Sebastián se dirigió a su primera clase del día, gracias a las indicaciones que le dio la delegada Rose no tuvo problemas en llegar a las mazmorras, el reconocible aroma a calderos y a diferentes ingredientes inundaban el aire de la estancia, habí...

Sebastián se dirigió a su primera clase del día, gracias a las indicaciones que le dio la delegada Rose no tuvo problemas en llegar a las mazmorras, el reconocible aroma a calderos y a diferentes ingredientes inundaban el aire de la estancia, había llegado veinte minutos antes del inicio de la clase, una costumbre que le había inculcado su madre, se sentó en una mesa de trabajo alejada del centro de la habitación mientras esperaba, observó el nuevo color de su túnica, estaba casi seguro de donde la había dejado guardada y que esta era totalmente negra, pero cuando la sacó en la mañana tenía bordado tanto los escudos del colegio como el de la casa Ravenclaw, alguien o algo lo había hecho, además de ahora tener bordes de color azul, contrastaba mucho con las túnicas de verde chillón que acostumbraba usar, pero al igual que en Castelobruxo se la ponía en la espalda a modo de capa, habían tres horas de diferencia entre Inglaterra y Brasil, ¿que estaría haciendo su madre en el colegio?, ¿habría Patricio tenido una buena noche de observación astronómica?, probablemente ambos estuvieran durmiendo, los pensamientos del muchacho fueron rotos cuando estudiantes de Slytherin ingresaron, lentamente fueron tomando asiento.

Harry Potter venía acompañado por su novia Daphne Greengrass, otra chica de pelo castaño-rojizo y una tercera de pelo negro que parecía adular al chico solo por respirar, más atrás venían dos chicos que por su apariencia no parecían de 14 años, le pareció que tenían aspecto de gorilas, todos con túnicas verde esmeralda y conversando animadamente con el chico de la cicatriz.

Luego de este grupo siguieron los demás alumnos de Ravenclaw, el último en entrar fue un profesor obeso con un espeso bigote y un sombrero como el que usan los gringos cuando se gradúan, irradiaba la apariencia de una morza.

-Buenos días clase, espero que hayan tenido una excelentes vacaciones.-comentó muy alegre.-o tan alegres como pudieron haber sido luego de casi morimos todos el año pasado.-señaló ahora más deprimido.-pero bueno, para la clase de hoy tenemos una preparación bastante interesante, esta se llama poción de aliento de fuego, por su nombre es evidente su propósito, la preparación está en la página 34 de su libro de texto, buena suerte.

El Ravenclaw leyó rápidamente las instrucciones, fue a buscar los ingredientes y los dejó ordenadamente en su mesa, ahí empezó a trabajar en la elaboración de su poción. La asignatura era una de sus favoritas pero se le hacía difícil emplear los métodos europeos de producción, principalmente pues en algún punto era necesario la utilización de una varita, el por su puesto tenía una, madera de canelo y núcleo de corazón de Piuchén, pero no podía hacer hechizos como lo hacían los magos convencionales, la magia no salía de él, él solo era un canal para que la magia de la tierra pasara, por lo que su varita era un puente para manifestar dicho poder, para los magos elementales les resultaba incomodo emplear varitas al momento de luchar, por lo que su uso era poco frecuente, sumado a que muchos no las usaban por orgullo de no tener que usar algo de origen no indígena, pero para quienes la usaban les resultaba muy útil cuando tenían que hacer tareas de gran precisión, como por ejemplo elaborar pociones.

-Papadopulus Aioria.-dijo el profesor Slughorn mientras pasaba la lista.

-Presente profesor.-respondió calmadamente mientras seguía trabajando

-POR LAS BARBAS DE MERLÍN QUE SUSTO ME HAS DADO MUCHACHO.-exclamó jadeando el docente.

Los demás estudiantes se dieron vuelta para ver, especialmente los otros dos alumnos que estaban en la mesa trabajando con Sebastián.

-¿Que fue lo que hice?.-preguntó con cierto miedo el aludido.

-¿Desde cuando estás aquí?.-preguntó la chica de pelo negro que venía conversando con Harry.

-Estoy aquí desde unos minutos antes de que empezara la clase.

-Ni habíamos notado que estabas.-comentó el chico de pelo rubio que había conocido en el tren.

