Fichando datos

"Sobre la colina más alta, incrustada en un campo rodeado de espeso y traicionero bosque, envuelto en penumbras, se alzaba una magnífica construcción. Se trataba de una de esas casas señoriales y fastuosas, colosales testigos de una prosperidad que tuvo lugar siglos atrás, y de las cuales hoy día se ven muy pocas, reservadas por el celo de los herederos, o reclamadas por la madre natura al desaparecer todo rastro material de sus propietarios. Los dos viajeros permanecieron observando los detalles insinuados bajo las ramas de enredadera o el moho que cubrían las paredes, cuyo color carmesí aún podía divisarse gracias a fragmentos sobrevivientes de la erosión, el resto de la pintura se había descascarado como la piel muerta, desprendida de una quemadura. De las hileras de ventanas o balcones distribuidos en tres pisos, algunos postigos se hallaban cerrados, otros abiertos y de los cuales colgaba una cortina hecha jirones, en otros simplemente no quedaba nada, ni una astilla de vidrio. No obstante, nada se veía hacia adentro. La gran puerta de entrada, hacia la cual ascendían escalones de resquebrajado mármol, entre cuyas grietas emergían pequeñas plantas, daba la impresión de estar firmemente cerrada desde hacía tiempos inmemoriales, gracias a su madera formidable, ennegrecida pero sin haber perdido el encanto que en sus días un buen carpintero le dio.

A los corceles no les parecía otra cosa más que una mansión vieja, en la que quizá podrían hallar algo de valor. Después de todo, ellos eran prófugos, no había hogar al que pudieran volver ni otro camino más que el que conducía hacia adelante, lejos del lugar donde sus fechorías los habían vetado de la ciudadanía. La noche les pisaba los talones, de modo que no les quedaba más remedio que introducirse en el fantasmagórico Palacio Bermellón…"

Así comenzaba el cuento "El Palacio Bermellón", de Hoofar F. Ponecraft, un relato nada apto para gustos sensibles por su tratamiento tan directo y tan descriptivo del horror al que son sometidos los protagonistas, dos ladrones fugitivos que se refugian en una mansión abandonada, creyéndola deshabitada e inofensiva. Nada más entrar por una ventana rota, un viento gutural venido de ninguna parte los recibe, y ambos caen dormidos de repente como si sus fuerzas hubieran sido absorbidas por el mismo viento. Al otro día, o en lo que parece el amanecer de otro día, se encuentran con una residencia completamente viva, cuyos habitantes, con la apariencia de una aristocrática familia, en un extraño gesto de hospitalidad los toman como huéspedes, como visitantes a quienes estaban esperando. Uno de los corceles se pone escéptico desde el principio, porque en su fuero interno percibe un peligro inminente detrás de esos rostros amables y educados. El otro, sin embargo, se va dejando seducir por los lujos y las atenciones de todo tipo dispensadas por aquellos excéntricos millonarios, quienes decían haber dispuesto su hogar para los desdichados, para los que necesitaran techo, para los cazados injustamente. Todo tenía la apariencia irreal de un sueño feliz, donde por fin se acababan las persecuciones y el miedo a la justicia. Podían disfrutar de todo lo que quisieran, sin restricciones, sin culpa, con la única condición de no comer frambuesas del jardín. Se podía pasear sólo hasta el límite que marcaba la plantación de frambuesas, pero no se podía tocar ni una sola, mucho menos arrancarla.

