Al llegar el medio día, el grupo de viajeros se detuvo a descansar, Rin jugaba con la cometa que anteriormente Jaken le había traído por órdenes de Sesshomaru... Éste último repentinamente sintió una presencia amenazante acercarse.
Sesshomaru: Rin, ¡atrás!
Rin retrocedió rápidamente, si no lo hubiera hecho, una enorme bestia de 4 metros de altura hubiera descendido sobre ella... Este monstruo tenía la apariencia de un gigantesco caimán con grandes extremidades... Rin quedó a unos metros de Sesshomaru, quien rápidamente se interpuso entre la bestia y Rin.
Takeo: Sesshomaru.
Sesshomaru: (sonríe) Takeo, sigues vivo, ¡qué sorpresa!
Takeo: ¿Crees que moriría, sin antes vengar la afrenta que tu padre me hizo?
Rin: Señor Jaken, ¿quién es él?
Jaken: No lo sé Rin, pero es muy feo.
Sesshomaru: ¿Así que vienes por venganza?
Takeo: Así es, ya que tu padre murió de una forma tan ridícula, deberé matarte a ti.
Sesshomaru: jajaja... ¿Matarme? No digas tonterías.
Takeo: ¡Prepárate!
El monstruo comienza a lanzar bolas de luz de su boca, las cuales impactan fuertemente contra el suelo, los árboles, las rocas y todo lo que hay a su paso. Sesshomaru fácilmente las esquiva, hasta que una de ellas cae cerca de su sirviente Jaken y su pequeña Rin a quien escucha gritar... Dirige su mirada hacia ella para cerciorarse de que está bien.
Rin: ¡Aaaaaaaaaaah! (Cae de espaldas debido al movimiento del suelo).
Sesshomaru: Rin.
Takeo: ¿Que es esto Sesshomaru? ¿Te preocupas por una humana? (Sesshomaru no contesta, solo lo observa fijamente)... Eres igual que tú patético padre... (Lanza otro ataque igual al anterior, pero esta vez Sesshomaru impide el avance de los ataques usando su látigo).
Takeo: ¿La proteges Sesshomaru? Te recuerdo que tú padre murió protegiendo a una humana... Acaso... ¿buscas también tú ese deshonroso destino?
Sesshomaru: Infame ¡No es tu problema lo que yo haga! (Desenvaina a Toikijin y la espada lanza sus poderes contra Takeo quien esquiva el ataque, no obstante recibe algunas heridas).
Takeo: Vaya vaya, pero que sorpresa... Jajajajajajajajaja... Tu padre me desterró al oponerme a que una humana residiera en el palacio, y conmigo varios fueron exiliados... ¿Crees que esta vez lo aceptarán tus lacayos? Sesshomaru, no eres tú padre... Ni siquiera te haces cargo de tus dominios... ¿Crees en verdad, que tus sirvientes te profesen lealtad?
Sesshomaru: ¡Cállate!
Se lanza contra él y con Toikijin busca atacarlo, el monstruo saca su lengua y con ella enrolla a Sesshomaru, ante esto Sesshomaru únicamente sonríe... Su espada cae al suelo, cerca de Rin... Ella corre a tomarla... Takeo cree tener el éxito asegurado, Sesshomaru cambia las facciones de su rostro, sus ojos se tiñen de rojo por completo y deja ver toda su dentadura, como una bestia salvaje que se dispone a atacar, su rostro ligeramente cambia, pero no se transforma, únicamente utiliza ese esfuerzo para hacer estallar la lengua de Takeo.
Takeo: ¡Malditoooo!
