-Bien Harry procederé a abrir tu flujo de magia, con eso podrás acceder a todo el potencial que tienes, recuerda que una vez que lo haga tu tienes que dibujar rápidamente la runa que te indique para que detengas ese flujo, de otra forma podrías morir.-señalo Nimue.

-Lo tengo, empieza.

El Slytherin estaba en medio de una runa la cual empezó a brillar cuando el hada alzó sus manos, al principio sintió un calor recorrer su cuerpo para luego dar la sensación de estar hirviendo por todos los poros de su ser.

-AHORA HARRY HAS LA RUNA.

El muchacho obedeció, usando solamente su dedo y escribiendo en el airé empezó a dibujar el circulo mágico, procuró tener el pulso firme, lineas verde esmeralda dieron forma al dibujo, luego lo tomó y con cuidado se lo colocó en el estomago, cerrando los ojos y moviendo sus manos en forma de espiral para luego juntar ambas palmas, la energía que fluía como un río salvaje ahora estaban tan tranquilas como un lago.

-Bien hecho, ahora podrás controlar cuanta energía quieres emplear en tus hechizos, practica durante las próximas semanas usando tu magia usual, luego empezaré con técnicas de combate de las hadas, pero lo has hecho bien.

Harry se sentía ahora poderoso, más poderoso de lo que se sintió en toda su vida mientras que Merlín observaba todo desde el interior del chico.

Sebastián entró a la sala de defensa contra las artes oscuras pateando la puerta y rompiéndola en el acto, mientras lucía sus pectorales al aire, en el fondo de la sala había un trono donde estaba sentado un sonriente Snape con el cuerpo ensangrentado de Luis en el piso.

-AORIA!.-dijo con un tono de serpiente el profesor mientras se paraba y hacia ondear su larga capa negra.

-SNAPE!.-respondió desafiante el Ravenclaw mientras caminaba hacia su rival

-¿Oh en vez de huir vienes hacia mi?.-preguntó en tono burlón.-¿aún cuando tu hermano ya experimentó el poder de mi sectum sempra?.

-No puedo molerte a golpes si no me acercó a ti.

-Oh Oh entonces acércate todo lo que quieras...MUERE AIORIA.!.-gritó con un chillido al terminar de pronunciar su hechizo sectum sempra.

-METEORO DE PEGASO!.-gritó Sebastián mientras su puño emitía luces que rompían el encantamiento y empezaban a impactar al docente.

-ORA ORA ORA ORA...ORA-gritó con fuerza el Ravenclaw mientras daba el último golpe y hacia que el cuerpo de Snape chocara contra la pared rompiéndose esta y haciendo que cayera varios pisos hacia una muerte segura.

Todos en la sala le aplaudieron y Sofía se acercó a él diciéndole que era maravilloso, más por muy maravilloso que todo eso fuera no era más que su imaginación actuando, la cual fue rota en un momento.

-Quiero expresar mis disculpas por el comportamiento inapropiado que tuve ayer, espero que su hermano se encuentre a la brevedad en óptimas condiciones.-exclamó el profesor de defensa contra las artes oscuras de la forma más respetuosa posible.

Aunque quisiera hacer lo que hizo en su imaginación, su abuelo le enseñó a Sebastián que un cristiano tenia que perdonar setenta veces siete, no podría verlo a la cara si no cumplía con eso.

-Esta disculpado profesor, ya no tengo rencores contra usted.

-Bien, ahora haré un anuncio a la clase, por solicitud del ministerio de magia a partir de hoy nos acompañara la profesora Elizabeth Anderson, ella es medi-maga, además de tener una gran experiencia tanto en la teoría como en la práctica contra las artes oscuras, ella derrotó en un duelo a la mortifaga Bellatrix Lestrange.-dijo el maestro resignado.

