La pelea luego del partido de entrenamiento le significo una perdida de en promedio 100 puntos a cada casa, los gemelos Weasley junto a Ginny no querían ni ver en pintura a Aioros, por otro lado Daphne aprovechó de hablar con Sofia una vez terminada la práctica del musical que tenían que preparar para estudios muggle.
-¿Tienes un momento para conversar?.-preguntó la Slytherin.
-Por supuesto.-respondió la castaña que se secaba la frente con una toballa luego del ensayo.
-En verdad no soy yo quien quiere decirte algo, es tu predecesora, la princesa Daphne controlara mi cuerpo por un breve tiempo, esta relacionado con lo que pasó en el campo de quidditch.
La castaña exhalo resignada.
-Sabía que alguien me querría hablar de este tema, aunque no pensé que sería mi tatara-tatara-tatara abuela.
Daphne le dio una pequeña sonrisa antes de cerrar los ojos y cambiar desde sus expresiones faciales hasta la forma en que se movía.
-Vaya la ropa si que es mucho más cómoda ahora, los sostenes si son un invento muy práctico,aunque la falda es exageradamente corta para mi gusto, siento que se me ve hasta el alma.-señaló la princesa mientras observaba el cuerpo que controlaba ahora.-, pero bueno así están las modas hoy en día, es un gusto conocerte Sofia, era la primera mujer en nacer en nuestra familia desde...mi, algo curioso, bueno no quiero divagar mucho, ¿por qué no nos sentamos y me cuentas que sentiste hace unos días en el campo de quidditch?.
La castaña se acomodó la falda y se sentó en el borde del escenario donde habían practicado momentos antes.
-Yo había estado normal hasta antes del partido, lo primero que me alteró fue que nuestra defensa no pudo hacer nada contra Aioros, él simplemente jugaba a otro nivel, pienso que eso está dentro de lo normal, se notaba que jugaba con todo lo que tenía y disfrutaba el juego, por otro lado...Aioria jugaba sin ganas, como si estuviese aburrido Y ESA ACTITUD DE ESTAR SIMPLEMENTE MIRANDO SU ESCOBA MIENTRAS NOSOTROS INTENTÁBAMOS ANOTAR UN GOL ME EXASPERÓ.-dijo molesta parándose de golpe.
-¿Es solamente por eso que te sientes así?.
-Bueno...me molesta no saber porque él me evita, desde la boda cuando supo el apellido de mi madre y se desmayo no a reparado en formas de alejarse de mi, ya fuese en el carruaje que nos trajo al colegio el primer día, en el partido de quidditch o incluso en el gran comedor, lo he visto hablar con Luna en ocasiones y cuando me acerco él se esfuma como si yo tuviera la peste, siempre tiene una mirada de tristeza junto con evitar verme a los ojos y creo que empecé a divagar un poco.
-No te preocupes hija, eso es algo de familia, no solo los varones Anderson sufren cambios, las mujeres brujas igual, probablemente ya has empezado a tener tus primeras visiones del futuro, ¿no es así?.-preguntó en tono maternal.
-¿No estoy loca?.
-No, para nada, mi tía abuela Rowena tenía el don de la pre-cognición, gracias a eso supo donde fundar Hogwarts, Morgana y yo también desarrollamos ese poder y lo llevamos a un nuevo nivel, por lo que te enseñaré a controlarlo, ¿qué visiones has tenido ya?.
-Bueno, tuve una visión en que David lucía de unos veinte años aproximadamente feliz con una chica muy hermosa...aunque le faltaba un brazo y estaba lleno de cicatrices, en otra ocasión vi como sería mi hermanito Louis cuando tuviera unos quince años, irá a Hogwarts y será un Ravenclaw, Sirius y Remus tendrán hijos que irán a Gryffindor y Hufflepuff respectivamente, además...
-¿Además que?.
-La niña Malfoy será muy...cercana a Louis.
-Vaya, con que así se cierra el ciclo, un Malfoy fue un idiota conmigo y ahora uno de mis descendientes estará con una.-comentó riéndose la princesa.-en ambas situaciones debiste haber renunciado a algo, ¿no es así?.
-Algo así, en el primer caso...¿prometes no juzgarme si te cuento algo?.