-Yo tampoco te había notado hijo, no fue tu culpa, solo me asuste porque apareciste de improviso.

Harry Potter miró al "chico griego" y frunció el ceño, al igual que su jefe de casa no se había percatado de la presencia de Aioros, había muchas cosas que el Slytherin desconocía de la magia elemental, una de ellas era la habilidad de ocultar su presencia, volverse uno con el ambiente, el sudamericano la empezó a aplicar rutinariamente para así evitar que la gente lo señalase con el dedo en su escuela, así podía pasar prácticamente desapercibido.

Luego de la interrupción el muchacho siguió trabajando, había completado todos los pasos y ahora solo faltaba esperar una media hora para que la poción terminara de fermentar, pero eso se podía acelerar, tomó su varita y empezó a hacerla girar en círculos mientras empezaba a hablar en mapudungun, su maestra de pociones era de una de las muchas tribus de la selva amazónica brasileña y esta tenía más de ciento treinta años de edad, habiendo enseñado desde los veintiuno, había visto de todo en ese tiempo, por lo cual sabía como enseñar magos elementales, el muchacho continuó con una rogativa a sus ancestros y a la tierra para que su poción estuviera lista.

-Profesor Slughorn terminé.-dijo levantando la mano.

-Eso es imposible joven Papadopulus a pasado poco tiempo.-señalo con aire bonachón.-pero veamos como va.

La sonrisa se apagó cuando haciendo uso de su varita observó la consistencia de la poción.

-Por las barbas de Merlín...es perfecta, ¿como la terminaste tan pronto?.-dijo extasiado.

-Es un secreto familiar señor.

-Fascinante...diez puntos para Ravenclaw.

-Muchas gracias señor, ¿me puedo retirar una vez que limpie los instrumentos?.

-No te preocupes muchacho, de eso se encargan los elfos domésticos, ve a disfrutar de tu descanso, oh por cierto antes de que se me olvide yo lidero un grupo llamado el club de las eminencias, organizamos reuniones donde puedes conocer a ex-alumnos míos muy prometedores, te enviaré una carta cuando nos juntemos.

-Gracias señor.

El sudamericano tomó sus cosas y se fue de la sala sin hacer otro comentario, por otra parte Tracey molestó a su amigo.

-Vaya Harringuis, parece que ya no eres el único alumno favorito de Slughorn.

-Nunca nadie te había ganado en preparar antes una poción.-comentó sorprendida Daphne.

El pelinegro solo resoplo evidentemente molesto y siguió trabajando en su poción.

En la tarde los alumnos de cuarto año de Ravenclaw tenían clase de cuidado de criaturas mágicas con Gryffindor, al igual que en la mañana Aioria había llegado antes, se encontraba al lado de una humilde cabaña que fungía como límite hasta donde po...

En la tarde los alumnos de cuarto año de Ravenclaw tenían clase de cuidado de criaturas mágicas con Gryffindor, al igual que en la mañana Aioria había llegado antes, se encontraba al lado de una humilde cabaña que fungía como límite hasta donde podían llegar los alumnos, más allá se encontraba el bosque prohibido, este último lo llamaba y le transmitía serenidad, podía sentir que su poder aumentaba a medida que se acercaba ahí, más su concentración fue rota cuando un hombre de gran altura y de una espesa barba salió de la cabaña que estaba próxima a él, los alumnos ya se habían reunidos entorno a él, por lo cual supuso que era el docente.

-Buenas tardes a todos, hoy vamos a conocer y trabajar con un amigo muy especial, se llama Escarbato, son criaturas muy tranquilas y afectuosas con sus dueños, pero también pueden ser muy revoltosos cuando ven cosas brillantes, durante esta clase les entregaré a cada uno de estos y deberán buscar la mayor cantidad de monedas de oro Leprechaun, la persona que lo consiga recibirá un gran premio.

Todos los estudiantes recibieron uno de los peludos seres, tenían aspecto de roedor pero con hocico de pato, muchos se pusieron a jugar con ellos, otros menos afortunados fueron mordidos por estos, Hermione procedió a sacar su libro El monstruoso libro de los monstruos y buscó el capítulo que hablaba sobre estas criaturas. A Neville le parecieron lindos y quizás una bonita mascota mientras que a Ron le parecieron un poco torpes, por su parte Sebastián tomó al suyo y le apretó el cuello ligeramente, el animal mágico pegó un pequeño grito pero fue lo suficientemente fuerte como para que Lavander Brown lo escuchara.