Snape le dio una mirada a Elizabeth para que se presentara, mientras lo hacía recordaba que tuvo que aceptar a su ahora nueva colega, fue el precio que exigió el MI7 para no iniciar acciones contra él, buscaban tenerlo vigilado de primera mano, si no aceptaba enviarían a David a arrestarlo, tenían suficiente información para condenarlo de por vida.

Luego del incidente en la clase de Severus las cosas empezaron a estar tranquilas, al menos lo suficiente para un colegio de magos, más ahora todos los temas de conversación giraban en torno a las olimpiadas mágicas, los profesores de diferentes asignaturas empezaron a seleccionar a estudiantes destacados para que fueran capitanes en las diferentes competencias que se iban a realizar, la profesora Hooch nombró a Cedric como capitán de la selección de quidditch del colegio Hogwarts, junto con ella empezaron a elaborar una lista preliminar de jugadores:

Cazadores:

-Ginny Weasley (Gryffindor)

-Cho Chang (Ravenclaw)

-Sofía Anderson (Hufflepuff)

Golpeadores:

-Crabe y Goyle (Slytherin)

-George Weasley (Gryffindor)

-Fred Weasley (Gryffindor)

Buscadores:

-Cedric Digory (Hufflepuff)

-Harry Potter (Slytherin)

-Draco Malfoy (Slytherin)

Guardianes:

-Cormac McLaggen (Gryffindor)

Por su parte el equipo de pociones estaría liderado por Harry, esto a petición explicita de Slughorn, runas antiguas sería capitaneado por David y así sucesivamente fueron seleccionados estudiantes para cada competición, incluida estudios muggles en el cual tendrían que preparar un musical.

La clase de transformaciones le trajo mucha nostalgia al menor de los hermanos Papadopulus, la personalidad de la profesora Mcgonnagal le recordaba mucho a su abuelo, un balance entre ser severo pero justo, ella estaba impresionada por sus habilidades en transformaciones, lamentablemente no le podía decir que empleaba magia elemental para realizar su cometido, otra cosa muy distinta era encantamientos donde tenía que ingeniárselas para hacerle creer a Flitwick de que podía hacer hechizos con su varita, por su parte estudios muggles fue la clase más bizarra (por no decir ridícula) que había tenido, pues le enseñaban a sus compañeros como usar electrodomésticos como lavadoras, secadores de pelo o un televisor, en Sudamerica estaba establecido por ley que todo mago a partir de los cinco años de edad debía asistir a una escuela muggle, sin sus cursos aprobados no era aceptado en Castelobruxo, al menos podía intuir que pasaría con distinción máxima esta clase, ahí conoció al padre de Sofía, el señor Anderson, le recordaba vagamente al padre de Emily, pues ambos eran castaños, esperaba que tuviera mejor carácter que el padre de su amiga.

El día sábado había llegado y con esto su viaje al bosque prohibido, Aioros se ofreció a acompañarlo, lamentablemente luego del incidente de Emily, su primo no aceptaba un no como respuesta en lo que a su seguridad se refiriera.

-Los gemelos Weasley me dijeron que fuéramos a jugar un partido de práctica en el campo de quidditch.

-Procura no lucirte mucho, es poco probable de que alguien viera las clasificadoras sudamericanas para el mundial, pero nunca se es demasiado precavido.

-Suenas como el viejo.

-A-BUE-LO.-respondió Sebastián dándole un tono pomposo a cada silaba que decía mientras una sonrisa se formaba en su rostro.

Al padre de sus progenitores no le gustaba que su nieto mayor le dijera viejo, siempre se la pasaba regañándolo por sus modales, cosa distinta ocurría con el menor, pues Sebastián cumplía perfectamente la etiqueta que se le pedía.

Al poco andar llegaron a la cabaña del guarda bosques, este les ofreció un poco de té junto con un pastel que él mismo había horneado, por suerte para Luis este notó que el pastel tenía la consistencia de un ladrillo, por lo cual disimuladamente lo dejó en el plato de donde lo había sacado, por su parte a su primo le encantó lo crujiente de la repostería, probablemente ni se dio cuenta de que tuvo que usar magia elemental para poder romper esa comida.

