Cuenta regresiva

Sumario: Desde que era muy joven, Draco sabía que sólo sería cuestión de tiempo para que el Señor Tenebroso fuese a buscarlo.

Género: Aventura/Romance, fantasía, friendship.

Claves: Drarry eventual. AU. Perteneciente a la Serie ¡Cambio de Casa! (Draco!Elegido/Harry!Slytherin)

Disclaimer: Si HP fuese mío, esto sería canon. Ya que no lo es, saben lo que significa.


(1975) Lo que realmente pasó

—¿...estás ocupada después?

Narcissa apenas le dirigió una mirada breve por encima del hombro. Lucius se había apartado del grupo de Slytherin al encontrársela en el pasillo que recorría durante su ronda de Prefecta, de regreso de donde fuese que hubiesen estado esa noche. Hizo una seña vaga, y los otros tres avanzaron hacia las mazmorras, débiles murmullos de su conversación desapareciendo en el silencio absoluto cuando se alejaron lo suficiente.

—Sí —Fue lo único que dijo, consciente de los pasos que iban detrás de los suyos.

Lucius mantenía una expresión tranquila al seguirla; eran sus ojos los que lo delataban, los ojos con que seguía cada uno de sus movimientos y no encontraban nada más fascinante que ella. Y de cierto modo, era probable que Narcissa lo supiese también, porque evitaba mirarlo si le era posible.

—Podríamos-

—Ya casi es el toque de queda, Malfoy —Le recordó, con suavidad—, tendrías que haber seguido hacia las mazmorras con Regi y los demás.

—Bueno, tú estás afuera.

—Yo soy Prefecta, tú no.

—Podrías necesitar algo de compañía. O ayuda. Los Gryffindor se comportan como bestias estos días.

Narcissa se detuvo al pie de las escaleras móviles, cruzándose de brazos. Estaba más que claro, por la manera en que elevó las cejas, que otro rechazo rotundo se avecinaba, pero cuando abrió la boca, no emitió sonido alguno y Lucius no tuvo idea de por qué, hasta que siguió la dirección de su mirada hacia un punto por detrás de ambos. Le pareció distinguir unas figuras pequeñas en movimiento.

La chica tomó una profunda respiración y meneó la cabeza. Iba a preguntarle al respecto, pero ella se le adelantó, caminando escaleras arriba. Tras un instante, Lucius continuó siguiéndola.

—...unos niños, a esta hora, por aquí todav...¿por qué me sigues aún? —Frenó en seco al final de unas escaleras que comenzaron a dar la vuelta y cambiar de posición, para llevar al siguiente piso. Ya que ella se giró para encararlo, no lo notó a tiempo.

—Pues yo esperaba-

Calló. Narcissa había vuelto a levantar las cejas. Cuando pasó un momento de silencio y las escaleras se detuvieron, negó y continuó avanzando, con un débil quejido acerca de tomar las otras escaleras para no esperar el giro completo de estas.

—Vuelve a las mazmorras, Malfoy —Insistió, en voz baja. Pero por supuesto que Lucius dio un vistazo alrededor y decidió que era más interesante ir detrás de ella. De todos modos, no había nadie cerca.

—¿Qué hay de mañana? —Añadió, a medida que se adentraban por uno de los pasillos desiertos. Debía haber perdido la pista de los niños que se escabullían de noche unos segundos atrás, porque se detuvo ahí y miró alrededor— ¿estás ocupada mañana?

—Sí —La respuesta fue inmediata, firme.

—¿Pasado mañana?

—Sí.

—¿Qué hay del fin de semana?

—También.

—¿Y...?

—Todos los días que se te ocurran, estaré ocupada, Malfoy.

Narcissa había llegado al final del corredor para echar una ojeada y regresado sobre sus pasos. Volvió a detenerse en el extremo opuesto, para ponerse las manos en la cadera y quedar frente a frente con él.

—¿Y bien?

—¿Qué? —Lucius saltó, ligeramente a la defensiva.

—¿Por qué todavía me estás siguiendo? —Pronunció, despacio, con pausas considerables entre cada una de las palabras. Detrás de ella, las escaleras continuaban su curso, alejándose más y más de su posición.

Él tomó una profunda bocanada de aire.

—Quiero salir contigo. No puede ser tan difícil.

Narcissa resopló de una forma muy poco digna para una Black y regresó sobre sus pasos, de nuevo, para reiniciar el recorrido por el mismo pasillo. Lucius se apresuró a seguirla.

