-Araya muéstranos si eres la encarnación de Tren Tren Vilu o ella muere.

El menor del clan estaba de rodillas y amarrado con cadenas de agua, más este notaba que su primo materno no tenía realmente la determinación para matar a alguien, los otros dos quienes lo retenían estaban haciendo mucho esfuerzo para igualar su nivel de pelea, si esperaba lo suficiente podría invocar una roca desde el suelo que clavaría al techo al alumno de séptimo que tenía tomada a Emily.

-Se que no tendrás el valor nieto mio para matar a la chica, pero para eso está tu querido abuelo.-empezó a decir el captor de la muchacha con una voz gutural.

Sebastián sintió de inmediato otra presencia, poderosa, indomable y terrorífica, era su abuelo.

-Es hora de que conozcas la desesperación...mi nieto bastardo.

-SEBA POR FAVOR SÁLVAME.-dijo la castaña con terror en su mirada antes de callar abruptamente.

De su pecho izquierdo salían chispas, su primo materno le había perforado el corazón con su mano izquierda transformada en electricidad, Emily ahora tenía la mirada perdida mientras la sangré brotaba con fuerza de la herida y caía al suelo inmóvil, la magia elemental permitía sentir a los seres que le rodeaban y también a quienes se iban, la sensación de cuando una vida se extingue sacudió todo el cuerpo de Sebastián.

-EMYY!-gritó Aioria Papadopulus mientras despertaba en la enfermería de Hogwarts.

Harry y el resto del grupo que eran magos y que estuvo en las visiones del pasado les dieron un pequeño resumen de lo ocurrido a los profesores presentes fuera de la sala de menesteres, por su parte David hizo un informe preliminar de 100 páginas ...

Harry y el resto del grupo que eran magos y que estuvo en las visiones del pasado les dieron un pequeño resumen de lo ocurrido a los profesores presentes fuera de la sala de menesteres, por su parte David hizo un informe preliminar de 100 páginas con todo lo que había visto, incluyendo aspectos culturales desconocidos para historiadores mágicos y muggles. Ahora Harry junto a sus amigos estaban frente al tren escarlata que los llevaría al colegio, aunque tuvieron que pasar una muchedumbre de muggles quienes querían tomarle fotografías a los magos que iban al colegio, otros portaban carteles que decían : Se irán al infierno o Hogswartz escuela de satanás, otro grupo intentaba pasar por las vayas papales que fueron puestas por los agentes del MI7 pues muchas personas querían asistir a la escuela de magos, incluso se compraron túnicas falsificadas en un intento de pasar desapercibidos.

-Eso fue casi peor que cuando fuimos al callejón diagon.-comentó exasperada Tracey quien se acostó en uno de los sillones del vagón.

Dos cosas habían hecho que la visita al mercado mágico no fuese como en años anteriores, la primera era que luego de haber hecho el ritual para despertar a su vida pasada, ahora Merlín se podía manifestar libremente en la mente de su nueva encarnación, lo que desesperaba un poco al Slytherin, pues el viejo mago estaba fascinado por las tecnologías modernas y preguntaba cada cinco minutos sobre algo que le llamaba la atención.

Por el amor de Merlín...es como tener a David metido en la cabeza todo el día...pero más irritante...si eso fuese posible.

-No soy irritante joven Potter, soy curioso una habilidad muy útil y...¿por qué hay tantos muggles fuera del caldero chorreante?.

Tal como dijo el mago, habían cientos de muggles haciendo fila fuera de la entrada al bar mágico, Aurores y un agente del MI7 vistiendo una unidad Lancelot con el número 3 en uno de sus hombros vigilaban el ingreso de personas.

-¿Que sucede aquí?.-preguntó Severus Snape al policía mágico que por su insignia denotaba ser el líder.

-Lamento la fila profesor, pero desde que los muggles supieron de la ubicación del callejón diagon están desesperados por comprar cualquier cosa mágica, algunos están desde hace una semana acampando fuera del bar, hemos tenido algunas peleas por gente que no alcanzaba a comprar u otros que eran estafados por charlatanes que decían vender cosas mágicas, a sido un caos, pero estamos dando prioridad a los magos para que hagan sus compras previas al retorno a clases.