-Espero que no le moleste profesor que nos acompañe mi hermano mayor.

-En lo absoluto Aioria y por favor dime Hagrid.-respondió alegre el semi-gigante sin ningún rastro de molestia por como el menor de los Papadopulus había tratado a su Escarbato.

Salieron de la cabaña guiados por el alto hombre, una vez dentro notaron que de los árboles eran tan densos que a medida que más se internaban en la profundidad de este menos luz lograba entrar, el docente llevaba una lampara en una mano y una bal...

Salieron de la cabaña guiados por el alto hombre, una vez dentro notaron que de los árboles eran tan densos que a medida que más se internaban en la profundidad de este menos luz lograba entrar, el docente llevaba una lampara en una mano y una ballesta cargada en la otra, además de ir acompañados por Fang, el perro del guarda bosques.

Los sentidos de Sebastián estaban extasiados, este lugar era en palabras de su madre una singularidad en la naturaleza, un punto donde la magia de la naturaleza fluía totalmente libre, podía sentir a las hormigas en el piso, a las moscas siendo devoradas por las arañas, junto a los centauros y unicornios corriendo libres algunos kilómetros más al norte de donde ellos se encontraban, pero había algo...o alguien en lo más profundo del bosque que lo llamaba, por un momento Hagrid, Fang y Luis desaparecieron de su vista, una mujer atravesó su pecho mientras caminaba, era similar a un pensadero, la joven no debía de tener más de unos trece años, lucía una elegante túnica de color rojo con distintivos que mostraban que pertenecía a Gryffindor, se notaba que estaba un poco nerviosa pero también emocionada de explorar el bosque, el mago elemental pudo sentir la presencia de...otro mago elemental, este era mayor, de unos 20 años, saltaba de un árbol a otro con una velocidad impresionante, la muchacha de pelo negro se giró sobre si misma mientras sacaba una varita.

-Bien Morgana no hay nada que temer, has venido muchas veces a este maldito bosque, aunque nunca tan lejos...tu visión te señalo que debías venir aquí a encontrarte con un príncipe...maldita sea la ocasión en que quise saber quien sería el maldito amor de mi vida.-dijo para si misma mientras se notaba un poco asustada mientras trataba de identificar que era lo que se acercaba a ella.

La tierra intento devorar a la bruja, más esta materializó una barrera en forma de esfera purpura entorno a ella, luego las ramas de los árboles se enroscaron entorno a la protección mágica e intentaron romperla, más con determinación la chica la mantuvo firme.

-NO TIENES ESCAPATORIA HADA!.-rugió molesto un muchacho castaño vestido con pieles de diferentes animales.

-YO NO SOY UN HADA, ¿ACASO ME VEZ ALAS IDIOTA?.

-NO ME ENGAÑARAS, USAS LA MISMA MAGIA QUE QUIEN MATÓ A TODO MI PUEBLO Y ES MOMENTO DE QUE PAGUEN.

-Un momento...magia de la naturaleza...ERES UN DRUIDA!, MI PADRE ERA AMIGO DE TU GENTE, SOY HIJA DE UTHER PENDRAGÓN.

-¿Uther?.

-Mi padre protegió su bosque por años en memoria de tu pueblo yo aprendí magia de hadas de una aliada de él, no soy sirviente de Nyx, mi padre lo venció.

El druida hizo que las ramas retrocedieran y la tierra se calmara, escucharé lo que tengas que decir, mi nombre es Balder hijo Bricius.

-AIORIA REACCIONA!.-dijo su hermano mayor mientras lo sacudía.

-¿Estás bien muchacho?.-preguntó angustiado Hagrid.

-Si profesor, solamente me perdí en mis pensamientos un momento, todo está bien.-dijo en tono amable para calmar los ánimos.