-Mi niña estoy acá para ayudarte no juzgarte.
-A mi me gustaba David, cuando renuncie a él y quise de todo corazón que fuese feliz vi que lo sería, con la chica Malfoy anhele que no fuese como su familia y aparentemente no lo será.
-La magia siempre tiene un precio, en nuestro caso para poder ver el futuro tenemos que renunciar a algo, un anhelo o un deseo que tengamos, ahora como ejercicio podrías intentarlo con este chico Aioria, deja atrás el rencor que tengas con él y trata de ver como su futuro se relaciona contigo, concentra tu atención en tu frente y relájate mientras piensas en lo que te dije.
La castaña siguió el concejo de su nueva maestra, se relajo y concentró su atención al centro de su frente mientras dejaba de lado el resentimiento que tenía contra Aioria, ante sus ojos vio la ciudad de Londres, la nieve cubría todo cuanto ella podía ver, fuertes ráfagas de viento venían acompañas de una lluvia torrencial, el suelo bajo sus pies temblaba estrepitosamente, ahí pudo ver como un joven de espalda de más o menos la misma edad de David portaba una armadura blanca como un rayo de luz, golpeó con tanta fuerza el suelo que un tsunami de tierra se originó, tanto era el poder de esa puño que se generó un tornado que disipó la tormenta, una vez todo estuvo más claro se percató que el joven...
-Él destruirá la ciudad de Londres.-dijo casi en un susurro mientras quedaba casi boquiabierta.
-¿QUÉ?.-preguntó completamente sorprendida tanto Daphne como la princesa en su interior.
-Debo decirle esto al MI7 de inmediato, debemos evitar que eso suceda.
-Hey espera un momento...
-Gracias por ayudarme con esto, prometo seguir practicando.-dijo la castaña mientras salia rápidamente a avisarle a John Stark sobre lo que había visto.
-¿Crees que el muchacho realmente destruya Londres?.-preguntó Daphne.
-No lo creo, lo que quise decirle es que no se precipitara con sus conclusiones, las visiones solo nos muestran una perspectiva de un hecho, el cual puede ser mal interpretado por quien esta observando, no conocemos en que contexto Sebastián esté luchando en Londres, pero la tormenta, la nieva y la lluvia me hacen pensar que no estaba en actitud hostil hacia nosotros.
-Sino contra su abuelo.-concluyó la Slytherin.
La clase de herbolaria ayudaba a tranquilizar los nervios de Aioria, mientras limpiaba una de las hojas para poder extraer adecuadamente los nutrientes reflexionaba en la información que ya tenía, algo estaba horriblemente mal con este colegio, po...
La clase de herbolaria ayudaba a tranquilizar los nervios de Aioria, mientras limpiaba una de las hojas para poder extraer adecuadamente los nutrientes reflexionaba en la información que ya tenía, algo estaba horriblemente mal con este colegio, por lo visto el hada Nyx había creado los tres objetos que había visto en su visión, la varita del director, la capa de Harry y una piedra, pero los ingredientes que ocupó fueron almas de druidas, por un momento cuando el Slytherin usó magia de hadas pudo sentir una presencia...muy sutil que luego se desvaneció, de haber iniciado una pelea ahí no estaba totalmente seguro de ganar, no al menos sin perder el control y destruyendo media escuela, debía ser precavido, aprender más sobre esas cosas, quizás el hada llamada Nimue pudiese darle una orientación o alguno de los libros de la sala común de Ravenclaw.
-"Ojalá el abuelo estuviese aquí, su sabiduría me ayudaría, Luis tiene una disposición de oro pero lamentablemente en lo que lógica se refiere no sería mi primera opción, Jotaro sería una gran ayuda pues el puede hacer magia, Patricio me ayudaría con alguna observación astronómica si es que vamos por buen camino, Sakura me diría si al igual que yo siente algo extraño o son solo cosas mías, papá confiaría en mi instinto y mi mamá iría a mi lado a encarar a Potter, ¿si por mi falta de convicción algo termina muriendo?".-pensó preocupado el estudiante de la casa de las águilas.
Una vez fuera de la sala de clases el adolescente se llevó una sorpresa cuando estaba siendo esperado por Luna y Astoria.
-Hola super portero, ¿cómo estuvo herbología?.-preguntó la menor del clan Greengrass con un tono informal.