-Oye lo estás lastimando!.

El resto del grupo se volteó, una chica de tez morena llamada Parvati Patil apoyó a su amiga e increpó también al griego.

-¿No has pensado que tienen sentimientos?, ¿como te sentirías si te hicieran algo así?.

-Lo estaba educando.- respondió escuetamente al soltar al pequeño animal mientras este sacudía un poco su cabeza.

A diferencia de los otros Escarbatos que se escapaban de las manos de los jóvenes o intentaban quitarles los aros a las chicas el de Sebastián estaba tranquilo, casi como si esperara la orden para moverse.

-¿Que paso acá?.-preguntó el profesor al escuchar el bullicio.

Las chicas le explicaron con algunas exageraciones entre medio de lo que había ocurrido, ante lo cual el docente respondió.

-Hizo lo correcto aunque no me guste el método.

-¿Qué?.-exclamaron sorprendidas por la respuesta.

-Existen diferentes formas de domesticas a las criaturas mágicas, en lo personal me gusta que sea de forma paulatina y que se ganen la confianza de estos, pero hay otros magizoologos que son un poco más...toscos, se imponen ante el animal y así lo dominan, efectivamente Aioria no le hizo ningún daño, 1 punto para Ravenclaw por sus conocimientos extra en lo que a domesticación se refiere.-comentó sin ninguna alegría y mientras forzaba las palabras.

Superada la discrepancia Sebastián pateó el suelo, pudo ver en su mente como la onda viajaba y aparecían las monedas, luego le tocó la cabeza al Escarbato, inhalo y al exhalar se comunicó con el animal transfiriéndole la información, este saltó de la mano del mago y empezó a escarbar rápidamente.

-Los Escarbatos son usados por ejemplo en el banco Gringotts, pues son útiles para detectar tesoros ocultos, por lo que si están interesados en una carrera en esa institución les será de gran ayuda hacerse amigos de estas encantadoras criaturas.

Luego de diez minutos el Escarbato de Sebastián había salido apenas de la superficie, su abdomen estaba hinchado, prueba de que tuvo gran éxito en su misión, bastó una mirada del sudamericano para que se despojara de todas las monedas que tenia, en total tenia sesenta y dos.

-Tenemos un ganador, fidelidades joven Papadopulus su premio consistirá en conocer a una criatura única del bosque, aunque le advierto que puede resultar un poco intimidante, si quiere conocerla venga el fin de semana cuando quiera.

-Entendido profesor, vendré el sábado temprano, ¿será en el interior del bosque prohibido?.

-Así es, venga con ropa cómoda pues será una caminata un poco larga.

Aioria miro hacia el bosque, había ganado la oportunidad de acercarse y describir que secreto ocultaba.

Por otro lado el día de Luis había empezado interesante, se había quedado hasta tarde echando bromas con un par de hermanos pelirrojos, hasta el momento esos dos eran a su juicio los únicos alumnos en todo Hogwarts que tenían el espíritu necesario para encajar perfectamente en Castelobruxo, los gemelos le habían reservado un asiento en la mesa de Gryffindor, era agradable no tener que pelearse por un puesto medianamente decente donde comer.

Su primera clase se trataba de estudios muggles, a Luis le parecía gracioso por decirlo menos el hecho de que tuviese que haber una asignatura para saber como vivir sin magia, pero bueno, los ingleses eran así, la habitación para dicha clase se asemejaba mucho a las que tenía en su propio colegio, por instinto fue a tomar el puesto más cercano al maestro, al cabo de unos minutos la estancia estuvo llena de alumnos de séptimo año, el premio anual pasó vestido con ropa muggle mientras montaba una patineta y al mismo tiempo paso con sus ropas de Hufflepuff, no entendía como podía estar en dos partes al mismo tiempo.