No se explicaba el por qué ni tampoco las consecuencias de tal norma, lo cual produjo mucha más desconfianza en el ladrón escéptico. Éste se pasó gran parte de la historia tratando de convencer a su compañero de largarse de allí, más sus esfuerzos fueron en vano. Creyendo que si rompían la única regla de la casa, serían expulsados de la misma, el escéptico aprovecha una borrachera de su amigo para llevarlo al jardín e inducirlo a comer de las frambuesas, de un llamativo e irresistible color carmesí intenso. La pesadilla arranca ni bien cada uno dio el primer mordisco:

"...un líquido de sabor ferroso, nada comparado a lo que sería el dulce jugo de una fruta, se escurrió por sus bocas, provocando que desde sus entrañas naciera un asco indescriptible, como si vez de frambuesas hubieran probado su propia carne. Unos gritos de inframundo aturdieron sus oídos, los árboles de pronto transmutaban en la forma de almas torturadas, el paisaje adquiría poco a poco tonalidades siniestras, y todo lo que alguna vez fue bello y placentero se tornó espantoso y decrépito…

...los dos desafortunados cayeron en la cuenta de que no habían transgredido una regla sino que cayeron en una trampa desde el inicio."

A pesar de no haberle proporcionado más respuestas durante el trayecto hacia la estación de trenes, De-Cryptor, utilizando un lenguaje cifrado que hacía parecer que hablaba de temas banales, le dijo a Archiver cómo establecer un sistema de comunicación que pudiera eludir interferencias. Debían comunicarse entre ellos y con por lo menos uno de los bibliotecarios en cuyas bibliotecas se encontrara una porción de esos libros herméticos. A cada uno correspondía intentar extraer la mayor cantidad de información posible de ellos, para luego armar un compendio y enviarlo a la princesa Celestia. "Pero sólo a la princesa Celestia", recalcó De-Cryptor. Especialmente, estaba la imperiosa necesidad de dar aviso a las otras bibliotecas lo más pronto posible, porque el dueño de los libros podría ya haberlos rastreado y enviar a alguien a recuperarlos, fuera por las buenas o por las malas.

Entonces, mientras miraba marcharse al tren con destino Vanhoover, y luego cuando se dirigía al trabajo, Archiver en silencio elaboraba su estrategia. Pensaba en Sweet Prose y en su hechizo de copia, pensaba que el primer paso era duplicar los materiales originales para tener un respaldo en caso de suma necesidad, y también para poder trabajar más cómodamente. De todas formas, su primera acción cuando estuvo en la biblioteca fue ubicar la sección con la obra de Ponecraft, retirar de allí la antología que contuviera aquel cuento terrible, buscar la página en el índice y ponerse a leer. Si bien ya lo había leído unos años atrás, ahora ese relato contenía un nuevo sentido para él. Las descripciones en la narración alcanzaban tal nivel, que hacían sentir al lector lo mismo que los personajes, ya fuera alegría, júbilo, excitación, terror, desesperación… eso era lo que había impactado tanto a Archiver en su primera lectura. En su podio de los diez cuentos largos más escalofriantes, "El Palacio Bermellón" se hallaba entre los cinco primeros. Sin embargo, en la segunda lectura, primaba la intención de hallar un sentido oculto, descifrar entre líneas un mensaje o algo que le permitiera entender por qué De-Cryptor le recomendó que lo leyera.

Bajo esta nueva perspectiva, nuevas preguntas se agolpaban en la mente del corcel. ¿Qué había en ese escrito? ¿Qué sabía Ponecraft? Este autor siempre se planteó como un misterio, tanto para lectores como para críticos literarios. No tenía lo que se decía una "vida pública", no salía mucho de su casa ni participaba en eventos culturales, de ir a las presentaciones de sus libros menos que menos. Los seres desconocidos y misteriosos que poblaban su obra eran objeto de todo tipo de análisis por parte de lectores o analistas avanzados, escapaban a cualquier intento de asir un significado sobre ellos. Las antiguas mitologías de Equestria y de otras naciones, los compendios de ciencias oscuras o prohibidas y los misterios herméticos se contaban entre las principales fuentes de inspiración de Ponecraft. Se decía también de este escritor que era un iniciado o miembro de una secta secreta o un club ocultista, rumores alimentados por sus condiciones de vida.