-Te vi saliendo con tu equipo de jardinería y asumí que estarías aquí, últimamente te he notado muy triste y quería saber como poder ayudar.-dijo su compañera de casa con su habitual aire soñador.
-Buenos días, he estado un poco...preocupado, me inquieta pensar que el actuar de mi hermano y el mio en particular causaran problemas, no quisiera que se vieran en problemas con sus amigas si las ven conmigo, disculpen.-señalo queriendo terminar la conversación y salir de ahí.
Más Luna no iba a irse de ahí tan fácil, sino que se puso a caminar con Aioria.
-Creo que quien te incomoda no somos nosotras, sino Sofía, ¿ella te gusta?.
La pregunta fue un golpe en toda la boca del estomago, las emociones que pudiese tener sobre la Hufflepuff lamentablemente estaban ligadas con las que tenía por Emily, ambos se habían conocido a los cinco años en la guardería del colegio Inglés de la ciudad de Concepción, en el sur de Chile, el motivo de haberlo puesto ahí fue porque sus padres vieron que el idioma inglés era cada vez más importante en el mundo muggle, por lo cual era prudente que su hijo manejara dicho idioma, Emily era nieta de una mujer inglesa que había sido madre soltera y que con mucho esfuerzo había sacado adelante a su única hija, la madre de su amiga, la primera vez que ambos se vieron estaban exageradamente arreglados por sus respectivas madres, en el caso de él sentía que tenía como un kilo de gel para el cabello, mientras que ella tenía el pelo amarrado en dos coletas que le caían hacia adelante, una vez que se fueron los adultos la castaña mostró su verdadero carácter cuando dos chicos quisieron burlarse de como tenía amarrado el pelo, no bastaron más de tres segundos de eso para que la chica se lanzara a golpear a quienes la habían insultado, pudo derribar a uno pero el otro intentó atacarla por la espalda ahí fue cuando Sebastián actuó y le conectó un golpe en el estomago que dejó incapacitado a su compañero.
-¿Estás bien?.-preguntó el muchacho a la niña dándole la mano para que se parase.
-Si estoy bien, pero no necesitaba tu ayuda.-respondió parándose de un salto y dándole la espalda.
Quizás la niña esperaba que el niño le recriminara por haberla ayudado, más él no era así, su abuelo le había contado historias de como era la relación entre los hombres y mujeres en su familia, a ambos se les entrenaba de la misma forma desde los siete años, no era extraño que entre primos lucharan en el patio de su casa, por lo que para el menor de los Araya su actuar no fue motivado por una clase de machismo, sino pro el sentido de caballerosidad de no encontrar justo que dos atacaran a una persona y menos por la espalda.
-Gracias.-dijo escuetamente la niña antes de alejarse e ir a buscar uno juguete.
Los encuentros entre ambos se hicieron frecuentes pues los pequeños casilleros de ambos estaban uno al lado del otro, finalmente ella le preguntó por su nombre.
-Mi nombre es Sebastián Araya, ¿cuál es el tuyo?.
-Emily Salas.
Luego de eso empezaron a compartir los juguetes y comer su colación juntos, lentamente una inocente amistad empezó a surgir, el carácter decidido y un tanto rebelde de la castaña se compensaba con lo paciente e incluso algo tímido del pelinegro, fue en el jardín de infantes que ambos descubrieron que ella era una bruja, esto debido a que un grupo de niñas le arrebato a Emily una muñeca con la que estaba jugando, en resumidas cuentas las atacantes quedaron con el pelo de color rosa chillón por varias semanas, ahí fue Sebastian quien le explicó que había pasado, pero que no podía decir nada a nadie hasta que cumpliera once años, ese secreto fue un vinculo que afianzó más su amistad, los años pasaron y cada uno no pasaba un día sin el otro, en el verano ella se pasaba fines de semana enteros en la hacienda de los Araya, aprendió a jugar quidditch destacando como cazadora, esos veranos fueron muy felices, con el tiempo Sebastián llegó a pensar que quizás su amistad con Emily sería similar a la relación que su abuelo tuvo con su abuela, quizás algún día cuando fueran grandes podrían ser más que amigos, el día que ella falleció habían tenido su primera cita, habían ido a comer a una parte nueva de unos de los muchos parques que habían en el colegio, ahí una criatura que no habían visto nunca se acercó tímidamente hacia ellos, aparentemente buscando comida, ambos le convidaron y este se los agradeció dándoles una cariñosos ladridos, la bestia solo podría describirse como un hipo-perro, tenía cuerpo de hipopótamo pero pies y cola de perro, luego de eso fueron a pasear, ahí llegaron una parte donde las ramas de los árboles formaban un domo, las hojas dejaban entrar rayos de luz de manera armoniosa, sumado a las flores de múltiples colores le daban un ambiente muy romántico.