—Me refiero a que, ya sabes —Probó, en un tono más suave. Ella no lo miraba—, podría ser peor. Podría ser Severus invitándote a salir. Podría ser un Gryffindor. Sólo soy yo, así que no será la peor cita que hayas tenido en tu vida, sin importar lo que pase. Y si te parece que va muy mal, tienes una excusa para rechazarme la siguiente vez, contra la que no voy a poder dar argumentos. Si lo piensas, todo termina bien para ti en cualquier caso…

Le llevó unos segundos percatarse de que el sonido débil que se le escapó era una risa contenida. La vio negar y se sintió ridículamente orgulloso de la mirada que le echó de reojo, al detenerse.

—Eres la persona más testaruda que he conocido, Lucius Malfoy —Él se irguió más, tomándolo como un cumplido. Las comisuras de sus labios se elevaban de forma apenas perceptible y era obvio que Narcissa intentaba evitarlo, por lo que sólo pudo tomarlo como una buena señal.

—¿Eso fue un sí...?

Ella hizo ademán de apartarse, como si acabase de recordar hacia dónde los llevaba esa conversación. Estaba por darle una respuesta que no le gustaría nada, cuando la puerta que apareció en medio de ambos, en la pared antes vacía, desvió la atención de los dos estudiantes por unos segundos. Ambos parpadearon.

—¿Acabas de ver esa puerta apareciéndose? —Lucius asintió.

—¿La habías visto antes?

—No.

Narcissa se limitó a observarlo con curiosidad cuando llamó a la serpiente de papel enroscada en su muñeca, la desplegó, y revisó el mapa que siempre llevaba consigo durante el período de clases. Ya lo había visto hacerlo una infinidad de veces, siendo la única fuera de su pequeño grupo que tenía alguna idea de la existencia de ese tesoro en forma de pergamino.

Lucius arrugaba apenas el entrecejo.

—¿Qué pasa? —Ella se inclinó por encima de su hombro, para fijarse en la zona que él le señalaba. Unas viñetas mostraban sus nombres ante la pared.

—Estamos aquí. Y eso está aquí. Pero no hay nada —Se encogió de hombros—. No debería haber nada.

—Tal vez es nuevo —Opinó ella, en un susurro—, o no lo vieron mientras lo hacían.

Lucius giró la cabeza con una expresión de indignación que la hizo reír de nuevo. Parpadeó, aturdido, y se relajó casi enseguida.

—Estoy seguro de que encontramos todos los pasadizos que se podían encontrar en Hogwarts.

—Pues aparentemente no —Se burló Narcissa, con una pequeña sonrisa. Él enrolló el pergamino y la señaló de forma acusatoria con el rollo de papel que le quedó en la mano.

—Lo arreglaré ya mismo.

—No es la mejor idea entrar a un lugar que recién aparece en medio de...

—Estoy con la mejor bruja que conozco, nada puede pasar —Dictó él, con simpleza, al abrir la puerta y asomarse dentro. Notó que llevaba a cabo un par de encantamientos de reconocimiento y para hacer de escudos—. Es como...no sé cómo decirle.

Cuando se adentró despacio, Narcissa dio otro vistazo alrededor y lo siguió, vacilante. Lucius llevaba la varita en alto, el mapa en la otra mano, y observaba las hileras de estantes y objetos con curiosidad.

—Pareciera que alguien dejó tiradas aquí todas las cosas que no quería tener donde pudiesen encontrarlas.

—Sí —Lucius se detuvo frente a un espejo y le quitó la manta que cubría gran parte de este, con una floritura de varita. Frunció el ceño y ladeó la cabeza—. Y son mágicos. Aquí estás tú, no mi reflejo —Se rio por lo bajo, negando, y echó la sábana de nuevo encima del espejo.

Narcissa, en cambio, se detuvo frente a un maniquí tétrico de una cabeza, con una peluca, sombrero, y además una diadema que le resultaba familiar. La apuntó.

—Malfoy, mira esto...


De aquí, se encuentran con la trampa que asusta a Cissy y salen ;)

Para fines informativos, pienso que Narcissa aceptó salir con él por fin después de que la hubiese calmado en ese momento (la escena que presenciaron los chicos…). Probablemente ahí notó que no era un completo idiota, y al menos, ella le importaba bastante uwu.

Por cierto, amo esta mini-parte. En un comienzo, cuando imaginé todo el concepto, quería darles la misma relación de Lily y James, pero versión Slytherin. Entonces me di cuenta de que sería difícil que Lucius fuese un completo idiota embelesado y obvio, como James. Así surgió este Lucius adolescente enamorado, que intenta mantenerse serio y tranquilo, ser razonable, pero termina siguiéndola de todos modos ¿?

Sí, saben cuál espejo se encontró por ahí /corazón, corazón.

Estuve corrigiendo esta tarde que tuve libre y sin luz, así que subiré lo que resta del tercer año. El cuarto año es el último en este libro, por lo que también es el que tiene más capítulos, donde ocurren más cosas…y ya saben. Todo eso ¿?