Silver se teletransportó al mismo lugar, pero cientos de años en el futuro.
Todo estaba en un completo caos, o mejor dicho, una completa nada. Tuvo que usar su psicoquinesis para levitar. Ni siquiera había suelo. Ni cielo. Ni sol, ni luna. Ni construcciones. Ni personas. La única plataforma donde podía pararse era en trozos de roca gigantes que permanecían flotantes. Estando a sólo un par de metros de distancia, se paró en una de ellas.
"¿Pero qué demonios ha ocurrido aquí?" pensó. Volteaba para todos lados, teniendo la ligera esperanza de que aparezca algo más. Estaba demasiado confundido como para avanzar o retroceder. En eso, logró ver una silueta, y entrecerró los ojos para intentar ver mejor. No. No era sólo una. Eran tres más.
Simplemente estaban flotando hacia adelante, de manera firme.
— Amy... — comenzó a nombrar a sí mismo las siluetas que podía reconocer — Tails... Knuckles...¿¡Acaso no hemos ganado!?
El erizo sintió que su corazón había bajado por los suelos, estaba asustado -si la historia de Iblis hubiera "ocurrido", Silver lo hubiera comparado como algo peor- y dio un paso atrás. Fue entonces que sintió algo. Recogió lo que había pisado.
— ¿Una roca? No... De ser así supongo que tendría otra textura — se dijo a sí mismo — Es un cuarzo, me gusta mucho la forma que tiene, aunque... no tiene tanto color como debería. ¿Y esto que tiene tallado?
Definitivamente, el cuarzo tenía tallado una forma que Silver jamás había visto.
(ᛃ)
Fue entonces que lo que la forma tallada del cuarzo empezó a resplandecer. Colores parecidos al de la aurora boreal lograba transmitir la piedra.
Apenas brilló, las tres siluetas, reconocidas como Amy, Tails y Knuckles fueron de inmediato hacia Silver. Tenían los ojos completamente de color negro, incluso la esclerótica. Algo parecido a espuma de color verde oscuro salía de las bocas de ellos, y sus cuerpos tanto como un aura eran de morado extremadamente oscuro.
Silver notó como sus tres -¿amigos?- se acercaban a una rapidez increíble, por lo que transmitió parte de sus poderes al cuarzo, sin saber qué podría ocurrir.
Una onda expansiva con los colores de la piedra salió de ella y los cuerpos de ellos salieron volando. Estaban tirandos en una de las piedras flotantes, que Silver asimiló con estar inconscientes, ya que a pesar de que ni siquiera cerraron sus ojos, no se habían movido para nada.
Vio la piedra, la mantuvo en su puño y sonrió. Esa era la pista que podría necesitar para Sonic. Estuvo a punto de viajar de nuevo, al pasado -presente- para poder entregársela a Sonic en persona. Pero una voz lo interrumpió. No podía definir si la voz estaba en su cabeza, o estaba alrededor de toda esa nada, pero hacía un eco tremendo.
«Ragnarok, Apocalipsis, Armaggedon, Maitreya...»
Dio varias vueltas en un intento de averiguar el origen de la voz.
«Existen tantos nombres para el fin de los tiempos, el fin de todo... Para una sóla cosa, una cosa tan simple, como la extinción completa...»
«Soy lo que soy, el sufrimiento, la angustia, la oscuridad, la ira, quien quiera que se atreva a desafiarme morirá bajo mis tinieblas, y quien quiera unirse, tendrá que obedecerme y tendrá poder como nunca antes lo habría presenciado.»
El rostro de Silver mostraba el enojo que sentía. Sea lo que sea que le estaba hablando, sea cual sea su poder, le había hecho daño a sus amigos.
«Si quieres ser mi nuevo aliado, obtendrás poder. Si niegas estar a mi lado, enviaré tu alma a un mundo donde jamás verá la luz...»
— ¿¡EN SERIO CREES QUE SACRIFICARÍA A MIS AMIGOS POR PODER!? — gritó — ¡NO SÉ QUÉ DEMONIOS HAS HECHO! PERO AYUDARÉ A SONIC CON ESTO.
Alzó el cuarzo. Realmente no sabía el punto del mismo, ni por qué estaba allí. Pero si había logrado mantener quietos a lo que se habían transformado sus amigos, de seguro podría ayudar a vencer al ser que estaba causando problemas.
«EL JERA. TU ALMA SERÁ MÍA DE TODAS MANERAS»
La voz retumbó todo alrededor de Silver. El humo rubí pasó directamente a la boca de el erizo, quien sintió que le arrebataban algo de su interior. Desde su boca estaba saliendo su alma, llevaba por el humo. Silver se defendió con el cuarzo, que causó otra onda expansiva que dispersó el humo del ser maligno.
Sintió algo fuerte en su ser interior al mismo tiempo que la onda expansiva brillaba sobre él. El poder del cuarzo se manifestó en él y el mismo poder le brindó su propio significado:
El ciclo. La victoria. Si seguían actuando con sabiduría, con valentía y más que nada con perseverancia, obtendrían el éxito.
Pero comenzaba a sentirse débil, la onda expansiva no había sido lo suficientemente fuerte y así como el cuarzo obtuvo parte de su energía con la energía de Silver, el humo rubí volvió a atrapar al erizo. Sentía como su alma salía de sí mismo, y hacía lo posible para aferrarse a su cuerpo.
"No puedo permitir que me lleve... sin antes enviar esto a Sonic"
Antes de que el ser logre quitar por completo su alma, utilizó todas las fuerzas que le quedaban para que sólo el cuarzo pueda llegar al tiempo y lugar de Sonic.
Pocos segundos después, su alma fue arrebatada por completo y se esfumó. En su lugar, el cuerpo de Silver comenzaba a lucir exactamente como sus compañeros, sus ojos oscuros, su cuerpo oscuro y simplemente levitaba.
Se había vuelto uno de ellos.
PRESENTE
La conversación de Silver y Sonic antes de que él viajara el tiempo pasó de nuevo por la mente de Sonic.
"Tengo la confianza segura de que lo habremos solucionado. Si no es así, haré lo posible por traerte pistas. ¿Está bien?"
"Por supuesto"
"Sonic... cuídate"
Sonic sonreía mientras veía el cuarzo. Le dio una pista, aunque...
"¿Por qué no vino también?..." se preguntó a sí mismo. Prefirió no pensar en cosas malas y decidió seguir buscando.
Próximo capítulo: "¡Aliado!"
