porción gigante de fideos en la boca y se la tragó casi al instante.

-Mejor cállate y termina de comer.-Shikamaru sonrió de lado y se terminó toda la ración. Se relamió los labios.

-Arigato, Temari. Ahora entiendo que mejor novia no pude haber pedido.-Los colores volvieron a aparecer en el rostro de la rubia.

-En serio, deja de decir tantas cursilerías.

-¿Acaso tiene algo de malo decirle a mi novia de diferentes formas cuánto la amo?-Temari resopló y comenzó a jugar con sus dedos nerviosa.

-Pues no, pero…bueno…-Shikamaru se inclinó hacia ella, tomó su rostro con una de sus manos y la besó. Temari quedó inmóvil por unos segundos con los ojos bien abiertos, y al final cedió ante tal acción.

Shikamaru se separó de ella lentamente e hizo que sus frentes se juntaran.

-Todas las veces que pueda, quiero hacerte saber que te amo y que eres la única que consigue darle sentido a mi vida. Por quien mi corazón nunca dejará de latir de emoción y a quien quiero hacer sonreír siempre, porque la luz que desprendes al hacerlo no se encuentra en otra parte.-Los ojos de Temari se aguaron.

-Te amo, vago.

-Y yo a ti, problemática.-Volvieron a sumergirse en un tierno beso. Al llegar la noche, Temari se fue y regresó a su casa.

Abrió la puerta y no encontró a sus hermanos en la sala.

-Tal parece que ya se fueron a dormir. Yo debería hacer lo mismo.-Subió a su habitación y se tiró de un salto a la cama, quedando profunda.

Ya había pasado un mes desde la muerte de Sasori, Shikamaru finalmente volvió a su hogar tras la recuperación total de sus heridas y Gaara y Kankuro no necesitaban más de los yesos en sus extremidades. Las cosas se estaban reestableciendo.

Temari se encontraba en su cuarto, arreglándose el cabello en sus típicas coletas. Se aplicó un poco de labial y delineador para resaltar las mayores virtudes de su rostro.

Luego, buscó la ropa más adecuada para el día. Se puso un buso azul celeste, unos jeans ajustados y un par de tenis blancos. Salió de su habitación y bajó a la sala.

En el camino, se encontró con Gaara, quien al verla quedó impactado.

-¿Y tú desde cuándo te arreglas tanto para salir?

-Buenos días para ti también hermanito.

-Solamente es tu primera cita con Nara, ni que te fuera a pedir matrimonio.-Exclamó Kankuro subiendo las escaleras.

-Una chica siempre debe verse bien frente a su chico, no tiene nada de malo.-Temari continuó bajando las escaleras.

Sus hermanos la siguieron.

-¿Cuándo va a llegar Nara? ¿No se suponía que estaría aquí temprano?-Preguntó Gaara cruzándose de brazos.

Temari se recostó en el sofá.

-Le dije que podía llegar a la 1, y hasta ahora son las 12:50. No sean dramáticos.

-Ese baka sabe perfectamente que lo tenemos contra las cuerdas. Cualquier error que cometa y será su fin.

-No lo fastidien. Él nunca ha sido impuntual.-Segundos después, el timbre sonó. Kankuro se acercó a la puerta y abrió.

-Hasta que te dignas en aparecer, ¿no Nara?-Shikamaru resopló y metió las manos en los bolsillos.

-También es un gusto verte Kankuro, o debería decir, ¿cuñado?-El castaño frunció el entrecejo.

-Ni siquiera en tus sueños más locos me convertiré en tu cuñado, a menos que Temari esté demasiado loca para aceptar alguna propuesta de matrimonio de parte tuya.

-¿Y qué te hace pensar que ella no me aceptará como su esposo?

-Ya paren con la estupidez.-Dijo Gaara acercándose junto a Temari.

-Oh, hola Gaara.

-Nara.-Tomó a su hermana por los hombros.-Dejo a nuestra querida hermanita en tus manos. Procura cuidarla y traerla a salvo a casa a más tardar a las 9. ¿Puedo confiar en que lo harás bien esta vez?

Shikamaru sonrió de lado.

-No te preocupes, ella estará bien conmigo.

-Eso espero.-Shikamaru agarró la mano de su novia entrelazando sus dedos.

-Recuerda que, si la embarras, eres hombre muerto.-Kankuro preparó sus puños.

-Por una vez en tu vida confía en mi Kankuro, ¿quieres?-La pareja tomó su rumbo.

El cielo estaba despejado y lleno de vida; el ambiente perfecto para una cita ideal.

-Me disculpo por la actitud de mis hermanos, ya sabes cómo son a veces.

-Descuida, no es que me sorprenda. Además, prefiero que sean así, o de lo contrario, tú estarías saliendo con un imbécil.-Temari se rio.

-Supongo que tienes razón.-Fueron directo a un restaurante para almorzar. Se sentaron en una mesa frente a la ventana y les tomaron su pedido. Minutos después, este llegó y ambos se dispusieron a comer.

