—Está hecho —dijo Lucifer parándose del asiento donde estaba, dejo la manzana pelada en la comoda de Charlie, donde esta le vio preocupada.
Por suerte para ella, aquella fuerte descarga no le había lastimado tanto, hizo que se le entumecieron las extremidades por algunos minutos y que un fuerte mareo hiciera acto de presencia; Vaggie sin embargo era otra historia, ella tenía una quemadura a causa de la electricidad que recorrió su cuerpo.
—¿Dubstep está muerto? —preguntó mirando a su padre caminar al ventanal, moviendo sus manos conforme la energía volvía a su cuerpo.
—No, ese rufián sigue vivo, solo porque intervino Valentino —comentó mirando hacia su hija que lucía mucho mejor—, ya sabes lo que dicen manzanita, hierba mala nunca muere. Por eso tu viejo está aquí —bromeó con una dulce sonrisa.
—¡Padre! ¿Y mis amigos? —dijo intentando ponerse de pie. Lucifer le dedicó una mirada de advertencia que bastó para dejarla en su sitio.
—Ellos están bien, Alastor no es alguien a quien puedas herir con facilidad, además, tenía mi poder —se mofo de eso, recordando como Alastor se tambaleaba con tanto poder encima—, más importante, al menos ahora Vox sabe que no debe tocar a nadie de la familia Magne otra vez. Su sucia empresa es prueba de ello; le tomará décadas volver a lo que era —comentó orgulloso del trabajo hecho por Alastor.
No era que la idea de tenerlo al lado de su hija le agradará, pero al menos ahora sabía que le podía ser de utilidad en un futuro.
—Papa... si yo no hubiera salido herida, ¿hubieras intervenido igual? —preguntó de pronto Charlie atrayendo la atención de Lucifer.
Este le vió de reojo y rió suavemente. Camino hasta Charlie y se sentó en el borde de la cama para luego acariciar su mejilla derecha.
—¡Por supuesto que no! No soy tan altruista corazón—soltó sin dejar de ver a su hija—, eso no me beneficia en nada. Esto fue solo una serie de acontecimientos desafortunados. Estoy seguro que Dubstep jamás pensó que le ofrecería un trato a Alastor, después de todo, ninguno de nosotros nos debemos nada. Solamente se trató de una coincidencia, manzanita.
Aquella respuesta desolo un poco a Charlie. Su padre ya le había explicado porque es que él personalmente no había ido a atacar a Vox y porque había enviado a Alastor en su lugar; no quería ni imaginar qué hubiera pasado de estar Alastor en el hotel cuando todo eso ocurrió. El caos que hubieran ocasionado y la posible muerte de sus amigos era algo que no quería seguir pensando pero su mente insistia en hacerla pensar en ello.
La puerta se abrió y por esta entró Baxter que al ver que Lucifer seguía ahí, agachó levemente la cabeza; de haberlo sabido, hubiera tocado la puerta, pero la urgencia le había ganado.
—A-Alastor ya regreso —anunció con la voz temblorosa. Lucifer al escucharle se puso de pie.
—Bien, es hora de marcharme —se inclinó hacia Charlie y le dio un beso en la mejilla—, adios dulzura —dicho esto desapareció dejando a ambos demonios solos. Charlie, al verlo irse, se puso inmediatamente de pie.
Baxter saltó en su sitio.
—¡Princesa! Tiene que guardar reposo —dijo inmediatamente al verla ponerse de pie.
Charlie negó con la cabeza colocandose su característico saco rojo.
—¿Como esta Angel? —pregunto caminando hacia la entrada de su habitación. Baxter al escucharle junto sus dos manos.
—Yo... -Charlie al escucharle se detuvo y volteo a verlo, encontrándose con una expresión triste en su rostro—, pedí que vinieran unos amigos para tratar a Angel... no pude serle de ayuda...
Charlie entonces sintió como si su pulso se disparara. Algo muy malo le había pasado.
—Baxter —repitió acercándose a su amigo—, ¿como esta Angel?
El chico negó con la cabeza, sin poder verla a los ojos.
—Él... fue... su cuerpo...
Entonces Charlie se hizo del peor escenario en su cabeza y salió disparada de la habitación, ignorando el grito de Baxter detrás de ella. Corrió por el pasillo del hotel ignorando a los otros pacientes que le preguntaban si estaba bien y solamente se detuvo cuando estuvo frente a la habitación de Angel, pero no pudo entrar, pues la figura de Alastor sentado en el pasillo la detuvo.
—¿Alastor? —este levando la vista. Charlie al verle sintió como si su alma se fuera al suelo, él no tenía ninguna sonrisa en su rostro.
—Charlie...
Yo había escuchado hace un tiempo, que la sonrisa de Alastor probablemente iba a desaparecer por culpa de Vox, esto más que nada porque lo hiciera enojar; bueno, vaya que si que lo ha hecho emputar :c.
¡Mi corazón duele! ¡Mi pobre bebé! ¡Mis pobres bebes más bien!
Se que he alargado un poco el mostrarle la épica pelea pero en serio quería que quedará bien escrita, así que me tomé mi tiempo, pero ya en el siguiente capítulo tendremos un flashback de lo ocurrido aquel día. Al menos por Apple Daddy podemos darnos una idea de lo que ocurrió.
PD: odio que wattpad me cambie los guiones, agh :v tuve que corregir todo el capitulo jaja
