Primera Sangre

Luego de tanto entrenamiento y casi incontables días de preparación, por fin a Ylgr le permitieron apoyar como refuerzo en las patrullas fronterizas de Askr, decir que la pequeña princesa estaba emocionada era decir poco, ya que esto no solo significaba que ya la consideraban apta para realizar trabajos de adultos, sino que también ahora ante los ojos de la orden ya era uno más de ellos.

Era tanta la emoción de Ylgr que poco le importo que el puesto de vigilancia donde estaría con su grupo, fuera el que menos tenía problemas en la frontera, se esforzaría por hacer un trabajo increíble y así, quizás al ver su desempeño le permitirían participar en áreas mucho más problemáticas.

Aun si hizo lo posible para no perder su entusiasmo, pasaron casi tres horas y nada interesante pasaba, desde el bastión que protegían no se veía ni un alma cerca e incluso algunos de sus compañeros estaban comenzando a realizar otro tipo de actividades mientras otros seguían con la guardia alta... esta no era la manera que imaginaba que sería su primera gran misión...

-Esto es muy aburrido-dijo Ylgr haciendo un puchero-¿Cuándo se supone que pelearemos con soldados Emblianos?-dijo Ylgr con cierto aire demandante.

-Si tenemos suerte, no tendremos que pelear con ninguno hoy-dijo Olivia tratando de calmar a Ylgr.

-¿Creí que estábamos aquí por si algún soldado trataba de entrar?-dijo Setsuna confundida mientras jugaba cartas con Ishtar y Raven.

-Así es, como lo menciono Olivia, lo ideal sería que no tuviéramos que pelear con nadie hoy-dijo Ishtar un poco preocupada por Ylgr, antes de seguir atendiendo el juego.

-¿Entonces porque nos mandaron a un lugar donde no pasa nada? ¿De qué sirve proteger un lugar por donde nadie transita?-preguntó Ylgr algo molesta.

-Porque uno nunca sabe si los soldados de Embla, lo utilizaran aprovechándose de nuestra confianza-dijo Raven en tono serio, antes de tomar una carta que había salido del mazo, para desechar otra de su mano.

-Sé que esto puede ser aburrido-comenzó a decir María que era quien vigilaba con el telescopio del bastión-Pero nuestra tarea es vital para evitar un conflicto que ponga en riesgo a la gente del pueblo cercano-dijo María en tono seguro.

-Hablas como toda una líder-dijo Raven con una ligera sonrisa mientras seguía jugando.

-Soy toda una líder-dijo María en tono orgulloso-No por nada Phyria me selecciono como la segunda al mando-dijo María con una sonrisa.

-Solo intenta que el poder no se te suba a la cabeza-dijo Raven soltando una ligera risa.

-No lo hará, María siempre se ha portado como una buena líder cuando la situación lo amerita-dijo Olivia con una sonrisa, ayudando a María a vigilar los alrededores.

-Pues si me disculpan, iré a investigar el bastión-dijo Ylgr algo molesta, si no encontraba algo con que entretenerse, se volvería loca.

-Solo no salgas del bastión Ylgr, recuerda que el lugar no es del todo seguro-dijo María en tono tranquilo.

-No lo haré-dijo Ylgr en tono cansado mientras salía de la habitación donde tenían el puesto de vigilancia.

-¿Ustedes creen que estará bien?-preguntó Ishtar preocupada.

-Tiene que aprender que no todo son combates, además aun me parece algo joven para que empiece a lidiar con esas cosas-dijo Raven en tono tranquilo, antes de mostrar una tercia de J-Parece que ganó la partida-dijo Raven en tono tranquilo.

Ishtar suspiraba resignada entregando la pésima mano que tuvo en el juego, pero cuando Setsuna bajo la suya, los dos no pudieron evitar quedarse con la boca abierta.

-Setsuna tu ganaste, ¡Tienes un Full House!-dijo Ishtar sorprendida, ¿Porque Setsuna no había bajado su mano antes?

-Enserio... yo creí que solo tenía un par de reyes-dijo Setsuna en tono tranquilo.

-No esperaba menos de mi mano derecha-dijo María en tono alegre.

Setsuna apenada pero con una sonrisa tomo todas las fichas que ganó, lista para jugar otra partida... en cuanto a Raven, decidió seguir el consejo de Rebecca y no subestimar a esta arquera que, parecía más lista de lo que su apariencia daba a entender.

Ylgr llevaba un rato caminando por los pasillo sintiendo que debió quedarse en el castillo... al menos ahí podría jugar con Elise, Fae, Menja y Sakura o incluso pedirle a Helbindi que jugara con ellas que, a pesar de que se hacia el duro, al final siempre las acompañaba en sus juegos.

Comenzó a caminar por una área del bastión que tenía unas cuantas ventanas, cuando algo en la arbolada cercana llamó su atención, en un principio pensó que debía ser algún animalito de la zona extraviado, pero cuando vio un distintivo color rojo con negro, no pudo evitar sorprenderse de lo que veía, ¡Los soldados de Embla estaban entrando!