-¡Delicioso!-Exclamó Temari. Al terminar, se dirigieron a una cafetería. Pidieron un capuchino y una malteada para llevar.

Dieron un largo paseo por las calles de la ciudad abrazados, hasta que decidieron tomar un descanso en el parque.

Se sentaron en el pasto.

-Tengo un regalo para ti, así que cierra los ojos.-Temari lo miró dudosa.-Vamos mujer, confía en mí.

-Bien.-Temari cerró sus ojos. Shikamaru sacó de su bolsillo una pequeña cajita y la puso frente a ella.

-Listo, ya los puedes abrir.-Temari contempló el objeto y lo tomó entre sus manos.

-¿Qué es?

-Ábrelo si lo quieres descubrir.-Así lo hizo y se tapó la boca de la emoción. Dentro había un lindo par de aretes de plata.

-Son preciosos. Arigato.-Se abalanzó hacia su novio y lo abrazó.

-No me agradezcas. Te mereces todo lo bello de este mundo.-Las mejillas de Temari se enrojecieron. A pesar de que ya llevaban un mes como pareja, todavía no se acostumbraba a los halagos cursis y tiernos de su novio.

Retrocedió un poco para quedar frente a frente con él.

-¿Cómo es que siempre me dices palabras tan bonitas?

-Tú me motivas a ello.-Se besaron con dulzura.

La noche estaba surgiendo. Ambos decidieron contemplar el cielo que poco a poco iba llenándose de estrellas. Se recostaron y pusieron sus brazos como almohada. Temari suspiró.

-¿Pasa algo?

-Me gustaría que Sasori estuviera aquí para apreciar este lindo momento entre tú y yo.

-Créeme, lo está haciendo. Desde el otro lado él te cuida y me vigila para que yo no cometa ninguna locura ni vuelva a permitir que te alejes de mí.-Temari enarcó una ceja.

-¿Cómo lo sabes?

-No es que lo sepa, solo lo siento. Yagami es terco incluso muerto.-Temari se apegó a su novio y apoyó su cabeza sobre su hombro. Él la rodeó con uno de sus brazos.

-Y eso nunca cambiará en él, ¿verdad Sasori?-Dijo la rubia en medio de un susurro, y una estrella justo al lado de la luna titiló, dando una señal de haber escuchado el mensaje.

Palabras de la escritora

Hay ocasiones en las cuales no nos damos cuenta de cuánto una persona significa para nosotros, hasta que llega ese momento en el cual es muy probable que la perdamos, y si no luchamos por recuperarla, se nos escapará de las manos. Por eso, siempre debemos amar y apreciar a nuestros más allegados, porque no en todas las ocasiones correremos con la misma suerte de que se queden con nosotros al final del cuento.

En la vida, y en especial en el amor, siempre van a haber obstáculos, ya sea algo o alguien que nos hagan abrir los ojos y darnos cuenta de que, si de verdad amamos a una persona y ella nos corresponde, por ningún motivo debemos dejarla ir. Tenemos que luchar hasta el último segundo para tener la alegría y esperanza que buscamos desde hace mucho y todo el tiempo tuvimos al frente sin saber.

oooooOOOOOOOooooooo

Por fin acabé otra historia, bueno, todavía falta el epílogo. Creí que iba a morir primero. No sé si el final los deje satisfechos o no, pero prefiero dejarlo así y no meterle relleno.

Espero que hayan disfrutado tanto cada capítulo así como yo amé escribirlos.

Quiero agradecer a todas las personas que comentaron:

Karitnis-san: Me has apoyado durante bastante tiempo, a pesar de que me la paso desapareciendo por todo un mes. Tus comentarios siempre me inspiran a seguir escribiendo y ver que no lo estoy haciendo mal.

kimimakasato: I really loved when you write the commentary to do a separate copy of this story in English version. That was a big change for me, but I accepted it and tried to do my best. Also, I'm thankful because you read this in Spanish.

Serenity usagi: Gracias por tu lindo comentario y tu gran apoyo. Realmente significa mucho para mí.

ALoneWriter-15: Te agradezco tu lindo comentario y tu apoyo al ser una nueva seguidora. Espero que sigas permaneciendo por más tiempo.

selmarie: Gracias por comentar y apoyar. A pesar de que tus comentarios fueron breves, me dieron motivación de continuar con esta bella historia.

MarFer Hatake: Me encantó que comentaras. Siempre esperé que lo hicieras. Espero que me sigas apoyando y leyendo mis otras historias.

A los que siguieron: ALoneWriter-15, Chiithop, ElenaL95, Karitnis-san, Muchitz, Serenity usagi, SolyLuna96, SoraUchiha9, Zandruky, adrialv999, camidog, karypriscilla, papitas, pawaji15, rellaJuliette, selmarie y winnyz.

A los que agregaron a favoritos: Biskath3, Chiithop, ElenaL95, Karitnis-san, Muchitz, Serenity usagi, SolyLuna96, SoraUchiha9, karypriscilla, papitas y pawaji15.

-Todos: Hasta pronto. Nos vemos en el epílogo.