En el caso de "El Palacio Bermellón", los miembros de la familia ricachona no eran ponis realmente, sino entes o espíritus que tomaban esa forma para engañar a sus víctimas, a las cuales les iban absorbiendo la vida mientras las mantenían en un delirio idílico… hasta que mordían la frambuesa, y de alguna forma mordían el anzuelo, entonces venía la parte de las torturas, no tanto desde lo físico sino más bien desde lo fisiológico o anímico, cuando la voluntad de los torturados se quebraba definitivamente, y el alma quedaba a merced de aquellos entes. Los cuerpos eran enterrados en el jardín, pasando a ser propiedad de la casa al igual que las almas, moldeadas por los infames demonios para colaborar en sus farsas y embaucar a nuevas presas potenciales.

Cuando acabó de leer, Archiver permaneció un rato en su silla, tratando de conectar sus dispersas ideas. ¿Qué sistema de referencias se establecía entre los mensajes de Cryptogram, el cuento de Ponecraft y esos libros? ¿Cuál sería su punto de partida? Decidido, el corcel tomó una pluma y su cuaderno de apuntes, que llevaba con él a todos lados. Recordó ese poema que Sweet leyó, sacado de uno de los manojos de papeles. Tuvo que esperar a que Bureau Spokesmare llegara a la biblioteca para pedirle que le abriera la caja fuerte. La directora le preguntó por qué no se hacía un copia de la llave o le pedía la combinación de la caja, para así no depender de ella, pero el archivero se negó.

Una vez con el poema entre sus cascos, lo leyó con mucho detenimiento, convencido de la existencia de un mensaje cifrado entre líneas. Ninguna firma daba pista de la identidad del poeta, ninguna marca atribuible a cualquier poeta conocido. Por el mal estado del papel, Archiver infirió que el autor lo escribió mientras estaba privado de su libertad, o por lo menos en una situación desfavorable. Más allá de eso, nada más, sólo fragmentos, restos o huellas de algo cuyo sentido debía reconstruir, porque lo demás escapaba de sus cascos.

El primer paso para decodificar un mensaje estaba en conocer el código, encontrar regularidades o irregularidades en el texto, fijarse en lo que no debería estar allí, en cualquier cosa que parezca un error. Con el poema anónimo de un lado, y el cuento de Ponecraft del otro, practicando el arte de la lectura a contrapelo, fue haciendo un punteo inicial.

-Palacio Bermellón / Vermilion, Red Hollows (se repite dos veces): ¿se refiere a un lugar determinado? ¿a una familia determinada? Algo con el color rojo, las paredes de la casa, las frambuesas, nombres de personajes.

-leche roja / líquido de sabor ferroso: alusiones o referencias a la sangre. Ver los versos escriben y escriben en tinta de sangre - escriben en sangre. Constantes repeticiones del verbo "beber".

"Beber sangre" o "morder las frambuesas" = tortura o ponicidio….¿por qué?

-misterio del jardín de frambuesas: ¿de los cadáveres nacían los árboles? Ver los versos:

"...silba a sus mulos grita caven tumbas en el pantano

bailen y caven y hundan sus raíces en la pradera

húndanlas profundo y dennos sus cadáveres…"

¿se trata de una residencia donde antiguamente se torturaba a ponis y se escondían sus cuerpos en los terrenos adyacentes?

-Referencias mitológicas. En Ponecraft, las pinturas sobre la "Creación del Sol y de la Luna", representaciones de los cantos según un pintor famoso. En el poema, "tus crines de fuego Solaria, tus crines de agua Selena". Solaria y Selena: ninfas ayudantes de los Seres Primigenios que trajeron la luz al mundo, junto con ellos crearon los astros del día y la noche (*).

¿Alusión también a las princesas Celestia y Luna? ¿por qué?

tus crines de fuego Solaria,

tu piel blanca inmaculada,

tus crines de noche Selena,

tu piel negra profanada

En el mito, la ninfa Selena no se "corrompe" en realidad, mientras que por otro lado se conoce la historia de la princesa Luna, esos versos sí debían referirse a las princesas alicornio. ¿Por qué el paralelismo entre las Ninfas y las Princesas? Del mito nada se tenía por seguro, más que una interpretación del origen del mundo.