-Si estás cansado podemos volver, no todos los estudiantes están acostumbrados a caminar tanto por el bosque.

Los hermanos se miraron y se dedicaron una sonrisa pícara.

-No se preocupe señor, estamos acostumbrado a caminar

Su travesía los llevó a una cueva, ahí Hagrid sacó una flauta y varios trozos de carne los cuales hizo crecer con su nueva varita.

-Escuchen, por nada del mundo corran, eso es vital, no lo juzguen por su apariencia pues es una criatura muy hermosa.

Lanzó la carne al interior de la cueva y segundos después se escucharon fuertes ruidos, se oía las fuertes mascadas de una criatura, no...eran dos...eran tres.

-Quédense detrás de mi chicos.

Un enorme perro de tres cabezas salió corriendo de la cueva, el guarda bosques empezó a tocar su flauta y justo antes de que la bestia les diera un mordisco se quedó parada mirando curioso a Hagrid, luego de unos instantes sus ojos empezaron a cer...

Un enorme perro de tres cabezas salió corriendo de la cueva, el guarda bosques empezó a tocar su flauta y justo antes de que la bestia les diera un mordisco se quedó parada mirando curioso a Hagrid, luego de unos instantes sus ojos empezaron a cerrarse y segundos después dormía plácidamente.

-UF funcionó mejor que la última vez, he de admitir que mejoré como flautista, les presento a Flufy, es un perro de tres cabezas que yo mismo crié como guardián para el profesor hace unos años atrás.

-¿Y que cosa era tan importante como para necesitar una versión moderna de Cerbero?.-preguntó Aioros.

-Pues el profesor Nicolas Flamel le pidió al profesor Dumbledore que guardara la piedra filosofal en el colegio y Flufy era una de sus protectores, pero Harry Potter venció a quien quería robarla y...creo que no debí haber dicho eso, por favor háganle cariño, por al menos diez minutos estará durmiendo plácidamente.

Los hermanos obedecieron, Aioros estaba alerta por si esa cosa se despertaba e intentaba atacarlos, desde su primer año en Castelobruxo desarrollo un cierto desagrado por las criaturas mágicas, esto debido a que muchas o mejor casi todas se lo habían intentado comer en su viaje al colegio, por su parte Aioria estaba extasiado, a él le encantaban los animales pues nunca lo discriminaban, en particular encontraba muy interesante a Flufy, se mentalizó con venir a verlo y potencialmente domesticarlo, además estaba el hecho de que la cueva en la que vivía el can de tres cabezas era la entrada para el origen de toda la magia de la naturaleza que sentía el mago elemental, mataría dos pájaros de un tiro.

Luego de varias horas de caminata los hermanos se despidieron de su profesor quien los invitó a que fueran a visitarlo cuando quisieran, ahora se dirigieron al campo de quidditch donde los esperaban los gemelos Weasley junto con varios de los miembros del equipo preliminar de Hogwarts, el par de pelirrojo le había comentado a Cedric que los Papadopulus jugaban en la selección de su escuela, por lo que el Hufflepuff les dijo que vinieran a probarse ya que actualmente eran alumnos de Hogwarts.

-Hola chicos, ¿como les fue con Hagrid?.-preguntó el buscador de los tejones.

-Sin comentarios.-respondió Aioria.

-Ya veo, ¿en que posiciones juegan?.

-Yo soy cazador y mi hermano es guardián.

-Estupendo, nos faltaba un guardián para poder jugar un partido de práctica, ¿trajeron sus escobas?.

-Lamentablemente se nos olvidaron antes de viajar, ¿tendrán alguna que nos puedan facilitar?.

-Si, hay barredoras 5 en los camerinos, lamentablemente no tenemos uniformes para que jueguen más cómodos.

-No se preocupen, estaremos bien.

Se formaron dos grupos, el primero formado por el equipo que pensaba que serian más óptimas para el equipo titular de Hogwarts, este estaba conformado por Harry Potter como buscador, Cho, Ginny y Sofia como cazadoras, mientras que los gemelos Weasley actuarían como golpeadores y Cormac McLaggen como guardián.