-Buenas tardes, mi nombre es Daniel Anderson y seré su profesor de estudios muggles, por mi apariencia ya habrán podido inferir que estoy relacionado con David de alguna forma, pues eso se debe a que somos hermanos, espero que mi vinculo familiar no entorpezca la clase, quiero dejar claro que él no tendrá ninguna facilidad por la relación que tiene conmigo, habiendo aclarado el primer punto podemos entrar de lleno con nuestra clase, este año he preparado una actividad práctica a mitad del año escolar, haremos un paseo de estudios a Londres, en el cual a cada uno de ustedes se les dará un departamento junto con una cantidad de dinero, el objetivo será sobrevivir un fin de semana sin magia, emplearemos los meses previos a esta actividad en ir viendo aspectos prácticos de la cultura muggle, ahora les enseñaré diferentes tipos de medios de transporte, como pro ejemplo la patineta.-señalo sonriente.

Por otra parte su segunda clase fue defensa contra las artes oscuras, conversando con sus compañeros se enteró que quien dictaba la clase era un ex-mortifago, eso no hacia más que emocionar al sudamericano, entró a la sala sonriendo, con los botones superiores de su camisa sueltos al igual que su corbata y su pelo un poco revuelto, lo cual le daba un aspecto de chico malo, compartían la clase con los alumnos de Slytherin, Ravenclaw y Hufflepuff, a medida que iba caminando las chicas se volteaban a verlo, por lo cual les dedicaba una sonrisa seductora y un guiño, lo cual tuvo el efecto esperado pues las muchachas pegaron un pequeño chirrido emocionadas, llevaba casi tres años de relación con Martina San Martin, por lo cual desde ese tiempo no había sido coqueto con otras muchachas, todo era parte de la actuación para seguir de encubierto, aunque extrañaba a su polola , extrañaba a Tincho y a sus demás amigos del colegio, extrañaba también a su papá y a su mamá.

-"Probablemente estén luchando contra la hipotermia en la Antártica".

También recordó a quienes aunque biológicamente no eran sus parientes se había criado con ellos, estos eran los miembros de la familia del director de Castelobruxo, hace años este había recorrido el mundo buscando como mejorar su dominio de la magia elemental, sus viajes lo llevaron al segundo país con más terremotos del mundo...Japón, ahí conoció a una bruja japonesa con la cual se caso y se la trajo a Chile, con ella tenía varios hijos, el mayor se llamaba Jotaro, el era experto en encantamientos, además de ser un otaku al igual que Sebastián por lo que estos últimos se llevaban muy bien, pero a diferencia de su primo, Jotaro era más extrovertido y alegre, luego venía Sakura, ella era una maga elemental muy sobresaliente, aunque con una actitud muy de señora del siglo pasado, los dos hermanos habían heredado la apariencia de su madre, por otro lado estaban los mellizos, Jonatan y Joseph, los cuales tenían todos los rasgos de su padre, ambos a una temprana edad demostraron signos de poder hacer tanto magia elemental como magia normal, algo bastante inusual y difícil de hacer, tenían solo siete años pero ya fueron enviados por su madre al colegio Mahoutokoro, esperaba que su tía no hubiese recibido muchas cartas pues los mellizos eran muy hiperactivos, por último estaba Mariana la cual solo tenía unos tres años y era la bebé de la casa, tenía el rostro de su madre pero la tes de su padre, los dos mayores estaban de intercambio por un año en el colegio Mahoutokoro, pero vendrían con el resto del colegio sudamericano para las olimpiadas mágicas, solo faltaba un mes para eso.

Las puertas de la sala se abrieron de golpe, un hombre de pelo negro y grasiento caminó haciendo mucho ruido en cada paso, al desplazarse por la habitación daba la impresión que su túnica simulaba el vuelo de un murciélago , con su varita fue cerrando las cortinas por donde ingresaba la luz del sol,a Luis la nariz del sujeto le recordaba la de un tucan lo que le causó mucha gracia.

-Nadie agitará sus varitas o hará encantamientos tontos en esta clase, por lo tanto supongo que muchos de ustedes no apreciaran la ciencia y el arte de comprender lo que son las artes oscuras y como protegerse de ellas, los últimos tres años han tenido una formación irregular y deficiente, por lo cual es mi deber compensar el fracaso de otros, son alumnos de séptimo año de la mejor escuela de magia del mundo y no esperaré nada menos que la perfección, pues la oscuridad a la que se enfrentarán a futuro no les tendrá misericordia.