En un principio Ylgr estaba regresando a la sala de vigilancia para alertar a sus compañeros cuando una idea se formó en su mente... quizás esta era su oportunidad para demostrar que ella era más que capaz de estar en puestos de vigilancia importantes, además si ya había derrotado a esas personas de la Torre de Practica, ¡Entonces esos soldados de Embla no significarían nada para ella!

Saliendo del bastión con mucho cuidado de que ni sus compañeros ni los soldados de Askr que estaban ahí notara su escape, Ylgr tomo con firmeza Sylgr y se dispuso a ir a la zona arbolada, ¡Esos soldados de Embla conocerían la furia de la gran princesa Ylgr de Nilf!

No pasó mucho para que Ylgr se diera cuenta que había tomado la peor decisión de toda su vida, porque lo que parecía ser un soldado de Embla, resulto ser un escuadrón de cinco soldados que, estaban probando ser tan rudos como los de la Torre de Practica... ¿En qué problema se había metido esta vez?...

Ylgr corría por su vida, tratando de llegar al bastión en busca de apoyo, ya había derribado sola a dos soldados... pero sus heridas apenas le estaban permitiendo moverse... nunca pensó que una persona con hacha pudiera provocarle tanto daño a pesar de que solo le había rozado un poco...

Usando el consejo de María de aprovechar su tamaño a su favor, Ylgr se interno en una zona donde estaba segura que ellos no les sería fácil pasar, su plan salió a la perfección, ya que pudo escuchar como dos de ellos se quejaban por la cantidad de ramas y maleza que les impedía el paso... lo que no conto fue que uno de ellos diera un rodeo mientras los otros seguían al frente...

Y... tampoco vio venir cuando ese soldado la ataco por la espalda haciéndole un corte en la espalda que... de no ser por todo lo que entrenó... estaba segura que en esos momentos estaría muerta...

Ylgr cayó al suelo llorando un poco, siendo consciente de que pudo haberle ido mucho peor, su instinto la hizo girar en el suelo evitando por poco que aquel soldado con espada terminara el trabajo, Ylgr trato de ponerse de pie, pero sus piernas estaban lastimadas y lo único que logró fue volver a caer antes arrastrase a un árbol, apenas usándolo como apoyo para poder levantarse.

El soldado se preparaba para clavarle su espada, Ylgr sabía que debía hacer algo o moriría allí... ella no quería morir... quería volver al castillo y ver a sus hermanas... quería seguir jugando con sus amigos... quería visitar más mundos con ellos... ella... ella... ¡NO QUERÍA QUE TODO ACABARA ASÍ!

Concentrando todo el poder de hielo que tenía en su daga, Ylgr en un desesperado intento por sobrevivir lanzó su daga cargada por la magia de hielo que corría por sus venas, el ataque tomo por sorpresa al soldado, impactándolo justo en el pecho.

El grito de dolor tomo por sorpresa a Ylgr, contempló como el soldado gritaba horrorizado, mientras intentaba inútilmente desprender el hielo que se formaba en su pecho que, no dejaba de progresar a una aterradora velocidad... las manos del soldado comenzaron a ensangrentarse cuanto más eran cortadas por el inclemente hielo...

El soldado soltó un grito gutural que aterro a Ylgr antes de caer al suelo, retorcerse por unos segundos mientras algo de sangre escurría de su boca y luego no se movió más...

Ylgr no podía creer lo que había presenciado... ¿Porque el soldado no actuó como los que enfrentó en la Torre de Practica?... se suponía que ellos desaparecían cuando les daban un golpe muy fuerte... ellos no... se retorcían de esa manera... a no ser que ellos...

Solo le tomó unos segundos a Ylgr entender con horror lo que había pasado... estos soldados... no eran como los que estaban en la Torre de Practica... ellos... ¡Eran personas como sus amigos o ella!

...

Si eran personas... eso significaba que ella acaba de...

María no podía sentirse más impotente por la situación que estaban viviendo, primero fue el aviso de los guardias del bastión de que, al parecer se escuchaban gritos en una zona arbolada cercana al bastión, sumado a la desaparición de Ylgr... María no le tomo mucho entender que estaba pasando...

Todos sin excepción partieron a la zona arbolada, aterrados de que Ylgr estuviera peleando sola contra un escuadrón Embliano, la primera señal de lo sucedido fue cuando encontraron dos soldados muertos y, al jugar por los trozos de hielo que tenían en la cabeza, todo indicaba que Ylgr logró liberarse o atacarlos por sorpresa.

El grupo escucho un ruido dejándoles claro que, debía haber más soldados en el área, pronto encontraron a otros dos que parecían atorados entre unos matorrales, mientras otros dos llegaban desde otra dirección, una corazonada le hizo a María ordenarles al grupo encargarse de ellos mientras buscaba a Ylgr, si su teoría era correcta, entonces Ylgr no podía estar muy lejos.

María dio un rodeo sin ser vista por ninguna de las tropas Emblianas, corriendo con sus sentidos alerta esperando encontrar a Ylgr, su camino la llevo a encontrarse un cadáver de otro soldado Embliano que, quedaba claro que tuvo una muerte muy agonizante, dada la expresión que tenía su rostro.