-A pesar de ser tú quien organizó esta cita...me a parecido perfecta.-dijo Emily mientras caminaba con las manos tomadas y miraba a su amigo con una sonrisa.
-Sabía que la comida era tu preferida, pero no contaba con nuestro amigo el hipo-perro, no lo he visto en ninguno de los libros de animales mágicos, quizás pillamos una nueva especie.-dijo emocionado.
-Creo que empezaré a tener más citas contigo.-dijo ahora más coqueta acercándose a él.
El Sebastián de once años se sonrojo al tener tan cerca a Emily.
-¿Me tienes miedo Araya?.-la risa que emitía denotaba que disfrutaba del sufrimiento de su victima.
-No, solo que me pones nervioso.
-Oh así que es eso, ¿como le darás un beso a una chica si te pones nervioso con una?, recuerda que tienes que reconstruir el clan Araya.-dijo ahora parándose a una distancia lo suficientemente cerca como para sentir la respiración del chico.-no te atreves a besarme.
Los ojos de la castaña se quedaron clavados en los de su amigo, lo que ella no esperaba es que este a pesar de su timidez acercó sus labios a los suyos y le dio un beso, fue un beso casto, los labios de ambos estuvieron rígidos en todo momento, pero a pesar de lo torpe fue inmensamente dulce para los dos, miles de bombaradas maximas explotaron en los estómagos de ambos por las emociones que sentían, ninguno de los dos pensaba que solo unas horas después ambos se encontrarían con un destino fatal. Cada vez que Sebastián veía a Sofía volvía a sentir lo mismo que cuando dio su primer beso, pero también sentía la desesperación de cuando vio a su primo matando a su mejor amiga, esas emociones se arremolinaban en su corazón de forma tormentosa, por eso no quería estar cerca de ella, ella no era Emily.
-No he hablado con Sofía mucho, sería casi imposible enamorarse bajo esas circunstancias Luna, pero te agradezco que te preocuparas por mi.-dijo dándole una sonrisa.
La rubia no se lo creyó del todo, más fue salvada por su amiga.
-Pero no necesariamente tienes que estar enamorado, puede simplemente gustarte o encontrarla linda, ¿te parece atractiva?.
Luna en su interior daba gracias a Merlín porque su amiga Slytherin reaccionó como ella esperaba, ahora el balón estaba en la cancha de Aioria y tenía que jugar.
-No encuentro muy educado hablar sobre alguien que no se encuentra aquí, mucho menos de su apariencia.
-Una respuesta muy astuta e inteligente para escapar de nuestro interrogatorio, pero no te creo para nada, pero por hoy dejaremos de torturarte, vayámonos Luna.-señalo Astoria mientras tomaba a su amiga del brazo.
-Adiós Aioria, ojalá nos veamos en Hogsmeade el fin de semana.
-Hasta luego, que tenga buena tarde.-se despidió de manera educada mientras hacia una ligera reverencia.
-Ah por cierto, a ella le gustan los cerebritos y tú en estas semanas has demostrado ser uno.-dijo la Slytherin mientras se daba vuelta y le guiñaba un ojo.