Con sus ojos lanza un proyectil de fuego en dirección hacia donde Rin se encontraba, Sesshomaru se percata de que ese ataque no es para él, y se convierte en una esfera de luz para rápidamente ir hacia Rin, logra interponerse entre ella y el ataque, toma su espada, pero no hay tiempo para escapar, se protege usando a Toikijin, el ataque de Takeo es muy poderoso y a Sesshomaru le cuesta un poco resistir, el ataque lo está haciendo retroceder... Todo lo que está cerca empieza a desaparecer, muchos árboles se desprenden de sus raíces y se proyectan lejos, las rocas son lanzadas con fuerza, los remolinos de viento es todo lo que se observa... Takeo intensifica su ataque y un muy ligero destello de poder logra herir un brazo de Rin, un poco de sangre se derrama, Sesshomaru se percata de ese olor y su rabia se hace presente... Ese inútil monstruo se atrevió a dañarla, no se lo perdonaría... Rugió como una fiera y sus ojos nuevamente obtienen ese color rojo, mueve su espada y logra desviar el ataque de Takeo, inmediatamente después ataca directo al monstruo quien se cubre de él, antes de que pudiera reaccionar, Sesshomaru procede a cortarlo en dos con el filo de su espada, Takeo cae al suelo.
Takeo: jajajaja ¿Qué pasó contigo Sesshomaru? Decías odiar a los humanos, sin embargo tienes la misma debilidad que tú padre... jajajajajaja... El grande y poderoso Inu no Taisho rendido ante una mujer... Su sucesor el gran Sesshomaru, dominado por una chiquilla.
Sin permitirle decir nada más, con sus garras corta trozos más pequeños de ese monstruo, el poder de Toikijin le ayuda a pulverizar los pedazos de aquella criatura... Sin embargo la rabia en él seguía presente, parte de lo que Takeo dijo era verdad... "El gran Sesshomaru dominado por una chiquilla" esas palabras se repetían en su mente y lo hacían enfurecer... no se había percatado de una pequeña herida en su rostro, en su mejilla derecha, justo bajo sus marcas púrpura. Rin lentamente se acerca a él...
Rin: Señor Sesshomaru.
Sesshomaru voltea a ver a Rin, aún con sus ojos rojos y mostrando sus colmillos, ¿esta chiquilla lo dominaba? ¿llegaría a debilitarlo así como la madre de InuYasha hizo con su padre? deseaba tener más monstruos frente suyo para matarlos... Rin no se intimida ante ese ser eufórico y avanza hasta que llega a él, se abraza a su pierna... Él cambia rápidamente sus facciones, el abrazo de esa niña logró tranquililizarlo instantáneamente... ¿Era ese un síntoma de debilidad?... El olor a sangre de la niña lo sacó de sus pensamientos... Se agachó a revisar su brazo.
Sesshomaru: Rin estás herida.
La herida no era profunda, no era grave, pero ella no debió salir lastimada de ninguna manera... No pudo alejarla... Jaken estaba debajo de un tronco que cayó sobre él, ese inútil no podía ayudarla tampoco... Ah-un pastaba un poco retirado del lugar... Las últimas palabras de Takeo volvieron a su mente: "El gran Sesshomaru dominado por una chiquilla"... ¡NO! él era el gran Sesshomaru... Una voz le hizo dirigir su mirada a la persona de la cual emanaba.
Rin: Señor Sesshomaru usted también está herido.
Sesshomaru: *Es verdad, no me había percatado de ello* No es nada Rin.
Con su pequeña mano toca la mejilla del poderoso demonio y retira esa fina línea de sangre. Acto seguido se acerca más a él... -¿Qué haces Rin?- Le da un tierno beso junto a su herida... Sesshomaru no sabe cómo reaccionar ante tal gesto, se limita a desviar su mirada y ponerse de pie.. Rin lo observa sorprendida.
Rin: Señor Sesshomaru su herida no está.
Sesshomaru: Te dije que no era nada.
Rin: Es usted tan poderoso que hasta las heridas le tienen miedo.
Sesshomaru: *Es verdad*. ¡Vámonos!
Rin: Pero, el señor Jaken está...
Sesshomaru: Que nos alcance más tarde.
Rin no hubiera querido dejarlo bajo un tronco, con sus ojos dando vueltas aún, pero no quería contradecir a su amo, así que avanzó junto a él.