Siguió su camino con cierta precaución cuando un ruido llamó su atención, al principio fue un murmullo que no supo cómo interpretar, pero cuanto más avanzaba, pronto se dio cuenta de que era un llanto lo que escuchaba, siguiéndolo asustada pronto encontró en una parte oscura de la arbolada a Ylgr llorando, ocultando su rostro en sus rodillas con algunas manchas de sangre en su ropa.

-¡Ylgr!-dijo María alterada antes de correr hacía Ylgr, no sabía que tan graves eran sus heridas, pero era obvio que debían dolerle bastante como para hacerla llorar así.

-¡Aléjate!-grito Ylgr tomando por sorpresa a María-¡No quiero que te acerques a mí!-dijo Ylgr sin atreverse a levantar la mirada.

-Ylgr tranquila, soy yo María-dijo María tratando de calmar a Ylgr-Todo estará bien, atenderé tus heridas y regresaremos junto con nuestros amigos-continuo acercándose más a ella.

-Déjame aquí...-dijo Ylgr sin dejar de llorar-Soy solo un monstruo-dijo Ylgr costándole más trabajo hablar por el llanto.

-Ylgr no eres un monstruo-comenzó a decir María cuando Ylgr la interrumpió.

-¡Si lo soy! ¡Solo los monstruos matan a las personas de esa manera!-dijo Ylgr mirando por fin a los ojos a María.

María no pudo evitar sentir un terrible dolor en su pecho al ver... aquella desesperación y tormento que veía en los ojos de Ylgr... ella no estaba preparada para lidiar con eso... y era por esa razón precisamente que incluso Phyria, se había negado a llevarla a batallas contra Embla...

La culpa pronto comenzó a carcomerle el pecho, ya que ella fue la que le insistió a Phyria que por lo menos le permitiera a Ylgr ayudarlas con los patrullajes más sencillos... y ahora por su culpa se encontraba en ese estado tan... aterrado... no iba permitir que las cosas siguieran así, haría todo lo que estuviera en sus manos para ayudar a su amiga.

-Ylgr...-dijo María en tono suave tratando de calmar a Ylgr y sentándose a su lado-¿Tu no sabías que eso pasaría, o sí?-preguntó María en el tono más suave que le fue posible.

-¡No!-dijo Ylgr alterada-Yo... ¡Yo no lo sabía!-continuo muy temblorosa y sin atreverse a mirar a María-¡Él levantó su espada y yo no quería morir!-continuo Ylgr temblorosa y comenzando a respirar muy acelerada cuando el abrazo de María la tomo por sorpresa.

-Ylgr no eres un monstruo-dijo María en tono firme y seguro-Los monstruos dañan a las personas por gusto, pero tú lo hiciste para salvar tu vida, eso no te convierte en uno-dijo María acariciando la cabeza de Ylgr tratando de calmarla.

-¿Cómo puedes estar segura?-dijo Ylgr llorando en el hombro de María.

-Porque yo pase por lo mismo cuando lo hice la primera vez-dijo María en tono algo bajo, sorprendiendo a Ylgr-Y... a pesar de que es algo que aun me duele, se que si no lo hago, no podre regresar a ver a mis hermanos y amigos-continuo María en tono suave-Ni tampoco podre protegerlos cuando estén en peligro-termino de decir María sin dejar de acariciar el suave cabello de Ylgr.

-Quizás soy demasiado débil para esto...-dijo Ylgr llorosita.

-No eres débil Ylgr-dijo María en tono seguro-Todos pasamos por esto, algunos deciden ignorarlo, otros simplemente lo ocultan, pero lo que todos aprendemos es que por eso debemos valorar la paz, para que ni ellos ni nosotros tengamos que ser obligados a hacer esto-dijo María en tono determinado, recordando las cosas que había aprendido de sus experiencias en la guerra y de Phyria.

-Lo siento...-comenzó a decir Ylgr en tono culposo y triste-No debí desear que algo...-continuo Ylgr cuando María la calló con suavidad.

-Tú no provocaste que esto pasara-dijo María en tono suave-Las cosas simplemente sucedieron y no tiene nada que ver con lo que dijiste-continuo María en tono consolador mientras despegaba un poco a Ylgr de ella para limpiar sus lagrimas con cuidado.

-Gracias... por estar conmigo María-dijo Ylgr tratando de evitar que le salieran más lagrimas.

-Siempre estaré para ayudarte Ylgr, después de todo somos buenas amigas-dijo María con una sonrisa segura.

-Gracias María-dijo Ylgr abrazando a María con fuerza, sintiéndose patética por no haber sido capaz de seguir conteniendo sus lagrimas.

María continuo consolando a Ylgr, asegurándole que todo estaba bien y que no permitiría que algo malo pasara.

...

Realmente aun le faltaba mucho para ser una buena líder, pero estaba dispuesta a seguir aprendiendo y asegurarse de no volver a caer en los mismos errores, en especial porque no quería permitir que alguna de sus amigas, tuviera que pasar por ese dolor debido sus malas decisiones.