En el otro equipo estarían Cedric como buscador, Aioros como cazador acompañados por un chico de Slytherin y otro de Hufflepuff, como golpeadores Crabe y Goyle de Slytherin, mientras que cerrando el equipo estaba Aioria como guardián.

-Bien, este será solo un juego de práctica, no quiero a nadie herido, ¿entendido?.-preguntó la profesora Hooch a todos los presentes antes de soltar las pelotas mágicas.

Sin perder tiempo Aioros tomó la pelota y fue como una flecha hacia el arco rival, Ginny vino a interceptar a su compañero de casa, más este último simplemente se limitó a girar sobre su propio eje y pasar de largo sin disminuir su velocidad, el portero rival se preparó para el lanzamiento más este no llegó, el cazador siguió de frente y cuando le fueron a plantar cara simplemente maniobró con su escoba para esquivarlo, con la portería libre lanzó la quaffle al aire y le dio un cabezazo marcando así una anotación, todos quedaron asombrados, en especial Cedric que sonreía ante la posibilidad de tener tan buen buscador en su equipo.

-"Usó la misma finta que la cazadora de Argentina en el mundial, ¿será una maniobra común en Sudamérica?".-pensó Harry mientras observaba desde lo más alto y buscaba la snitch dorada.

El nivel de habilidad de Aioros era mucho mayor al de un jugador escolar promedio, pues él estaba en la selección chilena de quidditch, lamentablemente no pudo avanzar mucho en las clasificadoras para el mundial de Inglaterra pues su equipo no iba al mismo ritmo que él, además muchos jugadores veteranos presionaron al entrenador para que no lo dejaran jugar para no sentirse opacados, junto con Tincho y Martina formaban el tridente ofensivo de Castelobruxo, con una coordinación casi perfecta entre los tres, sumado a un estilo muy acrobático, los hacía un trío de temer. Cho le robo la quaffle a uno de los cazadores rivales y se dirigió a la portería eludiendo al resto de los cazadores, se fijó en el portero quien para su asombro estaba sentado en la más alta de las porterías, aprovechando lo que consideraba un punto gratis se acercó al aro más alejado de Aioria y lanzó la pelota más algo rápidamente bajó, era el Ravenclaw quien tomó su escoba con sus dos manos desde un extremo y golpeó la quaffle con fuerza, esta recorrió rápidamente más de la mitad del campo siendo recogida por su hermano quien anotó otro punto mientras saludaba al público compuesto por estudiantes de las cuatro casas que venían a apoyar a sus amigos.

-¿No se supone que no debíamos destacar mucho?.-preguntó Aioros a su hermano mientras sonreía.

-Fue instintivo.

El equipo sustituto de Hogwarts empezó a superar en el marcador al titular, llegando a la cifra de 100-0 en menos de cinco minutos, los golpeadores se limitaron a contener a Harry para que así Cedric buscara la snitch tranquilo, provocando que Fred y George tuvieran que hacer lo mismo, dándole así más espacio a Luis para que se moviera a sus anchas, los ataques precisos de Aioros junto con la defensa absoluta de Aioria hacían que las tres cazadoras del equipo de Harry empezaran a desesperarse, probaron estrategias bastante elaboradas, intentando confundir al portero, más ninguna funcionaba, por su parte el portero se limitó a sentarse en la portería mientras revisaba su escoba, la cual por el uso intensivo que le había dado estaba bastante dañada, sus pensamientos estaban en si podría comprarle alguna nueva al colegio, extrañaba usar su propia escoba, los brasileños si que sabían haces escobas resistentes, quizás no serían tan rápidas como las saetas de fuego o las Nimbus, pero eran en extremo maniobrables y duraderas.

