Apenas materializarse frente al hotel noto como Dazzle y Razzle estaban moviendo los escombros de la entrada con ayuda de Husk. El último al verlo llegar dejó caer una viga para caminar hacia él. Para ese punto había perdido su forma demoniaca al darse cuenta de la presencia de alguien más en el hotel; de entrar hecho una furia, podrían malinterpretar su actuar y lo que menos quería en ese momento era gastar tiempo que no tenía.

De haber elegido, hubiera ido directamente con Angel, pero sabía que no era tan sencillo, no si ese hombre seguía ahí.

—Antes de que digas nada, alguien espera por ti —dijo Husk señalando el salón, Alastor miró hacia aquel lugar.

—¿Como esta Charlie? —preguntó mirando el caos a su alrededor. En ese momento tenía que mantener su mente clara, por ello se tuvo que obligar a apartar a Angel un momento de su mente.

Husk se extraño por la pregunta, pero lo entendía, su sombra debió de haberle contado; ella siempre estaba cerca.

—Mejor que Vaggie, Baxter hizo lo mejor que pudo... aunque ese es el menor de los problemas justo ahora —comento mirando hacia el salón—, él está aquí.

—Lo sé, puedo sentir su presencia —dijo sin mas desapareciendo su bastón, mirandolo de reojo.

—Alastor.

—Husk, vuelve al trabajo.

Dicho eso lo dejó y comenzó a caminar hacia aquel lugar. Dio dos suave toques a la puerta y un pase le dio la bienvenida. Alastor ingreso, encontrándose con Lucifer quien veía con detenimiento a través del ventanal de aquel lugar.

—Tus allegados me han contado lo que ocurrió, debo decir que me hubiera tranquilizado saber que estabas aquí cuando este desastre ocurrió —dijo sin volverse, mantenía ambas manos cruzadas tras su espalda, sosteniendo su cetro con la mano derecha—, no cambia el hecho de que tu presencia no es bienvenida.

Alastor sonrió levemente, Lucifer estaba furioso. Pese a su apariencia calmada y soltura, hasta el sabía que si había alguien que no debías hacer enojar, ese era Apple Daddy; había elegido bien al entrar en su forma normal.

—El desastre hubiera sido mayor —dijo obviando lo que hubiera ocurrido de haber estado ahí. En el mismo momento en que lo hubiera visto cruzar por el vestíbulo, le hubiera atacado y a lo que fuera que viniera con él.

Lucifer entonces giró y le vió. La sonrisa habitual en su rostro había sido reemplazada por una expresión de furia total y a su alrededor estaba formada una aura oscura.

—¡Pero mi hija no estuviera lastimada entonces! —grito golpeando el escritorio, partiendolo en el acto.

Alastor silbo ante esa demostración de poder. No era que estuviera aterrado, pero hasta él tenía cuidado alrededor de ese hombre. Y en ese momento, debía ser el doble de precavido.

—Su majestad-

—Alastor —dijo interrumpiendo, la mirada de ambos chocó—, quiero hacer un trato contigo —comentó con tranquilidad, retomando su anterior postura. Una suave sonrisa se poso en su rostro tras decir su propuesta.

El aludido parpadeo un par de veces confundido ante aquella petición. Eso era muy inusual, en especial viniendo de Lucifer con quien era muy extraño que el solicitara un trato.

—¿Un trato? —inquirió Alastor desde su lugar mirando con curiosidad al demonio frente a él.

—Él tiene algo que te pertenece, ¿cierto? —Alastor entonces hizo presión en su mandíbula, Lucifer estaba tocando un punto sensible. Había tratado de mantener a Angel a raya de su mente, porque la idea de que le estuvieran haciendo algo en ese preciso momento mientras platicaban, le molestaba a nivel insospechados—, Dubstep es más fuerte que tú, ciertamente; y yo no puedo entrar en sus dominios por un pacto que tenemos desde hace un tiempo —aclaró al ver la duda en el rostro de Alastor—, ese bastardo sabía que de atacar, no podría tocarlo, claro que mi bebé no lo sabía. Mi trato Alastor, te sedera parte de mi poder, si a cambio le das una lección por mi.

Sin poder evitarlo, una gigantesca sonrisa se formó en el rostro de Alastor. Este se cruzó de brazos y miró con detenimiento a Lucifer.

—¿Sin ataduras ni letras pequeñas? —preguntó caminando hacia Lucifer.

Aquel demonio sonrió de forma macabra viendo como Alastor se detenía frente a él. Alastor desde su posición, miró hacia abajo; le resultaba un poco gracioso que uno de los seres más poderosos, no sobrepasara el metro ochenta.

—Devolverás mi poder y el contrato se romperá tras recuperar a tu persona importante —Alastor siseo por lo bajo al escucharlo—, yo lo se todo Alastor, este es mi reino y aquí mando yo —aclaró lentamente pero con voz dura—. Todos ganamos, ¿no lo crees?

Una risa tétrica nació de la garganta de Alastor, consiguiendo que una sonrisa triunfal se acoplara en el rostro de Lucifer.

—¿Trato? —dijo Lucifer extendiendo su mano izquierda hacia Alastor.

Esa era una oportunidad que no se repetiría en milenios, tener un poder casi ilimitado para destruir de una vez por todas a una criatura que consideraba tan inservible, era casi como un regalo. Y lo mejor era que no había precio a pagar.

—Trato —apretó la mano del contrario y una luz roja creció entre ambos, el poder de Lucifer se transfirió al cuerpo de Alastor en cuestión de segundos.

Este en un primer momento se sintió mareado por tanta energía, consiguiendo que Lucifer riera fuerte al verlo. Alastor negó con la cabeza mientras retrocedía un paso tratando de mantener el equilibrio.

—¡Olvide mencionarlo! —dijo Lucifer palmeando la espalda de Alastor, este se recompuso del mareo y le miró con molestia, pues Lucifer había dicho que no había letras pequeñas, pero parecía que sí que las había—, si intentas atacarme, mi poder te consumirá desde adentro —advirtió divertido.

Alastor sonrió con burla ante dicha advertencia, ladeo un poco el rostro y se acomodo su lente.

—No sería tan estúpido como para intentarlo, su majestad —comentó invocando su baculo—, si me disculpa, tengo una encomienda que cumplir —dijo con la voz cada vez más distorsionada.

Dicho eso desapareció dejando a un Lucifer debilitado, que al verse solo cayo de rodillas, ya no pudiendo aparentar por un segundo más que se encontraba bien. Aquella absorción repentina de energía le había dejado bastante vulnerable y esperaba que Alastor le tomará poco tiempo terminar con el trabajo.

—Más vale que sea suficiente —comentó mirando como Dazzle ingresaba rápidamente para auxiliarlo.

De estar mucho tiempo en aquel estado, sería problemático.


Así es, Vox es mucho más fuerte que Alastor, pero inclusive si es así, uno no se mete con el otro porque pasarían un mal rato. Sin embargo, ahora que se han igualado en poder, ¿qué pasará?

Nos leemos luego