Harry Potter caminaba por las calles del Londres muggle, se cubrió con su capa de invisibilidad, cruzó una calle para llegar a un gran edificio, afuera decía Orfanato James y Lily Potter, había pedido permiso al director para ausentarse un día de la escuela y resolver problemas personales, además de ver a Sirius y a Remus que volvían de sus respectivas lunas de miel. Emitió magia de hada lo que hizo que ahora todo su cuerpo se volviese invisible, junto con la capacidad de atravesar objetos sólidos, algo en extremo conveniente que había descubierto recientemente para lo que iba a hacer, revisó las habitaciones de los niños y se percató de que eran de pésima calidad con colchones viejos, prosiguiendo hacia la cocina vio como había alimentos en pésima calidad o de tercera mano, la ira del Slytherin iba en aumento, pero buscaba la prueba definitiva de la culpa de quienes administraban el lugar, se dirigió a la oficina principal, ahí se encontraban la jefa del orfanato junto a su segunda al mando, la primera era una bruja regordeta mientras que la otra era una mujer muggle esbelta, el pelinegro las observó sacó su varita y exclamó:
-Legeremens.
En el caso de la bruja pudo ver como esta le gritaba a todos los niños por cual cosa, se lo merecieran o no, explorando más en sus memorias pudo ver que los detestaba por ser en su mayoría sangre pura, por lo visto esta mujer había perdido un hermano en la primera guerra contra Voldemort y buscaba desahogarse con los infantes, al ver en la mente de la mujer muggle pudo ver que esta era quien, con beneplácito de la primera mujer, abarataba todos los costos del lugar, con tal de quedarse entre ellas con la mayor cantidad de dinero posible, en ese momento la tentación de lanzarles un crucio fue muy grande, pero no podía hacerlo, debía ser más precavido, sin que ninguna de ella se diese cuenta Harry vertió un poco de veritaserum o poción de la verdad en su té, ahora solo tenía que ejecutar la segunda fase de su plan, salió del orfanato y en la entrada se tenía que encontrar con los mejores amigos de su padre, acompañados de sus respectivas esposas.
-CACHORRO!.-gritó Sirius Black mientras abrazaba a su ahijado con fuerza.
-Sirius por el amor de Merlín me aplastas.-dijo Harry casi sin aire en sus pulmones.
-Lo siento, pero no sabes como te extrañe, lo hubieses pasado excelente en el caribe.
-Veo que lo pasaron super bien por lo quemada que está su piel, es un gusto verte Alyson.
-También me alegra verte Harry, estás más alto y guapo desde la última vez que nos vimos.-dijo la rubia mientras le daba un beso en la mejilla a su ahijado.
Instantes después de la llegada de los Black llegaron los Lupin por medio de una aparición conjunta.
-Hola Harry, ven aquí.-señalo Remus mientras extendía los brazos para su sobrino del corazón.-te extrañamos mucho junto con Nymphadora.
-Te trajimos muchos dulces de Irlanda.-señaló alegre la metamorfomaga.
-Vaya Remus debieron de pasarlo muy bien para que mi sobrinita no se enoje por llamarla por su nombre.-dijo Sirius con un tono pícaro mientras movía sus cejas.
El silencio de los Lupin solamente hacía que las palabras de Canuto tuvieran más veracidad.
-¿Y que has hecho en el tiempo en que no estuvimos?.-preguntó Tonks.
-Espero que no te volvieras a pelear con un alumno nuevo.-señalo Alyson.
Los recuerdos de las memorias de Merlín y el resto de la corte del rey Arturo junto con su casi duelo en el camerin del campo de quidditch contra Sebastián vinieron como un relámpago.
-Estuvo aburrido, no se perdieron de mucho.-señaló sin darle mucha importancia mientras sonreía.-me podrían acompañar al orfanato, NECESITO que me acompañen en nuestra REVISIÓN.
El mayor énfasis en las dos palabras fueron captadas de inmediato por los Merodeadores, quienes recordaron que James hacia lo mismo cuando quería hablar en clave con ellos.
Una vez dentro del orfanato fueron recibidos por las dos adultas que Harry había visto previamente, ambas fueron sumamente educadas con su benefactor, llenándolo de elogios por su noble corazón, el estudiante se fijo que las camas habían sido encantadas con magia para que aparentaran ser de buena calidad, era curiosa la situación, un muggle podría preguntar, ¿por qué hay pobreza en el mundo mágico?, en teoría no debería existir pues los magos pueden hacer aparecer cosa junto con poder transformarlas en lo que deseen, pueden multiplicar la comida y crear pociones para sanarse, esa inquietud filosófica lo tuvo pensando por mucho tiempo al Slytherin, hasta que llegó a una respuesta, al igual que el mundo muggle el mundo mágico tenía reglas, en teoría en el mundo de las personas sin magia tampoco debería haber pobreza, pues con la ciencia se podía construir casas, defenderse de climas adversos y mejorar las cosechas, pero eran las propias estructuras sociales sumado a los anhelos propios de cada individuo los que a la larga generaban diferencias en la sociedad.