-MIREN ES HARRY POTTER!.-gritó una muggle quien logró divisar al Slytherin desde su puesto en la fila.

Múltiples destellos de cámaras fotográficas dejaron momentáneamente ciego al grupo, todos querían una imagen, autógrafo o simplemente tocar a uno de los salvadores de Reino Unido, los aurores hicieron ingresar rápidamente al grupo al interior del local, pero ni este ni la entrada del callejón diagon estaba más expedita, muchos muggles tomaban fotografías a los carteles que promocionaban equipo de limpieza de escobas como si fuese el último auto deportivo que salió al mercado, varios magos supieron sacar provecho de la situación y cobraban un galeón por tomarse una fotografía con muggles, junto con hacerles levitar por cinco minutos, el mercado mágico se había convertido en disneyland de un momento a otro. Con esfuerzo lograron ir a Gringotts, donde los esperaba otra fila inmensa, pues muchos empresarios e inversionistas muggles querían abrir cuentas en el banco para empezar a invertir en activos mágicos.

-Esto debe ser una broma.-dijo exasperada Tracey por los irrisorios tiempos de espera.-llevábamos una maldita hora esperando para simplemente sacar unos cuantos galeones, ¿cuanto más se van a demorar?.

-Pues parece que mucho más, por lo que veo los empresarios muggles intentan ingenuamente regatear con unos duendes, les tomará más tiempo ver como funcionan las mentes de esos seres.-comentó Harry ya resignado por la situación.

-Fueron casi dos horas de espera para poder sacar nuestro dinero, estuve apunto de simplemente ir y tomar por mi propia cuenta uno de esos malditos carros para buscar mi dinero.-comentó el buscador de Slytherin.

Los hermanos Papadopulus miraban extrañados el tren, como si esperaran una emboscada.

-Aioros, Aioria, pueden sentarse con nosotros.-señaló Daphne educadamente mientras le señalaba unos asientos vacíos.

-No te preocupes Daphne, entiendo que quieran ir con sus demás amigos de Slytherin, nosotros iremos al vagón de al lado que todavía esta vacío, cualquier cosa nos avisan, vamos Aioria.

-Ellos son extraños.-sentenció Tracey antes de ser empujada por Pansy y el resto de los chicos de Slytherin que también querían acomodarse en el vagón.

-Es demasiado simple.-comentó Luis mientras se sentaba en un asiento vacío y ponía un encantamiento silenciador.

-Efectivamente, casi podría decir que es placentero.-respondió Sebastián incrédulo por lo cómodo que era el vagón.

-Sin mapas, ni selva y sin esos malditos mosquitos de medio metro.

-Le escuché a un niño de primer año que una señora pasa con un carrito vendiendo dulces.

-Este tren es un hotel, lo único que falta es que hayan cervezas en algún compartimiento de los asientos.-dijo el mayor de los sudamericanos mientras revisaba si efectivamente había algo como eso.

El menor en cambio sacó un libro que compró en el callejón diagon, se titulaba Hogwarts, una historia, le parecía prudente saber un poco más sobre la escuela en donde estarían todo ese año, por su parte su primo sacó una revista de quidditch, el tren ya llevaba unos minutos de que había partido, atrás quedaron las familias que se despedían de sus seres queridos, en el caso de ellos lo más cercano que tenían era su "tío abuelo Moody" quien les dijo simplemente:

-No se metan en problemas y ALERTA PERMANENTE!.

Los pensamientos de los primos fue roto cuando escucharon a una chica intentando detener a dos chicos que parecían apunto de pelear, Aioros notó eso y asomó la cabeza.

-¿Que sucede?.

-Disculpa por molestarte, solamente estábamos buscando un vagón en el cual instalarnos.-comentó una chica castaña de pelo alborotado.

-¿Y por qué el rubio y el colorín tiene cara de querer matarse?.-dijo señalando a un chico de túnica verde esmeralda y otro de túnica roja.

-Bueno...

