La primera salida a Hogsmeade había llegado, Aioros y Aioria se encontraban en una de las mesas de Las tres escobas junto a gran parte del equipo que había armado Cedric, luego de que el mayor de los hermanos invitara una ronda de cervezas de mantequilla al grupo las enemistades del otro día se habían ido, el ambiente era agradable, por lo que comentaban los demás adolescentes habían ampliado el lugar para cuando los estudiantes de las otras escuelas mágicas vinieran, habían varios ambientes, uno para adultos y otro para los jóvenes, había una pista de baile en el centro del lugar junto con pantallas para karaoke o para ver algún partido, al parecer los dueños habían tomado lecciones de marketing de los muggles, Sebastián se sentía agradecido de que no hubiese una mesa vacía de distancia entre él y las demás personas, cerca de Castelobruxo también habían una pequeña ciudad donde los estudiantes iban a pasar el rato, generalmente iba con su mejor amigo Patricio, aunque el resto de los estudiantes estaban aterrados de tenerlos cerca, lo cual en cierta forma era bueno pues nunca les faltaba mesa, por otro lado era agradable que los estudiantes de Hogwarts lo vieran...como un ser humano.

-En verdad ustedes dos deberían estar en la selección, contigo en ataque y Aioria en defensa le ganaremos a cualquiera.-dijo un muy alegre Cedric a Aioros luego de su tercera cerveza de mantequilla.

-No tengo problemas en quedarme en la banca, tus habilidades son espectaculares, sin mencionar que no estabas usando tu escoba propia ni andabas con ropa adecuada para jugar.-señalo Cho igual de "feliz" que su novio.

-NO HABLEMOS DE ESO AHORA, MADAME ROSMERTA, ¿PODRÍA TRAERNOS OTRO PEDIDO FAMILIAR DE PAPAS FRITAS?.-pidió un poco eufórico Aioros luego de su quinta cerveza de mantequilla.

-Claro muchachos sale de inmediato.

El grupo de quidditch se lo estaba pasando bien, un poco alejados de ellos estaban Harry con sus amigos de Slytherin, el oji-verde no quiso de momento volver a hablar con Aioria, él también necesitaba un poco de diversión, aunque un detalle le llamó la atención, el sudamericano no estaba tomando alcohol, sino solo un jugo de frambuesa, en una tercera mesa se encontraban Luna y sus amigas disfrutando de su primera salida a Hogsmeade, aunque la castaña del grupo no le quitaba la vista a quien ella creía que era una amenaza para su país, lamentablemente para ella el señor Stark no le quiso dar mucho importancia, deliberadamente quiso desestimar su petición, aludiendo a que mientras no pudiese controlar sus nuevos poderes no podía desplegar una misión de espionaje con agentes de mayor nivel pues el resto estaba buscando a Morgana o intentando desbaratar a grupos extremistas que pudieran intentar romper la paz de la que ahora gozaban, ella señalo que era una agente de nivel 4 completamente entrenada y que podía cumplir con su deber, finalmente el director del MI7 accedió, pero solamente debía recabar información y no actuar bajo iniciativa propia en ninguna actividad hostil, esta era la oportunidad de poder demostrar de lo que valía, de poder destacar, en los últimos meses una necesidad había surgido en el corazón de la niña, el hacerse notar, su padre era un mago muy capaz y sentó las bases para toda la tecnología que posteriormente emplearía el MI7 en los Lancelots, además de servir como un ente tranquilizador en la familia con sus ocurrentes bromas, por otro lado su madre era quien dirigía todo, sin mencionar que era una de las mejores medi-magas del país, luego estaba David a quien ella amaba...ahora de manera fraternal, pero era un muro que proyectaba una sombra muy grande sobre ella, sentía que no importaba en que área destacase, David lo habría hecho antes y mejor, ahora ni siquiera ser la menor en su familia le quedaba como consuelo, pues ese lugar lo tenía Louis.

-TIERRA LLAMANDO A SOFIA!.-dijo Astoria golpeando la mesa para hacer reaccionar a su amiga.

-Lo siento, me puse a divagar en mi mente, ¿que me estaban preguntando?.

-Te pusiste a mirar por más de cinco minutos a Aioria.-señalo Ginny mientras comía unas papas fritas con ketchup.

-¿Él te gusta?.-preguntó Luna de improviso.

-¿Qué?.

-Te pregunta si te gusta el chico que se quedó como bobo cuando tu anotaste un punto en el partido de quidditch.-señaló Astoria ahora tomando la conducción del interrogatorio.

-Pues no, apenas y lo conozco además me evita cada vez que estamos juntos, ¿quien se cree?.-respondió molesta mientras bebía un largo sorbo de su cerveza de mantequilla.-¿cree que no valgo la pena como para que se digne a siquiera intentar defender su estúpido arco?.

-Pues creo que si te interesa su opinión.-señalo Ginny.-de no ser así no estarías tan molesta.

-¿Por que las tres están interrogándome?.

-Porque somos tus amigas.-respondieron las tres al unisono.