-"Espero que no piensen las chicas que soy irrespetuoso con ellas por sentarme en la portería, pero si estoy mucho tiempo en el aire empiezo a marearme y necesito algún contacto con la tierra, aunque no se si sea justo usar magia elemental para predecir sus movimientos...bueno mi maestro diría que es un entrenamiento de mis habilidades así que debe estar bien".

Más las tres cazadoras si vieron la actitud del guardián como un insulto sumado a los aplausos hacia su hermano mayor que no iban más en aumento, Sofía en un arrebato de determinación tomó la quaffle, esta vez iría ella contra el arquero, emplearía la misma táctica de Aioros, Aioria flotó suavemente hacia la portería, no solo veía a su rival sino que también la podía sentir, su respiración fuerte, su corazón agitado y su mirada fija en él, en un pestañeo su mente divago hacia un recuerdo de muchos veranos atrás en la hacienda de la familia Araya, estaban en el campo de quidditch y Emily venía a toda velocidad hacia él, también estaba molesta por no poder anotar un gol, pero la chica fue más astuta y cuando supo que estaba cerca para que su amigo lo escuchara le dijo con voz coqueta.

-Luces guapo Sebi.

El Sebastián del recuerdo se ruborizó y no fue capaz de detener la quaffle que entró sin problemas.

-LA PUTA MADRE SEBA DEJA DE PENSAR CON LA VERGA Y PON ATENCIÓN PELOTUDO!.-gritó un Tincho varios años más joven mientras seguía lanzando improperios.

Tanto Luis, Martina y el resto de la familia Araya rieron por lo rojo que se había puesto el muchacho, en ese momento sintió mucha vergüenza, más ahora él pensaba que era completamente feliz y no lo sabia, un deseo de volver a vivir esa memoria se apoderó de él y no se movió de su posición, Sofía giró sobre su propio eje y pasó al guardia meta anotando un punto ante los grandes gritos de júbilo de sus dos compañeras, los cuales aumentaron aún más cuando observaron que a pesar de estar acorralado por dos bludgers y por Cedric, Harry pudo obtener la snitch dorada dando un resultado final de 160 contra 100 y haciendo que el equipo titular ganase.

-¿POR QUE NO TE DEFENDISTE?.-cuestionó molesta la castaña volteando al portero.

-¿Perdón?.-preguntó sin entender a que se refería.

-¿Pensaste que por qué Harry iba a atrapar la snitch no tenías que seguir jugando?, ¿o acaso yo no valía pena como Cho o Ginny?.

-No era mi intención ofenderte.-dijo con voz débil el guardián y evitando mirarla a la cara, pues temía ponerse a llorar.

El rostro de enojada y el tono eran iguales a Emily, la única diferencia que podía apreciar de momento entre ambas era el ligero cambio en el tono de su pelo, mientras Emily tenía un tono castaño oscuro, Sofia tenia un tono castaño claro, incluso notó que en sus raíces eran muy claras, casi rubias, además un mechón de tono gris caía por uno de sus flequillos.

-RESPONDE...¿QUE TIENES CONTRA MI?, DESDE LA BODA QUE ME TRATAS DIFERENTE Y ME EVITAS A MÁS NO PODER Y YO NO SE QUE TE HE HECHO.

-HEY NO ERES NADIE PARA VENIR A GRITARLE A MI HERMANO.-gritó molesto Aioros mientras se acercaba a la portería.

-Sofía entró en esa etapa, la mezcla de sangre de dragón con el carácter de la familia Rosier no es una mezcla tranquila.-señaló la princesa Daphne desde el interior de su homologa.

-¿Te refieres a la adolescencia?.

-Algo así, no solamente los varones Anderson pasan por cambios hormonales cuando empiezan a manifestar sus poderes, en el caso de las mujeres pasa algo similar, ¿me ayudarás a guiar a mi descendiente?.

-Será un gusto princesa.