-Aquí tenemos a los niños, como verá los tenemos expuestos a un estricto régimen de alimentación para que estén sanos y fuertes.
Los infantes estaban puestos en fila desde los mayores que deberían de tener unos diez años a los menos que tendrían unos tres, los bebes estaban en una habitación aparte, Harry pudo notar que tenían miedo, respondían a las preguntas de Sirius y Remus con temor de decir algo que dejara mal paradas a sus cuidadoras, la rabia lo corroía, de poder las torturaría ahí mismo, pero sabía que no podía, la paz entre los mundos mágicos y muggle pendía de un hilo, David le comentó que habían reportes de grupos extremistas en ambos lados, por un lado muggles que querían que prácticamente a cada mago se le pusiera un collar con un rastreador o encerrarlos en campos de concentración para evitar que le hicieran algún daño a alguien, por otro lado muchos magos temían que su estilo de vida estuviera por terminar y que los muggles los ocuparan como herramientas para solucionar sus problemas, no podía darles motivos a ninguno de los dos bandos de locos para hacer alguna estupidez, debía ser más astuto, debía ser un Slytherin.
-Puede dejarnos a solas con los niños, quisiera hacerles algunas preguntas.
-E...eso no se...sera necesario señor Potter, puede preguntarle cualquier cosa aquí.-dijo nerviosa la bruja.
-¿Que es lo que no quiere que los niños me digan?, es mejor que hable ahora o las consecuencias pueden ser peores.-exigió Harry con un tono fuerte y seguro.
Los ojos verde esmeralda del joven Potter parecían escudriñar el alma de la mujer, la cual de improviso empezó a confesar todo lo que realmente hacían, como compraban cosas de segunda o tercera mano para así ellas llevarse más dinero, como trataban mal a los niños y hacían que prácticamente se pelearan entre ellos por una buena comida entre muchas otras cosas horribles que les hacían.
-En nombre del gobierno del Reino Unido están bajo arresto.-señalo Alyson mientras su armadura se materializaba.
Tanto aurores como policías no demoraron mucho en llegar, utilizando un simple finite incantatem pudieron ver que efectivamente habían transformado con magia la mayoría de los objetos junto con ver que los libros de contabilidad estaban adulterados, la prensa no tardó en llegar, Harry debía actuar rápidamente o la reputación que había construido se vería perjudicada.
-Gracias a todos por venir, hoy he podido constatar de primera fuente que las personas que habían quedado a cargo del orfanato James y Lily Potter resultaron ser unas ladronas y abusadoras, quienes no solo les robaron las cosas que por derecho les pertenecían a los niños sino que también atentaban contra su salud emocional, actos los cuales considero detestables, por medios propios logré reunir la información de que estos hechos ocurrían y ahora se los hago saber al publico general, junto con mi decisión de solicitar al ministerio de magia su permiso para iniciar los tramites y ser el tutor legal de todos los menores que se encuentran aquí, he llegado a la conclusión que ninguna institución va a reemplazar a un hogar, los cambios que planeo hacer junto quienes los cuidaran serán dados a conocer a su debido momento, por su atención muchas gracias.
Las luces de los destellos de las cámaras inundaron el ambiente, los periodistas estaban deseosos de saber más de lo ocurrido, pero la prioridad eran los niños.
-Buena jugada cachorro, ¿como sabias que te estaban estafando?.-pregunto Sirius.
-David en sus rondas por el expreso de Hogwarts se encontró con un niño de Slytherin que pertenecía al orfanato, usaba ropa de tercera mano y mencionó una serie de abusos a los cuales eran sometidos.
-¿Qué vas a hacer ahora Harry?.-quiso saber ahora Remus.
-Quisiera enviar a Kreacher de momento a cuidar a los niños, asumo que el ministerio no hará muchas preguntas, pues no hicieron una buena fiscalización, ¿habrá algún problema con pediste prestado a tu elfo Sirius?.
-Para nada, me harías un verdadero favor en llevártelo.
