—Así que tienes pareja —dijo Rosie luego de escuchar de la boca de Alastor todo lo que le había ocurrido los últimos días.
Alastor río por lo bajo bajando la taza de café vacía. Esa mañana había sentido la necesidad de platicar con alguien cercano sobre lo que estaba pasando por su cabeza y todos sus caminos le llevaron hacia una sola persona. Rosie. Sin embargo, ver la actitud divertida de su amiga por su historia, comenzaba a molestarlo un poco.
—Yo no lo llamaría así —comentó mirando a su amiga que le sonreía con amabilidad—, ¿eso es todo lo que dirás?
—Te noto muy perturbado Alastor, ¿qué quieres que te diga? —preguntó por fin.
—Algo que me haga entrar en razón —obvio para lo que había ido con ella.
Rosie negó con la cabeza.
—Imposible —rió con elegancia sentándose a la derecha de Alastor—, es obvio que estas enamorado.
Alastor emitió una leve interferencia.
—Creo que mal entendiste lo que te dije, si me gusta pero de ahí a decir que estoy enamorado... es ridiculo —dijo riendose.
Rosie volvió a reír al ver la renuencia de Alastor por aceptar lo que sentía. En palabras de ellas, no llegabas tan lejos por una persona si solo te gustaba, no dejabas de lado tu forma de ser por años solo por una simple atracción. Lo que su amigo sentía era amor.
—Bombón, eso es amor —aclaró con gentileza—, después de lo que me contaste no tengo duda alguna.
Alastor entonces se quedó callado.
—¿Y como hago para eliminarlo? —preguntó ladeando la cabeza, Rosio al verlo tuvo la inmensa necesidad de reír a carcajadas. Solo le sonrió dulcemente. Le resultaba increíblemente gracioso ver a su querido amigo en aquellas circunstancias; ella misma hubiera creído verse primero antes que él. Vaya que el destino podía ser muy caprichoso.
—No es tan simple, cariño —dijo colocando una mano sobre el antebrazo de Alastor, al ver la expresión de este, supo en qué estaba pensando—, si le matas, solo empeorara la situación, porque no tendrás a nadie para profesar tus sentimientos.
—¿Y si consumó su alma? —inquirio después de un momento—, se quedará para siempre conmigo.
La chica se llevó una mano al pecho al recordar a Mimzy y el trágico final que hubo entre sus amigos; una mala decisión que acabó con uno de ellos. Había escuchado mucho de Angel Dust, como cualquier otro en el infierno, pero por lo que Alastor le contaba, era obvio que ese chico sentía algo por él; el sentimiento era bilateral. Consumirlo, solo arruinaría todo.
—¿Tienes miedo, Alastor? —preguntó tras un breve silencio.
Aquella pregunta flotó entre ambos. Alastor frunció un poco el ceño.
—Tonterías —dijo negando con la cabeza—, ¿a que habría de temer?
—A alguien llamado Angel Dust, ¿tal vez? —inquierio enarcando una ceja—, si lo devoras, será un acto muy cobarde Alastor.
El aludido ahora si se molesto.
—¿Es signo de cobardía no querer sentir debilidad?
—Si, si lastimas a la persona que amas.
Rosie retiró la mano de Alastor antes de ponerse de pie. Camino hasta el borde del balcón en donde estaban y miró hacia afuera donde el caos de la ciudad no parecía tener fin.
—Las decisiones más difíciles son las que más duelen, viniste a mi por un consejo, este es mi consejo —dijo girando, encaro a Alastor que también se había puesto de pie y le miraba expectante—, intentalo. Ama a Angel Dust.
—Rosie, creí que eras la más sensata de los dos —comentó Alastor caminando hacia ella.
—Lo soy y es por ello que te puedo dar un punto de vista realista —rió al decirlo—, si al final las cosas no funcionan, al menos puedes decir que lo intentaste.
—Estas cosas son signo de-
—... debilidad, según tú —dijo recalcando lo último. Alastor se detuvo frente a ella—. Considero que ya es tiempo de que dejes a alguien entrar, además, con Angel Dust tendrás diversión sin fin, ¿no habías dicho que era una caja de sorpresas?
Alastor rió al ver como su amiga usaba sus palabras en su contra.
—Touche.
Antes de poder decir algo más, ambos demonios vieron llegar a la sombra de Alastor, sin la característica sonrisa de esta. Aquella sombra se acercó a Alastor y susurro en su oído. Inmediatamente sus ojos se volvieron rojos y la interferencia comenzó a crecer a su alrededor, de modo que Rosie retrocedió unos pasos al ver la forma en que la realidad era alterada.
—¿¡Dubstep hizo qué?!
Rosie le vió desaparecer, dejándola sola en aquella terraza. Miró a los lejos, donde el hotel Hazbin se elevaba y supo que muchos problemas vendrían. Rara vez había visto a Alastor tan molesto como en ese momento.
—Será mejor no involucrarse —musitó volviendo al interior de su emporium.
Me encanta la elegancia de ese personaje, ni siquiera a tenido mucha participación en el piloto pero aún así me gusto mucho. Por otro lado, yo veo la amistad de esos dos como la de dos comadres jajaja.
Yo les advertí del posible desmadre uwu pero todo a su tiempo, miró que muchos aman a Molly tanto como yo ;n; así que entienden mi dolor cuando digo que no quise hacerle daño pero pues para la trama era necesaria :c
Nos leemos luego.