-Red Hollows: ¿ubicación explícita o cifrada?

"...clamamos en la oscuridad de Red Hollows"

Asaltado por una certeza, Archiver fue a consultar rápidamente un mapa de Equestria y se puso a escanearlo con detenimiento. La locación más similar a Red Hollows era Hollow Shades, cuya historia y reputación no eran de lo más claras. Estaba rodeada de bosque y misterio, sí, pero dentro de lo que se sabía de ese lugar, no encajaba una mansión embrujada con un patio sembrado de cadáveres. ¿Qué era entonces, a qué correspondía la nominación "Red Hollows"? Podía ser un campo, una ciudad, una villa o un isla. Descartó que fuera un anagrama después de varios intentos de formar con las mismas letras otras palabras.

Antes de rendirse por ese día, el archivero recurrió a un atlas extendido, que incluía mapas o cartografías de las latitudes más lejanas al reino. Encontró una pista en el mapa del Oeste Desconocido, a unos pasos del mar de más allá, había un feudo marcado como Red Hollows. La descripción era muy escueta en cuanto a información, muchísimo más escueta en comparación a las demás, pero al menos confirmaba otras pistas: "Localidad de producción de frutos rojos, cosechas anuales, clima variable, administrada por la familia Vermilion".

Al mirar el reloj del despacho, se sorprendió de ver que ya no faltaba mucho para las seis. Había estado tan absorto en lo suyo que había ignorado por completo lo que ocurría a su alrededor. Más sorprendente era no haber sido molestado por Catal Fast, pero ella por su parte también se encontraba ocupada catalogando y clasificando libros con Sweet Prose. De modo que aprovechó para escribir en su cuaderno un inventario de la quinta caja, realizando una observación más detallada de cada objeto, aunque no alcanzó a completarlo ese día.

-[Carpeta con anillos 1] Bestiario anatómico. No hay portada ni otras fuentes de información primaria, probablemente se trata de un folder de investigaciones. No hay firma de autor. Dimensiones: 20 x 30 cm., 287 páginas. Estado: regular, manchas, polvo, óxido, acidificación. Ilustraciones: contiene dibujos, esquemas e ilustraciones hechas a casco, especifican características intra corporales de gran cantidad de individuos (ponis terrestres, unicornios, pegasos, batponis, grifos, hipogrifos, dragones/otros reptiles, changelings). Idioma: equestriano con variaciones, caligrafía pequeña e irregular.

-[Carpeta con anillos 2] Inventario de sustancias, pociones, venenos. Autor desconocido. Dimensiones: 20 x 30 cm., 256 páginas. Estado: regular, manchas, polvo, óxido, acidificación. Ilustraciones: contiene diversidad de fórmulas, recetas, dosificaciones, propiedades, posologías, anotaciones en márgenes. Idioma: equestriano con variaciones, caligrafía ancha, cursiva deforme.

-[Libro con correas] No hay datos. Cerrado por cinco correas, tres a lo ancho, dos a lo largo, cada una posee un sistema de seguro con tuercas móviles.

-[Diario de notas n°4] Firmado en la primera hoja por Stratford Pones (¡!). Al parecer, se trata de un diario personal y al mismo tiempo un registro de seres y eventos paranormales.

-[Cartapacio cerrado] Contiene recortes de periódicos sobre distintos casos de fallecimientos de ponis, procedentes de Equestria. Incluye informes de autopsias y documentos de la Oficina de Investigaciones Criminales de Equestria (¡!), también borradores de informes.

-[Registro de nacimientos y defunciones] 90 páginas, estado bueno. Parece que sólo se consignan los nacimientos y defunciones de la familia gobernante de Red Hollows, abarca doscientos años hacia el presente, aunque parece ordenarse por un calendario distinto al de Equestria.

-[Libro de actas] 120 páginas, estado muy regular, presencia de oxidación ferrosa en la tinta, lo que hace ilegible el texto en muchas páginas. Escritura cursiva, nombres cifrados en iniciales.