-Es mejor que entre señorita si ellos quieren pelear no es excusa para que usted se quede parada, le puedo ofrecer mi asiento.-dijo Aioria mientras se paraba y le señalaba su puesto.

-Hey chicos dejen su pelea para después o su amiga se quedara sola.-dijo Aioros al par de alumnos de cuarto año.

Ambos resoplaron e ingresaron al vagón pero intentando estar lo más separado el uno del otro, mientras que la castaña fungió como muro entre ambos.

-Les agradezco por su amabilidad, estuvimos buscando por un largo rato pero estaban todos los demás ocupados.-comentó la chica.

-No hay problema, mi nombre es Aioros Papadopulus y él es mi adorado hermanito menor Aioria, somos de Grecia y venimos de intercambio por este año.

-Ya nos conocimos brevemente en la boda de Sirius Black.-comentó Draco Malfoy.-estuvimos sentados juntos en la Iglesia.

-Es verdad, tú eres el chico que se desmayo.

-Ronald tienes que ser un poco más sutil.-corrigió en voz baja Hermione sin romper su compostura.

El pelirrojo pareció que iba a responder pero luego se quedó discutiendo consigo mismo para luego pedir disculpas a Aioria por ser poco sutil, solo el último sentía algo extraño en Ron, una segunda presencia, lo mismo le había pasado estando cerca de alguno de los otros chicos que hicieron el ritual para hablar con sus vidas pasadas, probablemente tuvo una discusión con esta por sus modales.

-¿Y sus amigos no les reservaron un puesto?.-preguntó Aioros.

-Bueno...

-Lo que ocurre es que mi tía fue la mano derecha de Voldemort y mi padre su mano izquierda.

-Con que parientes descarriados...¿y cual es tu historia colorado?.

-¿Colorado?, bueno en mi segundo año fue poseído por un artefacto oscuro creado por Vol..Vol...Voldemort.-dijo casi escupiendo el nombre.-me hizo hacer cosas horribles y varias personas resultaron heridas...de forma permanente.-dijo apenado.

Un silencio incomodo llenó el vagón

David caminaba por los pasillos del tren cerciorándose que todo funcionara de manera perfecta, horas antes se había reunido con la profesora Sprout y el profesor Flitwick,quienes lo esperaban en la estación 9 3/4, eran las ocho de la mañana y aún no habían llegado otros estudiantes, exceptuando los prefectos de quinto, sexto y séptimo año, quienes felicitaron al tejón por su nombramiento, bueno, todos menos los de Slytherin quienes solo se limitaron a inclinar levemente la cabeza, para el muchacho eso era un elogio muy grande, solo faltaba la persona que sería la otra premio anual, como dictaba la tradición serían un chico y una chica de séptimo año, en la carta que le enviaron meses antes no le habían mencionado quien era, una persona había cruzado la barrera acompañada de dos personas, una bruja que parecía trabajar en el ministerio de magia por el uniforme que utilizaba, el otro parecía ser un muggle quien andaba muy a la moda, quizás fuese estilista y por la expresión en su rostro era la primera vez que entraba a la sección mágica de la estación de King Cross, el hombre iba tomado de la mano de una muchacha de pelo rojo, que caminaba de forma segura y con una sonrisa encantadora, vestía túnicas de Ravenclaw pero que fueron ajustadas a la fisonomía de su cuerpo para resaltar su figura tanto para David como para los demás estudiantes les resultó desconocida dicha muchacha, el castaño pensó que quizás se podía tratar de una alumna de intercambio al igual que Aioros y Aioria.

-Lamento la demora, pero mi papá estaba un poco asustado de chocar con el muro, es la primera vez que puede acompañarme a la estación y además quiso sacarse muchas fotografías conmigo.

-Esa voz...no puede ser...no puede ser...

-¿David ella no es la Ravenclaw que te hechizó luego de besarte?.-preguntó Arturo desde el interior de su descendiente.

-¿Rose?.-preguntó el premio anual a la chica que tenia al frente.