La discusión empeoró cuando llegó Ginny a defender a su amiga y Aioros no encontró nada mejor que recalcar lo malas que eran jugando al quidditch, lo que hizo que ingresaran los gemelos a defender a su hermana y ahí todo se volvió un caos, el pobre de Cedric tuvo que emplear todos sus dotes de mediador para evitar que todo el mundo empezara a sacar sus varitas, Harry vio como Aioria aprovechaba la discusión para alejarse, de no ser porque no le había despejado el ojo en ningún momento fácilmente no hubiese sentido su presencia, decidió acompañarlo a los camerines.

-Pobre muchacho, no me imagino como debe de estar sufriendo, si estuviese en su lugar...-comenzó a decir Merlín.

-No sería bonito para nadie, vamos a hablar con él, quizás necesita hablar con alguien sobre esto, su "hermano" estará ocupado por un rato.-respondió Harry.

El buscador de Slytherin se puso su capa de invisibilidad, no quería que fuese percibido por Sebastián, además quería ver si reliquia servía contra magos elementales, despacio entró en el camerin y vio que habían varios casilleros rotos con marcas de puños.

-MIERDA MIERDA MIERDA!.-dijo en español el Sudamericano mientras seguía golpeando todo lo que estaba cerca de él.

-¿Aioria?.-Harry se sacó su capa revelando su presencia.

El aludido se dio vuelta al notar que no estaba solo.

-¿Como te apareciste de improviso?.

-Es una capa de invisibilidad.

Los ojos del Ravenclaw miraron detenidamente a la capa y su rostro se tensó.

-ESTA MALDITA, HAY QUE DESTRUIRLA PRONTO.

-¿Qué?, ¿de que estás hablando?.

-Lo que escuchaste, puedo sentir cosas que tú no, esa cosa emite magia muy oscura y debe ser destruida, yo me encargaré de eso.

-No lo creo.-respondió desafiante el pelinegro.-esta es una reliquia familiar que a pasado de generación en generación, la empleó mi padre la mayor parte de su vida y no le pondrás un dedo encima, además David, Dumbledore y Nimue la han revisado en más de una ocasión no encontrando nada sospechoso, por otro no vine a hablar sobre mi capa, vine a hablar sobre lo que paso en el campo de quidditch, se lo de Emily, se quien eres en verdad, eres Sebastián Araya.

-TÚ NO SABES NADA!.-respondió furioso lanzando una banca contra la pared y rompiéndola.

-Se lo que es ser visto con miedo por los demás, solo quería venir a decir que tienes mi apoyo y que te ofrezco mi amistad, te puedo ayudar.-señaló el oji-verde ofreciéndole la mano.

-¿QUE PUEDES SABER TÚ?, TODO EL MUNDO TE VENERA, TÚ NO SABES LO QUE ES QUE TODOS TE VEA COMO UN MONSTRUO, NO SABES LO QUE ES ESTAR ATADO A UN DESTINO QUE NO PEDISTE, NO LO SABES.

-Lo sé.-respondió firme pero amable.-yo fui criado por mis tíos muggles quienes me trataban como una abominación solamente por el hecho de ser un mago, hasta mis nueve años dormía bajo las escalares de mi casa, de los nueve a los once viví en los bosques, sobreviviendo de lo que podía encontrar, mi destino a estado atado no a una sino a dos profecías, un demente intentó matarme cuando solo era un bebé, perdí a mis padres por ese motivo y a mi padrino lo inculparon de ese crimen siendo inocente, también odie al mundo, pero Daphne, Tracey y Neville me hicieron ver que el mundo no solo era mierda, que podía ser feliz, tu también puedes.

-¿CREES QUE SABES TODO DE MI VIDA?, pues no es así, no importa cuanta información allá recolectado Anderson, nunca será suficiente para que te las vengas a dar de sabio y gurú de mi vida.

-Tu también tuviste amigos, Patricio, Fabiola y Emily.