-[Libro de contaduría] estado regular. Registro de entradas y salidas, entregas de paquetes, proveedores y clientes.

-Enciclopedia de Ciencias Complementarias Tomo 2, "Psico-metafísica del ser, alquimia orgánica". Complejas tesis acerca de los cuatro estadios del Ser (magia, sentimientos, razón, Alma) y sus interrelaciones con el cuerpo biológico, explora las posibilidades de cambiar, por ejemplo, el uso que hace un poni de su magia a través de cambios en su mentalidad. Detalla experimentos atroces sobre intentos de extraer el alma de un cuerpo sin provocar el deceso de éste.

-Enciclopedia de Ciencias Complementarias Tomo 3, "Alteraciones del sueño, insomnio, parálisis y terrores nocturnos, fenómenos varios". En este tomo se abordan muchas de las investigaciones de un equipo de psicólogos y parapsicólogos conformado por la princesa Celestia para atender a los problemas de sueño de los ponis durante el destierro de la princesa Luna y ante la imposibilidad de hacerse cargo del mundo onírico. Sin embargo, se supone que esta información está clasificada y no es de fácil acceso a cualquiera, ¿cómo fue obtenida?

-Enciclopedia de Ciencias Complementarias Tomo 5, "Prácticas de influenciamiento psíquico". Sugestión mental, hipnosis, manipulación de la conducta, estudio de elementos psico-hipnóticos y alucinógenos, relación del lenguaje corporal con emociones y pensamientos. Básicamente, un manual para controlar a los demás sin necesidad de utilizar hechizos de control mental, pero también para entender cómo piensan los demás.

-[Atado de documentos 1]

-[Atado de documentos 2]


–Uff, hoy no hemos salido del despacho en toda la tarde – resoplaba Catal cuando por fin habían salido del trabajo – se podría decir que todos estuvimos productivos. ¿Pero has visto a Archiver? ¡Andaba como loco con sus papeles y con un libro de Ponecraft! Y encima su escritorio está entre medio de los nuestros, ni se dio cuenta de que andábamos pasándonos libros de un lado para otro, si hasta yo los revoleaba y le rozaban la crin y a él no se le movía un pelo…

Ciertamente, era un poco engorroso cuando dos ponis trabajaban en equipo pero les tocaba estar en dos puntos alejados y además con alguien que interrumpía la circulación sin enterarse. Quizá podrían plantearle a Spokesmare, próximamente, sobre la posibilidad de cambiar el orden de sus escritorios.

–A eso se le puede llamar pasión por la investigación, jeje – se reía Sweet – Yo estaría igual… de hecho, siento que voy a estar igual con mi libro.

–¿A tal punto de que vas a ignorar a todo el mundo a tu alrededor?

–No seas exagerada, yo nunca he llegado a eso, a menos que me encuentre sola.

–Bueno, sí, no te he visto cómo te concentras cuando estás sola, jeje…

–De hecho, me gustaría compartir la lectura del libro contigo, es más entretenido para formular opiniones y contar con otro punto de vista de lo que se lee.

Catal revoleó los ojos, sonriendo. A pesar de que no tenía el más mínimo interés en "La Supernova del Crepúsculo", sí le interesaba apoyar a su amiga y compañera, tal y como ella la había apoyado en su momento. Además, Sweet tenía razón, ambas podían analizar algo desde orillas diferentes y de ahí alcanzar una comprensión amplia del objeto.

–¿Qué te parece si vamos a mi departamento? – invitó Catal – Ya de paso arreglamos para cocinar… no, mejor pedimos unas pizzas, no tengo ganas de ensuciar mi cocina jaja. También guardo unas sidras de fresa que me sobraron del finde, cortesía de Pepper, la produce en sus fincas y siempre me trae algunas botellas.

–¿No es muy de entre semana para beber?

–Sólo son tres o cuatro, con eso una no se emborracha. A lo sumo, si te da sueño te puedes quedar a dormir, no hay problema.