-Si, David te quería.-la pelirroja hizo una pausa para recibir el apoyo de su padre que le puso su mano en uno de sus hombros.-pedir perdón por todo lo que te hice, tenías razón yo te culpe de cosas que no eran tu responsabilidad, entiendo si no quieres confiar en mi, pero te quería decir que seguí tus concejos, hablé con mi madre y busque a mi padre, aún nuestra familia no esta recuperada, pero dimos el primer paso, todo gracias a ti, me comprometo a dar mi mayor esfuerzo como tu compañera premio anual.

-Suena sincera...además de que está muy bonita...yo le perdonaría lo que te hizo.-comentó Arturo sonriendo picaramente.

-Rose...me alegra que volvieras a reunirte con tu familia, conozco esa sensación, me alegro de todo corazón por ti, en verdad no he estado molesto contigo, pensé que tu seguías molesta conmigo...por lo que paso, pero se que haremos un buen trabajo excelente como premios anuales.-dijo dándole la mano, la cual fue recibida con afecto por la chica ante la sonrisa de sus padres.

-Señorita Killigan, me alegra que llegara, ahora tengo que darle las instrucciones.-dijo el jefe de casa de Ravenclaw.

Los padres de la pelirroja se fueron luego de despedirse afectuosamente de su hija, los profesores procedieron a indicarles sus deberes y derechos como prefectos y premios anuales respectivamente, una vez que concluyeron con la charla una de las frases de la profesora Sprout dedicadas a Rose y a él le quedó dando vueltas al castaño.

-Luego de los profesores ustedes son la máxima autoridad en el colegio, tienen que imponerse y no dejar que les falten el respeto.

Esas palabras hicieron que ahora que David recorría los pasillos del tren tuviera una risa malvada a flor de piel, algo que hacía pensar a Arturo en lo mucho que se parecía su descendiente a Merlín cuando se les daba un poco de poder.

-QUE SALGAS DE AQUÍ MALDITO HIJO DE MORTIFAGO.-gritó un alumno de Gryffindor quien pateo fuera de su vagón a un niño de primer año.

-¿QUE PASA AQUÍ?.-dijo de forma tajante David.

-NO TE metas..-la furia dio paso al miedo cuando el estudiante no vio solo a uno de los dos estudiantes más poderosos del colegio frente a él, sino que ahora también era premio anual.-se..señor, solamente estaba defendiéndome de este hijo de mortifago, intentó meterse a la fuerza a nuestro vagón y molestarnos.

Varios amigos de Ravenclaw y Hufflepuff del león apoyaron dicha afirmación, el tejón tomó al niño que parecía ocupar túnicas de segunda o tercera mano, tenía síntomas en su cuerpo de no ser la primera vez que recibía una paliza, lo levantó y notó que estaba temblando, con quien se había enfrentado eran chicos varios años mayores que él, por lo menos de quinto año, no tenía sentido que el niño fuese prepotente.

-Yo me haré cargo de él, a su vagón AHORA.-dijo lo último de forma tajante.

Los adolescentes sonrieron satisfechos pensando en que castigarían al niño, por su parte David lo escoltó tomándolo del hombro hasta un vagón desde donde se desprendían olores muy agradables, ahí era donde la señora del carrito preparaba tanto la comida que vendía como la que maestros como el profesor Slughorn solicitaban en sus cenas privadas durante el viaje.

-Disculpe por la interrupción, quisiera comprar dos chocolates calientes junto con un poco de tocino, huevos y pan por favor.-dijo David mientras sacaba el dinero correspondiente y lo colocaba sobre la barra.

-De inmediato delegado, por favor tome asiento.

-¿Me van a expulsar señor?.-preguntó tímidamente el niño.

-Primero tómate tu chocolate caliente y desayuna, ¿te gusta el jugo de naranja?.

-Si..si señor.

-Por favor también un poco de jugo de naranja.

El niño parecía tímido al principio, pero luego del primer bocado no pudo parar, parecía como si no hubiese probado algo tan delicioso en mucho tiempo, luego de unos minutos este sonrió de lo satisfecho que estaba, pero luego volvió a la faceta sería.

-Bien, ahora cuéntame que paso.