Finalmente uno curioso Draco Malfoy estaba junto a Hermione al lado de una de las muchos televisores, Madame Rosmerta les dijo que le ayudaran a encenderlo para que los estudiantes empezaran a utilizarlo.

-¿No quieres que te ayude?.-preguntó Hermione mientras se reía de su novio.

-Se como encender un televisor Mione, con tu padre lo hice muchas veces y el botón debe estar por...aquí.

La pantalla se encendió y en ella aparecía una lista con diferentes frases.

-Hey yo quería ver la liga de campeones.

-JIJIJI Draco esto si es un televisor pero no para ver partidos de fútbol , es una maquina de karaoke, acompáñame con...esta canción.-dijo apretando un botón.

La castaña había seleccionado Mamma Mia del grupo Abba.

-Pero yo no me se esta canción.

-Mis papás la pusieron todo el verano que te quedaste con nosotros, es su canción favorita.

He sido engañada por ti

desde no sé cuándo.

Así que me decidí,

tiene que terminar.

Mírame ahora,

¿aprenderé alguna vez?

No sé cómo,

pero de repente, pierdo el control,

hay un fuego dentro de mi alma.

Solo una mirada, y oigo campanillas,

una mirada más, y me olvido de todo.

Madre mía, allá voy otra vez,

oh no, ¿cómo puedo resistirme a ti?

Madre mía, otra vez es evidente,

oh no, cuánto te he echado de menos.

Sí, he estado con el corazón roto,

triste desde el día que nos separamos.

Por qué, ¿por qué te dejé marchar?

Madre mía, ahora de verdad que sé,

madre mía, que nunca te podría dejar ir.

He estado enfadada y triste

por cosas que tú haces.

No puedo contar todas las veces

que te he dicho que hemos terminado,

y cuando tú te vas,

cuando das un portazo,

creo que sabes

que no estarás lejos mucho tiempo,

sabes que no soy tan fuerte.

Solo una mirada, y oigo campanillas,

una mirada más, y me olvido de todo.

Madre mía, allá voy otra vez,

oh no, ¿cómo puedo resistirme a ti?

Madre mía, otra vez es evidente,

oh no, cuánto te he echado de menos.

Sí, he estado con el corazón roto,

triste desde el día que nos separamos.

Por qué, ¿por qué te dejé marchar?

Madre mía, incluso si digo

adiós, márchate ahora o nunca,

madre mía, es un juego que jugamos,

adiós no significa para siempre.

Madre mía, allá voy otra vez,

oh no, ¿cómo puedo resistirme a ti?

Madre mía, otra vez es evidente,

oh no, cuánto te he echado de menos.

Sí, he estado con el corazón roto,

triste desde el día que nos separamos.

Por qué, ¿por qué te dejé marchar?

Madre mía, ahora de verdad que sé,

madre mía, que nunca te podría dejar ir.

Varios estudiantes aplaudieron a la pareja, Draco simplemente se había limitado a apoyar a su novia con los coros, la dueña del local los premio dándoles cervezas de mantequilla.

-VAMOS AIORIA, MOSTREMOS COMO SE ROCKEA!.-exclamó Aioros luego de terminar su sexta cerveza de mantequilla y parándose hacia el escenario.

La canción seleccionada por el par de griegos fue Livin' On A Prayer de Bon Jovi.

Todos quedaron encantados por la interpretación de los hermanos, mientras cantaba Aioria pudo percatarse de algo, sobre Luna Lovegood habían habían una criaturas que aunque eran invisibles podían detectarse por medio de la magia elemental, pero parecía que solo la rubia los había detectado.

-Probablemente tu confusión sea producida por los Torposoplo, creo haber escuchado el zumbido de uno.

-Luna respeto tus creencias pero no hay evidencia de esas criaturas, una vez intentamos capturar uno y nos pasamos la noche sin ningún resultado.-comentó irritada Sofía.

-Luna dice la verdad.-dijo Aioria el cual se acercó a la mesa de las chicas.

-¿QUÉ?.-exclamaron la Hufflepuff y la Gryffindor mientras la Slytherin del grupo sonreía ante la llegada del Ravenclaw.

-¿Me crees?.-preguntó incrédula la misma Luna.

-Hay unas presencias entorno a ustedes, So..digo la señorita Anderson parece atraerlas, ¿cuando tengas tiempo podemos conversar tú y yo Luna?.

-Ahora tengo tiempo, podemos conversar pero creo que no quieres que sea junto a más personas, podemos salir a dar un paseo.

-Sería excelente.

La rubia se despidió de sus amigas y acompaño a su compañero de casa fuera del local.

-No creía que a tu hermanito le gustara la Lunática Lovegood.-comentó Cho a Aioros.

Más el mayor de los Araya se mantuvo cauto, su primo había tenido un motivo y luego lo averiguaría, justo cuando su hermanito había salido entró David junto con Rose, ambos parecían sumamente agotados, lo que se evidenciaba en las ojeras de ambos.

-DAVID MI HERMANO¿ COMO ESTÁS?.-Jacob abrazó del cuello a su amigo y lo llevo hacia la mesa donde estaban.