-Creo que tendré que comprar más elfos, ellos podrán cuidar y atender a los niños, será más amigable para ellos que volver a traer otras personas desconocidas y que se vuelvan a asustar.
-¿Como lo hiciste para que confesaran lo que hicieron?, se que las intimidaste pero cantaron como un par de canarios.
-Solo fui muy...persuasivo.-dijo Harry con el mismo modo de arrastrar las palabras que Severus.
Su profesor de pociones recuperó el tiempo perdido con su alumno y en las vacaciones le obligó a leer un montón de libros avanzados, el Slytherin a pesar de ir en cuarto año tenía conocimientos decentes de un alumno de finales de quinto o mediados de sexto en algunos tópicos, algo que le llamó la atención fue la alquimia, una rama muy avanzada de las pociones que mezcla la anterior disciplina con encantamientos e incluso runas, así obteniendo sustancias con propiedades únicas, con esos conocimientos creó una nueva versión de la poción veritaserum, la cual se diluiría en el cuerpo una vez que las preguntas que quien dio la poción fueran resueltas, por lo cual aunque el par de mujeres dijeran que les dieron algo en su comida no habría resultado alguno en ningún examen, por otro lado pudo comprobar que las defensar mágicas que el mismo había puesto en el orfanato no se habían activado cuando usó la capa de invisibilidad junto con la magia de hada, en resumen ese día Harry había tenido múltiples victorias.
Hola a todos, aquí les traigo un nuevo capítulo, por un lado vemos parte de las secuelas de la discusión en el campo de quidditch, por otro Luna quiere integrar a Sebastián a su grupo de amigas, ¿creen que tenga éxito?, también vimos como fue el último día juntos entre el Ravenclaw y su amiga Emily, he de confesar que ese primer beso fue inspirado en parte en como fue mi primer beso en la vida real, mi mejor amiga también me desafió y se sorprendió cuando superé mi timidez jajaja, por otro lado vemos como Harry puso en su lugar a las mujeres que trataban mal a los huérfanos junto con descubrir nuevas habilidades que le otorga la capa de invisibilidad, ¿creen que descubra nuevos poderes?, no olviden dejar sus comentarios y un abrazo muy fuerte para todos, cuídense mucho.
"Hola a todos, aquí les traigo un nuevo capítulo, por un lado vemos parte de las secuelas de la discusión en el campo de quidditch, por otro Luna quiere integrar a Sebastián a su grupo de amigas, ¿creen que tenga éxito?, también vimos como fue el último día juntos entre el Ravenclaw y su amiga Emily, he de confesar que ese primer beso fue inspirado en parte en como fue mi primer beso en la vida real, mi mejor amiga también me desafió y se sorprendió cuando superé mi timidez jajaja, por otro lado vemos como Harry puso en su lugar a las mujeres que trataban mal a los huérfanos junto con descubrir nuevas habilidades que le otorga la capa de invisibilidad, ¿creen que descubra nuevos poderes?, no olviden dejar sus comentarios y un abrazo muy fuerte para todos, cuídense mucho.
"Ahora comentaré sus comentarios del último capítulo:
Albus Potter-Greengras: Gracias por seguir leyendo mi historia.
Guest: De momento no planeo iniciar otro fanfic hasta terminar en el que estoy trabajando
Ranmoon man: Tus comentarios de los anteriores capítulos fueron muy detallados, comentaré brevemente cada uno:
Cap 133 : Mencioné en capítulos anteriores que Sofía y Emily son parientes lejanas, pues la abuela de la segunda era miembro de la familia Rosier, pero era una squib.
¿Quien es el que esta en Hogwarts?. ¿Maestro o Alumno?. : Me hiciste recordar a star wars episodio uno, como spoiler diré que es un alumno.
Cap 134:Luna será un importante apoyo para Sebastián.
Cap 135: En el caso de la lista de estudiantes que forman parte del equipo de quidditch puse a Cornac pues el único canónica que en ese momento jugaba como guardian, por otro lado el único parecido que tienen entre si los padres de Emily con los de Sofia es el pelo castaño, sus madres si podrían parecer hermanas, lamentablemente Harry tiene tendencia a ponerse a pelear con estudiantes que para el supongan un potencial rival xD