-SEÑOR ELLOS MIENTEN, YO SOLO ESTABA...

-No es necesario gritar..¿joven?.

-Yaxley señor, Perseus Yaxley.

-Bien, cuéntame nuevamente que ocurrió pero con más calma.

-Bueno, yo soy del orfanato James y Lily Potter, nos trajeron acá, los demás niños se fueron por su cuenta, yo intente buscar un vagón donde quedarme, encontré uno, luego los niños grandes llegaron y me preguntaron quien era, yo les dije mi nombre y empezaron a insultarme, decirme que mi familia había apoyado a quien no debe ser nombrado, yo no sabía mucho de eso señor, mis papás se fueron de casa cuando yo tenía 9, solo escuchaba lo que decían y si no les decía que los apoyaba me lanzaban maldiciones, tengo miedo señor, por favor no me expulse, no quiero volver al orfanato.

-Tranquilo, no te expulsaré, puedes estar tranquilo, por decirme la verdad te has ganado elegir el tipo de dulce que quieres, yo te lo compraré, pero antes de que se me olvide, 20 puntos menos a Gryffindor, Ravenclaw y Hufflepuff por agredir a un compañero de primer año.

-¿En verdad señor?.-preguntó ilusionado el infante.

-Si, no es necesario que me llames señor, puedes llamarme por mi nombre, soy David Anderson.

-¿Usted lucho junto con el señor Harry Potter en la batalla de Hogwarts?.

-Así es, siendo honestos yo hice la mayor parte del plan, pero Harry me protegió con su vida cuando yo quedé inconsciente, ahora somos buenos amigos.

-¿Uno puede ser Slytherin y ser buena persona?.

Si le hubieran hecho esa misma pregunta hace dos años hubiese contestado con un rotundo no, pero ahora no era la misma persona que hace dos años, tenía el ejemplo de su cuñada y madre Elizabeth, también de Andrómeda Tonks quien siempre estaba dispuesta a cuidar a Louis cuando lo necesitaban, por otro lado tenía al profesor Slughorn que en su particular forma no lo había discriminado, sino que lo había incluido, también estaban Harry y Daphne, con quienes compartí un lazo de más de una vida, por último estaba su ancestro Merlín y Salazar, cuando los magos adoptan, sus hijos y los descendientes de estos tienen tanta legitimidad en su legado como los hijos biológicos, por lo que con la muerte de Tom Riddle, ahora él y los demás miembros de la familia Anderson eran los únicos descendientes del legado de Salazar Slytherin.

-Pueden llegar a ser las personas más buenas que he llegado a conocer, si sales en Slytherin estarás en una excelente casa, me han dicho que las sirenas cantan canciones que hacen que uno se quede plácidamente dormido, además de tener habitaciones individuales, lo cual te digo que es mucho más cómodo cuando tienes compañeros de cuarto que roncan o apestan a pies.-dijo haciendo reír al niño.-ven te llevaré con mis amigos, podrás estar con nosotros hasta que lleguemos al colegio.

Si había un talón de Aquiles para David eran los niños, el haber podido conversar con Merlín le hizo cambiar un poco su perspectiva sobre los sangre pura, él descendía de uno, ya no se justificaría en su venganza para actuar como un idiota como lo hizo cuando siguió adelante con quitarle sus poderes a los alumnos de Slytherin, con este niño actuaría bien.

-Algo va mal con el orfanato de Harry, él había hecho una dotación generosa para que a ningún niño le faltara nada y la ropa que usaba Perseus era de pésima calidad, debo decirle lo más pronto posible lo que ocurre.

En las calles de Lima un joven canadiense caminaba escoltado por dos guardaespaldas, llevaban ya más de un mes de búsqueda, para Benedict el pedido que le había hecho su aliada inglesa había resultado más difícil de lo estimado en un principio, pero para él no había nada imposible, el trío se paró fuera de una discoteca de mala pinta, ingresaron sobornando generosamente al guardia y fueron directo hacia un hombre sentado en uno de los muchos sillones con sus pies sobre una pequeña mesa, a ambos lados de él se encontraban mujeres jóvenes que le daban besos en el cuerpo o le tocaban la entrepierna.