-Pues no tan bien como ustedes puedo ver.

-Nuestro buen amigo Aioros nos invitó varia rondas a todos nosotros así que no te contengas.-señaló Edward igual de alcoholizado que sus otros compañeros tejones.

-¿Por qué te demoraste tanto?.-preguntó Cho.-¿estaban en una cita?.-los ojos picaros de la joven de ascendencia asiática hicieron que Rose se ruborizada un poco.

-No es lo que piensas Cho, anoche nos tocó patrullar el colegio, además tenemos que hacer informes para el director, sumado a todas las clases de nivel EXTASIS y mi trabajo en el MI7 nos deja poco tiempo, no me había despertado tan tarde desde...la batalla de Hogwarts, por suerte cada día tenemos menos problemas con las bromas lo que hace el trabajo más sencillo.

-Ahí se equivoca profesor.-empezó diciendo Fred.

-Pues aún seguimos invictos.-concluyó George.

-Justo con ustedes dos quería hablar, son los últimos en mi lista de bromistas y les quería pedir que cesaran en sus bromas, pues por cada una tengo que hacer un reporte y la burocracia me aburre.

El par de pelirrojos explotó en risas mientras derramaban un poco de su cerveza de mantequilla por la mesa.

-Me alegra que se lo tomen tan bien, me pregunto si su madre se lo tomará con el mismo humor cuando le escriba, recuerden chico, SE DONDE VIVEN.-señalo el tejón de forma tajante pero sin perder el tono despreocupado con el que había empezado.-¿Rose quieres una cerveza de mantequilla?.

Los gemelos detuvieron de inmediato con sus risas, pues la imagen de un vociferador de su madre gritándoles en el gran comedor los aterró.

Por su parte el par de Ravenclaws ya se habían alejado lo suficiente del poblado mágico como no tener que preocuparse por ser escuchados.

-Dime Luna, aparte de los...

-Torposoplo.

-Si eso, ¿has sentido alguna otra cosa extraña?, ¿presentimientos?, ¿intuiciones? o ¿premoniciones?.

-Siempre estoy con presentimientos, pero la mayoría me ignora, solamente la profesora Trelawney me cree.

-¿Tus presentimientos te han guiado hacia mi?.

-Si, siento tu tristeza y algo en mi instinto me motiva a ayudarte, desconozco el motivo, pero estoy dispuesta a hacer lo que pueda por hacer que dejes de estar triste.

-¿Aún sin conocerme?.

-Eres alguien que necesita ayuda, eso es lo único que necesito saber.

La aparentemente sinceridad de Luna había conmovido al sudamericano, usualmente la gente no era ni remotamente amable con él, exceptuando a su familia y a Patricio, pero por su entrenamiento Espartano no podía dejar que sus emociones nublaran su juicio, debía estar seguro de que la chica no era alguna espía o enemiga de algún tipo.

-Quisiera comprobar algo antes de contarte cualquier cosa, si es que puedo confiar en ti, ¿me dejarías tocar tu frente con mi mano?, prometo que no te haré daño.

-Bueno.-dijo con aire soñador antes de cerrar los ojos y quedarse tranquila.

Sebastián extendió su mano izquierda y tocó la frente de la chica con su palma, una de las muchas sub-habilidades de la magia elemental era el poder conectarse con otro ser vivo, algo que le resultaba muy útil con plantas y animales, en teoría podía ser empleado en humanos, pero por un tema ético no lo hacía, no le gustaba meterse con la privacidad de las personas, más esta era una situación excepcional.

Los recuerdos de Luna vinieron como un torrente, pudo ver a una versión adulta de la chica mientras practicaba un hechizo para luego fallecer, supuso que era la madre de la que le había comentado cuando conversaron cerca de los carruajes, posterior a eso vinieron recuerdos de su padre quien se esforzaba en criar a su hija lo mejor posible aún no siendo experto en muchos tópicos femeninos, luego estaban los recuerdos de Hogwarts, los años de abuso por parte de compañeros de la casa de las águilas, mientras que por otro lado podía palpar el gran amor que le tenía a sus amigas Artoria, Ginny y Sofia, Luna las veía como las hermanas que nunca tuvo de manera biológica, finalmente estaban todos los eventos que dejaban en evidencia las sospechas de Sebastián eran ciertas, las ocasiones en que la chica iba al bosque prohibido y se sentía con más energías, su buena relación con los animales, su instinto muy desarrollado...no había dudas, Luna Lovegood era una maga elemental.

-¿Confías en mi ahora?.

-Completamente, tengo que ahora yo ser sincero, es una historia un poco larga y habrá detalles que no te podré contar...no por ahora al menos.

-Estoy de acuerdo con eso, ¿algo de esa historia está relacionada con Sofia?.

-Pues si, mucho en verdad.

Hola a todos, aquí les traigo el último capítulo del arco de "Los hijos de Esparta", en el siguiente arco tendremos un pequeño salto de tiempo, no olviden dejar sus comentarios, un abrazo grande.