La puerta volvió a abrirse dando paso a los dos premios anuales.

-Disculpe nuestra demora profesor, estábamos deteniendo a unos alumnos que hacían una broma cerca de los invernaderos.

-No le he dicho que hable Killigan, 15 puntos menos para Ravenclaw y Hufflepuff por que llegaron tarde y 20 puntos menos a cada uno por ser eso un mal ejemplo para el resto del cuerpo estudiantil.-dijo con una sádica sonrisa en su rostro.

La pelirroja se enojó por la injusticia pero David le puso la mano en el hombro haciéndole un gesto de que no se lo tomara a pecho, cuando se disponían a sentarse el maestro de defensa contra las artes oscuras volvió a arremeter.

-Señor Anderson, nuestra nueva...celebridad, creo que haber sido adulado tanto por la prensa le debe hacer creer que puede llegar tarde a clases e interrumpir nuestro labor educativa, 15 puntos menos por esa falta de criterio suyo.

Severus buscaba provocar al adolescente, su molestia venia a que desde que él había hecho aparición en la vida de Harry, este último había perdido mucho de su protagonismo, cuando el ex-mortifago se había ido de Hogwarts las cuatro casas temían y respetaban a su muchacho, pero cuando volvió notó que eso se había perdido, por lo que toda la culpa la tenía David y pagaría por eso.

-Luego de la interrupción causada por Anderson empezaremos con nuestras clases.

El resto de la clase consistió en Snape insultando y haciendo preguntas capciosas a David, luego pidió que formaran parejas para practicar un duelo y así pudiera ver el nivel en que estaban, en vista de que había un número impar de alumnos Luis quedó sin acompañante por lo que el maestro se ofreció a que partieran con una demostración, ambos sacaron sus varitas he hicieron el saludo típico de los combate mágicos, para cuando terminó el combate Severus quedó flotando boca abajo mientras se quejaba contra su alumno.

-No se queje tanto profesor o le empezarán a decir quejicus...quejicus...quejicus.

Las palabras sonaron como un eco en la mente del ex-Slytherin, a su mente volvieron los recuerdos del acoso que sufrió, la sonrisa de Aioros y su actitud le recordaban a James Potter, cuando volvió a tocar el suelo notó que su rival ya le había dado la espalda, sin pensar racionalmente apuntó su varita y empleando magia no verbal le atacó con un septum sempra.

David vio todo en cámara lenta, como una onda surcaba el espacio, materializó su espada e intentó lanzarla en la trayectoria del hechizo, pero este era más veloz e impactó de lleno en el pecho del sudamericano quien voló hacia atrás unos dos metros antes de caer, varios estudiantes pegaron un grito, el premio anual junto con Cedric fueron a prestar socorro al compañero herido, tenía tres cortes profundos a la altura del pecho pero por suerte no habían tocado el corazón, sin que el castaño pudiese intentar cualquier cosa para contener la hemorragia las puertas fueron sacadas de golpe, Aioros Papadopulus llego con una mirada de querer asesinar a todo el mundo, sin decir palabra alguna empujó lejos a los dos Hufflepuff de su camino y sacó su varita, esta empezó a crecer, las ramas empezaron a formar hojas, con su otra mano las tocó haciendo que empezaran a arder lentamente, ahí comenzó a entonar un canto en un idioma que nadie conocía mientras sacudía su varita sobre el herido, sus ojos parecieron entrar en trance junto con el humo, luego de unos segundos el muchacho puso su mano libre sobre la herida y atravesó el pecho de su hermano, cerró su puño y pareció extraer algo de él, eran tres lineas negras que se desintegraron cuando el muchacho apretó su puño, donde antes había una herida ahora habían solo unas tenues cicatrices.

-Creo que vi a nuestros ancestros.-dijo con una risa nerviosa el mayor de los hermanos.

Ante lo cual el menor solo respondió abrazándolo y casi al borde de las lágrimas.

-Hey hermanito estoy bien, solo fue un pequeño accidente.

-¿Quien hizo esto?.-preguntó con un tono frío.

-Estoy sano, eso es lo que importa.-dijo en un tono suave y afable el mayor intentando calmar al menor.

-Tú fuiste.-dijo señalando Aioria al docente.