–En ese caso, debería avisarle a mis padres… sólo para que no se preocupen en casa.

–Ay, vamos, ya eres una poni grande, Sweet – Catal le dio un codazo –, vivimos en una sociedad segura como para no tener que andar diciendo a dónde vamos todo el tiempo…. jajaja, eso sonó raro, "vivimos en una sociedad"...

–De todas formas, quisiera pasar por casa a recoger algunas cosas.

–Ok, tú ganas, señorita Seguridad.

De modo que mientras la noche se extendía por Fillydelphia, las dos jóvenes ponis realizaron el trayecto hacia la casa de Prose, a quien Catal aprovechó para volver a aconsejarle sobre alquilarse un departamento y disfrutar de las ventajas de vivir sola. El problema era que la unicornio no veía aún la necesidad de dar ese paso, se sentía a gusto en el nido, especialmente le gustaba la vista al jardín desde su habitación. Ella colaboraba con las expensas y la limpieza, manejaba sus propios horarios y habitaba su propio espacio sin ser invadida por su madre o su padre. En otras palabras, poseía mucha independencia, porque sus padres la criaron de esa forma; por el contrario, Catal debió sufrir a una madre demasiado presente y con la cual chocaba mucho, pese a eso, cuando se fue de casa quiso hacerlo en buenos términos. Nunca se sabe a dónde te pueden llevar las vueltas de la vida. Al principio la madre de Catal se aparecía por su departamento a cada rato, luego, por ruegos de su hija, fue espaciando sus visitas, y ahora lo bueno era que se ponían de acuerdo en quién visitaba a quién. Obviamente, algunas cosas no cambiaron, como la pregunta sobre si ya tenía candidato formal, aunque supiera que le estaba pidiendo mucho.

Después de retirar de su casa unos apuntes y su copia del libro, avisar a su mamá que no la esperaran para cenar y dejar un saludo para su papá, quien volvería más tarde, Sweet acompañó a Catal a una sucursal de la famosa pizzería Pizzadelfia, la franquicia que distinguía a Fillydelphia en toda Equestria por la variedad y calidad de sus pizzas, precisamente por la masa y en parte por la salsa, cuya receta nadie había podido descubrir. Tardaron unos buenos minutos en decidirse cuál encargar, porque la catalogadora quería una con chile picante pero la escritora prefería una que traía rodajas de ananá. Cuando la disputa parecía no acabar, el pizzero ofreció hacer media pizza con picante y media pizza con ananá, si deseaban pedir una sola pizza, o una de cada gusto si pedían dos. Para Catal, una era poco, y dos para Sweet, mucho. A la primera no le importaba el precio y no le importaba si sobraba, así solucionaba el almuerzo del día siguiente, pero la segunda sentía que eso no era lo correcto, porque además la pizza fría no iba a ser la misma. El pizzero simplemente las miraba sin saber qué hacer. Por fin, las dos yeguas se pusieron de acuerdo en encargar una única pizza con sus gustos favoritos a medias. Creyendo que ya no habría más desavenencias entre las dos clientas, el pizzero les preguntó si esperarían el pedido allí o si querían que se los alcanzara a su casa, ahí arrancó otra disputa porque una quería esperar y la otra no. Ahí iban de nuevo… pero esta vez, el pizzero les recomendó resolverlo lanzando una moneda (le daba igual cuál opción saliera, sólo deseaba ponerse a trabajar, en todo caso iba a estar contento el repartidor porque él cobraba los envíos, más una propina). Cara por envío sí, número por envío no. Delante de las dos bibliotecarias, el corcel lanzó la moneda al aire, y el azar decidió por envío sí, con lo que Catal dio un grito triunfal, extendiendo los cascos hacia el techo como si se hubiera ganado la lotería.

Cuando ya estaban bastante lejos de la pizzería, Sweet quiso despejarse la duda.

–¿Por qué querías tanto que nos mandaran la pizza? ¡Si no había nadie, la habrían tenido lista enseguida y nos ahorramos el costo del delivery!

