Miraculous, les aventures de Ladybug et Chat Noir y sus personajes son propiedad de Thomas Astruc y Zag Entertainment.
Palabras: 398.
24.- Presión
—Marinette, Marinette —llamó con insistencia Wayzz. Ella alzó el rostro de la almohada con los ojos inundados y la nariz roja—. ¿Estás bien? ¿Has enfermado?
—No, no pasa nada...
—Pero estás llorando —apuntó aquella obviedad como si fuese la prueba irrefutable de un crimen.
—Marinette, puedes hablar con nosotros, estamos aquí para apoyarte —murmuró Tikki.
Sollozó hundiendo de nuevo el rostro en la almohada, preocupando aún más a los kwami. ¿Cómo iban a ayudarla? Estaba sola en eso. Sola contra los que querían apoderarse de la caja de los prodigios. Sola para protegerlos. Sola con un secreto que no podía compartir con nadie. La presión de aquello la estaba aplastando, por más que Fu la hubiese entrenado y preparado, sentía que no podía.
—¿Es por Adrien? —preguntó Tikki, porque normalmente los problemas de Marinette giraban en torno a él.
—No, Tikki.
—¿Qué ocurre entonces? —interrogó Wayzz.
—No puedo más —musitó ahogándose con su propio llanto—. La presión, no sé qué hacer para soportarla, siento que me arrastra, que se cuela en mi día a día, que entorpece todo lo que hago...
—Marinette. —La voz de Wayzz la obligó a mirarle—. Está bien, no tienes que sentirte mal con eso. Si Fu estuviese aquí... —enmudeció tras pronunciar el nombre de su portador como si hubiese olvidado lo que quería decir. Sacudió la cabeza y continuó—. Fu te diría que necesitas hablar de ello. Eres fuerte Marinette, pero también eres humana y muy joven.
»No tienes que ser perfecta, tienes derecho a dudar, a equivocarte y a tener miedo. Y no tienes por qué pasarlo sola.
»Cada guardián elige las normas por las que se rige su caja de prodigios, puedes hablar con Chat Noir, conocer su identidad si lo necesitas.
»No estás sola, Marinette.
La muchacha dejó de llorar observando al kwami de la protección como si de un gran maestro se tratase.
—Fu y yo estuvimos hablando antes de que perdiera su memoria, sobre lo conveniente que sería que visitases el templo de los guardianes. Con ellos podrás hablar con libertad porque esconden los mismos secretos que tú, pueden entenderte y ayudarte.
—Pero Wayzz, ¿cómo podría hacerlo? ¿Y si consideran que no estoy capacitada para ello?
Wayzz miró brevemente a Tikki que asintió.
—Tú me has ayudado a salir adelante tras la pérdida de mi portador, deja que ahora te ayude yo a ti.
Fin
Notas de la autora:
¡Hola! Tenía que tirar un poco del punto de quiebre de Marinette, porque es una chiquilla y aunque intenta ser perfecta y mantenerse a flote es humana. El principal fallo que le veo a Marinette es que no nos muestren que puede romperse como los demás.