Snape seguía un poco desconcertado por lo que había hecho, casi mató a un alumno, estaba por exclamar un genuino arrepentimiento por lo que hizo cuando el piso empezó a temblar, los vidrios empezaron a sonar antes de trizarse, las mesas y el techo empezaron a desprenderse y a volar en todas direcciones mientras el Ravenclaw que el no conocía se acercaba amenazante hacia él. Severus había hecho y visto cosas terroríficas, pero nada de eso se comparaba con la enorme presión que generaba el muchacho que tenía en frente, se sentía como una hormiga en frente de un león, David intentó interponerse entre alumno y maestro pero el suelo lo devoró y se convirtió en diamante.

Los proyectiles fueron a atacar a Snape quien creó una barrera, más eran tantos que era evidente que no duraría mucho, los demás estudiantes hicieron lo mismo mientras el terror cubría sus rostros más ningún escombro fue hacia ellos.

-AIORIA DETENTE.-exigió su hermano ahí presente mientras lo abrazó por detrás.

Al sentir el calor de su familiar las cosas se calmaron, el temblor cesó y las mesas cayeron estrepitosamente junto con liberar a David de su prisión.

-Todo está bien, yo estoy bien, vamos a comer algo, los gemelos me han dicho que los elfos nos pueden preparar un festín.-dijo animado mientras lo abrazaba ahora del hombro y lo llevaba fuera de la sala de clases.

En ese momento otra persona llegó corriendo con varita en mano y una capa de invisibilidad puesta en la espalda, este era Harry Potter acompañado por Nimue y algunos miembros de los caballeros de Hogwarts, estos vieron al mayor de los hermanos Papadopulus guiando al menor que parecía apunto de sufrir una crisis de ansiedad, cuando el buscador de Slytherin entró en la habitación esta tenía la apariencia de que un huracán hubiese pasado por ahí, con su ex-jefe de casa tirado en el suelo y con un rostro de haber visto a un dementor.

Hola a todos, aquí les traigo un nuevo capítulo, algunas cosas que quería comentarles:

El nucleo de la varita de Sebastián está hecha con nervio de corazón de piuchen, el cual es una especie de dragón-vampiro mapuche, interactua poco con los humanos y se limita a cazar ovejas.

Por otro lado, los nombres de los hijos varones del director de Castelobruxo fueron inspirados en los nombres de los tres primeros protagonistas de la serie de anime jojo (si es una referencia de jojo xD)

1) ¿Que opinan de las primeras clases de los hermanos Papadopulus?

2) ¿Con que animal creen que se encuentre Sebastián en el bosque prohibido?

3) ¿Creen que la reacción de Snape fue la adecuada con Aioros?

4) ¿Que les parece la actitud de Snape contra David?

5) ¿Que creen que haga Harry al saber lo que casi le hacen a su maestro?

No olviden dejar sus comentarios, espero que estén muy bien y tengan una linda semana.

Antes de que se me olvide, comentaré sus comentarios:

Ranmoon Man:

Capitulo 131: Va a haber sierta tensión entre David y Rose, lo cual generara situaciones bien interesantes, por otro lado, imaginence lo que hará Harry cuando vaya a su orfanato, que los pillen confesados a los administradores pues el Slytherin no tendrá piedad.

Capítulo 132:

1) En Castelobruxo esperan que los jóvenes estén constantemente superándose, pero con un cierto enfoque militar-político, por lo cual es un lugar muy desagradable para estudiantes más sensibles o sin una madurez emocional lo suficientemente desarrollada (todos los colegios tienen sus pro y contras)

2) -Perseus será un personaje con mucho desarrollo y que será interesante a futuro, junto con su relación con David.

-Visualiza a Luis como un James Potter reencarnado

-El pasado y Emily son cruces que Sebastián carga y que deberá superar en un momento futuro.

3) Las advertencias de Sebastián con respecto a las reliquias de la muerte tendrán el mismo éxito que la sacerdotisa Casandra con respecto al destino de Troya

4) Recuerda que queda menos de un mes para que el resto de los colegios llegue, el motivo por el cual Sebastián llegó antes fue para que pudiera acostumbrar sus poderes en el nuevo país, será interesante ver cuando conozcan su nueva identidad.