-UJUM.-Tosió Benedict para llamar la atención.

-Lárgate niño.-dijo molesto el Peruano.

-No lo creo, mi socia me envío a ofrecerte un negocio muy lucrativo tanto para ti como para nosotros.

-Pues dile a tu socia que se vaya a chupársela a alguien que no me interesa.

-Se de la derrota de la guardia de las sombras a manos de la guardia del sol hace casi veinte años, se cuales fueron las últimas palabras que tu hermana te dijo: Llegara un día en que la luna perderá su brillo, el océano y la tierra se enfrentaran a muerte, el sol se quedará asustado en el cielo, pues nuestra oscuridad lo hará temer, nosotros traeremos el eclipse perpetuo para honor de...

-Wakon.-concluyó el hombre sorprendido.

El hombre hecho de su lado a las muchachas con quien compartía hasta solo unos segundos antes, dejando espacio para que Benedict y sus guardias se sentaran.

-Gracias por su atención, iré al grano, ambos tenemos enemigos en común, en tu caso los actuales hijos del sol y de la luna, por mi parte mi colega puede llegar a tener cierta dificultad con un grupo de individuos.-dijo mientras sacaba un parte fotografías.-asumo que sabes que la gente no mágica a desarrollado armas muy poderosas, armaduras con las cuales luchar, mi organización puede facilitarte de la tecnología a ti y a tu grupo para poder luchar en igualdad de condiciones contra el ejercito del sol.

-¿Que quieres a cambio?.

-Acceso al polvo infernal en cantidades industriales, una de las organizaciones para las cuales trabajo tiene los recursos para explotarlo y distribuirlo, pero no podemos trabajarlo, por otro lado quiero que te infiltres en el colegio Hogwarts utilizando la identidad de algún alumno peruano cuando vayan para las olimpiadas mágicas y asesines a una muchacha en frente de Sebastián Araya, asumo que conoces ese nombre, todo esto mientras utilizas una armadura de oro solar.

El hombre sonrió, empezó a entender por donde iba y le estaba gustando.

-Buscas iniciar una segunda guerra del pacifico, un buena idea, Quispe y sus fuerzas estarán en una lucha sin sentido contra los Araya, lo que beneficia a mi gente, debes saber que de todas formas te cobraré por el trabajo.

-No esperaba menos de uno de los magos elementales más buscados de toda sudamerica, el dinero no será problema, ¿tenemos un trato?.

-Si, lo tienes, ¿quien es la chica a quien tengo que matar?.

-Ella se llama... Sofía Anderson.

Morgana caminaba por las calles nocturnas de Londres junto a Brittany Taylor, gracias al hecho de los magos empezaron a salir utilizando sus túnicas y capuchas ya no era tan extraño que dos mujeres cubrieran parcialmente su rostro, se dirigieron a...

Morgana caminaba por las calles nocturnas de Londres junto a Brittany Taylor, gracias al hecho de los magos empezaron a salir utilizando sus túnicas y capuchas ya no era tan extraño que dos mujeres cubrieran parcialmente su rostro, se dirigieron a una calle poco transitada, había basura y contenedores de esta por todo el lugar, caminando hacia el final pudieron apreciar una pequeña construcción hecha con todo tipo de materiales, latas, cartón y zinc, era una improvisada casa, la bruja se acercó un hombre contra el hambre mientras separaba las partes menos podridas de un trozo de comida que sacó de la basura, le extendió la mano y le acarició la mejilla mientras le extendía una sonrisa dulce, horas después el MI7 junto al cuerpo de aurores vendrían al lugar, pues se había liberado una cantidad monstruosa de magia en ese sitio, más no encontraron nada, la princesa de Camelot se había ido y ahora tenía a su tercer aliado junto a ella.

Hola a todos, aquí les traigo un nuevo capítulo y con este empezamos un nuevo arco, centrado en los primos Araya, estimo que durara unos cuatro o cinco capítulos, no olviden dejar sus comentarios, un abrazo grande a todos :D