–Ay, Sweet, es que tú no entiendes, – Catal se acercó estrechamente a la unicornio para revelarle sus razones – el repartidor está más bueno que comer pastel con los cascos.

Prose no podía sino mirarla con una cara de "¿me estás jodiendo?", considerando la idea de que esta tipa tuviera un problema hormonal que requería tratamiento urgente. Sin embargo, decidió no rezongar al respecto, después de todo Catal Fast era Catal Fast. Se sintió tentada de preguntar qué pensaría Pepper al respecto, aunque la respuesta de la poni terrestre probablemente fuera "ojos que no ven, corazón que no siente".

En lo que ellas se instalaban en el departamento tras recorrer las siete cuadras desde la pizzería al edificio y justo cuando Catal se metía a bañar, sonaron unos golpecitos en la puerta y un olor tibio a pizza recién hecha se coló por debajo de la misma. Cuando Sweet fue a abrir, en secreto le dio la razón a su amiga, quien traía la pizza era un pegaso buen mozo, de pelaje turquesa y crin blanca con una franja verde y otra roja, con unos intensos ojos color miel, un porte recto y una expresión seductora mientras sostenía la caja en delicado equilibrio sobre su casco derecho y batía sus alas suavemente para mantenerse en el aire. ¿Quién se podía resistir a tanto encanto como para no darle propina? Con un toque de rubor en sus mejillas, la unicornio de melena rubia preguntó cuánto era lo del delivery, pues la pizza la habían dejado paga en el local, y el pegaso hasta respondió con una tonada galante. Al oír que su amiga no tenía suficiente metálico para pagar, salió Catal atropellando la puerta del baño, haciéndose la tonta, para "ayudarla" con lo que faltaba. Obviamente, aportó otro tanto más que contaba como la propina para el corcel, quien se retiró con una sonrisa diciendo "Buenas noches, y que disfruten su pizza".

Tras preparar la mesa, servirse un vaso de sidra de fresa cada una y sentarse a comer con deleite, Sweet comentó que seguramente todo el mundo debía pedir delivery desde que ese pegaso comenzó a trabajar para Pizzadelfia, y que el dueño debía de estar feliz con las ganancias y la buena propaganda.

Al final no sobró nada porque ambas ponis se encontraban más hambrientas de lo que creían. Con las panzas llenas y los corazones contentos, se acomodaron en el living luego de lavar los platos, siempre acompañadas por la bebida gaseosa y burbujeante con sabor a frutilla. Prose tomó "La Supernova del Crepúsculo" y lo abrió justo en la página donde empezaba el Prefacio:

Saludo a Vuestras Mercedes con el respeto que corresponde a su estatus, y saludo también a quienes aún poseyendo menor mérito, de alguna manera se han hecho con un ejemplar de éste mi escrito…


Realmente tengo unas ansias locas de poder desarrollar más sobre "La Supernova del Crepúsculo", pero siempre me debato entre la justeza de palabras y la necesidad de seguir con el relato, y al final decido ceder y pensar en los lectores, a quienes estoy dando quizá demasiada información junta y eso no les permite poder disfrutar y procesar el capítulo. Así que por esta vez llegamos hasta aquí.

(*) el mito sobre la creación del sol y la luna (en Equestria), que considero lo que se puede decir una idea original mía, pueden leerlo en "Sobre Mitos Antiguos de Equestria" capítulo 2, lo publiqué como capítulo de un fic aparte para no sobrecargar este cap que ya de por sí creo que está sobre cargado.

Posdata: Aprovecho para comunicar que corregí un error en el capítulo 5, "La Donación", porque en la parte donde se detalla el índice del libro me di cuenta de que FFN había suprimido los números de la lista, y quedaron los títulos de los capítulos cortados, no sé si nadie se dio cuenta, pero son errores que ocurren generalmente cuando paso el texto del archivo de drive al doc manager en FFN. Por favor, si alguien nota errores o cosas que están como raras, avísenme enseguida. ¡Muchas gracias!