-NO VUELVAS A MENCIONAR SUS NOMBRES, DIME SEÑOR SABELOTODO, ¿QUE HUBIESES SENTIDO SI A DAPHNE LA HUBIESEN MATADO EN FRENTE TUYO Y TRACEY TE CULPARA DE TODO A TÍ?, ¿ESTARÍAS DÁNDOME ESTE DISCURSO TAN BONITO?.

-Eso no me a pasado.

-EXACTO, NO HAS VISTO A NINGÚN SER QUERIDO TUYO MORIR DESDE QUE ERES UN BEBE, NO CARGAS CON SOÑAR TODAS LAS NOCHES UNA Y OTRA VEZ CON ESO Y NO PODER CAMBIAR NINGÚN EVENTO, pero no quiero hablar más del tema, solo quiero ver esa capa destruida, he estado teniendo visiones y esas cosas se relacionan de alguna forma con el hada Nyx, si tú no lo haces entonces me encargaré yo mismo de hacerlo.

-No le pondrás ni un dedo encima a mi capa.-dijo con valentía Harry mientras sacaba su varita y hacia aparecer runas color verde esmeralda junto con su capa que le hacía invisible la mitad posterior de él.

-HARRY NO!-gritó Merlín desde el interior.

Más tan rápido como la voz vino se apago, Harry reflexionó sobre todo lo que había pasado, él había sido mucho más amable que cuando David se presentó en su vida y el Sudamericano no valoró su amistad sino que más bien le había escupido en la cara, ahora usando la magia de hadas podía sentir la magia elemental de su rival, sentía que ese poder nulificaba sus poderes, que era aberrante, por otro lado notó que su cuerpo se había desvanecido, el poder de su capa ahora no se limitaba a donde esta lo cubriese, sino a todo su ser, se percató de que Sebastián parecía buscarlo sin poder encontrarlo, eso significaba que combinar magia de hada con una reliquia de la muerte amplificaba su poder

-"De la misma forma que lo hizo Nimue para traer a mis padres, si eso es así...¿que pasaría si usara las tres reliquias de la muerte al mismo tiempo y emplease magia de hada?".

Más sus pensamientos y su invisibilidad fueron rotos cuando alguien entró a la habitación.

-¿QUE ESTÁ PASANDO AQUÍ?.-preguntó David abriendo la puerta del camerín.

Los dos adolescentes se vieron con resentimiento, más el Ravenclaw solo se limitó a reparar las cosas que había roto y se fue.

-¿Que paso aquí Harry?.

-Vine a hablar con él luego de que tu sobrina le gritara, supuse que estaría emocionalmente afectado, finalmente todo terminó en que casi iniciamos una pelea.

-Recibí un reporte de asistente de que había una pelea en el campo de quidditch, luego me dijeron que viniste a buscar a Aioria aquí, me temía que pasara algo como lo que casi ocurre.

Mientras seguían conversando el Hufflepuff con el Slytherin en el interior del último Merlín pensaba en la forma de hacerle saber a Harry que el Sudamericano tenía razón, la capa estaba maldita, la oscuridad en el interior había sido liberada por el buscador sin quererlo.

Hola a todos, aquí les traigo un nuevo capítulo, lamento la demora, originalmente iba a hacer un capítulo corto de 2000 palabras pero luego las ideas empezaron a fluir, por otro lado con el asunto del coronavirus he estado un poco ocupado, espero que con esto último se cuiden mucho, laven sus manos cada vez que puedan y eviten salir si no es estrictamente necesario.

Una de las escenas que más me dolió escribir fue cuando Sofía anota el primer gol para el equipo titular, ¿les a pasado que sienten el dolor de sus personajes como propios?, pues con Sebastián me pasa eso, especialmente la parte en que el menciona "era completamente feliz y no lo sabía", en momentos de nuestra vida no somos capaces de valorar lo que tenemos e incluso al igual que él podemos ver esas situaciones como vergonzosas.

No olviden dejar sus comentarios los cuales siempre estoy leyendo, un abrazo a todos y cuídense mucho.